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domingo, 15 de septiembre de 2013

Salim Lamrani nos quiere hacer creer el cuento de la puerca.

Desmintiendo las “25 verdades” de Raúl Castro.

Como viene sucediendo desde que Raúl Castro sustituyó en el poder, a su hermano Fidel, el plañiderismo es punto fijo en el orden del día del General en Jefe. De disidente nada. 

1.- Con la legalización del dólar norteamericano en 1993, que al decir de Fidel Castro, se hacía por no existir otra alternativa, no se estableció un sistema de dualidad monetaria Sr. Lamrani. Por esa época existían varias monedas del INTUR. Llegaron a circular hasta cinco monedas diferentes, además del peso cubano. A partir de la libre circulación del dólar norteamericano desaparecieron esas “monedas” menos el peso nacional.
CUC
 

Durante el año 2004 inventan otro tipo de moneda. Había llegado el “rescate” en forma “bolivariana” y dejaba de circular el dólar norteamericano.  No iba a circular el “Bolívar”, el dólar fue sustituido por una moneda llamada CUC.

La diferencia es muy sencilla. Los chicos verdes, no solo tenían valor en Cuba. Valían en cualquier parte del mundo. Mientras que el CUC no vale, ni el valor del papel impreso. Sin embargo, cuando surgieron las casa de cambio (CADECA), el dólar lo cambiaban a 1 por 24 pesos en moneda nacional.

Hacía ya muchos años que el descontrol provocado por tantísimas monedas en circulación había propiciado diferencias entre los ciudadanos cubanos, de proporciones de hasta 124 pesos nacionales por un dólar y las únicas tiendas donde se podía comprar comida y otros artículos eran aquellas destinadas a diplomáticos y técnicos extranjeros.

Grandes tajadas las que daban esos extranjeros por hacerle el favor de comprar ropa y comida al cubano de a pie en aquellas tiendas. Eso era antes de 1993.

Junto a la liberalización del dólar surgieron las Tiendas de Recuperación de Divisas (TRD). Muchas veces la calidad de los productos era y aun es insufrible.

Por supuesto que Raúl Castro sabe que la dualidad monetaria es contraria al progreso. Sabe igualmente que la Libreta de Abastecimiento es un freno al desarrollo.

2.- Raúl Castro le echa la culpa de la indolencia e incompetencia al pueblo cubano, como si no fuesen ellos (los hermanos Castro Ruz) los que han desgobernado el país durante más de 50 años.

Sr. Lamrani, no le falte el respeto al pueblo cubano haciéndose eco del llanto del hermanísimo. Los cubanos no somos ni indolentes y mucho menos incompetentes. Esos títulos “nobiliarios” le corresponden a Fidel, a Raúl y a toda la caterva de funcionarios del régimen dictatorial, totalitario y neofeudal imperante en Cuba.

3.- La crisis económica no la engendró el periodo especial. Los cubanos vivimos en especial desde 1959, acrecentándose “la especialidad” en 1968 cuando el desgobierno decidió acabar con el trabajo por cuenta propia, durante aquella infausta “ofensiva revolucionaria”.



billete de diez pesos , moneda nacional


La falta de solidaridad y el egoísmo, el deterioro de los valores morales y cívicos, la falta de honradez y la insensibilidad es culpa, totalmente, del desgobierno de los hermanos dictadores.
¿Acaso son figuras decorativas?
¿No es prioridad de los gobernantes el que esto no suceda en una sociedad?
4.- Raúl Castro critica y castiga los ajustes de salario (robo para poder vivir) al que acude el cubano común. Durante décadas la política salarial fue inamovible y sin embargo, los precios de todos los productos aumentaban exponencialmente.
A robar, es a lo que se dedican los funcionarios del desgobierno, pero ellos le llaman fraude o corrupción.
5.- El dictador denuncia las construcciones ilegales y la ocupación no autorizada de viviendas, pero no hace absolutamente nada para garantizar donde vivir a los ciudadanos.
6.- Con un desgobierno (como el de los hermanos Castro Ruz) resulta imposible controlar la comercialización de bienes y servicios. Eso afecta la economía nacional. La culpa no es del pueblo ni de los funcionarios.
La culpa es del dictador, que no gobierna.
7.- ¿Quién se supone que sea el que controla a los funcionarios cubanos que no cumplen los horarios en los centros laborales? ¿Será que el salario que reciben no les alcanza para vivir decentemente?
Por supuesto que impacta negativamente en la productividad del país. La culpa del descontrol es de la dictadura.
 
