Fidelismo: Régimen político fundado en el predominio del totalitarismo de la miseria como elemento catalizador y aniquilador de riqueza.
Por Mario Armando Riva Morales
El día 2 de septiembre de 1962, tres senadores de los Estados unidos formularon declaraciones en contra del desgobierno imperante en Cuba: George Smathers instó la invasión directa. Strom Thurmond le apoyó diciendo que mientras más se esperara para expulsar el comunismo, más difícil sería la tares. Kenneth Keatin exigió nuevamente el envío de una delegación de la OEA.
George Smathers
Strom Thurmond
El día 3 de septiembre de 1962 fue publicado un comunicado mentiroso, firmado por Ernesto Guevara y Nikita Kruchev, que trataba sobre las medidas de ayuda al régimen pre-totalitario en aspectos técnicos variados en agricultura, hidráulica, siderúrgica y, quién no quiere la cosa…, militar. El gobierno soviético señalaba haber llegado a acuerdos sobre la solicitud del régimen de Fidel Castro en relación a asistencia en armamentos, especialistas militares y adiestramiento de personal.
Entre las
medidas tomadas por los países del hemisferio occidental (con las abstenciones
de México y Brasil), el desgobierno de Fidel Castro fue expulsado de la Asociación
Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC). Esta fue una
política aberrada, de las tantas cometidas por los gobiernos norteamericanos
desde hace 50 años.
El día 4 de
septiembre el Fiscal General de los E.U. Robert Kennedy tuvo un encuentro con
Anatoli Dobrinin, en la cual le expresó la preocupación del Presidente en
relación al equipamiento militar soviético que estaba llegando a Cuba. Dobrinin le transmitió un mensaje de Kruchev diciéndole que
no se emplazarían armamentos tierra-tierra en Cuba. Recibido el mensaje,
Robert Kennedy informó a Dean Rusk y a Robert McNamara, sugiriendo que se
hiciera una declaración de que los Estados Unidos no tolerarían la introducción
de armamentos ofensivos en Cuba. Mientras esto sucedía, el Presidente Kennedy
hacía pública una declaración, advirtiendo que un vuelo de reconocimiento había
detectado emplazamientos de cohetes AA y un aumento sustancial de personal
militar soviético en Cuba. Daba cifras sobre la cantidad de equipos electrónicos
detectados, lanchas con cohetes contra barcos y unos 3,500 militares. Decía
además que aún no tenía pruebas de la existencia de fuerzas de combate
soviéticas o de bases militares o de proyectiles tierra-tierra ni cualquier
otra capacidad ofensiva importante. Advertía que si la verdad fuese otra,
surgirían los más graves problemas.
Robert Kennedy
Muchos años
después Fidel Castro culparía a Kruchev al decir: "Jruschov le mandó a
decir a Kennedy por distintas vías, le dio a entender, que no había armas
estratégicas y que no había necesidad de armas estratégicas. Mi percepción es
que Kennedy creyó los informes de Jruschov. A mi juicio este cometió un error
grave de tipo político y de tipo ético, y creo que no puede haber política sin
ética(...) Kennedy estaba en una posición muy difícil políticamente, puesto que
creyó los mensajes de Jruschov, y recibía grandes presiones. Creo que al
adversario no se le debe colocar en una situación de esa naturaleza y,
realmente, Jruschov no tomó en cuenta que con esto colocaba a Kennedy en una
situación inmanejable, en una situación muy difícil."
El día 6 de
septiembre un memorando de la CIA
informaba que se estaban construyendo 8 emplazamientos para cohetes AA y que
apreciaban que el régimen había recibido 8 lanchas coheteras contra barcos.
Calculaban que la Fuerza Aérea
contaba con 60 cazas del tipo MIG y que una docena de ellos pertenecían al tipo
MIG-19, aunque carecían de pruebas sobre la existencia de MIG-21.
El grave
problema consistía en que los aviones habían llegado a Cuba con los tanques de
combustible vacíos. El material de goma está diseñado, de forma tal, que no
permite la ausencia de combustible. La ausencia del combustible provoca cuarteadoras
en los pliegues del tejido.
Esto es conocido
por cualquier técnico de aviación, que opere dichos aviones. Solo la terquedad
de los oficiales superiores (desconocedores de la técnica de aviación) logró
que fueran transportados en estas condiciones.
Esta chapucería
del mando militar soviético tuvo consecuencias económicas y de tiempo. Tuvieron
que enviar todos los tanques de combustible de los aviones.
Ese miso día 6
de septiembre, Theodore Sorensen, que era el consejero especial del Presidente
Kennedy, se encontró con Dobrinin, el cual le reiteró que las armas que la URSS estaba enviando al régimen
de Fidel Castro eran estrictamente “defensivas” y no representaban amenaza
alguna para la seguridad de los E.U.; hizo más, le entregó
un mensaje de Kruchev en el cual prometía que los soviéticos no emprenderían
ninguna actividad que “pudiera complicar la situación internacional”.
Theodore Sorensen
Anatoli Dobrinin
El 7 de
septiembre los líderes del Congreso de los Estados Unidos solicitaron la adopción
de una resolución que autorizara al Presidente, a emplear las tropas si fuese
necesario. Kennedy, por su parte, no creyendo en las promesas de Kruchev,
solicitó la aprobación del Congreso para llamar al servicio activo a 150 mil
reservistas (por un plazo no mayor de 12 meses), en caso necesario.
Kennedy ordenó
al Comando Aéreo Táctico formar un grupo de trabajo que elaborara un plan de
coordinación para un ataque, antes de lanzar el asalto anfibio.
