miércoles, 23 de abril de 2008

Fidel Castro goza de buena salud

La popa del barco, contra-corriente, pretende simular que avanza río arriba y los objetos, a su paso, dan la apariencia de que marcha adelante.

El timonel, enfermo y encamado repite una y otra vez “orza a babor”, pero el barco que retrocede, quiere aparentar que avanza. Las órdenes del timonel son claras: Las concesiones son una vergüenza y (cosa rara) da explicaciones que otrora jamás hubiera perdido su tiempo en ellas.

Desde su condición de timonel del barco llamado “Partido”, apoya resueltamente la decisión del “grumete filial” que ha designado como sustituto y es por eso que con toda la falta de pudor que lo caracteriza y utilizando los métodos de siempre, tilda a Luis Ignacio Gómez Gutiérrez de “realmente agotado”, sin energías y lo que es aun peor, “falto de conciencia revolucionaria”.

Vamos, más claro ni el agua. Tradúzcase la “conciencia revolucionaria” como pérdida de la confianza. Y vaya, cualquiera sabe en el rollo que se ha metido el que, hasta hoy, fuera el Ministro de Educación del Período Especial.

Lo que no dice a que se refería, el exministro, en sus últimos discursos y que pretendía con los futuros encuentros de educadores del hemisferio y del mundo. El timonel solo reconoce su propia labor. Nadie más tiene ese derecho bajo su régimen dictatorial. Solo él, es el único que puede permitir exaltar la obra. Solo él es la “Revolución” y por tanto, los cuadros revolucionarios son su imagen y semejanza. Que no se confundan los invitados.

Verdaderamente le importa un comino si los maestros interpretan injustas sus decisiones. Vamos, para que vean lo que son y que no le preocupa lo que piensen, allá va eso:
El exministro de Fidel Castro viajó al exterior, debidamente dirigido y autorizado por el régimen totalitario, más de 70 veces y utilizaba como pretexto la ayuda internacionalista del régimen de oprobio a otros pueblos del mundo.

Tal parece que el exministro fuera el promotor de la disidencia cubana en el exterior y por eso “y otros elementos de juicio” (que no revela), Fidel Castro ya no tiene confianza en él; para que quede bien claro: Se jodió. Ninguna confianza.

El Sr. Gómez Gutiérrez es Doctor en Ciencias Técnicas. Cursó estudios en la URSS y RDA, Suecia y Holanda. Fue Rector de la Universidad Central de Las Villas y de la Universidad de Camagüey, Profesor Honoris Causa de la Universidad Central del Ecuador y de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua y Presidente del Comité Organizador de los Congresos Pedagogía. Ha publicado importantes artículos sobre educación y procesos tecnológicos. El Sr. Gómez Gutiérrez siempre ha estado vinculado al mundo de la educación, bajo su dirección se han producido importantes transformaciones en el sistema educacional del país. Es diputado en la Asamblea Nacional del Poder Popular y Presidente del Grupo de Amistad Cuba- Canadá.

La suerte de Gómez pareció definirse tras un encuentro con la Comisión de Educación del parlamento cubano, en octubre pasado. En ese encuentro se discutieron los graves problemas de la educación, desde el éxodo de maestros por insuficiente remuneración hasta la falta de capacitación de casi el 50 por ciento de los profesionales actuales.

Gómez no fue nominado candidato al parlamento cubano para las elecciones del pasado enero.

La prensa oficial comenzó a reflejar las deficiencias del sistema educacional, considerado una de las conquistas emblemáticas del régimen castrista.

Pero los problemas continuaron escalando hasta situaciones trágicas. El 1ro. de febrero en una escuela habanera un alumno de 12 años murió de un silletazo que le propinó su profesor, de 17, tras un altercado en el aula.

¿Quién debía sustituirlo? Debía hacerse rápido. Dos se habían desenvuelto en ese campo con notable éxito:

Ena Elsa Velázquez Cobiella, Doctora en Ciencias de la Educación, rectora actual del Instituto Superior Pedagógico "Frank País", de Santiago de Cuba. Se graduó en 1980, acumula experiencia docente en las más variadas instancias de la educación.

Cira Piñeiro Alonso, Licenciada en Psicología, graduada con Título de Oro, Directora Provincial de Educación en Granma, 16 años de experiencia en diversas tareas docentes.

