Mostrando entradas con la etiqueta disidente. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta disidente. Mostrar todas las entradas

viernes, 5 de octubre de 2012

Los Recalcitrantes y los Disidentes

Los Recalcitrantes y los Disidentes

                            


Recalcitrante: Aferrado a una opinión o conducta.

Disidente: Que diside, que se muestra contrario a determinada opinión, creencia, doctrina u organización.

He notado que la diáspora cubana es totalmente diferente a cuando solamente era contra-revolución y anti-fidelista.

Efectivamente, somos todos cubanos. Pero todos no vivimos en el exilio, ni todos somos recalcitrantes.

No sé, si aquellos a los que llamo recalcitrantes, ha logrado entender alguna vez que ser disidente no quiere decir aceptar el modo de sentir o el modo de pensar, aferrado a una sola opinión o, a una sola conducta.

La inmensa mayoría de los disidentes hemos pasado por semejante conducta, implantada por el régimen de los hermanos dictadores.

Puede que hasta esta, sea la razón por la que muchísimos disidentes no comulgamos con los recalcitrantes.

Disentir del régimen dictatorial totalitario y neofeudal de los hermanos Castro Ruz, en la seguridad de que nunca volveré a apoyar un engendro tal, no quiere decir que, por obligación, tenga que adherirme a aquellos que viven aferrados a una opinión o a una conducta.

Nunca he sido recalcitrante y…,  para ser sincero…, me siguen cayendo mal. Sencillamente, no tengo porque unirme con alguien con quién no comulgué anteriormente, ni comulgo ahora, ni comulgaré jamás.

Compartir ideas o sentimientos con otra persona

Muchos de estos recalcitrantes, estancados en un proceso de hace 50 años, hablan de guerra, de implantar justicia contra los fidelistas (no hacen distinciones), de atacar a un agente de la seguridad del estado totalitario o a una abuelita fundadora de los Comités de Defensa en el año 1962, o a un primo-hermano que es considerado chivato, o a una sobrina (por el solo hecho de ser miliciana). Todo esto, en el llamado “Día de la Libertad”.

Son tan aferrados a opiniones y conductas, que les provoca repulsión encontrarse en un restaurante con el hijo o el sobrino de un funcionario de la dictadura. No digo repulsa; sencillamente no les aceptan. Algo así como el agua y el vinagre.

Los recalcitrantes, ¡son “jurados” enemigos de la dictadura y odian a todo lo que le huela a Fidel Castro y desean la destrucción total del sistema fidelista!

Los recalcitrantes no evolucionan y en eso, bastante se parecen a sus enemigos “jurados”.

Los que nos mostramos contrarios a la doctrina fidelista, aunque sea “AHORA” (o “ahorita”, como dicen los mexicanos), no nos juramos enemigos, sino que el propio régimen nos ha convertido en algo que jamás pretendimos ser. Al disentir, dejamos de estar conectados a “su” opinión y a “su” conducta. Los disidentes no odiamos a las personas. Odiamos las mentiras y engaños que durante más de 50 años pretendieron que creyésemos.

Los recalcitrantes consideran que los disidentes que huímos del régimen, lo hacemos porque allá “la caña está a tres trozos”. Y no les quito razón. Solo, que “allá” no quedan ni cañas.

No es del todo así

La explicación es bien compleja. Empecemos por decir que, hoy por hoy, en Cuba no existen los ciudadanos de segunda. Solo existe la crápula dirigente y el pueblo. Para la crápula, el pueblo solo sirve para ser dirigido y explotado. Las diferencias entre la población no son otra cosa que “rezagos burgueses” del “American Way of Life”.

Por cierto, los más rezagados son precisamente los más crapulados.

Es como el cuento aquel que refiere, no solamente habernos obligados a casarnos, sino a la obligación de vivir con ella.

Para los disidentes del régimen de oprobio, la consigna de “Patria o Muerte” ya carece de sentido, si es que alguna vez lo tuvo. Es por eso que, habiendo sido convertidos en enemigos, rechacemos la palabra muerte.

Lo que no debemos confundir nunca es que, por desgracia, una parte de la población (posiblemente más del 70%) es totalmente apolítica. O lo que es igual: Les importa un pito, tanto los recalcitrantes, como los disidentes.

