jueves, 15 de febrero de 2007

Las Guerras Secretas de Fidel Castro

Algunos comentarios sobre el libro "Las Guerras Secretas de Fidel Castro" del escritor Juan Benemelis


Frente Sur


El Retorno del Guerrero Capítulo 17

Benemelis:
El ejército del MPLA levantado por los cubanos resultó ser, además, una masa heterogénea de soviéticos, cubanos, alemanes orienta­les, y mercenarios portugueses, que si bien disponía de superioridad en volumen de fuego y modernidad de armamentos, era incapaz de desplegar la movilidad necesaria para liquidar la oposición de Savimbi.

MRM:
El ejército del MPLA (FAPLA), no fue levantado por los cubanos, sino por los soviéticos y no constituía una masa heterogénea. Donde se mixturaban cubanos y angolanos no había asesores soviéticos y viceversa. Los alemanes orientales nunca tuvieron nada que ver en Angola. No sé si Benemelis llama mercenarios a aquellos angolanos blancos, de ascendencia portuguesa, que en número bastante reducido tomaron parte en la contienda.

Las FAPLA disponía de superioridad en volumen de fuego y modernidad de armamento, pero carecía de tres factores esenciales: organización, disciplina y concepto de PATRIA.

La UNITA, sin embargo, se apoyaba en el nacionalismo (tribalista) de los Umbundos o Ovimbundos, que es precisamente la población dominante en provincias angolanas como Benguela, Huambo, Bie y Cuando-Cubango.

Por ejemplo:

1.- Soldados FAPLA de la provincia angolana de Uige, consideraban que ellos no tenían nada que hacer en el territorio del Cuando-Cubango.

2.- Al preguntarseles por Jose Eduardo Dos Santos, casi la totalidad de la población de la provincia de Huambo respondía que: “Ese era el presidente de allá, de Luanda...”

Benemelis:
El mando cubano encaró la terrible realidad de una guerra librada en la vastedad e irregularidad orográfica, en medio de las lluvias tropicales y de las junglas, con escasas vías de comunicaciones. Todo ello hizo que sus columnas mecanizadas pudiesen ser bloqueadas fácilmente por emboscadas y minas.

MRM:
En el Cuando-Cubango no existen junglas. Es un terreno semi desertico, arenoso, com vegetación entre cinco y diez metros de altura. Las estaciones de lluvia estan bien definidas entre los meses de febrero, marzo y abril. Por suerte, para las tropas cubanas, las vías de comunicación no eran escasas (como cita Benemelis). Todo lo contrario. Había una basta red de carreteras asfaltadas (construídas por los portugueses) y una muy buena cantidad de kilómetros de vías férreas. Las columnas o caravanas cubanas caían muy pocas veces en las minas, plantadas por la UNITA en las carreteras.

Cuando las tropas cubanas eran emboscadas, el volúmen de fuego y el apoyo aéreo (con helicópteros) daban rápida cuenta de la situación. La sabana del Cuando Cubango, de ligero descenso hacia el sur, no era lugar propicio para emboscadas.



Benemelis:
En Cangamba, las fuerzas de UNITA lograron aniquilar a la 16 Brigada Motorizada de la FAPLA, propinando importantes bajas entre los propios cubanos. El mando antillano pudo extraer a duras penas a un centenar de sus soldados, mientras otro centenar perecía en el cerco.

MRM:
Esto es totalmente falso. No es menos cierto que la estupidez de mando militar cubano propició el combate de Cangamba, pero no hubo tal aniquilamiento de la 16 Brigada FAPLA. Debido al error táctico-operativo del mando miltar cubano, la retirada de las tropas cubano-FAPLA de la región de Cangamba, costó mucho esfuerzo y vidas.

Benemelis:
El avance del otoño de 1985 se llevó a cabo con 18 brigadas del MPLA y centenares de blindados soviéticos T-34. Grandes contingentes cubanos también tomaron parte. La dirección operacional recayó en las manos de los soviéticos, quienes pilotaban los cazas MiGs y los helicópteros conjuntamente con los cubanos.

MRM:
Totalmente falso. Los T-34 ya no estaban activos en Angola. La dirección operacional recayó en manos soviéticas, pero no hubo participación de militares cubanos en ésta ofensiva. Los pilotos soviéticos (ademas de no estar presentes) jamás entraron en combate y menos en helicópteros.

Benemelis:
Se decide entonces lanzar una nueva arremetida para capturar el nervio central de Savimbi en su cuartel general de Jamba.

MRM:
Jamba se encontraba a más de 300 kilómetros de Mavinga, a 450 kilómetros de Cuito-Cuanavale y 600 kilómetros de Menongue. Más exactamente, en la franja de Caprivi, en franco territorio de Namibia.




Benemelis:
Para esto se trasladará personal militar cubano de mayor experiencia destacado en Etiopía.

MRM:
Falso

Benemelis:
A esto siguió una enorme remisión de material bélico. Se activaron un total de 70,000 soldados angoleños, 9,000 soldados de la SWAPO, y numerosos consejeros soviéticos. Cuba eleva su cuerpo expedicionario a 40,000 soldados, y sumaría a su dirigencia a dos hábiles generales de línea: Cintras Frías y Fleites Ramirez. La evolución militar comenzó el 23 de junio sobre dos ejes estratégicos, al norte y al oeste de la zona controlada por UNITA. El primer avance, por la región de Gago Coutinho, era un movimiento de diversión, mientras el golpe principal se fraguaba a través de Cuito Cuanavale y el río Lomba.

MRM:
Visto de ésta forma, tal parece que los cubanos estaban involucrados en la ofensiva. Nada más falso. El mando militar cubano decide incrementar las fuerzas como consecuencia directa de entender que ésta ofensiva, organizada por los soviéticos, era una soberana tontería y, previendo el descalabro decidió incrementar las fuerzas de forma tal de poder corregir la estupidez.

Benemelis:
La situación se tornó difícil para el gobierno de Angola. El presidente Dos Santos solicita la ayuda de Castro, ya que una potente columna de 9 000 sudafricanos y 35 000 soldados de la UNITA logran cercar completamente la estratégica ciudad de Cuito Cuanavale donde se había refugiado el resto de las brigadas derrotadas en la fallida ofensiva.

MRM:
La aldea de Cuito Cuanavale y la confluencia de los mencionados ríos, así como el puente, jamás fueron cercados.
El número de efectivos surafricanos (según soldados y oficiales SADF participantes en los combates) es muy inferior. Los datos los obtuve en Internet, de fuentes surafricanas.

