Fidelismo: Régimen político fundado en el predominio del totalitarismo de la miseria como elemento catalizador y aniquilador de riqueza.
Por Mario Armando Riva Morales
Por desgracia la
idea anexionista no tiene futuro. Para algunos resultaba ser una necesidad.
Desde que surgió
la idea en el siglo XIX, muchos cubanos han sustentado la idea.
Infortunadamente eran minoría. En el mencionado siglo compitieron (de inicio
con cierta ventaja) contra los independentistas y también contra los
autonomistas. La idea de anexar nuestra patria, a la patria de Lincoln tiene
tanto valor, como pueda tener el síndrome del “Internacionalismo Proletario”.
Desde hace dos
siglos, en todas las etapas por la que ha transcurrido nuestro país, han
existido cubanos que de buena fe (y con poco juicio) han considerado válida la
idea. Han existido desde la colonia, hasta nuestros tiempos en, que nos vemos
en cadenas y oprobios sumidos hace más de 50 años.
Achacar esta
idea a los que aplaudieron el desembarco de soldados yanquis en las costas
cubanas, es peor que defender la inocencia del Mayor General Calixto García
Iñiguez ante la sedición de las tropas que apoyaban la operación e intervención
de los Estados Unidos en los asuntos cubanos de España. Es peor que el insulto
a la memoria de aquellos que en los años 30 del pasado siglo consiguieron la no
intervención. Ni son aquellos que hoy en día piden que en Cuba se haga lo mismo
que en Kosovo, Irak o Afganistán.
Es que el
objetivo no es el mismo. Por mucho que pretendan, en Cuba no existen
diferencias étnicas. Hoy por hoy, ni amenazas que pongan en peligro la paz y la
seguridad.
Si el archipiélago
cubano hubiese sido anexado a los Estados Unidos, antes de la guerra de
secesión, no tuviéramos que estar padeciendo una dictadura totalitaria
neofeudal en poder de unos mal nacidos cubanos de apellido Castro Ruz.
Resulta triste
decirlo, pero es verdad. No se trata de la Unión Europea, que aun llevando
el lastre de una simbiosis burgo-aristocrática pretende unir pacíficamente lo
que todavía se considera la “culta Europa”. Los Estados Unidos no necesitan más
ningún socio en su unión. Les sobra con los actuales.
Ahora bien, los que
enarbolan la bandera del anexionismo, no son otros que los propios
anti-anexionistas. Quitémosle la careta y comprobemos que son los
neofeudalistas de siempre. A sabiendas que el pueblo cubano (en su mayoría)
nunca ha querido ser parte de la unión (craso error), tildan de ello a todo el
que disienta del régimen totalitario, utilizando cualquier apelativo.
Lázaro Fariñas,
el colaborador, de el inquisidor www Rebelión, publicita un video, pero no se
atreve a poner el link. Tal vez por miedo a demasiada publicidad dentro de Cuba
no sea permitido.
Ataca a todo
aquel que difiera del sistema que tan vehementemente defiende. No importa
quién, no importa cuando. Lo suyo es atacar. Esa es la orden-consigna, o la
consigna-orden. Desacreditar a todo el que se mueva. Si se es repetitivo no
importa. Si se miente, no importa.
Las bajas
pasiones, en personas comunes, son menos dañinas que en personajes públicos con
mucho poder. Es el caso de Fidel Castro durante la crisis de los misiles, o de
octubre. Como quieran llamarle. A Fidel Castro le importaba un bledo no, varios
tampoco. Le importaba un carretón de bledos lo que sucedería en Cuba, si en un
arranque de demencia los rusoshubieran
hecho caso a sus recomendaciones.
Pero es que los
norteamericanos no quieren incorporar a Cuba como un estado más de la Unión, Sr. Fariñas. A los
americanos les importa más la situación de los cubanos en el sur de la Florida, que el mismísimo
territorio que ocupa la mayor de las Antillas.
En la mente de
los cubanos de aquí, y de allá, se encuentra el mismo fin: acabar con la
dictadura totalitaria neofeudal.
