sábado, octubre 25, 2008

Desmintiendo las Reflexiones de Fidel Castro sobre los acontecimientos de Cangamba


Fidel Castro: Cuando escribí la reflexión sobre Cangamba, no conocía el magnífico libro del periodista e investigador cuyos apellidos consigno en el título de esta que ahora publico; había visto únicamente el filme Kangamba, que tan emotivos recuerdos removió en mí. Una y otra vez rememoraba la frase: ¡Los que cayeron en Cangamba no murieron en vano!









Mario Riva: Los que cayeron en Cangamba fueron víctimas de la ineptitud del mando militar cubano encabezado por Fidel Castro.

Fidel Castro: Al amanecer, el enemigo se había retirado del campo de batalla, donde el número de sus efectivos ascendía a más de 3 mil hombres armados y asesorados por los racistas sudafricanos, que desde el 2 de agosto venían atacando día y noche las trincheras, ocupadas por alrededor de 600 angolanos de la 32 brigada FAPLA y 84 internacionalistas cubanos, más un refuerzo de 102 hombres enviados desde la región militar de Luena.

Mario Riva: Las tropas de Cangamba estaban siendo acosadas desde el mes de febrero del propio año y las caravanas con suministros de alimentos y armamentos enviadas hacia el poblado sitiado eran emboscadas por la UNITA, viéndose impedidas de alcanzar su destino.

Fidel Castro: "... En Luanda, a las 9:00 horas, se presentan a una reunión con el presidente José Eduardo dos Santos el embajador cubano Puente Ferro y el jefe del Estado Mayor de la Misión Militar cubana en Angola, coronel Amels Escalante. Para sorpresa de los dos cubanos, allí está también el jefe de la Misión Militar soviética, general Konstantín. Inmediatamente después llegan el Ministro de Defensa de Angola y el coronel N’Dalu, jefe del Estado Mayor General de las FAPLA.

Mario Riva: ¿Por qué Fidel Castro dice que “Para sorpresa de los dos cubanos, allí está también el jefe de la Misión Militar soviética, general Konstantín”? ¿Acaso no eran aliados? ¿No eran, las FAPLA, asesoradas por los soviéticos?

Fidel Castro: "El Presidente expresa su acuerdo con Fidel, e indica que hagan pasar al general Konstantín. El jefe de la Misión Militar soviética solicita la palabra y emite una opinión que causa sorpresa y también disgusto entre los cubanos. Plantea que, como política, a lo mejor podría aceptar la idea, pero como militar no está de acuerdo con detener la operación, pues a su juicio están creadas las condiciones para explotar el éxito, por ejemplo, con la introducción en combate de más fuerzas, incluida la brigada de desembarco y asalto que acaba de llegar de Cuba."
"El coronel Amels Escalante le recuerda las muchas dificultades surgidas con los suministros durante los difíciles días del ataque enemigo a la aldea.

Mario Riva: Fidel Castro tergiversa. No son difíciles días, sino difíciles meses. Los militares cubanos saben que Fidel Castro está enfurecido. Algo había fallado, fuera falta de información sobre el desarrollo de los acontecimientos, fuera exceso de confianza, fuera desestimación de las potencialidades de la UNITA, fuera inexistencia de cooperación entre los mandos de las FAPLA, la Misión Militar soviética o la Misión Militar cubana.