CUITO-CUANAVALE

Benemelis:
Ochoa arribó a Angola con la flor y nata del ejército cubano, acompañado de una constelación de generales curtidos en otras campañas africanas: Cintras Frías, Tomassevich, Lara Roselló, Patricio de La Guardia, por mencionar unos cuantos. De inmediato, determina el envío de las Tropas Especiales, las spetznats cubanas, al mando del general Patricio de la Guardia y del Coronel Álvaro López Mier para reforzar a Cuito Cuanavale. Así y todo, mantuvo precavidamente sus reservas estratégicas lejos de este teatro de operaciones, considerando en total desacuerdo con el criterio de Castro que la ciudad estaba perdida desde el punto de vista militar.

MRM:
Es verdad que Ochoa arribó a Angola con la flor y nata del ejército cubano, pero no es totalmente exacto, que mantuviera precavidamente sus reservas estratégicas lejos de éste teatro de operaciones, así como que es falso que se considerase, Cuito-Cuanavale, como perdida desde el punto de vista militar. Por otra parte, Cuito-Cuanavale no llega a ser una ciudad. Lo importante, desde el punto de vista militar, no era el poblado, ni el aeródromo. Lo importante consistía en el paso de la confluencia de los dos ríos. O sea, la posibilidad de abrir o cerrar una puerta de entrada o salida a ulteriores acciones combativas. El dominio del cruce del río era estratégico para ambas fuerzas beligerantes. De perderse, las Brigadas FAPLA hubieran sido aniquiladas.



Benemelis:
El protagonismo personal deseado por Castro crearía tensiones entre él y el General Ochoa desde los mismos inicios de la campaña. Castro quería dirigir todas las operaciones directa y personalmente desde La Habana, a 6 000 millas del escenario bélico. El General Ochoa determinó evitar el choque con Castro, aunque hizo caso omiso a las instrucciones provenientes de La Habana. Así comenzaría la "guerra de los cables cifrados" entre ambas figuras.

MRM:
Sin lugar a dudas Fidel Castro dirigía personalmente las acciones combativas, pero lo que Benemelis llama “guerra de los cables cifrados”, no es más que la imposibilidad de cumplir (por parte de Ochoa) las ordenes impartidas por Fidel Castro, por cuestiones tan simples como la poca importancia que le daba (FC) a la situación técnica de los medios de combate. Esta situación no era fácil de explicar a tanta distancia, sin responsabilizar, por ello, a muchos de los Generales que en ese momento estaban bajo su mando (el de Ochoa) y que habían incurrido en repetidas y continuadas mentiras en relación con el coeficiente de disposición técnica del armamento existente en Angola.

Resumiendo: Para cumplir las ordenes de Fidel Castro era necesario que todos los equipos de combate estuvieran en completa disposición (o sea, de alta y listos para entrar en combate) tal y como venían reportando los diversos Generales que habían pasado por Angola o que aun permanecían en ésta.
Comenzar a culpar a tantos Generales (de sus incapacidades o imposibilidades reales de mantener la técnica de alta) no era cómodo, ni sano, en un momento en el que se necesitaba que todos estuviesen en la mejor disposición para enfrentar lo que se avecinaba.
Nadie, ni Ochoa, se atrevería a culpar al máximo responsable, Fidel Castro, del descalabro (técnico) en que se encontraba un porciento elevado de la técnica de combate (carencia de piezas de repuesto y muchas más).
La autoridad de Fidel Castro no tolera excusas. Ante éstas su mejor respuesta es "INVENTA".
Mientras tanto, el cumplimiento de las ordenes se retrasaba y Fidel Castro apremiaba y no "entendía" que estaba sucediendo.

Benemelis:
Bajo intensas protestas de La Habana, el General Ochoa también retira las tropas cubanas radicadas en la cercana base de Menonge. Las razones eran claras: mientras Castro buscaba dar la batalla definitiva con todas las fuerzas en Cuito Cuanavale, el General Ochoa no estaba seguro de cuál sería el escenario favorable a sus unidades para entablar el choque decisivo.

MRM:
Totalmente falso. No se de donde saco Benemelis este argumento. En ningún momento se retiraron tropas de Menongue. Todo lo contrario. No es menos cierto que Ochoa trató de apoyar a las FAPLA en la dirección Cuemba y Fidel Castro se lo prohibió terminantemente.
No era Cuito Cuanavale donde Fidel Castro buscaba dar la batalla definitiva con todas las fuerzas. Otra vez Benemelis se equivoca.



Ubicación de Cuemba en relación con Cuito Cuanavale


Benemelis:
Pese a que Castro le conminaba reajustar de inmediato esta posición, el general Ochoa estimaba que si se abandonaba la ribera del río se perdería el control del centro logístico del campo de batalla. Los generales cubanos en el campo de batalla, contrarios al criterio de Castro, estaban convencidos de que la concentración de fuerzas sudafricanas y de UNITA aún no era suficiente para romper los bordes delanteros de sus líneas defensivas. Pero Castro seguiría insistiendo en la descabellada idea de compactar las tropas; el 17 de enero, vuelve a intervenir "actualmente las posiciones de la 59 y 25 brigadas son muy arriesgadas estando expuestas a cualquier ruptura por la dirección donde estaba la 21 brigada. Tales riesgos no deben seguirse corriendo".

MRM:
Las Brigadas 50, 25 y 21, son las Brigadas FAPLA que estaban del lado oriental de los rios Cuito y Cuanavale. Las unidades cubanas se encontraban del lado occidental y trataban de salvar a las antes referidas de su total aniquilamiento por parte de la UNITA-SADF. O sea, Benemelis, a mi entender, confunde la defensa posicional de las tropas cubanas, con la defensa de las Brigadas FAPLA, del otro lado de los ríos.

CAPITULO 18.
LA BATALLA DE CUITO CUANAVALE LA OFENSIVA AL SUR

Benemelis:
Al principio se estimaría que esta penetración más al sur de Cuito Cuanavale era sólo un masivo flanqueo en la retaguardia sudafricana que rodeaba a Cuito Cuanavale. Pronto se demostró que el General cubano había apuntado más profundo: desgastar al enemigo en sus intentos de tomar Cuito, y lanzar sus brigadas hacia el sur por el flanco derecho. Su audaz concepción enfilaba a iniciar la apertura de todo un nuevo frente de 450 kilómetros de largo en las propias narices fronterizas con Namibia, hacia las bases logísticas de la SWAPO, con el fin de cortar las principales líneas de abastecimientos de UNITA. Se ensamblaba una agrupación saturada de medios antiaéreos con mayor cantidad de blindados y aviones de guerra que los existent­es en África del Sur.

