miércoles, octubre 22, 2014

Hace 55 años que un Comandante de la Revolución cubana fue declarado traidor


Hubert Matos, en carta dirigida a Fidel Castro y sin que se derramara una gota de sangre, hacía formal renuncia de su cargo al frente del Regimiento de Camagüey y era detenido (acusado de alta traición) por el Comandante Camilo Cienfuegos.

Pocos años más tarde verían la luz las premoniciones del Comandante Matos. Fidel Castro traicionaría al pueblo cubano, imponiendo una dictadura totalitaria neo feudal, amparándose en las ideas de un alemán llamado Karl Marx.

Hubert Matos se lo decía por lo claro a Fidel Castro: El pueblo cubano no había hecho la revolución para imponer un sistema comunista en Cuba, sino para restaurar la democracia y la Constitución del 40.

El jefe militar de la plaza venía dando señales del apego a las tendencias neo feudalistas de Fidel Castro apoyadas en el culto a la personalidade y su coqueteo con el tenebroso imperio soviético.

Por eso a Fidel Castro no le sorprendió la carta-renuncia que a título de privado le enviara y recibiera en la tarde del 19 de octubre.

Fidel después de acusarlo de deslealtad y que solo le preocupaba “el daño a la Revolución” anunció que el Comandante Camilo Cienfuegos recibiría el mando del Regimiento.

La noche de ese día el Jefe de las Fuerzas Armadas, Comandante Camilo Cienfuegos fue localizado con urgencia para que se presentara en Ciudad Libertad. Cuando llegó al lugar Fidel y Raúl hicieron un aparte con él. La misión que se le encomendaban era trasladarse para Camagüey, donde Matos seguía dando "señales de insubordinación":

El Comandante Hubert Matos no se personó en la Plaza de los Trabajadores, en donde se había convocado un acto para conmemorar un aniversario más del asesinato del líder campesino (vinculado al Partido Socialista Popular) Sabino Pupo. Esa era una "señal"-

Jorge Enrique Mendoza Reboredo, intelectual de poca monta, servía de soplón a los hermanos Castro. Les informaba de todo y alguna cosa más de su propia cosecha.

Temprano en la mañana el Doctor Miguelino Socarras, ex oficial rebelde, llegaba a la casa del Comandante del Regimiento que se encontraba dentro del complejo militar. El Doctor Socarras le pidió a Huber que huyera con él de Cuba. Le dijo que él tenía un avión y un piloto listo a minutos de allí. Que había que evitar que lo lincharan. Huber se negó a huir diciéndole: “Me arrastrarán ahora, pero tal vez esto salve al país.”

El Comandante Hubert Matos explicó a sus subordinados la situación que acontecía, bajó a la calle y habló a los soldados en formación:

Fue, de compañía en compañía advirtiéndoles a sus hombres que: “esto es una trampa, no podemos caer en el error de dejarnos provocar. Yo soy el objetivo principal, pero lo que quieren provocar es una confrontación para que haya muertos y así justificar una sublevación.”

Muchos momentos trascendentales transcurrieron el 21 de octubre con la llegada de Camilo y luego de Fidel Castro, quien sabiendo la importancia de mantener "informado" al pueblo convocó a Mendoza a decir por la Radio su versión de lo que sucedía.

Otro de los momentos trascendentales es el nombramiento de Raúl Castro como Ministro de Defensa, lo que le subordinaba de inmediato al Jefe de las Fuerzas Armadas (Camilo), con muchos más méritos militares que el hermano de Fidel y muchísimo más querido por el pueblo.

Pasados los años el des-gobierno de los hermanos Castro, adulterando la historia, han intentado hacer coincidir la agresión trujillista con la dimisión del Comandante Hubert Matos.

Nada más falso y menos congruente. La invasión trujillista por Trinidad fue un día 13 de agosto de 1959, en respuesta a la invasión fidelista contra el régimen de Trujillo, del 14 de junio de ese mismo año.


 

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domingo, octubre 19, 2014

La hora del oportunismo


Saturday, October 18, 2014

La Hora del Oportunismo



Fidel Castro acaba de publicar su nueva alucinación en el diario en jefe, Granma, con un muy sugestivo título, que creo que merece, “La hora del deber”. Por supuesto, que en el caso de este personaje es la hora del oportunismo. No pierde el tiempo en decirlo, los dos primeros renglones ya lo demuestran:

“No tardó nuestro país un minuto en dar respuesta… BLABLABLA”

Demuestra, además, que no ha perdido, ni en sus alucinaciones mediáticas, esa arrogante pretensión de seguir hablando en nombre de un país, incluso cuando supuestamente ya se fue de su escena, se despidió de un puesto, se bajó de su montaña y dice que sólo se dedica al estudio intensivo de la agricultura… para lograr una “producción de alimentos en cantidad y calidad suficientes”.

