lunes, 5 de septiembre de 2011

La Batalla de Cangamba (septima parte y final)


Un análisis del trabajo realizado por Jorge Martín Blandino

Como se puede apreciar, el movimiento absurdo de las columnas hacia Cangamba, provoca el desasosiego en el mando militar cubano. Se encuentran sin combustible y bastante alejados de cualquiera de las posiciones cubanas.

Todo esto ocurre, en momentos en que Cuba enfrenta la posibilidad de una agresión militar directa en gran escala por parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos, cuando el país está inmerso en el gigantesco esfuerzo que significa instrumentar la concepción de “la guerra de todo el pueblo”, ante las constantes amenazas de la administración norteamericana de Ronald
Reagan, y cuando las propias autoridades soviéticas han confirmado oficialmente que en caso de una invasión a la Isla, esta no puede esperar de sus aliados más apoyo que las declaraciones de protesta.

Muchos de nosotros lo sabíamos, pero jamás esa noticia fue publicada en Cuba.

Testimonio del Coronel Orlando Calvo Montes de Oca:
“Muchos de los que participaron allí eran reservistas. Ellos fueron los que prepararon los helicópteros, técnicos de vuelo condiez años sin ver un MI-8 y algunos que nunca lo habían visto: abogados, taxistas, un musicalizador de la televisión, gente de todos los oficios que allí tuvieron un comportamiento ejemplar. Fue una gran escuela, por la situación en que se voló allí, el agotamiento de las tripulaciones, el trabajo de los técnicos la noche entera, porque sabíamos que nuestros compañeros estaban en peligro de muerte".

Calvo se refiere a los reservistas de la Aviación Agrícola, que al final de la década de los años sesenta habían pasado de los helicópteros a los aviones de fumigación AN-2 y otros que como el abogado, el taxista o el musicalizador de la TV.
Estas personas habían sido reclutadas y luego de un curso intensivo, de un mes de duración, fueron enviados a la RPA para relevar a los pocos pilotos de helicópteros que teníamos en Cuba. El país, en aquellos momentos, solo contaba con 72 pilotos (la mitad de ellos copilotos inexperientes). Angola, un país tres o cuatro veces mayor que el nuestro, necesitaba tres o cuatro veces esa cantidad de pilotos.

Testimonio del General de Ejército Raúl Castro Ruz: “En la guerra no siempre ocurre lo que uno espera y así sucedió el
2 de agosto de 1983, con el ataque enemigo a Cangamba. Se trata de un pequeño poblado situado a gran distancia de la región objeto de las agresiones del ejército sudafricano y donde estaban desplegadas las tropas internacionalistas cubanas, pues la razón de su presencia era precisamente impedir una invasión militar extranjera.

Miente descaradamente Raúl Castro. La presencia de las tropas cubano-angolanas en Cangamba se debía a la importancia del nudo de caminos asfaltados que se cruzan en ese punto geográfico de Angola. Cangamba era un paso obligado entre el norte y el sur de Angola por la zona oriental del país.
Cangamba dista más de 500 kilómetros de la frontera con Namibia. Hoy conocemos perfectamente acerca de la asesoría de las SADF a la UNITA y podemos inferir que tuvieran asesores y tal vez alguna pequeña unidad de apoyo, pero de ahí a una invasión militar, hay mucha distancia.

Continuación del testimonio del General de Ejército Raúl Castro: “En Cangamba solo se encontraba el pequeño grupo de asesores cubanos de la unidad de las fuerzas armadas angolanas destacada allí, integrada fundamentalmente por campesinos del lugar con escasa experiencia militar y limitado armamento; una entre las pocas que enfrentaban a la supuesta contrarrevolución interna, en realidad apoyada por Estados Unidos y otras potencias occidentales, sobre todo, a través de Sudáfrica”.

Asesores que desde el mes de febrero, de ese año, se encontraban prácticamente incomunicados por tierra y aire.

Continuación del testimonio del General de Ejército Raúl Castro: “Vivíamos los tiempos del gobierno de Reagan en Estados Unidos, cuya agresividad nos llevó a desarrollar la concepción de la Guerra de Todo el Pueblo”.

Lo que llevó, a los hermanos Castro Ruz, a desarrollar la doctrina militar de “La Guerra de Todo el Pueblo” fue la decisión de la URSS de no considerar procedente la defensa de Cuba, en detrimento de la ocupación de Polonia por las fuerzas del Pacto de Varsovia. Dicho en términos ajedrecísticos: Si los soviéticos se veían en la necesidad de sacrificar la pieza Cuba, para conservar la posición de la pieza Polonia, no lo dudarían ni un solo segundo.

Continuación del testimonio del General de Ejército Raúl Castro: “Aunque hubo señales de actividad enemiga, realmente el mando de la Misión Militar Cubana no esperaba una acción de tal magnitud por aquella inhóspita región de escasa importancia”.

Raúl Castro reconoce la incapacidad del mando militar del General Cintras Frías (Polo).

Continuación del testimonio del General de Ejército Raúl Castro: “El enemigo logró inicialmente algo muy importante: la sorpresa”.

Lo quieren catalogar de una sorpresa. Bien. Fue “una sorpresa anunciada”.

Continuación del testimonio del General de Ejército Raúl Castro: “Además, el avance de poderosas columnas blindadas venciendo enormes obstáculos, constituyó un factor disuasivo importante para que el enemigo optara finalmente por retirarse sin alcanzar su principal objetivo: aniquilar o capturar a los combatientes internacionalistas como vía de ganar protagonismo, sobre todo a escala internacional”.

Este comentario es de risa. Columnas blindadas que no llegaron a avanzar más de 100 kilómetros en supuestamente 10 días de marchas. Columnas que se vieron sin combustible y tuvieron que ser abastecidas utilizando los helicópteros, con lo cual desviaban la principal tarea, que era el aprovisionamiento de las tropas cercadas y su hostigamiento. Columnas perdidas y sin comunicación por radio, que provocaron (por tener que dedicarse a estar buscándolas) la muerte de Policarpo Álvarez Pileta.

Con la evacuación de Cangamba, la UNITA alcanzó su principal objetivo. Ocupar Cangamba, como forma de incrementar sus fuerzas en el norte del país. Capturar a los cubanos les importaba poco, aunque hubiera tenido mayor relevancia. O sea, el mayor interés de los hermanos Castro Ruz era que no fueran a caer prisioneros los cubanos. Una situación como esa podía significar, políticamente, un descalabro para el régimen.



 


 


 


 


 


 


 


 



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La Batalla de Cangamba (sexta parte)

Un análisis del trabajo realizado por Jorge Martín Blandino

A las 13:45 horas la aviación realiza un fuerte bombardeo en dirección al río. Los defensores aprecian que el enemigo se está desorganizando y algunas fuerzas se retiran en dirección al barrio 4 de Febrero.
Desde La Habana se insiste en la necesidad de acelerar el desplazamiento de las columnas.

Esta insistencia da la medida del desconocimiento de las dificultades que atraviesan las columnas en su trayectoria.

Testimonio del Coronel Luson (exministro de Transporte): “No se puede enviar cifrado, pues en Cangamba, como se sabe, quemaron las tablas desde hace varios días”.

