Mostrando entradas con la etiqueta enrique ubieta. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta enrique ubieta. Mostrar todas las entradas

martes, 3 de mayo de 2011

Enrique Ubieta está dispuesto a pelear y morir por los pueblos árabes


Hace ya muchos años que Fidel Castro y su hermano Raúl preparaban a sus tropas para matar. Matar en aras de un extraño "internacionalismo proletario". Matar para implantar un sistema neo feudal. Matar para proteger los intereses mercantiles (venta de armamentos) de la extinta Unión Soviética.

Ya no tienen ese subsidiado poder, pero aun existen algunos que como el gorila presidente Chávez, que intentan infructuosamente (menos mal) ayudar al payaso beduino libio. No debemos olvidar a aquellos que no se han pronunciado, o que se pronuncian poco en defensa de la autocracia Libia. Ellos son los gobiernos de Bolivia, Ecuador y Nicaragua


Pero, el mundo de los cínicos, de los que edulcoraban mentiras y mataban en aras de implantar el neo feudalismo no ha concluido. Solo ha cambiado de máscara.
Ya no existe aquel engendro que apoyaba a cualquier insurgente que estuviera dispuesto a asumir sus preceptos de coexistencia pacífica, mientras prendía fuegos por doquier.

Ha llegado el momento de acabar con lo que resta de las monarquías absolutistas; llámense como se llamen, o dictaduras totalitarias.

Los sultanes y emires, en fin, todos los opresores tiemblan de miedo frente a hombres y mujeres que se enfrentan pacíficamente a la represión más despiadada, sin miedo a la muerte.

Nadie bendice la guerra, pero es mejor morir luchando, que morir de hambre, en tanto algunos pocos viven en la opulencia.

No se trata de que los países industrializados pretendan liberar a ningún pueblo. Se trata de que los regímenes imperantes, en esas naciones, están matando a mansalva. Y lo hacen indolentemente, ante el menor reclamo de justicia y libertad.

Sería un crimen no solidarizarse con los pueblos que se enfrentan, en desigual confrontación, con sátrapas que les masacran, muchas veces con las armas adquiridas en los tiempos de la URSS.

No se trata de implantar la democracia. Se trata simplemente de hambre.

Los totalitaristas están tan enfermos de miedo, que no se les ocurre otra forma de defenderse, que la de culpar a los medios de información internacionales. La ceguera es tan grande como su desconocimiento del mundo en que vivimos.

Los que se encuentran transmitiendo los medios, no son otra cosa que los reportajes de video aficionados, mostrando al mundo, internet mediante, la crueldad con que masacran a las manifestaciones pacíficas.

Tanto que se han llenado la boca diciendo que defienden a los pueblos oprimidos y ahora le llaman mercenarios a esos mismos pueblos, que claman libertad.

Por qué el sistema totalitario de los hermanos Castro Ruz y de Corea del Norte no pueden correr la misma suerte?

Precisamente, porque son sistemas diseñados para que esto no ocurra. Las petro-monarquías y las dictaduras, en el mundo árabe, coquetean con la democracia, intentando mantener un equilibrio. Este equilibrio no les permite tener controlada la independencia económica de sus ciudadanos, como es el caso de Corea y Cuba.

Los pueblos que dependen, para todo, de aquellos que dicen ser sus gobernantes, son como toros castrados que solo sirven como cabestros luego de una prolongada enseñanza (algunos le llaman adoctrinamiento).

Que se puede hacer con un des-gobierno que le impone al pueblo, como héroes, a un atajo de chivatos al mejor estilo de los 33/33?

Que se puede hacer con un des-gobierno que manipula la poca información que recibe el pueblo, convirtiendo en héroes a cinco falsificadores convictos, cómplices del asesinato de cuatro pilotos en aguas internacionales?

Como es posible que alguien, que se dice periodista, sea capaz de decir que el pueblo cubano siente admiración y orgullo por los agentes de la seguridad del estado?

El pueblo de Cuba no actúa por convicción. No acude a las manifestaciones por convicción, sino por compulsión. Aquel que no acuda a votar en las amañadas elecciones, aquel que no se presente al paseo por la plaza el primero de mayo, quedará señalado por el CDR o por el sindicato, como persona potencialmente desafecta. De ahí al ostracismo (en el mejor de los casos) no hay más que un paso.

Enrique Ubieta considera que, si se convocara al pueblo cubano para combatir en defensa de los pueblos árabes, se enrolarían millones. Lo que no dice Ubieta es que los convocarían para defender, no a los pueblos, sino a los sátrapas que les oprimen. Para defender a Gadaffi, y al Asad sirio.

No es lo mismo, Sr. Ubieta, "defender" la independencia de Angola, contra el "racista invasor", que defender decenas de años de dictadura en el poder.

Le recuerdo que bajo el lema citado en el párrafo anterior, acudieron los cubanos a la RPA. Décadas antes habían acudido a defender la República española contra un general golpista y fascista. El pueblo cubano es altruista por naturaleza. El régimen de los hermanos dictadores utiliza todos los subterfugios, a su alcance, para manipularlo a su antojo y conveniencia.

Es por eso y no por otra cosa, que el Sr. Enrique Ubieta se siente indignado como cualquiera de los hijos del Gadaffi, como cualquier súbdito de una dictadura hereditaria, sea de la parte del mundo que ésta sea.

Solidaridad con el pueblo Libio! Luchemos todos por el derrocamiento del régimen dictatorial, totalitario y neo feudal en Libia, Siria y Cuba. Que desaparezcan de la faz de la tierra las dictaduras totalitarias de Gadaffi, Assad y Fidel Castro.



Wikio – Top Blogs

martes, 6 de julio de 2010

Luchar por una Cuba mejor no es solo lo más lógico, sino la única alternativa para los cubanos


El régimen de oprobio se ha paralizado con la senectud de Fidel Castro. En Birán (la finca de los Castro Ruz) se vive al margen de blogs, foros de debate y facebook, aunque al twitter no lo han podido silenciar aun. Tal vez lo logren en un futuro cercano. Uno de los agentes, más pernicioso y oportunista, tergiversador de ideas y mentiroso consuetudinario, sin otras ideas que no sean las de sus representados y defendidos, es Enrique Ubieta: Pseudo-periodista, pseudo escritor y auto-titulado director de una revistucha llamada (con mucha falta de imaginación) “La Calle del Medio”. Con él conversó una tal Yamila Sánchez, sobre el papel que deben jugar los jóvenes cubanos ante tanta falta de dirección.


Enrique Ubieta miente descaradamente cuando dice que los jóvenes cubanos participan con fuerza cualitativa y cuantitativa en la blogosfera. Ubieta se refiere a solamente una minúscula parte de la juventud cubana. Se refiere a aquellos que responden a los ordeno y mando de los hermanos dictadores.


