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martes, 20 de agosto de 2024

La Guerra Innecesaria Capítulo 8 La Defensa de Cuito Cuanavale Reflexiones sobre las operaciones de las SADF Hacia Ruacana Descifrando el "Documento Santa Fe" de Ronald Reagan



                         Reflexiones sobre las operaciones de las SADF 


En el supuesto caso de que la UNITA y África del Sur hubieran llegado a dominar el puente (destruido y reconstruido en innumerables ocasiones) ubicado al sur de la confluencia de los ríos Cuito y Cuanavale, junto con el aniquilamiento de las cinco Brigadas FAPLA que se encontraban al este de los mencionados ríos, hubiera quedado abierto el camino hacia Menongue. Se avizoraba la imposibilidad de defender ésta población sin el incremento de nuestras fuerzas. 

Aclaro que, en aquellos momentos, no teníamos conocimiento exacto sobre la cantidad de medios y el número de efectivos sur-africanos involucrados en los combates.

Ante el descalabro de las fuerzas FAPLA, considerábamos que las SADF debían haber concentrado una fuerza arrolladoramente superior. Sin embargo la realidad fue bien diferente y posiblemente haya sido el factor que evitó la pérdida de la posición de Cuito Cuanavale y por ende, el éxito de nuestra defensa.

Entre octubre de 1987 y junio de 1988, no ocurrieron fieras batallas convencionales en suelo africano y mucho menos comparables con las que se libraron contra Erwin Rommel (el Zorro del Desierto). La realidad consistió en que los sur-africanos realizaron ejercicios de puntería contra las recién preparadas brigadas angolanas. Este tipo de comparaciones causa risa. 

Leyendo las memorias de Winston Churchill, sobre los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, podemos apreciar una situación similar en Dunquerque. 

Se trataba de defender una posición, con el objetivo de evacuar, nada menos que dos ejércitos (más de 150 mil hombres y pertrechos de guerra). Lo lograron en menos de un mes, atravesando el Canal de la Mancha. Nosotros demoramos dos meses para cruzar de un lado al otro del río, 20 mil hombres. El puente de Cuito Cuanavale mide 100 metros.

En fin, no valen las comparaciones.

Como consecuencia del fracasado intento de tomar el poblado de Cuito Cuanavale, después de haberlo anunciado a la opinión pública, las tropas sur-africanas, definitivamente bien equipadas y preparadas, no fueron atrapadas, sino obligadas a retirarse. En esta retirada jugó un papel decisivo el avance por el flanco sur-occidental del frente sur.

Reconozcámosle, a las SADF/FALA, el “mérito” de haber parado la ofensiva FAPLA en el río Lomba durante el transcurso de la “Operación Moduler”. Reconozcámosle también el éxito de haber logrado que las cinco brigadas FAPLA, retrocedieran hacia la margen oriental de los ríos Cuito y Cuanavale.

Lo que no podemos reconocer es, que no lograran aniquilar las cinco brigadas FAPLA, que no destruyeran la pista de aterrizaje y mucho menos el poblado de Cuito Cuanavale durante las operaciones “Hooper y Packer”.

Destruyeron el puente. Es verdad, pero fue reconstruido una y otra vez, logrando que las brigadas FAPLA atravesaran el río y una vez en la margen occidental establecieran la defensa.

Muchos de los escritores e historiadores, casi todos ajenos a los acontecimientos y relatando, de oídas, o habiendo tenido acceso a documentos desclasificados de ambas partes, consideran que las SADF perdieron la moral combativa y sufrieron motines por parte de los soldados negros y muchos heridos entre los blancos.

Los sur-africanos refieren que, ante la desesperación, el Presidente  Botha tuvo que hacer acto de presencia en el teatro de operaciones cuando el comando operativo de la SADF se mostró supuestamente incapaz de controlar la situación.


                                            Presidente Pik Botha en 1981

En el momento en que las cinco brigadas de las FAPLA comenzaron a retroceder, del río Lomba hacia Cuito Cuanavale, el Alto Mando Militar cubano decidió, con urgencia, incrementar las fuerzas, pero no con el objetivo de pasar a la ofensiva por el flanco sur-oriental, sino con el fin de contener e impedir el paso de las fuerzas sur-africanas y salvar de éste modo a las Brigadas FAPLA que, desmoralizadas, trataban de cruzar el río.

Las fuerzas sur-africanas, en el teatro de operaciones, eran inferiores al número necesario para cubrir aquel inmenso territorio y si comparamos la preparación de las tropas de la UNITA y el MPLA, no queda más remedio que decir que las del último grupo estaban mejor preparadas. 


                                               Hacia Ruacaná 

                                                      Complejo hidroeléctrico

Mientras las fuerzas combinadas cubano-FAPLA en Cuito Cuanavale defendían sus posiciones, a más de 500 kilómetros de distancia, cinco brigadas de las fuerzas armadas cubanas al mando del General de Brigada Enrique Acevedo, se encontraban, desde el mes de enero de 1988, ocupando posiciones entre Lubango y Ruacaná y tenían un objetivo bien definido:

Irrumpir en el territorio de Namibia y avanzar hacia la profundidad operativa* tomando por asalto todas las bases militares sur-africanas cercanas a la frontera con Angola.

Una división (a la que todos llamábamos División 50) se encontraba compuesta por las brigadas 40, 50, 60 y 80.