Desde hace
muchos años el periódico “Abuelita”, órgano oficial del régimen, en su sección
“Cartas a la redacción”, publica algunas quejas y “denuncias” (pasadas por el
filtro inquisidor de la dictadura), acerca de hechos y situaciones que
perjudican a la ciudadanía. A vuelta de correo, la dirección emite “opiniones”
(venidas desde lo más alto), pretendiendo esclarecer conceptos y recomendando
“acciones” para “evitar” o “cortar males” que según la apreciación de esa
dirección, entorpecen o “pueden entorpecer” el desarrollo del proceso
totalitarista. Otros libelos “brindan” posibilidades semejantes, a “cualquier
ciudadano” que desee ejercer ese “derecho”.
El Sr. Crispín
sabe perfectamente bien, por ser cubano, que quienes tienen que dar respuesta a
esas “inquietudes”, no son otros que los censuradores. Estos personajes no son
desconocedores, ni menosprecian tales “inquietudes”. Se trata de un juego
macabro de pretender dar a entender que el pueblo se puede quejar en los
medios.
Lo que
verdaderamente sucede es que, el jueguito, se torna muy complejo al tratar de
explicar lo inexplicable. Los censuradores son arrogantes y prepotentes, no
magos. Se encuentran obligados a dar respuesta a la sin razón y no encuentran
como. Es entonces que deciden dejarla pasar, a ver si cuela.
De repente,
entra en acción un chivo expiatorio, de nombre un tanto cómico, intentando
paliar la incomodidad de los todavía crédulos (gente con muchos años a cuestas)
echándole cobardemente, la culpa al viento. Si, al viento. Si fuera valiente
mencionaría nombres y apellidos.
Si lo que
escribe Crispin fuera verdad, al régimen de los hermanos dictadores le quedaría
la mitad del tiempo que dura un merengue a la puerta de un colegio. Si en
verdad, la mayoría de los (cada día menos) dirigentes y funcionarios del
gobierno respondieran a las quejas e inquietudes de la población otro gallo
cantaría. Dejarían de irrespetar la sensibilidad de un pueblo que se encuentra
humillado e impotente, ante tanto totalitarismo.
Sr. Crispin, usted
sabe perfectamente que el desgobierno que impera en Cuba, hace mucho tiempo
(más de 50 años) que no está obligado a nada, para con el pueblo cubano. Hace
tan solo unos meses se comenzó a escuchar algo así como “el tiempo de
permanencia en los cargos”. Y esto solo tendrá efecto dentro de los próximos
diez años. ¡Arreglados estamos! De aquí a allá tendrán tiempo de “rectificar” más
de una vez.
Lo que no tiene
justificación, Sr. Crispin, es el sistema impuesto al pueblo cubano. Todos
conocemos como se encubren los más altos dirigentes, hasta cuando cometen actos
de violencia doméstica. Actos, que por supuesto no aparecen en los medios. De
ahí, es que el pueblo cubano considere que los autoproclamados dirigentes son
tan corruptos, como superiores son al resto de los ciudadanos. Como tales actúan.
¡Ojala se
pudiera enfrentar a la maquinaria totalitaria con todos los medios! Para eso,
los medios no estarían en manos de los corruptos funcionarios que tanto daño
ideológico, político, legal y moral, le han provocado al pueblo de Cuba.
Raúl Castro,
viejo especialista o especialista viejo, en conspiraciones, que es así como se
le llama en las “altas esferas” a los bretes y chanchullos barriobajeros,
intenta regalarnos (que no vender) algo nuevo con eso de la “profundización de
la democracia socialista”.
Democracia: Tan
llevada y tan traída, que ya ni los mismos demócratas saben a ciencia cierta de
que se trata, porque después de tantos años, sabemos que el poder jamás lo ha
detentado el pueblo, sino la casta de funcionarios que pretende representarle.
¿Acaso
las “consultas” al pueblo son algo nuevo?
¿Acaso
las palabras “lineamientos” u “objetivos de trabajo” son algo novedoso?
¿Es
que acaso Fidel y Raúl Castro no se han arrogado el derecho, durante medio
siglo, de menospreciar la opinión del pueblo?
El 11 de junio
del 2007, Francisco Umpiérrez Sánchez publicó un trabajo titulado “Fidel Castro y el chándal de Adidas”.
La Bestia Ilustrada
había aparecido en todos los medios vistiendo un mono deportivo que en España
llaman “chandal”.