El 9 de
septiembre de 1962 llegó el mercante Omsk al puerto de Casilda. Transportaba 6
cohetes de combate (ofensivos) R-12. El proceso de concentración de esta División
se prolongó hasta el día 22 de octubre. La capacidad del puerto de Casilda no
permitía recibir más de un navío de carga.
Puerto de Casilda
Puerto de Casilda
De acuerdo con
el plan los plazos para que las unidades estuvieran en plena disposición
combativa comenzarían a partir del 20 de octubre, hasta el día 1 de enero de
1963.
Días atrás el
convoy ferroviario que transportaría las municiones nucleares, había recibido
la orden de recepcionar al personal, la técnica y los medios materiales, las
municiones nucleares y transportarles al puerto indicado.
Este puerto
resultó ser el de Severomorsk, cercano a Murmansk. Un muelle de la Base naval de Okolnaya fue
habilitado para efectuar la carga de las municiones.
Sveromorsk
De Smerovorsk a Cuba
Puerto de Okalnaya
El 10 de
septiembre, al intervenir en el Tercer Congreso Nacional de los Consejos
Municipales de Educación Fidel Castro expresó:
“Estamos
dispuestos a morir junto a nuestro pueblo!... Pero lo que no sabemos es si el
Gobierno de los Estados Unidos, los generales del Pentágono y los senadores que
proclaman la guerra contra nuestra Patria están dispuestos a morir también”.
“Nuestro país ha
dado y dará cuantos pasos sean necesarios, dentro del derecho internacional y
el uso de sus prerrogativas de nación soberana, para garantizar su seguridad
frente a las amenazas de agresión imperialistas. Para eso no es necesaria la
autorización ni instrucciones de Washington”.
De esta forma
anunciaba que se encontraba dispuesto a sacrificar a todo el pueblo. Lo del
derecho internacional era una más de sus mentiras.
Mientras tanto, la Agencia TASS difundía
una declaración del gobierno soviético reafirmando sus intenciones de prestar
ayuda militar a Fidel Castro, enfatizando que solo se utilizarían las armas, en
defensa de la soberanía del régimen establecido en Cuba. Afirmaba mentirosamente que la URSS no necesitaba trasladar
a ningún otro país, por ejemplo Cuba, los medios de que dispone, para rechazar
una agresión. Amenazaba diciendo que los recursos nucleares soviéticos eran tan
potentes que no tenían necesidad de buscar un emplazamiento fuera de los límites
territoriales de la Unión Soviética.
Ante las
declaraciones de TASS muchas personalidades norteamericanas expresaron su opinión:
Dean Rusk: La URSS no está asustada por la
advertencia. Procederemos como lo entendamos necesario.
Senador
Mansfield: Nosotros decidiremos cual será nuestra política exterior. No
necesitamos, ni queremos consejos gratuitos de la URSS.
Senador Everett
Dirksen: La advertencia soviética es una amenaza desnuda que debe ser
contestada de la misma forma.
Senador Everett Dirksen
El 12 de
septiembre de 1962 comenzaron a desplazarse, en tierra cubana los cohetes
estratégicos de la URSS. Muchos
bohíos tuvieron que ser derribados para que pasaran los artefactos de más de 20 metros de longitud. Los
vecinos de los puntos por donde pasaba el convoy hablaban del “asunto”. De esa
forma era imposible guardar el secreto.
El día 13 de
septiembre el Presidente Kennedy declaró que el comunismo en la isla podría
estar convirtiéndose en una base ofensiva de significación para la URSS. Advirtió que todo el
armamento y los asesores soviéticos no podrían cambiar las consecuencias.
El día 14 de
septiembre zarpó de Sebastopol el barco mercante "Metallurg Baikov". Ese
mismo día el Mariscal Zajarov, Jefe del Estado Mayor General propuso instalar
en cada barco cañones AA de 23
mm. Tendrían que armar 34 barcos en total.
Durante el mes
de septiembre los Estados Unidos realizaron otro gran ejercicio militar llamado
“Júpiter Spring”, el cual consistía en la realización de desembarcos aéreos de
3 Divisiones del 18 Cuerpo Aerotransportado.
Refugios para cohetes estratégicos cerca de Sitiecito
Fidel Castro
no le planteó absolutamente nada a Kruchev
Ya he dicho con
anterioridad que las elevadas temperaturas caribeñas, así como la elevada
humedad relativa (que en ocasiones alcanza el 100%) actuaban en contra de la
conservación y el buen funcionamiento de todos los armamentos. A esto debemos
agregarle la velocidad y la intensidad de los vientos.
Las referidas
condiciones meteorológicas provocaban recalentamiento de los motores eléctricos.
Los transformadores causaban baja técnica. Frecuentes corto-circuitos. Debido a
los recalentamientos, las abastecedoras de combustible dejaban de prestar
servicio. Y así otros innumerables defectos se producían en la técnica y el
armamento.
Senador Kenneth Keating
Por su parte,
las lanchas coheteras no alcanzaban su máxima velocidad. Esto se debía, en gran
parte, a la temperatura de las aguas del Estrecho de La Florida y su “Corriente
del Golfo”. No debemos pasar por alto que las características técnicas del
armamento soviético dejaban mucho que desear.
El medio marino
en las “Indias Occidentales” es mucho más agresivo que en el Atlántico Norte o
el Mar negro. Las algas hacían de las suyas.
Los helicópteros
MI-1 demostraron ser inservibles, incluso para trasladar de un lado a otro a
dos personas. Los MI-4, cuya capacidad de transporte (según los documentos)
debía alcanzar los doce hombres, en muchas ocasiones solo alcanzaba a
transportar 8 y con muchísimo esfuerzo de las tripulaciones.
Puerto de Sebastopol
Los
desconocedores de la técnica de estos helicópteros han llegado a decir que los
motores no llegaban a desarrollar la potencia necesaria en el clima tropical.