Junto a las brigadas cubanas operaban las brigadas 2 y 61 de las FAPLA

 


Las primeras unidades cubanas habían llegado hasta el poblado de Humbe, el día 14 de marzo de 1988.

El día 24 de marzo de 1988 las unidades de esta División comenzaron a cruzar el río Cunene en dirección a Xangongo. 

Para el día 6 de abril de 1988, las unidades de Acevedo habían cruzado el río Cunene por el poblado de Xangongo y apuraban los planes de construir un aeródromo de combate en el menor tiempo posible.

Decir que los cubanos estaban confiados debido a que en tres meses construyeran dos pistas de aviación con el propósito de volver a capturar la provincia de Cunene es un soberano disparate.

Antes de comenzar cualquier enfrentamiento bélico, deben estar claros cuales serán los objetivos que se pretenden alcanzar. Al parecer, el alto mando militar cubano siempre tuvo meridiana claridad de cuál era su objetivo operativo y político.

Los sur-africanos sin embargo, solo parecían pretender el apoyo a la UNITA. 

Desde el año 1981, Fidel Castro había logrado “descifrar” el “Documento Santa Fe” del presidente Ronald Reagan. Ese documento traería aparejado la intensificación de la carrera armamentista, entre los EE.UU. y la URSS, con el subsiguiente “des-merengamiento”; primero de los países satélites (Mongolia, Viet Nam y Cuba) y luego los llamados países socialistas (que lo único que tenían de socialistas era la imposición, por la fuerza, de un régimen no deseado.


                                          Ronald Reagan 1988

No sucedió exactamente así.

Desde el punto de vista político, que el mando militar cubano le plantease al mando militar soviético o FAPLA, la necesidad de una ofensiva en la dirección Ruacana en el año 1987 era totalmente imposible. 

Esto se debía a que en la provincia de Cunene no existían (prácticamente) fuerzas de la UNITA; y desde el punto de vista de la opinión pública internacional una agresión, de fuerzas combinadas (FAPLA-CUBA) hacia el territorio de Namibia, no se entendería y por tanto tendría repercusiones negativas. Además de que, antes de la “Operación Saludando Octubre”, José Eduardo dos Santos no era partidario de semejante empresa. Había dejado, todo el centro y el sur-este de Angola, a merced de la UNITA.

Por esto, aunque el alto mando militar cubano le advirtió a su homólogo soviético que, una ofensiva en la zona del Cuando Cubango no tenía posibilidades de éxito, tampoco hizo el menor esfuerzo por detenerla.

Me atrevo a conjeturar que Fidel Castro debe haber considerado que los sur-africanos podrían caer en la trampa de apoyar a la UNITA en la defensa de Mavinga-Jamba (como ya lo habían hecho en diferentes ocasiones). Esto le daría la oportunidad que tanto había deseado y que en ésta ocasión sería ineludible, pues no habría otra. ¡Atacar por el Flanco Sur Occidental del Frente Sur!

Africa del Sur, en lugar de empeñarse en las operaciones Hooper y Packer, después de haber parado en seco el “Saludo a Octubre” en el río Lomba, hubiera podido esperar pacientemente el desarrollo de los acontecimientos. 



Dada la situación política de Glasnost y Perestroika en la URSS, no hubiera sido errado pensar de esa forma, puesto que dos años y medio más tarde, a finales de 1989, habría cambiado totalmente la correlación de fuerzas y, el ejército de Fidel Castro, se hubiera visto empantanado a miles de kilómetros de Cuba.

Aclaro que, al decir esto que, no me estoy refiriendo al pensamiento del ciudadano común, sino al de los Jefes de Estado, los cuales reciben informaciones históricamente desconocidas para el común de los mortales.


Las operaciones Hooper, Moduler y Packer y la dirección Ruacana 


Los sur-africanos han negado, en más de una ocasión, que las operaciones “Moduler-Hooper-Parker” consistieran en tomar la capital de la provincia del Cuando Cubango, Menongue (Serpa Pinto), y establecer un gobierno provisional de la UNITA que sirviera de pretexto para el incremento de la ayuda de los EE.UU.

Seis meses les tomó la construcción de caminos y la transportación de equipos pesados hacia Mavinga, para más de 9000 efectivos de la SADF.

A principios del año 1987 instalaron un nuevo radar en Rundú con el objetivo de apoyar las operaciones aéreas más al norte, en la profundidad del territorio angolano. La Base aérea de Rundú distaba solamente 3 kilómetros de la frontera de la RPA.




En el mes de abril de 1987 la SAAF comenzó a planear emboscadas contra los aviones de la fuerza aérea angolana.

El día 4 de septiembre de 1987 se trasladó el escuadrón no. 3, compuesto por Mirages F1CZ, para la base de Rundú y junto con los aviones se trasladó también una unidad de radares.

Según nos cuentan los sur-africanos, los aviones de la fuerza aérea angolana ya se encontraban sobrevolando sus unidades y actuando contra las unidades de la UNITA en la dirección Mavinga.

Un radar AR3D se encontraba ubicado, según las fuentes surafricanas, en una elevación del terreno a 10 millas al norte de Rundú, dentro del territorio de la RPA. Este radar solo conseguía ver a los aviones de la fuerza aérea angolana cuando estos volaban en alturas superiores a 7,000 metros. Sin embargo, los radares cubanos ubicados en Menongue, debido a la orografía del terreno (en franco descenso hacia el sur), podía ver los aviones sur-africanos apenas despegaban. 


