domingo, junio 26, 2016

Carta de un joven que se ha ido

Carta de un joven que se ha ido
Autor Alejandro


Esta carta abierta escrita por un joven cubano esta dando la vuelta en todo internet por ser el sentimiento de muchos jóvenes que hemos tenido que irnos de Cuba por la impotencia de ver que nada cambia en la isla.
La carta abierta de Iván López Monreal es la respuesta a una carta que escribió un politólogo cubano Rafael Hernández titulada “Carta a un joven que se va” donde deja entrever que los jóvenes cubanos estamos desconectados con la historia de Cuba y aquellos que nos vamos no somos consientes del daño hecho al país.

Sin decirles mucho más les dejo la carta abierta de un joven que se ha ido que verán que es el sentir de los jóvenes y los no tan jóvenes que hemos dejado Cuba.
Estimado Rafael Hernández,
He leído con mucho interés su “Carta a un joven que se va”. Me he sentido aludido, porque hace dos años me marché de Cuba, tengo 28 años y vivo en Pomorie, una ciudad balneario situada en el este de Bulgaria. La razón por la que le escribo es para intentar explicarle mi postura como joven cubano emigrado. Sin solemnidades ni verdades absolutas, porque si algo me ha enseñado dejar mi país, es descubrir que esas verdades no existen.
Puede que algunos de los que nos hemos marchado en los últimos años (somos miles) tengan claro el momento en que decidieron hacerlo. Yo no. Lo mío fue progresivo, casi sin darme cuenta. Empezaría con ese recurso tan cubano que es la queja. Por nimiedades, tal vez. Por lo que no hay, por lo que no llega, por lo que pasa, por lo que no pasa, por no saber. O no poder. La queja no es grave, lo grave es que se cronifique como una enfermedad cuando nada parece resolverse. Y uno puede aceptar que eso es así, y es tu país para lo bueno y para lo malo, o pasar a la siguiente categoría, que es la frustración. O sea, descubrir que la solución a la mayoría de los problemas no está en tus manos. O no te permiten hacerlo. O aún más triste: no parece importar.
Abandonar o permanecer en tu país es una decisión muy personal que nunca debe juzgarse en términos morales. Yo elegí este camino porque quería un futuro diferente al que veía en Cuba, y salí a buscarlo consciente de que podía salir mal, pero quise correr ese riesgo. No voy a mentirle diciendo que fue doloroso. No lloré en el aeropuerto. Todo lo contrario, me alegré. Le digo más, me liberé.
Tiene usted razón cuando dice que mi generación carece de esos lazos emocionales que generan experiencias como Playa Girón, la Crisis de Octubre o la guerra de Angola. Pero no se equivoque, yo también he tenido mis epopeyas. A lo mejor no tan épicas, pero sí igual de demoledoras. En estos veintidós años que menciona, he visto degradarse el país por el tanto lucharon mis padres. He visto marchar a mis maestros de primaria y secundaria. He visto a familias discutir por el derecho a comerse un pan. He visto el malecón lleno de gente nerviosa gritando contra el gobierno, y gente aún más nerviosa gritando a su favor. He visto a jóvenes construyendo balsas para huir quién sabe a dónde, y a una turba lanzando mierda de gato contra la casa de un “traidor”. Incluso, Rafael, he visto a un perro comiéndose a otro perro en la esquina habanera de 27 y F. Y también he visto a mi padre, que sí estuvo en Angola, con el rostro pálido, sin respuestas, el día que un custodio de hotel le dijo que no podía seguir caminando por una playa de Jibacoa (frente al camping internacional) por ser cubano. Yo estaba con él. Yo lo vi. Tenía diez años, y un niño de diez años no olvida cómo la dignidad de su padre se va a la mierda. Aunque haya vuelto de una guerra con tres medallas.
Me habla usted de las conquistas sociales de la Revolución. De la educación y la medicina. Voy a hablarle de mi educación. Tuve buenos maestros, y cuando se marcharon fueron sustituidos por otros menos preparados que, a su vez, fueron reemplazados por trabajadores sociales que escribían experiencia con S y eran incapaces de señalar en un mapa cinco capitales de Latinoamérica (esto no me lo contaron, lo viví) Mis padres tuvieron que contratar maestros privados para que yo aprendiera de verdad. No lo pagaban ellos sino una tía mía radicada en Toronto. De modo que si somos honestos, buena parte de la formación que tengo se la debo a los clientes del restaurante griego donde trabajaba mi tía. Pero hay más. En tiempos de mi hermana mayor era extremadamente raro que un alumno sacara una nota de cien. En mi época el cien se volvió algo común, no porque los alumnos fuésemos más brillantes sino porque los profesores bajaron sus exigencias para maquillar el fracaso escolar. ¿Y sabe una cosa? Yo tuve suerte, porque los que venían detrás de mí en vez de maestros tuvieron un televisor.
De la medicina poco tengo que decirle porque usted vive en Cuba. Y salvo el hecho de mantenerse la gratuidad, cosas que admito sigue siendo meritoria, el estado de los hospitales, la precariedad de unos médicos mal pagados y la creciente corrupción empujan cada vez más al sistema de salud hacia ese tercer mundo del que tanto hizo por alejarse. Y lo cierto es que, hoy en día, un cubano que maneje divisas tiene más posibilidades de recibir un tratamiento mejor (haciendo regalos o incluso pagando) que uno que no lo tenga, aunque sea de forma ilegal. Y aunque la constitución diga otra cosa. Por triste que resulte admitirlo, Rafael, la educación y la medicina de la que disponen los cubanos de hoy es peor que la que disfrutaron mis padres.
Usted dice que el país hace un gran esfuerzo, que existe un embargo. Y yo le respondo que también existe un gobierno que lleva cincuenta años tomando decisiones en nombre de todos los cubanos. Y si estamos en el punto en el que estamos, lo más sano es que admitiera que no ha sabido, o no ha podido, o no ha querido hacer las cosas de otra forma. Por la razones que sea. Porque el fracaso también está cargado de razones. Y en vez de atrincherarse con sus figuras históricas en el Consejo de Estado, debería dar paso a los que vienen detrás. Rafael, es muy frustrante para un joven de mi edad ver que en Cuba llevamos 50 años sin que se produzca un relevo generacional porque el gobierno no lo ha permitido. Y no hablo de que me den el poder a mí, que tengo 28 años. Hablo de los cubanos que tienen 40, 50 o incluso 60 años y no han tenido nunca la posibilidad de decidir. Porque las personas que hoy en día tienen esas edades y ocupan puestos de responsabilidad en Cuba no han sido formados para tomar decisiones, sino para aprobarlas. No son dirigentes, son funcionarios. Y ahí incluyo desde ministros hasta los delegados de la asamblea nacional. Son parte de un sistema vertical que no da margen para que ejerzan la autonomía que les corresponde. Todo se consulta. Y contrario a lo que dice el refrán: en vez de pedir perdón, todos prefieren pedir permiso.