MRM:
Benemelis comete el error de mezclar los dos frentes y le atribuye el movimiento del Flanco Sur Occidental del Frente Sur (FSOccFS) al General Ochoa.
La concepción estratégica había sido bien definida desde antes del mes de enero de 1988: Parar a los surafricanos en Cuito-Cuanavale, Flanco Sur Oriental del Frente Sur (FSOrtFS) a la vez de avanzar hacia la frontera com Namibia por el FSOccFS.
Debo aclarar que en el FSOccFS la UNITA no tenía bases logísticas. Este era un territorio de la provincia de Cunene, dominado por las SWAPO. Incluso la población autóctona no pertenece al pueblo Umbundo (Ovimbundo), por lo que Savimbi no podía contar con los jefes tribales locales.
Los jefes tribales pertenecen, en esa región, a la etnia Kwanyama. Kwanyamas hay, lo mismo en Angola, que en Namibia. O sea, en ambas márgenes del rio Cunene (hacia el norte y hacia el sur) encontraremos Kwanyamas.
Decir Kwanyama era como decir SWAPO y los Kwanyamas no podían ver , ni en pintura a la UNITA, ni a los Umbundos.
Estas características son pasadas por alto o desconocidas por Benemelis.
La distancia que mediaba entre ambos frentes era de más de 500 kilómetros. Por tanto, ambos Frentes no podían establecer una cooperación en lo que a acciones combativas se refiere.

Flanco Sur Occidental del Frente Sur


Benemelis:
Las tropas de asalto, bajo el mando del General Patricio de La Guardia, que había traído consigo Ochoa, comprendían 2 000 soldados tipo rangers, 200 pilotos experimentados y 2 000 artilleros. A la misma se habían adicionado pilotos y técnicos soviéticos; el número de efectivos se elevó a 60,000 con la llegada de un nuevo contingente germanoriental de expertos en comunicaciones.

MRM:
Jamás vimos pilotos de combate soviéticos en Angola y menos aun en 1988. No tengo la menor idea de donde saco Benemelis la llegada de un contingente germanoriental, experto en comunicaciones.
Los expertos cubanos, en comunicaciones, se bastaban y se sobraban ellos solos.
En fin, no necesitábamos ese tipo de ayuda. En todo caso la ayuda que podían habernos brindado y que se había convenida, brilló por su ausencia y los asesores soviéticos, especialistas en técnica de aviación, jamás llegaron.

Los pilotos soviéticos de la aviación de transporte (civil) contratados por el gobierno angolano, se negaban a volar hacia el teatro de operaciones, mientras que por el contrario, pilotos norteamericanos y filipinos (TRANSAFRIK) acudían, sin reservas, a este mismo teatro llevándonos, combustible, municiones y abastecimientos.
Los pilotos soviéticos se negaron, en repetidas oportunidades a esperar por heridos cubanos y en más de una ocasión altos jefes militares cubanos tuvieron que hacer uso de amenazas para que los pilotos soviéticos esperaran por los heridos, para ser evacuados.

Puede que erl General Patricio de la Guardia tuviese 2000 soldados tipo ranger (cifra exagerada), pero jamás tuvo bajo su mando 200 pilotos (cifra exageradamente superior al total de pilotos de Cuba en Angola).
Tampoco tuvo subordinados artilleros o técnicos soviéticos.
Todo esto es fantasía pura y dura de Benemelis.

Benemelis:
El golpe maestro de Ochoa y sus generales se hace evidente. La nueva ventaja militar posibilitaba el enfrentamiento exitoso con los sudafricanos, poder taponar la frontera con Namibia, amenazar todo el flanco de las fuerzas contrarias, desestabilizando el poderoso cerco de UNITA y Sudáfrica sobre Cuito Cuanavale, y lanzarse luego a la destrucción de la UNITA. Sólo que ello se había logrado en medio de un choque violento durante meses con Fidel y Raúl Castro cuyas consecuencias no se resolverían hasta un año después en medio de un Tribunal Militar, que condenaría a muerte al general Ochoa.

MRM:
Considero que esto es un disparate. Como dije anteriormente, no existía la posibilidad teórica, ni práctica, de amenazar, con las fuerzas del FSOFS, el flanco de las fuerzas UNITA-SADF que combatían en Cuito Cuanavale. A mi entender, lo ocurrido en Angola no guarda relación directa con el fusilamiento del General Ochoa.

Mi opinión sobre el fusilamiento del General Ochoa:
Soy del criterio de que el asesinato del General Ochoa guarda relación directa con el vínculo que éste mantenía con los principales jefes del Grupo MC del MININT, los cuales se encontraban realizando operaciones de apoyo al tráfico de drogas hacia los Estados Unidos a través del territorio nacional cubano.
Cuando Fidel Castro recibe la información de que han sido detectadas las operaciones (operaciones autorizadas por Fidel Castro) y que el gobierno de los Estados Unidos se encuentra recopilando datos acerca de los implicados en las mismas, decide ponerles fin.
El grupo MC no es capaz de parar las operaciones. Únasele a esto, que en verdad hayan detectado (la contra inteligencia de Fidel Castro) una serie de comentarios desfavorables a la persona de Fidel Castro y su hermano Raúl, por parte de los que después fueran fusilados. Entonces, ante los "errores cometidos" (no parar las operaciones)y los comentarios, Fidel Castro decide que no son confiables y que en cualquier momento alguno de estos funcionarios le podía traicionar y de hecho convertirse en un testigo fundamental ante una acusación como traficante de drogas (por parte de los Estados Unidos) a Fidel Castro.

Digo asesinato del General Ochoa, porque en la farsa de juicio a que fueron sometidos, nunca le probaron (al General Ochoa) que hubiese participado en, u organizado una, operación de narcotráfico. En todo caso lo único que se menciona, en el "juicio" es que tenía planes para realizarlas en gran escala, más la vinculación de su ayudante personal con el Cartel de la droga del colombiano Escobar.

Los elementos que tengo sobre los aspectos que motivaron la Causa no.1 del 89 son procedentes de conversaciones sostenidas con algunos de los implicados. Pero la mayoría de ellos permanecen en Cuba y me es totalmente imposible citarlos para dar fe de lo que me han contado. No es leal, aprovecharse de una conversación entre amigos y luego salir a divulgar los pormenores aun cuando exista la posibilidad de un desmentido. Todos sabemos que las agencias de inteligencia basan su trabajo en la recopilación de información y atando cabos llegan a conclusiones, que muchas veces son ciertas o se acercan mucho a la verdad. De que los implicados en la Causa no. 1 fueran un peligro potencial para la conformación de un golpe de estado, no tengo dudas, pero de ahí a que se estuviera gestando el mismo hay una gran diferencia.