Fidel Castro: En el propio libro, tomando distintos momentos del mismo, se va explicando la esencia:
"Coronel N’Dalu:
"No hay unidad de pensamiento y cuando existe ese problema unos tienen una idea y otros... Se da gran importancia a hablar de ‘soberanía’, pero es difícil tener tanto territorio, no tenemos tropas suficientes. No es solamente Cangamba, hay muchas posiciones que en realidad se está allí para decir que estamos, pero estratégicamente no tienen importancia. Podemos esperar para más tarde hacer otras ofensivas. Discutimos entre nosotros en el Estado Mayor, con el Ministro de Defensa, y no hay unidad de criterios. Por eso, en determinado momento algunas decisiones demoran porque hay que convencer a las personas, ya que si una unidad se retira y acontece algo, los otros dicen: ‘Ocurrió por culpa de los que pidieron la retirada’; si se queda y pasa algo: ‘los culpables son los que dijeron que las tropas se mantuvieran’. Realmente nosotros debemos defender las áreas más pobladas, de mayor interés económico y social, y dejar para más tarde los territorios que, estando allí la UNITA o nosotros, la balanza no cambia. Ellos dicen que controlan, pero en realidad no están allí, lo que sí saben que nosotros no estamos tampoco."

Mario Riva: En su juego favorito de tratar con las verdades, las medias verdades y las medias mentiras y las mentiras, Fidel Castro se atreve (tal vez sea fruto de su senilidad) a plasmar en blanco y negro la opinión del Coronel N´Dalu, que corrobora la inexistente cooperación entre las fuerzas actuantes.

Fidel Castro: "El Comandante en Jefe, después de meditar un breve tiempo, indica transmitir al jefe de la Misión Militar cubana los siguientes argumentos. Se pregunta qué sentido tiene ahora permanecer en Cangamba. Ha quedado demostrado que la cifra de helicópteros y aviones de combate y transporte existentes en Angola, al igual que los aseguramientos disponibles para estos, resultan insuficientes para garantizar el apoyo a una operación de gran envergadura a la enorme distancia de las bases aéreas a que se encuentra la pequeña aldea. Más complejo aún resulta, como se ha visto en la práctica, garantizar el avance por tierra de tropas de refuerzo, también ubicadas a cientos de kilómetros que hay que recorrer por caminos intransitables e infestados de enemigos. Si extraordinariamente difícil ha sido desplazar los destacamentos blindados en la temporada de seca, no puede ni soñarse con un movimiento de tal magnitud en la época de lluvias que ya se aproxima.

Mario Riva: Si, los argumentos anteriores son totalmente acertados, éste último en relación con las lluvias es totalmente errado. El período de lluvias comienza en el mes de marzo y acaban precisamente en el mes de agosto.

Fidel Castro: "Se ha obtenido un gran éxito, y no sería racional aspirar a más en este momento... Medita sobre los días amargos pasados durante el cerco y peligro de aniquilamiento del pequeño grupo de internacionalistas, y alerta sobre la necesidad de ser realistas y no dejarse arrastrar por la euforia que siempre acompaña al triunfo: ‘No podemos dejar que la victoria se convierta en un revés’.

Mario Riva: Visto así, tal parece que entre la retirada de la UNITA y la evacuación de las tropas cubano-FAPLA pasaran días, cuando la realidad fue la evacuación inmediata tan pronto la UNITA dio muestras de retirada.

Fidel Castro: "El jefe de la Misión Militar cubana muestra su acuerdo, y se decide la rápida evacuación de los internacionalistas cubanos destacados en Cangamba. Inmediatamente, el Comandante en Jefe redacta un mensaje personal dirigido al presidente de Angola, José Eduardo dos Santos" (el impugnado por el general Konstantín), "en el que, a partir de los mismos razonamientos compartidos con el general de división Cintra Frías, le plantea la necesidad de que las FAPLA también evacuen las aldeas de Cangamba y Tempué, a la vez, lo perentorio que resulta fortalecer la defensa de Luena, Lucusse y Kuito Bie. Ante la realidad existente, le comunica la decisión de retirar a todos los cubanos de Cangamba en un breve plazo. También le sugiere posponer hasta la próxima temporada seca cualquier acción ofensiva en la región de Moxico, y concentrar por el momento los esfuerzos en la lucha contra el enemigo en el inmenso territorio que separa a la ciudad de Luanda de la línea que defienden las tropas internacionalistas cubanas en el sur del país, zona que la UNITA considera su segundo frente estratégico.

