lunes, 26 de julio de 2010

Fidel Castro se “corrige”

Fidel Castro se corrige

El Nostradamus caribeño afirmó el 4 de julio, del presente año, que Estados Unidos no cedería, ni Irán tampoco. No acertó.

Decía también que en casi todas las guerras, una de las partes desea evitarla y a veces las dos. Vaticinaba Fidel Castro, que en este caso una de las partes no desea la guerra. Seguramente que el Gran Maestro adivinador debe suponer que sea Irán, aunque no lo diga por lo claro.

Dice Fidel Castro que, en relación al enriquecimiento del uranio, Irán defiende los intereses nacionales. ¡Por favor! Un país inmensamente rico en petróleo, defiende sus intereses nacionales enriqueciendo uranio. Por el contrario, Estados Unidos persigue (en este caso no defiende) propósitos bastardos (según Fidel Castro) y groseros intereses materiales.

Fidel Castro no dice en ningún momento que esos propósitos bastardos a los que tan groseramente se refiere, se tratan nada menos que de impedir la expansión del fundamentalismo extremista islámico sobre los países desarrollados y en vías de desarrollo. Los intereses materiales, sí, efectivamente, el petróleo que mueve la industria que hace posible el desarrollo de la especie humana.

Fidel Castro insiste por enésima vez que el objetivo de encausar al extremismo fundamentalista mediante presiones económicas no dará resultado y conducirán a la más terrible de todas las guerras. Dice que el presidente de los Estados Unidos es un mentiroso cuando se pronuncia por una humanidad libre de armas nucleares, pues intenta cambiarlas por otras aun más destructivas e idóneas para “aterrorizar” a los dictadores que como Fidel Castro torturan a sus pueblos con total impunidad.

Haciendo uso de su refinada demagogia, Fidel Castro se “auto-critica”. Había vaticinado el comienzo de la hecatombe para el día 27 de junio del presente año, pero “no se dio cuenta” (infeliz viejito) que había un paso previo.

La culpa de semejante descalabro no la tuvo Fidel Castro, sino un simple funcionario que “se durmió”. ¡Mal la debe estar pasando!

Fidel Castro culpa también a dos Estados poderosos, con autoridad y prestigio, que no ejercieron su derecho al veto (no los menciona por su nombre) y cataloga de pérfida la resolución de las Naciones Unidas. En fin, Fidel Castro contra el Mundo. Todos están equivocados. Hasta sus pretendidos “amigos” rusos y chinos. El único que tiene razón es el Megalomaníaco dictador caribeño.

Se divierte muchísimo, diciendo que ha logrado el vaticinio observando lo que sucedía, “como dirigente político que fui”, pero se olvida que aun hoy es el Primer Secretario de un Partido que a el se le antoja que sea comunista.

Fidel Castro prefiere alimentar su ego, antes que alimentar al pueblo de Cuba.