miércoles, diciembre 14, 2011

La muerte en combate de Raúl Díaz Argüelles


Había concluido ese día, el 22 de diciembre de 1975, el Primer Congreso del Partido y su recién electo Primer Secretario sometía -en insólito y ridículo procedimiento- a la definitiva “aprobación popular”, los históricos acuerdos adoptados y el Comité Central elegido.


También anunciaba, al mundo entero, que pretendía “ayudar” a sus “hermanos” angolanos y decía (por primera vez) que además de ser latinoamericanos, éramos también latino-africanos. Y añadió:


“Y el imperialismo yanki, sin escrúpulos de ninguna índole, lanzó las tropas mercenarias fascistas y racistas de África del Sur para aplastar la independencia de Angola, y se indigna de que nosotros apoyemos a Angola, se indigna de que nosotros apoyemos al África, se indigna de que nosotros defendamos al África".


Ya hacía mucho tiempo que, Fidel Castro, apoyaba a todos los movimientos de liberación nacionales en cualquier parte del mundo. Con invitación o sin ella.


Pocos días antes, el 11 de diciembre, había caído en combate, con apenas 39 años uno de nuestros más capaces oficiales, Raúl Díaz Arguelles.

Años atras, Fidel Castro le había encomendado el apoyo a los combatientes en Guinea Bissau, cuya lucha contra el colonialismo portugués era evaluada, por los servicios secretos portugueses, como la más organizada y dinámica.


Pero es que la definición de latino-africanos resulta un poco forzada. Para aquellos que solo conocíamos las noticias internas, creíamos (o queríamos creer) sinceramente, que los yanquis habían lanzado tropas mercenarias fascistas y racistas de África del Sur para aplastar la independencia de Angola.


Solo pasados los años comprendimos que África del Sur había lanzado sus tropas, sin pedir o recibir el consentimiento de nadie. Como parte de sus “Border Wars”, intentaban preservar su régimen de apartheid racial. De igual forma mantenían bajo su jurisdicción al territorio del África Sur-Occidental (Namibia).


Comprendimos también, que ese no era el verdadero motivo para convertirnos en los defensores de África. Un continente de más de 30 millones de kilómetros cuadrados en comparación con una islita caribeña de poco más de mil.


En aquel discurso, del día 22 de diciembre, Fidel Castro no pudo dejar de proferir una bravata. Dijo:


"...¡Por los deberes que establecen nuestros principios, nuestra ideología, nuestras convicciones y nuestra propia sangre, defenderemos a Angola y defenderemos al África! Y cuando nosotros decimos defendemos, lo decimos en serio. Y cuando nosotros decimos luchamos, luchamos en serio.”
Los comentarios sobran.


En el momento de su muerte, Raúl Díaz Arguelles era el Jefe de la 10ma Dirección del Ministerio de las Fuerzas Armadas del régimen de Fidel Castro. Y es precisamente por ser el Jefe de esa Dirección del MINFAR, que se le designó para la difícil operación de preparar a los combatientes del MPLA, la única de las tres organizaciones angolanas, de supuesta filiación marxista, con estrechos lazos con el clandestino partido comunista portugués y por ende con el partido comunista de la Unión Soviética.


Hacía mucho tiempo que los políticos portugueses (también los españoles) sabían que, para formar parte de la Europa reconstruida por el capital norteamericano, pasada la SGM, se hacía necesario conceder la independencia a las antiguas colonias.
El método que utilizaran no era el factor esencial. Era imprescindible que los países africanos se auto-gobernaran. La economía siempre quedaría supeditada a los países cuyos intereses estuvieran presentes.


Angola poseía en su inmenso territorio enormes riquezas naturales y era necesario evitar gobiernos de corte nacionalista que dificultaran el ulterior desarrollo económico.
La extensión geográfica de Cuba puede caber de tres a cuatro veces dentro del territorio de Angola.


El inmenso territorio, que al contrario de lo que muchos cubanos creíamos, se encontraba en manos de compañías norteamericanas, inglesas, holandesas y de la extinta Alemania Federal.
Los portugueses eran solo los colonos de la tierra. O lo que es igual, en su gran mayoría, agricultores. Pero eran los que detentaban el poder político, disputado por los tres o cuatro movimientos armados: FNLA, MPLA y UNITA.