Son muy pocos los jóvenes cubanos (los que no responden a los ordeno y mando) que puedan o se atrevan a abrir un blog y publicar artículos que disientan del oficialismo doctrinario. Solo mal nacidos, como Ubieta, son autorizados a publicar artículos que se parezcan en forma y contenido a lo publicado por “Abuelita”, el órgano oficial del comité central del partido de los hermanos Castro Ruz. Así y todo, no lo logran. Es por eso que carecen de credibilidad. Fuerza no tienen ninguna.


Lo peor, es que no tienen idea de lo que es un blog. No importa que estén o no familiarizados con las nuevas tecnologías. Es que el sistema es tan cerrado, que no les permite ni utilizarlo como arma de combate. Es por eso que, al leer los artículos de Ubieta y comparsa, da la impresión de estar leyendo cualquiera de los tabloides que imprime el desgobierno. Profesionalidad no tienen ninguna.

Para Ubieta, tener un blog es imitar a su esquizofrénico ídolo y creer que reflexiona, cuando realmente lo que hace es coprografiar cuartillas. Ubieta no piensa antes de escribir. O sea, escribe sin pensar. Es por eso que sus escritos son carentes de sentimientos y totalmente despreocupados de la realidad que vive nuestra patria. Ubieta escribe, no para el gran público, sino para los funcionarios del régimen de oprobio. Eso le proporciona infinidad de “posibilidades” dentro de un sistema abierto solamente a la desinformación. Eso sí, todos los días tiene que escribir sandeces.


Por un error “imperdonable” de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), el blog de Ubieta fue detectado como emisor de SPAMS. Ese y no otro fue el motivo por el cual fuera cerrado automáticamente. Luego de quedar limpio de SPAMS fue rehabilitado. No hay otra explicación.


Yamila Sánchez le pregunta: ¿Qué opinión le merece el papel de los intelectuales cubanos como reflejo de las inquietudes sociales?


Ubieta se va por las ramas. Miente cuando dice que nuestra población tiene una cultura general más alta que la que tenía antes del triunfo de la revolución cubana (que no es la revolución de Fidel Castro). La población cubana no es mucho más culta. En todo caso está mejor instruida, aunque con infinidad de lagunas. Lo que Ubieta llama cultura política no es otra cosa que doctrina totalitaria.


Ubieta no se considera a sí mismo como parte de la intelectualidad cubana. En eso le doy toda la razón. Ubieta ve a los intelectuales cubanos desde su barrera totalitaria. Para Ubieta, aquellos que expresan sus inquietudes sociales, son enemigos del régimen. Bajo la dictadura totalitaria y neofeudal de los hermanos Castro Ruz, no son permitidos emitir, criterios, opiniones, comentarios o reflexiones contrarios a la voluntad de los hermanos dictadores. Es por eso y no por otra cosa, que la intelectualidad cubana, nacida y crecida bajo la bota dictatorial, no puede ser hija de semejantes progenitores. Afirmar lo contrario, como hace Ubieta, es proclamar que nuestra intelectualidad es un aborto del infierno totalitario. Nada más falso.

Yamila Sánchez insiste: ¿Considera que las nuevas generaciones están a la altura del desafío?

Nuevamente Ubieta se va por las de Villadiego. Una generación es el acto de producir descendencia. Una generación puede ser también una etapa o un grado en la sucesión natural de la descendencia. Una generación se puede referir a las etapas sucesivas de mejora en el desarrollo. En biología, es el proceso por el cual las poblaciones de organismos transmiten rasgos ventajosos de una generación a otra. En educación es el nombre dado a un conjunto de estudiantes que inician y finalizan sus estudios en una misma fecha. En literatura es el nombre aplicado a un grupo de escritores del mismo período.


Señor Ubieta: Una generación, no puede jamás ser el resultado de una obra determinada. Una generación puede marcar el proyecto de vida de una población. Lo que no puede hacer una generación, es imponer un proyecto por la fuerza.


¿Como puede alguien afirmar que la juventud cubana se encuentra identificada con el régimen totalitario? ¿Acaso Ubieta no tiene en cuenta que en los últimos diez años han salido de Cuba más de 200 mil jóvenes cubanos?

Yamila le pregunta: ¿Qué significa para Ubieta “salvarse o no de la utopía de hallar, de construir otros mundos posibles"?


Nuevamente Ubieta hace gala de su mimetismo totalitario.

Como ni Ubieta ni yo somos filósofos, dejémonos de filosofar al barato. Utopía significa: “lugar que no existe”. Ese es el meollo. Lo demás es cantinflismo puro y duro. No se puede llegar a un lugar que no existe y punto. Tampoco podemos caminar hacia el horizonte en busca de algo, sin saber qué.


El único mundo posible, hacia el que todos debemos caminar es, el mundo donde las condiciones de vida del ser humano sean (como mínimo) aceptables y no como en Cuba, donde las condiciones de vida han pasado a ser infrahumanas, si las comparamos con la Cuba robada hace más de 50 años por los hermanos Castro Ruz y convertida en su finca particular. Solo para los totalitaristas opresores del pueblo, puede tener validez semejante concepto.


Luchar por un mundo mejor no es oprimir al pueblo, sino liberarlo de la opresión. No es ético mantener en cadenas y oprobios sumidos al pueblo que nos vio nacer. Esa no es la única alternativa. No es ético ni humano afirmar que, el totalitarismo neofeudal sea la única alternativa. Es por eso que el sistema de los hermanos Castro Ruz es un fracaso permanente.

Cuando Yamila le pregunta: ¿Qué piensa usted de ese nuevo concepto de libertad que tiene ya una incidencia notable en los más jóvenes?


Ubieta solo consigue decir: “Es sano remover errores”. Remover no Sr. Ubieta: Corregir es la palabra. No se trata de, tratar de curar las heridas, sino sanarlas del todo. El peor de todos los errores de Fidel Castro fue el de, para mantenerse en el poder, aplicar en Cuba un sistema totalmente ajeno a las aspiraciones del pueblo cubano. Ese fue el principal problema de principio. Lo peor es que pretenden ignorarlo y aun se atreven a decir que no lo ignoran.


Es una verdadera suerte, para Ubieta, hacer lo que le gusta y le proporciona beneficios. Vive de la adularía inmunda y sin asomo de vergüenza dice que eso le proporciona felicidad.


Ubieta niega la posibilidad de disentir al pueblo cubano. Para Ubieta todo aquel que disiente del régimen totalitario no forma parte de la nación cubana, como si los que disienten no sintieran a Cuba como propia. Para Ubieta, aquellos que disienten del régimen totalitario no se sienten dueños de la vida. Como si la vida fuera el sistema putrefacto que tan míseramente defiende.


La revista dirigida por Ubieta no hace honor ni distinción a la opinión ni al debate. Solo aquellos que aceptan incondicionalmente la “doctrina fidelista” tienen cabida. El resto son totalmente ignorados y vetados de participación.