Y, para que vean que no se anda con remilgos, el timonel anuncia que las dos serán incorporadas al Ministerio de Educación: Ena Elsa como Ministra y Cira Piñeiro como apoyo a la Ministra y futuro cuadro en el cargo que se le asigne. Y aclara: “En este especial e importante caso, aparte de mis apreciaciones personales, fui consultado e informado plenamente”.

Por último y para, por si acaso alguien tuviera dudas, Fidel Castro asume desde su cama, la responsabilidad plena (por una decisión que ya no le compete), “sean cuales fueren las reacciones y consecuencias”.

No es que los enemigos te acusen de aplicar terror sicológico, Fidel Castro. El asunto es que mucha gente, en el mundo, parece no darse cuenta que tu, aunque estés encamado, eres el que ordena y manda.

¡Al carajo con eso de la autoridad moral! No es el dominio imperial lo que te incomoda, sino la caída del totalitarismo fidelista mientras sigas vivo.

Jamás te resignaras a la idea de tu fracaso, de tu egoísmo, de tu autosuficiencia, de tu vanidad y de tu imprescindibilidad.

sábado, 12 de abril de 2008

La supuesta liberalización de Cuba



¿Acerca de que va el comentario?
¿Acaso no estamos partiendo de la base de que el socialismo debe superar al capitalismo en cuanto a bienestar del pueblo se refiere?
Hace ya casi 50 años que el pueblo de Cuba es dependiente de lo que el gobierno decida suministrarle.
Lo que es peor: El pueblo de Cuba ha vivido medio siglo sin la posibilidad de decidir entre que comprar y que vender.

¿A quienes pretenden los periodistas europeos de “izquierdas”, dar lecciones de socialismo?
¿En que momento de la historia de estos 50 años se le ha preguntado (democráticamente) al pueblo de Cuba, si quería tener un sistema totalitario como forma de gobierno?

Les recuerdo que la revolución cubana fue apoyada por el pueblo de Cuba cuando sus intenciones eran las de poner término a una dictadura y restablecer la democracia.
Hasta finales de 1958 y bastante entrado 1959, a nadie se le ocurría, la posibilidad de un régimen totalitario en Cuba.

No es tan simple. Solo un ejemplo: En La Habana, un camarero de una marisquería tiene más posibilidades de sentarse allí, con su esposa, que un periodista (de renombre) de un órgano de prensa estatal. Y un albañil tiene más posibilidades de adquirir, en usufructo, una vivienda como la que está construyendo.
No es exactamente así.

En la mayoría de los países capitalistas, los pobres no tienen las mismas posibilidades que la clase media o la clase rica.
En Cuba, menos la cúpula dirigente, todos somos pobres aunque para paliar la miseria el gobierno haya instrumentado un sistema de salud, de educación y opciones electorales, que si bien no responden a las necesidades de la población, al menos alivian la desesperación.

Las disfunciones del totalitarismo no son inevitables debido a las condiciones externas o al mercado globalizado.
Esas disfunciones son las mismas de cuando no existían los problemas actuales.
Todo lo que plantean los periodistas de “izquierdas” europeos, fue programado por el régimen totalitario, cuando al decir de Fidel Castro, no existían otras alternativas. Dejando claro, que cuando aparecieran, dichas alternativas, se pondría fin a las remesas de dinero, los paladares, los cuentapropistas (palabra que suena denigrante) etc, etc…

El que escribe estas líneas, vivía en Cuba hasta hace muy poco tiempo. Se las había arreglado para alquilar su apartamento (que lo había heredado de su padre, que lo había comprado antes del triunfo de la revolución), que no es tan fácil como se pueda creer. Tenía que pagar un impuesto que le dejaba menos de 200 dólares mensuales, que le daban para alquilar una habitación pequeña (con baño colectivo), donde malamente vivían su mujer y sus dos hijos.
Su mujer trabajaba de secretaria en una empresa del gobierno y él atendía un día si, un día no, la caja registradora de una paladar, en la cuál llegaba a hacer hasta 100 dólares diarios.
Cuando tuvimos lo suficiente decidimos irnos de Cuba, porque sabíamos perfectamente que aquello era tan solo un espejismo, que podía desaparecer.

Lo que nos proporciono la libertad para viajar fue nuestro trabajo y nuestro sacrificio, nada de socialismo ni de capitalismo.

