lunes, 18 de enero de 2010

La fragua del Neofeudalismo


Las intervenciones de los aspirantes a neofeudalistas totalitarios, constituidos en la llamada Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), reunidos en la cumbre borrascosa de La Habana, trataron de demostrar una fuerza que no tienen.

La ronda de los oradores comenzó por Winston Baldwin Spencer, primer ministro de unas islas pequeñitas llamadas Antigua y Barbudas. Como era de esperar calificó, de forma oportunista, lo importante que es, la referida reunión, para “combatir” la recesión económica global.
Señaló los beneficios recibidos, como cientos de becas que reducen el costo de los servicios públicos y los subsidios alimentarios para personas con algún grado de discapacidad.

Lo que ha dejado en claro el Sr. Baldwin es que los gastos en que debía incurrir su gobierno, lo está asumiendo un gobierno extranjero, al cual no le quedará más remedio que rendir pleitesía en venideros foros internacionales. Lo peor de todo es que ninguno de estos supuestos beneficios aumenta el producto interno bruto de su pequeñísimo y empobrecido pueblo. Además, de no tener nada que ver con la crisis financiera internacional.

Le sucedió en la tribuna Evo Morales (alias Machu Pichu), presidente de lo que ha querido llamar Estado Plurinacional de Bolivia.
Su discurso fue meramente político. Que si la defensa de la soberanía por aquí, que si la voracidad imperial por allá, que si una invasión por acullá. Hizo una advertencia: Así como Bolívar defendió otros pueblos, todos los países latinoamericanos defenderemos la dignidad de cualquiera de nuestras naciones. ¿Quién le dio potestad al Inca boliviano para hablar en nombre de todas las naciones latino americanas y caribeñas?
Tildó a los gobernantes norteamericanos de paternalistas y verticalistas en sus relaciones con los pueblos de la América Latina y, al parecer, embullado por su triunfo electoral volvió a plantear la convocación de un referendo de los pueblos de la región, sobre la presencia de las bases militares norteamericanas. Me imagino que se estuviera refiriendo a la Base Naval de Guantánamo.
Como gran adulador, dijo que el régimen de los hermanos Castro Ruz, es un semillero de revolucionarios, cuando en realidad se trata del estercolero del sistema del fracaso económico. En el sumun de la guataquería llamó a Fidel Castro “hermano mayor” y “hombre sabio”.
No dejó de incluir en el discurso una alusión al eje del mal, llamándolo “eje de la humanidad”. ¿Eje de que humanidad?

En nombre de la mancomunidad de Dominica, otra islita pequeñita, intervino Philbert Aaron, el mismo que ha sido designado coordinador nacional del ALBA en ese paisito caribeño. Saludó a los allí presentes en nombre de Roosvelt Skerrit y dijo que la “Alianza” representa una oportunidad para recuperar una unidad que jamás ha existido entre la América Latina y el Caribe.

Patricia Rodas Vaca (la uve es propositadamente) ex canciller de Honduras dijo llevar un abrazo del cobarde ex presidente. El del sombrero alón y cara de energúmeno. Se refirió a las prebendas obtenidas por su ex gobierno, de parte del presidente, cada vez más autócrata de Venezuela y a la crisis generada por el ex presidente en su intento de violar la constitución hondureña. Por supuesto, le echó la culpa, de la defenestración, al imperialismo y a la oligarquía hondureña, de la cual ella forma parte, al igual que el ex presidente.
Reconoció que las elecciones democráticas que pusieron fin al teatro orquestado en la embajada brasileña de Tegucigalpa ha sido un duro golpe contra el neofeudalismo. Se comprometió, ante el Comandante en Jefe, a enmendar ese descalabro.

Para el canciller ecuatoriano Fander Falconi (en representación de su presidente, no presente en la reunión como castigo a la restitución de las relaciones diplomáticas del Ecuador con su vecino colombiano), se refirió a un desarrollo sostenible, situando como ejemplo que Ecuador dejará de explotar un campo petrolero, a cambio de una compensación internacional, como una forma de proteger el parque nacional Yasuní. No dijo quién o quienes realizaran la compensación.

El primer ministro de San Vicente y las Granadinas (islitas enanas del arco de las antillas menores tocó un punto, que si yo no fuera tan mal pensado, diría que le fue asignado como tarea. La “deuda” de las potencias coloniales con las masas africanas compradas en dicho continente a los caciques o jefes tribales. No dijo que esas masas ya eran esclavas antes de ser compradas, aunque no es menos cierto que dichas potencias diezmaron la población autóctona (caribes), raza fiera a la cuál los propios Taínos (pobladores de las islas grandes del Caribe) y hasta los mismos colonizadores tenían pánico de enfrentar.
Aduló, como era de esperar al régimen de Fidel Castro, catalogándolo como víctima del aberrante embargo económico de 50 años, que mantiene el gobierno de los Estados Unidos contra su régimen de oprobio y, como aquel que no quiere la cosa se refirió de soslayo al encono “imperial contra otros países del ALBA.


Daniel Ortega Saavedra, de Nicaragua, se refirió a los intentos del gobierno de los Estados Unidos para destruir los procesos neofeudalistas representados por el ALBA. Para ello invocó las invasiones contra Granada (otro intento fallido de neofeudalismo) y Panamá (nido de lavadores de dinero proveniente de la droga y traficantes internacionales de estupefacientes). Se refirió a la guerra de los “contra-rios” a la implantación del totalitarismo en su país y al “genocidio” contra las poblaciones del Afganistán talibán y a la absurda guerra contra el totalitarismo iraquí.
Aduló también al régimen de los hermanos Castro Ruz haciéndose eco de la propaganda inmunda sobre el caso de los cinco falsificadores auspiciados por el desgobierno del sistema totalitario impuesto al pueblo de Cuba y presos en cárceles norteamericanas al ser descubiertos in-fraganti. Los comparó con terroristas de la calaña de Luis Posada Carriles. Aseveró que “el terrorismo está en el norte y no en el sur”.


Hugo Chávez Frías dijo estar convencido (al parecer no tanto cuando tiene que afirmarlo) que aunque los Estados Unidos desplieguen “mil” bases militares no podrá hacer retroceder el neofeudalismo en la América Latina. Planteó que debían continuar “consolidando el ALBA para lo cual era necesario un plan de acción que cubra los próximos cinco años. Lo más seguro es que se la haya ocurrido a última hora.
Llegó a decir que la victoria del neofeudalismo es el “futuro de la humanidad”.

Valiente disparate.