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sábado, 24 de agosto de 2024

Capítulo 9, continuación Influencia del Armamento Nuclear Surafricano en la guerra de Angola








África del Sur venía trabajando en la fabricación de una bomba atómica desde hacía mucho tiempo pero los trabajos en la misma se aceleraron después de su derrota en la guerra de Angola a fines de 1975.

Un satélite soviético pudo captar la construcción de dos túneles en el desierto de Kalahari en Agosto de 1977 que solo podían ser destinados a pruebas de armas atómicas.

Los norteamericanos lo comprobaron con sus medios técnicos y la URSS, los Estados Unidos y Francia protestaron. Las pruebas fueron pospuestas.

El día 22 de Septiembre de 1979, un satélite Vela detecto pruebas atómicas con artefactos de baja potencia cerca de la isla Príncipe Eduardo, en el Océano Indico y todos los analistas de los principales países del mundo responsabilizaron a los gobiernos de África del Sur e Israel.

Después de 1979 los científicos sur-africanos les entregaron el proyecto de armamento atómico a los ingenieros de la ARMSCOR, que se dedicaron a miniaturizarla y prepararla para ser usada como armamento en aviones o en misiles.

http://www.fas.org/nuke/guide/rsa/nuke/ocp27.htm

1- ¿Hasta que punto se conocía por la alta oficialidad Cubana que el enemigo contaba con armamento atómico?

2- ¿Hasta qué punto el conocimiento del armamento atómico en manos de las SADF influyó en la conducta de las tropas Cubanas en la campaña de Angola?

3- ¿Con que arma contaban las fuerzas armadas de Cuba para contrarrestar el armamento atómico?

4- ¿En caso de ser atacadas con armamento atómico que pensábamos hacer?

Se sabía que África del Sur había efectuado pruebas nucleares y suponíamos que debía estar preparando el arma nuclear. Pero de hacer pruebas a poseer un arma nuclear hay mucha distancia y esa distancia es aún mayor cuando se trata de transportar esa arma hacia su supuesto destino. Considero que hasta nivel de primeros oficiales, esto era conocido, pero en ningún momento de la campaña eso influyó en nuestro ánimo.

Nosotros no teníamos capacidad para llevar a cabo un ataque contra Sudáfrica y malamente podíamos llevar a cabo una ofensiva que llegase hasta la profundidad táctico-operativa en territorio de Namibia. De ahí en adelante era muy, pero muy difícil continuar sin al menos tener otro refuerzo en hombres y armamentos (cosa muy poco probable dadas las características políticas de la época).

Baste, analizar que cinco años antes durante la "batalla" de Cangamba, dos regimientos moto mecanizados cubanos fueron enviados en ayuda de los sitiados y ninguno de los dos llegó a su destino situado a 300 kilómetros de los puntos de partida en Huambo y Menongue respectivamente. Sin resistencia de unidades regulares bien equipadas y solo enfrentando a guerrilleros de la UNITA sin adecuados armamentos. Se quedaron sin combustible por el camino, teniendo que ser auxiliados por los helicópteros.

Si a esto se le agrega que en Angola nuestras tropas disponían de cuatro “módulos de combate”. Para que se entienda mejor: Cada medio de combate ya fuera un avión de caza, un helicóptero, un tanque, un grupo de misiles antiaéreos, etc. Disponían del armamento total que podían portar para cumplir cuatro misiones de combate. Una vez que se consumieran esos cuatro módulos, de qué forma se iban a abastecer las unidades en una ofensiva en la profundidad operativa , Si hasta los tanques auxiliares de combustible para los MiG-23 para darle más alcance a los cazas nuestros fueron denegados por los soviéticos.

Creo que esa es la razón por la cual no estábamos preocupados. Más bien, nuestra preocupación consistía en que iría a pasar en caso que nuestra ofensiva no diera resultado y nos viéramos precisados a pasar a la defensa. 

Desde el punto de vista de la protección humana, la verdad es que no contábamos con mucho para contrarrestar armamento nuclear alguno; a no ser los refugios soterrados que en algunos lugares, como por ejemplo en el Regimiento de Helicópteros de Huambo, donde casi todos vivíamos bajo tierra. Muchos campamentos cubanos tenían ésta característica en 1988. Ahora bien, el arma atómica es totalmente diferente a lo que usualmente estamos habituados, puesto que deja un área de radioactividad en el lugar del epicentro de la explosión y una estela a favor del viento, que en dependencia de las variaciones de éste, también puede variar.


                                             Equipo anti radiación nuclear

En el mejor de los casos si nos sorprendía en el refugio, no teníamos medios para determinar la radioactividad existente en la superficie. En fin, son muchas variantes y no me voy a extender. No estábamos preparados para esa contingencia. Los sur-africanos tampoco estaban preparados. Por tanto, si hubieran pretendido golpearnos, supongo que lo habrían hecho bien lejos de sus tropas y del territorio de Namibia, por lo cual considero que los más preocupados debían ser aquellos que estaban en la Misión Militar de Cuba en Angola (MMCA) en Luanda.

Pongo en duda que los sur-africanos estuvieran decididos a utilizar el arma nuclear, a no ser que estuviera implicada la soberanía del territorio propio y no por defender el territorio de Namibia que hacía mucho tiempo que por derecho no les pertenecía.

En aquellas circunstancias no era político utilizar el arma atómica. Dudo también de la capacidad de Africa del Sur para transportar una ojiva nuclear tan siquiera. Por otra parte, la situación interna en el propio territorio sur-africano le era adversa al gobierno y considero que llegaron a la conclusión de que era mejor negociar para que los cubanos se fueran de Angola y evitar un baño de sangre, por demás innecesario y sin beneficios posteriores.

En fin, África del Sur tenía mucho que perder, en todos los órdenes. Fidel Castro lo sabía perfectamente y presionó de ésta forma, buscando una salida negociada. 

En mi caso, muy particular, estaba convencido que mientras más cerca estuviera de la línea del frente, menos me debía preocupar la utilización de bombas atómicas.

Tenia y aun tengo serias dudas de la capacidad sur-africana (en aquella época) de utilizar el arma nuclear, por muchos motivos. Creo que el mayor impedimento eran precisamente los Estados Unidos y los países europeos que ejercían mucha presión para que esto no sucediese.