Conozco el caso de personas que viven actualmente en Cuba, bajo las condiciones que expongo y viajan al extranjero una vez por año y regresan a Cuba como si tal cosa. Ahora bien, para salir de Cuba necesitan la tarjeta blanca y una carta de invitación de un extranjero (que cada día se hace más compleja).
Resulta que si usted va a un consulado de cualquier país a pedir una visa de turista, no se la otorgan. Es imprescindible una carta de invitación, aunque usted les muestre que es verdaderamente solvente.
Bajo un régimen totalitario no se puede viajar con visa de turismo.

Los europeos que creen en el socialismo, confunden las ideas socialistas con las dictaduras totalitarias. Pero Cuba no es una sociedad justa. ¿Cuál es la sociedad justa?
¿El totalitarismo?

Escúchenme bien. El pueblo de Cuba ha trabajado durante 50 años, como bestias, hasta “voluntariamente”, para que al cabo de 50 años sea tan miserable como el pueblo de Haití.
No es un problema que se resuelva con trabajo.
Es un problema que se resuelve con otra forma de gobierno.

Hasta ahora la plusvalía es consecuencia directa del trabajo (explotación) de los obreros.
Díganme otra forma de obtener plusvalía, porque hasta en los países totalitarios, los obreros han sido tan, o más explotados, que en los países capitalistas.

Las medidas anunciadas por el régimen totalitario de Fidel Castro (aun no se ha muerto y continúa al frente de la dirección del Partido Comunista, que es el que orienta y dirige) son otra forma de esquilmar al obrero, mientras se le pide que de más de si mismo.

Los dirigentes totalitarios solo piensan en sus bolsillos sin el temor de, ser sancionados y/o castigados.
De lo que pueden estar convencidos es que la liberalización de esos productos es el principio del fin del régimen totalitario.

Y eso lo sabe perfectamente Fidel Castro.
 

lunes, 7 de abril de 2008

Quitándole la careta a periodistas desinformadores

Apelan a campesinos privados
ANDREA RODRIGUEZ / AP
GUIRA DE MELENA
JAVIER GALEANO / AP
CAMPESINOS CUBANOS recogen tomates que luego son transportados en un tractor en una granja de Güira de Melena, a 30 millas al sur de La Habana.
En un país donde buena parte de la población es empleada del estado, el campesino Jesús Díaz trabaja por su cuenta. Ahora el gobierno de la isla espera poder aprovechar su experiencia.
Empeñadas en llevar más comida a la mesa de los cubanos y bajar su factura de importaciones, las autoridades les dieron un voto de confianza a los productores privados reiniciando un programa de entrega de tierras, incrementando los pagos por sus cosechas y permitiéndoles comprar aperos.
''Claro que da resultado el usufructo, porque es una forma de que la tierra quede en manos de personas que la quieran producir'', dijo a la AP Díaz, un campesino de los alrededores de Güira de Melena, a unos 50 kilómetros al sur de la capital del país.
De andar cansino y sonrisa franca, con un sombrero que lo protege del sol y del cual se despeja para secarse el sudor, este hombre de 45 años sabe de lo que habla: él mismo tiene bajo esta modalidad una pequeña parcela desde 1996, en la cual cría vacas para vender su leche al estado.
''En los años 90 (caracterizados por una profunda crisis económica), pasó lo mismo que ahora. Repartieron la tierra ociosa, después lo congelaron (al proyecto) y ahora están hablando de lo mismo'', manifestó el hombre. ``Yo lo veo muy bien''.
El gobierno de Fidel Castro confiscó los latifundios después de derrocar al dictador Fulgencio Batista en 1959, pero dejó a los campesinos tener sus pequeñas propiedades o unirse en cooperativas y las autoridades insisten en que la nueva liberalización no traiciona los valores revolucionarios.
El sector cooperativo y campesino en Cuba tiene actualmente el 35% de la tierra cultivable. De ellos, 225,000 son propietarios y 350,000 usufructuarios. En su conjunto producen más del 60% de los alimentos del país.
La decisión de brindar parcelas a los campesinos es un proceso que recomenzó hace algunos meses y se ampliará, pero recién en estos días los funcionarios lo hicieron público.
''A todo el que quiera producir tabaco o café se le entrega tierra'', dijo el presidente de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), Orlando Lugo, miembro del Consejo de Estado --el máximo órgano de gobierno-- a la televisión cubana. Mientras, se ''estudia'' una ampliación paulatina para todos los productos.
Hay que crear ''condiciones'' para poder realizar una ''entrega masiva'' de espacios ociosos, agregó Lugo, ratificando la fundación de un Centro de Control de la Tierra y la puesta en marcha de las delegaciones municipales de la agricultura para que esto no se ``convierta en un caos''.
Fuentes oficiales explicaron que estas delegaciones, que entrarán en funciones el 10 de abril, significan en la práctica una descentralización de la gestión del sector, que elevará su eficiencia y combatirá la burocracia.
Joel Estévez, un campesino que en una hectárea sembró tomate y tuvo buenos resultados esta temporada, compartió el criterio de su vecino Díaz: ''Si me autorizan a coger tierra por aquí, yo la tomo'', exclamó entusiasta con las declaraciones de Lugo.