¡Totalmente falso! El asunto es más complejo. Los nomogramas de peso y balance
del helicóptero MI-4 demuestran que en condiciones de 30 Grados Celsius de
temperatura y una humedad relativa del 90%, aun cuando existan 30 kilómetros
por hora de viento de frente, en la dirección del despegue, el aparato no reúne
las características táctico-técnicas para despegar con un peso superior a 200 kg.; o lo que es igual,
aun desarrollando la potencia máxima, no es capaz de levantar más allá de la
tripulación y dos o tres personas. Pero si no hubiese viento, el helicóptero no
presentaba las características necesarias para el despegue vertical, incluso
sin tripulación.
Concluyendo y
resumiendo, los helicópteros soviéticos solo podían prestar servicios (con
seguridad) en condiciones ISA, o lo que es igual a temperaturas de 15 grados,
en alturas muy próximas al nivel medio del mar y con humedad relativa inferior
al 40%. ¡Sencillamente, eran de temer!
Créanme, pues los
conocí personalmente y en ellos aprendí a volar. ¡Fueron muchísimos los sustos
que pasé!
General Maxwell Taylor
Si se conseguía
despegar y aterrizar como avión (una pequeña carrerita) se le podía sacar 1000 kg de carga adicional.
Los técnicos
soviéticos idearon la forma de aumentar la entrada de gasolina, lo que aumentó
la potencia del motor de 14 cilindros en estrella ASHA-82. Esto traía aparejado
el aumento de la temperatura en la cabeza de los cilindros y podía conducir a
serios riesgos, pero no había nada más que hacer.
¡La fábrica
jamás efectuó adaptación alguna! Se encontraba enfrascada en la construcción
del prototipo del MI-8, que adoleció también de iguales características hasta
la aparición del MI-8MT (también llamado MI-17 para su exportación).
El día 20 de
agosto de 1962, el General Maxwell Taylor, presidente de la Junta de Jefes de Estados
Mayores, comunicó al Presidente JF Kennedy que no veían la posibilidad de que
la incipiente dictadura pudiera ser derrocada sin la intervención militar
directa.
Del Mar Negro al Mediterraneo
El día 23
McGeorge Bundy firmó el memorando de Seguridad Nacional 181, en nombre de
Kennedy, mediante el cual era aprobada la varianta B propuesta por el General
Landsdale. En este documento se solicitaba el estudio de las acciones a
emprender a la luz de la evidencia de la nueva actividad del bloque soviético
hacia Cuba, incluyendo que hacer con los cohetes Júpiter instalados en Turquía,
si la URSS
colocaba ese tipo de armamento en Cuba.
El día 25 de
agosto de 1962 parte, del puerto de Sebastopol, el primer regimiento de cohetes
de alcance medio R-12, a
bordo del carguero “Omsk”.
Habían
transcurrido tres meses desde la reunión conjunta del presidium y el Consejo
Militar, en la que se había aprobado la “Operación Anadir”, cuando el KGB
informó al Comité Central del PCUS que las agencias norteamericanas habían
detectado la llegada a Cuba de soldados y barcos soviéticos con armamentos.
Los
norteamericanos aun no había realizado ningún movimiento, pero ya los rusos
estaban en Cuba.
El día 27 de
agosto de 1962 los Comandantes guerrilleros Ernesto Guevara de la Serna y el Capitán Emilio
Aragones sostienen una reunión con Kruchev. Dicen que para ese momento, el
proyecto de acuerdo ya había sido enmendado, al tenerse en cuenta “las
proposiciones” de Fidel Castro.
Dicen también
que le fue presentada a Kruchev una carta suscrita por Fidel Castro y Osvaldo
Dorticós, en la que le comunicaban, al primero, la confianza especial hacia
Guevara y lo investía de plenos poderes y el mandato para suscribir el acuerdo.
Si Kruchev
estuvo de acuerdo con las “correcciones propuestas” por Fidel Castro: ¿Por qué
consideró inoportuna darlo a conocer de inmediato? ¿Por qué recomendó calma?
¿Por qué quería esperar a que estuvieran emplazados los cohetes?
McGeorge Bundy
Cualquiera que
tenga juicio sano llegará a la misma conclusión: Jamás existieron semejantes
correcciones. Las mismas aparecieron muchos años más tarde, en un intento de
justificar lo injustificable. El acuerdo nunca fue
firmado.
El 29 de agosto,
al responder en una conferencia de prensa a una pregunta sobre la vigencia de la Doctrina Monroe a
la luz de la situación mundial y de la cubana en particular, el presidente
Kennedy afirmó que para él significaba lo mismo que para los presidentes Monroe
y Adams cuando la promulgaron, es decir, que se oponía a toda intervención de
una potencia extranjera en el Hemisferio Occidental.
Por su parte Mc
George Bundy dijo que el problema básico del gobierno norteamericano era que la
presencia de proyectiles nucleares en Cuba era inaceptable, porque desde la
proclamación de la Doctrina Monroe
era un interés es+ecial de los Estados Unidos, la exclusión de cualquier
potencia europea en el hemisferio Occidental.
Ese mismo día un
avión U-2 norteamericano detectó emplazamientos de cohetes AA y una cantidad
(mayor de la esperada) de personal militar soviético.
El día 31 de
agosto el gobierno norteamericano acusó al desgobierno de Fidel Castro de haber
atacado a un avión de la Marina
de Guerra en aguas internacionales. El desgobierno de Fidel Castro rechazó la
acusación, diciendo que aquello no era más que otro intento de crear un
incidente.
