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martes, 20 de agosto de 2024

La Guerra Innecesaria Capítulo 8 La Defensa de Cuito Cuanavale Reflexiones sobre las operaciones de las SADF Hacia Ruacana Descifrando el "Documento Santa Fe" de Ronald Reagan



                         Reflexiones sobre las operaciones de las SADF 


En el supuesto caso de que la UNITA y África del Sur hubieran llegado a dominar el puente (destruido y reconstruido en innumerables ocasiones) ubicado al sur de la confluencia de los ríos Cuito y Cuanavale, junto con el aniquilamiento de las cinco Brigadas FAPLA que se encontraban al este de los mencionados ríos, hubiera quedado abierto el camino hacia Menongue. Se avizoraba la imposibilidad de defender ésta población sin el incremento de nuestras fuerzas. 

Aclaro que, en aquellos momentos, no teníamos conocimiento exacto sobre la cantidad de medios y el número de efectivos sur-africanos involucrados en los combates.

Ante el descalabro de las fuerzas FAPLA, considerábamos que las SADF debían haber concentrado una fuerza arrolladoramente superior. Sin embargo la realidad fue bien diferente y posiblemente haya sido el factor que evitó la pérdida de la posición de Cuito Cuanavale y por ende, el éxito de nuestra defensa.

Entre octubre de 1987 y junio de 1988, no ocurrieron fieras batallas convencionales en suelo africano y mucho menos comparables con las que se libraron contra Erwin Rommel (el Zorro del Desierto). La realidad consistió en que los sur-africanos realizaron ejercicios de puntería contra las recién preparadas brigadas angolanas. Este tipo de comparaciones causa risa. 

Leyendo las memorias de Winston Churchill, sobre los acontecimientos de la Segunda Guerra Mundial, podemos apreciar una situación similar en Dunquerque. 

Se trataba de defender una posición, con el objetivo de evacuar, nada menos que dos ejércitos (más de 150 mil hombres y pertrechos de guerra). Lo lograron en menos de un mes, atravesando el Canal de la Mancha. Nosotros demoramos dos meses para cruzar de un lado al otro del río, 20 mil hombres. El puente de Cuito Cuanavale mide 100 metros.

En fin, no valen las comparaciones.

Como consecuencia del fracasado intento de tomar el poblado de Cuito Cuanavale, después de haberlo anunciado a la opinión pública, las tropas sur-africanas, definitivamente bien equipadas y preparadas, no fueron atrapadas, sino obligadas a retirarse. En esta retirada jugó un papel decisivo el avance por el flanco sur-occidental del frente sur.

Reconozcámosle, a las SADF/FALA, el “mérito” de haber parado la ofensiva FAPLA en el río Lomba durante el transcurso de la “Operación Moduler”. Reconozcámosle también el éxito de haber logrado que las cinco brigadas FAPLA, retrocedieran hacia la margen oriental de los ríos Cuito y Cuanavale.

Lo que no podemos reconocer es, que no lograran aniquilar las cinco brigadas FAPLA, que no destruyeran la pista de aterrizaje y mucho menos el poblado de Cuito Cuanavale durante las operaciones “Hooper y Packer”.

Destruyeron el puente. Es verdad, pero fue reconstruido una y otra vez, logrando que las brigadas FAPLA atravesaran el río y una vez en la margen occidental establecieran la defensa.

Muchos de los escritores e historiadores, casi todos ajenos a los acontecimientos y relatando, de oídas, o habiendo tenido acceso a documentos desclasificados de ambas partes, consideran que las SADF perdieron la moral combativa y sufrieron motines por parte de los soldados negros y muchos heridos entre los blancos.

Los sur-africanos refieren que, ante la desesperación, el Presidente  Botha tuvo que hacer acto de presencia en el teatro de operaciones cuando el comando operativo de la SADF se mostró supuestamente incapaz de controlar la situación.


                                            Presidente Pik Botha en 1981

En el momento en que las cinco brigadas de las FAPLA comenzaron a retroceder, del río Lomba hacia Cuito Cuanavale, el Alto Mando Militar cubano decidió, con urgencia, incrementar las fuerzas, pero no con el objetivo de pasar a la ofensiva por el flanco sur-oriental, sino con el fin de contener e impedir el paso de las fuerzas sur-africanas y salvar de éste modo a las Brigadas FAPLA que, desmoralizadas, trataban de cruzar el río.