Iniciativa “desafortunada” del General de División Contras Frías.

Son las 17:00 horas y continúa el fuego de la artillería contra la tropa sitiada y el batallón de los Tigres que desde ayer intenta romper el cerco desde afuera por el norte. Resulta herido el mayor Sergio Fernández, jefe del Sector No. 2, y cae otro combatiente internacionalista, el soldado Ismael Valdivia Duardo, fusilero del mismo sector. Es el número diecisiete que ofrenda la vida en la defensa del poblado y el dieciocho en la operación en su conjunto.

No es un batallón. Si acaso dos compañías. Deben haber sido alrededor de 200 hombres.

El General Martínez Puentes le dice a Blandino: “Polo (refiriéndose al General Cintras), incluso, cuando ve que nos hacen falta An-26 para trasladar el armamento y lo demás, me dice: “Oye, el avión mío viene para acá”.
“¿Cómo va a venir para acá, jefe?, quédese con el avión allá”. “No, viene para acá, cuando lo necesite, te llamo”. Hasta el avión del jefe de la Misión se pone en función de la operación para trasladar armamento desde Lubango, desde Cabinda, desde Huambo, desde todos lados”.

Este comentario es totalmente anormal. Solo se puede entender, viniendo de una persona como Martínez Puentes.
En una situación, como la que se está narrando, sería absurdo que alguien mantuviera un avión como propiedad personal. Lo peor es testimoniar el hecho.

En el Estado Mayor General de las FAR el reloj marca la una de la madrugada. Se puntualiza la formación de un destacamento para asegurar la reparación y mantenimiento del corredor Tempué-Cangamba; las medidas para el abastecimiento de las columnas con combustible debido al elevado consumo que ha existido en la práctica, muy superior al planificado inicialmente. Desde la Misión Militar de Cuba en Angola se recibe la información de que en la noche o madrugada se espera que aterrice en Luanda un avión Il-76 soviético con tres mil cuatrocientos cohetes C-5; se orienta puntualizar los recursos de aviación que quedan, sobre todo de los Mig-21, dada la intensidad con que están siendo empleados.

Si no fuera por lo grave de la situación, parecería una broma: “Corredor Tempué-Cangamba”. ¿Qué pensaba construir ahí Fidel Castro? ¿Una carretera?

Es ahora que prevén el combustible de las columnas convertidas en destacamentos blindados por obra y gracia del Comandante en Jefe.

Testimonio de Ferereiro (un piloto de helicópteros): “Se está combatiendo por Cuba, ya sabemos que el Comandante en
Jefe le está dando seguimiento a la situación, que incluso está de cierta manera dirigiendo cómo deben hacerse las operaciones, y eso da un espíritu combativo muy fuerte a todos. Nosotros, a pesar de nuestra juventud, tenemos a compañeros de más experiencia allí. Está el coronel Lussón también de dirigente de las tropas”.

Ferreiro comete la imprudencia de cuestionar la dirección de las acciones combativas por parte de Fidel Castro. Además, deja ver cierto escepticismo cuando, al referirse a Luzón dice: “dirigente de las tropas”. Da la impresión que se refiere a un civil y no a un militar.

La Columna de Huambo, después de rechazar dos emboscadas, se
encuentra en Munhango, a doscientos cincuenta kilómetros de Cangamba, donde aprecia que llegará el día 11, tiene un tanque de baja por minas. La Columna de Menongue está en Masseca, a ochenta kilómetros al oeste de Tempué, pero con grandes obstáculos naturales por delante. El Destacamento No. 3 se mantiene en el entronque de caminos, a treinta kilómetros al suroeste de Cuito Bie, en espera de la orden de partir. Se continúa la organización del Destacamento No. 4 en Caala, que debe estar listo para las 07:00 horas del próximo día, 10 de agosto. Se toman medidas para organizar el Destacamento No. 5. La columna que forma en Luena el Destacamento No. 6 ya llegó a Dondo, allí realiza el descanso.

Mienten. El propio General Sotomayor dice que avanzan a 35 kilómetros diarios. De esa forma llegarían a Cangamba el día 15.

El Comandante en Jefe, después de meditar un breve tiempo, indica trasmitir al jefe de la Misión Militar Cubana los siguientes argumentos.
Se pregunta qué sentido tiene ahora permanecer en
Cangamba. Ha quedado demostrado que la cifra de helicópteros y aviones de combate y transporte existentes en Angola, al igual que los aseguramientos disponibles para estos, resultan insuficientes para garantizar el apoyo a una operación de gran envergadura a la enorme distancia de las bases aéreas a que se encuentra la pequeña aldea. Más complejo aún resulta, como se ha visto en la práctica, garantizar el avance por tierra de tropas de refuerzo, también ubicadas a cientos de kilómetros que hay que recorrer por caminos intransitables e infestados de enemigos. Si extraordinariamente difícil ha sido desplazar los destacamentos blindados en la temporada de seca, no puede ni soñarse con un movimiento de tal magnitud en la época de lluvias que ya se aproxima.

Las meditaciones de Fidel Castro dejan muy mal parado al General Polo. Al parecer, a este General no se le ocurre absolutamente nada.

El Jefe de la Misión Militar Cubana muestra su acuerdo y se decide la rápida evacuación de los internacionalistas cubanos destacados en Cangamba.

Esta parte del relato de Blandino es una estupidez (mostrar acuerdo). ¿Que otro remedio le quedaría a Polo?

Mientras, en Luanda, a las 09:00 horas se presentan a una reunión citada urgentemente por el Presidente José Eduardo dos Santos, el Embajador cubano, Puente Ferro y el Jefe del Estado Mayor de la Misión Militar Cubana en Angola, Coronel Amels Escalante.

Para sorpresa de los dos cubanos, allí está también el Jefe de la
Misión Militar Soviética, General Konstantin. Inmediatamente después llegan el Ministro de Defensa de Angola y el Coronel
N'Dalu, Jefe del Estado Mayor General de las FAPLA.

Primero entra al despacho presidencial el Embajador y hace entrega oficial del mensaje enviado a Dos Santos por el Comandante en Jefe. Posteriormente pasa el Coronel Escalante y explica en detalles la apreciación realizada por la máxima dirección cubana respecto a la situación actual en el plano militar, que fundamenta la decisión de evacuar a los internacionalistas de Cangamba, la propuesta de hacer lo mismo de inmediato con los combatientes de las FAPLA y detener la operación en marcha en la provincia de Moxico.

El presidente expresa su acuerdo con Fidel e indica que hagan pasar al General Konstantin. Tras una breve introducción de Dos Santos, el Coronel Escalante repite los argumentos expuestos anteriormente. El Jefe de la Misión Militar Soviética solicita la palabra y emite una opinión que causa sorpresa y también disgusto entre los cubanos. Plantea que como política, a lo mejor podría aceptar la idea, pero como militar no está de acuerdo con detener la operación, pues a su juicio están creadas las condiciones para explotar el éxito, por ejemplo, con la introducción en combate de más fuerzas, incluida la Brigada de Desembarco y Asalto que acaba de llegar de Cuba. No hay dudas de que está aferrado al esquema clásico.