“La Calle del Medio” no es una revista cubana. Es una revista de la dictadura totalitaria.

domingo, 23 de mayo de 2010

Un régimen totalitario, de Partido Único, es incapaz de renovarse


Todos se repiten; por radio, por televisión, mediante el cinematógrafo, hasta por Internet: los de pensamiento totalitario. Lo repiten los dinosaurios del sistema totalitario; los que cambian el uniforme militar por la guayabera o la camisa roja (mal cortada); los hay de izquierda, “socialistas”, los de centro izquierda, los bolivarianos, los indigenistas. Que todos los aspirantes a dictaduras neofeudales lo repitan. Que todos los intelectuales izquierdistas, que se revuelven en sus pasados tenebrosos, sus historias de “revolucionarios” y sus sinvergüencerías, los que aspiran a que Lenin y Stalin regresen y los hermanos Castro Ruz les tomen en cuenta, lo repiten.


Repiten que el sistema totalitario se mantiene firme. Si todos lo dicen, dudo que sea verdad. Imposible que semejantes fracasados logren mover el molino, sin agua. Los pueblos han sido, son y serán siendo engañados por ellos. Una imagen inverosímil y falsa del periódico Granma debe ser considerada como una verdad absoluta. Tan absoluta como el régimen al que representa.


Fidel Castro, en los primeros años, pidió que el pueblo leyera. Hoy, el pueblo lee solo lo que es de interés del sistema totalitario. Frente a ese “todos” de compañeros y compañeras repetidores de la propaganda neofeudal, el régimen de los hermanos Castro Ruz es el único autorizado a “pensar” por el pueblo de Cuba.

No en tanto, al igual que Fidel Castro, el sistema agoniza lentamente. Fidel Castro elogiaba a Francisco Franco. De Franco dijo: “era astuto: maniobró, evitó involucrarse y mantuvo un asombroso nivel de tenacidad en las relaciones con nuestro régimen” (…) “aguantó las presiones de los yanquis” (…) “tenía sentido nacional, sentido de dignidad y talento”.


¿Cómo puede decir Ubieta que el régimen de los hermanos Castro Ruz era anti-franquista, cuando comparaba su sangre gallega con la del dictador fascista?
Un sistema fracasado es incapaz de renovarse. En todo caso, debido a las circunstancias, puede eternizarse en el poder.


Las cotorras que cambian el uniforme militar por guayaberas, lucran con afanado interés personal y con total desprecio por el pueblo al que dicen pertenecer. De sobra conocen las consignas políticas que ya no mueven a nadie. En su concepción no existe derecha o izquierda. Solo totalitarismo a ultranza, la “democracia” del proletariado, por ellos llamada (sin vergüenza alguna) DICTADURA.


Donde no hay dictadura, hay capitalismo y viceversa. Imposible que existan elecciones donde alguien difiera de la línea trazada por el régimen. En Caracas desfilan juntos, sin complejos, los funcionarios del régimen de los hermanos Castro Ruz y los seguidores del intento de dictador totalitario de Hugo Chávez, mientras que los terroristas vascos campean por sus respetos y se vinculan con los narco-guerri-terroristas de las FARC. Todos vestidos de rojo, como en los macabros tiempos de la Unión Soviética. El sustento cambió. Ya no se nutren de “las miserias” del pueblo ruso. Ahora reciben la petro-“colaboración” del régimen “bolivariano”.


En la Isla de Cuba se juntan todos los lamebotas neofeudales, como Zelaya –con mucho talento como narcotraficante y ninguna cultura política-, con artistas de cine, no se sabe bien de que tendencias políticas, como Danny Glover, para terminar adulando a los hermanos dictadores. Se juntan los dictadores vitalicios con los intentos de dictadores a perpetuidad. Pretenden que el engendro que ha llevado al pueblo de Cuba, a la miseria, se perpetúe en la América toda, como si eso fuera en verdad la solución a los problemas de estos pueblos. La propia vida y no la historia, le ajustará las cuentas, a su debido tiempo.


Se repiten hasta el aburrimiento. Son pocos los que dan crédito a las supercherías que promulgan. En términos políticos, la diferencia entre Enrique Ubieta y Lázaro Barredo no existe. Son como dos perros (con el perdón de los perros) sin bozal, a sabiendas de que ninguno de los dos muerde. Solo ladran y compiten entre sí a ver cual de los dos hace más ruido. Ambos coinciden en que no hay gentes de izquierda. Para ellos solo existen totalitarios y anti-totalitarios. Neofeudalistas y anti-neofeudalistas.


Si alguien considera que el sistema de mercado dirigido por una democracia representativa es, en estos momentos, el camino para el desarrollo económico de los países (valga la redundancia) en vías de desarrollo… Ese alguien es el enemigo.


Los hermanos Castro Ruz y comparsa (léase Ubieta y sus amiguitos) consideran que en España se transitó de la miseria franquista a país de economía desarrollada, por obra y gracia del Espíritu Santo. Para ellos poco tuvo que ver, en la transición, el pueblo español. Para ellos, la democracia chilena fue impuesta por Pinochet y sus secuaces. El pueblo chileno, bien gracias. Hoy por hoy es una de las economías más sólidas de América Latina.

Para los hermanos dictadores y sus acólitos, la tierra continúa a ser tan plana como en el siglo XIV, no importa que se mueva. Para ellos, los cambios son inadmisibles.

miércoles, 14 de abril de 2010

Un cobarde en 59 Segundos


En el salón de protocolo del estudio de televisión, Enrique Ubieta estaba preparando la defensa de los decrépitos ancianos Castro Ruz en compañía del ignorante Willy Toledo. Se sentía satisfecho. Le estaban dando la oportunidad, en un país libre de expresar las opiniones de sus jefes (no las suyas). Esa misma oportunidad le está vedada, en Cuba, a cualquier persona, de adentro o de afuera.


Minutos más tarde llegó el abogado defensor de la tiranía de los decrépitos hermanos Castro Ruz, el miembro del Partido Comunista español, el otro Willy, de apellido anglosajón. Hizo su entrada, al salón junto a Pedro Zerolo del PSOE.


Al pobre Zerolo, que no le queda otra alternativa que respetar la política de la “Alianza de Civilizaciones” promulgada por el líder de su partido político y Primer Ministro de su Majestad, el Rey Don Juan Carlos, mucho antes de comenzar el programa, ya estaba diciéndole al otro Willy y a Ubieta, que le resultaba difícil la defensa de una posición de diálogo, cuando el régimen de los hermanos Castro Ruz actuaba de la manera que lo hacía.