Ese mismo día el
Senador Kenneth Keating declaró que había evidencias de la instalación de
cohetes soviéticos en Cuba, urgió al Presidente Kennedy a actuar y propuso que
un equipo de investigación de la
OEA fuera enviado a Cuba.
El mismo día
zarpaba el mercante “Poltava” en su primer viaje con personal y equipos del
regimiento coheteril estratégico. Comenzó también el ejercicio “Tulpan” en la URSS durante el cual se
realizaron lanzamientos de cohetes portadores de ojivas nucleares en el polígono
de Aguinsk.
Entre los
lanzados estuvieron los R-14, similares a los que se preparaban para partir
hacia Cuba. El ejercicio se prolongó hasta el 8 de septiembre.
Los hermanos Castro Ruz consintieron en ocultar las intenciones soviéticas
Los
departamentos de aseguramiento geodésico-astronómico y el balístico de la ATS confrontaron varios
problemas durante el emplazamiento de los cohetes.
Las cartas
topográficas cubanas se encontraban realizadas de acuerdo con el sistema
norteamericano de coordenadas. De manera que tuvieron que convertirlas al
sistema soviético. Además, tuvieron que elaborar una metodología especial de
calibración.
La lejanía de
las estaciones de radio soviéticas impedía la recepción de las señales,
necesarias para corregir los cronómetros durante la ejecución de los trabajos
astronómicos. Acabaron utilizando estaciones similares a la de los Estados
Unidos.
Cabe señalar que
los soviéticos, por esa época, carecían de computadoras y los cálculos los
realizaban a mano.
En el ínterin,
las tropas soviéticas continuaban la invasión.
Las tropas
terrestres de ocupación de la
URSS estaban compuestas por cuatro regimientos de infantería
motorizada, cuyo principal objetivo era la protección de los regimientos
coheteriles estratégicos y sus bases técnicas. Como objetivo secundario, apoyar
a las incipientes fuerzas armadas del régimen de los hermanos Castro Ruz en el
aniquilamiento de todo lo que se opusiera a su consolidación.
Dos de los
regimientos anteriormente señalados fueron ubicados en la región occidental,
muy cerca de Artemisa y Managua. Un tercer regimiento en la zona de Remedios y
el cuarto lo dislocaron en la región de Holguín.
En esta última
región ubicaron un regimiento de cohetes alados FKR cuyo objetivo era la
Base Naval de Guantánamo. Las fuerzas de defensa anti-aérea de la ATS (SA-75 y MIG-21F-13). Dos divisiones de tres
regimientos, cada uno con tres grupos de combate y un grupo técnico. Su misión
consistía en cubrir el espacio aéreo. Una de las divisiones cubriría la parte
occidental hasta el límite de Caibarien-Trinidad. La otra división cubriría la
parte oriental.
No era
suficiente. Ninguno de los grupos lograría establecer la cooperación con los
otros y tendrían que vérselas,en solitario,con un enemigo mucho más fuerte.
Aquí entraba a
jugar un concepto erróneo de lo que se conoce como tipos de fuerzas armadas. El concepto de tales fuerzas radica en que cada fuerza responde a un
objetivo determinado. Pero es que la Protivo Bozdushni
Oboroni Straní (más conocida por los cubanos como PBO) es un tipo de fuerza
armada concebida para tiempos de paz para cubrir el amplísimo territorio de la URSS.
SA-75
Como bien dice
su concepto, desde que deje de existir la paz, las PBOS se retiran hacia la
profundidad dejando paso a las tropas de defensa anti-aérea de las tropas
terrestres, que son prácticamente la misma cosa, pero que forman parte integral
de los ejércitos, a cuya protección van destinadas.
Me atrevo a
decir, sin que me quede nada por dentro, que los cuatro regimientos
anteriormente descritos carecían de protección anti-aérea.
En fin, que la
planificación de la defensa anti-aérea era un total descalabro, que hubiera
costado infinidad de vidas y pérdidas materiales. De ser atacados por la
aviación USA, posiblemente los cohetes de alcance medio, ubicados en Santa Cruz
de los Pinos-San Cristobal-Candelaria, jamás hubieran logrado cumplir su
objetivo. Igual sucedía con los otros grupos.
La región de la
capital, la Base Aérea
de San Antonio de los Baños, el Estado Mayor de la ATS y otras unidades
importantes, solo eran defendidas por un grupo coheteril AA emplazado al este
de la ciudad de La Habana. Debido
a la deficiente planificación, la capital hubiera sido masacrada.
La Base Aérea de Santa Clara no se
encontraba protegida y mucho menos la ciudad. Sin embargo, en la región
Sancti-Spiritus-Ciego de Avila-Camagüey-Nuevitas se encontraban seis grupos
Coheteriles AA que no defendían absolutamente nada.
Si a todo esto
le sumamos que los SA-75 no son efectivos contra blancos en alturas inferiores
a los dos mil metros y la prácticamente ausencia de artillería anti-aérea,
podemos llegar a la conclusión que la
ATS era totalmente vulnerable a la aviación norteamericana.
No existe
justificación alguna para tamaño descalabro organizativo.
Las intenciones
de Kruchev quedan al descubierto. Utilizó la invasión autorizada por los
hermanos Castro Ruz, para alcanzar unos dudosos objetivos políticos.
En el mejor
argot cubano: ¡Una cochambre!
El potencial de
la aviación USA superaba en proporciones de 10 a 1 la defensa del
territorio nacional.
Dicho esto,
podemos afirmar (sin que nos quepa la menor duda) que la aviación de la ATS, la escuadrilla de
bombarderos IL-28, los cohetes alados FKR y el regimiento de helicópteros,
nunca tuvieron verdaderas posibilidades de actuar contra los desembarcos
navales y aéreos de los E.U. Menos aun tuvieron posibilidades de establecer la
cooperación entre unidades.