Dice usted que en mi país se puede votar y ser elegido para cargos desde los 16 años. Y que la presencia de jóvenes delegados ha bajado desde los años 80 hasta ahora. Incluso me advierte que si seguimos marchándonos, habrá menos jóvenes votando y por tanto menos elegibles. Y yo le pregunto: ¿De qué sirve mi voto? ¿Qué puedo yo cambiar? ¿Qué han hecho los delegados de la asamblea nacional para que me interese por ellos? Seamos sinceros, Rafael, y creo que usted lo es en su carta, así que yo también quiero serlo en la mía, ambos sabemos que la asamblea nacional, tal y como está concebida, solo sirve para aprobar leyes por unanimidad. Resulta paradójico llamarle asamblea a una institución que se reúne una semana al año. Tres o cuatro días en verano y tres o cuatro días en diciembre. Y en esos días se limita a aprobar los mandatos del Consejo de Estado y de su Presidente, que es quien decide lo que se hace o no se hace en el país. Lamentablemente, yo no puedo votar a ese presidente. Y no sabe cuánto me gustaría hacerlo.
Hace unos días escuché a Ricardo Alarcón confesarle a un periodista español que él no cree en la democracia occidental “porque los ciudadanos solo son libres el día que votan, el resto del tiempo los partidos hacen lo que quieren…” Aunque fuera así, que no lo es (al menos no siempre, y no en todas las democracias), estaría reconociendo que desde que yo nací, en 1984, los electores en Estados Unidos, por ejemplo, ha tenido siete días de libertad (uno cada cuatro años) para cambiar a su presidente. Algunas veces lo han hecho para bien, y otras para mal. Pero esa es otra historia. Un joven de New Jersey que tenga mi edad ya ha tenido dos días de libertad para, por ejemplo, echar a los republicanos de Bush y nombrar a Obama. Los cubanos no hemos podido tomar una decisión así desde 1948 (no incluyo las elecciones de Batista, por supuesto). Y si usted me dice que la capacidad de nombrar a un presidente no es relevante para un país yo le digo que sí lo es. Y más para un joven que necesita sentir que se le toma en cuenta. Aunque solo sea por un día.
Usted probablemente piensa que los que nos marchamos elegimos el camino más fácil, que lo duro es quedarse a resolver los problemas. Pero le tengo que decir que mis abuelos y mis padres se quedaron en Cuba para pelearse con esos problemas. Renunciaron a muchas cosas por la Revolución y hasta se jugaron la vida por ella. Para darme un país avanzado, equitativo, progresista. Y el que me han dado es uno en el que la gente celebra poder comprar un carro y vender su casa como si fuera una conquista. Pero eso no es una conquista, es recuperar un derecho que ya teníamos antes de la Revolución. ¿A eso hemos llegado? ¿A celebrar como un éxito algo tan básico? ¿Cuántas otras cosas básicas habremos perdido en estos años? Para mis padres es doloroso asumir ese fracaso, y no lo quieren para mí. No quieren que con 55 años tenga un sueldo que no me alcance para vivir, ni el sueldo ni la libreta. Porque no alcanza. Y no quieren que para sobrevivir acuda al mercado negro, a la corrupción, a la doble moral, a fingir. Prefieren que esté lejos. A los 28 años yo me he convertido en la seguridad social de mis padres, ¿O cómo cree que sobreviven dos personas con 650 pesos? Sí, Rafael, hemos tenido que irnos cientos de miles de cubanos para que nuestro país no quiebre. Lo que Cuba ingresa de nuestras remesas es superior, en valor neto, a casi todas sus exportaciones. Eso sí, el país ha perdido juventud y talento, y en vez de abrir un debate realista sobre cómo parar esa sangría, sigue anclado a un inmovilismo ideológico que no es otra cosa que miedo al futuro. ¿Y qué hago yo en un país cuyos gobernantes le tienen miedo al futuro…? ¿Esperar a que se mueran…? ¿Esperar a que cambien las leyes por generosidad y no por convicción? ¿Qué hago yo en un país que sigue premiando la incondicionalidad política por encima del talento? ¿A qué puedo aspirar si no basta con lo que soy y lo que hago…? ¿A convertirme un cínico? ¿O me anima usted a que dé la cara y diga lo que pienso? Algunos jóvenes de mi generación ya lo han hecho, ¿Y dónde están? Recordemos a Eliécer Ávila, un estudiante de la Universidad de Ciencias Informaticas que tuvo la valentía de preguntarle a Ricardo Alarcón por qué los jóvenes cubanos no podíamos viajar como cualquier otro, y fue represaliado por el sistema. Él no tuvo la culpa de que allí hubiera un cámara de la BBC, ni de la respuesta ridícula que dio Alarcón (aquella barbaridad de que el cielo se llenaría de aviones que chocarían entre ellos) Hoy Eliécer vive marginado por razones políticas. Y no es un terrorista ni un mercenario ni un apátrida, es un joven humilde, mulato, universitario, que cometió el error de ser honesto. Qué triste hacer una revolución para terminar condenando a alguien por ser honesto. ¿Para eso quiere usted que me quede, Rafael?
Dejar tu país y tu familia no es un camino fácil. Ni la solución a nada, solo es un principio. Te vas a otra cultura, tienes que aprender otro idioma, pasas momentos muy malos. Te sientes solo. Pero al menos tienes el alivio de saber que con esfuerzo puedes conseguir cosas. Mi primer invierno en Bulgaria fue muy duro, conseguí trabajo como transportista y pasé cuatro meses subiendo y bajando lavadoras para ahorrar dinero y poder viajar a Turquía. Una ilusión que tenía desde niño. Y viajé. No tuve que pedir un permiso de salida ni mi avión chocó con ninguno. Pude cumplir el sueño de Eliécer. Y me alegro de haberlo hecho. He conocido otras realidades, he podido comparar. He descubierto que el mundo es infinitamente imperfecto, y que los cubanos no somos el centro de nada. Se nos admira por algunas cosas igual que se nos aborrece por otras. También he descubierto que irme no ha cambiado mis convicciones de izquierda. Porque lo de Cuba no es izquierda, Rafael. Póngale usted el nombre que quiera, pero no es izquierda. Yo estoy de parte de aquellos que buscan el progreso social con igualdad de oportunidades y sin exclusiones. Pienses como pienses. Sin sectarismo ni trincheras. Porque eso solo sirve para enfrentar a la sociedad y sustituir verdades por dogmas.
Por último, Rafael, la casualidad quiso que terminara en un país que también estuvo gobernado por un partido y una ideología única. Aquí no hubo revolución de terciopelo como en Checoslovaquia, ni derribaron un muro como en Berlín ni fusilaron un presidente como en Rumania. Aquí, como en Cuba, la gente no conocía a sus disidentes. Aquí no había fisuras, y sin embargo, en una semana pasaron de ser un estado socialista a una república parlamentaria. Y nadie protestó. Nadie se quejó. No puedo evitar preguntarme, ¿Acaso pasaron 40 años fingiendo? Desde entonces no han tenido un camino de rosas, han enfrentado varias crisis, incluso la población ha llegado a vivir con peor calidad de la que tenía en los años 80, pero curiosamente, la inmensa mayoría de búlgaros no quiere volver atrás. Y eso que el socialismo que dejaron ellos era bastante más próspero que el que hoy tenemos los cubanos. Pero en este país no piensan en el pasado, piensan en el presente. En mejorar la economía, en resolver las desigualdades (que las hay, como en Cuba), en combatir la doble moral, los personalismos y la corrupción que generó el estado durante décadas.
El día que ese presente importe en Cuba, no tenga duda, nos veremos en La Habana.
Ivan López Monreal
 