Zerolo, al igual que Zapatero, quiere que las personas interioricen que ellos quieren decir mucho, pero no dicen nada. ¿Es a eso que los españoles llaman “talante”? No sé que le respondieron el otro Willy y el del “burrito” (con escopeta y todo). A tamaña incongruencia es difícil responder, aun para degenerados de tanta experiencia. No pretendo buscar palabras que no resulten ofensivas. Son unos degenerados y “punto pelota”, como dice una famosa de la T.V. española.
Moragas entro de último. A Ubieta le disgustó. No le dio la oportunidad de “enseñarle las cartas”. Desde el inicio del programa se le notaba nervioso. Necesitaba hacer un buen papel, para continuar recibiendo prebendas a su regreso a Cuba. La va a tener difícil. Parecía un periodista aficionado. Hasta los actores, que participaban en el programa, sin ser periodistas ni políticos lo hicieron mejor que él.


La cobardía (de Ubieta) es tanta que se molestó por que hubiesen sentado a Zerolo a la izquierda, como si el Partido Socialista Obrero de España fuera de derechas. Lo que sucede es que es la otra izquierda. No la de Ubieta. Hubiera preferido permanecer al lado del abogado. Del otro Willy. Seguramente fue hecho con mala intención. “Los capitalistas” son así de calculadores.
Lo habían situado entre un opositor del régimen totalitario y una actriz. Por cualquiera de los dos lados se sentía nervioso: Lo más probable es que la actriz fuera una carnada de la CIA para comprometerlo. Que la actriz hubiera firmado una condena al régimen de sus jefes era lo de menos, pero no debía mirarla, para evitar problemas con la Contra Inteligencia.


De lo nervioso que estaba, hasta el público le molestaba. Eso se lo habían advertido. No es el mismo tipo de público que asiste a las mesas “retontas” que a diario trasmiten por la televisión del régimen neofeudal. Militantes del Partido Fidelista y su cantera. Obligados a participar, como tarea partidista. Se incluye, como mérito en la evaluación anual del militante, que se inserta en el expediente personal.


Ubieta se siente feliz cuando escucha que al público le dicen que habrá un combate de gladiadores. Ya sueña (despierto) con el coliseo romano y él, de frente para el Cesar caribeño, diciendo la famosa frase: “morituri te salutant”.

Como todo programa de televisión, tiene imágenes editadas, que, supuestamente, los participantes han visto con anterioridad. No es el caso de Ubieta. No lo habían dejado ver (la policía política del régimen totalitario) las intervenciones de Vargas Llosa, ni de Montaner. Al cobarde intranquilo, le temblaban las manos, pero no era miedo escénico. Era, en buen cubano, pendejismo. Solo le habían comunicado la última parte, donde Vargas Llosa dice que el régimen está en su fase final. Se preguntaba interiormente, que responder a eso, cuando es obvio que los octogenarios se encuentran a un peldaño de la muerte. Y el régimen de oprobio con ellos.
Se siente molesto. Moragas es tajante. Zerolo, muy a su pesar (a pesar de Ubieta) reconoce que el régimen de los hermanos Castro Ruz es una dictadura (y no la llama del proletariado).

Los dos Willys (ni que fueran jeeps de fabricación en serie) se van por las ramas. Comparaciones absurdas. A eso el pendejo le llama jabs al estómago.


Señor periodista: El “Jab” es un golpe que se utiliza, en el boxeo, para mantener la distancia, para iniciar una combinación. Es un golpe de engaño, para una acción posterior. Se utiliza para preocupar al rival. No es recomendable utilizarlo en dirección al estómago. Pero bueno, usted mismo lo ha dicho. Los dos Willys, con sus absurdas comparaciones, estaba haciendo eso: Engañar a los espectadores. Pre-ocuparlos con algo que no tiene nada que ver con lo que sucede en mi país. Muy lejos estuvieron de propinar golpe alguno. Todo lo contrario. Dejaron la mala impresión del que defiende a ultranza, una causa injusta.


Varios de los participantes les recuerdan que se está debatiendo sobre la situación imperante en Cuba.


Ahí es cuando le dan la palabra a Ubieta, que comienza a cantinflear, poco más o menos con las características de los Willys. Se justifica. No le alcanza el tiempo. Trastabillea. Quiere explicarse. No puede. El "imperialismo" le da la palabra a Moragas cada dos intervenciones.


Para justificarse ante sus amos, dice que Moragas se desmorona. Lo que apreciamos fue un gesto, como el que busca paciencia. Imprescindible para soportar las imbecilidades de los dos Willys y el cretino totalitario.


Para ser honesto, debo decir que los opositores, invitados al programa, no estuvieron a la altura. No obstante, sus intervenciones fueron claras y precisas. Contrastaban bastante con la verborrea diversionista de los Willys y comparsa. Definitivamente los Willys se quedaron por debajo. Que decir de Ubieta. El pobre hombre. Desacreditado. Esos son los cretinos útiles que utiliza el desgobierno. El día menos pensado lo desaparecen del mapa


La actriz, definitivamente es de la CIA o, mejor dicho, de la inteligencia española al servicio de la CIA. Le llama dictadura al régimen para congraciarse con Moragas, pero le hace señas a Ubieta y, “sin querer” le roza la pierna izquierda. La mirada despreciativa es provocadora… La coordinadora le ha dicho a Ubieta que le resultó muy difícil, encontrar personas que estuvieran dispuestas a escuchar más de lo mismo en defensa de una satrapía inmunda.


Los Willys y Ubieta, en su emulación totalitaria, a ver cual de ellos dice la mentira mayor, continúan tergiversando. En lugar de hablar sobre el problema de Cuba y el régimen tiránico que la desgobierna durante más de cincuenta años, hablan de Franco, de Chávez, de Honduras (ni ellos mismos se acuerdan de Zelaya), del embargo, que los tres (a una) le llaman “bloqueo”.
Moragas hace acopio de paciencia. Le dice a Ubieta. “Tu, que escribes para Abuelita”, le llamó Granma (en inglés), “ve a ver si en ese periódico le dan posibilidades de discrepar del partido a algún opositor”. Esa fue una estocada magistral. Nuevamente Ubieta se va por los laureles del enemigo. Sin proponérselo, Ubieta reconoce que no es periodista. Se llama, a sí mismo, comunista. Ya no sabe ni lo que dice. Los nervios lo traicionan.


Se queja, plañideramente, de que le restringen la libertad de expresión. Es la libertad que en Cuba le es prohibida al pueblo cubano.
Le dio una entrevista a la cadena SER, de una hora de duración. Su intervención fue tan repetitiva y argumentó con tantos ejemplos que nada tenían que ver con el caso cubano, que la entrevista solo dio para tres brevísimos cortes que no llegaron al minuto. Luego, tres comentaristas estuvieron media hora mofándose del no-periodista ignorante.
Todo se vuelve justificación.


La justificación es el pretexto de los fracasados.

Como buen totalitario, los únicos que tienen totalmente la verdad, son ellos. Los otros, somos cuando mejor nos tratan, “contrarrevolucionarios”. ¡A mucha honra!
Fue tan desastrosa la intervención de Ubieta, en 59 segundos, que los medios nacionales españoles, que habían concertado entrevistas para después que finalizara el programa, cancelaron.