¡Por Dios!

Esperemos que no sea para una “zafra de 10 millones” en “un anillo de La Habana” sembrado de moringa.

La alucinación demuestra que el tipo no se ha ido, a pesar de que algunos proclaman a Raúl Castro de jefe de gobierno, otros lo llaman presidente, y algunos promueven llamadas “reformas” en el centro de la ciudad de los rascacielos: New York.

La única “reforma” que ha realizado este tipo es la destrucción total del país. No hay otra forma de llamarlo, porque no se “reforma” lo destruido, se construye o reconstruye. No se “reforma” lo demolido y desaparecido, se crea o se restaura.

Sigamos con el telegrama del dictador de estado.

Para que no quede dudas de su prosapia de usurero de mentiras, agrega rápidamente en el segunda parte de su telegrama:

“Es lo que siempre ha hecho nuestro país sin excluir a nadie”

No, no se equivoquen. No habla de la “inclusividad” en las fronteras internas del país. Las alucinaciones de “Granma” son para la prensa extranjera, recuerden.

Sabemos, además, que el señor entró en La Habana ordenando fusilar en La Cabaña, encarcelando y persiguiendo enemigos imaginarios, menos imaginarios e inimaginables, enviando amigos a guerras en Africa (no guerras bacteriológicas contra el ébola, no era mediático entonces el tema), condenando al paredón a supuestos héroes de Angola y Etiopia, firmando pescadillas presurosas que condenaban a muerte a otros mientras el desfallecía en ese lugar que llaman “Cero y Punto”, donde hoy subscribe unas líneas telegráficas dando órdenes (hasta a los planetas de Hawkings), con la pluma de Robespierre afirmando pacifismos mientras observa escrupuloso como limpian el polvo de la hoja filosa de la nacional guillotina…frente a la ventana de su oficina en aquel rincón del planeta, su planeta.

Sin embargo, al menos comprende que no puede seguir engañando por tanto tiempo y vale una gota de verdad, aunque sea una gota, ¿o no?:

“Gustosamente cooperaremos con el personal norteamericano… y no en la búsqueda de la paz entre los dos Estados”

Parece se acordó de aquel día en que le escribió a Khrushchev diciéndole que lanzara los misiles atómicos sobre New York, durante la crisis de los cohetes. O tal vez escribió ese renglón en un instante de insensatez mental, total alucinación, o el revisor ortográfico era “un agente imperialista”. Lo más probable, sin embargo, fue que no pudieron esperar más tiempo por el escrito: la edición de Granma y del resto estaba detenida esperando que acabara de “parir la era”.

Quizás por eso ya le resolvieron el “problema” a Silvio.

Al final no pudo resistir la tentación de seguir sintiéndose la diva de la cosecha de estos inútiles ordenados que nos depredan América Latina:

“Los caribeños y latinoamericanos estaremos enviando también un mensaje de aliento y de lucha a los demás pueblos del mundo”

Ya saben: armas y financiamiento a la narco-guerrilla en Colombia, visitas de Tymoshenko a recibir entrenamiento estratégico en La Habana, barquitos con armas para Corea del Norte a través del canal de Panamá, ayuda para los terroristas palestinos de Hamas, oposición a la coalición contra los yihadistas de ISIS, lazos de amistad esotérica con lo peor de Irán para apedrear homosexuales y mujeres disidentes, recibimientos y sonrisas para el gobernante más corrupto de Africa, a quien ayudó a sentar en esa silla presidencial de donde no se ha ido, José Eduardo dos Santos.

Todo en nombre de una “Paz para el Mundo” a la que nunca contribuyó, ni contribuye, a construir.

Como dice el refrán popular: “Dios le da barba al que no tiene quijada”.

Literalmente.
 
Artículo de Juan Martín Lorenzo



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miércoles, octubre 08, 2014

Raúl Castro y la corrupción

por Carlos Alberto Montaner



Esto es, en síntesis, lo que se ha publicado:

Cy Tokmakjian un empresario canadiense de 74 años, presumiblemente de origen armenio, llevaba dos décadas haciendo negocios en Cuba, pero fue condenado a 15 años de cárcel por (supuestamente) sobornar a funcionarios cubanos.

En la redada –de acuerdo con Reuters– fueron apresadas, además, 16 personas. Otros dos  canadienses, cinco empleados cubanos y nueve funcionarios del gobierno. En el grupo hay un viceministro del azúcar, Nelson Labrada, con el que se ensañaron, seguramente como una advertencia general. Lo condenaron a 20 años.