Mario Riva: Fidel Castro ha tomado nota de la situación. Ha calculado que la ofensiva de la UNITA ha sido sub valorada por el mando militar cubano (no vale aquí mencionar al soviético y mucho menos al angolano). Tempué está a cientos de kilómetros de Cangamba, al igual que Luena, Lucusse y Cuito Bie. Está diciendo por las claras que las fuerzas de la UNITA son más fuertes que la que estaban calculando y que es imperioso atacar a los insurgentes (guerrillas UNITA) entre Luanda y la línea imaginaria formada entre las ciudades de Mosamedes, Lubango, Matala y Menongue. El primer frente estratégico de la UNITA es la provincia de Cuando Cubango (la capital de Cuando Cubango es Menongue), donde se encuentra enclavada la población de Cuito Cuanavale. En el primer frente estratégico las tropas de la UNITA responden a unidades regulares de infantería, en el segundo frente estratégico son solo columnas guerrilleras encargadas de desestabilizar la situación socio-política del MPLA.

Fidel Castro: "Qué método puede garantizar que permanezca oculto el desplazamiento de los miles de hombres que integran las columnas blindadas de refuerzo. Cómo lograr que resulte invisible la marcha de los alrededor de 200 carros que componen cada una de ellas, incluidos tanques, artillería y transportadores blindados, a lo largo de cientos de kilómetros hacia Munhango, Tempué, Luena y otros lugares, desde Huambo, Menongue y otros puntos de la extensa geografía angolana."
La columna blindada de Huambo, que se dirigía a Cangamba, y recibió posteriormente, al cesar el cerco, instrucciones de girar hacia la izquierda en dirección a Luena, informa por radio al mando "que están sin combustible". Como el libro revela, "se le indica a esta y a la de Menongue que no se muevan del lugar donde se encuentran y tomen las medidas de seguridad hasta que sean reabastecidas. Se adopta la decisión de que los helicópteros les lleven ese importante suministro. Como siempre, se dificulta mucho localizar la columna. Las naves llevan un buen rato volando sin encontrar el menor vestigio. Por fin se ubica el lugar por medio de unas sábanas extendidas sobre los árboles."
El General Galvez, el Coronel Calvo y en la extrema derecha el piloto de helicópteros Mario Reyes Licea

















Mario Riva: Fidel Castro cita a un autor sin decir su nombre. Luego menciona al Coronel Orlando Calvo Montes de Oca, excelente piloto de helicópteros y Jefe del Regimiento de Helicópteros Independiente (RHI), único en Angola y adolescente (en su composición) de la plantilla completa, en cuanto a aeronaves se refiere.
Soy incapaz de entender el secretismo al que se refiere la persona que redacta los hechos (tal vez sea Calvo, tal vez no) señalados por Fidel Castro, a no ser, que en el momento de relatar los mismos fuera necesario esa cautela a fin de no dar, a la luz pública, la noticia que los cubanos están combatiendo a la UNITA y apoyando, de esa forma, al MPLA e inmiscuyéndose directamente en los asuntos internos de Angola. Por otra parte, ya hemos dicho que Munhango, Tempué, Luena, Huambo y Menongue, son poblaciones que se encuentran separadas entre sí por más de 300 kilómetros en línea recta. Si se tiene en cuenta la distancia por carretera (que es por donde deben avanzar los tanques, la artillería, los transportadores blindados etc) la distancia resulta aun mayor. La columna blindada de tanques de Huambo había recibido una orden estrafalaria: Dirigirse a Cangamba. Recorrer, por sus ejes, una distancia de más de 400 kilómetros es tan estúpido como la estupidez de ponerse en marcha sin garantizar el combustible necesario para tamaña empresa… Y los tanques rusos beben tanto combustible como los rusos vodka, que ya es mucho decir. Cinco o seis días después, parados a la orilla del río Cuanza, entre Cuito Bié y Munhango, por falta de combustible, al cesar el cerco de Cangamba y tras la evacuación de las tropas cubanas, le dan la todavía más estrafalaria orden de dirigirse a Luena que se encuentra a más de 200 kilómetros al norte de Cangamba (en línea recta). Le estaban ordenando avanzar por sus ejes, tal vez 1000 kilómetros. Definitivamente, alguien dentro del Estado Mayor de la MMCA era agente de la CIA y pretendía que ésta unidad blindada desapareciera como tal.