La diferencia, en este caso es que, mientras que a los disidentes no les importa que ese gran porciento haga dinero para regresar a Cuba y ayudar a sus familiares, los recalcitrantes les consideran profanadores irreverentes que deben ser, como mínimo, excluidos. ¡Totalmente absurdo!

No todo aquel que sale de Cuba tiene que haber sido expulsado de su patria. Muchos de los recalcitrantes nunca fueron expulsados de su patria. La mayoría de los recalcitrantes actuales decidieron abandonar el territorio nacional cubano voluntariamente. Lo cual también es válido para llamarse exiliado.

Un disidente del régimen de Fidel Castro no acepta la hermandad de alguien que quiere imponerle su forma de ver y apreciar la vida.

La gran mayoría del pueblo cubano es disidente de conciencia, pero no se atreve a disentir. La obligatoriedad de alcanzar el noveno grado de escolaridad (con todas las deficiencias del sistema educacional) ha hecho que el cubano piense antes de actuar. Y todos sabemos que cuando se piensan las cosas dos veces, casi siempre se toma la mejor decisión.

Como disidente del régimen, no me queda otra alternativa que llamar a las cosas por su nombre:

Aquellos que invadieron el territorio nacional cubano por “Bahía de Cochinos” en el mes de abril de 1961, fueron traicionados por el Gobierno de los Estados Unidos. No, no eran mercenarios. Nunca recibieron dinero por aquella malograda aventura. Su único error fue confiar en un gobierno.

Para los disidentes actuales ha sido aun peor. Confiamos en un desgobierno que ha llevado a la nación de todos (recalcitrantes y disidentes) a la ruina.

 


Wikio  Top Blogs

domingo, 11 de abril de 2010

Respuesta a Danielle Bleitrach


Yo acuso a aquellos que defienden al régimen de oprobio de los hermanos Castro Ruz
Desde el momento en que Danielle Bleitrach es francesa, queda descalificada para realizar comentarios sobre el pueblo cubano. Solo le queda comentar aquello que defiende: El régimen totalitario neofeudalista de Fidel y Raúl Castro.

Siento repulsión por aquellos intelectualoides europeos, de ideas socialistas, que de socialismo no saben otra cosa que andar llenándose de dinero los bolsillos y cotorreando por los rincones, supuestamente en defensa de los oprimidos.

En estos días, Danielle se atrevió e empuñar la pluma para escribir su opinión sobre un mártir del pueblo cubano, luego de traducir y reproducir los textos que le enviaban. ¿Quién o quienes le enviaban los textos Danielle?

¿Por qué deliberada razón compara, Danielle, a Orlando Zapata con el asesino de ancianas Guy Georges? ¿Será porque era tan mulato como Zapata? Desde el momento en que Zapata no era, ni se encontraba encarcelado por asesino: ¿Tiene la señora algún problema racial?

Tiene una forma muy sutil de escribir Madame Bleitrach: Utilizando el punto y seguido se refiere al rostro doloroso, que le recordó al asesino y siempre con punto y seguido, de por medio, califica la mirada de fija y febril, dejando a la imaginación del lector que la mirada sea la de un asesino o la de un disidente muerto en huelga de hambre.
Luego de semejante comparación, se atreve a decir que no

le importa la cuestión política. Mucho más le interesa “su humanidad destruida”. ¿De cual de los textos recibidos, sacó Danielle el dato de “violencia” que le endilga a Zapata sin más consideración?


¿Por qué impúdica razón, Danielle acusa de crucificador, de su madre, a Zapata?
El 21 de octubre de 1869, a la edad de 16 años, José Julián Martí y Pérez, ingresó en prisión y desde allí le envió una foto a su madre con los siguientes versos escritos por él:


Mírame, madre,
Y por tu amor, no llores:
Si esclavo de mi edad y mis doctrinas
Tu mártir corazón llené de espinas,
Piensa que nacen entre espinas flores.

Señora Bleitrach, usted no conoce, ni tiene la más mínima idea de quién es el pueblo cubano. Usted solo conoce a la crápula que desgobierna mi país desde hace más de 50 años. Una dictadura totalitaria que estrangula y en vez de desarrollar al país, lo somete a un subdesarrollo despiadado, utilizando como coartada, el embargo aberrante impuesto por los Estados Unidos. ¿No le da vergüenza decir semejante disparate?