Cuito Cuanavale jamás estuvo cercado, como fuera el caso de Cangamba. Las Brigadas FAPLA se encontraban en una posición defensiva insostenible sin la ayuda de las fuerzas cubanas.
Las Brigadas FAPLA, en su retirada, habían llegado a las márgenes de los ríos Cuito y Cuanavale. La única posibilidad de salvación de unas tropas desmoralizadas y en franca retirada, era cruzar el puente.

Este puente fue destruido y reconstruido muchas veces y, poco a poco, mientras se golpeaba (por parte de la aviación cubana) a las fuerzas SADF/UNITA, las tropas FAPLA iban realizando el cruce hacia la margen oeste.

Benemelis:
Era evidente para los soviéticos y para el propio general Ochoa que la guerra resultaba imposible de ganarse totalmente. Por otra parte, Estados Unidos estaba resuelto y ansioso por llegar a algún acuerdo en los conflictos regionales aún a expensas de sus aliados sudafricanos y de la UNITA.

MRM:
Era evidente, no solo para los soviéticos y para el General Ochoa. Todos los oficiales superiores y hasta nivel de primeros oficiales era un hecho cierto que la guerra no se ganaba con una ofensiva hacia la profundidad operativa del territorio namibio.
En 15 años de guerra, jamás las tropas cubanas habían amenazado incursionar en suelo namibiano.
A mediados de 1988, los surafricanos comprendieron que la concentración de fuerzas cubanas en el FSOFS hacía posible el desarrollo de combates dentro de lo que constituía un territorio ocupado ilegalmente (de acuerdo con la resolución 435 de Naciones Unidas) por parte de África del Sur.
Esta posibilidad constituiría un descalabro económico y militar para África del Sur.

Benemelis:
Desde inicios de 1988 se realizaba un proceso de negociación para resolver por vía pacífica no sólo el conflicto de Angola y la independencia de Namibia, sino también el desmantelamiento del Afrika Korp castrista en el área. Estas negociaciones habían resultado de las conversaciones entre los presidentes Gorbachov y Reagan. En las mismas participarían Angola, Cuba, y África del Sur; Estados Unidos fungiría de arbitro, y la URSS mantendría una presencia para servir de contacto.

La llegada de estos contingentes y su desplazamiento al sur se produjo precisamente en vísperas de la reunión cuatripartita celebrada en Londres entre Angola, Cuba, Estados Unidos y Sudáfrica para negociar la paz en el África Austral.
La delegación angolana que participó en estas negociaciones desconocía tal desembarco.

MRM:
Es absurdo, afirmar que la delegación angolana desconociera el incremento de las tropas cubanas, desde el momento que el propio José Eduardo Dos Santos solicita a Fidel Castro que tome partido en los asuntos de Cuito-Cuanavale. Esta solicitud le dio la posibilidad a Fidel Castro de exigirle a Dos Santos no interferir las decisiones del mando militar cubano.
En Cuba, mando militar cubano y Fidel Castro son una misma cosa.

Benemelis:
A pesar de las protestas de Castro, el General Ochoa trasladaría el nuevo Estado Mayor de Cuito Cuanavale a la ciudad de Lubango. Fueron nominados por Ochoa, al lado del general Cintras Frías, los generales cubanos Tomassevich y Patricio de La Guardia.

MRM:
Tal como existía un Estado Mayor en Menongue, existía otro en Lubango y estos tenían que ver directamente con el desarrollo de la defensa en uno y la ofensiva en el otro. Lo que habría que precisar es el momento exacto en que Fidel Castro subordina el Frente Sur al General Leopoldo Cintra Frías, quedando el General Ochoa como Jefe de la Misión Militar de Cuba en Angola (MMCA). Ochoa no tenía potestad para nominar en estos cargos a los Generales Patricio y Raúl Menéndez Tomasevich.

Benemelis:
Entonces comenzará una nueva batalla entre las unidades de exploración cubanas y las sudafricanas, y paralelo a ello, un nuevo conflicto entre Castro, que insiste en mecanizar la exploración, y el General Ochoa que decide mantenerla a pie. La exploración en vehículos propugnada por Castro presentaba la desventaja de ser detectada con rapidez en las sabanas sureñas y de resultar muy vulnerable a la aviación sudafricana. El general Ochoa no sólo buscaba la seguridad de sus movimientos sino que evitaba separar demasiado la vanguardia exploratoria del grueso de sus fuerzas.

MRM:
Fidel Castro, en su juego de póker abierto, pretendía que los surafricanos se percataran de los movimientos hacia la frontera con Namibia. El General Ochoa ya había sufrido la pérdida de muchos hombres, al avanzar la exploración sobre ruedas.

Benemelis:
En un informe militar sin precedentes, ante los líderes del movimiento de Países No-alineados en La Habana, Castro enfatizó como la única solución viable la opción militar y sus implicaciones para África del Sur. Enfatizó que los batallones cubano-angolanos y de la organización insurgente Namibia de la SWAPO habían adelantado 250 kilómetros desde Cuito Cuanavale, estableciendo posiciones a 50 kilómetros de los bordes limítrofes con Namibia.

MRM:
Aquí el error histórico no es de Benemelis.
Cuando Fidel Casto se refiere a la Batalla de Cuito-Cuanavale lo hace como un “todo incluido”.
En la provincia angolana de Cuando-Cubango en ningún momento se avanzó hacia la frontera con Namibia. Ese territorio es inmensamente complejo para el desarrollo de acciones militares de envergadura, tal y como se lo había planteado el Mando Militar cubano a su homólogo soviético antes de que las FAPLA comenzaran la última ofensiva ("Saludando a Octubre") hacia Jamba a mediados de 1987 y que tan caro les costase.
En éste caso Fidel Castro se estaba refiriendo a la ofensiva por el FSOFS, utilizando el nombre de Cuito-Cuanavale, posiblemente para evitar dar explicaciones más profundas sobre el porque del avance, de las fuerzas cubanas, por un territorio (FSOFS) en el que aun no se habían librado acciones combativas.


Frente Sur

LA GUERRA O LA PAZ

Benemelis:
En junio, las tropas al mando del General Patricio de la Guardia se aproximaban peligrosamente a la frontera con Namibia. Los campos de aviación más cercanos estaban ubicados en las villas de Lubango y Matala, a 250 kilómetros de los puntos avanzados que se debían alcanzar; ello limitaba el uso de la aviación. Ante tal dilema el General Ochoa ordena la construcción, a toda máquina, de un aeropuerto cercano a la frontera con Namibia, en la localidad de Cahama.