De acuerdo con el informe a que tuvieron acceso los periodistas, a Labrada le regalaron un televisor de pantalla plana, le pagaron unas vacaciones en Canadá y lo llevaron a un casino en Toronto donde jugó y ganó 2500 dólares. En Cuba, ya le habían obsequiado una piscina plástica y una parrilla. En el lenguaje coloquial cubano era un “pacotillero”. Si existió corrupción fue de poca monta.

Escarmiento

En todo caso, Raúl Castro cree en el escarmiento como forma de mantener la autoridad. Utiliza a Labrada para mandar un mensaje. Él y su hijo Alejandro Castro Espín están decididos a terminar con los delitos contra la economía nacional mediante una dosis de terror en el campo administrativo. Son dos versiones tropicales de Maximiliano de Robespierre, pero muy distorsionadas y llenas de contradicciones.

Para ellos ese comportamiento –la corrupción– pertenece a la permisiva era de Fidel. (Fidel se parece más a Georges Danton, de quien se dice que pagó por un cargo en el Consejo del Rey Luis XVI, aunque luego pidiera su cabeza). Los raulistas lo afirman desdeñosamente a media lengua: “Eso ocurría antes”. “Antes” es la palabra clave. “Antes” quiere decir cuando Fidel gobernaba.

El Comandante era más político, más manengue, regalaba vistosos relojes Rolex a sus subordinados, o les daba autos Alfa Romeo, o se hacía de la vista gorda cuando Ramiro Valdés se asignaba una casa con piscina y gimnasio en Santa Fe, o cuando el general Guillermo García Frías utilizaba dos yates suntuosos para sus francachelas.

Si Fidel, gran malversador de los recursos públicos, disfrutaba de 50 residencias suntuosas, coto privado de caza, y yates de lujo para pescar, si la Isla era suya del hocico al rabo, podía entender que la manera de mantener viva la lealtad de sus subordinados era alternando la intimidación con recompensas materiales. Él sabía que el discursito revolucionario del “hombre nuevo” que predicaba el Che Guevara era una tontería.

Esta diferencia entre las posiciones de Fidel y Raúl con relación a la corrupción comenzó desde los primeros días del triunfo de la revolución. En sus memorias inéditas, Benjamín de Yurre, recientemente fallecido, secretario personal de Manuel Urrutia, el primer presidente de Cuba tras la huida de Batista (enero a julio de 1959), cuenta que estaba de visita en el despacho de Camilo Cienfuegos, situado en una suite del Hotel Riviera, cuando Raúl entró como una tromba, rodeado por sus guardaespaldas, e increpó al popular comandante echándole en cara sus borracheras y orgías con el dinero de la revolución. Camilo le respondió airadamente y trató de sacar su pistola cuando el capitán Olo Pantoja se interpuso y los guardaespaldas de Raúl y de Camilo los separaron. De Yurre se evadió discretamente de aquella peligrosa trifulca.  

A Fidel, en cambio, le traía sin cuidado el comportamiento de Camilo. Para Fidel la corrupción era un arma de gobierno y se extendía al campo internacional. Usaba el dinero del país para “hacer revolución”. ¿Qué era eso? Con frecuencia, era expandir su influencia con los recursos de los cubanos. Era darles cientos de miles de dólares a las guerrillas, a los terroristas, o a los candidatos amigos durante los periodos electorales, a sabiendas de que una parte importante de esa plata se quedaba en el camino. Era invitar a cincuenta diputados mexicanos para que disfrutaran de Tropicana. Era convocar a cientos de personas, con todos los gastos pagados, para alinearlos tras alguna consigna política, o, simplemente, para que lo aplaudieran.

A Fidel le encanta que lo aplaudan. Tiene y alimenta con ese ruido su ego descomunal. Raúl, en cambio, posee conciencia de sus muchas limitaciones y es menos vanidoso. Entre sus defectos, no es de los menores su tosco desconocimiento de la naturaleza humana, lo que le llevó en los años sesenta a proponer y llevar a cabo el cruel apresamiento de miles de jóvenes acusados de homosexualismo y “otras conductas antisociales”, formas de corrupción burguesa que él iba a corregir con durísimos trabajos agrícolas en los campos de concentración de la UMAP.  

En definitiva, Fidel incurría en el terreno político, y para sus fines políticos, en las mismas prácticas delictivas por las que ahora Raúl acusa a Cy Tokmakjian en el campo empresarial. Sus intereses serían diferentes, pero sus métodos y su burla de las leyes son similares. ¿De dónde salía el dinero para “hacer revolución”?¿De qué presupuesto? ¿Quién lo fiscalizaba? Por la centésima parte de esa retorcida conducta las cárceles de medio planeta están llenas de funcionarios venales que incumplen las leyes.