El General Konstantin está claro desde el punto de vista militar. Lo que pasa es que es un General sin tropas ni retaguardia. Tampoco tiene mucha conciencia de la carencia de logística, ni en el estado en que se encuentra la técnica y el armamento.

Para los pilotos y los integrantes de las columnas blindadas, aún están lejos de concluir las acciones. Dos helicópteros despegan cargados con catorce bidones de gasolina, unos dos mil ochocientos litros, destinados a la Columna de Menongue, que ya inició la marcha de regreso a esa ciudad. Una vez cumplido ese primer vuelo, ponen rumbo hacia el aeropuerto de Menongue para desde allí continuar el abastecimiento con combustible. También otros cuatro Mi-8 despegan de Luena con rumbo a Munhango cargados con cinco mil seiscientos litros de gasolina. Su misión es reabastecer a la Columna de Huambo, que ahora se dirige a reforzar a las tropas que defienden la ciudad de Luena.

Sobran razones para todas estas medidas, pues la inquietud sigue presente en el mando cubano. Las autoridades angolanas al parecer han decidido, al menos por ahora, no evacuar a sus tropas de Cangamba y el riesgo de que el enemigo ataque nuevamente sigue presente, tanto a la aldea como a las columnas que aún se desplazan por peligrosos itinerarios.

http://manchiviri.blogspot.pt/2011/09/la-batalla-de-cangamba-septima-parte-y.html


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La Batalla de Cangamba (quinta parte)

Un análisis del trabajo realizado por Jorge Martín Blandino 
Síntesis Biográfica de Martín Blandino. 
Nació en La Habana en 1946. Teniente Coronel de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y periodista. Fue corresponsal de guerra en Africa.

En realidad, en Angola había muchos inventores. Pero el testimonio de Calvo, por lo menos, hace pensar que él podía haber evitado los inventos. Por el contrario, tal parece que les prestaba atención.

Las dos columnas blindadas de refuerzo que se desplazan por tierra, a pesar de las dificultades del terreno y las acciones del enemigo, continúan aproximándose a Cangamba, aunque no al ritmo que se necesita y espera. Son muchos los obstáculos que han tenido que vencer. La de Menongue reinicia la marcha a las 05:00 horas; la de Huambo informa a las 06:40 que se encuentra a sesenta y cinco kilómetros de Munhango.

Aun no han llegado a Cuemba. Les faltan casi 300 kilómetros para llegar a Cangamba.

El Sub Teniente Figueroa le comenta a Blandino: “Prácticamente desde que salimos, empezamos a romper monte, porque no hay carretera y el guía es el que va diciendo “por aquí, por allá”, siguiendo los trillos. Van dos tanques delante con cuchillas tipo buldózer de esos, que son los que van tumbando árboles para que después puedan pasar los demás. Es la selva de Tarzán, pero sin elefantes, sin monos y sin serpientes, no hay un animal, porque claro, donde entra un tanque no queda nada, todos los animales se asustan.

Puedo decir, sin temor a equivocarme, que Figueroa jamás ha leído un libro de Tarzán.

El General Colás miente, al decir: “La angustia es mucha por la información que llega de que están siendo fuertemente hostigadas, obstaculizadas”. Las columnas jamás fueron hostigadas. A no ser que las minas, que hayan encontrado en el lecho del arroyo, las consideren hostigamiento.

El Jefe de la Misión Militar Cubana decide que una tercera columna, que constituirá el segundo escalón, esté integrada por un batallón de tanques del Regimiento de Infantería Motorizada (RIM) de Huambo, un Batallón de Infantería Motorizada en transportadores blindados BTR60-PB, una batería de cañones antiaéreos de 37 milímetros y otra de lanzacohetes múltiples BM-21 del RIM de Caala, esta debe comenzar el desplazamiento en la mañana del día 8; al frente el teniente coronel William Mastrapa, Jefe del RIM de Caala. Se decide también que el tercer escalón esté compuesto por un batallón de tanques y uno de infantería motorizada en BTR-152, una batería de cañones 85 milímetros y otra de cañones antiaéreos de 37 milímetros del RIM de Caala, listo para partir el 10 de agosto; al frente el Teniente Coronel Antonio Ulloa, Jefe de Estado Mayor de este Regimiento.

Caala es un poblado situado al oeste de la ciudad de Huambo.

Estas órdenes no tienen sentido alguno. Hubieran demorado, en llegar a Cangamba, por lo menos un mes.

Mientras, la aviación continúa brindando su decisivo apoyo aun cuando la distancia entre ambos contendientes es de apenas unos metros. A fuerza de inteligencia y un valor que roza constantemente la temeridad, los pilotos encuentran soluciones a la insuficiente precisión del armamento para desarrollar ese tipo de acciones.

Los MIG-21 son aviones interceptores. Tienen poca capacidad para combatir tropas terrestres.

El enemigo responde al sorpresivo ataque del batallón helitransportado por el norte, con intenso fuego de artillería y armas de infantería, además aprovecha la ventaja que le confiere el terreno.

Vamos a ver: En el caso de que los helicópteros estuvieran transportando 15 hombres cada uno, el total de hombres desembarcados no pasaría de 315. Un Batallón se compone de 400 hombres. Los helicópteros Mi-8 se encontraban limitados por peso debido a las condiciones de altura sobre el nivel medio del mar y las altas temperaturas. De acuerdo con los nomogramas de peso y balance, los helicópteros MI-8 se encontraban incapacitados incluso para despegar en forma de avión, sin carga. Debido a la distancia existente entre Luena y Cangamba, debían ir cargados de combustible hasta el tope.
De acuerdo con mis cálculos, entre los tres desembarcos realizados ese día, no deben haber desembarcado más de 200 hombres, lo que constituye medio Batallón.

Según nos cuenta Blandino, se envía a los cercados un mensaje firmado por el presidente de Angola, José Eduardo dos Santos, además se les informa que las columnas se están acercando, Cangamba responde que a pesar de todas las dificultades, el espíritu es elevadísimo.

Otra mentira. Las columnas no habían avanzado ni 100 kilómetros desde sus posiciones iniciales.

A las 20:00 horas, el batallón desembarcado por helicóptero informa que se ha reagrupado en una posición a cuatro kilómetros de las tropas cercadas.

Prácticamente no se han movido del área de desembarco o han regresado a la posición inicial.

El Sub Teniente Cándido, cándidamente corrobora el engaño: “Nos dan cinco latas de leche para el grupo: ¡tremenda alegría! Se dice que las columnas blindadas se acercan, que se espera que lleguen mañana. ¡Que manera de engañarlos!

En un párrafo de la carta que envía Fidel Castro, a los cubanos y a la #2 Brigada FAPLA dice: “Nuestras tropas llegarán rápido, en tres o cuatro días, pero si la distancia, los obstáculos naturales y la acción del enemigo las retrasan el doble o el triple del tiempo o aún más, hay que resistir, porque llegarán allí a cualquier precio”.

Fidel Castro era consciente de que las columnas blindadas jamás llegarían a tiempo a Cangamba.