Dentro de los estimados que se hicieron nunca estuvo la posibilidad de que África del Sur utilizara el arma nuclear, durante una ofensiva cubana hacia la profundidad operativa dentro del territorio de Namibia.

Puede decirse que sí, que nos salvamos de chiripa, pero no por el empleo del arma nuclear, sino por la ceguera de los políticos de la época, que no se daban cuenta de que la utopía socialista europea estaba llegando a su fin.

El desgobierno cubano tenía pleno conocimiento de las actividades nucleares sur-africanas. Supongo que Fidel Castro debe haber valorado que el gobierno del apartheid no se atrevería a utilizar ese tipo de armamento debido a las consecuencias negativas que le traería aparejado.

¿Pudiese haber sido utilizado el armamento atómico sur-africano, primero contra Luanda y posteriormente contra las tropas cubanas que avanzaban por el Flanco Sur Occidental del Frente Sur?

En todo momento he tratado de ubicarme en tiempo y espacio (tal vez no lo haya logrado), pero esa ha sido mi intención y no entrar a argumentar desde la distancia de tantos años.

Los que de una forma u otra forma, tuvimos la oportunidad de estudiar el arma nuclear (en las academias soviéticas) conocíamos las dificultades que iban aparejadas a la utilización de dicha arma. Muy poco se sabe de las consecuencias derivadas de una explosión nuclear y sus secuelas que pueden afectar no solo a los enemigos, sino también a los amigos. No puedo afirmar ni negar que Fidel Castro tuviese información (de la inteligencia soviética) sobre las armas nucleares sur-africanas. Lo que sí puedo decir es que Fidel Castro era una de las personas mejor informadas del mundo y como tal, no dudo que obtuviera la información por cualquier vía.


No obstante una de las principales características de él, es el de descifrar, a su favor, cuanta información le llegue a las manos. Por tanto: No dudo que la tuviera. De manera que si tenía ésa, también tenía que los Estados Unidos, la ex URSS y todos los países que mantenían alguna influencia política o económica sobre el gobierno de Sudáfrica, estaban haciendo lo imposible para que dieran garantías de que no utilizarían el arma nuclear en ningún caso, dado que las tropas cubanas no constituían una amenaza directa para la seguridad territorial de África del Sur y hacía más de 10 años que el territorio de Namibia, oficialmente, había dejado de ser un protectorado.

Por otra parte, quedaba claro que la independencia de Namibia sería, durante mucho tiempo, solo política y la economía se mantendría en poder de África del Sur. No es mi intención, el que mi opinión se interprete como una defensa a Fidel Castro. Solo estoy tratando de describir, más o menos lo que se manejaba en aquellos momentos. ¿Que hubiera sucedido si los sur-africanos lanzan una bomba atómica?

Además de la cantidad de muertos. La historia hubiera sido otra. ¿Qué hubiera pasado si las tropas cubanas entran en territorio de Namibia y los sur-africanos sostienen una resistencia efectiva sin lanzar ninguna bomba atómica y además se niegan a continuar conversando y pasados nueve meses comienzan a caerse (muro de Berlín incluido) uno tras otro los gobiernos de los países socialistas?

Muchos muertos cubanos, por hambre, en combates en los cuales no hubieran podido defenderse por carecer de armamento, municiones, combustible etc. 

Hubiera sido, en el mejor de los casos, el empantanamiento de 60,000 hombres allende el océano y sin posibilidades de salvación alguna.

No sé que hubiera hecho África del Sur con tantos prisioneros, puesto que los cubanos no son fanáticos (ver que en Granada, ninguno murió abrazado a la bandera, como hubiera querido Fidel Castro). Esa era mi mayor preocupación, mientras se dilataban, en el tiempo, las conversaciones. 

EMPANTANARNOS sin posibilidades de salir de allí.

Cuando Gorbachov estuvo en Cuba y no aceptó la Orden José Martí y vimos por TV a Gorbachov en un balcón y a Fidel Castro abajo (como si fuera una escena de Romeo y Julieta), a todos nos quedó claro que la Unión Soviética no estaba interesada en continuar la aventura de Angola, ni la de Nicaragua y mucho menos la de El Salvador.

Buscando elementos sobre el tema de la influencia de las armas atómicas sur-africanas sobre el final de la guerra de Angola, acudí al libro de Enrique Ross "La Aventura Africana de Fidel Castro".

El autor, miembro de la brigada 2506 y padre de la Congresista Ileana Ross-Lehtinen, no siendo testigo presencial de los acontecimientos hace un arduo esfuerzo por recopilar dispersas referencias bibliográficas sobre las intervenciones militares cubanas en África desde el principio de los años sesenta hasta 1989.

Me llamó la atención que, pese a su extensa documentación bibliográfica, sucede lo mismo que en la obra de Juan Benemelis. No hay mención del armamento atómico sur-africano.

Revisé el libro de Chester Crocker, antiguo Asistente del Secretario de Estado para Asuntos Africanos "High Noon in Southern Africa, Making Peace in a Rough Neighborhood"escrito en 1992 e increíblemente no encontré ninguna referencia sobre la influencia del armamento nuclear sur-africano en el proceso de negociaciones que llegó al acuerdo de 1988. 

En fin, Afica del Sur tenía mucho que perder, en todos los órdenes. Fidel Castro lo sabía perfectamente y presionó de ésta forma, buscando una salida negociada.
En esto Fidel Castro los aventajó, blofeó (bluff) y ganó la retirada cubana seis meses antes de que comenzara el “desmerengamiento”, como a él le gusta decir. 


https://manchiviri.blogspot.com/




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viernes, 12 de julio de 2024

La Guerra Innecesaria/La Intervención Sur-Africana

                                                             Capítulo 1 Continuación


                                                La intervención sur-africana 


                                                            Operación Savanah

Entre el 14 y el 23 de octubre de 1975, una fuerza compuesta por 300 hombres de las SADF penetraron en Angola y se cree que se le hayan unido posiblemente más 3000 efectivos FNLA-UNITA.

Esta operación cuyo nombre en código se conoce como “Operación Savannah” fue dirigida por el Coronel Breytenbach.


                                                 Coronel Jan Dirk Breytenbach

Avanzaron durante mil kilómetros llegando hasta las cercanías de Luanda. 

