martes, 30 de junio de 2009

Honduras, el ridículo del cobarde



Manuel Zelaya

Ignorábamos que ocurriría en Honduras, pero la conducta cobarde de Zelaya pasará a la historia como ejemplo de pendejo constitucional.

Lo que allí ocurrió demuestra que la OEA y la administración norteamericana están plenamente de acuerdo en que el clima democrático americano se mantenga por encima de golpes de estado.
La institución interamericana se había reunido el día anterior y en una resolución prometió realizar las gestiones pertinentes para buscar una armonía entre las partes en pugna. Es decir, una negociación.

Los militares, sin importarles la presencia de los observadores internacionales que habían viajado a ese país para dar fé de una consulta popular que el Congreso de la nación no había aprobado, lanzaron a 200 soldados contra la residencia del presidente, no encontrando resistencia por parte de la escolta personal, que dormía plácidamente luego de haber hablado intensamente hasta altas horas de la noche. Sin resistencia, lo condujeron a una base aérea y lo trasladaron a Costa Rica. No fué golpeado, ni maniatado.

Hasta ese momento nadie sabía por que razón el presidente no asistía al acto inicial de la consulta popular programada para ese domingo.

Los militares habían cortado la electricidad a todo el país, mientras, en una acción coordinada, el Congreso y los altos tribunales informaban la decisión de destituir al ya ex-presidente.

Manuel Zelaya

Los apoyantes del aspirante a presidente vitalicio despertaron con los hechos consumados y tibiamente comenzaron a manifestarse. No conocían la cobardía de Zelaya. Poco después comenzaron a reaccionar publicando fotografías de mujeres golpeando a los soldados, como si Honduras tuviera falta de hombres. La reacción popular era asombrosamente pálida. Las cámaras de telesur buscaban afanosamente imágenes de blindados, cañones y ametralladoras. Solo lograban filmar tibias discusiones entre la población y los militares.

A las 14:00 horas del domigo, el Congreso nombró al sustituto del renunciante presidente de Honduras, que los padrinos de Zelaya (léase Fidel Castro, Hugo Chavez, Correa, Morales y Ortega) han intentado desmentir.

Un poco más repuesto del susto, Zelaya sintiéndose presionado por sus padrinos, que necesitaban a toda costa que se portara como un hombre, desde Costa Rica, llegó a decir que él no había renunciado. Ahora se transformaba, de presidente, en un cobarde ridículo.

Otras cosas ocurrieron paralelemante. El gobierno totalitario de Fidel Castro dedicó toda la programación dominical televisiva a inundar de propaganda a la nación cubana. No era conveniente que el pueblo percibiera como se desmerengan sus compinches.

La Ministra de Exteriores, siendo mujer, tal vez haya sido menos cobarde que Zelaya. No perdió tiempo y se refugió entre los embajadores (Venezuela, Nicaragua y Cuba) de los padrinos.
El representante de Fidel Castro estaba autorizado a brindar todo lo que fuera necesario (menos la vida) para apoyar a defenestrada ministra.

Estaban en la casa de la ministra cuando los militares enviaron al Mayor Oceguera para detenerla. Los embajadores se pararon delante de ella argumentando, al más puro estilo del siglo XIX, que se encontraba bajo la protección diplomática. Inmediatamente entró en la casa una escuadra de tropas especiales reforzada y los embajadores se abrazaron desesperadamente a la ministra, pero el que más fuerte lo hizo fue el cubano, que se prendió a ella (como un náufrago a una boya), tan fuerte que le provocó hematomas en uno de los brazos. Los militares los condujeron a los dos hasta una camioneta trasladándolos a una base aérea donde son separados.

El Ministro de relaciones del régimen de Fidel Castro, se había enterado ya de lo ocurrido al depuesto presidente, pero desconocía que su embajador se encontraba detenido y lo llama al móvil para darle instrucciones. Uno de los militares le dice, al embajador, que no puede mantener conversaciones telefónicas dentro del recinto militar y el embajador grita desaforadamente improperios que justifiquen su incapacidad para ayudar a la exministra.
El embajador fue retirado de la base aérea y liberado, con la advertencia de mantenerse fuera de los problemas internos de Honduras.