Especialistas de los Estados Unidos consideraban que sería imposible detener a las fuerzas del FNLA de Holden Roberto con tropas zairotas y mercenarios blancos y a las bien armadas tropas sudafricanas que penetraban por el sur de Angola en sostén de la UNITA de Jonas Sabimbi. Pensaban de esa forma debido al pobre desempeño del MPLA.
Durante los últimos años Agostino Neto se había distanciado de la URSS.


Las corrientes divergentes de los partidos comunistas de España y Portugal jugaban a la democratización de sus respectivos países y eran tildados de reformistas por lo más rancio de la línea dura soviética.
Ambos partidos coqueteaban con China. Los movimientos independentistas también.


Lo que jamás calcularon los especialistas consistió en que la revuelta de los oficiales portugueses (Revolución de los Claveles) de ultramar pudiera ser utilizada por políticos del calibre de Mario Soares (socialista de varias caras) y Alvaro Cunhal (comunista empedernido), para comenzar a jugar al socialismo en la península ibérica. Más concretamente, en Portugal.
Nunca les faltó el apoyo soviético para semejante empeño!


Como podían considerar a Cuba en sus cálculos?
Un Océano y una decena de miles de kilómetros separaban ambos territorios.
Cuando recibieron informaciones de los pequeños grupos que, con Raúl Díaz Arguelles comenzaron a llegar en agosto a Angola para entrenar, en cuatro centros, a las unidades del MPLA, no consideraron que fueran una fuerza determinante. Tal vez no tuvieran toda la información.
Quizá no supieran que una comisión, de la cual formaba parte Díaz Arguelles, había estado durante varias semanas estrechando vínculos en tierras lusitanas y recabando información y cooperación de sus homólogos portugueses, poco después de la visita de Otelo Saraiva de Carvalho a Cuba el 26 de Julio de 1975.


El medio de información, VISION (de Portugal), reveló detalles de una conversación que se mantuvo en secreto durante 20 años:
Fidel Castro anunció a Otelo Saraiva de Carvalho, en julio de 1975, la intención de enviar tropas a Angola si las fuerzas portuguesas no permanecieran en Angola para arbitrar conflictos entre el MPLA, UNITA y FNLA*.
A finales de julio de 1975, Otelo Saraiva de Carvalho visitó Cuba, volviendo aún más entusiasmado con el sueño del Poder Popular. Sin embargo, el punto culminante de su visita se mantuvo en secreto.
Teniendo como único testigo a Raúl Castro, Fidel y Otelo hablaron de la posibilidad de enviar tropas cubanas a Angola, después de la independencia, para mediar en el conflicto entre el MPLA, UNITA y FNLA.
Otelo no dio muchas esperanzas a Fidel Castro aconsejándole preparar sus tropas.
A su regreso a Lisboa, pidió dar una respuesta a Fidel Castro. Palabras de Otelo Saraiva de Carvalho:


"Fue una conversación muy en secreto, en la que Fidel comenzó por decirme que había recibido recientemente la visita de Agostinho Neto, presidente del MPLA, que había sido muy aprensivo acerca de lo que estaba sucediendo en Angola. Había muchas fuerzas opuestas: el FNLA, apoyado por Zaire y los EE.UU., y la UNITA, apoyadas por Sudáfrica.
Agostinho Neto tuvo miedo de quedarse solo, ya que su movimiento estaba muy dividido internamente.
El MAE, a través de Rosa Coutinho, ha impedido que el MPLA se hundiera. Había sido una Directiva de la AMF.
Sin embargo, Agostinho Neto, consideró que si no había apoyo militar significativo, el MPLA sería aplastado.
De acuerdo con Fidel Castro, Agostinho Neto se puso en contacto con Costa Gomes, quien pidió que las fuerzas militares portuguesas permanecieran en Angola, después de la independencia, para arbitrar el conflicto.
La respuesta de Costa Gomes había sido muy evasiva y Agostinho Neto, no creía que el presidente portugués a aceptara la solicitud.
Por lo tanto, pidió apoyo militar a los cubanos.
Fidel Castro me pidió mi opinión al respecto, confesando que él tenía dudas. Fidel Castro me aseguró que si las fuerzas militares portuguesas permanecían en Angola después del 11 de noviembre, no enviaría tropas cubanas para apoyar al MPLA.
De lo contrario, estaba dispuesto a participar en el conflicto.
Yo le dije abiertamente que no creía que las tropas portuguesas pudieran permanecer en Angola después de la independencia, teniendo en cuenta la situación interna de Portugal, pero me ofrecí a llevar un mensaje al presidente Costa Gomes y que pediría una respuesta rápida el líder cubano.