Ubieta miente tan mal, que se contradice constantemente. Primero dice que ha concedido entrevistas. Luego dice que en los periódicos para los que escribe Moragas, todos están editorialmente obligados a escribir régimen, por gobierno, cuando de los hermanos Castro Ruz se trata. Aquello en realidad es un des-gobierno, pero no es políticamente correcto escribir de esa forma y se le da un trato menos ofensivo.


La línea editorial es una política predeterminada por la dirección del vehículo de comunicación o por la dirección de la empresa. Ella indica sus valores, apunta sus paradigmas e influencia decisivamente en la construcción de su mensaje.


Ubieta, acostumbrado a los medios controlados por un sistema totalitario, donde todas las líneas editoriales son comunes, no entiende que un periódico de extrema izquierda, como “Público”, le conceda una entrevista “light” y una televisora de centro lo ponga contra las cuerdas y no les permita los consabidos subterfugios.


Cuando le toca la entrevista a Fariñas, la moderadora, que al contrario de Randy Alonso, no dedica todo su tiempo a estos menesteres, se confunde y le pregunta por que motivos se encuentra preso. No olvidemos que Zapata muere, prisionero de conciencia, en huelga de hambre.

Miente descaradamente Ubieta al decir que no se vio la cara de desconcierto, de la presentadora, en la edición posterior. Si se vio. Y la debe haber pasado muy mal. No estaba bien preparada.

Zerolo le da la estocada mortal a Ubieta, cuando dice que los ejemplos que los dos Willys, y el mismo, plantean no son procedentes, desde el momento en que, en Cuba, no existe un régimen democrático. El sistema político impuesto a Cuba por los hermanos Castro Ruz no es un Estado de Derecho.


El cobarde comete el error (imperdonable) de decir que, de ser así como dice Zerolo, el régimen de los hermanos Castro Ruz pudiera ser derrocado por la fuerza y una coalición de estados pudiera acometer dicha empresa.


La farsa de constitución, copia (Blas Roca fue el copista) fiel de las constituciones de la ex-URSS y demás países ex –socialistas no fue aprobada en plebiscito democrático. Imperaba la tiranía de los hermanos Castro Ruz. Eso no es democracia. A partir de ese punto de vista, es imposible dialogar con una persona que no quiere escuchar, sino imponer su mal intencionado criterio.
Zerolo y Moragas son demócratas con puntos de vista diferentes en cuanto a desarrollo de la sociedad se refiere. Ubieta sirve al amo que le da huesos a roer. Los Willys no se sabe lo que son.

Para terminar este artículo, debo decir que, después de vivir más de 40 años bajo una dictadura totalitaria, neofeudalista, prefiero ser de extrema derecha, antes que pronunciarme a favor de un partido político que, en democracia, ostente el nombre de socialista. Aun, cuando del socialismo que se trate no tenga nada que ver con el engendro que surgió en 1917 en la Rusia de los Zares y que aun persiste en mi querida Cuba.

miércoles, 7 de abril de 2010

El cinismo de Enrique Ubieta


Un lacayo de los hermanos Castro Ruz se encuentra en España, invitado por organizaciones afines a la más retrógrada y extremista “izquierda” peninsular, para defender al régimen totalitario y neofeudalista implantado en mi país hace más de 50 años.

Como si fuera un gran escritor, concede entrevistas a diferentes medios de prensa escrita, radial y televisiva, en vano intento de insignificar la perfidia de la decana de las dictaduras del planeta en que vivimos.
Ubieta hace desesperados intentos por, culpar a los Estados Unidos, de la muerte del preso de conciencia (dejado morir en huelga de hambre por los hermanos Castro Ruz) Orlando Zapata Tamayo. ¿Cual es el exito de la Dictadura del Proletariado? ¿Por que lo dejaron morir?

Enrique Ubieta es el director de una revista que se llama “la calle del medio” (tiene poca imaginación el susodicho escritor) y también tiene un blog llamado “la isla desconocida”, como si el archipiélago cubano no fuera conocido en todas partes del mundo, mucho antes del cataclismo de 1959. Claro, el arrastrapanza lo que pretende es realizar una simbiosis entre el régimen y el pueblo de Cuba. No le sale.
Como buena plañidera asalariada, lloriqueó en las entrevistas, diciendo que Orlando Zapata se había sacrificado en ara de intereses norteamericanos. Como si el mártir cubano no hubiera muerto confinado en las cárceles de la dictadura. Ubieta es capaz de hacer en España lo que se prohibe en Cuba: CRITICAR.

Señor Ubieta: Cuba no disfruta de la muerte, eso solo le atañe a los hermanos Castro Ruz, que se regodean ante la muerte de personas inocentes.

El periodista, representante del régimen de oprobio, no se atreve a decir que Raúl Castro ha condenado a muerte al “Coco Fariñas”, tras su infame discurso de clausura, de lo que va quedando de la llamada “Unión” de los jovenes “Comunistas” de la satrapía. Lo verdaderamente criminal, Sr. Ubieta, es mantener encarcelados desde el año 2003, a personas, por el solo hecho de disentir del régimen y del sistema político impuesto al pueblo de Cuba.

Fariñas no pretende convertirse en nada. Solamente el hecho de enfrentarse al régimen lo convierte en héroe del pueblo cubano. El problema de Fariñas lo tiene que resolver el desgobierno de ancianos mal intencionados que pretenden estar dirigiendo el país. Ya Raúl Castro lo dejó claro. Fariñas (si no se retracta) morirá de hambre igual que Zapata. ¿Que importa? Llevan matando de hambre, al pueblo, hace 50 años.
Al extremadamente cínico de profesión, el Sr. Ubieta, solo se le ocurre comparar a Fariñas con los cinco delincuentes (falsificadores de documentación) que se encuentran presos en los Estados Unidos.

Esos cinco personajes, además de haber sido traicionados por Fidel Castro, jamás han sido acusados de conspirar contra la Casa Blanca, como dice el mentiroso de Ubieta. Son, solamente, cinco delincuentes comunes, travestidos en anti-terroristas por Fidel Castro, el decano de los terroristas de este mundo.

domingo, 14 de marzo de 2010

Fidel Castro, las prisiones y el régimen carcelario


Poco se ha escrito en estos días, a raíz de la muerte Orlando Zapata Tamayo por inanición, sobre los horrores de las prisiones y las violaciones de los derechos humanos que comete a diario el régimen de los hermanos Castro Ruz.

Es característico del régimen de oprobio, manejar las mentiras y las medias verdades (ambas tergiversadas) para convertir en delincuente común a un activista político y declararlo como hombre violento y antisocial. Según los voceros del régimen, era por esto último que se encontraba preso.