Las primeras declaraciones de la Bestia de Birán son las siguientes:

Con los militares ni intenten negociar. Solo se les puede exigir que depongan las armas y que sean sustituídos por oficiales jóvenes con ávidas intenciones de lograr rápidos ascensos, mejores salarios y altas condecoraciones o, no habrá reelección de Zelaya. Se debe enfrentar con firmeza el problema (ya está criticando la actitud cobarde de Zelaya), los militares deben ser acorralados y aislados para que no tengan salvación.

Se asombra de que la Secretaria de Estado de los Estados Unidos de Yanquilandia reconozca aun a Zelaya como presidente y considera oportuno decir que los militares hondureños serán incapaces de mantenerse en el poder sin el apoyo directo del vecino del norte.

domingo, 28 de junio de 2009

La Crisis y el Totalitarismo en Cuba

No fue de hoy para mañana que las entidades finacieras y los bancos quebraron.

Hacía varios años que el precio del barril de petróleo venía aumentando progresivamente, sin justificación económica alguna. Solo la especulación de los grandes exportadores del oro negro era la responsable, como responsable son los gobernantes de los países desarrollados, que no supieron poner el parche antes que saliera el grano.

En Europa, por lo menos, no hay colas de desempleados y mucho menos colas de hambrientos ni de enfermos. La seguridad social ha sido capaz de capear el temporal (hasta el momento) de lo que algunos gustan llamar “regulación de empleo”.

Tratemos de explicar lo inexplicable:

En una economía de mercado, cuando la crisis se extiende por todo el planeta y afecta decididamente a los países del llamdo tercer mundo, la única forma (hasta ahora conocida) de resolver la situación es, aplicando una “política de choque”, que no es más que reestructurar las empresas (de los paises desarrollados), sean cuales fueren. Esto desgraciadamente lleva a las reducciones de personal en los centros de trabajo y por ende, a la disminución del poder adquisitivo de las personas (naturales y jurídicas). De ahí que individualmente cada persona se ajuste el cinturon.

Lo anteriormente expuesto es el inicio del descenso de los precios de los productos que aumentaban de precio en la misma medida que subía el costo artificial del barril de petróleo. No obstante, de no mantenerse estable el barril de petróleo (ya no en 50 dólares que sería lo ideal) la economía mundial no logrará estabilizarse, debido a que los precios de los productos se mantendran por las nubes.

El precio del petróleo lo regula todo.
Durante los últimos años, las casas financieras concedían créditos bien fundamentados.
Lo que no podían prever era la inestabilidad de los precios del petróleo y como iba a incidir directamente en el precio de la energía, el transporte, el agua (se bombea utilizando motores que consumen combustible) etc.

Llegó un momento en que las personas (tanto naturales como jurídicas) se percataron que no iban a poder amortizar los créditos que les habían sido otorgados y otras que se convirtieron en morosas, trayendo aparejado la insolvencia de las casas de crédito.

Las casas de crédito se nutren de los beneficios. Esto quiere decir que las mismas no tienen nada que hacer con los negocios interruptos y cuando los negocios que han recibido créditos no dan beneficios, las mismas quiebran. Pero esto sucede cuando el mal es generalizado.

Las crisis económicas provocan ansiedad desesperanza, desesperación y llegan a desembocar en..., guerras.

Me parto de la risa cuando leo a periodistas, que supuestamente deben saber de lo que escriben, o a políticos de pacotilla al fente de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) atribuirle la crisis al capital.

Soberano disparate. Es el capital lo que ha conducido a los países desarrollados a su actual nivel de vida.
Son precisamente los enemigos del capital los que provocan la crisis. La pérdida de empleo y la disminución del bienestar no es más que la regulación forzosa y necesaria para poder salir adelante.

Luego, al político pacotillero se le ocurre decir que millones de seres humanos solo encuentran la felicidad en las teleseries o las revistas del corazón.

¿Será que la televisión y las revistas se pagan solas?

¿No será que son esas mismas personas (en este caso naturales), que han perdido el empleo, las casas, los seguros, aun tienen dinero para darse esos lujos?

Lo peor es que los políticos de pacotilla solo saben criticar, pero son incapaces de aportar tan siquiera una idea para salir de la crisis.

Y no me es válida la variante totalitaria estalinista.

Un régimen totalitario se encuentra en crisis permanente, incapaz de luchar contra el virus de la ineficiencia económica adquirida (VIEA) y muy capaz de desmanes ecológicos en los Jardines del Rey y los Jardines de la Reina*. En fin, un régimen totalitario es capaz de mantener a un país, en crisis económica permanentemente.