Con la abominable y premeditada muerte de Orlando Zapata Tamayo queda demostrado el “humanismo” del régimen totalitario. En Cuba, la justicia está encarcelada. ¡Basta ya de comparaciones! Céntrese en el caso. No se vaya por las ramas.
¿Acaso lo que la señora aspira para el mundo es una dictadura totalitaria? ¿Les está pidiendo a los hermanos Castro Ruz que sean magnánimos? ¡Que sabrá usted del sufrimiento del pueblo cubano! No hay peor ciego que el que no quiere ver como la dictadura ha estrangulado la vida de los cubanos año tras año.

No sea arrogante y prepotente, señora. Dedíquese a escribir sobre los males que aquejan a su país. No le haga propaganda a un sistema de corruptos y ladrones. ¿Cuánto le pagan por emborronar cuartillas?

Efectivamente, usted tiene mucha razón, el desgobierno de los hermanos Castro Ruz no hizo nada para evitar la muerte de Zapata. La locura senil que padecen los octogenarios desgobernantes, les impidió ver lo inconveniente de esa muerte. ¿Será que la calcularon, con la macabra idea de enclaustrarse y no tener que dar explicaciones a los amigos españoles del PSOE? A los únicos que le conviene, que las relaciones se mantengan tal y cual están, es al régimen totalitario. A nadie más. ¡Parece una locura! ¿Acaso no ha sido una locura de más de 50 años?


¡Que manera de verborrear Danielle! Aznar por aquí, Zapatero por allá, que si Chávez, o el franquismo y la ETA. Hasta el fantasma de Santiago Carrillo, que si los fascistas, que si el aborto…, para tratar de explicar lo inexplicable. Haber dejado morir de hambre a un preso de conciencia.

Por último, y con una desvergüenza asqueante, Danielle se atreve a insinuar que Orlando Tamayo fue incitado al suicidio. Que manera más burda de tergiversar los hechos.
¡Que poder, que fuerza y que pujanza debe tener la disidencia en Cuba, para traspasar las barreras de las prisiones del régimen y fabricar un mártir! Ian Fleming no hubiera tenido tanta imaginación.

No insinúe. Demuestre como fue que se organizó Miami la huelga de hambre. Si eso fuera cierto, al régimen de los hermanos Castro Ruz, le queda, el tiempo que dura un merengue a la puerta de un colegio.

No se enfade, que a sus años no es conveniente. Usted, que es tan monstruo como aquellos a los que defiende tan a lo descarado, no tiene sentimientos ni corazón de mujer. Usted es una hiena al servicio del Doctor Jekill y Mr. Hyde.


Usted, que odia tanto el capitalismo: Váyase a vivir a Cuba. Pero, sin prebendas del régimen. Como un cubano de a pie más. Con libreta de abastecimiento y salario de 250 pesos mensuales. Sin remesas del extranjero (no vaya a ser que la acusen de mercenaria al servicio del imperio). Sin tener derecho a hacer traducciones. Trabajando de albañil, pero no en una de las tantas brigadas de respuesta rápida del régimen, en una empresita cualquiera del régimen en una provincia bien lejos de la capital.


Señora Bleitrach: Sabía usted (que tanto sabe de mi país), que el Cacique Hatuey (oriúndo de La Española), no era cubano? Sabía usted que luego de la entrada de negociantes españoles (digo empresarios a riesgo) a Cuba, a partir de 1993, la historia del famoso Cacique fue revisada?
El desgobierno de los hermanos Castro Ruz recompuso la historia y..., Hatuey murió de muerte natural, nombrando herederos perpetuos, a los españoles que tanto le ayudaron.


Una aclaración: Haití dejó de ser francesa hace muchíiiiiiisimo tiempo. No trate de promover a la actualidad, lo que ocurrió hace siglos. Orlando Zapata es tan cubano, como el fallecido General Sió Wong. Los conceptos tribales que aun subsisten en Europa, hace ya muchos años desaparecieron del país que usted dice conocer.

Definitivamente, usted está del lado de la cochina represión.

https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s

https://www.youtube.com/watch?v=lwXG-6myaoE&t=109s