sábado, mayo 23, 2015

UNITA derribó MIG-21 Cuba



UNITA derribó MIG-21 Cuba
 Análisis crítico sobre el libro del Coronel (R) Manuel Rojas García

Prisioneros de la UNITA en las Tierras del Fin del Mundo

                          Rojas estrechando la mano de Savimbi


En el mes de junio del año 2013 el Coronel (r) Manuel Rojas García presentó en Angola la edición en portugués de su libro “Prisioneros de la UNITA, en las Tierras del Fin del Mundo” -236 páginas, Mayamba Editora-.
El siguiente párrafo lo encontré en el blog titulado “Havanaluanda”
https://havanaluanda.wordpress.com/2013/12/01/prisioneros-libros-relaciones-cosmetologia/#comment-1768
en el cual Rojas realiza varias intervenciones, las cuales reproduzco (parcialmente) a continuación.
Julio 11 2014
HOLA.
SOY MANUEL ROJAS. LA PERSONA QUE ESCRIBIO EL LIBRO
PRISIONEROS DE LA UNITA EN LAS TIERRAS DEL FIN DEL MUNDO
Tuve la posibilidad de leer algunos cometarios sobre Angola y la presencia cubana en ese país. Es interesante que algunas personas que estuvieron allá en tiempos de la guerra quieran escribir sobre ese tema y expresar su opinión, a veces sobre aspectos que no conocen o escucharon ya tergiversados, y por lo tanto cometen muchos errores e imprecisiones en sus aseveraciones.
Lamentablemente muchos de los que allá estuvieron – y otros que posiblemente les cueste trabajo situar a Angola en el mapa – nunca se interesaron en conocer la historia de ese país como colonia de Portugal. Tampoco le prestaron atención a como se originó la lucha organizada en Angola contra el colonialismo, ni cuantas organizaciones armadas combatían contra la metrópoli, ni quiénes eran los aliados de esos movimientos independentistas.
El 15 de octubre de 1975 es que los cubanos que se encargarían de preparar a los miembros de las CIR (Centros de Instrucción Revolucionaria) angolanos estaban en los lugares escogidos para su ubicación y se comenzarían las clases. En total 480 hombres. Habían sido solicitado meses antes por Agostinho Neto ante la invasión de tropas zairenses.
Noviembre 5 2014
Lamentablemente continuo a leer opiniones llenas de odio y de imprecisiones, de personas que repiten como papagayos lo que escucharon, que no investigan, que no analizan fríamente y con objetividad varias versiones sobre lo que ocurrió en Angola.
A los que comentan sobre el libro, que publiqué solamente en Angola, (dos ediciones, 2012 y 2013) no en Cuba, como escriben algunos, les afirmo que está editado solamente en idioma portugués.
Toda obra es imperfecta. Nunca pretendí que todos estuvieran de acuerdo conmigo. No es posible.
Manchiviri , que por supuesto sé quién eres, efectivamente hubo contactos entre Portugal y Cuba sobre el tema de la presencia cubana en ese país en 1975. Cuba no pidió autorización a Portugal, solo pretendía informarle**.
Hubo delegaciones de ambas partes en Cuba y Portugal.
Durante el proceso de la Revolución de los Claveles, Portugal perdió fuerza en sus colonias, entre ellas Angola, y no contaba con la voluntad política, ni la posibilidad militar real de contener la guerra en Angola en marzo de 1975 entre el FNLA (con intervención de las Fuerzas Armadas de Zaire) y el MPLA.
Te aconsejo que leas los documentos desclasificados de Portugal sobre la guerra en Angola, y el tema sobre las conversaciones de Cuba y Portugal en aquellos años, está descrito. Todo lo que se diga o especule sobre ese evento, que no concuerde con esos documentos, es invención. Cualquiera tiene acceso a ellos en Lisboa, y tú estás cerca.
Respondida tu pregunta.
Noviembre 6 2014
Estoy ahora en Angola. Otro libro que escribí debe enviarse a Portugal para ser traducido y editado.
Entre los materiales que enviaré a esa editora, les prometí 2 ejemplares de “Prisioneros…”, si tienes interés, podría enviar uno para ti.
Una de las innumerables veces que cumplíamos misiones de búsqueda, salvamento y rescate (BSR) en función de la aviación de caza, conocí a Manuel Rojas en la pista de aviación de Siguanea, Isla de Pinos. Corrían los primeros años de la década de 1970. En aquel entonces era yo, copiloto de helicópteros.
Dirigiéndose, al entonces Sub-Capitán Orlando Calvo Montes de Oca (en aquel entonces jefe de la escuadrilla de BSR) le exigía que lo transportarse de vuelta a la Base Aérea de San Antonio de los Baños, a lo que Calvo le respondía que no tenía autorización para su traslado.
Luego me enteraría que en aquellos momentos Rojas se encontraba suspendido de vuelos desde el año 1967, debido (según radio bemba) a vínculos con un caso "extraño" conocido por “micro-fracción”.
Aquel día, en la pista de Siguanea, Rojas se encontraba prestando servicios como oficial de retaguardia (logística) del Regimiento de Cazas de San Antonio de los Baños. Pasado algún tiempo volvería a volar.
Pertenecíamos a la misma Unidad Militar y en mi condición de piloto de helicópteros asistía a las líneas de vuelo de la aviación de combate, como parte del equipo de BSR. De esa forma alternábamos y confraternizábamos, entre vuelo y vuelo, con todos los pilotos.
Cuando yo cumplía una segunda "misión internacionalista", Rojas aún no había cumplido la primera. No es menos cierto que había participado en la “Operación Pico”  (http://baracuteycubano.blogspot.pt/2009/06/la-monstruosa-operacion-pico-contra-la.html). Pero esta no era una “misión internacionalista”.
Aunque fuimos pilotos, de diferentes tipos de aeronaves, vivimos y estudiamos juntos en algún momento; al final de nuestras vidas tenemos opiniones, no muy diferentes, sobre lo sucedido en la República Popular de Angola entre los años 1975 y 1989.
Manuel Rojas ha escrito y publicado un libro, cuyo título da inicio a éste artículo. En la introducción, incluye un párrafo en el que dice: «Dentro de la estructura de la “democracia”» en Angola…
Para cualquier persona que valore el significado de la palabra democracia, admitir que en Angola exista algo parecido (incluso hoy, que llevan a cabo elecciones) resulta extraño.
Pasemos por alto éste párrafo, para valorar lo que dice en el tercer párrafo del primer capítulo:
«A mediados del mes de julio de 1987, el gobierno de la RPA autorizó el comienzo de la “Operación Saludando Octubre” (OPSO)», para en el párrafo siguiente decir: «El objetivo del esfuerzo del ejército angolano era causar grandes bajas a la UNITA en la parte este y sur-este del territorio del país con el fin de desalojarlos de esas regiones».
No entiendo por qué Rojas no dice toda la verdad, se escabulle en vez de decir claramente que el objetivo consistía en llegar hasta el final, Jamba, donde (supuestamente en aquella época) se encontraba el Cuartel General de la UNITA; lugar en el que estuvo prisionero durante varios meses.
Contradiciendo los pronunciamientos de Fidel Castro acerca de que, las tropas cubanas no participaban en el inicio de la OPSO, Rojas intenta inmediatamente justificar la presencia de los pilotos cubanos en Cuito Cuanavale (como parte del apoyo a las tropas FAPLA a la ofensiva) de forma tal de impedir las acciones de la aviación surafricana.
Se impone dos preguntas: ¿No se considera a la aviación como tropas? Siempre se les llamó “Tropas de las DAAFAR”. ¿Participaba la aviación cubana en la OPSO? Rojas lo deja entrever.
No obstante, nuestros pensamientos coinciden en un punto. «Los recursos que eran invertidos en hacer la guerra habrían sido suficientes para construir viviendas, hospitales y escuelas para sus habitantes».
En su libro Rojas, de cierta forma, justifica la guerra.
 