No es que algún
apologista quiera ver en ello una victoria del capitalismo sobre el socialismo.
Para mí está claro: Es una victoria del mercado libre en democracia sobre el
sistema de mercado estatal neofeudal.
Sobre el uso del
mono deportivo Fidel Castro dijo: “Esto me lo critican a mi, pero esto es lo
que da el Inder (Instituto Nacional de Deportes), no se me ponen a cobrar”. “No,
hombre, yo no busco (...) ninguna publicidad”. “Lo otro es ponerme el traje que
usé durante toda la vida”.
Preguntas:
¿Por
qué Fidel Castro tiene que usar un mono de marca Adidas?
¿Por
qué Fidel Castro no utiliza un mono deportivo fabricado en la Industria Deportiva
perteneciente al INDER?
¿Por
qué Fidel Castro no se compra un mono deportivo en una Tienda de Recuperación
de Divisas (TRD)?
¿Por
qué razón el INDER tiene que regalarle un ¿? mono deportivo a Fidel Castro?
Fidel Castro y su amigo Atilio Borón
Respuestas:
Utiliza la marca
Adidas, porque representa el triunfo de los campeones a nivel mundial. Es un
mensaje subliminal.
No utiliza un
mono deportivo confeccionado por la Industria Deportiva,
porque además de ser la tela de mala calidad, su confección es detestablemente
mala.
No se compra un
mono deportivo en las TRD porque supuestamente el no tiene acceso a la moneda
convertible (MC). Su salario (en moneda nacional) jamás le permitiría adquirir
una pieza cuyo valor de venta es acrecentado en más del 240% del valor al que
fue comprado de forma mayorista en el extranjero. A esto en España se le llama
“cachondeo”.
El INDER tiene
la potestad de regalarle un mono deportivo a Fidel Castro, en detrimento de
algún atleta o de algún dirigente deportivo. La firma Adidas suministra
esencialmente para los deportistas. El INDER distribuye a como le venga en
ganas.
Fin de las
preguntas y respuestas.
El caso es que
cuando una persona se convierte en un personaje público, todo lo que diga o
haga tendrá su consiguiente repercusión.
Fidel Castro
podrá decir lo que se le antoje, pero de que ha hecho una publicidad “gratuita”
a la marca Adidas es una realidad.
Dejémonos de
historias de si el capitalismo o el imperialismo. Fidel Castro es contrario a
todo lo que sea publicidad comercial. Lo de él es propaganda política. Esa es
la única que vale, siempre que sea a su favor.
Mi conclusión es
que debemos llevar aquello que se encuentre bien confeccionado, que sea
apropiado para la ocasión y fabricado con la mejor calidad. Si es de una marca
o de otra es lo de menos.
Si la pelota
marca Yara, tiene la misma calidad y confección que la Wilson, nos enfrentaríamos
al siguiente capítulo. Volúmenes de producción y puesta en el mercado. Por
último acudiríamos al intermediario del intercambio. Al dinero. ¿Cual de las dos
pelotas tiene el mejor precio?
Nada de esto
tiene que ver con política y a la vez tiene que verlo todo.
Aquellos que
falazmente se refieren al “mundo del consumo”, les debe ser aclarado que es un
término acuñado por lo más retrógrado del neofeudalismo totalitario. Todos
consumimos. Unos más, otros menos, en dependencia del poder adquisitivo que
tengamos.
El “mundo del
consumo” es la tapadera ideal para el ineficiente mercado estatal neofeudal.
Todo lo demás es
verborrea inmunda intentando confundir a personas, que de buena fe escuchan los
cantos de sirenas neofeudalistas que se enquistan proclamando que primero es el
bienestar social.
No, queridos
amiguitos. Primero son los bienes materiales. Son ellos los que hacen realidad
el bienestar social.
El periodista se
pregunta si el capital lo es todo y si el trabajo no es nada.
Sr. Francisco,
ambos conceptos se encuentran indisolublemente ligados entre sí. Sin trabajo es
imposible el capital. Por mucho que se trabaje, sin capital no hay riqueza.
No se esfuerce
tanto en tratar de explicar términos económicos. Solo le faltó explicar el
asunto de los impuestos sobre el valor adquirido.