El General Cintras Frías le cuenta a Blandino: “Mando a que con los helicópteros y varios grupos de profundidad le minen todas las entradas al enemigo. Además de causarle bajas y dificultarle el abastecimiento o el refuerzo, la medida tiene el objetivo de ganar tiempo hasta la llegada de las columnas blindadas”.

Esto se debía haber realizado mucho antes, lo que hubiera sido un apoyo verdadero a los cercados. Decir que la medida tiene como objetivo ganar tiempo hasta la llegada de las columnas blindadas suena a falso.

El General continúa contándole a Blandino: “La situación se pone tan difícil que prácticamente se acaban los cohetes de nosotros en Angola, y hay que hacer un puente aéreo desde La Habana, quitarle los asientos a un Il-62 y mandar cohetes C-5 KO, que son los que más necesita la gente nuestra”.
El C5KO es un cohete no dirigido de 57 mm, perforante incendiario de espoleta fija. Polo no sabe cual es la gente “nuestra” que necesita esos cohetes.

El Coronel Harry Villegas testimonia: “El jefe de la Misión me plantea que salga con el jefe de los helicópteros a localizar la columna de Suárez. Policarpo, un piloto, se me acerca y me dice: “Coño, hace falta que me permitan ir, porque ya lo que me quedan son unas horas de vuelo para terminar la preparación”. Hablo con Calvo y me responde: “Está bien, que haga el viaje para cuando venga traiga el helicóptero que está en Menongue y ya se quede con él”, porque está desesperado por participar”.

Se refiere a Policarpo Álvarez Pileta. Combatiente de la Sierra Maestra, integrante de la “Operación Olivo” antiguo Jefe de la Aviación Agrícola y Helicópteros.

A las 10:05 el puesto de mando de la aviación en Menongue pide información sobre un helicóptero que recibió disparos y el piloto viene mal. En realidad no se trata de ningún integrante de la tripulación, sino del mayor Policarpo Álvarez Pileta. Cuando descienden para atacar una tropa enemiga, cuarenta kilómetros al suroeste de Tempué, esta hace fuego contra la nave y el oficial fue impactado.


El General Cintras Frías dice al respecto: “Acaba de llegar de Cuba por la escasez de pilotos que hay, y en la exploración buscando la columna de Suárez dan con una fuerza de la UNITA y lo hieren gravemente”.

Intenta justificar la muerte de Policarpo.

El Coronel Calvo dice al respecto: “En un río se detecta una balsa gris y un puente en construcción. Alguien dice: “Hay gente allá abajo”, como está quitada la compuerta de atrás hay buena visibilidad. Le digo a Ferreiro: “Sube y da cobertura que nosotros vamos a entrar”. Cuando vamos saliendo el sanitario empieza a tirar, entonces Policarpo, que es una gente preparada, además un mayor, decide tirar él. Le quita la ametralladora al soldado y empieza a disparar él, pero nada más puede tirar una ráfaga. Dicen: “¡Oye, Policarpo está herido!”. La bala parte la hebilla del cinto y penetra en el abdomen, al parecer le afecta el hígado. No dice nada, se va poniendo amarillo”.

En un acto de prepotencia (característico de Policarpo) le quita la ametralladora al soldado. Policarpo iba de sapo (supuestamente a buscar el H-02). Existe un refrán en la aviación que reza: “El sapo es siempre el que se jode”.

El Coronel Harry Villegas dice al respecto: “Pasamos por unas lomas volando muy alto y Policarpo dice: “Allá abajo hay un camino”; entonces bajamos a explorarlo. Pasamos por encima de una depresión grande y él mismo alerta: “Hay camiones debajo de los árboles”. Yo planteo continuar, porque evidentemente allí no hay tanques, no es por tanto la columna de Suárez y nuestra misión no es chocar con la UNITA en ese momento, sino llegar a Menongue, reabastecer y regresar. Policarpo añade: “Coño, ¿pero ahora que los encontramos, vamos a virar para atrás?”. Calvo me dice: “Nosotros no tenemos cohetes, nada más trae el otro helicóptero”. De todas formas decidimos darles un pase y lo que nos cae arriba es un erizo de tiros que empiezan a penetrar por todas partes, es cuando un disparo hiere a Policarpo, el otro helicóptero les lanza los cohetes y seguimos para Menongue, sin poder localizar la columna de Suárez”.

Resultado: Por dejarse llevar por una persona que hace ya mucho tiempo no es militar. ¡Que acaba de llegar! Abandonan la misión principal y deciden “dar un pase”. Debían haberlos procesado por incumplimiento de misión de combate.


 


 


 


 


 


 


 


 



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La Batalla de Cangamba (cuarta parte)

Un análisis del trabajo realizado por Jorge Martín Blandino

El 6 de agosto el general de división Senén Casas Regueiro
envía a la Misión Militar Cubana en Angola las últimas indicaciones del Comandante en Jefe: continuar con las dos columnas hacia Tempué; seguir reforzando Luena; si en Cangamba no se ha recibido la orden de intentar romper el cerco, desistir de esa variante y que sigan resistiendo; dar máxima prioridad al rescate. El Jefe de la Revolución ratifica su confianza en el General de División Cintra Frías y le expresa que sabe que siempre ha mantenido la calma, que siga así. Le indica que si logra hablar con los combatientes de Cangamba, les trasmita la seguridad de que los vamos a sacar del cerco. El jefe de la Misión informa que se traslada a Luena nuevamente antes del amanecer y solicita tripulaciones de helicópteros, pues las que se encuentran en Angola están agotadas, se le responde que salen rumbo a Luanda el día 8

Esas son las características del General Polo. Fidel Castro no estuvo de acuerdo con la decisión de romper el cerco. Están muy debilitados físicamente. No son guerrilleros. Son soldados. Se encuentran lejísimos de Tempué. Romper el cerco es igual a que los cojan a sombrerazos.

Aquí interpreto todo lo contrario. Fidel Castro estima que Polo ha perdido la fe y la calma, a partir de la decisión de romper el cerco.

Testimonio del SubTeniente Bernis: “Se ordena quemar las cartas, las fotografías, el dinero, etcétera. Y bueno, nosotros lo hacemos dentro del marco de nuestras posibilidades allí, tratamos de quemar, de romper todo eso. Pero atendiendo a lo que hemos observado durante el desarrollo de las acciones de ese mismo
día,planteamos que va a ser muy difícil romper el cerco.

Las indicaciones de General Polo, provocan desmoralización en los defensores de Cangamba. Es una demostración fehaciente de la incapacidad de mando del Jefe de la Misión Militar de Cuba en Angola.

Teniendo en cuenta que los sitiados tuvieron que quemar las tablas de cifrado, es preciso acudir a otras vías para conocer la situación e impartir indicaciones, de forma que no se conozcan por el enemigo: Una situación creada por el General Cintras Frías.

En medio de toda esta confusión, la aviación comete graves errores, cuando los radares detectan aviones surafricanos dentro del espacio aéreo de Angola.

El Mayor Romero le cuanta a Blandino que: “Durante la segunda misión, después de recorrer aproximadamente noventa kilómetros en la travesía hacia Cangamba, el navegante nos da indicaciones de que se dirigen hacia nosotros aviones Mirage. Botamos las bombas y pasamos a la variante aire-aire, curso 100 contra los Mirage, pero a la distancia de treinta kilómetros nos ordenan regresar al aeródromo”.