 
 
Rojas cita los nombres del Teniente Coronel (cubano) Secundino como asesor del Jefe de la 6ta Región Militar (Cuito Cuanavale), Coronel Francisco de Olindo D´Rosa, pero no precisa que estos oficiales (angolano y cubano) no formaban parte de la OPSO, pues su función consistía en la “Operación Olivo”; por nosotros conocida como la Lucha Contra Bandidos (LCB), en franca recordación de las luchas en el llamado Escambray, en Cuba.
No es difícil, después de tantos años, entender la historia  en forma diferente y en vez de, aparecer los cubanos atacando a la UNITA, ser defensores contra el invasor surafricano. Lo cierto es que en aquellos momentos los pilotos cubanos no participaban en la OPSO y que, debido a las circunstancias adversas, no tuvieron otra opción.
Durante todo el relato, Rojas (al igual que sucede con los relatos de Fidel Castro) lo hace como “un todo incluido”, mezcla las situaciones de las tropas propias con las de las tropas FAPLA y viceversa. Relata la desorganización, la incompetencia del mando militar, la ineficiencia de la logística y la pésima asesoría soviética cuando dice: «las reservas de combustible no habían sido repuestas». Refiere como la UNITA saboteaba las líneas férreas, las carreteras, los caminos en la retaguardia de las tropas FAPLA y cubanas, mientras que las Brigadas FAPLA intentaban avanzar; y de hecho, llegaban hasta el cruce del rio Lomba, a muy pocos kilómetros de Mavinga.