                                            Ubicación de Rundú en un mapa

La toma de Cuito Cuanavale significaba el control de un paso hacia la ciudad de Menongue. Controlar el paso de unos ríos tan caudalosos era la puerta para el cruce de los medios de combate sur-africanos, con la consiguiente apertura de dos direcciones de combate.

No obstante, solamente existía una región por donde los sur-africanos podían desarrollar una ofensiva demoledora y en escasos días penetrar en Luanda.
Esta dirección estratégica podía ocupar un frente de unos 180 kilómetros y una profundidad de más de mil.

Limitaba al sur entre los poblados de Chitado y Namacunde.
Por el nordeste, desde Lubango hasta Jamba (provincia de Huíla que no se debe confundir con el Estado Mayor de la UNITA en la provincia de Cuando Cubango).
Al este limitaba entre Ondjiva y Jamba.
Al oeste entre Chitado y Lubango.
En estos lugares existen llanuras arenosas que obligan a utilizar los caminos y a partir de Xangongo el terreno permite el despliegue de la técnica. 

Es por eso que fue necesario reforzar el contingente de tropas cubanas y, si el alto mando militar cubano consideraba la anterior, como la dirección principal, seguramente esto debían haberlo valorado también los sur-africanos. Solamente en esta parte del territorio podían darse combates de encuentro entre grandes masas de tanques.

¿Por que el mando militar cubano se decidió por la dirección Ruacana? O lo que es igual, el "Flanco Sur Occidental del Frente Sur".

El río Cunene nace en las proximidades de Huambo (Nueva Lisboa). Algunos kilómetros más al sur es represado por primera vez en un embalse gigantesco que lleva por nombre Gobi.
Este embalse es la primera reguladora del río. Regula el agua que debe llegar a la hidroeléctrica de Matala. 

Cuando Matala necesita mayor afluencia de agua, Gobi se la proporciona. 

Mas al sur se encuentra la reguladora de Xangongo (Rosadas) y luego, un poco mas al sur, la reguladora de Calueque, que realiza el mismo trabajo con la hidroeléctrica de Ruacaná. 

Intento explicar que lo que mueve las turbinas no es el agua acumulada en una represa, sino el poderoso caudal del agua del río, ayudado por la orografía del terreno, en suave descenso hacia el sur. Si en Huambo la altitud sobre el nivel medio del mar es de 1500 metros, en Ruacaná esta altitud es inferior a los 1100 metros.

De apoderarse las tropas cubanas de Ruacaná, dominarían un porciento bastante grande de la energía eléctrica de la cual se abastece el territorio de Namibia. Las pérdidas económicas, en el caso de la destrucción de la hidroeléctrica hubiesen sido de considerables proporciones.

Mientras que en los combates del Flanco Sur Oriental del Frente Sur los combates del río Lomba y la defensa del aeródromo y el poblado de Cuito Cuanavale habían sido más o menos intensos, en el Flanco Sur Occidental del Frente Sur (Ruacana) los combates no pasaron de ser escaramuzas entre patrullas de exploración. 


Uno de estos encuentros ocurrió el día 4 de mayo de 1988, cerca del poblado de Donguena, donde se encontraron a las 13:40 horas (local) dos compañías de exploración, con la Compañía Bravo de las SADF, compuesta por vehículos Casspir (12 en total) pertenecientes al Batallón 101 de las SADF. Una salva de cohetes anti-tanques destruyó cinco carros blindados de las SADF. Los sur-africanos se retiraron desorganizadamente. Se contaron 20 muertos sur-africanos. Se hizo prisionero al Sargento Johan Papenfus gravemente herido. Bajas cubanas 5 muertos y cuatro heridos.

Ese mismo día la aviación sur-africana bombardeó a las fuerzas cubanas acantonadas en las inmediaciones del poblado de Tchipa.

El día 21 de mayo de 1988 otra patrulla cubana chocó, en Onimonganga, con una compañía de vehículos Unimog de las SADF. 

La patrulla cubana sufrió severas pérdidas, perdiendo al jefe y al segundo jefe. No obstante la patrulla resistió hasta la llegada de refuerzos. Al día siguiente la Compañía de UNIMOG perdió 3 vehículos y documentos importantes cayeron en manos cubanas. 

El 22 de mayo de 1988 se da una escaramuza a 14 kilómetros al sur de Tchipa. Se le capturan a las SADF tres camiones Unimog.

Los días 20, 22 y 24 de mayo de 1988 las SADF realizaron varias descargas de artillería sobre las posiciones de la 80 Brigada situada en Tchipa. El día 26 de mayo de 1988 las SADF lanzaron 190 proyectiles de G-5 desde Calueque.

El día 27 de mayo se produjo un combate entre un Batallón de tropas especiales cubanas y fuerzas de las SADF. Se le destruyeron 4 tanques Ratel. Las SADF tuvieron 20 bajas. Se produjo a continuación un duelo de artillería por ambas partes.

Ya para esta fecha las tropas cubanas se encontraban a menos de 80 kilómetros de la frontera entre Angola y Namibia. 

* La profundidad operativa es la distancia aproximada que pueden cubrir las tropas durante un primer golpe. (N. del A.)

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jueves, 21 de mayo de 2020

Operación Askari


Los Acuerdos de Lusaka y los “amigos” traicioneros


Una explicación del porque Fidel Castro no consideraba prudente la “Operación Saludando Octubre” en 1987, ni el apoyo de las tropas cubanas a las FAPLA, en otro lugar que no fuera Cuito Cuanavale.