La corrupción de Raúl

¿Y Raúl? ¿Advierte Raúl que cuando les alquila miles de profesionales de la salud a otros países y les confisca el 90% del salario está incurriendo en una falta tipificada en los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo de donde pueden deducirse consecuencias penales?

Pedirle 55 millones a la familia o a la empresa de Cy Tokmakjian a cambio de su libertad ¿no es un clarísimo delito de extorsión típico de las mafias?
Quedarse con una parte sustancial de la plata que les produjo a los montoneros argentinos el secuestro de los acaudalados hermanos Born –sesenta millones de dólares– ¿no es complicidad con un gravísimo delito?
Amenazar con la cárcel a los empresarios a los que el gobierno cubano les debe dinero –como sucede con algunos exportadores panameños de Colón— si no les condonan las deudas a la Isla ¿no es un comportamiento gangsteril?
No es verdad que Cuba les debe 500 millones de dólares a los exportadores panameños de la ciudad de Colón. Son casi 5000, y algunas deudas se arrastran desde hace más de 30 años, como me contó, indignado, uno de esos comerciantes atrapado entre la deuda, el miedo y la amenazada familia que ya formó en Cuba.
El mecanismo es diabólico: la manera de hacer negocios en Cuba es mediante la trampa y el amiguismo, dos conductas delictivas. Donde las reglas son deliberadamente opacas, en donde los tribunales son un brazo de la policía política, y en donde no funcionan el mercado y la competencia, sino el favoritismo, ¿qué otra forma hay de desarrollar actividades comerciales de una cierta envergadura?
No obstante, esos comportamientos corruptos son bienvenidos … pero sólo mientra al gobierno le conviene. Cuando llega la hora de ajustar cuentas comienza el calvario de los empresarios, a quienes someten a toda clase de chantajes y extorsiones. A fin de cuentas, Fidel y Raúl –en eso coinciden—sienten el mayor de los desprecios por los hombres de empresa que persiguen fines egoístas. Ellos, supuestamente, son revolucionarios puros a los que no les queda otro remedio que admitir a una gentuza deleznable para salvar la revolución.
La corrupción cubano-venezolana
Pero ahí no terminan las contradicciones: Raúl Castro y su gobierno participan y se benefician de la corrupción venezolana. Le venden a Caracas medicinas caducadas o a punto de caducar. Triangulan operaciones de compraventa, intermediando innecesariamente entre Venezuela y los suministradores reales para aumentar el valor de las importaciones y ganarse una comisión que se reparten con los venezolanos corruptos.
En el colmo de la desfachatez, Cuba le ha facturado a Venezuela nada menos que equipos de perforación petrolera por el doble de lo que costaría hacerlo directamente con las empresas chinas, indias o europeas que se dedican a esos menesteres. Son las “empresas de maletín”, como dicen los venezolanos, cuyo único papel es encarecer las compras de bienes y servicios a costa de la indefensa sociedad venezolana para beneficio de personas y entidades deshonestas.
¿Cree Raúl Castro que puede haber un Estado medularmente corrupto, como son Cuba y Venezuela, con funcionarios honrados que cometen delitos pero no lucran con ello? ¿No le importa estafar al pueblo venezolano con esas desvergonzadas prácticas? ¿Supone que es menos delito robar para beneficio del Estado cubano que para sí mismo?
Es obvio que Raúl Castro tiene una noción muy limitada y extraña de lo que es o no corrupción. Cuando un empresario extranjero soborna a un funcionario y al gobierno le conviene, lo deja actuar. Cuando le parece, lo reprime. Cuando la dictadura necesita recursos (que es siempre) viola todas las leyes y nadie es responsable por ello.
Una de las principales lecciones que se derivan de todo esto es obvia: al margen del dudoso razonamiento de quienes aseguran que, al fomentar una suerte de capitalismo de compadreo y chanchullo, se producirán cambios políticos a largo plazo, desde un punto de vista estrictamente empresarial se percibe que hay que ser muy ingenuo o estar muy desinformado para invertir en ese país. Ninguna persona medianamente sensata le entrega sus ahorros a Al Capone.
 
 
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viernes, octubre 03, 2014

Baseball o béisbol totalitario

Libres del totalitarismo


Respuesta al articulista Sr. Sánchez Sierra

http://www.granma.cu/deportes/2014-09-28/contratados-o-ajustados-a-las-leyes-de-estados-unidos

Reconocidos, bien pagados y lejos del sistema político que les estrangulaba, los peloteros cubanos triunfan en las ligas mayores (MLB)

En el mundo del deporte, menos en países de enraizado sistema dictatorial, totalitario y neo feudal como el que existe en Cuba, todo se mueve con dinero. No es por el mero placer de utilizar el medio de intercambio más inteligente de la historia de la humanidad, sino que el desarrollo económico solo es posible con los adelantos tecnológicos. Estos adelantos solo son posibles si existe el incentivo (en primer lugar) y este incentivo es el que lleva a los hombres (y a las mujeres) a ser mejores cada día, a superarse cada vez más.