A Continuación, el Teniente Coronel Henry Pérez dice: “…veo el avión de Oscar Romero, que acaba de despegar. Viene que jode, a una velocidad inusitada, y además por el tiempo transcurrido no puede haber llegado ni a la mitad del trayecto hacia Cangamba. No trae tanque auxiliar ni nada, viene pelado, aterriza y todos vamos para la rampa. El problema es que los radares de Lubango detectan varios Mirage y Martínez (el General Martínez Puentes) ordena el regreso de los aviones. Voy a verlo; le pregunto: “Pero, ¿qué hacemos?, si no vamos para allá, se van a comer a esa gente”. Me dice que sí, que él entiende eso. Desde luego, lo más correcto fue virar los aviones, pues no llevan armamento para el combate aéreo y tú no te puedes fajar con un Mirage con bombas.

Se aprecia aquí una contradicción entre lo que dice Oscar Romero y lo que justifica el General Martínez Puentes.

Lubango se encuentra a una altitud de 1700 metros sobre el nivel del mar. En la parte donde está ubicado el Cristo, estaban emplazados los radares. Debido a que el altiplano central va descendiendo hacia el este, en Longa la altura sobre el nivel del mar es inferior a 1200 metros. Estas características permitían a los radares de Lubango un alcance superior a 800 kilómetros, sobre todo en alturas superiores a 1000 metros.

A las 10:15 horas, el General de Brigada Romárico Sotomayor García, jefe de la Agrupación de Tropas del Sur, se incorpora a la Columna de Huambo, cuando todavía la separan setenta y ocho kilómetros de Munhango. (A 300 Kilómetros de Cangamba).

El Coronel Harry Villegas (el mismo de la guerrilla del “Che” y que hoy en día es General) le dice a Blandino que: “Polo me pide que hable personalmente con Sotomayor sobre la marcha de la columna. Salgo en un helicóptero de las FAPLA, uno de los chiquitos que ellos tienen, y nos tiramos en Cuemba donde hay un batallón angolano, pensando que ya la columna está allí. Nos dicen: “Los cubanos, si están, es mucho más atrás”.

Harry corrobora, de esta forma, mi opinión relativa a la incapacidad de llevar los refuerzos terrestres a Cangamba y la ineptitud del mando militar de Polo.

El Coronel Calvo testimonia: “Nos sentimos muy mortificados, es el día más difícil para nosotros porque no tenemos helicópteros y la situación allá abajo es terrible.
Nos vemos prácticamente sin posibilidades de hacer algo y nos damos a la tarea de ver cómo podemos tirarles armamento y agua a los compañeros que están cercados. Cogemos el único helicóptero que nos queda y vamos para un polígono que hay cerca de la pista de Luena; llevamos un balón de oxígeno lleno de agua y lo lanzamos a mil y pico de metros, ¡se desaparece!, se clava como si fuera una bomba. Tiramos también cajas de cartuchos de fusil envueltas en colchones, pero cuando caen explotan y no queda nada. Entonces sacamos los cartuchos y empezamos a pincharlos en colchones, una caja completa, y casi todos quedan intactos”.

Nunca pensé que Calvo tuviera algo que ver con los inventos que culminaron con la muerte de Albizu poco después de Cangamba.

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La Batalla de Cangamba (tercera parte)

Un análisis del trabajo realizado por Jorge Martín Blandino

Primera sangre cubana

Solo ha transcurrido la primera hora del jueves 4 de agosto en Luanda, cuando allí se recibe un cable dirigido al jefe de la Misión Militar de Cuba en Angola, con indicaciones precisas del Comandante en Jefe. En el lacónico lenguaje de los cifrados militares, se dice que fue correcto reforzar Cangamba, pero ahora hay más cubanos comprometidos y se impone actuar con urgencia, pues el tiempo es factor fundamental; las dos columnas previstas deben avanzar hacia la aldea de inmediato y subordinar cualquier otro objetivo que sea posible alcanzar a la prioridad máxima: socorrer y liberar a los combatientes cercados.

Leyendo entre líneas, podemos llegar a la conclusión de que el Comandante en Jefe no estuvo muy de acuerdo con el refuerzo de Cangamba. Fidel Castro ordena avanzar a las columnas sin tener en cuenta la imposibilidad de las mismas para llegar a Cangamba a tiempo de socorrer a los sitiados.



Dice el Coronel Orlando Calvo Montes de Oca (Jefe del Regimiento de Helicópteros): “…cuando usted desembarca
tropas, lo hace muy rápido, a veces no llega al minuto, sobre todo si están lloviendo granadas de mortero. En el aproche para aterrizar ya se ve el hervidero en el lugarcito aquel pero no hay mucho para escoger, cuando te decides por un punto tienes que seguir para ahí. No hay eso de que me voy a mover para aquí o para allá, porque además no es uno, sino una formación de helicópteros. Es donde caigas, aunque estén los morteros, no puedes hacer otra cosa. Ahí le averían al H 02 las vigas de los cohetes y las palas. Vamos para Menongue”.

Este helicóptero se encuentra en el Museo de la DAAFAR. Participó en la guerra, desde 1976 hasta el final.


Describiendo como intentaban a abordar el helicóptero, el soldado Jorge Luis refiere: “Tengo que tratar de guindarme primero, de coger la escalerilla y después subir por ahí para arriba. Yo no me siento en condiciones; trato de coger la escalerilla y no puedo, porque están tirando y el helicóptero se mantiene en el aire y en movimiento; toco tres o cuatro veces la escalerilla y cojo miedo de que me vayan a matar allí subiéndome.
Digo: “Bueno, antes de que me maten tratando de subir ahí, que me maten aquí”. El otro compañero dice lo mismo y nos llevan al refugio de nuevo”.

Los jefes cubanos, ignorantes en lo concerniente al empleo de los helicópteros, insistían en que no pusieran las ruedas en tierra. Esa insistencia se debía a la cantidad de documentales (vistos en Cuba) sobre la guerra de Viet Nam y la utilización de los helicópteros por parte de los americanos.
El problema consiste en que los helicópteros americanos UH-1 (los más utilizados en Viet Nam) son tres veces más pequeños que los MI-8 rusos y no tienen tren de aterrizaje, sino esquís o patines. Por eso, la cabina de carga queda a menos de 50 centímetros del suelo cuanto los patines tocan tierra.

Los desembarcos helitransportados sin apoyar los patines en tierra, se efectúan a menos de metro de altura.

Sin embargo, en el caso del MI-8, el piso de la cabina de carga queda a más de un metro de la tierra, con el helicóptero aterrizado. Cuando levanta para despegar y salen los amortiguadores del tren de aterrizaje, la altura desde la puerta de la cabina de carga llega a ser de dos metros. Si a eso le sumamos un metro de altura (vuelo estacionario para no aterrizar), los soldados que se lanzan a tierra, lo hacen desde casi tres metros de altura sobre el terreno. Los que van a subir al helicóptero, en estas condiciones, encuentran que la escalerilla les llega a nivel de los hombros. Es casi imposible, por no decir del todo, embarcar de esta forma.