La crisis actual afecta al desgobierno fidelista por carácter adyacente. Vuelvo entonces a referirme a los precios del petróleo.

Cuando los precios del barril cayeron a 50 dólares, la economía venezolana se vió seriamente afectada. Es esa economía (ese petróleo) lo que sustenta al régimen de oprobio fidelista. En la medida que la economía petrolera de venezuela aumente o disminuya, así aumentará o disminuirá la economía totalitaria fidelista.

Debemos reconocer que el régimen totalitario está entrenado y conoce de contingencias y de crisis. En eso lleva 50 años. No quiere esto decir que haya sido capaz de superarlas. La miseria del pueblo cubano es una muestra fehaciente de la incapacidad del sistema.

Pero estos 50 años de opresión no han cercenado el deseo de vivir del pueblo cubano, de no querer que nuestros bisnietos hereden el deshonor y vivan sumidos en cadenas y oprobios. Queremos una nación próspera, donde el talento y la inteligencia se encuentren al servicio de la población y no al servicio de una crápula eternizada en el poder.

El único camino hacia la independencia económica se logra empleando los recursos financieros en favor del pueblo y no hacia la propaganda totalitaria. No podemos pensar, con mente estrecha, que lo que nos hace falta sea una maleta de dólares, ni de un barquito chiquitico (que no podía navegar**) que se encargue de traer garbanzos para palomas en lugar de granos para alimentar a la población, cuando en nuestro país se pueden cultivar. Antes de la catástrofe totalitaria Cuba era un país productor de alimentos.

¿Que ha hecho el régimen de Fidel Castro durante estos 50 años? Acabar con la agricultura cubana mediante una falsa reforma agraria que en lugar de repartir las tierras ociosas entre el campesinado necesitado, se apropió de más del 75% de las tierras productivas.

¡Ojalá que los llamados dirigentes del régimen aprendieran la necesidad de ahorrar y lo nefasto del despilfarro al que aun no han renunciado y se niegan a renunciar!

Es hora de hacer valer los conceptos económicos. Llevamos 50 años desgobernados por gentes incapaces de garantizar una mínima seguridad financiera y nos encontramos inmersos en el sin futuro.

Fidel Castro (su hermano aun menos) jamás ha querido implantar en Cuba el principio socialista “de cada cual según su capacidad, a cada cual según su trabajo”.Tenemos la desgracia de tener once millones de sub-empleados mal remunerados que no quieren trabajar para el desgobierno.

Mi país es el único del mundo que tiene agricultores sin tierra para trabajar, mientras que el desgobierno las mantiene ociosas.

El igualitarismo absurdo y ridículo que nos han impuesto ha conducido a que el vago y el delincuente tengan los mismos derechos que los trabajadores honestos.
* Cayos pertenecientes al archipiélago cubano
** Fragmento de canción infantil

martes, 23 de junio de 2009

La Patria Potestad y el régimen totalitario de los hermanos Castro Ruz

Aparentemente el ex-comandante en jefe “escucha” y se cree el programa que el régimen ha querido llamar “Mesa Redonda”.

Este programa de una sola dirección, pues en él no se debate absolutamente nada, abordó el tema de la operación “Peter Pan”.

Para hacer honor a la verdad, debemos comenzar por decir que la tal operación constituyó uno de los más descabellados intentos de desestabilización de algo (aun no era un régimen totalitario consolidado) que pretendía convertirse en una dictadura de estilo estalinista.

Transcurría el año 1960 cuando se inició la operación.

De la operación, que no del nombre, recuerdo que: Vivíamos en un edificio, cuya planta baja era del dueño. Mis padres se quejaban de lo caro del alquiler.
Adrian era el hijo menor del matrimonio español, que había logrado establecerse en Cuba y hacer algún dinero mediante una quincalla o algo parecido.

Mi amigo, si es que así se le podía llamar, pues el muchacho sería de mi edad (nueve o diez años), fue uno de los peterpancitos. El único recuerdo que me queda de esa familia (además de lo caro del alquiler), era el sufrimiento de esa madre, llorosa, diciendo que nunca más iba a volver a ver a su hijo y que a adriancito se le estaba olvidando el castellano y casi no podía ni hablar por teléfono con él.

