domingo, 17 de junio de 2012

Comienza la Operación Anadir (la cisis de octubre)


La Crisis de Octubre

Comienza la Operación Anadir



El 24 de mayo de 1962, durante una sesión ampliada del Consejo de defensa de la URSS, fue analizada la proposición para trasladar a Cuba, las armas nucleares.

Se proponían enviar:

Una División de Tropas Coheteriles Estratégicas.

Cuatro Regimientos de Infantería Motorizada.

Dos Regimientos de Cohetes Alados Tácticos.

Un Regimiento de Helicópteros.

Una Escuadrilla de Bombarderos Tácticos de mediano alcance.

Dos Divisiones de Tropas Coheteriles Antiaéreas.

Dos Batallones Radiotécnicos

Un Regimiento de Aviación de Caza de defensa Antiaérea.

Dos Cruceros de Combate.

Cuatro Destructores.

Once Submarinos.

Una Brigada de Lanchas Lanza-cohetes.

Un Regimiento de Cohetes de Defensa Costera.

Un Regimiento Aéro-naval equipado con minas y torpedos.

Un Regimiento de Comunicaciones.

Dos Batallones de Tanques.

Un Batallón de Zapadores.

Un Batallón de Reconocimiento.

Un Grupo de Artillería Anti-Aérea de 100 mm.

Un Escuadrón de Aviones de Transporte.

Dos Bases flotantes, para submarinos.

Dos barcos de carga.

Dos barcos tanqueros.

Dos barcos talleres para las unidades navales.

Los efectivos alcanzarían los 53 mil hombres y una flota de 80 barcos de la Marina Mercante Sovietica.

El traslado comenzaría a mediados del mes de julio y se tenía previsto concluir la operación a principios de noviembre; fecha en que, según los soviéticos, se anunciaría la presencia de las tropas soviéticas en Cuba.

Historiadores parcializados a favor de Fidel Castro, intentan justificar los hechos diciendo que se trataba de una acción en defensa de un “aliado” que en realidad no existía. Otros dicen que Cuba constituía una “posición avanzada” en peligro.
Tropas Coheteriles Estratégicas


No es menos cierto de que el régimen de Fidel Castro se encontraba amenazado, pero de ahí a que fuese una “posición avanzada soviética” existía un largo trecho.

Por otra parte, los soviéticos estaban llevando sus cálculos a considerar a Cuba, como una posesión que los yanquis pretendían que ellos (los soviéticos) abandonasen.
Helicóptero MI-1


Otros historiadores parcializados consideran que la operación se realizaba para la defensa de las conquistas de la “revolución”. ¿Cuáles conquistas en 1962? ¿Acaso la Libreta de Abastecimiento?

Los más recalcitrantes son capaces de argumentar que aquello sería la “reafirmación de la credibilidad de la URSS como superpotencia”. ¡Poniendo en peligro a la humanidad!
Helicóptero MI-4


Los más ingenuos historiadores parcializados, consideran que si los E.U. hubiesen intervenido en Cuba, la URSS se hubiera visto precisada a comenzar la TGM. 

Estos mismos ingenuos se preguntan:

¿Cómo hubiera reaccionado el Campo Socialista si los yanquis ocupaban el territorio de uno de sus integrantes?
Cohetes alados FKR


En primer lugar, recordémosle que Cuba aun no formaba parte de dicho campo y en segundo lugar debemos hacer honor a la verdad: El campo socialista había sido impuesto por la bota soviética.

Por mucho que se esfuercen jamás conseguirán justificar la intervención militar soviética en el territorio cubano. Jamás se le consultó al pueblo de Cuba semejante acto de traición a la patria y la violación flagrante de todas las constituciones habidas y por haber.
Bombardero Táctico IL-28


Tampoco es válido el antecedente de que la URSS estuviese rodeada de bases militares y de cohetes nucleares estratégicos norteamericanos. Desde la misma fundación, la URSS se vio rodeada de enemigos y sostuvo infinidad de guerras de agresión, en la cuales Cuba no tuvo participación alguna, ni a favor, ni en contra. La implantación de armas nucleares en el territorio cubano, además de ser una traición a la patria, por parte de Fidel Castro y sus acólitos, es una ingerencia no solo de los asuntos internos de Cuba, sino de todo el Hemisferio Occidental.

Menos válido es el criterio que caracteriza a la medida como “una medida necesaria para equilibrar el riesgo nuclear y compensar el «atraso»” (que los rusos) tenían respecto a los E.U. en la materia.

Debemos recordar que fueron los soviéticos, en calidad de unión de repúblicas, los que pusieron en orbita terrestre al primer ser humano.
Yuri Gagarin




Cualquiera pudiera creer que la URSS tenía atraso en sentido de cohetes de largo alcance.



A la aparentemente ingenua pregunta:

 ¿Por qué los Estados Unidos podían tener sus cohetes en Europa y la Unión Soviética no podía tenerlos en Cuba?

Se debe responder:

¿Por qué los Estados Unidos se encuentran situados en el Hemisferio Occidental? ¡Pregunta estúpida verdad?

A buen entendedor con pocas palabras…

La OTAN, al igual que el Pacto de Varsovia, tenía situados cohetes nucleares estratégicos en los países correspondientes a cada organización o pacto. Los Estados Unidos pertenecen a la OTAN.

¿Por qué los soviéticos podían tener sus cohetes en la República Democrática Alemana y loa Estados Unidos no los podían tener en Turquía?

Solo una diferencia: Todo el mundo sabía de la existencia de los cohetes norteamericanos en Europa Occidental. Incluso los de Turquía.

Lo único “SECRETO” era la instalación de las armas nucleares en Cuba.

