domingo, 11 de julio de 2010

Raúl Castro y el balompié totalitario



El General dictador alcanzó un reñido empate contra la selección de la Unión Europea, encabezado por Miguel Ángel Moratinos, al supuestamente concluir las negociaciones de deportación de un número indeterminado de presos de conciencia de las cárceles del régimen totalitario.

Durante su estancia de dos días, Moratinos fue recibido por Raúl Castro, en compañía del árbitro de la Santa Iglesia Católica, el Cardenal Ortega, además de sostener conversaciones y contactos con el funcionario del régimen para las relaciones exteriores.

En vista de que el dictador no conseguía llegar a ningún acuerdo directo con la Unión Europea, acudió a la Santa Iglesia Católica para que sirviera de mediadora y no tener que “plegarse” ante las exigencias europeas.

De manera que, el arzobispado de La Habana ha dado a conocer una nota, que apenas aparece divulgada por la prensa del régimen totalitario, en la cual se anuncia que el desgobierno neofeudal les ha informado que liberarán (deportarán), en un período de cuatro meses, a los 52 prisioneros de conciencia restantes de los 75 encarcelados desde la primavera negra del año 2003.



El canciller español ha sido convertido por Raúl Castro, en la celestina del Vaticano. ¡Triste papel! Desde el momento que la Santa Sede no tiene territorio donde acoger a los prisioneros de conciencia, nadie mejor que Moratinos para acoger en el seno de la madre patria a los que serán deportados.

No obstante y no exento de razón, el Ministro de Exteriores de su Majestad el Rey Don Juan Carlos, proclama a los cuatro vientos (como si él fuera el vencedor) que no tiene ningún sentido que se mantenga la Posición Común que impone la UE a Cuba desde 1996.

Raúl Castro se ha burlado del mundo. Su hermano encarceló a los 75 opositores acusándoles (mentira) de prestar servicios a una potencia extranjera. El dictador de turno, ante la indignación mundial por las huelgas de hambre hasta la muerte, ocurridas este año y las protestas de las Damas de Blanco, logra deportarlos.
Sin lugar a dudas, nuevamente políticos llamados "socialistas" les sacan las castañas del fuego a los hermanos Castro Ruz. Esta vez, en contubernio con la caridad católica.

Ahora falta que la Unión Europea retire la Posición Común y permitan que la decana de las dictaduras, del mundo en que vivimos, respire nuevamente.