domingo, 31 de mayo de 2009

Barack Obama y las contradicciones de los hermanos Castro

El 13 de abril de 2009, en vísperas de la V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago, Barack Obama alivió las sanciones económicas contra el régimen totalitario de Fidel y RaúlCastro levantando las restricciones que afectaban a los cubanos que vivían en Estados Unidos. Ahora, éstos pueden viajar a su país de origen siempre que lo deseen (durante el mandato de GWB limitado a 14 días cada tres años), y mandar remesas sin límites a sus familias (durante el mandato de GWB 100 dólares al mes).

La Cumbre, en la cual no participaron los dirigentes de la dictadura, por haber sido expulsados de la Organización de Estados Americanos (OEA) en 1962, estuvo dominada por el tema “régimen de Fidel y Raúl Castro”.

Durante su discurso inaugural, la presidenta argentina Cristina Kirchner exhortó a Washington a que eliminara el embargo que impone al régimen totalitario desde agosto de 1960. Los otros 32 mandatarios latinoamericanos y caribeños también llamaron a la Casa Blanca para que acabase con una situación aberrante y anacrónica que afecta no solamente a todos los sectores de la población cubana (menos a la dictadura), sino también al resto de los países.

El presidente Obama declaró su voluntad de buscar “un nuevo comienzo con Cuba” . “Creo que podemos llevar la relación entre EEUU y Cuba en una nueva dirección” , subrayó. “Estoy aquí para lanzar un nuevo capítulo de acercamiento que continuará durante mi mandato” , concluyó. Por su parte, la secretaria de Estado Hillary Clinton reconoció que la política cubana de Estados Unidos “había fracasado” .

En una de sus tantas reflexiones Fidel Castro escribió: “El hecho de que Raúl Castro haya dicho que está dispuesto a que su Gobierno converse con el nuestro no sólo sobre el levantamiento del embargo, sino sobre otros temas como los derechos humanos, los presos políticos, esa es una señal de avance”.

Por primera vez, en la ya muy larga historia de éste dictador totalitario, reconoce que su régimen tiene “presos políticos”. No obstante, tan pronto acabó la Cumbre de las Américas, Fidel Castro cambió el tono.

En otra de sus tantas reflexiones, dice algo así, como que su hermano no había querido decir lo que dijo o se habían mal interpretado sus palabras y se molestó muchísimo cuando la Sra. Clinton dijo que el “régimen estaba finalizando”, catalogando el comentario de “poco agradable”.

Fidel Castro considera una injerencia del gobierno de los Estados Unidos (en los asuntos internos de su desgobierno), que el presidente Obama insinúe que el régimen totalitario reduzca los impuestos relativos a los flujos financieros. Dice Fidel Castro que es como si su régimen le exigiera al gobierno de los Estados Unidos cualquier cosa.

Obama no está exigiendo nada. Se ha limitado a ejemplificar cual pudiera ser el gesto. Nada más.

Si de aberraciones se trata (el embargo económico es una aberración del sistema de mercado), es verdad que el desgobierno de los hermanos Castro no tiene que realizar gesto ninguno. Como también no es menos cierto que las leyes de los Estados Unidos no la pueden cambiar los presidentes, de golpe y porrazo, como hacen los regímenes totalitarios.

Si el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos infligió una multa a una empresa petrolera, por haber exportado tecnología al régimen de Fidel Castro, no tiene nada que ver en el asunto el Sr. Obama.

El Departamento del Tesoro se ha limitado a cumplir las leyes y no es precisamente el presidente de los Estados Unidos el que las dicta. Aunque hubiese sido su propósito, Obama jamás hubiera podido impedir que eso ocurriese. Y no quiere esto decir que siga los pasos del Sr. Bush.

Considero un error administrativo del Sr. Obama, que haya incluido al régimen de Fidel Castro entre los países que respaldan o cometen terrorismo. Eso ya es agua pasada, aunque jamás se debe olvidar. Pero Fidel Castro no dice que aun protege a la banda terrorista ETA, dándole refugio y permitiéndole contactos en el territorio nacional cubano.

Si de incumplir promesas se trata, Fidel Castro tiene un incumplimiento cincuentenario de promesas. El mundo entero está cansado de tanta megalomanía hacia el exterior y tanta megalomiseria para el interior.