Solo le pido una
cosa: Aplique lo mismo a una economía neofeudal y comprobará que el trabajador
le venderá su fuerza de trabajo, no al capitalista, sino al funcionario, que va
a se lo mismo, pero como no es DUEÑO, pondrá a disposición del dictador
totalitario el fruto del trabajo realizado, o sea, el plusproducto.
Es por esto y no
por otro motivo que los que no le conocen, se asombran de que Fidel Castro se
muestre en público utilizando la marca Adidas, cuando debería estar
publicitando una marca Yara. Porque en un régimen neofeudal los trabajadores
representan el “producto variable” y son portadores de las relaciones
neofeudalistas de producción.
Sr. Francisco, la
economía es matemática pura y dura. Asociada a la política lo único que cambia
son los nombres.
Mateo dice en el Evangelio algo así como “No
vayas anunciando con trompetas las limosnas o las ayudas que das a la gente,
que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha”.
Frei Betto cataloga
la salud de Fidel Castro como “excelente” y de “brillante lucidez”.
Sin el menor
ápice de vergüenza, Frei Betto le confiesa que le gusta la división social del
trabajo del sistema totalitario, donde “el pueblo cuida” de la producción
económica.
¡Es
de risa! ¿Cuál producción?
Sin pudor alguno
profiere una serie de estupideces (que al decrépito ancianito le encanta
escuchar). Que si Raúl Castro se ocupa de la política y Fidel Castro de la
ideología. ¡Frei Betto da asco!
No se limita a
proferir semejantes dislates, sino que los pluraliza diciendo que todos (me
imagino que los presentes en la maratónica reunión) la han apreciado así.
Frei Betto
considera que debe extender su ponencia y proclama que él ha logrado conocer
bien el sistema dictatorial, totalitario y neofeudal implantado en Cuba por los
hermanos dictadores.
En una falta de
respeto descomunal, se refiere a José Martí, simbiotizándolo con el marxismo y
la pedagogía Jesuita.
Hasta aquí,
podíamos pensar que Carlos Alberto (su verdadero nombre) había sido algún día,
una persona sana y seria. A partir de este momento, podemos comenzar a dudar de
la higiene cerebral del controvertido personaje. Lo de la seriedad ya lo poníamos
en duda hace muchos años.
Me resulta
extremadamente doloroso que un predicador de la orden de Santo Domingo sea
capaz de representar un papel de bufón.
Carlos Alberto
va un poco más lejos cuando dice que Dominicos y Jesuitas se han puesto de
acuerdo. ¡No me imagino como!
Para los
Jesuitas, la doctrina de los Dominicos deja poco lugar a la libertad humana.
Los Dominicos, por su parte, dicen que los Jesuitas no hacen justicia a la
gracia divina.
Los
hermanos Castro Ruz se defecan en la libertad humana y les importa un bledo la
gracia divina. A no ser cuando le puedan sacar algún provecho.
Carlos Alberto
dice que el sistema ha atravesado varias etapas y las define en: emulación, rectificación
y lineamientos.
Definamos las
palabras:
-Emulación es la imitación de acciones ajenas con
afán de superación.
-Rectificación quiere decir corregir o
perfeccionar.
-Lineamiento es una tendencia, una dirección, un
rasgo característico. Algo que está en sintonía con la ideología o con el
partido político.
A partir de este
momento ya podemos decir sin temor a equivocarnos que el término emulación ha
resultado un rotundo fracaso durante 50 años. A continuación no nos
equivocaremos si decimos que desde los años 80 Raúl Castro ha intentado
(infructuosamente) en corregir y/o perfeccionar la imitación de “las acciones
ajenas”. Por último, la tendencia o el rasgo característico que define a la
dictadura de Fidel y Raúl Castro están en perfecta sintonía con la ideología
totalitaria de un partido único.
¿Cómo es posible
mejorar una obra, mal llamada “social” luego de 50 años de cometer los mismos
errores?
¿Cómo es posible
dejar de pensar que durante 50 años se han empeñado mentir deliberadamente en
aras de una dictadura neofeudal?
Solamente una
persona enajenada es capaz de proferir que un sistema dictatorial totalitario
neofeudal sea una obra evangélica.
El Evangelio es
una noticia. Una obra evangélica debe ser la forma de construir la noticia. No
constituye un fin en si misma.A no ser que Frei Betto quiera decir que
el sistema, que los hermanos dictadores han implantado en Cuba, resulta ser una
mala noticia.