Después de haber impedido la aniquilación de las brigadas FAPLA (marzo de 1988) Fidel Castro ordenó el avance de tres brigadas cubanas, apoyadas por una Brigada FAPLA y otra del PLAN (SWAPO) hacia Ruacana, lo que constituyó el Flanco Sur Occidental del Frente Sur.

Con esta operación, a la que nunca se le dio nombre, Fidel Castro pretendía no solo recuperar una región que virtualmente se encontraba ocupada por las SADF, desde el ano 1978. En operaciones de muerde y huye contra las SWAPO en pleno territorio de Angola, las SADF campeaban por su respeto. En esta ocasión las fuerzas armadas cubanas amenazaron con la destrucción de la hidroeléctrica de Ruacana y todas las bases militares de las SADF en las cercanías de la frontera. 

Al referirse a estos acontecimientos, Fidel Castro lo hace como un  "todo incluido”. Siempre se referió a Cuito Cuanavale y nunca a Ruacana. 
Le era muy difícil explicar el porque. 
Ruacana dista de Cuito Cuanavale unos 600 kilómetros.


La Operación Askari, comenzó el 6 de diciembre de 1983, siendo la sexta operación transfronteriza a gran escala de la SADF en Angola y estaba destinada a interrumpir el apoyo logístico y las capacidades de mando y control del Ejército Popular de Liberación de Namibia (PLAN), el ala militar de la Organización Popular del África Sur Occidental (SWAPO). Su objetivo consistía en evitar una incursión a gran escala en Namibia, que estaba planeada para principios de 1984. 

Las Fuerzas Armadas Populares para la Liberación de Angola (FAPLA) del Movimiento Popular para la Liberación de Angola ( MPLA), el partido gobernante angoleño, fue el objetivo de esta misión, ya que las bases del PLAN estaban cerca de las unidades FAPLA y se habían utilizado como lugar de refugio durante el transcurso de las últimas operaciones de la SADF.

La operación Askari debió haber comenzado el 9 de noviembre de 1983, pero se pospuso durante un mes debido a que el gobierno sudafricano estaba llevando a cabo conversaciones con los líderes africanos.
La Operación consistió en cuatro etapas*:
Etapa No.1, colocar equipos de fuerzas especiales alrededor de Lubango, operando para reunir información de inteligencia para un ataque SAAF conocido como Operación Klinker el 29 de diciembre, contra una base de entrenamiento de PLAN fuera de esa ciudad.
Etapa No. 2, reconocimiento, sondeo y ataques a las ciudades angoleñas de Cahama, Mulondo y Cuvelai. Objetivo: Obligar a las tropas de FAPLA y PLAN a huir de las ciudades entre mediados de diciembre y mediados de enero.
Etapa No. 3, dominación (por parte de las SADF) del área ocupada por el PLAN.
Etapa No. 4, detener cualquier infiltración de unidades PLAN a través del área dominada en Africa Sur Occidenta / Namibia.
Referencias Scheepers, Marius (2012). Striking inside Angola with 32 Battalion. Johannesburg: 30 S̊ outh. ISBN.
Combates
El combate de Quiteve *
El objetivo de atacar las ciudades de Quiteve y Mulondo era la realización de un reconocimiento de las defensas de dichas ciudades por parte de las fuerzas terrestres, atacándolas con artillería y aviación. Intimidar a las fuerzas FAPLA con el propósito de que huyeran de la ciudad. La Fuerza de Tarea X- Ray salió de Xangongo el 11 de diciembre de 1983 hacia su primer objetivo tomando Quiteve el 12 de diciembre prácticamente sin enfrentamientos. Las FAPLA habían abandonado la ciudad.


*Scholtz, Leopold (2013). The SADF in the Border War 1966-1989. Cape Town: Tafelberg. ISBN Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014


El Combate de Mulondo*
Un ataque aéreo de las SAAF detuvo el avance de la infantería FAPLA y los blindados que se encontraban en Mulondo. A continuación una Fuerza de Tarea (pequena) de las SADF llamada Combat Team Tango, fue enviada (con unidades de artillería) a la zona alrededor de la ciudad de Mulondo con el mismo objetivo que se había logrado con Quiteve. Desde aproximadamente el 16 de diciembre de 1983 hasta aproximadamente el 15 de enero de 1984, la SADF hizo todo lo que estuvo a su alcance para que la Brigada 19 de las FAPLA se retirara del área y de esa forma poder colocar a las tropas de la UNITA en su lugar.
Durante esta fase, FAPLA utilizó su propio reconocimiento para rastrear a la pequeña fuerza SADF y tuvo éxito en atacar a los sudafricanos con artillería, lo que obligó (a los sudafricanos) a recular en diferentes ocasiones. Esta situación condujo a las SAAF a realizar misiones aéreas sobre éste punto (misiones que debían ser utilizadas contra Cahama y Cuvelai). En uno de estos ataques, el 23 de diciembre de 1983, un misil tierra-aire SA-9 averió un avión de ataque Impala, que logró aterrizar en N ́giva, aeródromo dentro del territorio angolano muy cerca de la frontera.
El plan para tomar Mulondo fracasó y, a principios de enero, Africa del Sur tomó la decisión política para poner fin a esta parte de la Operación Askari.
La Brigada 19 de FAPLA mantuvo sus nervios y se mantuvo en su lugar.





