jueves, 15 de febrero de 2007

Los Congresistas cubano-americanos

Mientras más escucho a Diaz Balart, a Ileana Ross, etc., me da la impresión que estan enquistados en su lucha contra la Bestia de Birán y les importa un pito la suerte de Cuba. No hay ocasión, en que abran la boca, que no le hagan el juego, aunque sea de forma involuntaria y pensando que eso es lo que conviene para derrocarlo. Pero es que la Bestia va a cumplir 50 años de domino absoluto y ellos no cambian sus patrones.

Por que no abogan por la implementación del Carril II de la Torricelli? Porque lo impide la Helms-Burton? Dejemonos de tonterías. La extrema derecha cubano-americana, representada por muchos ex-batistianos son los loosers y Fidel Castro, muy a pesar nuestro, con sus 80 años a cuesta ha sido el winner.

La extrema derecha, antes mencionada, no hace más que hacerle el juego a Fidel Castro, como si fueran agentes de la inteligencia castrista. Pobre Cuba! Por cierto, con el derribo de los aviones de "Hermanos al Rescate", la Bestia logró que Clinton (que se encontraba indeciso) firmara. Que necesidad había de provocar a la Bestia, volando por debajo del "Warning Area"? Me imagino que los que saben de aviación recuerden que se encuentra en 24 grados de Latitud Norte. C..., le hicieron el juego y se perdieron vidas de jovenes, los cuales, probablemente no podían concebir que los fueran a tumbar en aguas internacionales.

Ese movimiento (la firma de la Helms-Burton) era lo que estaba buscando la Bestia. Con esa ley, se radicalizaba nuevamente la FARSA fidelista. Se endurecía el embargo y la Bestia continuaría engordando, mientras Liborio se muere.

AYUDEMOS A SALVAR A LIBORIO

Troglos y talibanes

Rafael Del Pino. El Nuevo Herald,

27 de octubre de 2007.

El diccionario de sinónimos populares de los cubanos es infinito y se enriquece continuamente. Por ejemplo, Estados Unidos se ha convertido en ''la Yuma'', según dicen por la popular película El tren de las 3:10 a Yuma. El dólar perdió el nombre para convertirse en el fula. La última moneda convertible que sacó el gobierno cubano tardó menos tiempo que Superman para cambiarse de ropa transformándose de pesos en chavitos. Las prostitutas se volvieron jineteras, los jefes mayimbes y sus adulones tracatranes.
No hace mucho aparecieron unos nuevos sinónimos en el argot cubano: los troglos y los talibanes.
Troglos es una abreviación de trogloditas y, según me explica un joven cubano al que le pregunté, a ese sector pertenece un pequeño grupo de cubanos de extrema derecha en proceso de extinción que llevan medio siglo tumbando a Castro por la radio y prensa de Miami.
Los troglos desean crear una situación de hambruna y una desestabilización tal que provoque la explosión social que desean para que los marines invadan Cuba e impongan el ''orden''. Por consiguiente, abogan por el corte definitivo de todos los envíos de ayuda a los cubanos en la isla por parte de sus familiares residentes en Estados Unidos, por eliminar las visitas familiares (hace décadas que ninguno tiene familiares en la isla), y por apretar más el embargo comercial y económico.
Los troglos, además de que están despistados con todo lo que sucede en Cuba, se oponen a la más leve idea que pueda beneficiar las condiciones de vida de los cubanos. ''Explosión o Nada'' es la palabra de orden; ''venganza sí, reconciliación no'', es el lema principal. Por eso se oponen a cualquier reforma en la isla, incluso a que se permita la propiedad privada a los cubanos de la isla.
Los talibanes, por su parte, son la versión isleña de los troglos. La única diferencia es que no tienen tierras o propiedades que reclamar en el sur de la Florida, ni tienen pretensiones de venir a gobernar en Estados Unidos. Milagrosamente tampoco se les ha ocurrido la idiotez de nombrar una ''Comisión para la Asistencia de unos Estados Unidos Libres'' ni se les ha ocurrido crear un fondo de médicos para cuando se pase de los 50 millones de norteamericanos sin acceso a la atención médica o los millones de niños norteamericanos a los que ahora también se les niega esa posibilidad. Y por supuesto, todo sin contar con los norteamericanos. Se conforman simplemente con mantener una inmovilidad total que mantenga sus prebendas y privilegios aun a costa de hacer miserable la vida de sus compatriotas.
Los talibanes, como son incapaces de hacer rentable ni un puesto de fritas, rechazan todo cambio esgrimiendo la pureza de las ideas y enfilan sus cañones a los sectores que desean una apertura económica o democrática dentro de la isla. Los talibanes son unos bichos y cuando los troglos les dan un chance, utilizan las meteduras de pata de estos para enfilar los cañones al sector progresista que aboga por el cambio dentro de la isla. En fin, que establecen una alianza estratégica que les viene de perilla. No en balde transmitieron a todo el pueblo de Cuba el brillante e inteligente discurso del Presidente de Estados Unidos.
Sin embargo, sus intenciones con el pueblo de Cuba son las mismas que la de los troglos. Su lema es "!Que se mueran de hambre, aquí ni cambia nada ni se rinde nadie!''.
Y no sólo eso, al igual que los troglos, con tal de tener el poder y sostenerse como mayimbes, son capaces de concebir que Cuba afronte todos los sufrimientos que resultarían de una invasión y ocupación yanqui. Han proclamado incluso que están dispuestos a retrotraer al pueblo de Cuba a un régimen de comunismo primitivo bajo las condiciones de la ''Guerra de Todo el Pueblo'', tal como hicieron los Khmer Rojos con el pueblo camboyano.
La convergencia de troglos y talibanes no es un invento mío. La disidencia interna en Cuba los ha calado muy bien. ''Como puede apreciarse en la práctica se ha creado una "santa alianza'' entre los conservadores internos y externos. Lamentablemente en el caso de los que viven fuera debido, en gran medida, a deficiente información sobre lo que acontece internamente y a no poder desprenderse de reales pasados agravios, lo cual impide un pensamiento creativo y mirar hacia el futuro'', comenta Oscar Espinosa Chepe, disidente y ex preso político.
Hasta cuándo troglos y talibanes ignorarán al pueblo cubano es difícil de predecir. Pero si les sirve de algo el criterio de la disidencia interna es bueno citar nuevamente a Espinosa Chepe: "Las transformaciones son el camino para el progreso y el bienestar que todos los cubanos, de adentro y de afuera, ansiamos y nos merecemos. Quienquiera que lo apoye gozará del respeto y consideración de la inmensa mayoría de los cubanos. Todo aquel que lo obstaculice, oponiéndose al desarrollo de la nación y a un destino feliz para los cubanos, la historia lo juzgará severamente''.