Quitándole la careta a periodistas desinformadores

Obreros agrícolas, usufructuarios de la tierra que trabajan, recogen tomates que luego son transportados en un tractor (también en condición de usufructo) en una granja de Güira de Melena a 30 millas al sur de La Habana.

En un país donde buena parte de la población (casi el 90%) es empleada del gobierno, el obrero agrícola Jesús Díaz trabaja por cuenta propia en tierras del gobierno que él utiliza en calidad de usufructo. Ahora el gobierno trata de aprovechar el esfuerzo de su trabajo particular, después de 50 años de cooperativismo totalitario.

Desesperados por abastecer la mesa de los cubanos mediante la “libreta de abastecimientos” (que no alcanza para 15 días), las “autoridades” hacen un enroque rarísimo de entrega de tierras en usufructo y dándoles el nombre de “productores privados”, en lo que anuncian será un incremento de los pagos por sus cosechas y obligándolos a comprar aperos de labranza en área de moneda convertible, cuando hasta le fecha los entregaba de forma gratuita a las granjas estatales y a las cooperativas del gobierno.
“Claro que da resultado el usufructo, porque es una forma de que la tierra quede en manos del gobierno”, digo yo.

No es el hombre de 45 años, al que se refiere la periodista Andrea Rodriguez de la agencia AP, el que sabe lo que habla. Es la periodista la que no tiene la mínima idea sobre lo que escribe. Ese hombre, que tiene una parcela (en usufructo) desde 1996 y en la que cría vacas tiene la obligación de vender la leche al precio que le fije el gobierno y solo puede vender su producto a las autoridades.

¿Por qué si en los años 90 (caracterizados por una profunda crisis económica), repartieron la tierra “ociosa” en Unidades Básica de Producción Agropecuaria y después congelaron el proyecto? La respuesta es sencilla: El gobierno no puede ser juez y parte en el proceso de oferta y demanda. Así no funciona la economía.

El gobierno de Fidel Castro confiscó los latifundios y los que no lo eran y su régimen se apropió de más del 70% de la tierra cultivable, mientras que repartía el 30% entre pequeños agricultores en cuanto insistía en que los asalariados agrícolas se constituyeran en granjas del estado o cooperativas agrícolas dirigidas por el gobierno de forma centralizada. Lo que proponen ahora es más de lo mismo.

Atención: Los datos que aporta la periodista de la agencia AP, están manipulados por el régimen totalitario. Dándole credibilidad a que el 35% de la tierra cultivable se encuentre en manos de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños y ellos son los que producen más del 60% de los alimentos del país. ¿Qué es lo que produce el 65% de la tierra cultivable en manos del gobierno? ¿Solo el 40% de los alimentos del país? En España a esto se llama cachondeo.

Mentira mil veces lacayos malditos, cese la algazara, callen esos gritos, no existe ni existirá ninguna descentralización de la gestión, ni eficiencia mientras las tierras permanezcan en usufructo y los trabajadores agrícolas (que no agricultores) tengan que entregar el fruto de su trabajo al gobierno, a precios estipulados por éste.

La burocracia totalitaria seguirá imperando en el sector agrícola cubano.

Fidel Castro intimida al Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)

Decir que en el sistema totalitario no se puede excluir la fórmula de que cada cual aporte según su capacidad y reciba según su trabajo, es tan grande falta de respeto a la inteligencia del cubano común, que solamente Fidel Castro es capaz de hacerlo desde su lecho de enfermo, donde no se puede apreciar su risa esquizofrénica.

A la pregunta, ¿De donde saldrán los recursos de la sociedad? , sería bueno que él mismo contestara: ¿A dónde han ido a parar los despilfarros de recursos dilapidados durante 50 años?