Cuando llegué a Lisboa el 31 de julio, fuí directamente a una reunión del Consejo de la Revolución, que terminó a eso de las seis del día siguiente, 1 de agosto.
A pesar de esto, hablé con Costa Gomes, en su gabinete del Palacio de Belén, imponiéndole de la situación.
Solo me respondió que tomaba nota del asunto.
De cierta forma, esta conversación marcó el destino de Angola".


Gilberto Santos e Castro refiere de esta forma la retirada de las Fuerzas Armadas portuguesas de Angola:


"Desde nuestro puesto de observación con vistas a la ciudad que no habíamos podido alcanzar, vi salir del puerto de Luanda, la fragata que llevaba a las autoridades portuguesas. Eran las cuatro y media de la tarde del 10 de noviembre de 1975.
Los comandos especiales miraban a la silenciosa fragata en cuya cubierta llevaba apiñados los últimos vestigios de la presencia de cinco siglos.
La fragata ancló dentro de los límites de las aguas costeras, y estuvo allí hasta la medianoche.
A la medianoche en punto, ese navío de la Armada portuguesa zarpó". *Luís Marinho, VISÃO, 19 de Octubre de 1995


La envergadura que estaban tomando los acontecimientos hicieron que el mando militar de Fidel Castro considerase la posibilidad de enviar a cuadros militares con preparación académica.
En definitiva Díaz Arguelles era solamente especialista en guerra de guerrillas.


Es por ese motivo que ya en fecha tan temprana como el día 23 ya se encuentra, en funciones, el nuevo Jefe de la Misión Militar de Cuba en Angola (MMCA), el General Leopoldo (Polo) Cintras Frías.


Eran, según el mando sur-africano, más de mil hombres, muchos de ellos cubanos. Poco más atrás cohetes anti-tanque del tipo "Maliutka",
desplegados por donde se debía desplazar la unidad de combate conocida por Foxbat.


En la segunda línea de defensa, los cubanos tenían situadas baterías de morteros 120 mm y piezas de artillería de 75 mm, así como una batería completa de cañones anti-aéreos de 14,7 mm y lanzaderas de cohetes de 122 mm.


La mayoría de las posiciones del enemigo habían sido cuidadosamente señaladas por la exploración durante los días anteriores y los cubanos fueron sorprendidos cuando los sudafricanos iniciaron la preparación artillera.


Las posiciones de la artillería cubana fueron alcanzadas y aniquiladas, los morteros cubanos recibieron golpes directos, aniquilando a la mayoría de los servidores de las piezas y en pocas horas la artillería sudafricana mandó en el campo de batalla.


Al día siguiente los surafricanos recibieron órdenes de retirarse del territorio angolano y el mando militar cubano, en Angola, consideró que la retirada se debía a la "fuerte" resistencia desplegada por sus tropas.


Díaz Arguelles le cursó un mensaje al nuevo jefe de la misión militar cubana Leopoldo Cintra Frías:


“No creo que vuelvan a atacar. Pero no te preocupes, si lo hacen, no pasarán.”


Pocos días después, el 11 de diciembre, al pasar a la ofensiva (persecución de las tropas surafricanas que se retiraban a marchas forzadas) una mina explotó bajo el blindado desde el cual dirigía las operaciones y pocas horas después falleció.


Raúl Díaz Argüelles muere cuando su transportador blindado BTR cae en una mina colocada por los propios cubanos. (Testimonio de Rafael del Pino, primer Jefe de la Fuerza Aérea cubana en Angola).