Lo anteriormente expuesto es el causante directo de que los implementos e instalaciones sean mejores día a día. La comercialización no es otra cosa que una intermediación entre el atleta y los clubes que pretende representar.

Antes de que existiera el deporte profesional solo los aristócratas (y por aristócratas me refiero a la nobleza y no a la burguesía) tenía posibilidades de practicar deportes, gracias a la explotación  de los siervos que les debían obediencia (a los señores feudales). Esto sucedía en aquel sistema extinguido a principios del Siglo XX.
José Dariel Abreu
 
 
Después de mucho luchar, la burguesía se impuso a la aristocracia, aunque no es menos cierto que ha existido una simbiosis y que en estos momentos (sobre todo en Europa) es muy difícil discernir entre un verdadero aristócrata (como pudiera ser la Duquesa de Alba en España) y un plebeyo burgués adinerado.
Con la burguesía y su revolución industrial (los señores feudales jamás habían trabajado hasta ese momento) parieron lo que hoy conocemos como el proletariado industrial.
En el Siglo XIX, ese proletariado luchó a brazo partido para que les fuese reconocida una jornada laboral digna y un salario suficiente para cubrir sus necesidades primarias. Esas luchas no han cesado desde entonces y los obreros del Siglo XXI no se parecen, en nada, a aquellos que trabajaban hasta 18 horas diarias, sin derecho a fines de semana y mucho menos a vacaciones.
Aun así, ese proletario no tenía derecho a practicar deportes. Al principio, porque los juegos deportivos se habían calculado solo para la nobleza. Poco a poco los obreros comenzaron a practicar diferentes disciplinas, las más baratas, las que solo consistían en darle patadas a un balón hasta meterlo dentro de una portería.
Ramcés Barthelemy
 
 
Aun así, los zapatos costaban muy caros al igual que los uniformes. La diferenciación de los equipos resultaba engorrosa. Para mejorar esta situación decidieron comenzar a cobrar la entrada a los estadios y utilizar el dinero para comprar los implementos deportivos.
Es de esta forma cómo surge el deporte rentado. Mientras más gente acudía a los estadios, más se recaudaba, mejores eran los entrenamientos. ¡Ya podían instalar luces!
Al pasar de los años los clubes se percataron de que solo entrenando muchas horas diarias era posible perfeccionar al atleta, pero…; ese deportista no era un señorito feudal, ni un hijo de burgués adinerado. Era un trabajador que dedicaba parte de su tiempo libre a practicar la disciplina deportiva.
Surge, de esta forma el deporte rentado. Ya el atleta no tenía que trabajar, ahora su trabajo era ser cada vez mejor. Y yo me pregunto: Si le dedico todo mi esfuerzo físico y mental a ser cada vez mejor, en algo que además me gusta ¿eso no es trabajo?
Yasiel Puig
 
 
Un ejemplo: Una tercera parte de mi vida útil fui piloto de aviación. Un aviador necesita de un entrenamiento diario (si fuese posible). Claro está, cualquiera no llega a ser piloto, me dirán. Cualquiera no llega a ser jugador de Grandes Ligas, respondo. Al final, solo aquellos que de verdad sienten gusto por lo que hacen, tienen las condiciones y trabajan duro son los que probablemente lleguen a triunfar en el deporte o se retiren de la aviación pasados de 25 años y hagan el cuento. Muchos deportistas y aviadores se quedan por el camino. Nunca llegan a ser buenos ni a durar tanto tiempo.
Por supuesto que la comercialización y el profesionalismo son hijos legítimos; no del capitalismo, sino del sistema democrático y del mercado libre. Cada cual debe tener derecho a contratar su fuerza de trabajo como crea conveniente. Lo del “orden económico internacional” es pura propaganda política de los arribistas del sistema totalitario mal llamado socialismo. Por supuesto que la fuerza de trabajo de un obrero no es otra cosa que una mercancía. Da igual que sea en un sistema que en otro. Al final lo que interesa es a donde va a parar el dinero. Ya sabemos que en el capitalismo va a parar a las manos del que trabaja, mientras que en el sistema llamado socialismo va a parar a las manos de funcionarios de un régimen corrupto por naturaleza propia.
Yoan Pablo Hernández
Cuando un periodista totalitario vaya a escribir sobre el dopaje de los atletas, primero debe comenzar por decir que los primeros en utilizar el doping fueron los atletas que producían los gobiernos “desmerengados de aquellos que una vez se hicieron llamar “países socialistas”.
No obstante los subterfugios que utilizan, no pueden negar que el esfuerzo humano bien administrado, así como el dinero generado por ese esfuerzo, generan un desarrollo acelerado y sustentan un espectáculo de altísima calidad incapaz de ser igualado por otro sistema político conocido.
Pero, Sr, Oscar Sánchez Sierra, no me venga con la historia de la corrupción. Todos los cubanos sabemos, desde hace mucho tiempo, que los mayores corruptos han sido los gobernantes de los países mal llamados socialistas. Empezando por Fidel Castro, su hermano y José Ramón Machado Ventura y terminando por el más sencillo de los funcionarios del régimen; ese, que por no tener nada material que robar, se roba el tiempo de trabajo.
Aclaración: Cuba no se inserta en este mundo. El régimen dictatorial, totalitario y neo feudal regresa a los primeros años, claudica en sus posiciones de “principios” y se hace de la vista gorda. Todo por la incapacidad de un sistema fracasado. Ya lo dijo el propio Fidel Castro, “solo porque no nos queda alternativa”.
 