*Scheepers, Marius (2012). Striking inside Angola with 32 Battalion. Johannesburg: 30 S̊ outh. ISBN 978-1907677779 Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014


El Combate de Cahama*
El objetivo Cahama consistió en un reconocimiento, de las defensas de algunos poblados, por parte de las fuerzas terrestres. Dichas defensas fueron atacadas con
artillería y aviación, con el propósito de “intimidar” a las fuerzas FAPLA y PLAN y hacerlas huir de sus áreas de control.
El plan de tierra y aire debió comenzar desde mediados de diciembre de 1983 hasta mediados de enero de 1984, pero en realidad, los equipos de logística (retaguardia) ya estaban operando, desde mediados de noviembre, alrededor de Cahama y hacia el norte, interrumpiendo la ruta logística de las FAPLA desde Chibemba. El Puesto de Mando del PLAN al oeste de Cahama fue bombardeado por la SAAF a principios de diciembre de 1983 y las fuerzas restantes huyeron hacia la protección de las defensas de FAPLA .
Cahama era responsabilidad de la Fuerza de Tarea X-Ray, que llegó a su posición combate el 16 de diciembre de 1983, después de abandonar el poblado de Quiteve. Dos grupos de combate se posicionaron al este del poblado mientras que un tercero se colocó al norte. La aviación y la artillería comenzó a bombardear las defensas de Cahama. La artillería de las FAPLA devolvió el fuego y comenzó un duelo de artillería.
Parte del apoyo aéreo se redujo cuando la Fuerza de Tarea Mannie tuvo dificultades en Caiundo.
Las FAPLA, temiendo que el grupo de combate (ubicado al norte del poblado) significara un ataque de la SADF sobre Chimbemba y Lubango lanzó una columna de blindados hacia Cahama. El ataque de los blindados FAPLA T-55 fue rechazado por las tripulaciones de la SADF Ratel-90 a pesar de estar en desventaja.

Las SADF realizó una “operación lateral” conocida como Operación Fox para capturar una batería SA-8 al sur oeste de Cahama. Con la utilización de las fuerzas aéreas y terrestres, el objetivo era llevar la batería lejos de las defensas de las ciudades a una mejor posición para que las fuerzas terrestres y especiales de la SADF la capturaran intacta.
El plan fracasó y, para el 31 de diciembre de 1983, se había tomado la decisión política para poner fin a esta parte de la Operación Askari. La Segunda Brigada de FAPLA había mantenido su moral combativa y sus posiciones. La Fuerza de Tarea XRay se trasladó al noreste de Cuvelai en apoyo a la Fuerza de Tarea “Victor”.

Tenía que fracasar. Una Batería de SA-8 no se mueve por voluntad propia, pues responde a una unidad mayor. Además cuenta con su propia defensa terrestre. (Nota del Autor)


                                                                                                                   SA-8 









*Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014
Scholtz, Leopold (2013).
The SADF in the Border War 1966-1989. Cape Town: Tafelberg. ISBN 978- 0 – 624 – 05410 – 8.


El Combate de Cuvelai *
La Fuerza de Tarea “Víctor”, compuesta principalmente por soldados de la fuerza ciudadana, recibió la tarea de reconocer y atacar un campamento del PLAN y una brigada de las FAPLA en Cuvelai y sus alrededores.
Salieron de Mongua hacia Cuvelai y comenzó el reconocimiento de las posiciones enemigas.

Para el 28 de diciembre de 1983, mudaron los planes para concluir la Operación Askari antes del 31 de diciembre, lo que significó que las órdenes de la Fuerza de Tarea “Victor” debido que, al noreste del poblado estaba fuertemente defendido y rodeado de campos de minas.
Después de comenzado el ataque, el grupo de trabajo fue contraatacado por los tanques de las FAPLA de Cuvelai que habían acudido en defensa de PLAN. El contra-ataque fue detenido por los Eland-90 y la artillería que se encontraban mal equipados y carecían de armas antitanques. El enemigo permaneció en sus posiciones y entonces, la fuerza de tarea “Victor”, recibió la orden de atacar a Cuvelai desde el noreste.
Este ataque fue realizado en condiciones meteorológicas complejas (ríos inundados) lo que posibilitó que entraran en los campos de minas enemigos y fueron recibidos con fuego de canones AA de 23 mm respaldados por tanques . Confrontaron también problemas en el mando, de algunos oficiales subalternos de la SADF y la negativa de algunos soldados en cumplir las órdenes
El Comandante Greyling finalmente ordenó la retirada; siendo una retirada desorganizada, aunque finalmente pudo reagrupar su grupo de trabajo. Greyling recibió la orden de volver a atacar, pero se negó sin que existiese una mejor planificación y reconocimiento.
El Brigadier Joubert tomó la decisión de reforzar la Fuerza de Tareas “Víctor” para un ataque final en Cuvelai.
La Fuerza de Tarea “X Ray” llegó muy cansada a Cuvelai el 3 de enero de 1984, para reforzar a la Fuerza de Tarea “Víctor”, después de 16 horas marchando desde Cahama.

El Comandante van Lill asumió el mando de la Fuerza de Tarea “Victor” del Comandante Greyling para el ataque conjunto planeado para el 4 de enero de 1984 y tuvo que lidiar con más "disturbios" en las filas de “Victor”.
Intercepciones de las comunicaciones (por radio) enemigas informaban solicitudes de más refuerzos cubanos y de las FAPLA.
Se reagruparon las unidades de “Victor” se planificó un ataque a Cuvelai (con “Víctor”) desde el sur y “X Ray” desde el este.