En el libro de Blandino, el hoy General Escalante dice: “El papel del Estado Mayor de la Misión Militar es fundamentalmente,
además de la información a Cuba, la recepción de los datos y de las órdenes que de allá nos dan, asegurar la operación desde el punto de vista material, con combustible, municiones, etcétera, sobre todo para la aviación. Nos pasamos el día entero recopilando bidones, toda una serie de cuestiones, para asegurar las acciones combativas. Yo estoy en contacto directo con el jefe del Estado Mayor de las FAPLA, N'Dalu, y con el mayor Higinio, que funge como jefe de Operaciones. Todos los días tenemos una reunión por la tarde o por la noche, en la que participa a veces también Pedalé, el ministro de Defensa, para definir qué vamos a hacer y qué necesitamos”.

Pedalé, que es el Ministro de Defensa, participa “a veces”. Tal parece que las tropas FAPLA, que se encuentran combatiendo en Cangamba, no son de su incumbencia.

Nos dice Blandino: “En los aeropuertos de Menongue y Luena, aunque se trata de crear al menos un mínimo de condiciones para el descanso de los pilotos y el resto de las tripulaciones, ya empiezan a hacerse sentir las agotadoras jornadas”.

Hay una redundancia. Me imagino, de parte del escritor. Pilotos y el resto de las tripulaciones. Tripulante es todo aquel que, como define la palabra, tripula algo. Es posible que, al referirse a tripulantes, discrimine entre pilotos y personal técnico de vuelo.

El Teniente Coronel Henry Pérez apunta: “El fabricante dice que el helicóptero no puede volar sin la compuerta de atrás. Esta forma parte de la aerodinámica de la nave, para que el aire pase por allí, se formen los torbellinos y todo lo demás. El avión de carga sí está preparado para eso, pasa rasante, abre la compuerta y
va lanzando las cargas. Pero hay que llevar cosas para Cangamba y ya no resulta posible tomar tierra con los helicópteros. Entonces ideamos emplear el huacal de las bombas, amarrarlo con un cable que llegue pegado al copiloto ¡y les quitamos las compuertas! Pasar por arriba de Cangamba, el copiloto zafar el cable y todas las cosas van para abajo. Decirlo así parece bonito, fácil; pero eso le cambia el centro de gravedad al helicóptero que, además, está volando sin la compuerta y también le está tirando el enemigo. Todas esas cosas juntas son las grandezas de los hombres y del arte militar cubano”.

Henry Pérez es, como se dice en Cuba, un bocón, un paluchero. Siempre lo fue.
Los helicópteros soviéticos de transporte y combate pueden volar sin las compuertas traseras. Tienen una limitante por velocidad en el caso de transportar las palas (aspas del rotor central) en la cabina de carga. Se debe al corrimiento del centro de gravedad del helicóptero, debido al peso y longitud de las mismas.



Mientras las cargas se encuentren dentro de la cabina de carga no hay corrimiento del centro de gravedad del helicóptero. Esto solo ocurre con las palas, cuya longitud llega casi hasta el final del boom de cola. Lo del cable fue un invento absurdo que debía haber evitado el Coronel Calvo.



 


 


 


 


 


 


 

 

 



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La Batalla de Cangamba (segunda parte)

Un análisis del trabajo realizado por Jorge Martín Blandino

Análisis del vistazo

Desde 1981 hasta el 1988 la SADF ocuparon las provincias de Cunene y Cuando Cubango en Angola y el ejercito angolano no estaba preparado para impedir la invasión de más de 11,000 efectivos, mientras que el mando militar cubano retiraba la jefatura de la Agrupación de Tropas del Sur hasta la ciudad de Huambo, distante a más de 500 Kms., de la frontera con Namibia.

En todo el sur de la línea imaginaria comprendida desde Lobito hasta Cuito Bie, la UNITA llevó a efecto ataques a objetivos económicos, secuestrando y expatriando trabajadores. El Estado Mayor de la UNITA se trasladó a Jamba, en la frontera con Namibia para que estuviera más integrada a la estructura de mando de la SADF. Fin del análisis al vistazo.

Cangamba no tenía aeropuerto. Es, tan solo, una pista de aterrizaje construida con propósitos comerciales durante la colonia. Tiene 2 mil metros de longitud.

Por decisión del Jefe de la Misión Militar de Cuba en Angola, parte de Huambo una columna blindada, dirigida por el jefe del regimiento cubano ubicado en esa ciudad. Su misión es marchar primero hacia el noreste por el itinerario Huambo, Kuito, Camacupa, Munhango, para después hacerlo hacia el sur en la dirección Tempué-Cangamba.

En línea recta, de ciudad en ciudad, tal y como dice el texto, son 580 kilómetros (sin tener en consideración las vueltas de la carretera). En tales condiciones y teniendo que atravesar el río Cuanza, nunca llegarían antes de cinco días (noches incluidas).

Dice el hoy General Martínez Puentes: “La aviación se continúa dirigiendo desde Menongue, incluyendo la cohetería que hay allí, la artillería antiaérea y todo lo que tenemos emplazado. Cuando Lussón traslada su puesto de mando hacia Luena, nosotros argumentamos que no podemos hacer lo mismo porque es
muy complicado cambiar la ubicación de un puesto de mando de aviación: mover radares, todas esas cuestiones y, sobre todo, con las vías como están, pues tenemos que hacer columnas y desplazarnos por tierra.”

A Martínez se le olvida (no se si es de propósito) comentar que era necesaria la presencia de la aviación cubana en Menongue, con el fin de repeler cualquier intento de apoyo aéreo surafricano a la UNITA.

Dice el General de División Leopoldo Cintras Frías: “El jefe (refiriéndose al Fidel Castro), cuando le informan aquello, se preocupa mucho. Realmente la evolución de los acontecimientos en Cangamba nos sorprende, por lo menos a mí me sorprende. Es un pueblecito, una aldeíta, aunque con un aeropuerto, y lo que logra hacer el enemigo allí realmente nos sorprende. Porque nosotros actuamos –y es además la orientación que tenemos únicamente donde hay posibilidades de socorrer a la gente nuestra, en los lugares donde podemos llegar. Es un principio que donde haya un cubano, nosotros lo damos todo, echamos todo por salvarle la vida, por sacarlo de allí si hace falta. Donde no hay posibilidades de que vayan nuestros helicópteros, no tenemos asesoría; no solo por los combates, también la gente se enferma de malaria, de paludismo y otras cosas, y es necesario evacuar a esos compañeros. Es una política de siempre, la de Fidel, que cuando se cae Roque del yate Granma dice “hasta que no lo encontremos no nos vamos”, y allí, a Cangamba, finalmente solo podemos llegar con la aviación y duran-te muy poco tiempo.”

Por los comentarios que hace este hombre, uno llega a la conclusión que es un verdadero pelele.

http://manchiviri.blogspot.pt/2011/09/la-batalla-de-cangamba-tercera-parte.html


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lunes, 29 de agosto de 2011

La Batalla de Cangamba (primera parte)

Un análisis del trabajo realizado por Jorge Martín Blandino
Agosto de 1983

La Victoria electoral republicana en los EE.UU. había mejorado la situación para el gobierno surafricano. Washington y Pretoria habían acordado que no ondearía sobre Windhoek ninguna bandera roja.