La invasión trajo consecuencias negativas para África del Sur. Muchos de los países africanos que hasta el momento se habían opuesto al MPLA, como eran Nigeria, Tanzania, Ghana y Sudán, reconocieron al recién electo gobierno de Agostino Neto.

Tres meses después, luego de algunos combates con las tropas cubano-angolanas, los invasores sur-africanos habían desandado el camino recorrido y recibían la orden de capitulación.
Esta orden fue cumplimentada el 27 de marzo de 1976.

Durante el período de 1976- 1980 los sur-africanos se mantuvieron a la defensiva tanto política como diplomáticamente, pero comenzaron un desarrollo militar masivo en el territorio de Namibia.

Construyeron nuevas bases militares y realizaron operaciones contra las SWAPO (que había trasladado su dirección política desde Dar Es Salaam hacia Luanda después del año 1976).

Es muy probable que el papel de la UNITA cambiara cuando recibieron armas y municiones, al parecer, procedentes de China. Posiblemente esta haya sido la clave que posibilitó a la UNITA continuar la guerra.

Increíblemente la UNITA había recibido sus primeras armas de manos de las SWAPO para luchar en contra de los portugueses. Ahora la UNITA era utilizada para cazar a las fuerzas de las SWAPO, mientras que la fuerza aérea sur-africana se dedicaba a bombardear las concentraciones SWAPO en territorio angolano. Como ocurrió durante la “Operación Reindeer”, Cassinga 1978.

Es cierto que en Cassinga existía una base militar de las SWAPO. También es cierto que junto a los guerrilleros co-habitaban refugiados namibios (ancianos, mujeres y niños), los cuales sufrieron las consecuencias de un desembarco aerotransportado. Murieron un poco más de medio millar. 

El reclamo internacional condujo a la resolución de las Naciones Unidas no. 435 de 1978, la cual detallaba los pasos para la independencia de Namibia. 


          Las características de la provincia Cuando Cubango 

                                   Provincia de Cuando Cubango


Cuando Cubango es una de las 18 provincias de Angola. Está situada en el extremo suroriental y es una región fronteriza con países como Namibia y Zambia.

Tiene un área de 199.049 km2 (poco mayor que el archipiélago cubano) y una población de aproximadamente 140.000 habitantes. Menongue es la capital de la provincia.

El nombre de la provincia deriva del nombre de dos ríos el Cuando y el Cubango que discurren por el este y el oeste de la provincia respectivamente.

La provincia se caracteriza por tres zonas de gran vegetación, compuesta en su mayoría por un denso bosque seco, sabana con árboles y arbustos en su mitad norte, la sabana de arbustos, bosques y pantanos en la franja sur y la sabana de arbustos en el cuadrante nor-occidental

Un verdadero desafió a la adversidad, se desarrollo en aquel altiplano, de ligero descenso hacia el sur, que tuvo su centro neurálgico en la población de Cuito Cuanavale, la cual toma el nombre de los ríos que se encuentran, precisamente, en ese punto geográfico.

Allí recibían a los helicópteros con fuego anti-aéreo de todo tipo, incluyendo armas que no se encontraban designadas como tal (proyectil anti-tanque "RPG-7"). La granada de este lanzacohetes, cuando no hacia impacto, dejaba en el aire una mancha oscura.

                                       Un RPG-7 cargado y listo para ser disparado

En la parte occidental de la provincia del Cuando Cubango, las sinuosidades del rió Quebe, afluente del Cubango, corrían paralelas a la carretera que conducía al poblado de Caiundo. Este río, en épocas de lluvia, crece y tiene una fuerte corriente que atraviesa el poblado de Menongue.

Varios son los ríos que cruzan la carretera que conduce a Cuito Cuanavale. El Luassinga que más adelante se une al Longa, de donde toman nombre las poblaciones de Longa y Baixo Longa, un poblado que se encuentra completamente al sur del anterior. Ambos poblados se encontraban unidos por un sendero.

Por ultimo el rió Cuirari, que es afluente del Longa y este a su vez es afluente del rió Cuando.

Al este, la carretera llegaba hasta el poblado de Mavinga, cuyo aeródromo fuera bombardeado por aviones AN-26 cubanos en 1978. Con el tiempo, más allá de Cuito Cuanavale no llegaban las tropas cubanas.

El terreno era ondulado, con árboles no mayores de tres a cuatro metros de altura, los cuales teníamos que observar casi a ras del terreno, a velocidades que fluctuaban entre los 180 y 250 kilómetros por hora.

La confluencia de los ríos Cuatir y Malepa albergaba en 1978 el Estado Mayor avanzado de Savimbi.
En una ocasión efectuamos un desembarco de tropas en sus proximidades y fuimos recibidos con un fuego tan nutrido que nos averiaron tres de los cinco helicópteros que participaban en la operación.

Aquella circunstancia nos dio la oportunidad de estudiar el patrón de defensa de dicho campamento, de forma circular, con trincheras y parapetos. Todo fue confirmado después que las tropas del Teniente Mauri tomaran la posición.

Ese día sentíamos, por encima del ruido característico de los motores, el sonido de los proyectiles enemigos impactando en el fuselaje de nuestros helicópteros. Se sentía como si le estuvieran dando pedradas a un automóvil. 


                               Trazado del Ferrocarril de Menongue Mosamedes - Menongue


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jueves, 21 de mayo de 2020

Operación Askari


Los Acuerdos de Lusaka y los “amigos” traicioneros


Una explicación del porque Fidel Castro no consideraba prudente la “Operación Saludando Octubre” en 1987, ni el apoyo de las tropas cubanas a las FAPLA, en otro lugar que no fuera Cuito Cuanavale.


Después de haber impedido la aniquilación de las brigadas FAPLA (marzo de 1988) Fidel Castro ordenó el avance de tres brigadas cubanas, apoyadas por una Brigada FAPLA y otra del PLAN (SWAPO) hacia Ruacana, lo que constituyó el Flanco Sur Occidental del Frente Sur.