El oscuro e infamante artículo de Enrique Ubieta es tomado como bandera por cuantos aprestan su pluma para defender un régimen agonizante y culpar al mártir de su martirio.
Estos “periodistas” lacayos, que le han dado la espalda al pueblo cubano, se proclaman “conocedores” de la realidad cubana y pretenden ser los dueños de la verdad.
Solo ellos, los totalitarista neofeudalistas son los que “pueden” hablar del pueblo cubano, dentro y fuera de Cuba. De este tema y de cualquier otro. Los que no profesen su ideología, según ellos, no tienen derecho a expresar sus criterios y opiniones.

Llevan 50 años y al parecer no han podido erradicar la lacra del pasado colonial y neocolonial. Ya era tiempo de haber forjado al “hombre nuevo”. Ahora nos quieren hacer creer que aun persisten y acuden a teorías de conductas patógenas y otros subterfugios para justificar lo injustificable y echarle culpas al pueblo que tan miserablemente estrangulan.
Del totí debe ser la culpa del nefasto período, llamado “especial”, durante el cual el régimen de los hermanos Castro Ruz dieron la espalda a la juventud cubana. De que ánimo solidario me pueden hablar, cuando de golpe y porrazo quedaron sin trabajo más de 200 mil cubanos en edad laboral, subsidiados con un salario de 200 pesos en moneda nacional, que equivalía a menos de dos dólares (se cotizaba en el mercado negro a 126 pesos por un dólar).

Estos cretinos de la pluma “revolucionaria” me quieren hacer creer que l

a culpa de la chapucería en el trabajo o el ajuste individual de salario, es robar; que el incremento de la entrada de capital extranjero y que el trabajo por cuenta propia son los causantes de los “nuevos ricos” en Cuba y que fue de esa forma que el cubano reaprendió a vivir de la explotación del hombre por el hombre. ¡Que clase de cara de guante!

Estas expresiones “transgresoras” reclaman la máxima atención de los funcionarios del desgobierno. El pueblo sometido a la máxima expresión puede, en cualquier momento poner en riesgo de colapso al desgobierno. El régimen no tiene otra opción que la de cerrar filas, acudiendo a los militantes (octogenarios) de línea dura para defenderse, estableciendo y aplicando nuevas y aun más severas disposiciones y leyes, contrarias a los derechos humanos.

Escudados en que el problema de que la atención a la población penal es un asunto insoluble a nivel mundial, justifican la ausencia total de programas que contribuyan a una vida decorosa en los centros penitenciarios.

Para los hermanos Castro Ruz, el concepto de sistema penal es precisamente el aislamiento del resto de la sociedad y la degradación del ser humano. La profilaxis del totalitarismo, se inserta en que son solamente la élite en el poder, los defensores del proyecto neofeudalista. Considerando al ser humano prescindible, asumiendo que cualquier conducta (para ellos negativa) es totalmente inaceptable y sobre esta base aumentan constantemente la represión en los centros penitenciarios.


Acuden a subterfugios como el del “doble bloqueo” (el norteamericano y el desmerengamiento de la URSS y el bloque socialista) para justificar el deterioro del nivel de vida del pueblo cubano, que si antes del llamado período especial era bajo, hoy en día es aun peor. Jamás mencionan la infinidad de planes económicos fallidos o abandonados por el régimen durante 50 años.
Son capaces de decir que “aun no nos hemos recuperado totalmente” como si se estuvieran refiriendo al pueblo, cuando en realidad se refieren a la crápula que desgobierna mi país.
Nuestros hogares, nuestras escuelas y nuestros hospitales aun sufren y sufrirán las consecuencias de un sistema política y económicamente absurdo.


En un país donde rige una libreta de abastecimientos hace cinco décadas, decir que en las prisiones la alimentación se ha mantenido estable y suficiente es más que un sarcasmo. Los hermanos Castro Ruz no tienen reparos en decir que en los establecimientos penitenciarios se elabora la misma dieta para los reclusos y sus custodios. No dicen (ellos lo saben bien) que esos funcionarios de prisiones, apremiados por la escasez de alimentos que impera en el país, se llevan para sus casas los productos destinados a los reclusos y por supuesto, elaboran los mejores alimentos para consumo propio, quedando para los reclusos una dieta miserable.
Nadie muere de hambre en las prisiones de la dictadura “proletaria”. Lo que no pueden ocultar es el hambre y las enfermedades provocadas por una deficiente alimentación. De ahí, que el llamado “trato respetuoso” sea otro más de los embustes con que pretenden engañar a la opinión pública nacional y sobre todo la internacional, incapaz de imaginar en Cuba campos de concentración (al estilo nazi) en pleno Siglo XXI.

Los llamados presos “contrarrevolucionarios” (opositores al régimen), no tienen salidas de estímulo.


Las pocas bibliotecas existentes en algunas prisiones solo tiene materiales de propaganda neofeudalista y totalitaria. Existen televisores, eso sí, dado que la programación de todos los canales se encuentra controlada por el régimen. Por tanto, la información, que por esta vía reciben los reclusos, está previamente controlada, así como los videos que permiten las autoridades carcelarias. Desde el momento que jamás tendrán acceso a Internet, no me imagino para qué puedan estar implementando incluir computadoras en las cárceles. ¡Más fácil se atrapa a un mentiroso que a un cojo!


Es falso que en el plan de vida de los reclusos existan opciones recreativas, deportivas y culturales. Es falso que en los establecimientos penales exista la posibilidad de constituir equipos deportivos y mucho menos que compitan en juegos inter-establecimientos.
Para no ser absoluto, tengo que reconocer, que en atención a los delitos cometidos por los reclusos (siempre que estos no sean de carácter político), pueden acogerse a diversos planes de vida. Los presos de conciencia solo logran acceder a estos planes, previa renuncia escrita, de los ideales por los cuales se encuentran en prisión.

El régimen totalitario parte del principio de que el disidente político que cumple sanción, jamás podrá reinsertarse en la sociedad “socialista”. El concepto esencial radica en la intransigencia y el rigor en la perpetuación de un sistema neofeudal y el clima opresivo que mantiene subyugada la nación, lo que presupone que cada recluso político es un peligro potencial para el régimen y éste debe esforzarse en hacerlo claudicar de sus ideas; o le que es igual: “rectificar su error”.

En Cuba, como en cualquier parte del mundo, existen presos políticos. Solo que el desgobierno de los hermanos Castro Ruz, los denomina presos contrarrevolucionarios. Partiendo de un principio macarrónico de que: “Con el sistema totalitario todo, contra el sistema totalitario nada”, el desgobierno sanciona a aquellos que cometan actos (aunque sean pacíficos) en contra del régimen y su seguridad. No tienen reparos en vincular a cualquier persona con acciones provenientes de un gobierno extranjero y cualquier acción que emprenda un ciudadano común puede convertirse en una afectación a la seguridad del sistema totalitario.

Es imprescindible señalar que el desgobierno de los hermanos Castro Ruz mantiene secuestrado los tres poderes existentes en una democracia moderna. Por tanto, es poco probable que alguna persona natural o jurídica tenga una defensa justa.