 




















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domingo, junio 12, 2016

El accidente dónde estuvo a punto de morir (el ya fallecido -17 de agosto del 2001- ) General Raúl Menéndez Tomasevich




Se puede apreciar el talud, en un costado de la carretera, donde impactaran las palas del rotor central del helicóptero.





Tomado de una entrevista realizada en 1996 para el libro Secretos de Generales.

Periodista —¿Estuvo a punto de perder la vida?
—Es cierto. Fue cuando la "Operación Olivo". Se produjo un accidente entre Chipipa y Huambo.
P —¿Qué ocurrió?
—Uno de nuestros helicópteros MI-8, cayó arriba del automóvil Volga en que viajaba.
Bajaron mucho y al hacer un giro, una de las aspas chocó contra una loma, el helicóptero se incendió y se desplomó encima del carro.
Murieron todos los tripulantes. Los tres compañeros que iban en el asiento trasero del auto también fallecieron. El chofer, un coronel soviético, quedó herido.
A mí, que iba sentado a su lado no me pasó nada. Al parecer, como los gatos, tengo siete vidas.
Fin del testimonio del General Tomasevich
 

El día 18 de julio de 1981 Tomasevich se dirigía, por carretera hacia Huambo y había pedido que el helicóptero de Vega trasladara al Mayor Darío (Jefe de la Inteligencia Militar de la MMCA) hasta donde él se encontraba. Se trataba de una información de carácter urgente. De ser necesario utilizaría el helicóptero para trasladarse a Luanda.

Este accidente ocurrió al norte de la ciudad de Huambo (Nova Lisboa), en un lugar conocido como “la loma de la Cuca”, por estar ubicado muy cerca de una fábrica de cervezas del mismo nombre.