Con esta operación, a la que nunca se le dio nombre, Fidel Castro pretendía no solo recuperar una región que virtualmente se encontraba ocupada por las SADF, desde el ano 1978. En operaciones de muerde y huye contra las SWAPO en pleno territorio de Angola, las SADF campeaban por su respeto. En esta ocasión las fuerzas armadas cubanas amenazaron con la destrucción de la hidroeléctrica de Ruacana y todas las bases militares de las SADF en las cercanías de la frontera. 

Al referirse a estos acontecimientos, Fidel Castro lo hace como un  "todo incluido”. Siempre se referió a Cuito Cuanavale y nunca a Ruacana. 
Le era muy difícil explicar el porque. 
Ruacana dista de Cuito Cuanavale unos 600 kilómetros.


La Operación Askari, comenzó el 6 de diciembre de 1983, siendo la sexta operación transfronteriza a gran escala de la SADF en Angola y estaba destinada a interrumpir el apoyo logístico y las capacidades de mando y control del Ejército Popular de Liberación de Namibia (PLAN), el ala militar de la Organización Popular del África Sur Occidental (SWAPO). Su objetivo consistía en evitar una incursión a gran escala en Namibia, que estaba planeada para principios de 1984. 

Las Fuerzas Armadas Populares para la Liberación de Angola (FAPLA) del Movimiento Popular para la Liberación de Angola ( MPLA), el partido gobernante angoleño, fue el objetivo de esta misión, ya que las bases del PLAN estaban cerca de las unidades FAPLA y se habían utilizado como lugar de refugio durante el transcurso de las últimas operaciones de la SADF.

La operación Askari debió haber comenzado el 9 de noviembre de 1983, pero se pospuso durante un mes debido a que el gobierno sudafricano estaba llevando a cabo conversaciones con los líderes africanos.
La Operación consistió en cuatro etapas*:
Etapa No.1, colocar equipos de fuerzas especiales alrededor de Lubango, operando para reunir información de inteligencia para un ataque SAAF conocido como Operación Klinker el 29 de diciembre, contra una base de entrenamiento de PLAN fuera de esa ciudad.
Etapa No. 2, reconocimiento, sondeo y ataques a las ciudades angoleñas de Cahama, Mulondo y Cuvelai. Objetivo: Obligar a las tropas de FAPLA y PLAN a huir de las ciudades entre mediados de diciembre y mediados de enero.
Etapa No. 3, dominación (por parte de las SADF) del área ocupada por el PLAN.
Etapa No. 4, detener cualquier infiltración de unidades PLAN a través del área dominada en Africa Sur Occidenta / Namibia.
Referencias Scheepers, Marius (2012). Striking inside Angola with 32 Battalion. Johannesburg: 30 S̊ outh. ISBN.
Combates
El combate de Quiteve *
El objetivo de atacar las ciudades de Quiteve y Mulondo era la realización de un reconocimiento de las defensas de dichas ciudades por parte de las fuerzas terrestres, atacándolas con artillería y aviación. Intimidar a las fuerzas FAPLA con el propósito de que huyeran de la ciudad. La Fuerza de Tarea X- Ray salió de Xangongo el 11 de diciembre de 1983 hacia su primer objetivo tomando Quiteve el 12 de diciembre prácticamente sin enfrentamientos. Las FAPLA habían abandonado la ciudad.


*Scholtz, Leopold (2013). The SADF in the Border War 1966-1989. Cape Town: Tafelberg. ISBN Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014


El Combate de Mulondo*
Un ataque aéreo de las SAAF detuvo el avance de la infantería FAPLA y los blindados que se encontraban en Mulondo. A continuación una Fuerza de Tarea (pequena) de las SADF llamada Combat Team Tango, fue enviada (con unidades de artillería) a la zona alrededor de la ciudad de Mulondo con el mismo objetivo que se había logrado con Quiteve. Desde aproximadamente el 16 de diciembre de 1983 hasta aproximadamente el 15 de enero de 1984, la SADF hizo todo lo que estuvo a su alcance para que la Brigada 19 de las FAPLA se retirara del área y de esa forma poder colocar a las tropas de la UNITA en su lugar.
Durante esta fase, FAPLA utilizó su propio reconocimiento para rastrear a la pequeña fuerza SADF y tuvo éxito en atacar a los sudafricanos con artillería, lo que obligó (a los sudafricanos) a recular en diferentes ocasiones. Esta situación condujo a las SAAF a realizar misiones aéreas sobre éste punto (misiones que debían ser utilizadas contra Cahama y Cuvelai). En uno de estos ataques, el 23 de diciembre de 1983, un misil tierra-aire SA-9 averió un avión de ataque Impala, que logró aterrizar en N ́giva, aeródromo dentro del territorio angolano muy cerca de la frontera.
El plan para tomar Mulondo fracasó y, a principios de enero, Africa del Sur tomó la decisión política para poner fin a esta parte de la Operación Askari.
La Brigada 19 de FAPLA mantuvo sus nervios y se mantuvo en su lugar.





*Scheepers, Marius (2012). Striking inside Angola with 32 Battalion. Johannesburg: 30 S̊ outh. ISBN 978-1907677779 Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014


El Combate de Cahama*
El objetivo Cahama consistió en un reconocimiento, de las defensas de algunos poblados, por parte de las fuerzas terrestres. Dichas defensas fueron atacadas con
artillería y aviación, con el propósito de “intimidar” a las fuerzas FAPLA y PLAN y hacerlas huir de sus áreas de control.
El plan de tierra y aire debió comenzar desde mediados de diciembre de 1983 hasta mediados de enero de 1984, pero en realidad, los equipos de logística (retaguardia) ya estaban operando, desde mediados de noviembre, alrededor de Cahama y hacia el norte, interrumpiendo la ruta logística de las FAPLA desde Chibemba. El Puesto de Mando del PLAN al oeste de Cahama fue bombardeado por la SAAF a principios de diciembre de 1983 y las fuerzas restantes huyeron hacia la protección de las defensas de FAPLA .
Cahama era responsabilidad de la Fuerza de Tarea X-Ray, que llegó a su posición combate el 16 de diciembre de 1983, después de abandonar el poblado de Quiteve. Dos grupos de combate se posicionaron al este del poblado mientras que un tercero se colocó al norte. La aviación y la artillería comenzó a bombardear las defensas de Cahama. La artillería de las FAPLA devolvió el fuego y comenzó un duelo de artillería.
Parte del apoyo aéreo se redujo cuando la Fuerza de Tarea Mannie tuvo dificultades en Caiundo.
Las FAPLA, temiendo que el grupo de combate (ubicado al norte del poblado) significara un ataque de la SADF sobre Chimbemba y Lubango lanzó una columna de blindados hacia Cahama. El ataque de los blindados FAPLA T-55 fue rechazado por las tripulaciones de la SADF Ratel-90 a pesar de estar en desventaja.