Las fuerzas sur-africanas, en el teatro de operaciones, eran inferiores al número necesario para cubrir aquel inmenso territorio y si comparamos la preparación de las tropas de la UNITA y el MPLA, no queda más remedio que decir que las del último grupo estaban mejor preparadas. 


                                               Hacia Ruacaná 

                                                      Complejo hidroeléctrico

Mientras las fuerzas combinadas cubano-FAPLA en Cuito Cuanavale defendían sus posiciones, a más de 500 kilómetros de distancia, cinco brigadas de las fuerzas armadas cubanas al mando del General de Brigada Enrique Acevedo, se encontraban, desde el mes de enero de 1988, ocupando posiciones entre Lubango y Ruacaná y tenían un objetivo bien definido:

Irrumpir en el territorio de Namibia y avanzar hacia la profundidad operativa* tomando por asalto todas las bases militares sur-africanas cercanas a la frontera con Angola.

Una división (a la que todos llamábamos División 50) se encontraba compuesta por las brigadas 40, 50, 60 y 80.

Junto a las brigadas cubanas operaban las brigadas 2 y 61 de las FAPLA

 


Las primeras unidades cubanas habían llegado hasta el poblado de Humbe, el día 14 de marzo de 1988.

El día 24 de marzo de 1988 las unidades de esta División comenzaron a cruzar el río Cunene en dirección a Xangongo. 

Para el día 6 de abril de 1988, las unidades de Acevedo habían cruzado el río Cunene por el poblado de Xangongo y apuraban los planes de construir un aeródromo de combate en el menor tiempo posible.

Decir que los cubanos estaban confiados debido a que en tres meses construyeran dos pistas de aviación con el propósito de volver a capturar la provincia de Cunene es un soberano disparate.

Antes de comenzar cualquier enfrentamiento bélico, deben estar claros cuales serán los objetivos que se pretenden alcanzar. Al parecer, el alto mando militar cubano siempre tuvo meridiana claridad de cuál era su objetivo operativo y político.

Los sur-africanos sin embargo, solo parecían pretender el apoyo a la UNITA. 

Desde el año 1981, Fidel Castro había logrado “descifrar” el “Documento Santa Fe” del presidente Ronald Reagan. Ese documento traería aparejado la intensificación de la carrera armamentista, entre los EE.UU. y la URSS, con el subsiguiente “des-merengamiento”; primero de los países satélites (Mongolia, Viet Nam y Cuba) y luego los llamados países socialistas (que lo único que tenían de socialistas era la imposición, por la fuerza, de un régimen no deseado.


                                          Ronald Reagan 1988

No sucedió exactamente así.

Desde el punto de vista político, que el mando militar cubano le plantease al mando militar soviético o FAPLA, la necesidad de una ofensiva en la dirección Ruacana en el año 1987 era totalmente imposible. 

Esto se debía a que en la provincia de Cunene no existían (prácticamente) fuerzas de la UNITA; y desde el punto de vista de la opinión pública internacional una agresión, de fuerzas combinadas (FAPLA-CUBA) hacia el territorio de Namibia, no se entendería y por tanto tendría repercusiones negativas. Además de que, antes de la “Operación Saludando Octubre”, José Eduardo dos Santos no era partidario de semejante empresa. Había dejado, todo el centro y el sur-este de Angola, a merced de la UNITA.

Por esto, aunque el alto mando militar cubano le advirtió a su homólogo soviético que, una ofensiva en la zona del Cuando Cubango no tenía posibilidades de éxito, tampoco hizo el menor esfuerzo por detenerla.

Me atrevo a conjeturar que Fidel Castro debe haber considerado que los sur-africanos podrían caer en la trampa de apoyar a la UNITA en la defensa de Mavinga-Jamba (como ya lo habían hecho en diferentes ocasiones). Esto le daría la oportunidad que tanto había deseado y que en ésta ocasión sería ineludible, pues no habría otra. ¡Atacar por el Flanco Sur Occidental del Frente Sur!