Aunque en la entrevista Tomasevich dice que murieron, en realidad la tripulación sobrevivió al accidente, al igual que el General Tomasevich. Tal vez haya sido una "licencia" del periodista, tal vez el viejo Tomás ya no recordara los pormenores.  

El piloto se llamaba 1er Teniente Raúl Vega García.
Raúl Vega García era de mi misma promoción y éramos amigos y vecinos de las inmediaciones de la calle Línea entre 2 y 4 en el Vedado, Ciudad de La Habana.

Vega, había sido parte integrante de la única escuadrilla de helicópteros, en el año 1978 durante el “Ejercicio Táctico en Campaña” desarrollado en la provincia de Cuando Cubango (región llamada “La Tierra del Fin del Mundo”, por los portugueses). La escuadrilla se encontraba compuesta por 5 helicópteros MI-8.

Se combatía a la UNITA, aunque Fidel Castro no lo reconociera públicamente. El 8 de marzo de 1978 fueron averiados 3 de los cinco helicópteros, durante un ataque al Puesto de Mando de Savimbi, en la confluencia de los ríos Cuatir y Malepa. Días antes había resultado herido en un pie, el Sub Teniente Bruzón, copiloto del helicóptero al mando del Teniente Argelio Morell Gil.

Estas fueron las circunstancias en las cuales se conocieron Vega y Tomasevich:

Casi finalizando el “Ejercicio” antes mencionado, con Savimbi prácticamente cercado por las tropas cubanas (tres batallones de infantería motorizada y tres compañías de infantería aeromóviles), fue cuando Tomasevich me planteó, como jefe de la escuadrilla, la necesidad de una tripulación para que permaneciera, en tierra, en la posición que ocupaba la compañía aeromóvil especial del Teniente Maurín que se encontraba muy cerca de la ubicación de Savimbi.

La posición la tenían ubicada utilizando una unidad especial de radio-goniometría (del MININT de Cuba), la cual interceptaba las comunicaciones por onda corta, mediante la cual Savimbi se comunicaba con sus subordinados.

Esta unidad triangulaba las comunicaciones y descifraba los mensajes (que de acuerdo a lo que decían, Savimbi utilizaba claves surafricanas muy difíciles). De esta forma determinaban la posición en el terreno.
Aquella noche llovía torrencialmente. Se logró descifrar que Savimbi pedía ayuda al mando surafricano y le respondían que enviarían un helicóptero a rescatarlo.

Desde horas tempranas, de aquella tarde, Vega había aterrizado en la posición, que ocupaba en el terreno la compañía aeromóvil del Teniente Maurín. Se encontraba a más de 150 kilómetros de Menongue (Serpa Pinto).

Al caer la noche llovía intermitentemente.

Vega, por radio, decía escuchar el motor del helicóptero que iba al encuentro de Savimbi y pedía autorización para derribarlo. Estaban tan cerca un helicóptero del otro que Vega informó que llegó a ver las luces de posición del aparato surafricano. Insistió en despegar en condiciones meteorológicas peligrosas. ¡Tomasevich no lo autorizó!

De ahí en adelante, el viejo Tomás, que era como se referían a Tomasevich (cariñosamente) sus subordinados, trabó una amistad que pudo costarle la vida.

Después de aquel accidente en la “Loma de la Cuca”, algunos tratamos de impedir que Vega continuara volando, pues no obstante ser un excelente piloto, se había vuelto extremadamente temerario y no reparaba en obstáculos, ni en peligros. Nuestra intención era preservarle la vida. Vega nunca lo entendió de esa manera.

Al parecer, su amistad con Tomasevich le permitió continuar volando.
Un año más tarde tuvo un nuevo accidente.
Esta vez en Caleta del Rosario (Ciénaga de Zapata), centro de recreo particular del “Comandante en Jefe” y guarida de sus lanchas rápidas “Acuarama I y II, más las de apoyo para sus pesquerías en Cayo Piedra del Sur.

Como en este segundo accidente no ocurrieron víctimas mortales, continuó volando. El General del Pino (si se acuerda) pudiera decirnos el por qué un piloto que ya había causado más de un accidente (por su responsabilidad) le permitían continuar volando.
Del Pino dirigía, en aquellos momentos la Sección de Seguridad de los Vuelos y recomendó la suspensión de vuelo del piloto.

No obstante, Vega volvió a volar y murió en la loma “El Teniente”, en el macizo montañoso “Trinidad-Sancti Spiritus”, mal llamado (hoy en día) Sierra del Escambray. En este accidente murieron además 22 soldados.


El Mayor Darío fue una de las víctimas fatales.


lunes, mayo 30, 2016

¿Pedir perdón?

El 6 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzó una bomba atómica sobre la ciudad japonesa de Hiroshima. Este viernes Barack Obama se convirtió en el primer presidente estadounidense que visita Hiroshima, lo que desató un debate sobre si el mandatario debería pedir perdón


Dudo mucho que el pueblo japonés estuviese esperando que el Presidente Obama pidiese perdón. Era más que suficiente una ofrenda floral como acto de paz y buena voluntad.

Tal vez el Presidente Truman no supiera a ciencia cierta la capacidad destructiva de una bomba atómica, aunque esto también lo dudo.

Lo que si no dudo es que la rendición del Japón, de no haberse empleado la “dichosa” bomba, hubiese costado centenares de miles de vidas norteamericanas y posiblemente, ante la testarudez de un régimen fascista, la guerra hubiera sido mucho más larga y cruenta.