En cuanto a los
medios navales, debemos decir que, con un regimiento de cohetes alados “SOPKA”
(muy parecidos a los FKR), una brigada de lanchas coheteras y el regimiento de
los anticuados IL-28, resultaría imposible enfrentar a una flota
norteamericana. Aun con los cohetes de defensa costera. Los barcos de patrullaje radio-electrónico (Oxford y Sargent Muller)
monitoreaban las 24 horas, todas las comunicaciones.
USS Oxford
Pasados 50 años
pretenden hacernos creer que Fidel y Raúl Castro consideraban como un “error”
el traslado, en secreto, de las tropas soviéticas a Cuba. ¿Lo hubiesen
conseguido de forma abierta? ¡Seguro que no! Eso echa por tierra semejante
aseveración. La credibilidad de los hermanos dictadores hacía mucho tiempo que
era nula.
La discusión
sobre si las armas eran ofensivas o defensivas es estéril. Todo depende en como
se utilicen y en que contexto. No se trata solo de criterios.
Fidel Castro ha
tratado de defenderse diciendo que el permiso de entrada de tropas extranjeras
en territorio cubano, no era actuar fuera de la ley. ¡Bueno, porque él lo diga
no tiene que ser cierto! Claro que era fuera de la ley. Permitir una “invasión”
de tropas extranjeras en suelo patrio es más que andar fuera de la ley. Eso se
llama: Traición a la Patria. Constituyó una de las inmoralidades más grandes. No tenían
derecho ninguno.
Poseer armas de
cualquier tipo es un derecho soberano. Eso es verdad. Hasta el momento hemos
visto que las armas y el personal soviético, que invadía el territorio cubano,
no se encontraban bajo el mando de Fidel Castro. Eso no es poseer armas. Eso se
llama permitir la entrada de un ejército de ocupación.
¡Intentaban pasarles
gato por liebre a los norteamericanos y fueron descubiertos infraganti! El
fiasco fue grande. Hoy no les queda otra alternativa que reconocer que les creó
una atmósfera internacional hostil.
Todavía
pretenden hacernos creer que la campaña propagandística desarrollada por los
Estados Unidos, contra el régimen de que imponía Fidel Castro en Cuba y contra
los planes de la URSS
era manipulada. Pregunto: ¿La
URSS y Fidel Castro no tenían intereses? ¿Qué querían? ¿Que
el gobierno de los Estados Unidos permaneciera callado?
Lo peor de todo
consiste en que siempre la decisión final de todo el pretendido acuerdo y el
interés de Fidel Castro de que hoy se cuente que él no quería que aquello se
hiciera en secreto, siempre acaba diciendo que:
«la
decisión final del asunto se dejó en manos de los soviéticos porque los
hermanos confiaban en la mayor experiencia de estos»
Añadir leyenda
Gromiko
Esto no tiene
otra lectura que la de intentar despojarse de responsabilidades históricas. Por
supuesto que si los soviéticos hubiesen anunciado en la ONU que defenderían a Cuba con
proyectiles nucleares, hubiese sido una situación completamente diferente. No
se hubiera llegado al borde de una guerra nuclear. Ni hubiesen entrado las
tropas soviéticas en Cuba.
En sus memorias,
Kruchev relata que Kennedy le había advertido, de que sospechaban las
intenciones soviéticas de instalar cohetes nucleares en Cuba, cosa que Kruchev
negó rotundamente en varias oportunidades.
Se justificaba
alegando que los norteamericanos habían instalado sus cohetes en Turquía,
Italia e Inglaterra, sin tener en cuenta los intereses soviéticos. O lo que es
igual: Cuba solo le interesaba para sus conveniencias. La defensa del régimen
de los hermanos Castro podía, en nuestros tiempos, considerarse como un efecto
colateral al interés principal.
Comentarios sobre un artículo de Paul Krugman, premio Nobel de economía, aparecido en, Bitácora de Uruguay
Desde que Grecia
cayó en picada hemos escuchado muchas cosas. Algunas ciertas. Otras no tanto.En la política
económica griega, irlandesa, portuguesa, española e italiana existen fallos
importantes, pero no son los que han causado la crisis que está desgarrando a
Europa.
Los orígenes del
desastre no se encuentra al norte, como dice Krugman, sino al sur, donde los
países exportadores de petróleo especulan (a su antojo) con los precios.
No es que sea
falso que los políticos europeos hayan creado un sistema monetario defectuoso.
Así como que tampoco es totalmente cierto que se encuentre abocado a morir.
Las lecciones de
moral, a la que se refiere Krugman, agravan el problema puesto que nada tienen
que ver en el análisis. Lo que es definitivamente cierto es que la solución no
se encuentra en las manos de políticos pusilánimes que dedican su tiempo a
disminuir el nivel de vida de los pueblos europeos.
Es cierto que en
los países, antes mencionados, abunda la corrupción y la evasión fiscal. Muchos
de estos gobiernos han vivido (hasta ahora) por encima de sus posibilidades.
Ahora bien, la productividad laboral de estos países puede ser baja de acuerdo
con los niveles de otros países europeos. Y como bien dice Krugman, podemos
hacer una comparación con un Estado de la Unión Yanqui, Mississipi, que
es más o menos igual (al de los europeos en cuestión) en relación a otros de la
misma unión norteamericana. ¡Y no pasa nada!
Los pueblos de
los países europeos mencionados no son vagos; por el contrario, trabajan más
horas que el resto. Eso sí, el nivel de vida no es que sea desenfrenado, sino
que se encuentra muy por encima de las posibilidades reales de un mundo que
paga el barril de petróleo por encima de los 80 dólares.