Cada año mueren en las cárceles cubanas 7 reclusos, muchos de ellos en extrañas circunstancias o “suicidados”. En el año 2004 en las prisiones de la provincia de Camagüey murieron cuatro, debido a la inexistencia de personal sanitario. De ellos, tres eran evitables. Falta por ver que los hermanos Castro Ruz se lamenten de estas muertes, que no eran precisamente presos de conciencia.

Si la opinión pública internacional se escandaliza al recibir las noticias de los abusos cometidos en Abu Grahib o Guantánamo, es de esperar que también se horrorice cuando en un país, donde el régimen imperante proclama a los cuatro vientos que no existen malos tratos en sus cárceles, muera un recluso en huelga de hambre.

El sistema totalitario de los hermanos Castro Ruz es culpable de innumerables casos de tortura mental y física, de dejar morir de frío a dementes en un hospital siquiátrico, de infinidad de desaparecidos (a la fuerza) en el Estrecho de La Florida. Sin embargo, una y otra vez fabrican campañas de descrédito de lo que realmente ocurre en las cárceles cubanas y se le endilgan títulos de delincuentes comunes a luchadores por la libertad. La represión brutal ha arrebatado una vida cubana más. Su prepotencia ha llevado el dolor a una madre cubana.

Pero, “el amor, madre, a la Patria, no es el amor ridículo a la tierra, ni a la hierba que pisan nuestras plantas. Es el odio invencible a quién la oprime, es el rencor eterno a quién la ataca”.

Podrá el Can Cerbero del régimen lamentarse con lágrimas de cocodrilo viejo. Podrán los perros mediáticos, del sistema, inventar cuentos de camino en su intento por confundir a la opinión pública internacional. Se regocijarán por los que logren confundir, acogiéndolos en su pocilga inmunda. Se auto-complacerán y se enclaustrarán en su cochiquera totalitaria y sus justificaciones.

La muerte de Zapata les perseguirá hasta el fin de los pocos días que les restan y su memoria quedará en la historia patria.

lunes, 8 de marzo de 2010

Fidel Castro, “Abuelita” y el caso Zapata


Una vez más, el periodicucho “Abuelita”, el órgano oficial del nauseabundo régimen de los hermanos Castro Ruz demuestra su desprecio por el pueblo cubano.

Incapaz de afrontar directamente los hechos, publica una “nota” de un asalariado llamado Atilio Boron, que se hace eco de otro asalariado (Enrique Ubieta Gómez), con el ánimo de confundir a la opinión pública interna.


En la “nota”, contrariamente a lo que aparece en los datos de Amnistía Internacional, el servil funcionario intenta demostrar que Orlando Zapata Tamayo nunca figuró en la lista de los prisioneros políticos.


Para el inmoral articulista el caso es sencillo: Zapata era un preso común, de larga carrera delictiva. Las intenciones de confundir son obvias. Ubieta dice que Zapata fue liberado el 9 de marzo del año 2003, pero no dice que fuera uno de los 75 detenidos, catalogados por Amnistía Internacional como prisionero de conciencia del desgobierno de los hermanos Castro Ruz. Acto seguido dice que “pocos días” después fue nuevamente detenido por unos delitos que no menciona y condenado a tres años de prisión.


Ubieta no dice que la agresividad de los funcionarios de prisiones le provocaran a Zapata un coagulo cerebral. Solo menciona mala conducta. Como justificación, el señor Ubieta nos cuenta que dentro de la cárcel, Zapata sufre una “metamorfosis” que lo convierte en disidente político. ¡Raro, raro!


Para Ubieta, la disidencia cubana (jamás reconocida por el régimen), prácticamente inexistente, comenzó a gestar un mártir en el año 2003, para que siete años después realizara una huelga de hambre que lo condujera a la muerte. Dice Ubieta (al mejor estilo islamista radical) que le deben haber prometido muchas cosas, pero no se atreve a mencionar una sola de ellas (no le da la imaginación).


Más adelante, Enrique Ubieta ataca al diario El País, acusándolo de “pugnar” por un cambio de régimen en Cuba. Gracias a Dios que existe un medio de prensa “de izquierdas” que denuncia las atrocidades de los neo-aristócratas hermanos Castro Ruz.


Ubieta, al igual que sus amos, culpa de lo ocurrido al imperialismo yanqui. Llama mercenarios a los prisioneros de conciencia que, entre otras actividades han pretendido enmendar la constitución de Blas Roca. Hace una simbiosis entre la disidencia y el aberrante embargo comercial impuesto por el gobierno de los Estados Unidos al régimen de oprobio y llega a mencionar los “600” intentos de asesinato (por desgracia fallidos) de Fidel Castro. ¡Demasiada desvergüenza para un solo articulista!


Señores Boron y Ubieta, en Cuba sí existen cárceles secretas y aunque no está legalizada la tortura física, se practica la tortura mental y síquica. Los prisioneros son trasladados de una provincia a otra sin información previa a los familiares, que viven angustiados días y meses hasta que logran saber su nueva ubicación dentro del territorio nacional. Detenciones arbitrarias sobran Ubieta, por cualquier motivo y los juicios sumarísimos están en el orden del día de los hermanos desgobernantes. Nada de esto es publicado por los medios en manos del régimen totalitario.


Para el señor Ubieta, el diario El País pertenece a la prensa del Imperio. El Imperialismo no es solamente el norteamericano. Ahora se trata del Imperialismo Occidental. ¿Será que el descocado de Ubieta piensa que el diario El País es asalariado del gobierno de los Estados Unidos?

Señor Atilio A. Borón,
Así es como se dice de a macho: Orlando Zapata Tamayo murió en huelga de hambre, siendo un prisionero de conciencia del régimen de los hermanos Castro Ruz.

domingo, 7 de marzo de 2010

Fidel Castro, Enrique Ubieta y Orlando Zapata


Todas las personas nacemos de madre y padre, aunque hoy en día se encuentre de moda la reproducción in-vitro.
Solo un desalmado, al servicio de unos mosntruos (como los hermanos Castro Ruz) puede escribir, aunque le remuerda la conciencia (si es que tiene alguna), que Orlando Zapata es un “muerto útil”.
Extraña paradoja es, la de un país en que la expectativa de vida se compara con la del Primer Mundo, mientras que las condiciones de esa misma vida es infrahumana. ¿Es eso socialismo? ¿Vivir pendiente de lo que suministra (para comer) un desgobierno totalitario es vivir? ¿Vivir durante más de 50 años sin poder elegir que comida llevarse a la boca es vivir?
¡Ya! , me dirán, pero hay en el mundo quienes no tienen nada que llevarse a la boca. Y les respondo: Tienen razón, pero es que se trata del caso de Cuba y no del caso del mundo. ¿O es que acaso el conformismo es parte intrínseca del mal llamado socialismo?