Yurioekis Gamboa
Eufemísticamente los propios ladrones dicen que son los peloteros quienes escapan a un ambiente de libertad, pero, ¿de qué libertad estamos hablando?
Pues es verdad, los peloteros cubanos escapan de la prisión de tener que vivir atados a una libreta de abastecimiento inexistente, escapan de unos salarios de miseria, escapan de una represión sin límites. Escapan del fracaso. De eso es de lo que estamos hablando Sr. Sánchez, de ¡LIBERTAD!
Sr. Sánchez, a la MLB (por sus siglas en inglés) no le interesa contratar a los peloteros cubanos si el intermediario resulta ser aquel organismo que representa a la dictadura de los hermanos Castro Ruz. Es por eso, por lo que no se han acercado a la Federación de béisbol del régimen totalitario.
El país de las libertades respeta las libertades individuales de las personas y además respetan las leyes de su propio país.
Aroldis Chapman
Si por acaso está haciendo alusión del embargo económico (que ustedes llaman “bloqueo”), le puedo decir que no porque sea una aberración del sistema democrático y de libre comercio, alguien se pueda dar el lujo de violarlo, tal y como hace (cada vez que lo considera oportuno) el régimen de afrentas y oprobios que impera en Cuba. Si algo es criticable, es la incapacidad del gobierno de los Estados Unidos de percatarse que un embargo económico no afecta a los funcionarios de un sistema totalitario y el que sufre es el pueblo, doblemente “bloqueado”. De esto también escapan los deportistas cubanos, los artistas y el pueblo en general.
¿Por qué razón un deportista cubano no puede fijar residencia en un país extranjero? ¿Es acaso un pecado mortal comunista?
 ¿Por qué “el gobierno revolucionario” no lo permite?
¿A qué le tiene miedo?
¿Cuál es la razón de que por fijar residencia en un país extranjero el deportista tenga que renunciar a Cuba?
Fíjese bien Sr. Sánchez: Los deportistas que hoy se desempeñan en arenas profesionales, lucen los colores de Cuba en sus vestimentas deportivas y dignamente se hacen llamar CUBANOS. Ninguno de ellos ha renunciado a Cuba. En todo caso han renunciado al sistema impuesto por una banda de octogenarios fracasados que han destruido a un país.
Copio y pego sus propias palabras:
“Hoy por esa vía son más de diez los peloteros cubanos que actúan en la MLB con excelentes resultados, como el cienfueguero José Dariel Abreu, con 36 jonrones, 107 impulsadas y 317 de average, además de ser el primero en slugging, con 581; su coterráneo Yasiel Puig (297 a la ofensiva) o los 104 ponches del holguinero Aroldis Chapman en 53 entradas, con 35 salvados, que solo vienen a ratificar la calidad del béisbol en la Mayor de las Antillas”.
¿Es delito haber sido formado en Cuba? Todo lo contrario, es un mérito que el régimen no está dispuesto a soportar sin sacarle una tajada, como hacen con los médicos esclavos.
Ulacia contestó sinceramente:
 “Claro que sí, aquí se hace un gran béisbol, y quisiéramos jugarlo, pero si para eso tengo que agarrar una lancha y escaparme de mi país, arriesgando mi vida, no, gracias”.
¿Por qué no le permitieron jugar con los Orioles? Él quería, sin tener que correr riesgos innecesarios. Simplemente, no le dieron la oportunidad.
Eso es lo que se llama “falta de libertad”.
Cito a José Martí:
“El amor, madre, a la patria; no es el amor ridículo a la tierra, ni a la hierba que pisan nuestras plantas…”
Acoto yo: Es el odio a quién la oprime y el rencor a quién la ataca.
El régimen de los hermanos dictadores oprime y ataca al pueblo de Cuba.
 