En la tarde del 3 de enero de 1984, las posiciones de FAPLA en Cuvelai y sus alrededores fueron atacadas por las SADF en dos oleadas.
La primera oleada consistió en 10 Impalas y 4 bombarderos Canberra, mientras que la segunda oleada consistió en un avión de ataque Impala.
El objetivo de los bombardeos era destruir la artillería FAPLA y los cañones antiaéreos que se utilizarían contra los transportes blindados de personal de la SADF. Las intercepciones de las comunicaciones por radio de las SADF, de las FAPLA a Lubango, acusaron que las guarniciones de la FAPLA reportaron pérdidas de hasta el 75% de su artillería.
El 4 de enero de 1984, alrededor de las 08:00 hrs., comenzó el ataque de las SADF, con el apoyo de artillería.
Los transportadores blindados Ratel-20 tuvieron que cruzar los campos de minas para alcanzar las posiciones enemigas y en varias ocasiones tuvieron que recular al encontrarse con posiciones de AA de 23 mm, que no habían sido detectadas.

La artillería de las SADF fue apoyada por un helicóptero Alloutte utilizado en un papel de reconocimiento y apuntador, tripulado por el Capitán Carl Alberts, quien ganó una medalla Honoris Crux.
Las FAPLA contra-atacaron con diez tanques T-55 destruyendo un Ratel, causando la baja de seis hombres, pero los tanques finalmente fueron rechazados por la artillería y otros fueron destruidos por los Ratel-90 en la tarde.

Al caer la tarde, la mayoría de las posiciones enemigas estaban en manos de la SADF con las tropas FAPLA restantes huyendo hacia Techamutete.
Un Equipo de Combate “Echo Victor” recibió la orden de despejar las posiciones del PLAN al norte de Cuvelai y al sur de Techamutete. Durante este período, y en contra las órdenes recibidas, Techamutete fue tomada por el 24 de diciembre de 1983 después de que las tropas enemigas (FAPLA) huyeran. Al final se les ordenó mantenerse en el poblado.
Después del ataque final a Cuvelai el 3 de enero de 1984, el Equipo de Combate “Echo Victor” fue utilizado como un grupo de contención contra las fuerzas enemigas (FAPLA) que huían de ese poblado.
Las fuerzas enemigas (FAPLA) en retirada de Cuvelai huyeron el 5 de enero de 1984 siendo atacadas por el Batallón 32.
Las operaciones continuaron en la región de Techamutete, con todas las unidades. El batallón 32, regresó a las bases en SWA / Namibia del 13 al 15 de enero. Pequeñas unidades de las SADF permanecieron en Calueque, N'Giva y Xangongo.










*Scholtz, Leopold (2013). The SADF in the Border War 1966-1989. Cape Town: Tafelberg.
George, Edward (2005).
The Cuban intervention in Angola : 1965-1991 : from Che Guevara to Cuito Cuanavale (1. publ. ed.). London [u.a.]: Frank Cass.
Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014. 


El Combate de Caiundo*
La Orden de Combate del Team “Manie” era de diversionismo en cuanto a de dónde vendría el verdadero ataque de SADF.
El objetivo de “Manie” era la ciudad de Caiundo.
El Equipo de Combate “Manie” avanzó desde Rundu hacia Caiundo, donde comenzó a sondear las defensas de las ciudades con la esperanza, como era el plan, de “asustar” a las tropas FAPLA de la 53a Brigada para que huyeran del poblado. Durante una de estas sondas, un pelotón SADF, que se acercó demasiado al poblado, fue descubierto por un equipo de reconocimiento de FAPLA.

El 18 de diciembre de 1983, una compañía de FAPLA atacó al pelotón. Las fuentes difieren en las bajas de la SADF, con nueve muertos, uno desaparecido, uno capturado hasta cinco muertos y otro capturado. Los angoleños incautaron un vehículo, armas y equipo. Medios aéreos sudafricanos fueron trasladados de sus misiones en Cuvelai a Caiundo. Al final de las hostilidades en enero, los ataques aéreos y terrestres no habían logrado sacar a FAPLA de las defensas de las poblaciones.





* Scholtz, Leopold (2013). The SADF in the Border War 1966-1989. Cape Town: Tafelberg. Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014.


Los Acuerdos de Lusaka y la implementación de una Comisión de Seguimiento Conjunta

Para el 5 de enero de 1984, Sam Nujoma "líder" del SWAPO solicitó al Secretario General de la ONU que arreglase un alto el fuego. 
Con la ayuda de los estadounidenses, esto se concluyó entre Angola y Sudáfrica el 31 de enero. 
El 6 de febrero El Ministro de Relaciones Exteriores de Sudáfrica, Pik Botha, propuso una Comisión de Monitoreo Conjunta (JMC siglas en inglés)) para monitorear los retiros y violaciones del cese al fuego. 
Las conversaciones concluyeron con un acuerdo llamado los "Acuerdos de Lusaka" que detallaba la formación e implementación del JMC que Después de muchas semanas de desacuerdos, finalmente se reunió el 3 de mayo en N'Giva, Angola. 
Sin embargo, el 12 de enero de 1984, en Moscú, los soviéticos decidieron aumentar la ayuda militar a Angola, suministrando equipo militar más moderno y aumentando la red de radar en el sur de Angola con el animo de reducir la capacidad operativa de la SAAF. Tomaría alrededor de catorce meses y resultaría en un plan para atacar a UNITA en el sureste de Angola. 