Africa del Sur, en lugar de empeñarse en las operaciones Hooper y Packer, después de haber parado en seco el “Saludo a Octubre” en el río Lomba, hubiera podido esperar pacientemente el desarrollo de los acontecimientos. 



Dada la situación política de Glasnost y Perestroika en la URSS, no hubiera sido errado pensar de esa forma, puesto que dos años y medio más tarde, a finales de 1989, habría cambiado totalmente la correlación de fuerzas y, el ejército de Fidel Castro, se hubiera visto empantanado a miles de kilómetros de Cuba.

Aclaro que, al decir esto que, no me estoy refiriendo al pensamiento del ciudadano común, sino al de los Jefes de Estado, los cuales reciben informaciones históricamente desconocidas para el común de los mortales.


Las operaciones Hooper, Moduler y Packer y la dirección Ruacana 


Los sur-africanos han negado, en más de una ocasión, que las operaciones “Moduler-Hooper-Parker” consistieran en tomar la capital de la provincia del Cuando Cubango, Menongue (Serpa Pinto), y establecer un gobierno provisional de la UNITA que sirviera de pretexto para el incremento de la ayuda de los EE.UU.

Seis meses les tomó la construcción de caminos y la transportación de equipos pesados hacia Mavinga, para más de 9000 efectivos de la SADF.

A principios del año 1987 instalaron un nuevo radar en Rundú con el objetivo de apoyar las operaciones aéreas más al norte, en la profundidad del territorio angolano. La Base aérea de Rundú distaba solamente 3 kilómetros de la frontera de la RPA.




En el mes de abril de 1987 la SAAF comenzó a planear emboscadas contra los aviones de la fuerza aérea angolana.

El día 4 de septiembre de 1987 se trasladó el escuadrón no. 3, compuesto por Mirages F1CZ, para la base de Rundú y junto con los aviones se trasladó también una unidad de radares.

Según nos cuentan los sur-africanos, los aviones de la fuerza aérea angolana ya se encontraban sobrevolando sus unidades y actuando contra las unidades de la UNITA en la dirección Mavinga.

Un radar AR3D se encontraba ubicado, según las fuentes surafricanas, en una elevación del terreno a 10 millas al norte de Rundú, dentro del territorio de la RPA. Este radar solo conseguía ver a los aviones de la fuerza aérea angolana cuando estos volaban en alturas superiores a 7,000 metros. Sin embargo, los radares cubanos ubicados en Menongue, debido a la orografía del terreno (en franco descenso hacia el sur), podía ver los aviones sur-africanos apenas despegaban. 


                                            Ubicación de Rundú en un mapa

La toma de Cuito Cuanavale significaba el control de un paso hacia la ciudad de Menongue. Controlar el paso de unos ríos tan caudalosos era la puerta para el cruce de los medios de combate sur-africanos, con la consiguiente apertura de dos direcciones de combate.

No obstante, solamente existía una región por donde los sur-africanos podían desarrollar una ofensiva demoledora y en escasos días penetrar en Luanda.
Esta dirección estratégica podía ocupar un frente de unos 180 kilómetros y una profundidad de más de mil.

Limitaba al sur entre los poblados de Chitado y Namacunde.
Por el nordeste, desde Lubango hasta Jamba (provincia de Huíla que no se debe confundir con el Estado Mayor de la UNITA en la provincia de Cuando Cubango).
Al este limitaba entre Ondjiva y Jamba.
Al oeste entre Chitado y Lubango.
En estos lugares existen llanuras arenosas que obligan a utilizar los caminos y a partir de Xangongo el terreno permite el despliegue de la técnica. 

Es por eso que fue necesario reforzar el contingente de tropas cubanas y, si el alto mando militar cubano consideraba la anterior, como la dirección principal, seguramente esto debían haberlo valorado también los sur-africanos. Solamente en esta parte del territorio podían darse combates de encuentro entre grandes masas de tanques.

¿Por que el mando militar cubano se decidió por la dirección Ruacana? O lo que es igual, el "Flanco Sur Occidental del Frente Sur".