A partir del mes de febrero de 1983, la UNITA comenzó a cercar la población de Cangamba, que se encontraba defendida por combatientes cubano - angolanos.


En aquellos siete días, comprendidos entre el 2 y el 9 de agosto de 1983, los combatientes de Cangamba se enfrentaron, en solitario, contra un enemigo varias veces superior en número y armamento. ¿Cómo no se previó esto con antelación?

Martín Blandino cita a un combatiente, llamado Fuentes. Según Fuentes: “Llegamos al extremo del pueblo, donde había entrado un grupo de kwachas…” Blandino, no se documenta y define la palabra Kwacha como diablo, cuando en el dialecto Umbundo su significado es “nuevo amanecer”, aunque los soldados de las FAPLA y los cubanos la utilizaran de forma peyorativa para designar a los combatientes de las FALA.

Cangamba es un pequeño poblado del sudeste angolano que constituye, dentro de la división político - administrativa de la RPA, un municipio de la provincia de Moxico, importante nudo de vías que unen a las poblaciones de Cuito Cuanavale, Cangombe, Muie, Sesse y Lumbala N'Guimbo con Luena, la capital provincial y el pueblo de Cassamba. Ver el mapa.



Situada en los 13 grados 43 minutos de latitud sur y los 19 grados 53 minutos de longitud este, Cangamba se encontraba a mas de 200 Km de las principales fuerzas FAPLA así como del más cercano contingente de tropas cubanas que defendían la línea, imaginaria, Mosamedes-Menongue (Serpa Pinto). Los aeródromos más cercanos eran al suroeste de Cangamba, Menongue, distante en 255 Km y Lubango 680 Km. Huambo a 455 Km, por el noroeste y Luena a 210 Km al norte.



sábado, 20 de agosto de 2011

Charles Wright Mills y Fidel Castro

En 1960, Charles Wright Mills (sociólogo norteamericano 1916-1962) publicó un libro titulado “Listen, Yankee”.

Pretendía ser una advertencia al gobierno de su país (los Estados Unidos de Yanquiland), considerando que la incomprensión (hacia la victoria popular de 1959 en Cuba), en que incurrían, sería un error histórico.

Mills, que murió a la temprana edad de 46 años, conversó en 1960 (durante tres días) con el auto-proclamado “Primer Ministro” Fidel Castro y varios días más con el entonces delegado del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA= gobierno de facto) en la provincia de Oriente, Rene Vallejo.



A Mr. Mills no le alcanzó el tiempo de vida para constatar la gran estafa en que se convertiría aquel personaje quijotesco llamado Fidel Castro.

Rene Vallejo
En 1962 se apoderaría del poder absoluto y cinco años más tarde, los cubanos seríamos totalmente dependientes de una de las más crueles dictaduras que hayan existido sobre la faz del planeta.

Por suerte, el sistema dictatorial de los hermanos Castro Ruz solo ha sido un accidente aislado del cual se han valido políticos y personajes de tendencias neo feudales para sacar provecho personal en Asia, África y sobretodo en Iberoamérica.

Mr. Mills formulaba la recomendación en ocho cartas, sobre lo que había apreciado a solo año y medio de la victoria popular de enero de 1959.
Una de las proclamas de las que se hacía eco Mr. Mills sería aquella de que (refiriéndose al “revolucionario cubano”) “nosotros somos parte de América Latina, no de Norte América”.
Dejando bien claro que aquella “revolución” (“tan verde como las palmas”), no quería tener nada que ver con el vecino del norte.

No sé si sería Mr. Mills o la contraparte. El caso es que si fueran verdad las argumentaciones recogidas, estuvieran tergiversando la historia.
La historia de Cuba es común a la historia de toda la América nuestra, incluyendo a los vecinos del norte (yanquilandia y Canadá).

Es totalmente falso que Iberoamérica creciera más rápido que los vecinos señalados. Peor aun, decir que para esa fecha (o para ninguna otra) estuvieran cansados de las corporaciones.
Tal vez quisieran decir, en todo caso, que imperaba la necesidad de cambiar un tanto la forma en que operaban dichas corporaciones y frenar (dentro de lo posible) el arbitraje que ejercían los sucesivos gobiernos yanquis sobre la política cubana y por extensión del resto de los países del hemisferio.

Mr. Mills escuchó (pacientemente) bravuconadas tales como: “el gobierno norteamericano apoyó a Batista hasta el último minuto de su régimen gangsteril”.
Mejor aun: “El Caribe no es ya un lago norteamericano”.
¡Pobre Mr. Mills!

Si el gobierno de los Estados Unidos hubiera apoyado a Batista, jamás hubiera ocurrido la victoria popular de enero de 1959.
Lo peor es que el Mar Caribe continúa siendo el Mediterráneo americano, pero el de todos.

Lo único que se acabó en Cuba resultó ser la democracia y el mercado libre. De país de inmigrantes pasó a ser una suerte de colonia de la difunta Unión Soviética.
Cuba, emisora de emigrantes hacia todas partes del mundo.

Mr. Mills no estaba totalmente equivocado cuando en su introducción advierte: “La voz de Cuba hoy es la voz de la euforia revolucionaria…” “…son las razones de todo el mundo hambreado.”
¡Y llevaba razón!

El error no está en la euforia. No es mentira lo del “mundo hambreado”.
El error consiste en como utilizar la euforia para trabajar, de forma tal que ese “mundo” deje de estar hambreado y no se convierta en un mundo hiper-hambreado.

Mr. Mills no se equivocó cuando dice que los victoriosos de enero de 1959 afirmaban que no podía existir un verdadero entendimiento con el gobierno de los Estados Unidos mientras que las corporaciones yanquis fueran las dueñas de las riquezas del resto de las AMÉRICAS y se mantuvieran las políticas injerencistas.
Hasta aquí no era ideología.

El problema ideológico surge de la forma en que Fidel Castro intentó “resolver” el problema.
Los cubanos no éramos comunistas, pero estábamos dispuestos a defender la victoria popular de enero de 1959.

Dicho esto, debo aclarar que hace 51 años quedó bien definido que Fidel Castro no quería una verdadera democracia, aun cuando considerase que en los Estados Unidos no se aplicara el concepto.
Fidel Castro no quería una sociedad libre. Consideraba que ese sistema político no había funcionado en Cuba.

Esta afirmación: … “Nosotros probamos esa forma de sistema político en Cuba. Quizás funcione con ustedes, pero con nosotros, no”, deja a las claras un cambio de ideología.

No sé si los sucesivos gobiernos norteamericanos tomaron en cuenta las recomendaciones de Mr. Mills. No obstante, estoy convencido de que los hechos les hicieron ver la forma de actuar cada vez que han surgido conflictos en los países hambreados de todas partes del mundo.
No pretendo decir que les hayan dado solución.