Esta, y no otra,
es la respuesta a la pregunta del por que se han metido en tantos problemas.
Hace 15 años
(1998) el precio del barril de petróleo se cotizaba en 7 dólares. No es que en
aquellos años, los países mencionados fueran el paraíso, pero tampoco se
encontraban en crisis. El desempleo se mantenía en márgenes aceptables,
cubiertos por el fondo destinado a aquellos que no tenían trabajo y que les
permitía vivir decentemente. Fue por esta época que
muchos de ellos se incorporaron al euro.
Al mismo tiempo
comenzó la escalada de los precios del petróleo.
Por supuesto, la
gente hacía sus planes sin pensar lo que sucedería al aumentar desaforadamente
los precios del petróleo, como sucedió. La gente invertía. Se concedían créditos
por 10, 20 y hasta 30 años. De inicio, la economía se aceleró. En el año 2003
los precios del barril andaban por los 23 dólares y se comenzaba a notar la
inflación. Los países mencionados despilfarraban mucho, a la vez que perdían
competitividad.
En el año 2008
el barril de petróleo llegó a un precioprohibitivo:148 dólares. ¡Podía estallar
cualquier cosa! Y las deficiencias del sistema monetario del euro se hicieron
evidentes.
Comparar el
sistema de los Estados Unidos con el europeo no es válido. Principalmente
porque es una verdadera unión de estados y no una amalgama gobiernos que
demoran demasiado en ponerse de acuerdo hasta para lo más sencillo.
Desde el momento
en que no es una verdadera unión, es que se da el caso de que el gobierno
central fuerte (Alemania) se resiste a proporcionar rescates automáticos a los
estados que se meten en problemas. Claro está, es que se tratan como países
independientes y no como unión de estados.
Krugman pone una
serie de ejemplos norteamericanos, que son válidos para los USA, pero
imposibles para la UE.
No concuerdo con
Krugman en que el problema consista principalmente en la arrogancia de las
autoridades europeas. ¿A quienes se refiere? ¿A los que se reúnen en Bruselas o
a los mandatarios de los países europeos?
En lo que estoy
totalmente de acuerdo con Krugman es en queuna
moneda única no puede funcionar sin un gobierno único.
Como único se
salva Europa sería si los pusilánimes gobernantes de hoy interiorizan que tienen
que cambiar el objetivo. No es gravando a sus pueblos como solucionarán los
problemas. No es gastando más, ni alcanzando una inflación más elevada.
Solo
combatiendo los precios irracionales del barril de petróleo se salvará el EURO.
El primer barco
soviético en llegar fue el “María Ulianova”, el día 26 de julio de 1962. Uno
tras otro llegaron nueve mercantes con los componentes del primer escalón. El día
29 llegó el “Latvia”, que transportaba al Estado Mayor de la ATS.
Edwin Martin
Dado a la
premura con que se realizaron los planes, se habían olvidado de las contraseñas
entre los capitanes de las naves y los representantes del ATS. Esto trajo como
consecuencia que los capitanes se negaran a cumplir las indicaciones sobre el
cambio de itinerario hacia otros puertos.
En un momento
dado, el Capitán del “Jilmik Zelinski”, no solo no aceptó a bordo al grupo de
recibimiento que se acercaba en una lancha cubana, sino que realizó una
maniobra de 180 grados y llevó al barco a aguas internacionales.
Escenas como
estas se repetirían una y otra vez.
La región de los
puertos estaba bajo la custodia del “ejército” cubano. La protección de los
barcos corría a cargo del personal invasor.
Se descargaba
día y noche, sin tener en cuenta la exposición de la técnica. Tenían que
cumplir los plazos establecidos por el Kremlin. El tiempo medio de la descarga
de los barcos fue de dos a cuatro días.
SA-2
Antes de salir
las columnas se distribuían puestos de observación y emboscadas (guerrilleras),
por la parte cubana, a lo largo del itinerario correspondiente.
Los soldados
soviéticos se encontraron en el trópico con una población local reposada. Paisajes
de colores intensos.
“¡Las Palmas! ¡Ay,
las Palmas!, que en las llanuras de mi ardiente patria nacen del sol a la
sonrisa y crecen. Y al soplo de la brisa del Océano, bajo un cielo purísimo se
mecen.”
FKR
También
encontraban árboles que les eran desconocidos y muchas flores. Les impresionaba
la diversidad de razas, partiendo del blanco rubio, pasando por el asiático y
terminando por el negro azulado. Mucho más les impresionaba la belleza de las
mujeres cubanas. Sobre todo luego de más de dos meses de abstinencia. Les
llamaba mucho la atención, lo presumidas que eran. Contrastaba con el descuido
de las muchachas rusas. El sistema totalitario así lo imponía. Todo síntoma de
presunción constituía una debilidad ideológica. Y los mosquitos que se cebaban
en aquellas pieles vírgenes y apetitosas, llenas sangre de vodka y calbasá.
El día 30 de
julio, el subsecretario de estado para asuntos interamericanos, Sr. Edwin
Martin, divulgó mediante el “US News and World Report” unos planteamientos
relacionados con el desgobierno de Fidel Castro. Algunos de ellos fueron los
siguientes:
1.No tenía
dudas de que la política de los E.U. era aislar a Fidel Castro, de forma tal
que se convierta en epidemia en el resto de Latinoamérica.
2.En
cooperación con la OEA
y otros organismos internacionales, se tomarían medidas para permitirle al
pueblo cubano la oportunidad de escoger un gobierno que no tenga el carácter dictatorial
y totalitario.
3.Deseaba
deshacerse de Fidel Castro y la influencia comunista en Cuba.