Las SADF realizó una “operación lateral” conocida como Operación Fox para capturar una batería SA-8 al sur oeste de Cahama. Con la utilización de las fuerzas aéreas y terrestres, el objetivo era llevar la batería lejos de las defensas de las ciudades a una mejor posición para que las fuerzas terrestres y especiales de la SADF la capturaran intacta.
El plan fracasó y, para el 31 de diciembre de 1983, se había tomado la decisión política para poner fin a esta parte de la Operación Askari. La Segunda Brigada de FAPLA había mantenido su moral combativa y sus posiciones. La Fuerza de Tarea XRay se trasladó al noreste de Cuvelai en apoyo a la Fuerza de Tarea “Victor”.

Tenía que fracasar. Una Batería de SA-8 no se mueve por voluntad propia, pues responde a una unidad mayor. Además cuenta con su propia defensa terrestre. (Nota del Autor)


                                                                                                                   SA-8 









*Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014
Scholtz, Leopold (2013).
The SADF in the Border War 1966-1989. Cape Town: Tafelberg. ISBN 978- 0 – 624 – 05410 – 8.


El Combate de Cuvelai *
La Fuerza de Tarea “Víctor”, compuesta principalmente por soldados de la fuerza ciudadana, recibió la tarea de reconocer y atacar un campamento del PLAN y una brigada de las FAPLA en Cuvelai y sus alrededores.
Salieron de Mongua hacia Cuvelai y comenzó el reconocimiento de las posiciones enemigas.

Para el 28 de diciembre de 1983, mudaron los planes para concluir la Operación Askari antes del 31 de diciembre, lo que significó que las órdenes de la Fuerza de Tarea “Victor” debido que, al noreste del poblado estaba fuertemente defendido y rodeado de campos de minas.
Después de comenzado el ataque, el grupo de trabajo fue contraatacado por los tanques de las FAPLA de Cuvelai que habían acudido en defensa de PLAN. El contra-ataque fue detenido por los Eland-90 y la artillería que se encontraban mal equipados y carecían de armas antitanques. El enemigo permaneció en sus posiciones y entonces, la fuerza de tarea “Victor”, recibió la orden de atacar a Cuvelai desde el noreste.
Este ataque fue realizado en condiciones meteorológicas complejas (ríos inundados) lo que posibilitó que entraran en los campos de minas enemigos y fueron recibidos con fuego de canones AA de 23 mm respaldados por tanques . Confrontaron también problemas en el mando, de algunos oficiales subalternos de la SADF y la negativa de algunos soldados en cumplir las órdenes
El Comandante Greyling finalmente ordenó la retirada; siendo una retirada desorganizada, aunque finalmente pudo reagrupar su grupo de trabajo. Greyling recibió la orden de volver a atacar, pero se negó sin que existiese una mejor planificación y reconocimiento.
El Brigadier Joubert tomó la decisión de reforzar la Fuerza de Tareas “Víctor” para un ataque final en Cuvelai.
La Fuerza de Tarea “X Ray” llegó muy cansada a Cuvelai el 3 de enero de 1984, para reforzar a la Fuerza de Tarea “Víctor”, después de 16 horas marchando desde Cahama.

El Comandante van Lill asumió el mando de la Fuerza de Tarea “Victor” del Comandante Greyling para el ataque conjunto planeado para el 4 de enero de 1984 y tuvo que lidiar con más "disturbios" en las filas de “Victor”.
Intercepciones de las comunicaciones (por radio) enemigas informaban solicitudes de más refuerzos cubanos y de las FAPLA.
Se reagruparon las unidades de “Victor” se planificó un ataque a Cuvelai (con “Víctor”) desde el sur y “X Ray” desde el este.

En la tarde del 3 de enero de 1984, las posiciones de FAPLA en Cuvelai y sus alrededores fueron atacadas por las SADF en dos oleadas.
La primera oleada consistió en 10 Impalas y 4 bombarderos Canberra, mientras que la segunda oleada consistió en un avión de ataque Impala.
El objetivo de los bombardeos era destruir la artillería FAPLA y los cañones antiaéreos que se utilizarían contra los transportes blindados de personal de la SADF. Las intercepciones de las comunicaciones por radio de las SADF, de las FAPLA a Lubango, acusaron que las guarniciones de la FAPLA reportaron pérdidas de hasta el 75% de su artillería.
El 4 de enero de 1984, alrededor de las 08:00 hrs., comenzó el ataque de las SADF, con el apoyo de artillería.
Los transportadores blindados Ratel-20 tuvieron que cruzar los campos de minas para alcanzar las posiciones enemigas y en varias ocasiones tuvieron que recular al encontrarse con posiciones de AA de 23 mm, que no habían sido detectadas.

La artillería de las SADF fue apoyada por un helicóptero Alloutte utilizado en un papel de reconocimiento y apuntador, tripulado por el Capitán Carl Alberts, quien ganó una medalla Honoris Crux.
Las FAPLA contra-atacaron con diez tanques T-55 destruyendo un Ratel, causando la baja de seis hombres, pero los tanques finalmente fueron rechazados por la artillería y otros fueron destruidos por los Ratel-90 en la tarde.

Al caer la tarde, la mayoría de las posiciones enemigas estaban en manos de la SADF con las tropas FAPLA restantes huyendo hacia Techamutete.
Un Equipo de Combate “Echo Victor” recibió la orden de despejar las posiciones del PLAN al norte de Cuvelai y al sur de Techamutete. Durante este período, y en contra las órdenes recibidas, Techamutete fue tomada por el 24 de diciembre de 1983 después de que las tropas enemigas (FAPLA) huyeran. Al final se les ordenó mantenerse en el poblado.
Después del ataque final a Cuvelai el 3 de enero de 1984, el Equipo de Combate “Echo Victor” fue utilizado como un grupo de contención contra las fuerzas enemigas (FAPLA) que huían de ese poblado.
Las fuerzas enemigas (FAPLA) en retirada de Cuvelai huyeron el 5 de enero de 1984 siendo atacadas por el Batallón 32.
Las operaciones continuaron en la región de Techamutete, con todas las unidades. El batallón 32, regresó a las bases en SWA / Namibia del 13 al 15 de enero. Pequeñas unidades de las SADF permanecieron en Calueque, N'Giva y Xangongo.