El río Cunene nace en las proximidades de Huambo (Nueva Lisboa). Algunos kilómetros más al sur es represado por primera vez en un embalse gigantesco que lleva por nombre Gobi.
Este embalse es la primera reguladora del río. Regula el agua que debe llegar a la hidroeléctrica de Matala. 

Cuando Matala necesita mayor afluencia de agua, Gobi se la proporciona. 

Mas al sur se encuentra la reguladora de Xangongo (Rosadas) y luego, un poco mas al sur, la reguladora de Calueque, que realiza el mismo trabajo con la hidroeléctrica de Ruacaná. 

Intento explicar que lo que mueve las turbinas no es el agua acumulada en una represa, sino el poderoso caudal del agua del río, ayudado por la orografía del terreno, en suave descenso hacia el sur. Si en Huambo la altitud sobre el nivel medio del mar es de 1500 metros, en Ruacaná esta altitud es inferior a los 1100 metros.

De apoderarse las tropas cubanas de Ruacaná, dominarían un porciento bastante grande de la energía eléctrica de la cual se abastece el territorio de Namibia. Las pérdidas económicas, en el caso de la destrucción de la hidroeléctrica hubiesen sido de considerables proporciones.

Mientras que en los combates del Flanco Sur Oriental del Frente Sur los combates del río Lomba y la defensa del aeródromo y el poblado de Cuito Cuanavale habían sido más o menos intensos, en el Flanco Sur Occidental del Frente Sur (Ruacana) los combates no pasaron de ser escaramuzas entre patrullas de exploración. 


Uno de estos encuentros ocurrió el día 4 de mayo de 1988, cerca del poblado de Donguena, donde se encontraron a las 13:40 horas (local) dos compañías de exploración, con la Compañía Bravo de las SADF, compuesta por vehículos Casspir (12 en total) pertenecientes al Batallón 101 de las SADF. Una salva de cohetes anti-tanques destruyó cinco carros blindados de las SADF. Los sur-africanos se retiraron desorganizadamente. Se contaron 20 muertos sur-africanos. Se hizo prisionero al Sargento Johan Papenfus gravemente herido. Bajas cubanas 5 muertos y cuatro heridos.

Ese mismo día la aviación sur-africana bombardeó a las fuerzas cubanas acantonadas en las inmediaciones del poblado de Tchipa.

El día 21 de mayo de 1988 otra patrulla cubana chocó, en Onimonganga, con una compañía de vehículos Unimog de las SADF. 

La patrulla cubana sufrió severas pérdidas, perdiendo al jefe y al segundo jefe. No obstante la patrulla resistió hasta la llegada de refuerzos. Al día siguiente la Compañía de UNIMOG perdió 3 vehículos y documentos importantes cayeron en manos cubanas. 

El 22 de mayo de 1988 se da una escaramuza a 14 kilómetros al sur de Tchipa. Se le capturan a las SADF tres camiones Unimog.

Los días 20, 22 y 24 de mayo de 1988 las SADF realizaron varias descargas de artillería sobre las posiciones de la 80 Brigada situada en Tchipa. El día 26 de mayo de 1988 las SADF lanzaron 190 proyectiles de G-5 desde Calueque.

El día 27 de mayo se produjo un combate entre un Batallón de tropas especiales cubanas y fuerzas de las SADF. Se le destruyeron 4 tanques Ratel. Las SADF tuvieron 20 bajas. Se produjo a continuación un duelo de artillería por ambas partes.

Ya para esta fecha las tropas cubanas se encontraban a menos de 80 kilómetros de la frontera entre Angola y Namibia. 

* La profundidad operativa es la distancia aproximada que pueden cubrir las tropas durante un primer golpe. (N. del A.)

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martes, 13 de agosto de 2024

Capitulo 7 Saludando Octubre La Operación Askari (fracaso total) y la traición de José Eduardo





Desde 1981 hasta el 1988 las SADF ocuparon algunas posiciones en las provincias de Cunene y Cuando Cubango en Angola y el ejército angolano no estaba en condiciones de impedirlo. El mando militar cubano había retirado las tropas a más de 200 kilómetros de la frontera con Namibia, creando la Agrupación de Tropas del Sur (ATS), ubicando el Estado Mayor en la ciudad de Huambo, distante a más de 500 Kilómetros de la frontera con Namibia.