Fidel Castro: El coronel Calvo comunica: "Salen 6 helicópteros de Luena hacia Munhango, unos 25 kilómetros al sur de Luena, a llevar 42 bidones de gasolina, más o menos unos 10 mil litros, para la columna de Sotomayor. En el aterrizaje, se rompen las palas del H-08. También posteriormente parten hacia la región de Tempué a localizar la columna de Suárez, llevarle documentos y sacar a tres heridos que tienen."

Mario Riva: O mi amigo Calvo se ha vuelto mentiroso después de viejo, o le están quitando dígitos a su relato. Si me dice que de Luena a Munhango hay 250 kilómetros, va y se lo acepto, pero 25???
El General William Galvez y el Coronel Orlando Calvo Montes de Oca















Fidel Castro: La columna blindada de Suárez, que había partido de Menongue hacia Cangamba, se encontraba a gran distancia de Luena, de donde salen los helicópteros que llevaban el combustible. Es un viaje largo, dada la extensión de Angola, cuya superficie compacta abarca aproximadamente casi once veces la de Cuba. Era el territorio donde el asesor soviético, aconsejaba lanzar una ofensiva con la brigada de asalto cubana, dando lugar a la contradicción surgida.

Mario Riva: La columna de Suárez solamente había llegado a Tempué, que es una población que se encuentra casi a medio camino entre Menongue y Cuito Bie. Vamos, había recorrido menos de 150 kilómetros y ya tenía tres heridos, que se los debemos sumar a los de Cangamba. De Luena se encontraría a unos 600 kilómeteros. El asesor soviético proponía utilizar la Brigada de Asalto cubana en Moxico, que era donde las FAPLA (en solitario, sin la mixtura cubana) se encontraban fajados de tu a tu, con la UNITA.

Fidel Castro: "Minutos después de la medianoche, cuando ya es sábado 13 de agosto en Luanda, se comunica a Cuba el cabal cumplimiento de la orden de evacuar hasta el último internacionalista cubano de Cangamba. El alto mando de las FAR ratifica la decisión de que la columna de Huambo continúe su marcha hacia Luena, y que la de Menongue regrese a esa ciudad" (importante baluarte del Frente Sur).

Mario Riva: No logro determinar quién es el autor de estos párrafos, pero lo dice con toda exactitud: No es lo mismo (en la terminología militar) las palabras retirada, que evacuación. La retirada puede ser matizada de: escalonada, organizada etc. La evacuación es la salida inmediata de un lugar que no puede ser defendido. Aquí la orden es explícita. Si los angolanos quieren, que se queden. Allá ellos.

Fidel Castro: "Paulatinamente, el texto cifrado va haciéndose inteligible. Su contenido está dirigido al general de división Leopoldo Cintra Frías y contiene precisas instrucciones del Comandante en Jefe: ‘Estar preparados para brindar apoyo aéreo a las FAPLA en Cangamba’. Si los angolanos deciden por fin retirarse, ayudarlos con los helicópteros. Fidel alerta que el enemigo sufrió grandes pérdidas, pero no hay que confiarse: ‘Hemos cumplido nuestro deber y actuado y aconsejado lo correcto’."
Al amanecer de ese domingo, 8 aviones de bombardeo sudafricanos hicieron caer sus mortíferas cargas sobre las posiciones que habían estado ocupando las fuerzas angolanas y cubanas en Cangamba. De nuevo se producía la intervención directa del régimen del apartheid en Angola. Los yanquis y sus aliados sudafricanos no se resignaban a la desastrosa derrota. Los MiG 21 y los radares más cercanos estaban a 400 kilómetros.