¿A quienes se refiere Fidel Castro, cuando le dice a Barnet que sus palabras constituyeron una estocada a los corruptos? ¿Estará apuntando a sus más estrechos colaboradores? Me refiero a los colaboradores de Fidel Castro.

Coincido con Fidel Castro. Hay que golpearlos, empezando por golpearlo a él y a su régimen “con furia de mano esclava sobre su oprobio” y añadiría: Y, las afrentas en que nos tiene sumidos. Tomo las palabras de los versos del himno nacional cubano.

Me pregunto: ¿Pueden los métodos con que ha administrado la finca de Birán (la finca de su padre, el gallego Ángel, que es en lo que ha convertido a nuestro país) crear la conciencia requerida para alcanzar un futuro mejor? Los 50 años transcurridos demuestran que no. ¿Qué sentido tiene, entonces hablar de “conciencia revolucionaria”?, cuando las practicas totalitarias han desaparecido prácticamente de la faz del mundo globalizado.

No se trata de lo que cuesten los nuevos productos. Lo que importa verdaderamente es la forma de hacerlos llegar a las manos de la población. En 1898, en las postrimerías de la guerra de independencia, la ciudad de La Habana ya tenía calles electrificadas, mientras el resto del país se alumbraba con velas.

¿Cuál sería la opción totalitaria? ¿Qué todo el país se alumbrara con velas? La historia recoge que la gran preocupación de la época era que el carbón (de donde se obtenía la energía que movía fábricas y barcos, mediante el vapor de las calderas) se acababa y aun no había sustituto para la creación de energía.

El desarrollo de la humanidad requiere cada vez más de inventos efectivos y no de personas o sistemas que frenen el desarrollo. Ya bastante tuvo la humanidad con 2000 años de fanático oscurantismo.

¿Tiene algún sentido el tipo de existencia que promete el totalitarismo? ¿Se pudo acaso garantizar la salud mental y física de las personas, luego del descubrimiento y aplicación de la pólvora?

¿Existe alguien más fatalista que Fidel Castro en los últimos tiempos? ¿Acaso no es fatalismo plantear los problemas sin tratar, al menos, de encontrarles una solución?

Todavía está por ver si el cambio climático es consecuencia directa de la mano del hombre o responde a la propia naturaleza, porque cambios climáticos recoge la historia de la humanidad sin que se emitieran gases de efecto invernadero. Otra cosa es tratar de concientizar a aquellos que los emiten, de lo negativo que pueden resultar esas emisiones.

Es natural y gerontológico que muchas realidades del mundo pasen hoy por la cabeza del “Comandante en Jefe retirado” y que disfrute de todo el mal que le ha hecho a nuestro pueblo, culpando siempre al “bloqueo”, pero esta vez omite al imperialismo. ¿Será que se refiere al bloqueo interno?

Es tal la desvergüenza del tirano que se atreve a decir que disfruta: ¿Con que avances del pueblo? Sí: Nuestra nación ha sido convertida en una sociedad de indigentes, de limosneros internacionales y no es que hayamos partido de cero, pero los índices de salud solo son excelentes en los informes, manipulados, del desgobierno. Luego se atreve a decir que la seguridad social es (y dice tal vez) demasiado alta, cuando a un jubilado no le alcanza su pensión ni para comprar los productos que trata, infructuosamente, de ofertar la “Libreta de Abastecimiento”.

Los que maltratan groseramente, no “determinados bienes sociales”, sino todos los bienes sociales, son los funcionarios corruptos del desgobierno y La Bestia Ilustrada apoya la intervención de un delegado del Congreso de la UNEAC, diciendo (hipócritamente) que hay que luchar contra esos hábitos que repudia nuestra sociedad.

Como todas las necesidades públicas son satisfechas por el desgobierno, los funcionarios han adquirido influencias enormes, que naturalmente vienen a los que distribuyen algún derecho o beneficio.

Como los funcionarios son seres humanos, y por tanto abusadores, soberbios y ambiciosos, y en un régimen totalitario tienen gran poder, el pueblo cubano ha sufrido durante 50 años quebrantos, violencias, hurtos y tergiversaciones que el espíritu de individualidad, la autoridad y osadía del genio del mal, y las astucias del vicio originan, fatalmente, en toda organización humana.

La miseria pública es con el sistema totalitario lamentable, y la explotación del obrero generalizada.