Por supuesto que se sabía de lo “inminente” de la derrota, pero estaba por ver y evaluar el costo innecesario. En todo caso, si alguien debía pagar (con sus vidas) era el agresor y no al contrario.

Crimen de lesa humanidad, la cometida por regímenes que sacrificaban a sus ciudadanos en aras de un futuro incierto. Tanto es así que dudaron en rendirse ante la destrucción provocada por la primera bomba.

Es demasiado fácil, tras los acontecimientos,  jugar con las palabras y tildar a los Estados Unidos de Norteamérica de “hegemonía militar”.

No fueron los norteamericanos los que iniciaron la guerra, no fueron los yanquis los agresores. No fueron los que quisieron implantar regímenes totalitarios. Por el contrario, ellos fueron los agredidos, los vencedores y los que, en definitiva, salvaron al Mundo de la barbarie creada entre japoneses, italianos y alemanes (todos fascistas).

¿Qué compensación ni que ocho cuartos?

¿No les es suficiente la reconstrucción del país?

¿No es suficiente haberles liberado de la dictadura fascista?

Los Estados Unidos podrán haberse equivocado en muchos aspectos. En este caso no.

 
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sábado, mayo 14, 2016

Cierran “temporalmente” el mercado mayorista El Trigal

Opiniones en el Órgano oficial del Comité Central












Lo correcto no seria cerrar el mercado mayorista de producto agropecuario si no hacer cumplir lo que esta establecido y controlarlo sistemáticamente porque lo que no se controla benficia a uno y perjudica a la mayoria.

Aunque la entidad ya no estaba cumpliendo con el fin para el cual fue creada la decisión no debió ser el cierre de esta. El perjudicado, la población que se abastecía de esta. Una variante pudo ser entregarle el mercado a una Cooperativa Agropecuaria.

La solución de los problemas no es cerrar sino depurar y controlar, acciones que al parecer han sido abolidas de los que tienen las obligaciones de hacer cumplir las leyes en nuestro país. ¿Hasta donde nos hundiremos?

A mi modo de ver lo que hicieron fue botar el sofá, fue lo más fácil......

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viernes, mayo 13, 2016

La dictadura totalitaria caribeña enfurecida, ante la incompetencia de sus aduladores, se va quedando sola

El precio del crudo hace añicos el Socialismo del Siglo XXI













La dictadura totalitaria neo feudal que oprime al pueblo de Cuba se queja de que la democracia brasileña haya destituído a la terrorista Dilma Rouseff como presidenta de Brasil. La dictadura de los hermanos Castro Ruz no entiende, ni le interesa entender, que la democracia no es lo mismo que el totalitarismo stalinista caribeño. En democracia, un mandatario puede ser revocado por el senado y la cámara de representantes. Al final, estos organismos son los verdaderos representantes del pueblo. En democracia, el presidente de la nación no puede estar por encima de la ley y el orden constitucional. De manera que, legitimamente, pueden realizar un proceso político (aunque el mandatario o la mandataria) hayan sido elegidos legítimamente, pero que se encuentren excediendo las funciones de su mandato. Tan democrático es el proceso, que a partir del momento en que separan “provisionalmente” de su cargo a la terrorista Dilma Rouseff, el senado tiene 180 días para decidir (mediante el voto de dos tercios de sus integrantes) la destitución definitiva.

No existe artificio alguno y mucho menos de la oligarquía. Intentar desconocer las leyes democráticas (como hacen los hermanos dictadores) es intentar confundir a los pueblos de nuestra América. No se trata de revertir un proyecto político. Se trata de no permitir que una sola persona desgobierne una nación. No se trata de derrocar a un gobierno. Se trata de impedir que una persona haga trampas. Tampoco se trata de usurpar el poder, puesto que en breve se repetirán las elecciones y el pueblo brasileño podrá elegir a un nuevo presidente que no sean los tramposos Rouseff o el “pobrecito” millonario Lula da Silva.

No son revolucionarios y mucho menos progresistas.

El Sr. Lula y la Sra. Dilma son vulgares ladrones comunistas que se han estado enriqueciendo a costa del pueblo que les eligió, pensando (el pueblo) que eran honestos revolucionarios “comunistas”.
La única amenaza contra la paz y la estabilidad de las naciones americanas es el populismo totalitario.
La zona de paz de la CELAC es la “paz del comunismo” caribeño de “aquí no se mueve nadie” o “dentro del populismo todo/fuera del populismo nada”.

El dictador Raúl Castro, como todo buen comunista, nunca ha dicho que cuando el populismo comunista asalta el poder, es para siempre.

¿Qué otra lección “democrática” podrá darnos un señor que lleva más de medio siglo oprimiendo al pueblo de Cuba?

Raúl Castro lleva aplicando en Cuba una política económica contraria a la de “choque”.
La política de la MELCOCHA.
La misma que desearía se implantase en todo el Hemisferio Occidental.

Raúl Castro MIENTE

No se trata de desmontar políticas sociales. De lo que se trata es de que unos ladrones, como Dilma y Lula, se enriquezcan con el sudor del pueblo trabajador, tal y como lo han hecho los hermanos Castro. Se trata de que los allegados de estos políticos ladrones no continúen beneficiando a sus ladrones comunistas afiliados. Se trata de restablecer el orden económico para que el país crezca en vez de empobrecer a costa del sudor y sacrificio de un pueblo trabajador.