Mario Riva: Nuestros aviones interceptores nada podían hacer contra las incursiones de la aviación surafricana. Empezando que para poder interceptar es necesario radares que capten al enemigo y en la zona de Cangamba, en un radio de 100 kilómetros desde el centro de la población, no había un solo radar. Esta zona no constituía ninguna importancia estratégica para el mando militar cubano. Tal vez los radares de Menongue pudieran haber hecho algo, pero en esos momentos Menongue no contaba con aviación de combate. La verdad es que no sé a cual apoyo aéreo se refería Fidel Castro, si el apoyo aéreo que se le brindó a los sitiados (por parte de la aviación de combate) fue verdaderamente escaza. Mayores posibilidades tuvieron los tripulantes de la aviación de transporte y los que se jamaron el cable fueron “la gente” de los helicópteros.

Fidel Castro: La columna blindada que partió de Huambo, añadimos nosotros, reforzó Luena con fuerzas suficientes para enfrentar cualquier ataque de Sudáfrica en esa dirección, lo cual constituyó un notable paso de avance. Entre Luanda, capital de Angola, al Oeste, y Luena, capital de Moxico, era necesario transitar 1 100 kilómetros de carretera, una distancia similar a la que media entre la ciudad de La Habana y Santiago de Cuba. Los puentes habían sido destruidos por las bandas de la UNITA. Las caravanas de abastecimiento y los constructores de pasos provisionales para abastecer a las poblaciones avanzaban trabajosamente por la ruta; los puntos claves debían ser protegidos.
El General William Galvez junto al piloto de helicópteros Mario Medine


















Mario Riva: Una semana después de haber sido evacuados los cubanos de Cangamba, llegó la columna blindada de Huambo a Luena, luego de haber recorrido casi mil kilómetros. Debemos destacar que esa columna no fue hostigada por las fuerzas de la UNITA.

Fidel Castro: El asesor soviético había llegado a la República Popular de Angola a fines de 1982 como Jefe de la Misión Militar de su país. Cumplida su misión regresó a la URSS en 1985, y volvió al país africano con mayor jerarquía militar en 1987. Fue el estratega de las absurdas ofensivas hacia Jamba en el remoto sureste de Angola, donde se ubicaba el hipotético puesto de mando de Savimbi, mientras las bandas de la UNITA, apoyadas por Sudáfrica, operaban en municipios cercanos a Luanda, como ya he contado otras veces. La última de esas ofensivas con resultados desastrosos siempre, dio lugar, sin embargo, a la batalla de Cuito Cuanavale, que marcó el principio del fin del apartheid, cuando las unidades angolanas, inútilmente golpeadas, retrocedían y el ejército de Sudáfrica chocó con la brigada de tanques, los BM-21 y las fuerzas cubanas enviadas a defender la antigua base aérea de la OTAN.

Mario Riva: Otra vez Fidel Castro juega con las verdades y las mentiras. Ahora deja entrever que las fuerzas cubanas habían sido enviadas a defender una antigua base de la OTAN, como si tal base estuviera en Cuito Cuanavale. Por lo menos, para el neófito, eso es lo que da a entender. La antigua base de la OTAN, a la que se refiere Fidel Castro, se encuentra en Menongue, capital de la provincia de Cuando Cubango (en la confluencia de estos dos ríos se encuentra el poblado de Cuito Cuanavale) a unos 200 kilómetros de distancia. Él Cuando y el Cubango son ríos de gran caudal. La importancia del poblado de Cuito Cuanavale es el puente, ubicado en el mejor lugar para atravesar el caudal de agua.

Fidel Castro: Con un número relativamente pequeño de aviones MiG-23 y la audacia de nuestros pilotos, nos hicimos dueños del aire, pero eran pocos si se comparaban con las cifras de aviones de combate de Sudáfrica. La URSS existía todavía. Fue el país que más se solidarizó con Cuba. Gorbachov había ascendido a la máxima dirección del Partido y el Estado. Le envié un mensaje personal solicitándole con urgencia 12 aviones de combate MiG-23 adicionales. Respondió positivamente.

