jueves, 15 de febrero de 2007

Menos mal que es difícil creerme

Menos mal que solo es difícil creerme, lo que quiere decir que con un poco de sentido común y buena voluntad lo lograrás.

Hoy en día los maestros cubanos proceden de escuelas emergentes y son escogidos entre ex-alumnos desertores del sistema educacional y en la inmensa mayoría marginales. Osea los maestros carecen de la preparación necesaria y eso se traduce en una mala educación.

La salud universal es puro cuento. Los hospitales estan destruídos y su estado higiénico sanitario es deprimente. No hay medicinas, ni detergentes, ni utencilios de limpieza y si muchos ratones y cucarachas.
La leptospirosis mató al General Lopez Cuba y eso que se encontraba hospitalizado en el CIMEQ.

La exportación de los servicios de salud trae como consecuencia que, por ejemplo, en el hospital Calixto García casi no existan médicos cubanos y la población tenga que ser atendida por alumnos, extranjeros, de medicina.
El altruísmo, en éste caso, es solamente politiquería barata.
Claro, todo tiene matices y aplaudo el intento de alfabetizar al resto del mundo que aun no lo ha conseguido (me refiero al mundo) (aplausos prolongados).

También es verdad que ningún niño en Cuba se encuentra sin escuela. Pero a que precio? Al precio de vivir miserablemente desde que nace hasta que muere?
No es hora ya de que analicen que las escuelas en el campo fué una idea rebatida por el pueblo cubano. Niños esclavos de un trabajo obligatorio que hasta los propios campesinos rechazan puesto que son más las pérdidas que los beneficios.

Es verdad. Cuba es un pueblo culto. Hasta las jineteras son universitarias. Ya lo dijo Fidel Alejandro.

El fidelismo es un sistema totalmente injusto. Aquellos que lo quieren seguir viendo como un paradigma, felicidades, continúen por ese camino que van a llegar muy lejos...No obstante, les recomiendo que se afiancen a las ideas y no a los hombres que se encaprichan por llevar las ideas (por muy buenas que estas sean) a la práctica y no dudan en sacrificar a sus pueblos en ara de su egolatría.

La revolución cubana dejó de existir en el momento que, sin consultar al pueblo de Cuba, Fidel Castro se decidió por un régimen totalitario. A partir de ese momento solo existe el "fidelismo".

El fidelismo se encuentra en uno de sus peores momentos, pues el sistema se muere con él. Está por ver si la sarta de payasos, corrompidos hasta la médula de los que se ha rodeado, logran mantener su modelo dictatorial non plus ultra. Solo les queda la esperanza. Canten con Silvio en el velorio.

VIVA CUBA LIBRE