El descubrimiento del arma nuclear en Cuba constituiría una seria amenaza en el contexto de la rivalidad entre ambas potencias y sería la demostración fehaciente de sus propósitos agresivos, contrarios a la política de “coexistencia pacífica” mantenida por la URSS.

La Operación Anadir había sido aprobada. Solo faltaba la “aprobación” de Fidel Castro para ser ratificada.

Para la aprobación, enviaron una comisión que trataría del hecho consumado en la URSS.

Esta comisión, entre otras cosas debía realizar una inspección del terreno en el cual se emplazarían los cohetes, pero debido a razones desconocidas, no lo realizaron. Esta negligencia trajo por consecuencia infinidad de problemas.

Dicen los historiadores castristas que “todos” los miembros de la comisión estaban convencidos de que Fidel Castro no daría su consentimiento.

Si no hubiese vivido en el monstruo soviético y le hubiese recorrido las entrañas, es posible que me tragara semejante embuste. Después de tantos años el ex embajador Alexander Alexeiev continúa siendo un mentiroso cuando dice que todos los miembros de la comisión estaban convencidos de que Fidel Castro no daría su consentimiento.
Alexander Alexeiev


De acuerdo con los cánones soviéticos de la época, aquel que se atreviera a pronunciar algo semejante, una vez sido aprobado el plan, desparecería de la faz de la tierra.

Consentido por Fidel Castro, el plan podía comenzar. Constituía un verdadero desafío para las tropas soviéticas acostumbradas al traslado de contingentes en tierra firme, pero nunca por mar. Se trataba de trasladar una agrupación de más de 50 mil hombres, armamentos y pertrechos de guerra a miles de kilómetros de su territorio.

Ningún especialista de la CIA se hubiese atrevido a insinuar una aventura semejante y continuaban organizando la operación Mangosta que tendría lugar en el mismo mes de octubre y de la cual nadie se enteraría hasta muchísimos años más tarde.

Ahora los historiadores castristas se empeñan en formular preguntas que, por simplistas, resultan absurdas.

“¿Quién fue el culpable de los hechos dramáticos que se desarrollaron en el Caribe varios meses después, el que preparó en secreto el ataque a Cuba o aquel que organizó en secreto su defensa?”

La operación Mangosta resultó desmantelada por los órganos de la seguridad de Fidel Castro y si en su dimensión teórica podía tener gran magnitud, en la realidad fue minimizada por la gigantesca crisis que puso al mundo al borde de la hecatombe nuclear.

No puede haber comparación posible entre una operación y la otra.

La destrucción de un incipiente régimen comunista a expensa de la vida de algunos miles de personas jamás podrá compararse con la destrucción del mundo en que vivimos y la muerte de decenas de millones de seres humanos.

Palabras de Fidel Castro: "A mí, personalmente, no me gustaba la presencia de esa base militar soviética en Cuba, por una razón de imagen de Cuba, de imagen de la Revolución Cubana. Pero no lo analizamos como una cuestión de gusto o no, sino desde el punto de vista ético y moral. Vimos aquello desde otro ángulo: si deseamos que los soviéticos nos apoyen en caso de una agresión, sería inmoral oponernos a la presencia de esas armas en nuestro país, puesto que esas armas fortalecen también a la Unión Soviética. Ese fue el argumento que analizamos en la Dirección de nuestro Gobierno y de nuestro Partido, el argumento moral, y que constituía un deber. Por eso dimos una respuesta positiva."

El día 30 de mayo, Fidel Castro le planteó a los soviéticos: "Si hacen falta esos proyectiles aquí para fortalecer las defensas de la Unión Soviética y del campo socialista, y, además, sirven para prevenir una agresión militar directa por parte de Estados Unidos contra Cuba, se pueden instalar en nuestro país los proyectiles que sean necesarios. Todos los proyectiles que sean necesarios." “TRAICIÓN A LA PATRIA

Los historiadores castristas insisten en la hipótesis de que una reunión entre los Estados Unidos, la URSS y Cuba, para tratar de solucionar cualquier cosa que allí se tratase hubiera sido imposible. No es menos cierto. La URSS no “pintaba” nada en aquel velorio. Los E.U. posiblemente no hubiesen atendido los requerimientos de la URSS.

El menosprecio en que han incurrido los presidentes norteamericanos, desde Eisenhower hasta Obama, hacia la figura de Fidel Castro los ha llevado a cometer gravísimos errores de todo tipo. Incluso, el error de no intervenir militarmente.

El gobierno de la URSS demostró, al final, que había comprendido el error de haber puesto al mundo al borde del cataclismo nuclear y se negó rotundamente en dejar en las manos de Fidel Castro armamento nuclear táctico defensivo.

El día 4 de junio de 1962 fue ratificado el plan calendario de la Operación Anadir.

El día 10 de junio de 1962 se reunió nuevamente el Presidium del Comité Central. En dicha reunión, el Mariscal Biriuzov recién nombrado Comandante en Jefe de las Fuerzas Aéreas Soviéticas, emite una serie de comentarios que dicen muy mal de su preparación militar.
Mariscal Biriuzov


Dicho esto debemos acotar que su preparación política era verdaderamente excelente. En dicha reunión, el Mariscal Biriuzov manifestó que había regresado del viaje con la impresión de que Fidel Castro se consideraba como un benefactor de la Unión Soviética y de su causa, más que como su protegido. Era como si Cuba ayudara a la Unión Soviética para que esta alcanzara sus propios objetivos y no al contrario.

Después de un breve debate y que el Mariscal Malinovski diese lectura a la nota de proposición, la misma fue sometida a votación y  aprobada por unanimidad.

Enviar a Cuba un contingente con cohetes nucleares de alcance medio e intermedio.










Wikio – Top Blogs