MRM:
Las tropas que se aproximaban a la frontera con Namibia eran las del General Enrique Acevedo (Jefe de la División 50).
La construcción de la Base Aérea de Cahama no es ordenada por Ochoa. Lo ordena Fidel Castro.
Nuestros MIG-23ML tenían un radio de acción aproximado de 500 kilómetros.
Dentro de los objetivos a alcanzar en la profundidad operativa del territorio namibiano se encontraban los aeródromos de Oshakati, Rundú y Ohorono.

Cahama se encuentra a mitad de camino, aproximadamente, entre Lubango y la frontera. Quiere decir que son aproximadamente unos 150 kilómetros y no 250 como dice Benemelis.
De manera que para lograr aproximar a nuestros cazas, era necesario no solamente construir el aeródromo de Cahama, sino tener un armamento de mayor alcance.
Quiero decir, que la construcción del aeródromo de Cahama estaba previsto de antemano para ser utilizado por los MIG-23BN.

El MIG-23BN no es un caza-interceptor.
Es un caza-bombardero táctico de mediano alcance capaz de portar el arma nuclear, aunque los que tenía Cuba no se encontraran preparados para tal empeño.
Este avión tiene un radio de acción de 1200 kilómetros (aproximadamente), lo que le permitía adentrase unos 300 kilómetros en territorio namibiano. Es por eso que también se amplia la pista de Xangongo (antigua Roçadas), que se encuentra aproximadamente a 50 kilómetros de la frontera.
De esta manera nuestros cazas-interceptores MIG-23ML podrían dar cobertura y apoyo a los MIG-23BN.

El mérito del General Ochoa consistió en proporcionar todo lo humana y materialmente posible en la organización de un trabajo increíblemente rápido.
Ochoa era mejor organizador que Polo y muy carismático, mientras que Polo es un cero a la izquierda en éste sentido.
Con sus dotes organizativas y su carisma, Ochoa logró que todo lo que hacía falta, estuviese en el momento preciso. Que no faltara nada.

La ciudad de Lubango (antigua Sa da Bandeira) puede que sea la segunda de mayor importancia en Angola y Benemelis la cataloga de "villa".
Si a Matala la catalogamos de villa, entonces Cuito Cuanavale es una aldea.

Benemelis:
Ahí comenzó otra proeza, esta vez en labores de ingeniería. El General Ochoa ordenó al General Cintras Frías tomar todos los equipos posibles e iniciar la construcción de pistas, y solicitó de Cuba camiones, buldócer, cargadores y todo aquello que ayudase al veloz proyecto. A los efectos, junto a la agrupación de tropas se remitiría un extenso contingente para edificar y ampliar pistas, refugios, hangares subterráneos, puestos de mando, puentes, y demás. La construcción del aeropuerto militar en Cahama sería utilizada contra el General Ochoa en el Tribunal Militar que enfrentaría meses después.

MRM:
No fue el aeropuerto militar de Cahama lo que se utilizó en el “juicio”. Según lo que se dijo en el “juicio”, el General Ochoa, tenía previsto la construcción de dos aeródromos más. Uno entre las ciudades de Benguela y Lobito y otro en las cercanías de Luanda.
Si la memoria no me falla, en el juicio el fiscal (Charco de Sangre Escalona) menciona que esas construcciones no estaban autorizadas por La Habana (tradúzcase Fidel Castro).

El 15 de junio de 1988 escucho por primera vez, noticias sobre la construcción de una pista de aviación entre Benguela y Lobito.
El 4 de diciembre de 1988 escucho decir que ya no se va a construir una pista de aviación en Cabo Ledo (cercanías de Luanda).

Benemelis:
En cuestión de semanas, para junio, estaba lista la primera pista, con sus refugios para los cazas de combate, y se comenzaba la construcción de la segunda pista. La sorpresa para los sudafricanos sería total: no habían previsto que la aviación enemiga dispusiera de una infraestructura cercana a la frontera en tan corto tiempo. Ahora el grueso de los batallones sudafricanos se hallaba anclado ante la masa blindada y la potencia aérea que el General Ochoa había establecido cerca de Namibia, desinflando así en su totalidad la ofensiva de UNITA y Sudáfrica sobre Cuito Cuanavale. Las fuerzas de UNITA y de Sudáfrica dentro de Angola se hallaban atrapadas entre dos muelas acorazadas, y cualquier irrupción sudafricana desde Namibia sería muy costosa al tener que cruzar por la masa de radares, tanques y cohetes de los Generales Patricio de la Guardia y Cintras Frías. Sin dudas, esta táctica evitó la caída de Cuito Cuanavale a manos de los sudafricanos, que no sólo hubiese dado cuentas de las mejores unidades de Luanda, sino que hubiese puesto en peligro la seguridad de todo el cuerpo expedicionario cubano en Angola.

MRM:
Efectivamente. Nadie podía imaginar que el montón de subdesarrollados cubanos fueran capaces de construir un aeródromo de combate en solo semanas.
Se sorprendieron los surafricanos, los rusos y los norteamericanos y no les quedó duda de que, si éramos capaces de hacer eso, seríamos capaces de invadir Namibia. Por lo menos decisión había.

Este efecto, era precisamente lo que quería Fidel Castro. Para ésta fecha ya las unidades surafricanas se estaban retirando gradualmente del territorio angolano por la parte del FSOrtFS y sin presión alguna.
En el FSOccFS no había tropas surafricanas estacionadas dentro del territorio angolano. Es decir, las fuerzas de la UNITA y África del Sur no se encontraban atrapadas entre dos muelas acorazadas, como dice Benemelis.

Por el FSOrtFS, en dirección a Mavinga, no se debía perseguir a las tropas SADF que iban en retirada, puesto que quedaba la UNITA que aun podía hacer mucho daño.
La dirección correcta era por el FSOccFS en dirección a la hidroeléctrica de Ruacaná y a los principales aeródromos y centros vitales para la economía surafricana en territorio namibio.
Si a Cuito Cuanavale lo viéramos como un hecho aislado y en un tablero de ajedrez, pudiéramos decir que la partida quedaba en tablas.
En éste caso, con la amenaza de invasión, las “negras” ganan.

Con la cantidad de medios con que se estaba defendiendo Cuito-Cuanavale, jamás los surafricanos hubieran forzado los ríos. Le faltaban efectivos y una aviación que los apoyara, pues si bien, los MIRAGE tienen mucho mayor radio de acción que los MIG, es del todo imposible volar más de 2000 kilómetros en este tipo de aviones.
Los surafricanos podían haber ampliado la pista de Mavinga, pero no lo hicieron.

