lunes, 19 de abril de 2010

Derechos Humanos, una vez más


(Traduciendo al castellano un artículo del testaferro Saúl Landau)

El Departamento de Estado de los Estados Unidos, y el Parlamento de la Unión Europea, han planteado una vez más el tema de los derechos humanos para golpear al régimen de los hermanos Castro Ruz.

Después de la sesión del mes pasado con diplomáticos del régimen acerca de cuotas de emigración para los cubanos, narcotráfico y otros intereses mutuos –Obama posibilitó nuevamente las conversaciones–, la Sección de Intereses de EEUU envió sus vehículos a buscar a opositores cubanos para asistir a una recepción.

El desgobierno totalitario respondió con una falsa indignación apenas teatralizada.

A los diplomáticos norteamericanos no les preocupa que las recepciones se consideren un insulto a los hermanos Castro Ruz: los invitados son personas que anuncian su oposición infinita al desgobierno totalitario y que reciben, como resultado, condenas a prisión por “colaborar” (con una potencia extranjera), torturas físicas y síquicas.

Por ejemplo, la Sección de Intereses provee a los disidentes teléfonos celulares y computadoras portátiles, los cuales el sistema represivo de la dictadura les confisca.
Raúl Castro actúa de forma miserable, acorde con la imagen de tipo duro que su hermano le ha creado.

Si Raúl Castro anunciara mañana que la considerable población de subempleados que el régimen es incapaz de dar un empleo decente; que todos aquellos que quisieran buscar trabajo en otro lugar podrían hacerlo libremente... Imagínense las oleadas de balseros que se tendrían que recoger, en el Estrecho de la Florida, con su alta tasa de mortalidad.

En 2003 Fidel Castro ordenó el arrestó a 75 disidentes. Doce agentes de los órganos represivos declararon que los arrestados recibían dinero de diplomáticos norteamericanos. Los testigos eran agentes del régimen de Fidel Castro.

La memoria está presente cuando se trata de denunciar al régimen de Fidel Castro.

En el 2010, el régimen de los hermanos Castro Ruz continúa desafiando al mundo. Actualmente por dejar morir a un prisionero político, Orlando Zapata Tamayo, el cual murió como resultado de una huelga de hambre.
Guillermo Fariñas, inició entonces su propia huelga de hambre en su casa hasta que el dictador de turno libere a todos los presos políticos.

El verdadero asunto para el régimen de los hermanos Castro Ruz se relaciona con la desobediencia del pueblo de Cuba acerca de la política del sistema totalitario neofeudalista que conculca los derechos humanos. Los cubanos carecen de derechos sustanciales; no tienen: alimentación, vivienda, medicinas y “gozan” de una educación mediatizada.

El sistema totalitario tiene secuestrado todo lo referente a los derechos de procedimiento con relación a la prensa y a los partidos políticos.