John McCone
En los primeros
días de agosto llegaron dos regimientos de cohetes anti-aéreos y uno de FKR
(Frontovaya Krilatnaia Raketa), que en español sería: Cohete Alado del Frente. Con
la palabra “FRENTE”, los soviéticos discriminan si son cohetes de defensa
anti-aérea (defensivos) o cohetes ofensivos de las tropas terrestres.
Habían
desembarcado también un regimiento de infantería motorizada y algunas unidades
de aseguramiento. Todas estas tropas fueron ubicadas en la región occidental.
Santa cruz del Norte
Los
historiadores del régimen pretenden hacernos creer que, a esas alturas Fidel
Castro continuaba estudiando el “proyecto” del tratado militar con la URSS. Muchos años después de
los hechos, Fidel Castro decía: "Cuando recibí el texto del Acuerdo me
pareció que estaba escrito en un lenguaje errático, impolítico, le faltaba
tacto y cuidado. Entonces lo empecé a reelaborar de mi puño y letra; como era
algo muy secreto no queríamos utilizar mecanógrafos ni taquígrafos. Lo
reelaboré para darle más fundamento, más solidez, para hacerlo mejor desde el
punto de vista político. No era suficientemente cuidadoso con la soberanía del
país".
Claro está,
pasado tanto tiempo ya se encuentra reescribiendo la historia. Pero en aquellos
días estaba más interesado en la invasión (encubierta) soviética que en la
soberanía de la patria.
San Cristobal
Ante la
chapucería y premura de un plan mal concebido, poco a poco fueron saliendo a la
luz datos que comprometían el éxito de la operación.
La chapucería
llegó al extremo de no existir traductores. Esto provocó innumerables
confrontaciones entre ambos mandos. Por ejemplo: Todas las tropas soviéticas (más
de 10 mil hombres) acantonadas en el occidente del país solo contaban con los
servicios de un traductor.
Calabazar de Sagua
El día 10 de
agosto de 1962, el Director de la CIA John
McCone, envió un memorando al Presidente Kennedy en el que le exponía que
sospechaba que los soviéticos desplegarían cohetes balísticos de alcance medio
en Cuba. Ese mismo día se cargaba el tren que trasladaría el primero de los
regimientos hacia Cuba. Se necesitaban once trenes y cinco barcos de transporte
y uno de pasajeros, para transportar las 11 mil toneladas de peso de un solo
regimiento.
Las unidades de la División Coheteril
Estratégica serían ubicadas al norte de Santa Cruz en la provincia de La Habana, en San Cristóbal en
Pinar del Río y en Calabazar de Sagua, provincia de Las Villas. Los de alcance
intermedio se ubicarían en el Esperón (Guanajay) y en Remedios, Las Villas.
Sierra del Esperón
La situación de
las tropas empeoraba día a día. Ante la imposibilidad de construir refugios soterrados
debido al suelo rocoso, se empleaban tiendas de campaña en las cuales y debido
al calor y la humedad, no se podía estar durante el día. Los remolques metálicos
adaptados para vivienda eran un horno crematorio tanto de día como de noche. Afuera
los soldados eran pasto para los mosquitos. Las lluvias lo inundaban todo y hacían
intransitables los caminos. Los rusos sudaban a mares y acostumbrados a no
beber agua, se deshidrataban rápidamente sufriendo golpes de calor. Las matas
de guao también hacían de las suyas. Llagas y fiebres provocadas por esta
planta venenosa.
Si se ponían
mosquiteros era peor pues el calor hacía insoportable la permanencia. Entonces
decidieron mojar sábanas y colchonetas y fue peor, pues se deterioraban rápidamente
y creaban hongos que infectaban la piel. Los rusos se iban desgastando antes de
comenzar la operación.
El clima hacía
sus estragos no solo en el personal. Las unidades habían sido abastecidas con alimentos
para 45 días. Muchos se deterioraron con rapidez, los granos y las pastas se
ponían pegajosos, las carnes y el pescado salado y el pan eran afectados por el
moho. Las latas de conserva se abofaban, la col agria se fermentaba, la
mantequilla (a falta de refrigeradores) se derretía y hasta los cigarros se
humedecían.
Remedios
La disentería
constituyó el peor de los males. Dejó fuera de disposición combativa a más del
50% de los efectivos.
El personal
trabajaba extenuado, soportando las cargas físicas propias y las de aquellos
que se encontraban en los centros hospitalarios. Cumplían sus funciones a
desgano y displicentemente. Aquellos que se manifestaban o caían en estados
depresivos eran castigados físicamente.
Fue la primera
vez que los soldados cubanos vieron como los oficiales soviéticos sometían a
castigos físicos a sus subordinados.
Nunca se
llegaron a cumplir los cronogramas impuestos desde Moscú.
¿Cómo se atreven,
los historiadores del castrismo, a aseverar que el espíritu combativo, la
disciplina y la moral eran muy elevados en las topas soviéticas?
La Crisis de Octubre Inconvenientes
previos al desembarco
Los integrantes
del primer escalón de las tropas soviéticas navegaban hacia Cuba. Demorarían
entre 15 y 20 días.
Las condiciones
del personal, para la travesía, nunca fueron previstas. Tuvieron que soportar
temperaturas de 50 grados centígrados en el interior de las bodegas. La
ventilación era insuficientemente ridícula. Escasez de agua potable. La peste a
vómito era insoportable. Lo menos importante era el aseo personal. Los
soviéticos, en general, se aseaban una vez por semana. Muchos enfermaron antes
de llegar a las costas cubanas.
Entre vómitos y
diarreas se impartían clases políticas y técnicas, se proyectaban filmes
(rusos) y se dieron hasta conciertos musicales de aficionados. Ya podrá alguien
creer que al llegar a Cuba continuaran firmes, enteros y con un “elevado”
espíritu y “capacidad” combativas.