Había llegado a Angola el 21 de agosto de 1975, utilizando el pseudónimo Domingos da Silva, con el fin de "organizar escuelas militares" de las FAPLA.
A pesar de ello, ante la presencia del Ejército Sudafricano, de tropas de Zaire y del Frente Nacional para la Liberación de Angola, pasó a dirigir el Frente Sur de las fuerzas cubanas y angolanas.


Hacía mucho que había quedado atrás la época en que fuera Jefe de Acción y Sabotaje (hoy sería terrorista) del Directorio Revolucionario (luego se le agregaría el "13 de Marzo") en la ciudad de La Habana.


Raúl Díaz Arguelles provenía de una familia adinerada. Nacido en Marianao, La Habana, el 14 de septiembre de 1937 y terminada la primera enseñanza en 1949, su familia lo envía a los Estados Unidos a estudiar en una academia militar privada en Tennessee. La Riverside Military Academy, en la que se graduó como bachiller en 1953.
Posteriormente ingresaría en la Universidad de La Habana, en la cátedra de Ingeniería Civil.
En la Universidad conoció a José Antonio Echeverría (muerto luego del asalto a la emisora de Radio Reloj), a Gustavo Machín (quién muriera siendo integrante de la guerrilla boliviana del Che Guevara) y a Fructuoso Rodríguez (muerto después del asalto al Palacio Presidencial el 13 de Marzo).
En noviembre de 1958, junto a Machín, participó en el ataque a la 15 Estación de Policía.
Sale de Cuba para inmediatamente regresar a finales de 1958 a bordo del Yate Escapade, desembarcando por la Bahía de Nuevitas en unión de otros 15 hombres.
De Nuevitas para las sierras del macizo montañoso conocido geográficamente como "Alturas de Trinidad Sancti-Spitrius", a las órdenes de Faure Chaumont y Rolando Cubelas.
A partir del primero de enero de 1959 ocupa diversos cargos en el Ministerio del Interior. Participa en el encarcelamiento de cualquier persona que se le ocurriera expresarse contrariamente a los preceptos de la revolución (léase, ideas del máximo líder), antes, durante y después de la invasión de Playa Girón (Bay of Pigs), hasta que es nuevamente designado para el MINFAR.
Dicen que también participó en la guerra de los seis días al lado del ejército sirio y que fue responsable de detener a los invencibles blindados israelíes.


El autor del presente artículo le conoció cuando Díaz Argüelles se encontraba al frente de la 10ma Dirección del MINFAR.
Bajo sus órdenes cumplió misión en la Guinea de Sekoú Touré, como integrante de la tripulación de uno de los helicópteros ejecutivos.

2 comentarios:

Lazaro Gonzalez dijo...

muy documentado. le pongo link. gracias.

Antonio Moreno dijo...

Mark Goller | julio 18, 2015 en 03:19 |

Mario, I was involved with the battle at Bridge 14, there are a lot of lies in the above story you posted.
We only pulled out of Angola at the end on January 1976.
When we were fighting in the Battle at Bridge 14, from Early December 1975, we managed to cross the Bridge over the Nhia river on the 12th December, a day after Raul Diaz Arguelles died.
He was also not moving forward when he died, but had actually pulled further back when he was killed. his men were still in the front fighting.
On the 12th December when we crossed the bridge , we were given orders to halt the attack and hold ground that we had captured..
This order arrived late , as the order was that we should not attack and cross the bridge We held ground , until the End of January 1976, when we started withdrawing from Angola and at no stage during our withdrawal from Angola, were we attacked by the Cubans or MPLA.
We were Foxbat Battle group, and to the EAST of us we had two other battle groups, with another in the west, Zulu had retreated by the time of Bridge 14.
We have huge respect for Raul Diaz Arguelles, as he was a great Cuban commander. also our men suffered a lot against him at the Battle at Ebo on the 23rd November 1975.
The truth of the battle of Bridge 14 is never told by the Cubans, I wonder why not.
We are busy with a book that will tell the truth about many events about the war during 1975-1976, which will be closer to the truth, we are also in contact with a few Cubans that fought in those battles, as today we can be friends and have respect for each other