 
 
 
 
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domingo, septiembre 21, 2014

La Cumbre de las Américas y la OEA

      La Cumbre de las Américas y la OEA


La vicepresidenta y canciller de Panamá, Isabel de Saint Malo de Alvarado, realizó el jueves su primera visita oficial al régimen dictatorial, totalitario y neo feudal de los hermanos Castro Ruz para afianzar lazos bilaterales y “entre otras cosas”, convencer al dictador de turno para que asista por primera vez a la Cumbre de las Américas.

La Cumbre de las Américas es una reunión-cumbre de jefes de estado y de gobiernos de América, auspiciada por la Organización de los Estados Americanos (OEA)

Para desdicha del pueblo de Cuba, ningún gobernante latinoamericano ha anunciado que abogará por el fin de la represión política ejercida constantemente por el régimen, ni en favor de las libertades fundamentales que han estado ausentes en la nación caribeña, des-gobernada, con mano de hierro, por un régimen totalitario desde el 1 de enero de 1959.

Todos estos gobernantes, sin excepción, saben que el des-gobierno es una dictadura cincuentenaria, que envía a la cárcel a los ciudadanos que piensan diferente; que es un régimen totalitario en el sentido de que tiene control absoluto de la sociedad, como propietario que es de todos los bienes de producción y servicios de Cuba, desde las industrias, los medios de comunicación social y las escuelas hasta los teatros, la tierra cultivable, los hoteles, los hospitales, los centros de investigación científica y las casas editoriales; que miles de cubanos han sido ejecutados en paredones de fusilamiento y mediante procedimientos extrajudiciales, dentro y fuera de las prisiones y centenares de miles han ido a la cárcel por delitos que no existen en los países civilizados; que los cubanos, no por el embargo de Estados Unidos sino por la sorprendente ineficiencia del sistema neo-feudalista, viven con menos de un dólar al día, cifra establecida por la ONU para definir los más bajos niveles de pobreza del planeta, obligados soportar una libreta de abastecimientos alimentarios que solo alcanza para cubrir las necesidades de menos de quince días cada mes.

Muchos cubanos desaparecido "tratando" de cruzar las peligrosas aguas del Estrecho de la Florida para llegar a Estados Unidos, debido a la paupérrima calidad de vida que ha tenido el pueblo de Cuba desde los días en que, el ahora desaparecido imperio soviético enviaba a los hermanos Castro una multimillonaria ayuda económica.

La Cumbre de las Américas define claramente que estas reuniones "son encuentros periódicos que reúnen a los Jefe de Estado y de Gobierno democráticamente electos de las Américas para debatir y tomar decisiones sobre temas de relevancia para la región".

Fidel y Raúl Castro nunca han sido elegidos por el pueblo de Cuba, más allá de una caricatura electoral calcada de las ridículas elecciones de partido único del antediluviano Soviet Supremo de la Unión Soviética.

Es hora de que los gobernantes latinoamericanos, por lo menos los que tienen verdadera vocación democrática, asuman con seriedad y responsabilidad la tragedia que vive el pueblo de Cuba bajo la dictadura más larga y represiva que ha conocido el mundo occidental.

 

 
 
“Nos ofende incluso, al suponer que estamos deseosos de ingresar en la OEA.
Algún día muchos países pedirán perdón por haber pertenecido a ella”.
         

Fidel Castro Ruz
Abril 14 de 2009
4 y 43 p.m.
 

 

Los hermanos Castro no estarán ahí para siempre, el pueblo de Cuba sí.