Los estalinistas jamás enlataron niños, son más sutiles que eso. No es lo mismo mandar voluntariamente (de mutuo acuerdo los padres) a nuestros hijos a una escuela pupilo (boarding school en inglés o tal vez becario o becado en español), que la obligatoriedad de ingresar en una escuela de éste tipo, por ley del gobierno y sin alternativa posible.

La patria potestad se pierde, bajo el férreo dominio de un sistema totalitario, incluso antes de nacer. Ni la canastilla pueden escoger los padres. Es la que te toca y punto, a no ser que la compren (hoy en día, antes del período especial no) en CUC (moneda que utiliza el desgobierno para hacerse de divisas).

Los niños (que permanecen en estas escuelas más de 30 días (sin salir) son utilizados en actividades políticas, como manifestaciones de repudio, sin el consentimiento de los padres. Tal vez los padres se enteren que sus hijos están asistiendo a una de tales actividades cuando ven las imágenes televisivas de la “famosa” mesa redonda.

Bajo un régimen totalitario, la figura de la familia (base fundamental de un régimen democrático) desaparece.

Es una desvergüenza, que después de tanta manipulación de la juventud cubana, durante 50 años, al ancianito de Birán se le ocurra escribir sobre algo que jamás debió suceder y que constituyó uno de los capítulos más tristes de la oposición, al incipiente totalitarismo caribeño.

Todavía le da pie pa’la décima.

lunes, 15 de junio de 2009

La resolución de la Organización de Estados Americanos (OEA) y el régimen totalitario de los hermanos Castro Ruz


En acto de peculiar significado histórico, la OEA ha puesto término a la resolución que en 1962 excluyó al régimen totalitario fidelista del Sistema Interamericano.

Aquella decisión fue justa y legal, de acuerdo con los propósitos y principios declarados en la Carta de la OEA. Fue, a la vez, coherente con la trayectoria de esa Organización; con el motivo por el cual fue creada, promovida y defendida por los Estados del continernte americano.
Hoy la región de América Latina y el Caribe vive otra realidad. La decisión adoptada en la XXXIX Asamblea General de la OEA, es fruto de la voluntad de Gobiernos que no “encuentran”, en el sistema impuesto en Cuba, una amenaza para la región, como desafortunadamente ocurría en 1962.

El desgobierno de los hermanos Castro Ruz pretende reconocerlo como un mérito de los Gobiernos que (aunque siguen siendo colonias del ministerio) han derogado formalmente aquella resolución que ya no tiene lugar.

La decisión de dejar sin efecto la resolución VI de la Octava Reunión de Consulta de Ministros de Relaciones Exteriores de la OEA, constituye una formalidad anacrónica. Persigue el propósito de permitir la reinserción del desgobierno fidelista en el sistema interamericano, a sabiendas de su imposibilidad.

A pesar del consenso alcanzado en el último minuto, esa decisión se adopta en contra de la voluntad de Fidel Castro y a proposito de las las intensas gestiones y presiones ejercidas por los gobiernos de tendencias totalitarias de la región. Se propina así a la democracia un porrazo, utilizando su propio instrumento.

El desgobierno totalitario de los hermanos Castro Ruz acoge con satisfacción esta vergonzosa payasada, a la vez que agradece a los gobiernos iberoamericanos lo que ha decidido llamar “espíritu de solidaridad, independencia y justicia”, debido a que “han defendido” el derecho de de un régimen no democrático a regresar a la Organización.

Fidel Castro, sin embargo, ratifica una vez más que no regresará a la OEA.
La dictadura de los hermanos Castro Ruz consiguió resistir las preiones políticas y el aberrante embargo económico. Hoy disfruta de relaciones diplomáticas con todos los países del hemisferio, excepto los Estados Unidos. Con aquellos de tendencias totalitarias, desarrolla amplios vínculos de amistad y cooperación.

No obstante, el régimen fidelista cada día es más incompetente y marcha indetenible hacia una sociedad cada día más pobre, y desigual. Lo ha hecho con una suprema represión, sacrificiando al país en aras de una supuesta “solidaridad” con los pueblos de América, que bien pudiera traducirse en propaganda totalitaria.

Comparte valores que son contrarios al sistema de mercado que promueve la OEA y se siente con el “derecho y la autoridad” para decir no a la idea de incorporarse a un organismo al que no se cansa de tildar con el sobrenombre de Ministerio de Colonias.
No me imagino como, los pueblos y gobiernos de la región sabrán comprender esta absurda posición. Mientras Fidel Castro agradece, por otra parte les llama colonias norteamericanas, a gobiernos, que aun siendo de tendencias totalitarias, han sido democraticamente elegidos por sus pueblos.