Mario Riva: Fidel Castro se refiere a un número pequeño de aviones. Entre Mig-23 y Mig-21, teníamos 106 aviones de combate. Aproximadamente la misma cantidad que transporta un portaviones convencional. Llegamos a tener 12 aviones caza-bombarderos de mediano alcance, capaces de asestar golpes en la profundidad operativa dentro del territorio de Namibia (aproximadamente 500 kilómetros en el interior del territorio de Namibia).

Fidel Castro: Habíamos construido en cuestión de semanas una pista adelantada al suroeste de Angola, a más de 200 kilómetros de la que había sido la más importante línea defensiva en esa dirección. Nuestro problema principal era la escasez de tanques auxiliares de combustible para los MiGs. Era casi imposible lograr que alguien nos suministrara algunos más. Pero en cualquier circunstancia los cuarteles sudafricanos de la primera línea estaban a nuestro alcance y, excepto distantes aviones de combate, apenas poseían armas antiaéreas. Los pocos tanques auxiliares disponibles nos permitían golpear a los racistas incluso en Windhoek, la capital de Namibia.

Mario Riva: No solamente se había construido la pista de Cahama al suroeste de Angola, se habían reparado y preparado para la aviación de combate dos pistas muy próximas a la frontera con Namibia, una en el poblado de Roçadas y otra aun más próxima, desde donde operaban dos escuadrillas compuestas cada una por 4 aviones Mig-23ML. El problema principal no eran los tanques de combustible auxiliares. Estos eran necesarios debido a que para dar cobertura a los caza-bombarderos, antes mencionados, los caza-interceptores debían acompañarlos y el poco radio de acción de estos últimos impedía la realización del proyecto de atacar las bases aéreas surafricanas dentro del territorio de Namibia. Fidel Castro exagera la nota al decir que podíamos golpear Windhoek. Tal vez en un vuelo “kamikaze”, sin retorno.

Fidel Castro: Sudáfrica disponía sin embargo de siete armas nucleares que el gobierno de Reagan les suministró. Adivinamos, por determinados elementos de juicio, que podían poseerlas; colocamos cargas explosivas en la cortina de una importante presa dentro de Angola construida por los colonialistas portugueses casi en los límites de la frontera con Namibia, próxima a las posiciones principales del Ejército sudafricano en ese país. Previendo que llegaran a emplear aquellas armas contra las tropas cubanas y angolanas, estas fueron convenientemente desplegadas para enfrentar un eventual ataque de ese tipo. No existía nada capaz de superar el heroísmo desinteresado de los combatientes internacionalistas decididos a liquidar el apartheid.

Mario Riva: Sobre la influencia del armamento nuclear surafricano, tengo dedicado un artículo completo.

http://manchiviri.blogspot.pt/2011/08/la-batalla-de-cangamba-primera-parte.html


Helicópteros en Cangamba






De derecha a izquierda, el "chino", apuntador de la aviación, junto a Mario Reyes Licea y su tripualción








                                                                            

1 comentario:

Anónimo dijo...

muy bueno tu articulo Manchiviri, mira estando en el MINFAR, Fidel cometia mil errores en los partes que leia, a mi entender el revisaba los partes y deshacia a diestra y siniestra lo inconveniente para el, o sencillamente en las anotaciones que hacia a los partes en el centro de mando del MINFAR ponia sus propias apreciaciones sin consultar con nadie, y normalmente ningun general cuando el empezaba a hablar lo corregia, en muy pocas ocasiones oi a Raul, a Frias o Lopez Miera corregirle algo que estaba diciendo en un parte, si esto ocurria era en conversaciones y razonamientos sobre el mapa con las situaciones operativas.

Saludos,