Hacia el sur de la línea imaginaria comprendida desde Lobito hasta Cuito Bie, la UNITA llevó a efecto ataques a diferentes objetivos.
El Estado Mayor de la UNITA se trasladó a Jamba, en la frontera con Namibia para que estuviera más integrada a la estructura de mando de la SADF. 



En agosto de 1983 tuvo lugar una nueva penetración de las SADF en territorio angolano, después que la UNITA anunciara la toma de Cangamba. Fue exáctamente al día siguiente de haberse retirado las tropas cubano-angolanas, de dicho poblado.

A estas alturas se preveía la posibilidad de que los sur-africanos se lanzaran contra la capital angolana, aunque los generales sur-africanos habían dicho una y otra vez que era una operación totalmente irrealizable.

Mientras tanto, el ejército angolano iba adquiriendo preparación, lo cuál fue demostrado al fallarles, a los sur-africanos, la operación Askari.
Este fracaso hizo que los americanos intervinieran a favor de las tropas sur-africanas cercadas en Angola. El resultado del acuerdo tomó el nombre de la capital zambiana y sirvió para designar una comisión que observara la retirada de las tropas sur-africanas.

Askari había sido planeada para comenzar el 9 de noviembre de 1983. Fue aplazada por un mes. En realidad comenzó el 9 de diciembre del mismo año.

Askari, tuvo cuatro etapas:

Primera.- Exploración a la ciudad de Lubango por parte de unidades especiales de reconocimiento (procurando información) con la finalidad de realizar un ataque aéreo (operación Klinker) el 29 de diciembre contra una base de entrenamiento del PLAN (brazo armado de las SWAPO) en las afueras de dicha ciudad.

Una segunda fase consistiría en una exploración y ataques contra las poblaciones de Cahama, Mulondo y Cuvelai. Su objetivo era obligar a las FAPLA y al PLAN a retirarse (de sus posiciones) entre mediados de diciembre y enero de 1983.

La tercera fase sería la dominación de los puntos estratégicos. Concluyendo con la fase final y objetivo principal de las SADF: Detener cualquier infiltración de las SWAPO en dirección a Namibia. 

Para el día 12 de diciembre de 1983 las fuerzas de las SADF habían avanzado hasta Quiteve y se aproximaban a Mulondo y Cahama. Entre los días 16 de diciembre y el 15 de enero de 1984 las SADF intentaron que la Brigada 19 de las FAPLA se retirara de Mulondo y su lugar fuese ocupado por la UNITA. Esto no resultó y tuvieron que poner pies en polvorosa. Obligados por las circunstancias las SADF se vieron obligadas a abandonar el plan contra Cahama y defender a sus tropas en retirada.

El ataque contra Cahama también fue un fracaso y la Brigada 2 de las FAPLA mantuvo sus posiciones. En Cuvelai las tropas FAPLA, utilizando sus fuerzas blindadas, no solo resistieron la embestida de las SADF, sino que contra-atacaron a las SADF en defensa del PLAN.

La operación “Askari” fue un fracaso total y se convirtió en una retirada desorganizada de las SADF. Como resultado final de este intento de operación, Angola y África del Sur, llegaron a un acuerdo en Lusaka (con los norteamericanos como mediadores) pudiéndose retirar a las tropas sur-africanas del territorio angolano.

Se me hace necesario señalar que las fuerzas cubanas, por mucho que algunos se empeñen en decir lo contrario, nunca tuvieron participación en los combates referidos y mucho menos en los acuerdos alcanzados en Lusaka.

Incluso, el gobierno de José Eduardo dos Santos aceptó que las SWAPO dejaran de operar desde el territorio sur-occidental angolano. ¡TRAICIÓN!

Casi a mediados de 1987 una División FAPLA compuesta por nueve brigadas, comenzaron otra operación en la provincia del Cuando- Cubango. No se estaban enfrentando al ejército surafricano. Perseguían el objetivo de aniquilar a las tropas de Savimbi, a la UNITA, y su meta consistía en llegar hasta el final, Jamba, donde supuestamente se encontraba ubicado su Estado Mayor.