Los reclamos a que se ponga fin, de una vez y por todas, al criminal embargo económico de los Estados Unidos contra el régimen totalitarista de los hermanos Castro Ruz, reflejan el creciente reconocimiento de una aberración económica en el sistema de mercado.
El espíritu totalitario allí representado por muchos de los que hablaron, es con el que Fidel y su hermano se sienten identificados.

Las ansias de integración y concertación de América Latina y el Caribe son cada vez más manifiestas. El régimen totalitario de los hermanos Castro Ruz participa activamente, y se propone seguir haciéndolo, en los mecanismos regionales desde el Río Bravo hasta la Patagonia, incluyendo todo el Caribe Insular.

Fortalecer, expandir y armonizar esos organismos y agrupaciones, a su imagen y semejanza, es el camino escogido por Fidel Castro y no la peregrina ilusión de regresar a una organización, de la que fué expulsado al permitir la entrada de ejércitos foráneos (soviéticos) a la región y casi provocar una guerra termo-nuclear.










Segun Fidel Castro, la OEA “ya ha sido condenada por la historia”. Falta muy poco para que lo condene a él.

lunes, 8 de junio de 2009

La prepotencia mediática del periodismo totalitarista de Fidel Castro

El señor Lázaro Barredo Medina, muy conocido “periodista” de la llamada “Mesa Redonda” obligatoria de uno de los canales oficiales (ninguno es no-oficial) de la televisión del régimen totalitarista de los hermanos Castro, se complace en pedir (a no se sabe quién), que aterricen ante la crisis.

Basándose en el sobreconsumo de 40 mil toneladas de combustible en el gasto eléctrico, plantea que los compatriotas no tienen suficiente comprensión de lo que sucede en el resto del mundo y se le olvida (ex profeso) lo que viene sucediendo en el país durante 50 años. El sub empleo, el cierre de los puestos de trabajo y la risible seguridad social, la carencia de viviendas que hace posible que tres, cuatro y más familias vivan hacinados en ciudadelas por todo el territorio nacional, la carencia de las necesidades básicas, la insolvencia del Banco Central y otros fenómenos característicos de las dictaduras totalitarias, que se han convertido en algo habitual.

La solución más fácil sería acudir a las drásticas medidas de los apagones, de la parálisis de instituciones administrativas; pero el asunto es mucho más complejo, porque la demanda esencial de este instante es que el desgobierno asimile (si esto fuera posible) lo perentorio que resulta aplicar una férrea política de ahorro que no solamente atañe a la electricidad, sino que ha de extenderse a todo lo que rodea al despilfarro totalitarista.

Asombra, al “periodista” que a estas alturas muchos ciudadanos cubanos no aprecien la gravedad de lo que está sucediendo en el mundo. Que lo vean como algo ajeno y lejano. Tan ajeno y lejano, como que al no existir la propiedad privada, todo esto no tenga que ver con el ciudadano de a pie y las culpas las tiene el totí, que en éste caso es el desgobierno. Lázaro Barredo, de forma subliminal, critica al régimen de los hermanos Castro.

Los que hace mucho tiempo debían haber aterrizado son, precisamente los creadores del caos institucional. Aquellos que son los responsables de que las posibilidades económicas estén perjudicadas por las caídas de los precios y los responsables de que la balanza de pagos, de la nación con el mundo exterior (como si el país fuera un mundo aparte) sea un desastre.

Los que debían aterrizar son los que le echan la culpa de los problemas económicos a los huracanes, al embargo y más recientemente a los problemas financieros de Venezuela, China o Rusia y hasta a las entidades privadas (por supuesto extranjeras), como si ellos (los hermanos Castro) no tuvieran nada que ver en el asunto. La mentalidad derrochadora persiste en el régimen totalitario.

Desde hace mucho tiempo este “periodista” viene amenazando al pueblo sobre una posible reanudación de los apagones. Lo dulcifica y sin decir de quién es, alude a unas supuestas reservas que deben estar en manos del todopoderoso, omnipotente y omnipresente Fidel Castro.

Luego escribe sobre la necesidad de ahorrar combustible, pero en vez de dirigirse a la cúpula dirigente, se dirige al pueblo. También alude a la evitación del robo, como si un régimen totalitario fuera capaz de contenerse.