*Scholtz, Leopold (2013). The SADF in the Border War 1966-1989. Cape Town: Tafelberg.
George, Edward (2005).
The Cuban intervention in Angola : 1965-1991 : from Che Guevara to Cuito Cuanavale (1. publ. ed.). London [u.a.]: Frank Cass.
Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014. 


El Combate de Caiundo*
La Orden de Combate del Team “Manie” era de diversionismo en cuanto a de dónde vendría el verdadero ataque de SADF.
El objetivo de “Manie” era la ciudad de Caiundo.
El Equipo de Combate “Manie” avanzó desde Rundu hacia Caiundo, donde comenzó a sondear las defensas de las ciudades con la esperanza, como era el plan, de “asustar” a las tropas FAPLA de la 53a Brigada para que huyeran del poblado. Durante una de estas sondas, un pelotón SADF, que se acercó demasiado al poblado, fue descubierto por un equipo de reconocimiento de FAPLA.

El 18 de diciembre de 1983, una compañía de FAPLA atacó al pelotón. Las fuentes difieren en las bajas de la SADF, con nueve muertos, uno desaparecido, uno capturado hasta cinco muertos y otro capturado. Los angoleños incautaron un vehículo, armas y equipo. Medios aéreos sudafricanos fueron trasladados de sus misiones en Cuvelai a Caiundo. Al final de las hostilidades en enero, los ataques aéreos y terrestres no habían logrado sacar a FAPLA de las defensas de las poblaciones.





* Scholtz, Leopold (2013). The SADF in the Border War 1966-1989. Cape Town: Tafelberg. Scientia Militaria. Retrieved 17 February 2014.


Los Acuerdos de Lusaka y la implementación de una Comisión de Seguimiento Conjunta

Para el 5 de enero de 1984, Sam Nujoma "líder" del SWAPO solicitó al Secretario General de la ONU que arreglase un alto el fuego. 
Con la ayuda de los estadounidenses, esto se concluyó entre Angola y Sudáfrica el 31 de enero. 
El 6 de febrero El Ministro de Relaciones Exteriores de Sudáfrica, Pik Botha, propuso una Comisión de Monitoreo Conjunta (JMC siglas en inglés)) para monitorear los retiros y violaciones del cese al fuego. 
Las conversaciones concluyeron con un acuerdo llamado los "Acuerdos de Lusaka" que detallaba la formación e implementación del JMC que Después de muchas semanas de desacuerdos, finalmente se reunió el 3 de mayo en N'Giva, Angola. 
Sin embargo, el 12 de enero de 1984, en Moscú, los soviéticos decidieron aumentar la ayuda militar a Angola, suministrando equipo militar más moderno y aumentando la red de radar en el sur de Angola con el animo de reducir la capacidad operativa de la SAAF. Tomaría alrededor de catorce meses y resultaría en un plan para atacar a UNITA en el sureste de Angola. 

El MPLA firmó el Acuerdo de Lusaka, por el que la SADF se retiraría de las zonas del sur de Angola que ocupaba desde 1981, a cambio de la promesa
angoleña de no permitir bases del SWAPO en su territorio. 

(Nota de Mario Riva Morales: Comienza la traición del MPLA)

En 1984 Sudáfrica vuelve pacíficamente al concierto de los Estados del África Austral.
El 16 de Febrero en los acuerdos de Lusaka, África del Sur acepta retirar sus tropas de Angola a condición de que Angola retire su apoyo al SWAPO.

El acuerdo de Lusaka de 1984 se llevó a cabo sin consultar a la parte cubana. 

Implicaba el retiro de las fuerzas de Sudáfrica del territorio ocupado en el sur de Angola y como contrapartida el MPLA no permitiría que cubanos y guerrilleros namibios circularan por esa zona del país. A su vez planteaba el “inicio de conversaciones” sobre la resolución 435 pero no decía nada del apoyo de Pretoria a la UNITA. 

(Nota de Mario Riva Morales: La traición ya es un hecho)

En Mayo de 1985 las negociaciones se dieron por terminadas cuando se encontró una fuerza especial de la SADF preparándose para hacer volar los tanques de petróleo de la Gulf Oil Company en Cabinda, al norte del país.

Los Acuerdos de Lusaka de 1984 declararon un alto el fuego entre Angola y Sudáfrica durante la Guerra Civil Angoleña y la Guerra Fronteriza de Sudáfrica.
Acordaron el retiro de las tropas sudafricanas de Angola y establecieron una comisión para supervisar la implementación del tratado. 

El acuerdo duró poco debido a interpretaciones muy diferentes de las implicaciones del tratado. La Fuerza de Defensa de Sudáfrica (SADF, por sus siglas en inglés), representada por Johannes "Jannie" Geldenhuys, deseaba un retiro cubano por etapas en concierto con sus propias unidades.
También insistieron en que los Acuerdos obligaban a las Fuerzas Armadas Populares para la Liberación de Angola (FAPLA) a ayudar a expulsar a los insurgentes namibianos del territorio angoleño. 

Sin embargo, las FAPLA no tenía la intención de permitir que sus aliados cubanos se retiraran y se mantuvo notablemente poco entusiasta al referirse a los partidos namibianos, particularmente a la Organización del Pueblo del África Sudoccidental y su ala militar, el Ejército Popular de Liberación de Namibia (PLAN), en el acuerdo.

Por su parte, Sudáfrica no hizo nada para combatir a la Unión Nacional para la Independencia Total de Angola (UNITA), que también mantuvo una presencia en el área operativa de la SADF. La actividad continuada de PLAN y UNITA dio lugar a violaciones de los acuerdos por ambas partes.

Fidel Castro criticó los Acuerdos de Lusaka por "inadmisibles e increíbles", una declaración hecha eco por la Unión Soviética. Esta crítica de los dos principales benefactores militares de Angola (MPLA) llevó a una ruptura del tratado. Fue anulado de facto el 16 de mayo de 1985. A continuación se produjo una escalada de hostilidades. 