El pueblo brasileño y los combativos movimientos sociales han comprendido (a tiempo) que las fuerzas políticas de izquierdas son un cáncer para la economía de un país. Es por eso que apoyan la actuación de sus representantes y sus senadores elegidos democraticamente para evitar que los ladrones continúen actuando fuera de la ley y el orden constitucional.

Con certeza los importante programas sociales serán revisados y ajustados para que redunden en beneficio de la clase trabajadora y no solo para el enriquecimiento de una banda de ladrones en nombre del «neo esclavismo del siglo XXI».








lunes, mayo 09, 2016

Epílogo - El secreto mejor guardado de Fidel

Una propaganda desnorteada, en un canal televisivo de dudosa financiación




Las primeras palabras del moderardor ya son erradas.

No es cierto que desde el mismo año 1959 se instaurara en Cuba un régimen "socialista".
No ha sido la isla el objeto de las agresiones, sino más bien el régimen que pretendieron instaurar los hermanos Castro y que finalmente consiguieran, a fuego y sangre, implantar.

Si nos atenemos a los hechos, la revolución «de los humildes, por los humildes y para los humildes», termina en el mes de abril de 1961; en el momento en qué, utilizando el preludio de la invasión (conocida como Bahia de Cochinos o Playa Girón) Fidel Castro proclama el carácter "socialista" del proceso que venía construyendo desde el primero de enero de 1959.

El autor, en su libro plantea  que "puede existir democracia sin socialismo, pero que no puede existir socialismo sin democracia". Y yo le pediría que me dijese: Cuales son los países "socialistas" en los que haya existido la tan cacareada "democracia socialista"?

Será verdad que, como dice el archicomunista Julio Anguita: "El socialismo no es más que la democracia llevada hasta sus últimas consecuencias"?

La invasión de Checoslovaquia, ocurrida el 5 de enero de 1968, apoyada por Fidel Castro, fue el primer paso hacia el restablecimiento de relaciones cordiales con la Unión Soviética, tras el enfriamiento ocurrido luego de la ningunización (Fidel Castro) durante los acuerdos entre la URSS y los E.U. finalizada la Crisis de Octubre (Crisis de los Cohetes).

Algo verdaderamente sorpendente es que el autor del libro afirme que la administración Reagan haya autorizado el narcotráfico, realizado por la CIA, para el financiamento del apoyo a la contrarevolución en Nicaragua. Por la misma regla de tres se podría afirmar que la dictadura de Fidel Castro autorizaba al Departamento MC, dirigido por el Coronel Antonio (Tony) de la Guardia, a realizar misiones de apoyo al narcotráfico, utilizando las aguas jurisdiccionales del la República de Cuba.

Era posible que un grupo, no. Un Departamento del Ministerio del Interior (de la dictadura) realizara operaciones de narcotráfico, no. Que realizara operaciones de "apoyo" al narcotráfico, utilizando las aguas jurisdiccionales de la República de Cuba, SÍ. Y con, no solo el conocimiento de Fidel Castro, sino con su aprobación.

Ante la negativa de la URSS de apoyar lo que sucedía en Nicaragua,  El Sálvador y Angola, Fidel Castro necesitaba dólares. Gorbachov prohibió hasta los depósitos auxiliares de combustible para la aviación cubana que combatia en Angola.

No se trataba de un problema de imprudencia por parte de Fidel Castro. Más bien se trataba de un problema de supervivencia. No se puede olvidar que en esos momentos Fidel Castro tenía dos ejércitos fuera del país. (Nicarágua 4 mil efectivos) (Angola 60 mil efectivos).
En 1989 Moscú anunció que habia iniciado las disminución de asistencia militar a Nicaragua desde finales de 1988. La visita de Shevardnandze a Managua (la primera de un funcionario soviético de tan alto rango) en octubre de 1988 confirmó esta reducción de entregas de armas y anunció una nueva época de cooperación económica en un contexto de paz (abierto por acuerdos centroamericanos). Tass, oct. 5 y Pravda, oct. 61989.


No es difícil imaginar que los planes de actuación en contra del régimen dictatorial, por parte de los Estados Unidos, haya sido "oxidado" (por decirlo de alguna manera), en el momento que se les adelanta y pone en marcha la tristemente famosa "causa 1/89".

Regresando al tema que nos ocupa: Cómo reclamar que se produzca una democratización de una dictadura?  Ya lo dijo Raúl Castro (intentando ser chistoso) en el último (ojalá) Congreso del Partido. En caso de existir dos partidos, en Cuba, uno sería dirigido por Fidel y el otro por Raúl.

Cuba no necessita una "tercera independencia". Cuba lo que necesita es; INDEPENDENCIA y punto.

Fidel Castro no consigue una soberania de Cuba, frente al "imperio". Fidel Castro impone un régimen social totalmente ajeno al Hemisferio Occidental. De manera que lo que necesita Cuba es: librarse de una dictadura que mantiene en afrentas y oprobios sumido a su pueblo. Lo que Cuba no necesita, como no lo necesita ningún outro país, son políticas de izquierdas.

Por supuesto que el Sr. Andrés Sorel tenía razón cuando le dijo a Carrillo que lo peor que podía hacer era invitar a peronajes izquierdistas a visitar la URSS. Cualquiera que traspasase la "Cortina de Hierro", inmediatamente se percataba de que aquello era una mentira colosal.