Benemelis:
El 7 de junio, Castro envía al general Ochoa el siguiente cifrado, cuyas instrucciones, de llevarse a efecto, indudablemente hubiesen provocado la generalización del conflicto en todo el sur y el rompimiento de las conversaciones de paz: "noticias sobre posible golpe aéreo sorpresivo sudafricano sobre tropas cubano-angolanas no deben ser subestimadas, tienen cierta lógica; tener listo contragolpe con todos los medios aéreos posibles para la destrucción total tanque de agua y transformadores de Ruacana (la represa), que debe llevarse a cabo tan rápido como sea posible;. deben elaborarse planes para golpear también Ochicata y bases aéreas próximas.. habrá que utilizar para ello el aeropuerto de Cahama, todo lo que admitan las circunstancias; no esperar órdenes para actuar... respuesta debe ser fulminante y rápida".

MRM:
Este cifrado fue leído por mi y lo que me extrañó fue la orden de artillar todos los aviones, menos la guardia combativa, con bombas de demolición. Si se esperaba un ataque aéreo masivo sorpresivo lo lógico hubiera sido, preparar al menos el 50% de la técnica con armamento aire-aire, para repeler la agresión y luego golpear con el otro 50%. Algo así, más o menos, hubiera sido lo lógico.
Cuando se refiere al tanque de agua, posiblemente se estaba refiriendo a la reguladora de agua de Calueque, que fue el punto atacado por nuestra aviación. La idea era destruir la reguladora y si no había respuesta positiva por parte de los surafricanos, o sea, si los surafricanos devolvían el golpe, entonces destruir la hidroeléctrica y bombardear los aeródromos surafricanos más cercanos.
De ahí a que nuestros blindados comenzaran la ofensiva era solo cuestión de horas. De manera que no se esperaron órdenes ulteriores cuando se produjeron los choques entre patrullas de exploradores cubanas y surafricanas.

El Teniente Coronel Antonio Vega Toscano dio la orden (orden que fuera cuestionada por el Coronel Pedro Perez*) para el despegue de su Regimiento Aéreo ubicado en las bases de Lubango, Cahama, Xangongo (Roçadas) y N´Giva.
El Coronel Pedro Pérez, uno de los poquísimos pilotos de la Fuerza Aérea cubana que nunca cumplió "misiones internacionalistas", y en ese momento era el Jefe de la Sección de Aviación de la DAAFAR en Cuba, se encontraba en una visita de "Control y Ayuda" en la Base Aérea de Lubango.
Al ser cuestionada (por Pedro Pérez) la decisión de Vega, el Jefe del Regimiento (Vega), le ofreció dos variantes:
1.- Suspendía el ataque, asumiendo (Pedro Pérez) toda la responsabilidad.
2.- Asumir (Pedro Pérez) el mando del Regimiento y dirigir personalmente el ataque.

Pedro Pérez se lavó las manos y prefirió salir en un avión biplaza para controlar, desde el aire, los resultados del ataque, aduciendo que él se encontraba ajeno al desarrollo de las acciones combativas.
Al día siguiente llegaba un cable de Fidel Castro, preguntando, quién había dado la orden de atacar y, el chapoleteo entre los máximos jefes de la DAAFAR, en Angola, fue diarreico.
Pedro Pérez llegó a decir: "Te lo dije Vega".
Por su parte, el Jefe del Regimiento (Vega), asumió toda la responsabilidad repitiendo la frase de Fidel Castro "La Orden de Combate está dada siempre" y amparándose en el cifrado que decía al final: "no esperar órdenes para atacar..."
Vega fue condecorado (por Fidel Castro) con una orden Antonio Maceo, una de las más altas condecoraciones del ejército cubano.

Benemelis:
En dos palabras, Castro estaba sentando la premisa con todas las partes implicadas de que, por un lado, podría estallar un conflicto a partir de un incidente en el Frente Sur, y que por el otro existía la posibilidad de que Cuba ordenase dar un fuerte golpe en el norte de Namibia. Castro no contaba con el hecho que ni el presidente angolano, Dos Santos, ni los jefes militares cubanos en Angola se dejarían tentar por estas consideraciones.

MRM:
Fidel Castro estaba anunciando lo que se avecinaba y por tanto poder decir que el lo había advertido. Pero de ahí a que Dos Santos no se dejara tentar por estas consideraciones....
Desde el momento en que Dos Santos le pidió a Fidel Castro que tomara cartas en el asunto de Cuito Cuanavale, la única condición que impuso Fidel Castro fue que Dos Santos no se inmiscuyera en las cuestiones militares y así lo hizo.
Es por eso que la defensa anti-aérea (cubana) estuvo a punto de derribar el avión ejecutivo del Presidente de Bostwana que viajaba a Luanda y pasaba a 950 Km/hr sobre el Teatro de Operaciones Militares del FSOrtFS.
Sencillamente Dos Santos no tenía nada que ver con el desarrollo de las acciones militares en el Frente Sur.
Decir que los jefes militares cubanos no se iban a dejar tentar es como decir que no iban a cumplir las órdenes.
¿Alguien, en su sano juicio, puede dar credibilidad de esto?
Si Fidel Castro hubiera dado la orden de atacar, se hubiera atacado.
No tuve, ni tengo ninguna duda.

Benemelis:
Desde La Habana todo se iba conformando para obstaculizar el éxito de las negociaciones. Las conversaciones del 26 de junio en El Cairo, donde participó Risquet por la parte cubana, estuvieron al borde del colapso por instrucciones de Castro. Solamente la intervención de la Unión Soviética a través del funcionario Vladim Vasev pudo lograr que las delegaciones de Cuba y del MPLA retorna­sen a la mesa de negociaciones.

MRM:
Para obstaculizar el éxito de las negociaciones no.
Tal parece que Benemelis no conociera a Fidel Castro.
Sencillamente, aun en el ocaso de su vida, muchos no lo calculan, y eso que ya sus capacidades han mermado.
A esta altura, de las conversaciones, Fidel Castro podía exigir. Ahora él era el “macho de la película”. Ahora él imponía condiciones. Si no estaban de acuerdo con lo que él pretendía, se retiraba de las conversaciones (bluffeaba).
Ahora los que estaban apurados eran los surafricanos, que no le daban las cuentas y los norteamericanos no los apoyaban, así como los rusos no apoyaban a Fidel Castro en los últimos tiempos.

Para mi es indiscutible que Fidel Castro hubiese preferido un encuentro frontal con las SADF que el empantanamiento de los 60,000 cubanos en Angola, sin haber disparado un tiro.