Hoy Cuba forma parte de esos países hambreados y aunque no sea de los peores, el desgobierno se empeña (con sus políticas económicas descabelladas) en aproximarse más a los casos de Somalia y Haití.

Han transcurrido 51 años desde que Mr. Mills formuló tan preclaras recomendaciones.
Han pasado once inquilinos por la Casa Blanca.

En Cuba continúan dictando órdenes los hermanos Castro Ruz.

¡Valiente democracia!

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Totalitarismo en Cuba: la farsa continúa

“Rebelión contra las oligarquías y contra dogmas revolucionarios”.
De esta forma sintetizaba Ernesto Guevara de la Serna, lo ocurrido en Cuba el 26 de julio de 1953.


Definición de la palabra oligarquía según el diccionario de la Real Academia de la lengua española:

1. f. Gobierno de pocos.

2. f. Forma de gobierno en la cual el poder supremo es ejercido por un reducido grupo de personas que pertenecen a una misma clase social.

3. f. Conjunto de algunos poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios dependan de su arbitrio.
Se imponen unas preguntas:

¿Es, o no es cierto, que desde 1959 gobierna en Cuba un mismo reducido grupo de personas que ejercen el poder supremo?
¿Es, o no es cierto, que estas personas pertenecen a una misma clase social de funcionarios intelectualoides?
¿Es, o no es cierto, que a partir de principios de la década de los años 90 esta clase social de funcionarios intelectualoides se han transformado en poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios del país dependan de su arbitrio?

Esta farsa es la que ha marcado el discurso de los principales funcionarios del régimen durante más de 50 años.
Es esta farsa la que guía los presuntos cambios que, en cámara lenta, se implementan como derivación de un VI Congreso perdido en el tiempo.
El carácter “socialista” y “anti-imperialista” no es otra cosa que un slogan pasado de moda.

Las críticas, por parte del grupúsculo gobernante, contra la indisciplina social (creada por ellos mismos), la deficiente contabilidad (creada por ellos mismos), el despilfarro de los recursos naturales (creado por ellos mismos) y las actitudes burocráticas generadoras de rutina (auspiciada por ellos mismos), creadores de indolencia, esquematismo, procedimientos abusivos (por absurdos), son la muestra fehaciente del fracaso político y económico del sistema.
 
Eso no lo digo yo. Lo ha dicho José Ramón Machado Ventura en su discurso, durante la conmemoración del 58 aniversario del fracasado asalto al cuartel Moncada.

En lo único que “engarza” lo anteriormente señalado, con la Alianza Bolivariana es en sus intenciones de clonar un sistema fracasado, apoyados por lo más retrógrado de las ideas neo feudales del hemisferio.

Al pueblo jamás le han hablado claro machadito (alias “que bruto eres”)*. Si no están improvisando, ni poniendo parches, es porque ya el grano es tan grande que con eso no basta.

Basta ya de buscar soluciones, que en eso se han pasado 50 años.
Los viejos problemas, son tan viejos como años tienen entre pecho y espalda los que hasta el día de hoy se mantienen en el poder.
Hace mucho tiempo que los pies no los tienen puestos sobre la tierra cubana.
Quisiera poder decir lo mismo de los oídos, pero es que estos se dedican a escuchar detrás de cada puerta del cubano de a pie para intentar atajar cualquier iniciativa que intente despojarlos del poder absoluto que ejercen despiadadamente.
De rectificar nada. De mantenerse en el poder todo.
De eso se trata y punto. Y es en esa insensibilidad y oscurantismo donde se encuentra el arte macabro de realizar lo inimaginable: afianzarse al poder para mantener encadenados a los humildes.

Es por eso, y no por otra cosa, que la prensa extranjera no se hace eco de la frase de Fidel Castro citada por Machado Ventura. A decir verdad solo se habla de reformas y de críticas. No existe ningún compromiso para con el pueblo. La generación que atacó el Cuartel Moncada fenece totalmente fracasada. Los dogmas estalinistas son más fuertes que la voluntad de cambio, si en verdad la tuvieran.

La realidad que representa la casta de funcionarios del régimen dictatorial, totalitario y neo feudal de los hermanos Castro Ruz es solamente el desgano, la apatía, la prohibición velada, el desafecto y la inquina contra aquellos que consideran que ya es tiempo de cambio.

* Hace muchos años, Radio Bemba hizo circular esta descalificación (a José Ramón Machado Ventura) proveniente, nada menos, que de Fidel Castro.

Periodistas lacayos del Neo Feudalismo Totalitario

Un seudo-intelectual español llamado Pascual Serrano defiende (a capa y espada) la tiranía de los hermanos Castro Ruz.

Nos cuenta el Sr. Serrano que la aparición de algunos blogs, defensores de la cincuentenaria dictadura, supone una revolución dentro de la ibídem.
Pretende dar muchas razones.

Sr. Serrano, para Cuba solo existe una opción. ¡La libertad!

Los medios de comunicación del Estado Totalitario reprimen y amordazan. Los blogueros cubanos son la contraposición. Aquellos que defienden la dictadura no son otra cosa que, repetidoras del lenguaje oficialista de los des-gobernantes cuasi sempiternos.

Desde su cómoda posición de izquierdista de bolsillos llenos, el Sr. Serrano miente. Los blogueros defensores del sistema neo-feudal no necesitan “amigos” norteamericanos o europeos que le paguen sus portátiles y el alojamiento en Internet.
Utilizan los medios que pone el desgobierno a su disposición, en detrimento del bienestar del pueblo que sufre.
Desde cómodas oficinas se dedican a "emborronar cuartillas" sin temor a ser perseguidos y acosados por el sistema represivo de la dictadura.
Tienen garantizados los viajes al extranjero (como es el caso del tal Ubieta), con todos los gastos pagados por el des-gobierno y vacaciones garantizadas en los mejores hoteles.

Ya quisiéramos que los blogueros defensores del neo-feudalismo escribieran libremente y no al dictado del malicioso oficialismo dictatorial. Esos personajes intentan defender lo indefendible y no lo logran.
Más rápido se encuentra a un mentiroso que a un cojo.

Miente el Sr. Serrano cuando dice que los blogueros defensores del neo-feudalismo utilizan ordenadores anticuados.
Sr. Serrano, la Universidad de Ciencias Informáticas (nido de ratas totalitarias), de donde salen la mayor parte de sus defendidos, utilizan los medios más modernos.
Estos medios les son entregados “gratuitamente” por el Ministerio de Informática del régimen de oprobio y los paga el sufrido pueblo.

En Cuba, Sr. Serrano no hay nada gratuito. Le recuerdo que bajo la bota opresora de un sistema totalitario, es el pueblo el que paga los desmanes de la dictadura.
Es así (y no como usted pretende que le crean) que funcionan los blogueros defensores del neo-feudalismo.

Pascual Serrano, Enrique Ubieta y Harold Cárdenas son (por tan solo mencionar algunos) los mentirosos defensores de la mentira.
Los que prefieren ver al pueblo cubano en la miseria, antes que perder las prebendas que le otorga el sistema totalitario.

Mi más sentido pésame a todos los masca tuercas, chupa aceites y masca trapos, defensores del sistema involucionista neo-feudal de los hermanos dictadores.


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https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s

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