El embargo comercial, que no bloqueo, como dice el autor del libro, fue consecuencia de las sin sentido y disparatadas "medidas" económicas impuestas por la incipiente dictadura en los primeiros años. Es verdade que no han surtido el efecto deseado y que cincueta y tantos años después ua administarción norteamericana ha decidido intentar ponerle fin. Pero es a los cubanos a quienes les toca poner fin a una dictadura atroz y no al "imperio".


http://manchiviri.blogspot.pt/2007/02/valoracin-del-general-de-divisin.HTML


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sábado, mayo 07, 2016

¿De quién escribe Guille? ¿Rollings o Beatles?

¿Contexto histórico?

Respuesta a Guille Vilar sobre el artículo publicado en

Cubadebate

http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/05/06/de-que-estan-hablando/#.Vy1DcLn2YdU

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
Sr. Guille Vilar:
 
Para hablar del contexto histórico, o de como fue recibido el fenómeno “The Beatles” por parte de la incipiente dictadura totalitaria neo feudal, no basta con referirse a la década de los años 60 del Siglo XX, sino más bien ir directo al año en que surgió el fenómeno (1963). Era la época en la que los padres de aquellos adolescentes les tildaban (al grupo de Liverpool) de irreverentes, pero que nosotros no les veíamos de esa forma; más bien como algo nuevo y diferente.
 
Acostumbrados a los imitadores de Elvis, el grupo inglés rompía moldes y esquemas. Lo de la libertad, el modo de vida, el como vestirse y el como amar vino después. Yerras cuando dices que era algo inédito en la cultura occidental, intentando desconocer lo irreverente de Elvis y sus movimientos eróticos de cadera o el tipo de peinado (mota) que utilizaba.
 
Usted sabe perfectamente que los Rollings nunca dejaron de ser los segundones; tanto que son pocos los éxitos, que recordamos,de esta banda.
Contrariamente a lo que dice, no tuvo que transcurrir mucho tiempo (solo dos años) para que los Beatles fuesen aceptados a nivel de sociedad (26 de octubre de 1965- En el Buckinghan Palace los Beatles son coronados con la Orden Miembros del Imperio BritánicoMBE por la Reina de Inglaterra.). No es hasta el año 2004 que Mick Jagger es coronado con semejante título.
 
Los Rolling Stones en sus comienzos llamaron de inmediato la atención de la prensa inglesa por su aspecto rudo y desaliñado y la forma obscena en que interpretaban sus canciones, actitud que por cierto era alentada entusiastamente por su manager Andrew Loog Odlham, quien deseaba convertir a la banda en la antítesis de los Beatles.
 
Sr. Vilar, no se puede silbar y tocar la flauta. Culpar a la desinformación no siempre evita caer en vacíos conceptuales. El rompimiento de relaciones diplomáticas con los Estados Unidos ocurre en 1961 y para nada tiene que ver con el fenómeno Beatle. Que se sepa la dictadura jamás rompió relaciones con el Reino de la Gran Bretaña y el Norte de Irlanda. Mucho menos tiene que ver, que fuera prohibida la difusión de algún tipo de música, con el embargo económico y sí, por considerarse un «posible» elemento de diversionismo ideológico.
 
¿Cómo iban a circular los discos por las tiendas de música?
 
No mienta Sr. Vilar.
 
Las emisoras cubanas tenían prohibido transmitir dicha música (la música del enemigo imperialista) y no porque se hubiera roto el vínculo comercial. No obstante, se contradice cuando afirma, por un lado, que el pueblo no tenía posibilidades reales de enterarse y por el otro recuerdas como de niños escuchábamos la radio norteamericana en busca de nuestra música preferida y no la de los olvidados del Mosambique de Pello.
 
Pretende ignorar, Sr. Guille, que cuando los Beatles triunfan en los E.U. venían precedidos por una increíble fama europea. Los norteamericanos, de inicio, intentaron ningunearles. Pero lo bueno, es bueno y se impone.
 
A mis trece años de edad, me encontraba en Inglaterra y tuve el privilegio de ver sus representaciones y, mis padres, comprarme los dos primeros LP, que luego serían reproducidos (clandestinamente) en Cuba, a mi regreso. Al menos, mis amigos (que no eran pocos) pudieron escucharlos sin el “dichoso” pitido (radio-interferencia) que teníamos que soportar.
 
¿No recuerda Sr. Guille cuando, en las fiestas, nuestros padres nos pedían que pusiéramos «esa música» “bajito”?
 
¿Cuántas veces no nos imponían, entre una y otra canción de los Beatles, que dejáramos escuchar alguna música cubana a todo volumen?
 
Como puede ver, Sr. Vilar, el artículo va de los Rolling o el contexto y ya emborronamos varias cuartillas escribiendo sobre Beatles.
 
Por supuesto que no todos tuvimos las mismas experiencias, pero no se puede negar que todos sufrimos un aislamiento musical de, “a por gusto”.
 
Sr. Vilar, el único sentido de compromiso que usted puede tener, a sus sesenta y tantos años, es con la dictadura. Solo escribiendo artículos como este, es que usted se reafirma y se compromete. Su madurez es irrevocable.
 
Y le soy sincero: Nunca había leído o escuchado un pronunciamiento tan bochornosamente adulador de la dictadura de los hermanos de Birán.
 
¿Acaso no se da cuenta que en su artículo esta comparando las dictaduras de derecha en Argentina y Chile, con una “dictadura del proletariado”?
 
¿Intenta hacernos creer que la dictadura que aun hoy nosotros sufrimos es menos mala?
 
¿No estará escribiendo para un público que no es el suyo?
 
¿A que viene eso de… un asesinado pagado por los norteamericanos?
¿Qué tiene eso que ver con Beatles y Rollings?
 