Benemelis: El 27 de junio, una fuerte columna sudafricana apoyada por tanques y artillería sorprende cerca de la represa de Calueque a una fuerza combinada cubano-angolana, ocasionándole alrededor de 200 bajas. De inmediato, el general Ochoa ordena un golpe aéreo masivo contra todas las posiciones sudafricanas en esa área. La operación aérea logra burlar el sistema de defensa sudafricano equipado con cohetes Cactus y Tigercat.

MRM: El 27 de junio se produce un encuentro entre una (no tan fuerte) columna surafricana y una exploración cubano-angolana, que en realidad ocasiona 2 muertos y 3 heridos a los cubanos.
El General Ochoa no ordena absolutamente nada. Ya la orden se encontraba dada hacía varios días y nosotros, los jefes, sabíamos que teníamos que hacer en caso de que se produjese el más mínimo incidente en las cercanías de la frontera con Namibia por el Flanco Sur Occidental del Frente Sur.
Lo primero era atacar la reguladora de Calueque y esperar la reacción surafricana para proceder contra la hidroeléctrica de Ruacaná.

Benemelis:
Pero Castro no está conforme con la situación y exige a su general que propine un fuerte ataque aéreo contra los campamentos, instalaciones militares y personal sudafricano ubicado en la hidroeléctrica de Ruacana. Se ordena que se instruya un personal cubano especializado a envenenar las aguas potables de la represa. Asimismo le conmina a que se prepare para atacar todas las bases enemigas en pleno territorio de Namibia. Los Generales Ochoa, Patricio de la Guardia y Cintra Frías, por el contrario, dejan disolver la situación, para gran irritación de Castro.

MRM:
Solo se asestó el primer golpe, no fue necesario el segundo. Si Cintra Frias (Polo) siendo el Jefe del Frente Sur hubiera dejado disolver la situación, hoy no fuera uno de los tres Generales más sobresalientes de Fidel Castro.

La operación aérea contra Calueque no encontró oposición por parte de la defensa antiaérea surafricana y los cazas cubanos que se dedicaron a enfrentar a la aviación enemiga, se quedaron con las ganas, pues ningún avión surafricano despegó de sus bases.
Los datos que aporta Benemelis sobre la columna surafricana, al igual que las bajas, son exagerados.

Benemelis:
En La Habana era evidente que el general Ochoa nuevamente hacía caso omiso a Castro, y que su objetivo en el sur era adquirir ganancias estratégicas y consolidar su presencia a lo largo de la frontera con Namibia antes de que el invierno del sur (junio-agosto) detuviese las operaciones; y lograr una posición que sólo en última instancia le permitiese entablar la lucha a partir de la primavera del sur (septiembre). Los más importantes jefes militares y de inteligencia, incluyendo al propio Ministro de Defensa Raúl Castro, al jefe del EM, General Ulises Rosales, y al grueso del alto mando, visitarían al General Ochoa en el teatro bélico para felicitarle en persona.
Pocos meses después, ese mismo grupo pediría su pena de muerte.
El propio Castro se referiría de forma encomiástica al hablar sobre esta finta táctica de su general estrella "la última etapa de la guerra de Angola fue en realidad una gran proeza, una extraordinaria proeza".

MRM:
Esto es de risa. Mencionar la palabra invierno en el paralelo 15 de latitud sur, a solo unos pasos de la línea ecuatorial... Si en Lubango, la altura sobre el nivel medio del mar es de 1760 metros, en la frontera con Namibia es de tan solo 600 metros.
Este dato puede demostrar la velocidad con que fluyen las aguas del rio Cunene y además indicar que si, como consecuencia de la altura, las temperaturas en Lubango y Matala son algo más frias (de noche y madrugada pueden llegar hasta cero grados celsius), cuando sale el sol (el indio, como nos gusta decir en cubano) comienza a elevar la temperatura y al mediodía hay un calor insoportable.

Benemelis:
A pesar de las airadas protestas de Castro, el General Ochoa decide acuartelar las tropas para la estación de lluvia que se le viene encima. En las zonas de Ruacana y de Calueque sólo dejará algunos destacamentos, retirando hacia el norte al grueso de sus soldados y la cohetería antiaérea cerca de la línea establecida entre la base aérea de Cahama y el poblado de Zangongo.

MRM:
Tampoco tengo la menor idea de donde sacó Benemelis la estación de lluvias. Las lluvias, en el sur de Angola están bien delimitadas, entre los meses de noviembre y marzo (ver capítulo XI donde Benemelis sitúa el “invierno” entre junio y septiembre).
No obstante y debido a que el terreno es semidesértico, el suelo es arenoso. Es una arena muy distinta a las arenas coralinas a las que estamos acostumbrados en Cuba. Se parece más a las arenas que encontramos en el sur de Portugal.
Este tipo de suelo drena con facilidad y permite el desplazamiento de la técnica de combate. Por ejemplo: En "Ejercicio Táctico en Campaña", llevado a cabo por el General Tomasevich en 1978, realizado entre los meses de febrero y abril, los 3 batallones motorizados, que tomaron parte en el mismo, no tuvieron inconvenientes a causa de la lluvia.
Los helicópteros dejaron de cumplir unas pocas tareas y la aviación de combate se vio muy limitada.
En el párrafo que analizamos, Benemelis comete otro error.
El único movimiento de nuestras tropas hacia el norte (en el FSOccFS) fue cuando ya estaban firmados los acuerdos de paz. Y si las tropas tuvieron que regresar a sus posiciones anteriores se debió a una incursión de las SWAPO en el territorio de Namibia (por la libre) que les costó muchas vidas, pues los surafricanos no se anduvieron con miramientos.
Entre la Base Aérea de Xangongo y Cahama, es el único lugar donde podían estar ubicadas las tropas, previo al inicio de una ofensiva contra el territorio de Namibia (entre 30 y 60 kilómetros de la frontera). Más cerca sería un soberano disparate.

Benemelis:
Castro presionaba por una estrategia militar que provocase a los sudafricanos a la guerra en las cercanías de la frontera con Namibia para poder desmantelar las conversaciones de paz.
Por el contrario, el General Ochoa procedía con cautela, consolidando sus defensas, hecho que convencía a Pretoria de lo costoso que sería un conflicto armado.
Esto posibilitó los acuerdos de paz que luego dieron paso a la independencia de Namibia y a la salida de las tropas cubanas y sudafricanas de Angola. Eran dos concepciones militares con dos objetivos políticos diferentes.