8.- En cuanto al hurto y sacrificio ilegal de ganado, la captura de especies marinas en peligro de extinción y la tala de recursos forestales le puedo decir lo siguiente Sr. Lamrani:
El cubano de a pie no come carne de res. En el año 1959 la masa ganadera de Cuba rondaba los 12 millones de cabeza de vacunos, para 6 millones de habitantes. Hoy es todo lo contrario.
¿Quién o quiénes son los culpables Sr. Lamrani?
¿Todo el descontrol se le puede achacar a un pueblo?
19.- El acaparamiento de productos deficitarios y su reventa a precios superiores no es nada nuevo. Surgió a partir de medidas económicas desastrosas desde el inicio mismo de la dictadura totalitaria.
La libreta de abastecimiento incrementó de forma gradual (siempre a peor) de esta bochornosa actividad especulativa. Pero su creación es responsabilidad de los hermanos dictadores.
10.- El desarrollo de juegos ilegales está en pleno auge.
¿Quién, sino el desgobierno tiene la culpa?
Se suponía que esta fuera una lacra del capitalismo. Han pasado 5 décadas y aun persiste y gana fuerzas.
11.- La corrupción es una realidad endémica y numerosos funcionarios aceptan sobornos y prebendas.
¿Por qué Machado Ventura, que es un corrupto, continúa en las más altas esferas del desgobierno?
Fidel y Raúl Castro lo permiten y de acuerdo a las palabras de Fidel Castro, lo conocen y se hacen de la vista gorda mientras no dejen de ser “revolucionarios” o a los hermanos dictadores les convenga pasarle la cuenta.
 

 
 
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lunes, 14 de diciembre de 2009

De equipos electrodomésticos, e indisciplinas


En éste artículo trataré de explicar, a que se refiere el desgobierno de los hermanos Castro Ruz, cuando se refieren a “indisciplinas e irregularidades” en el cobro de los referidos equipos electrodomésticos.

Resulta ser que, de acuerdo con los cálculos del desgobierno, los equipos se le vendieron a la población, por un valor de 51 millones de pesos, que al cambio de 26 pesos por un CUC (moneda equivalente al dólar) viene siendo, casi 2 millones de dólares.

Me pregunto:
¿Estos dos millones de dólares son solamente lo que debe la provincia de Holguín?
¿A cuánto asciende la cifra de los impagos en todo el país?

Imaginemos, por un momento, que el salario promedio de un trabajador cubano sea de 400 pesos (15 CUC).
¿Cuánto es lo que el Banco Nacional puede descontarle a cada trabajador (mensualmente) por el pago de uno de estos electrodomésticos?

Sin importarles que el pueblo cubano se encuentre en la zozobra de enfrentar la desaparición de la terrorífica “Libreta de Abastecimientos” y la desaparición de los comedores obreros, acuden a la amenaza del embargo salarial. No tienen en cuenta que, una vez desaparecidos los anteriores subsidios, las personas tendrán que rebuscar en sus bolsillos la forma de compensar el desequilibrio económico que eso representa.

Informan que se han dejado de pagar 60 mil refrigeradores y casi tres mil aires acondicionados y eso lo catalogan de descuido, descontrol, indolencia y responsabilidad.

Cualquier persona con un mínimo de coeficiente de inteligencia puede deducir que el desgobierno culpa a la ciudadanía de sus errores. Trata de engañar, una vez más, a la ciudadanía con aquello de “lo provechoso que sería que ese dinero pudiera emplearse en cualquier otra cosa si hubiera regresado a las arcas del desgobierno”.
Lo que debe quedar claro es que los pesos nacionales no tienen valor ninguno para las arcas del desgobierno, pues los artículos referidos no son de producción nacional, sino importaciones compradas en moneda libremente convertible y revendida al 270% de su costo de compra.

El pueblo de Cuba está harto de escuchar patrañas como “artículos que «gentilmente» adelantó la «Revolución» para mejorar la vida de la población”. El pueblo piensa (y no lo dice) que lo que está haciendo el desgobierno “distribuyendo esos artículos, es aflojar la tensión a la que se encuentra sometido durante más de 50 años de ineptitud e indolencia por parte de la crápula que dirige el país.

Es verdaderamente incomprensible que en lugar de mejorar la canasta básica de la población, se dediquen a gastar el dinero del pueblo en artículos como aires acondicionados y ollas arroceras eléctricas, en un país en donde la energía eléctrica es deficitaria.
¡Una olla arrocera para cocinar cuatro granos de arroz!

El pueblo cubano no es ingrato. Solo que, no tiene de donde sacar más dinero, ni trabajando, pues el mismo sistema impide que así se haga.

El pueblo cubano lo que hace es ajustar el salario a lo indispensable.

https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s

https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s