El MPLA firmó el Acuerdo de Lusaka, por el que la SADF se retiraría de las zonas del sur de Angola que ocupaba desde 1981, a cambio de la promesa
angoleña de no permitir bases del SWAPO en su territorio. 

(Nota de Mario Riva Morales: Comienza la traición del MPLA)

En 1984 Sudáfrica vuelve pacíficamente al concierto de los Estados del África Austral.
El 16 de Febrero en los acuerdos de Lusaka, África del Sur acepta retirar sus tropas de Angola a condición de que Angola retire su apoyo al SWAPO.

El acuerdo de Lusaka de 1984 se llevó a cabo sin consultar a la parte cubana. 

Implicaba el retiro de las fuerzas de Sudáfrica del territorio ocupado en el sur de Angola y como contrapartida el MPLA no permitiría que cubanos y guerrilleros namibios circularan por esa zona del país. A su vez planteaba el “inicio de conversaciones” sobre la resolución 435 pero no decía nada del apoyo de Pretoria a la UNITA. 

(Nota de Mario Riva Morales: La traición ya es un hecho)

En Mayo de 1985 las negociaciones se dieron por terminadas cuando se encontró una fuerza especial de la SADF preparándose para hacer volar los tanques de petróleo de la Gulf Oil Company en Cabinda, al norte del país.

Los Acuerdos de Lusaka de 1984 declararon un alto el fuego entre Angola y Sudáfrica durante la Guerra Civil Angoleña y la Guerra Fronteriza de Sudáfrica.
Acordaron el retiro de las tropas sudafricanas de Angola y establecieron una comisión para supervisar la implementación del tratado. 

El acuerdo duró poco debido a interpretaciones muy diferentes de las implicaciones del tratado. La Fuerza de Defensa de Sudáfrica (SADF, por sus siglas en inglés), representada por Johannes "Jannie" Geldenhuys, deseaba un retiro cubano por etapas en concierto con sus propias unidades.
También insistieron en que los Acuerdos obligaban a las Fuerzas Armadas Populares para la Liberación de Angola (FAPLA) a ayudar a expulsar a los insurgentes namibianos del territorio angoleño. 

Sin embargo, las FAPLA no tenía la intención de permitir que sus aliados cubanos se retiraran y se mantuvo notablemente poco entusiasta al referirse a los partidos namibianos, particularmente a la Organización del Pueblo del África Sudoccidental y su ala militar, el Ejército Popular de Liberación de Namibia (PLAN), en el acuerdo.

Por su parte, Sudáfrica no hizo nada para combatir a la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), que también mantuvo una presencia en el área operativa de la SADF. La actividad continuada de PLAN y UNITA dio lugar a violaciones de los acuerdos por ambas partes.

Fidel Castro criticó los Acuerdos de Lusaka por "inadmisibles e increíbles", una declaración hecha eco por la Unión Soviética. Esta crítica de los dos principales benefactores militares de Angola (MPLA) llevó a una ruptura del tratado. Fue anulado de facto el 16 de mayo de 1985. A continuación se produjo una escalada de hostilidades. 

El acuerdo de Lusaka, y las conversaciones a que dio lugar, son particularmente interesantes por la luz que arrojan sobre dos temas: el nivel de control de los cubanos (y soviéticos) sobre el gobierno de la RPA, y la visión que tenía Pretoria de lo que sería la paz en África sur occidental.

Los angolanos habían concluido el acuerdo de Lusaka sin consultar a los cubanos o a los soviéticos, y sin ni siquiera informarlos por adelantado de lo que iban a firmar. Un mes más tarde una delegación angolana de altísimo nivel, encabezada por el presidente dos Santos, fue a La Habana para conversar con el gobierno cubano.
Estas fueron conversaciones excepcionales. 

De manera pausada, Fidel Castro hizo un breve resumen de la historia de la relación bilateral desde 1975. Les recordó a los visitantes que el papel de las tropas cubanas era proteger a Angola de la agresión extranjera. Y repitió el anhelo de Cuba – que ya había sido expresado por Raúl Castro en abril de 1976: que las tropas cubanas regresaran a su país: "el día que haya paz nosotros podemos retirarnos de Angola, fortalecer considerablemente nuestra defensa, dejamos de hacer un esfuerzo humano muy grande, porque hay que ver lo que significa para un hombre separarse de su familia a miles de kilómetros dos años, más de 200,000 cubanos ya han hecho este sacrificio."

Sin embargo el régimen cubano solo retiraría sus tropas con la anuencia de Angola. "Cuantas veces, en realidad, los norteamericanos han querido negociar con Cuba la cuestión de las tropas en Angola, la cuestión de las tropas en Etiopía, y nosotros hemos dicho que ese problema no lo discutimos... nosotros siempre nos negamos invariablemente a discutir los problemas de Angola con los Estados Unidos, siempre planteamos el principio de que solo se podía discutir única y exclusivamente con Angola. ... Esa ha sido nuestra actitud con Angola en los terrenos militar y civil; pero tenemos la sensación de que los angolanos no han estado igual para con nosotros." 

Señaló que el convenio militar de septiembre de 1978, "que es el convenio que está vigente," establecía que Cuba y Angola "acuerdan mantener contactos sistemáticos en los niveles correspondientes que aseguren un profundo y multilateral análisis de la situación político-militar en las regiones del mundo en las cuales tienen interés ambos países, realizar consultas mutuas antes de tomar decisiones y efectuar medidas en la rama militar." 