La noticia de
Jesús Cristo, no era dar comida a quienes pasaban hambre, sino el derecho que
estos tenían a no pasarla. Jesús, como ser divino podía dar salud a quién
estuviera enfermo, pero no pretendía que la noticia fuese otra que el derecho
que tienen los enfermos a ser atendidos. Lo mismo sucede con el amparo o el
desocupado. Esa es la letra del Evangelio.
En Cuba, Sr.
Carlos Alberto, la “Libreta de Abastecimiento” ha mermado año tras año. Eso no
es dar de comer a los que pasan hambre. Es posible que los enfermos sean
atendidos por médicos (hoy en día estudiantes extranjeros en su inmensa mayoría),
pero de lo que se trata es de curar. Sr. Carlos Alberto, sin medicinas no hay
cura posible. El desgobierno se desgañita diciendo que en Cuba nadie va a
quedar desamparado, pero el desamparo es galopante y el futuro incierto. Pero
es que hasta la fecha, el desgobierno empleaba a cientos de miles de
funcionarios públicos, que hoy son arrojados a las calles. Deben procurar, por
si mismos, el pan nuestro de cada día.
Frei
Betto, usted es una vergüenza pública. Mejor dicho, usted es un sinvergüenza público
disfrazado de predicador.
Es por eso que
podemos decir que, económicamente, la inactividad (proyecto) de los hermanos
Castro Ruz es intrascendente.
¿Cómo
se atreve a decir que en el mundo, a excepción de Iberoamérica, no hay
movimientos progresistas?
¿Cómo
se atreve a calificar de progresistas a los movimientos populistas de
Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua?
¿Acaso
los movimientos árabes, desde Marruecos hasta el Golfo Pérsico son
imperialistas?
Ante la crisis
financiera de Europa existe una propuesta que muchos gobernantes no quieren
aceptar. No es la ocupación de Wall Street. Eso no resuelve nada. Y mucho menos
para Europa.
La primera parte
de la solución es, abolir todas las medidas socialistas adoptadas por los
gobiernos (de países) democráticos europeos después de la
SGM. La segunda parte concierne a la
abolición de las petro-dictaduras. La tercera parte consistiría en la abolición
de las petro-monarquías. Menos en la primera parte, el orden de los factores no
altera el producto.
Los hermanos
dictadores jamás han tenido un proyecto, a no ser el de la represión. Todas las
metas económicas que se han trazado, resultaron ser un fracaso. ¿Se las enumero? Hace mucos años que la única raíz (de
contacto con el pueblo) que le queda al régimen, es el “monstruo imperialista”.
Los pueblos tienen vivencias. Los pueblos comprenden perfectamente la
situación, aunque no sean capaces de darles solución.
Los
intelectuales también tienen vivencias. Lo peor es que muchos de ellos se
consideran “iluminados por la gracia divina”, pero viven alejados de las masas
populares y es por eso que se dejan engatusar por efectos populistas.
No son pocos los
intelectuales que, por tener en Twitter 13 mil seguidores, creen que están en
contacto directo con las masas. ¡Error!
Consideran que han formado “movimientos virtuales” y se quejan amargamente de
que esos “movimientos”, “hablan” por el pueblo, quieren ser “vanguardias” del
pueblo, “escriben” para el pueblo y jamás se comprometen.
Por
supuesto, no son el pueblo.
Es aquí cuando
Frei Betto plantea la limpieza (étnica) política. Dice que: “El pueblo no tiene buen olor para nosotros los
intelectuales”. Se considera un profeta, cuando dice que: “Si el pueblo no va a nosotros, no vamos a ninguna parte”.
Para Carlos
Alberto la única dictadura totalitaria exitosa, en Iberoamérica, es la de los
hermanos dictadores. Y no le falta razón. En Europa no hay dictaduras hace ya
muchos años. En Europa, sin contar los países del este, Portugal y España, lo
único que se ha practicado, con olor a socialismo, han sido una serie de
medidas económicas. Son precisamente estas medidas, las causas del desastre
actual.
En Cuba ha sido
aun peor al aplicarse idénticamente el totalitarismo del sistema soviético. Sin
término medio.
El resto de la
intervención es de una babosería inmunda.