Madre de Orlando Zapata
A las preguntas anteriores, Enrique Ubieta le llama “Ley y Honor”. ¡Es el colmo del absurdo!
Mire señor Ubieta, en mi país, a todo aquel que desaparece se le endilga un cartelito (subliminal) “desaparecido en el estrecho de La Florida, intentando acogerse a la Ley de Ajuste Cubano.
El caso de Orlando Zapata es un asesinato. Podían haberle preservado la vida como a tantos otros. Pero no. Al parecer la insignificancia del hijo de un obrero, un obrero mismo, no tenía el valor suficiente. Lo subestimaron. Dejaron correr el tiempo..., y murió de inanición, en un lugar que, según el periodista, nadie se muere de hambre.


No haga comparaciones con ningún otro país. Refiérase al suyo. Aun no había sido enterrado y ya Ubieta está publicando en Internet que el asesinado era un delincuente común. No dice que se encontraba preso y mucho menos que pertenecía al grupo de los 75 que encarcelaron en el año 2003.

Si usted, señor periodista, nació un año antes de 1959, debe haber sido muy mal estudiante de la historia de Cuba. Orlando Zapata no era tan delincuente como Fidel Castro. Recuerde que así le llamaron en su día (tras el fracasado asalto al Cuartel Moncada) a todos aquellos que participaron. Los autotitulados “generación del centenario” eran unos delincuentes con larga historia.
No sea cínico. Nadie que se atreva a escribir semejante barbaridad, puede lamentar esa muerte, mientras llama “hipócritas dolientes” a sus familiares y amigos.

Otro albañil, que murió de viejo, que había sido bandido (Juan Almeida) fue convertido en activista político de un régimen de oprobio y fue mano ejecutora de muchos cubanos.
¡Que canallada! ¿Como se atreve, ante la muerte, a escribir que una persona es imprescindible? Coincidimos solamente en que su muerte es el colmo de lo absurdo.
Esta vez se equivocaron. Nuca pensaron que se atrevería a cumplir su palabra. Pensaron que desistiría y fueron sus carceleros los que lo hostigaron y provocaron permanentemente, en una inútil persistencia, en un vano intento de quebrantar su voluntad.
Va más allá Ubieta. Dice que los médicos, que desatendieron a Zapata y se confabularon con sus torturadores, no escatimaron esfuerzos para preservarle la vida. No me refiero a los “médicos” de las cárceles por donde transitaron Zapata. Esos son tan torturadores como los funcionarios de prisiones del régimen. Estoy refiriéndome a los últimos que lo trataron y que ahora dicen (ellos) que ya no había nada que hacer.
Estos médicos, solo para salvar la honra, tienen el deber de denunciar el estado físico en que llegó, a sus manos, Zapata. De lo contrario, se convierten en cómplices de asesinato por encubrimiento.

Zapata no pudo, tan siquiera, tener un funeral digno. El dolor de familiares y amigos fue vilmente mancillado por las hordas represivas.
Ubieta llama buitres y mercenarios a los pocos medios que tuvieron la osadía de desafiar al régimen, asistiendo al funeral. Pretendían que, no solamente el pueblo cubano se enterase (como ya es costumbre) del asesinato. La noticia le da la vuelta al mundo. Hasta el presidente de Brasil se mostró perturbado ante el crimen y a Raúl Castro no le fue posible dar la callada por respuesta, haciendo un papel ridículo ante la prensa extranjera.
En el colmo de la desfachatez, Ubieta culpa (de la muerte de Zapata) a la disidencia, pero les llama “contrarrevolución”. ¿Cuál contrarrevolución? ¿Qué revolución? En momentos de duelo, el intento de hacer reír, agranda más el crimen señor Ubieta.

En mi país si hay torturados Raúl Castro y se ejecuta por orden expresa, mediante puestas en escena de juicios sumarísimos.
La declaración que hizo Raúl Castro, en presencia de Lula da Silva, desapareció y no ha sido transmitida por la televisión ni la radio oficialista del régimen de oprobio.
Zapata, de 42 años fue catalogado, como prisionero político por Amnistía Internacional tras su arresto en el 2003. Dio inicio a la huelga de hambre el pasado 3 de diciembre. Murió en un hospital de La Habana donde los médicos, de última hora, trataron de revivirlo. Los funcionarios de prisiones le dejaron agonizar durante semanas en celdas de aislamiento sin darle una atención médica adecuada.
Amnistía Internacional dijo que la muerte de Zapata demostraba la ‘‘crueldad'' del desgobierno del régimen totalitario.
En marzo del año pasado debió ser sometido a una operación debido a un coágulo cerebral producido a golpes por sus carceleros.
La decisión de la muerte de Zapata fue meticulosamente planificada.

A las momias que desgobiernan mi país, no les interesa que le levanten las sanciones económicas. Solo así podrán sostenerse hasta que desaparezcan, de forma natural, de la faz de la tierra. Esa es la verdadera política de los hermanos Castro Ruz. Cerrar filas para mantenerse hasta el fin de sus días en el poder. La orden de ensañamiento con los opositores está dada siempre.
Una vez más, digo que, las pretendidas conversaciones entre el gobierno español y el régimen de los hermanos Castro Ruz, nada tienen que ver con los derechos humanos, ni con la posición común europea. Si tiene mucho que ver con la deuda que tiene el régimen con los empresarios españoles que, a sabiendas del riesgo que corrían (al negociar con unos ladrones), en estos momentos se encuentran en cueros y con las manos en los bolsillos y sin perspectivas de que les paguen.
Los hermanos Castro Ruz, se pasan por el mismísimo forro, cualquier aviso, consejo, advertencia o solicitud que le haga un gobierno democrático, siempre y cuando no le hayan visto alguna ventaja a su favor. Con muertos (no importa cuantos, ni como, ni cuando) pretenden mantener las restricciones impuestas: embargo y posición común europea.

Los hermanos Castro Ruz no aceptan retos de nadie y mucho menos de una persona a la que tienen entre rejas. Son ellos los que imponen sus reglas. Es esa la forma en que han resuelto todos sus problemas, ante la tibieza de los gobiernos occidentales, a los cuales, verdaderamente, les importa poco la suerte del pueblo cubano, cuando de lo que se trata es de los bolsillos de los empresarios ibéricos y por, carácter adyacente, europeos.
La patriotería barata y el miedo al lobo imperialista, es la coartada que desde hace medio siglo enarbolan como estandarte y con lo que pretenden engañar a los pueblos del mundo. Otra vez le inventan (a la víctima) expedientes de preso común, “desviaciones” sexuales y morales, “contubernio” con una potencia extranjera. Da igual.
Tengo la convicción que el ejemplo de Zapata no caerá en saco roto. La indignación internacional hará posible que el pueblo cubano conozca la tragedia y algún día, ya no muy lejano, ese mismo pueblo ajustará cuentas a los, mal nacidos (como Ubieta) que queden vivos.

https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s

https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s