Y dijo: "A decir verdad, después de esta fecha, después de los que suscribimos, nunca fuimos consultados ante una decisión que nos afectara de una o de otra manera; casi nunca fuimos informados previamente, casi nunca, y pocas veces fuimos informados ulteriormente de que se hubiera producido contactos con los Estados Unidos. Unas veces nos enterábamos en Europa Occidental a través de nuestro servicio de inteligencia de que se había producido un contacto entre Angola y Sudáfrica, entre Angola y Estados Unidos en que se discutía tales temas; otras veces nos enterábamos por el periódico, por la prensa."
Y así había pasado con el acuerdo de Lusaka "Nosotros nos vemos antes los hechos consumados, los soviéticos igual. A mi juicio no es un procedimiento correcto." Cuba no estaba conforme con lo que se había acordado en Lusaka, pero este no era el punto: "La decisión final la tenían que tomar ustedes, no nosotros, pero por lo menos se habría podido discutir previamente, y entonces tanto nosotros como los soviéticos habríamos podido disentir previamente y no podríamos tener ninguna queja. Tanto nosotros como los soviéticos, los dos aliados principales, los que apoyan a Angola, los que venimos haciendo un enorme esfuerzo en este momento, nos encontramos con los hechos consumados. ... “Quien va a discutir la independencia, si Angola es tan independiente que incluso se toma la libertad de maltratar a sus mejores aliados, si incluso se toma la libertad de incumplir los convenios que tiene?” Porque en realidad la decisión la toma Angola, pero si hubiera hecho la consulta previa, hubiéramos estado en concordancia con los convenios. El convenio nos da derechos a nosotros también." Y concluyó, con sutil ironía, "No se si los compañeros angolanos últimamente le han echado una ojeada a estos convenios." 
Piero Gleijeses

Nota de Mario Riva Morales
De manera que, si leyendo entre líneas, analizamos todo lo dicho anteriormente, podemos llegar a la conclusión de que la renuencia a participar en las ofensivas realizadas por las FAPLA en el oriente angolano (Operación “Saludando Octubre” y anteriores), además de ser estériles (debido a lo alejado de la región y la carencia de objetivos estratégicos) también tenían un componente de rechazo a la parte angolana. 
Los angolanos venían realizando conversaciones, a espalda de los cubanos, en las cuales se manifestaba abiertamente el no apoyo del MPLA a las SWAPO y la retirada del contingente militar cubano, a cambio de la aplicación de la resolución 435 de N.U. y la promesa de Africa del Sur de no continuar apoyando a la UNITA.

En el este de Angola, donde se desarrolló la “Operación Saludando Octubre”, era el lugar escogido por el gobierno de Pretoria para que se dislocara el PLAN (SWAPO), a sabiendas que en aquella región no se encontraban las poblaciones nabimianas de las cuales se nutrían las SWAPO. Sin embargo, esa región era donde la UNITA se había hecho fuerte desde el ano 1975. 


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jueves, 18 de octubre de 2018

A Guerra Desnecessaria, Messopotamia Angolana, Ruacana

A Guerra Desnecessaria: A Messopotamia Amgolana, Ruacana (Portugués) Tapa blanda – 14 oct 2018


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A intervenção sul-africana

Entre 14 e 23 de outubro de 1975, uma força composta por 300 homens da SADF (South African Defence Force) penetrou em Angola e crê-se que a ela se tenham unido possivelmente mais 3.000 efetivos da FNLA-UNITA.
Esta operação, conhecida pelo nome de código de Operação Savannah, foi dirigida pelo coronel Breytenbach. As colunas avançaram 1.000 km, tendo chegado às imediações de Luanda.
Esta invasão teve consequências negativas para a África do Sul. Muitos dos países africanos que até então se opunham ao MPLA, como a Nigéria, a Tanzânia, o Gana e o Sudão, acabaram por reconhecer o recém-nomeado governo de Agostinho Neto.
Três meses depois, após alguns combates com as tropas cubano-angolanas, os invasores sul-africanos estavam em retirada pelo mesmo caminho e recebiam ordem de capitulação. Esta ordem foi cumprida a 27 de março de 1976.

Durante o período de 1976-1980, os sul-africanos mantiveram-se na defensiva, tanto política como diplomaticamente, mas deram início a uma presença militar em massa no território da Namíbia. Construíram novas bases militares e desencadearam operações contra a SWAPO (que tinha transferido a sua liderança política de Dar Es Salam para Luanda depois de 1976).
É muito provável que o papel da UNITA se alterasse quando recebeu armas e munições, aparentemente procedentes da China. Possivelmente terá sido este o facto que possibilitou à UNITA continuar com a guerra.

Incrivelmente, a UNITA tinha recebido as suas primeiras armas das mãos da SWAPO, para lutar contra os portugueses. Agora, a UNITA era utilizada para perseguir as forças da SWAPO, enquanto a força aérea sul-africana se dedicava a bombardear as concentrações deste movimento namibiano em território angolano, como aconteceu durante a Operação Reindeer, Cassinga 1978.

É certo que em Cassinga existia uma base militar da SWAPO. Mas também é certo que, juntamente com os guerrilheiros, coabitavam refugiados namibianos (velhos, mulheres e crianças), que sofreram as consequências de um desembarque aerotransportado. Morre mais de meio milhar.

A pressão internacional culminou na resolução no 435 das Nações Unidas, de 1978, a qual definia os passos para a independência da Namíbia. 

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