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jueves, septiembre 18, 2014

Cubanos contra el Ébola


                                                      Né’bola

                                  por Juan Martin Lorenzo
 
El régimen de La Habana ha anunciado, a bombo y platillo, su próximo comercio ideológico: el envío de 165 médicos y personal de salud a la lucha contra el ébola. El grupo incluiría médicos, enfermeras, epidemiólogos y especialistas en control de infecciones y en cuidados intensivos. Responden así a la llamada telefónica de Ban Ki-moon en solicitud de ayuda.
La oficina del asiático ONUnero estuvo muy ocupada llamando a sus gerencias satelitales en el trópico.
No recuerdo aún si Ban Ki-moon llamó al gobierno de Cuba para preocuparse por los afectados, en el Oriente del país, del último huracán que azotó por aquella zona. Por ahí están los reportes sobre la eterna espera por los recursos que nunca llegaron. ¿Levantó el teléfono entonces Ban Ki-moon?
No recuerdo, además, ninguna llamada del organismo internacional de salud, OMS, para pedirle información y precisión estadística sobre el número de afectados por el cólera, el dengue – que ya es endémico en el país, y el chicunguña.
Las estadísticas se quedaron en el platillo de la taza de café degustado en La Habana, después del pelado del chino.
Pero tampoco recuerdo ninguna respuesta de solidaridad del gobierno de Cuba ante esas hipotéticas llamadas pidiendo ayuda para su propio pueblo. ¿Cómo es posible que un gobierno se solidarice con cualquier otro punto lejano del planeta y no pueda hacerlo con su propio pueblo?
Algo más, ¿de qué moralidad se puede hablar cuando se ejerce un comercio ideológico a costa de desnudar el servicio de salud de un país?
¿Cuál es la ideología que defiende apoyar la sanidad extranjera, en el África Occidental, mientras los servicios sanitarios, de salud y acueductos, de tantas zonas del país, necesitan de esa respuesta a una hipotética llamada que nunca ocurre?
En 1997 viajé a Guantánamo, ya entonces el agua “potable” allí era negra, en el vaso que me colocaban cada noche en el restaurante del hotel de Guantánamo. Un hotel que, supuestamente, recibía al turismo extranjero.
El ébola, sí, está acabando en África. Como también está acabando la partida de gobiernos corruptos que gobiernan a esos pueblos. Eso también es parte del ébola, que es su consecuencia. En Cuba está acabando otro gobierno, y la misma indiferencia, ante el cúmulo de problemas, a los cuales no quieren darle la solución que merece, que necesita. Comercian servicios de salud, que es exportar médicos a trotamundos, sobre el apaleamiento de  los que se quedan detrás, soportando la carga de los que se van. Y aún más, de los que entonces no regresan, porque abandonan la misión.
Repito. ¿Cómo se puede ser solidario con los otros y no ejercer la solidaridad con el nacional?
¿Cómo despojar de recursos humanos los servicios esenciales de un país para la plusvalía política internacional?
Además de recibir informaciones que no verifican, ni cuestionan. Además de aplaudir sin conocer los vericuetos del problema cubano. Además de levantar el teléfono y pedir médicos y ayuda a un país que necesita de sus recursos humanos para reconstruir su infraestructura sanitaria. Además de todo eso, la ONU es parte esencial del problema del totalitarismo en Cuba.
Los organismos, regionales y su dependencia central, de la ONU se convierten en cómplices al solicitar estas transacciones comerciales humanas. Eso también es tráfico humano, bajo los servicios de organismos internacionales que, supuestamente, los condenan.
Ellos, Ban Ki-moon and Co’s, conocen que ese gobierno está hambriento de estos gestos. Son promotores a conciencia de estas argucias, mientras ganan salarios enormes a costa de expoliar profesionales en la pobreza, y en la indefensión política en manos de gobiernos totalitarios que usan los servicios de salud, sus profesionales y los recursos que deberían ser de sus nacionales, como agenda de cambio para sus comedias de altruismo mediático.
Y no hartos con eso, se lavan las manos a la hora de responder a las críticas y a los argumentos en contra de su complicidad.
El ébola está en Africa, pero en Cuba las condiciones higiénicas en la misma capital, sin necesidad de irse a Guantánamo, han provocado enfermedades que supuestamente ese sistema había “eliminado”.  ¿Se lo recuerda Ban K-moon a Raúl Castro en su llamada desde New York?
El deterioro de la vivienda, la inexistencia o escases de los servicios de agua potable, el deterioro de las instituciones de salud, de la atención al adulto mayor, la indefensión de los más pobres, nada de eso escapa al trasiego de inmoralidad de este comercio. No escapa tampoco el desabastecimiento de los medicamentos de uso básico, como una simple vitamina C. Ni las farmacias como almacenes de estantes vacíos. Ni el mercadeo ilícito que sale de hospitales, instituciones de salud para abastecer la red del mercado negro de medicamentos que es, también, un mal endémico de los servicios de salud de Cuba.
Mientras, el gobierno trafica profesionales del sector en Brasil, Venezuela, Portugal y ahora Sierra Leona. Por un teléfono que suena desde la ONU.
Nadie llama para los habitantes de las barbacoas en la Habana Vieja, que lanzan los desechos humanos a la calle. Tampoco por los habitantes de tantos pueblos de Cuba que carecen de los básicos servicios de alcantarillado y de agua potable.
Esta mezcla de insta café ideológico aguado, con solidaridad hipócrita de sabor amargo, es lo que yo llamo Né'bola.
Né Solidaridad con Cuba y sí mucha bola comercial ideológica.
Né altruismo al nacional, al que muere por falta de un medicamento escapado para la calle para el bolsillo de sobrevivencia del pillo, y sí mucha propaganda a costa del sacrificio de una isla en usufructo.
Ebola desangrando Africa.
Né’bola destruyendo Cuba… pero Ban Ki-moon no responde a esa llamada.
 
 
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