Le pide, a los trabajadores (a la sociedad en su conjunto) comprensión y disposición de conciencia para una responsabilidad que no está en las manos proletarias y sí en las de aquellos que les oprimen.

Plantea, por último, que solo así se podrá palpar el beneficio por igual, como si en los últimos 50 años no hubiera ocurrido todo lo contrario.

Es a partir de este prefacio que Lázaro Barredo la emprende con los trabajadores y les llama falsos y egoístas mentales porque, según él, luego de pagar las cuentas mensuales de electricidad, ya está resuelto el asunto. Aqui hace un truco: No es lo mismo pagar la electricidad de una casa, que la electricidad de una empresa, por que en Cuba todas las empresas son del gobierno. Entonces, el periodista amenaza con los apagones, simplemente porque no hay dinero.

¿Como que no hay dinero? Y si los particulares pagan: ¿A donde va a parar ese dinero? Descubierto el truco. El responsable de tanto derroche es el desgobierno. Solo el sobreconsumo de 4 meses costó al desgobierno 15 millones de dólares.

¿Como no va a existir incremento o, como dice Barredo sobreconsumo, si el desgobierno, en los últimos seis meses se ha dedicado a sustituir las cocinas de gas de botellón, por eléctricas? ¿Y las ollas arroceras que repartió el ex-comandante? ¿Serán de ahí los 15 millones?

Vamos a ver Lázaro Barredo: ¿Acaso estás diciendo que el régimen tiene inventarios falsos? ¿Esto es lo que dice el Hermanísimo en Jefe cuando se refiere a las reservas de la producción nacional?

¿Quienes, si no los dirigentes del régimen, son los que derrochan y desvían recursos en su propio favor? Si se dedicaran seriamente al análisis de los costos y del crecimiento sostenido de la productividad del trabajo, nada de lo que planteas fuera necesario.

¿Quienes, si no los dirigentes del sistema, son los inmorales y los carentes de principios?

Solo librándonos de la crápula dirigente lograremos la capacidad de superarnos.

De permitir las indisciplinas de los dirigentes históricos podremos aguantar más palos. Si exigiéramos que cada uno de ellos cumpla con su deber podremos aguantar más palos. Si reclamáramos, a nivel de cada puesto de trabajo que se analice como hacer bien las cosas, aguantaremos muchos más palos, pues la culpa de la improductividad o de la falta de servicios eficientes no es de los trabajadores y sí de aquellos que les dirigen.

Si Fidel y Raúl Castro dejaran sus jueguitos facilistas y degenerados de malgastar el dinero del pueblo en direcciones que nada tienen que ver con el nivel de vida de la población, por que son fuentes de corrupción. Si de verdad le dieran una correcta interpretación a la política económica, otro gallo cantaría.

Todo lo que atente contra la racionalidad de los esfuerzos y en el uso de los recursos, es una inconsecuencia con el pueblo, que no se le debiera permitir a los hermanos Castro.

viernes, 5 de junio de 2009

Fidel Castro aun no ha sido juzgado por la historia


 Manuel Zeyala podrá haber afirmado lo que se le haya ocurrido, pero de ahí a que sea cierto que derogar el acuerdo mediante el cual se había suspendido al régimen totalitario fidelista (que fuera aliado de una superpotencia extraña al sistema interamericano) de la Organización de Estados Americanos (OEA), en 1962 sea, “sabia”, es un soberano disparate. Rectificación, tampoco, pues se trata de algo que se cae por su propio peso. Ya el régimen de Fidel Castro no tiene aliados externos, ni es una amenaza para nadie a no ser para su propio pueblo.

Si los estados Unidos del Norte de América hubieran querido impedir la aceptación (entre las filas de la OEA) del desgobierno fidelista, hubiera sido otro capricho aberrante más.

La administración Obama ha sido más inteligente que eso y, nuevamente les entrega el balón a los hermanos Castro. Ahora son ellos los que no quieren pertenecer, según sus própias declaraciones, a la “podrida organización”, a la que pertenecen los regímenes latinoamericanos, que utilizan al sistema totalitario fidelista como moneda de cambio en sus relaciones con el vecino del norte.

Fidel Castro aun tiene que rendir cuentas sobre la crisis nuclear (precisamente en 1962) que colocó al mundo a un paso de la muerte.