El acuerdo de Lusaka, y las conversaciones a que dio lugar, son particularmente interesantes por la luz que arrojan sobre dos temas: el nivel de control de los cubanos (y soviéticos) sobre el gobierno de la RPA, y la visión que tenía Pretoria de lo que sería la paz en África sur occidental.

Los angolanos habían concluido el acuerdo de Lusaka sin consultar a los cubanos o a los soviéticos, y sin ni siquiera informarlos por adelantado de lo que iban a firmar. Un mes más tarde una delegación angolana de altísimo nivel, encabezada por el presidente dos Santos, fue a La Habana para conversar con el gobierno cubano.
Estas fueron conversaciones excepcionales. 

De manera pausada, Fidel Castro hizo un breve resumen de la historia de la relación bilateral desde 1975. Les recordó a los visitantes que el papel de las tropas cubanas era proteger a Angola de la agresión extranjera. Y repitió el anhelo de Cuba – que ya había sido expresado por Raúl Castro en abril de 1976: que las tropas cubanas regresaran a su país: "el día que haya paz nosotros podemos retirarnos de Angola, fortalecer considerablemente nuestra defensa, dejamos de hacer un esfuerzo humano muy grande, porque hay que ver lo que significa para un hombre separarse de su familia a miles de kilómetros dos años, más de 200,000 cubanos ya han hecho este sacrificio."

Sin embargo el régimen cubano solo retiraría sus tropas con la anuencia de Angola. "Cuantas veces, en realidad, los norteamericanos han querido negociar con Cuba la cuestión de las tropas en Angola, la cuestión de las tropas en Etiopía, y nosotros hemos dicho que ese problema no lo discutimos... nosotros siempre nos negamos invariablemente a discutir los problemas de Angola con los Estados Unidos, siempre planteamos el principio de que solo se podía discutir única y exclusivamente con Angola. ... Esa ha sido nuestra actitud con Angola en los terrenos militar y civil; pero tenemos la sensación de que los angolanos no han estado igual para con nosotros." 

Señaló que el convenio militar de septiembre de 1978, "que es el convenio que está vigente," establecía que Cuba y Angola "acuerdan mantener contactos sistemáticos en los niveles correspondientes que aseguren un profundo y multilateral análisis de la situación político-militar en las regiones del mundo en las cuales tienen interés ambos países, realizar consultas mutuas antes de tomar decisiones y efectuar medidas en la rama militar." 

Y dijo: "A decir verdad, después de esta fecha, después de los que suscribimos, nunca fuimos consultados ante una decisión que nos afectara de una o de otra manera; casi nunca fuimos informados previamente, casi nunca, y pocas veces fuimos informados ulteriormente de que se hubiera producido contactos con los Estados Unidos. Unas veces nos enterábamos en Europa Occidental a través de nuestro servicio de inteligencia de que se había producido un contacto entre Angola y Sudáfrica, entre Angola y Estados Unidos en que se discutía tales temas; otras veces nos enterábamos por el periódico, por la prensa."
Y así había pasado con el acuerdo de Lusaka "Nosotros nos vemos antes los hechos consumados, los soviéticos igual. A mi juicio no es un procedimiento correcto." Cuba no estaba conforme con lo que se había acordado en Lusaka, pero este no era el punto: "La decisión final la tenían que tomar ustedes, no nosotros, pero por lo menos se habría podido discutir previamente, y entonces tanto nosotros como los soviéticos habríamos podido disentir previamente y no podríamos tener ninguna queja. Tanto nosotros como los soviéticos, los dos aliados principales, los que apoyan a Angola, los que venimos haciendo un enorme esfuerzo en este momento, nos encontramos con los hechos consumados. ... “Quien va a discutir la independencia, si Angola es tan independiente que incluso se toma la libertad de maltratar a sus mejores aliados, si incluso se toma la libertad de incumplir los convenios que tiene?” Porque en realidad la decisión la toma Angola, pero si hubiera hecho la consulta previa, hubiéramos estado en concordancia con los convenios. El convenio nos da derechos a nosotros también." Y concluyó, con sutil ironía, "No se si los compañeros angolanos últimamente le han echado una ojeada a estos convenios." 
Piero Gleijeses

Nota de Mario Riva Morales
De manera que, si leyendo entre líneas, analizamos todo lo dicho anteriormente, podemos llegar a la conclusión de que la renuencia a participar en las ofensivas realizadas por las FAPLA en el oriente angolano (Operación “Saludando Octubre” y anteriores), además de ser estériles (debido a lo alejado de la región y la carencia de objetivos estratégicos) también tenían un componente de rechazo a la parte angolana. 
Los angolanos venían realizando conversaciones, a espalda de los cubanos, en las cuales se manifestaba abiertamente el no apoyo del MPLA a las SWAPO y la retirada del contingente militar cubano, a cambio de la aplicación de la resolución 435 de N.U. y la promesa de Africa del Sur de no continuar apoyando a la UNITA.

En el este de Angola, donde se desarrolló la “Operación Saludando Octubre”, era el lugar escogido por el gobierno de Pretoria para que se dislocara el PLAN (SWAPO), a sabiendas que en aquella región no se encontraban las poblaciones nabimianas de las cuales se nutrían las SWAPO. Sin embargo, esa región era donde la UNITA se había hecho fuerte desde el ano 1975. 


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domingo, 4 de abril de 2010

¿Quién Ganó en Cuito Cuanavale?

Refutando la opinión de los veteranos sur africanos

La derrota de la UNITA, apoyada por los racistas sur-africanos.






Los hechos de la “Batalla”...