Ninguna de las dos agrupaciones eran norteamericanas. Pero el enemigo de la dictadura totalitaria hablaba y cantaba en ingles. Era de mal gusto, incluso, el hablar la lengua de Shakespeare. Por cierto, también era inglés y no yanqui.
 
Le recuerdo que en 1961 ninguna de las agrupaciones existía.
 
Debo aclararle algo: Los Rolling son fundados, como agrupación musical en abril de 1962, pero su meteórica carrera solo llega a su climax en 1965 con la canción «(I Can´t Get No) Satisfaction».  Sin embargo, el éxito de los Beatles fundados a finales de ese mismo año, llega al año siguiente (1963) con el LP «(Please Please Me)».
 
Debe estar muy mal cuando para escribir sobre el contexto y los Rollings, babosea tanto a favor de la dictadura. Más de la mitad del artículo. Una tercera parte de los Beatles.
¿No se avergüenza? Seguro que no, porque para escribir como lo hace no se puede tener ni pizca.
 
Para finalizar: Convido a leer el artículo del Sr. Vilar. Verán que es cierto lo que digo y…, al final hasta se refiere a los yihadistas del estado Islámico y sus crímenes

 

martes, mayo 03, 2016

¿Dónde están los 112 mil 468 millones de dólares que pagó Venezuela?

¿Dónde están los 112 mil 468 millones de dólares que pagó Venezuela?







Por Rolando Pupo Carralero


El pasado 10 de abril el dictador venezolano Nicolás Maduro celebró otro aniversario del programa Barrio Adentro fundado por Hugo Chávez para llevar médicos cubanos a zonas populares de Venezuela.  Maduro afirmó que el gasto de este programa durante 13 años había sido superior a “los 250 mil millones de dólares invertidos en la salud del pueblo”.  La aritmética dice que 250 mil millones en 13 años son un promedio de 19 mil 230 millones de dólares anuales. 

En salud pública los mayores gastos son los pagos al personal médico, y los equipos, instrumentos e insumos especializados (rayos X, microscopios, laboratorios, reactivos para muestras y análisis, somatón) y Maduro aclaró que una buena parte de ese dinero habían sido salarios para los médicos cubanos.  Si los pagos de Venezuela al régimen castrista por el  personal médico cubano fueron el 40% de los gastos, los de equipos e insumos el 50%, y el 10% restante mantenimiento constructivo y nuevos “ambulatorios” (así llaman en Venezuela a los consultorios de barrio), y pensemos que el 10% de equipos, instrumentos e insumos especializados Venezuela los compró a Cuba.  

Del gasto anual de 19 mil 230 millones de Venezuela, el 40% por pagos a Cuba de personal médico, son 7 mil 692 millones. El 50% gastado en equipos e insumos son 9 mil 615 millones anuales, y si el 10% de esa cifra se pagó por productos médicos comprados a Cuba, serían 961 millones anuales. Sumando ingresos por personal médico y por venta de productos médicos, es un total de 8 mil 653 millones de dólares anuales entrando a Cuba solamente desde Venezuela durante 13 años. O sea una verdadera estafa a Venezuela porque en esos 13 años estos ingresos suman 112 mil 468 millones de dólares.  De hecho el vicepresidente de la dictadura castrista Marino Murillo dijo que en 2014 los ingresos que Cuba tendría en solo ese año por la venta de servicios médicos serian de más de 8 mil 200 millones de dólares.  

Nunca la Unión Soviética subsidió a Cuba como ha hecho Venezuela solamente por colaboración médica con  8 mil 653 millones anuales. Comparen con el turismo a Cuba, que deja  un poco más de 2 mil millones anuales, o las remesas del exterior, unos 2 mil 500 millones de dólares anuales.   

¿A dónde fueron  a parar los  112 mil 468 millones de dólares que recibió el castrismo?  Para que se tenga una idea de lo que esto representa, la monumental ampliación del Canal de Panamá que ha durado siete años, tiene un costo de 5 mil 200 millones de dólares y la planta hidroeléctrica más  grande de Centroamérica en el río Reventazón en Costa Rica tiene un costo de mil 379 millones de dólares y generará electricidad renovable a más de medio millón de personas.  

Con el dinero sustraído a Venezuela por el castrismo: ¿Cuántos alimentos importaron para mejorar la alimentación del pueblo y vender productos a precios alcanzables? ¿Cuántos materiales de construcción para reconstruir casas destruidas por huracanes? ¿Cuántos ómnibuses para mejorar el transporte? ¿Cuánta ropa y calzado para vestir mejor a los cubanos? ¿Cuántos juguetes para los niños? Los responsables de esta estafa merecen el repudio de los cubanos.   ¡Y también merecen la cárcel!  
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jueves, abril 21, 2016

¿Por qué se le perdona la deuda a Cuba?

¿Por qué se le perdona la deuda a Cuba?:

¿Cómo hacerse idea de esa enormidad? Se podrían decir el número de colegios o de centros de salud a los que equivale esa cifra, pero creo que es más justo ir al origen: equivale a 133 euros aportados por cada uno de los 19.700.000 contribuyentes que se disponen a presentar su declaración del Impuesto sobre la Renta. Es un 0,25% del PIB, de toda la riqueza nacional, lo que un Gobierno sin principios ni inteligencia se dispone a regalar a Fidel y Raúl Castro.
Y de paso, digo yo, resarcir (con ese dinero) a los empresarios españoles radicados en Cuba.



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