Sobre un
artículo publicado por Dalia González Delgado en el órgano oficial del régimen
dictatorial totalitario y neofeudal de los hermanos Castro Ruz.
Qué pasa en
Siria, y sobre todo, qué pasará en los próximos días, son preocupaciones de
gran parte de la comunidad internacional
Los debates
recientes en el Consejo de Seguridad de la ONU fueron un avance, mostraron posiciones.
Estados Unidos, la Unión
Europea y la
Liga Árabe piden un cambio de régimen (palabra mágica solo
utilizada, curiosamente, para referirse a gobiernos dictatoriales). Digo
palabra mágica, pues no se utiliza para designar aquellos gobiernos monárquicos
autocráticos, que imperan en países productores de petróleo.
El plan propuesto
es el de establecer un Consejo de Transición, como representante del pueblo
sirio, al mejor estilo de “partido único”, del que ya todos conocemos, teniendo
en cuenta que el régimen de Bashar al Assad el único apoyo que tiene son las
armas rusas (que le son vendidas a granel).
El pueblo sirio no
ha necesitado, en más de un año de masacres indiscriminadas, de “insurgentes”
armados (del tipo de Gadaffi) para rebelarse día a día contra una tiranía
inmunda.
Las sanciones
tardías de los países democráticos y de la liga Árabe son una consecuencia directa
de la negativa del régimen de Assad en relación a propuestas de reformas
insignificantes.
Ante la masacre,
las tropas sirias se rebelan y muchos han sido los soldados y oficiales
asesinados por negarse a matar a su propio pueblo.
Es necesario, al
igual que en Libia, acabar de una vez por todas con un régimen dictatorial,
totalitario y neofeudal. Pero esta vez Rusia y China han vetado la resolución
contra Bashar al Assad.
Los gobernantes
de estos países tienen temor de que les ocurra algo parecido, en sus relaciones
con los independentistas chechenos y tibetanos. Necesitan que los países
democráticos les den algún tipo de garantía.
Todos conocemos
que el pueblo ruso trata (infructuosamente) de ser un país democrático.
Lamentablemente, una rama del KGB se ha hecho con el poder y mantiene a esa
gran nación en un compás de espera.
Del gobierno
chino: Bueno, es tan totalitario y neofeudal como siempre lo ha sido. Mantiene
bien atadas las cuerdas del poder, pero no será por mucho tiempo.
Dalia:
Las manifestaciones
populares no las pudiste ocultar en tu artículo. Efectivamente, se produjeron
por problemas internos graves. Bashar al Assad ordenó masacrar a la población,
en vano intento por aplacar las protestas. El mismo lo ha tenido que reconocer.
De ahí a enmendar
los “errores” existe la gran distancia que han puesto los países de la Liga Árabe que, no siendo
mansas palomas en este sentido, se han horrorizado de lo visto por la comisión
enviada al efecto.
La amnistía a
los presos llegó muy tarde. Lo del secuestro de la oposición (cuando citas a
Ernesto Gómez Abascal) por intereses extranjeros es tan falso que mueve a risa.
¿Por qué la Primavera Árabe?
Es efectivamente
un fin económico en sí mismo. No es nada simplista y si muy realista.
Para cualquier
hijo de vecino es de una claridad meridiana que la imposición en Siria de un
sistema dictatorial totalitario servil a la antigua URSS significaba un eslabón
más para luchar en contra de la
ONU y la creación del Estado de Israel.
Por supuesto que
el asunto persigue claros objetivos políticos y geoestratégicos. Pero, no se
trata de eso, sino de que están masacrando al pueblo sirio desde hace más de un
año.
Y es también de
suponer, que con un gobierno favorable a los países democráticos, el gobierno
libanés se muestre menos cauteloso.
Finalmente y
como consecuencia del aislamiento regional, se pondrá fin a la macabra
pantomima del retrogrado “régimen islámico” en Irán.
La influencia
rusa no es decisiva, a no ser en lo concerniente a los acuerdos diplomáticos.
El puerto de Tartús no tiene mayor significado estratégico militar, a no ser el
de reabastecimiento.
Las seis
petro-monarquías de la Liga
Árabe, juegan al de: “Si te apoyo, no me tocas”. Es la política de “estira la
liga”.