Las fuerzas angolanas estaban compuestas por las Brigadas 8, 13, 16, 21, 25, 47, 59 y 66 (una División reforzada) que avanzaban hacia un pueblo llamado Mavinga, al sur-este de Cuito Cuanavale, apoyados por la aviación y con la intención de formar dos pinzas de ataque sobre el río Lomba.

Las Brigadas 16 y 21 moviéndose hacia el este, intentando girar al sur y avanzar hacia Mavinga, mientras que la 47 y la 59 se movían hacia el sur en dirección a Mavinga. 


                                                   Situación en un mapa

El tamaño de la ofensiva de las FAPLA era tan grande que, después de re-pensar cuidadosamente, los Jefes de la SADF enviaron hacia Mavinga artillería pesada del tipo G-5. Poco tiempo después incorporarían medios blindados.

Al parecer, África del Sur solicitó la ayuda de los Estados Unidos, pues con el levantamiento popular ocurrido en diferentes pueblos sur-africanos, le era imposible sostener la situación.

El gobierno norteamericano, por su parte, abasteció a la UNITA con misiles tierra-aire portátiles tipo Stinger y más 15 millones de dólares en equipos y armamento. Esta ayuda también llegó de alguna manera a los sur-africanos. 

El 10 de septiembre de 1987 la Brigada 21 FAPLA, utilizando un puente móvil, comenzó a cruzar el río Lomba con 2 batallones compuestos por 24 tanques T-55.
Según aparece en los reportes sur-africanos, ellos recibieron órdenes de esperar y vigilar las intenciones FAPLA.

Un misil anti-tanque, sur-africano, destruyó un carro de combate FAPLA y aniquilo a la infantería que lo circundaba. Un segundo misil destruyó el puente móvil de fabricación soviética.
De esta forma comenzó la preparación artillera sur-africana, situada a alguna distancia detrás de las líneas UNITA.

Finalizando el día un batallón FAPLA había sido completamente aniquilado.

Ese mismo día 10, cuatro Mirages fueron conducidos para interceptar a los Mig-23 angolanos. Los objetivos se encontraban a 230 kilómetros al norte de Rundú, en las proximidades del río Lomba y no como dicen los sur-africanos, que les situaban entre Cuito Cuanavale y Menongue. De ser así la distancia hubiese sido de casi 400 kilómetros.

Despegaron tres parejas de Mirages. Volando rasante llegaron al punto de encuentro y ascendieron por encima de la altitud de vuelo de los Migs. Sorprendidos, los aviones de las FAPLA descendieron, evitando, de esa forma ser derribados.

Los sur-africanos alegan que les persiguieron hasta Menongue.

Tres días después las FAPLA (asesorados por los soviéticos) enviaron otro batallón de tanques T-55 a forzar el río Lomba, con la intención de establecer una cabeza de puente.

Los sur-africanos disparaban proyectiles anti-personales contra la infantería FAPLA que, debido a que las características del terreno no ofrecían ninguna protección, comenzaron a retroceder.

Así las cosas, las fuerzas combinadas de la UNITA y Sudáfrica “limpiaron el terreno” hasta que los tanques FAPLA entraron en acción creando el caos. Bajo el efecto de los disparos de los T-55 los carros de combate Caspir salían disparados, por el aire, en todas direcciones.


                                              Situación en un mapa

El día 16 de septiembre de 1987 los Mirage del Escuadrón no. 1 realizaron un ataque sobre la Brigada 47 de las FAPLA, utilizando más de 100 bombas Mk82.

Entre el 14 y 23 de septiembre de 1987, después que los primeros encuentros tuvieran lugar, a los sur-africanos se les ordenó no cruzar el río Lomba, sino establecer una línea de defensa para bloquear el avance de las FAPLA.

Los cañones reactivos G-5 continuaron golpeando a las FAPLA desde la distancia, mientras que la Fuerza Aérea sur-africana se encargaba de eliminar las instalaciones de misiles anti-aéreos.


                                                           G-5
 

 

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