domingo, 18 de abril de 2010

Fidel Castro se dedica a emborronar cuartillas (segunda parte y final)



Su avanzada edad no le permitió calcular que, luego de la causa 1 del 89 y la reestructuración de su Ministerio del Interior, las cosas ya no funcionaban. Dio la orden de derribo de las aeronaves, sin importarle que los agentes infiltrados en la FNCA no pudieran escapar. Algunos lo lograron por su cuenta o acogiéndose a la benevolencia de la democracia. Sobre esos nadie se pronuncia.

Tengo la obligación de aclarar que los cubanos, agentes de los órganos de inteligencia del régimen de Fidel Castro, infiltrados en la FNCA, no tenían la tarea de derribar los aviones de “Hermanos al Rescate”, ni se imaginaban que eso fuera a ocurrir. Ni el mismo Roque.

Los cinco cubanos infiltrados en la FNCA y presos en cárceles norteamericanas fueron traicionados por Fidel Castro y detectados por el “enemigo imperialista”. Dentro de los registros practicados en sus viviendas y locales de trabajo, fueron encontradas infinidad de documentación falsa. Jamás les pudieron probar que estuvieran realizando labores de espionaje contra centros del gobierno de los Estados Unidos. Pero el solo hecho de la falsificación de documentos constituye un delito sumamente grave en los Estados Unidos. Esa es la razón por la cual se encuentran presos. No son presos políticos. Si, no son espías: ¿Son delincuentes comunes?

Tanto que le preocupan, a Fidel Castro, los inmigrantes indocumentados que se encuentran en los Estados Unidos. ¿Por qué, en lugar de decir que la mayoría emigraron como consecuencia de las “tiranías impuestas por los Estados Unidos en sus países”, no dice que fueron buscando el estilo de vida americano? ¿Por qué, en lugar de estar ejemplificando con personas ajenas, no ejemplifica con sus propios coterráneos, que emigran como consecuencia de la tiranía impuesta por él? Ya he dicho en alguna otra ocasión que la teoría del robo de cerebros es justificación de políticos fracasados.

¿Por qué emplean métodos tan brutales, como son los permisos de salida y los famosos “PRE”, tan imposibles de “conseguir” o “resolver”? ¿Tiene Fidel Castro algún dato sobre los jóvenes instruidos que han emigrado de Cuba en los últimos 16 años? ¿Pudieran constituir un cuarto de millón de personas? Todas autorizadas, por Fidel Castro, a emigrar a los Estados Unidos, como parte de los acuerdos bi-laterales migratorios.

El descomunal bombardeo, con bombas de 50 fidelones de potencia, ha convertido a Cuba, en el país más pobre de América Latina, solo superado por Haití. Esto es una prueba elocuente de los peligros que amenazan a los países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua y la necesidad de medidas que den a esos pueblos, la esperanza, de volver, alguna vez, a ser libres.

La Guerra Fría solo trajo beneficios personales a los dirigentes de los países de regímenes totalitarios. La población de esos países sufrió el rigor del caos institucional y el robo descarado de su patrimonio histórico y cultural. Por el contrario, el inmenso poder económico, tecnológico y científico de Estados Unidos se volcó en la reconstrucción de una Europa occidental desvastada por la SGM.

Hoy los E.U y la UE no piensan en dudosas “tragedias que se ciernen sobre el planeta”. Todo lo contrario. Buscan formas de disminuir los efectos que puede provocar la industria moderna, movida por combustibles fósiles y trazan planes para comenzar a mover la industria a partir de la energía nuclear, la hidráulica y la eólica. Eso pondrá fin a las especulaciones financieras de la OPEP.

Por su condición de bastardo, no reconocido, Fidel Castro sufrió afrentas, pero nunca conoció la pobreza, en carne propia. Fue educado y disfrutó de la vida de hijo de terrateniente (nuevo rico). Jamás tuvo que “doblar el lomo” (trabajar). Estudió sí, hasta convencerse que el único sistema que lo haría dueño del poder absoluto, era el aplicado en la otrora Unión Soviética. Tal vez idealizara un poco la teoría de Karl Marx. Lo que no imaginaba era lo rápido que entra ese sistema en crisis económica permanente. Su indiscutible talento le ha dado la posibilidad de encontrar siempre un patrocinador que lo saque de apuros.

No obstante, para los izquierdistas más recalcitrantes, Fidel Castro es el parangón de la “revolucionareidad”. Son los que defienden cualquier barbaridad, en nombre de la causa de los pobres de la tierra. ¡Perdónalos, Dios mío, que ellos no saben lo que hacen! Lo saben y bien, que carajo.

Fidel Castro se encuentra más allá del bien y del mal. Quisiera que alguien me dijera como: ¿Cómo el FMI, el Banco Mundial y no se que otros organismos internacionales de crédito puedan permitir, o no, que los gobiernos saquen a flote a los bancos de sus respectivos países?

Cómo Secretario General (Fidel Castro) del Partido Comunista, de tu sistema: ¿Cual es el método que vas a emplear para sacar a Cuba de la crisis permanente en que hace 50 años la has metido? No tienes la más mínima idea. Ni tú hermano. ¡Ah!, Que no les interesa. ¡Ya sabía yo….!

Solo te queda “emborronar cuartillas” de cantinflismo puro y duro.