Lo imposible de
soportar, por parte de los soldados, era la ignorancia. Los capitanes
soviéticos ya estaban acostumbrados (de cierta forma) a las acciones ilegales
del régimen soviético. Es por eso que no les sorprendía el sobrevuelo rasante
de aeronaves, ni que los barcos de guerra norteamericanos maniobraran muy cerca
de ellos. Y eso que todavía los yanquis no sabían, a ciencia cierta, lo que
tramaban los guerreros fríos.
Siguiendo el precepto
de que todas las personas tienen derecho a ser consideradas inocentes, hasta
tanto de pruebe lo contrario, los norteamericanos habían comenzado el
acompañamiento de los barcos soviéticos en el Mar Mediterráneo y el Mar del
Norte, les daban seguimiento en el Océano Atlántico e incrementaban la
vigilancia ya entrando al Mar Caribe o al Estrecho de La Florida.
Hacía mucho
tiempo que semejante cantidad de barcos cruzaban el Océano.
En mayo 1762,
una flota inglesa, comandada por el Almirante George Pocock, consistente en 53
naves de guerra, barcos hospitales, y de carga, y los de transporte de tropas
que llevaban 15,000 soldados, apareció ante el Castillo de los Tres Reyes Magos
del Morro de La Habana. En
total eran unos 25,000 hombres que participaron en la operación.
Jamás en la
historia de la piratería americana se habían reunido tantos barcos. Ni en la
época de Sir Francis Drake o Sir Walter Raleigh. Le tocaría al Siglo XX
presenciar la incursión de unos piratas asiáticos en el Caribe.
Existió, y esta
es la verdad más probable, incertidumbre entre los expedicionarios ignorantes
en que consistía la expedición.
El 17 de julio
Raúl Castro regresó a Cuba. Había dejado inconcluso un proyecto de Tratado que
no se daría a conocer hasta que en noviembre de 1962 y luego de superada la Crisis, Kruchev visitara la
Isla. Por cierto, el tratado tendría una
validez de cinco años.
La apatía de
Raúl Castro ante la conclusión del proyecto de Tratado y la concesión de
dejarlo todo en las manos soviética nos demuestra la incapacidad del personaje.
No fue capaz de lograr un mando único para la conducción de las tropas. Claro
está, esto hubiera resultado en la entrega a los soviéticos de una jerarquía
que por derecho no les pertenecía.
De lo anterior
solo cabe llegar a la conclusión de que la traición a la patria, por parte de
los hermanos Castro Ruz fue deliberada e intencional.
A los
historiadores del castrismo solo les puedo decir que frente al “Imperialismo
Yanqui” solo existía una agrupación potente capaz de oponérseles. Esa era la ATS.
De esta forma,
los soviéticos jamás se subordinarían a los cubanos y los cubanos no se
subordinarían a los soviéticos. Pero resultaba un hecho innegable que de
producirse una confrontación, los cubanos hubiéramos tenido que hablar ruso.
En definitiva,
la incompetencia soviética resultó tan grande que el Tratado no llegó a
firmarse.
Dicen que Raúl
Castro llegó a preguntarle a Kruchev que pasaría si la operación era
descubierta mientras se desarrollaba, a lo que Kruchev le contestó que en ese
caso enviaría a Cuba la Flota
del Báltico. El gordinflón trajinaba al imberbe Ministro.
Ante el trajín
de Kruchev Fidel Castro expresó que él no contaba para nada con al flota del
Báltico y para justificar la tomadura de pelo dijo que lo que había querido
decir Kruchev era la protección global de la
URSS. Era eso, según Fidel Castro, lo que
había querido decir Kruchev.
El día 18 de
julio llegó a La Habana
el grupo de reconocimiento. Faltaban 12 días para el arribo del primer escalón.
A todas estas, solo un grupo muy limitado de militares cubanos conocía en
aquellos momentos la proyectada invasión soviética autorizada por los hermanos
Castro.
Las tropas
soviéticas necesitaban enmascaramiento, alojamiento, existencia de fuentes de
agua, redes de transmisión eléctrica y lo más importante, desplazar la menor
cantidad de nativos.
Pronto
advirtieron que en Cuba no había bosques capaces de enmascarar a las tropas
Coheteriles. La humedad relativa era elevadísima, en detrimento del
mantenimiento y conservación de la técnica y el estado físico del personal. Del
todo imposible crear en tan poco espacio de tiempo refugios soterrados en
lugares de suelo rocoso. Igualmente imposible transitar por suelos arcillosos
que en tiempo de lluvia se convertían en lodazales infranqueables.
Fueron
designados once puertos para recibir a las tropas: Bahía Honda, Cabañas,
Mariel, La Habana,
Matanzas, Isabela de Sagua, Nuevitas, Nicaro, Santiago de Cuba, Casilda y
Cienfuegos.
El día 25 de
julio el General norteamericano Lansdale, de acuerdo con la información de
inteligencia, propuso cuatro opciones:
A. Cancelar los
planes operativos vigentes y tratar a Cuba como una nación más del bloque
comunista, protegiendo al hemisferio de ella;
B. Ejercer todo
tipo de presiones posibles: diplomáticas, económicas, psicológicas y otras para
derrocar al régimen comunista de Castro sin el empleo abierto de las Fuerzas
Armadas de los Estados Unidos;
C. Comprometerse
con la ayuda a los cubanos para derrocar a Castro por fases, incluido el uso de
la fuerza militar norteamericana, si se requiere, a última hora;
D. Utilizar una
provocación y derrocar al régimen de Castro mediante la fuerza militar de
Estados Unidos.