MRM:
Difiero de la opinión de Benemelis.
Fidel Castro presionaba a los surafricanos, amenazándolos con una ofensiva hacia el territorio de Namibia (Ruacaná). Lo incomprensible es que Benemelis, siendo cubano (que supuestamente debe conocer la forma de pensar y actuar de Fidel Castro) continúe diciendo que Ochoa se atrevía a desobedecer o contradecir las instrucciones del “Máximo Líder”.

Soy de la opinión de que el “bluff” de Fidel Castro le salió a la perfección y todos los participantes en las conversaciones se tragaron el anzuelo o los surafricanos sacaron cálculos y llegaron a la conclusión que si Fidel Castro se aventuraba a una ofensiva les iba a costar tanto que era mejor ni pensarlo y eso fue lo que posibilitó los acuerdos de paz.
La concepción militar y política de Fidel Castro era una sola, pues no tenía otra alternativa, que el empantanamiento de 60,000 hombres en la RPA.

Benemelis:
La mitología de Castro ha descansado en mantener la imagen de único triunfador militar a los ojos del pueblo. Las glorias y victorias del General Ochoa en África, así como la retirada de Angola, representaban un golpe rudo tanto a esa imagen de líder infalible, como a su política internacionalista. Indudablemente, la capacidad de maniobra de Castro en el Tercer Mundo descendería tras estos acuerdos de paz obligados por las grandes potencias. Esto se agravaría con la nueva política soviética de contraerse de los salientes peligrosos del Tercer Mundo. En la opinión de Castro, el más brillante de sus generales estaba contribuyendo no sólo a minar su prestigio personal sino a desarmar los elementos imprescindibles para la compulsión política doméstica y su estructura de poder. El General Ochoa pagaría el desafío con su vida.

MRM:
Una cosa es la megalomanía de Fidel Castro y otra bien distinta la brillantez del General Ochoa.
El General Ochoa brillaba con luz propia y no la que emanaba del “máximo líder”. No por gusto se había destacado tanto, hasta alcanzar el título de Héroe de La República de Cuba.
El General Ochoa era uno de los pocos que lograba hacer realidad las ideas, casi inconcebibles, de Fidel Castro.

Las glorias y las victorias del General Ochoa fueron las de llevar a vías de hecho el descalabro surafricano en Cuito-Cuanavale, cumpliendo con el máximo rigor las órdenes arbitrarias de Fidel Castro. Si no hubiera sido por el General Ochoa, los muertos cubanos hubieran alcanzado una cifra muy superior.

Por esa constante preocupación, por ser un General que atendía al más simple de sus subordinados, que en los momentos más difíciles inspiraba confianza y deseos de hacer hasta lo imposible, es que los militares cubanos no pudimos concebir que fuera fusilado.

La controversia entre Fidel Castro y Arnaldo Ochoa consistía en la premura que tenía el primero para que se cumplieran sus órdenes y la imposibilidad del segundo en cumplirlas, de forma tal, que las tropas sufrieran lo menos posible y las bajas fueran mínimas.

Nadie es capaz de imaginar el sufrimiento del General Ochoa cuando la vanguardia, compuesta por zapadores, de la columna comandada por el General Cartaya fue destrozada por una mina.
Murieron 8 hombres instantáneamente y dos fallecieron en el hospital. Ochoa se remaldecía una y otra vez, por haber autorizado (apremiado como estaba por Fidel Castro) el movimiento nocturno de la columna y eso que la carretera estaba custodiada, cada 100 metros por una escuadra de infantería.

El General Ochoa jamás incumplió o contradijo una orden de Fidel Castro. Su mérito, indiscutible, fue cumplirlas de forma impecable.

El fusilamiento del General Ochoa respondió única y exclusivamente a borrar la imagen, a los ojos del tercer mundo y para todos los cubanos, de un Fidel Castro narcotraficante.

El fusilamiento de Ochoa iba contra toda lógica. ¿A que Patria había traicionado Ochoa? ¿Había traicionado Ochoa a Fidel Castro? Tampoco. Sencillamente, lo hizo culpable a la fuerza.
Y si Fidel Castro fusilaba a Ochoa, un hombre de tanto prestigio en la arena nacional e internacional, vinculándolo con operaciones de narcotráfico que nunca había realizado, estaba sembrando la duda, a la vez que daba una imagen de “Comandante en Jefe” inmaculado.

La mácula se la traspasaba a Ochoa, cuando éste se reconociera culpable (en un juicio sumarísimo amañado) de todas las imputaciones del fiscal (Charco de Sangre) Escalona quien estaba debidamente instruido por Fidel Castro.

Con su sagacidad política Fidel Castro intuía que, con la glasnost y la perestroika, las aventuras de “Castro Escipión el Africano” se acababan. Ya Ochoa había cumplido su papel. Lo había utilizado y ahora lo arrojaba “al basurero de la historia”, mientras que él se mantenía arriba de la bola, como dice la canción del médico de la salsa.

No tengo la menor idea de como obtuvo Benemelis la información. Lo más fácil para evitar errores de este tipo es no escribir sobre aquello que no se sabe o a partir de fuentes poco confiables. Imaginémonos que a alguien se le ocurra escribir sobre la historia de Angola y utilice como fuente el libro de Benemelis.

No hay nada nuevo bajo el sol y muchas veces la historia ha sido falseada.

Por ejemplo:

Comparemos lo escrito por Miró Argenter sobre las guerras de independencia de Cuba y lo escrito por Ramón Roa. Como no participé en las guerras de independencia, para mi todo es verdad, aunque en ocasiones me parezca un poco idílico Argenter o demasiado tétrico Roa.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno.
Felicidades MRM.

Funda.

Anónimo dijo...

M avergüenza haber estado en Angola, mis pesadillas no creo q tengan fin. MRM parece ser un alto oficial o valla usted a saber, lo cierto es q estoy de acuerdo con el en la mayoría de las cosas. Mi despertar fue desgraciadamente el final de Ochoa.

Gracias MRM

Lazaro Gonzalez dijo...

Muchas gracias por el link para leer sus interesantes acotaciones al libro de Benemelis, particularmente viniendo de una persona con experiencias de primera mano. Sin dudas las tendre en consideracion, pues ante hechos historicos tan complejos es imprescindible el intercambio de opiniones y criterios.

Manchiviri dijo...

Lázaro,

gracias por participar y considerar interesantes los comentarios que le hago a algunos capítulos del libro de Benemelis.
Hay muchas partes del libro (me refiero a las de Angola)que, al Benemelis no haber participado en aquella guerra, las cita probablemente de fuentes bibliográficas que muchas veces exageran y otras tantas minimizan los acontecimientos.
Saludos