Total de muertos:
SADF --------------------------- 31
FAPLA ------------------------- 4700
FAR------------------------------ 22
UNITA -------------------------- 9325

Tanques perdidos:
SADF---------------------------- 3
FAPLA-------------------------- 92
FAR------------------------------ 4
UNITA -------------------------- (no tenía)

Total de aviones derribados:
SADF----------------------------- 4
FAPLA--------------------------- 9
FAR------------------------------- 1
UNITA --------------------------- (no tenía)


Importantes recuerdos de la “batalla”...
El MPLA, utilizando a las FAPLA querían aniquilar a las fuerzas de la UNITA (FALA) y pretendían (con la operación “Saludando Octubre) llegar hasta el Cuartel General de Savimbi, situado en Jamba.
Para lograr el objetivo, las FAPLA debían (ante todo) forzar el rio Lomba y capturar el poblado de Mavinga.
Las fuerzas armadas cubanas no tuvieron participación alguna en la referida operación, a no ser, por esporádicos reconocimientos aéreos del teatro de operaciones militares.
Una Brigada de las SADF, para evitar el descalabro, incursionó más de 200 kilómetros, desde la frontera de Namibia, hasta el rio Lomba para apoyar a las tropas de la UNITA que se retiraban en desbandada.
Las FAPLA fueron derrotadas en el intento de forzar el rio Lomba y obligadas a retirarse hasta la márgen oriental de los rios Cuito y Cuanavale.
La “Batalla” continuaba. La contraofensiva SADF-UNITA, pretendía aniquilar a las 5 Brigadas FAPLA y tomar por asalto el poblado de Cuito Cuanavale.

Es cierto que el régimen de Fidel Castro, a finales de 1987, realizaba esfuerzos por llegar a un acuerdo internacional en el cual los sur-africanos se comprometieran a implementar la resolución 435 de las NU sobre Namibia y dejaran de apoyar a la UNITA dentro del territorio angolano.

Los soviéticos, que eran los asesores de las FAPLA, consideraban que la operación “Saludando Octubre” sería el final de la UNITA. Nunca contaron con la intervención de las SADF sur-africanas. Fue un error que costó inumerables vidas angolanas. Consideraban también que era imposible, para los cubanos, ganar la guerra.

El régimen de Fidel Castro sabía que sin la ayuda soviética sería imposible ganar una guerra totalmente defensiva y era imposible, en momentos de paz (aparente) iniciar una ofensiva hacia el territorio de Namibia (Ruacaná). Nada hubiera justificado una decisión semejante.
Es por eso, que en las conversaciones de paz, a finales de 1987, Fidel Castro, pretendía una retirada honrosa de sus tropas.

Las SADF no se atrevieron a declarar la victoria del rio Lomba, por temor a un incremento de las tropas cubanas antes de ellos poder tomar Cuito Cuanavale. Poco les importaba humillar a los cubanos, que desde 1975 los habían hecho retroceder miles de kilómetros hasta la frontera de Namibia.
A estas alturas no se sabía con exactitud el número de efectivos que las SADF habían desplegado dentro del territorio angolano.

Los veteranos de las SADF dicen que los días decisivos fueron el dos y tres de octubre de 1987. Lo que no dicen es, que ese es el combate del río Lomba y no la Defensa de Cuito Cuanavale durante las operaciones Hooper y Packer.

Nadie es capaz de discutir que las SADF tuvieran mejor entrenamiento que las FAPLA. Peor aun, las FAPLA ya estaban acostumbradas a ver como las tropas de la UNITA huían ante la potente maquinaria de guerra soviética. Se desmoralizaron, cuando se enfrentaron a una tropa que los diezmaba a mansalva cuando intentaban cruzar el río.

No es cierto lo que plantean los veteranos surafricanos. Las FAPLA no fueron obligadas a retirarse hacia el rio Lomba. Fueron obligadas a retirarse en la dirección Cuito Cuanavale perseguidas, en su desbandada, por las tropas de la UNITA y las SADF.

Es imprescindible volver a decir que en el mes de octubre, la aviación que participaba en las acciones combativas era totalmente FAPLA. Aun los cubanos no teníamos participación directa en la “Batalla”.
Debe reconocerse que la captura de los SAM-8 y otros armamentos soviéticos por parte de las SADF son totalmente ciertos. No era armamento en manos cubanas.

Cuito Cuanavale fue el pretexto, proporcionado cándidamente por los surafricanos, para la creación (por parte de Fidel Castro), del Flanco Sur Occidental del Frente Sur (FSOFS).
El FSOFS nada tenía que ver con los acontecimientos de Cuito Cuanavale, pero Fidel Castro lo presenta como un todo-incluído.
Este flanco tenía la dirección Lubango-Cahama- Tchipa- Ruacaná y su objetivo era incursionar en la profundidad táctica (dentro del territorio de Namibia) con el objetivo de aniquilar las bases de la SADF en Groffontein, Ondawa y otras.

La División de Infantería Motorizada cubana para defender Cuito Cuanavale y las cinco Brigadas FAPLA, formada por tropas que llevaban en Angola más de doce meses, estuvo al mando del General de Brigada Lorente Leon. La División 50, tropas de élite de las FAR, que avanzaban desde finales del mes de diciembre de 1987 hacia Ruacaná estaban comandadas por el General de División Enrique Acevedo. Todavía se combatía en Cuito Cuanavale.

El que escribe estas líneas estuvo bajo el fuego de los cañones
G-5 y G-6 surafricanos en un punto de la carretera (Km 13) que une Longa con Cuito Cuanavale (rivera occidental).
Habían pasado 5 meses desde el 3 de octubre de 1987.


Si la batalla del rio Lomba había sido una humillación para las tropas FAPLA asesoradas por soviéticos, en Cuito Cuanavale, los veteranos surafricanos perdieron los dientes.
La toma de Cuito Cuanavale por parte de la UNITA-SADF hubiera significado el aniquilamiento de cinco Brigadas FAPLA, una División de Infantería Motorizada cubana y la apertura del paso hacia la capital de la provincia del Cuando Cubango. O, lo que es igual, la retirada estratégica hacia Menongue (unos 150 kilómetros).







La Reguladora de Calueque, que fuera bombardeada por los MIG cubanos




Las SADF que habían penetrado en el territorio angolano más de 200 kilómetros, tuvieron que irse con el rabo entre las patas. Los cubanos, que habían estado durante 15 años, defendiendo un régimen pro-comunista, salieron por la puerta ancha de Angola. El régimen del apartheid se vió obligado a implementar la resolución 435 de las NU y dar la independencia (aunque solamente fuera política) a Namibia.
Al militar cubano, lo que le pertenece al militar cubano.

Al dictador, el odio invencible, el rencor eterno.



































































https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s

https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s