lunes, 9 de agosto de 2010

Autobiografía de Fidel (parte 2)


(versión corregida por Manchiviri)

Me matricularon en enero de 1938 como alumno externo en el Colegio Dolores, regido por la Orden de los Jesuitas, mucho más exigente y rigurosa en materia de estudios, pero más de clase alta y rica que su rival de los Hermanos La Salle.

En esta ocasión me tocó residir en la casa de un comerciante español amigo de mi padre, pero en aquella casa, era un extraño.

Enfermé a fines de ese verano, y estuve ingresado alrededor de tres meses en el hospital de la Colonia Española de Santiago de Cuba. Me habían operado del apéndice, y a los 10 días la herida externa se infestó. A fines de ese mismo año, 1938, los tres hermanos nos volvimos a reunir, como alumnos internos en el Colegio Dolores.

En el sexto grado, con varias semanas de clases perdidas, debí esforzarme para ponerme al día. Una etapa nueva se iniciaba. Profundizaba los conocimientos en Geografía, Astronomía, Aritmética, Historia, Gramática e Inglés.

Se me ocurrió escribirle una carta al presidente de los Estados Unidos, Franklin Delano Roosevelt, que con su silla de ruedas, su tono de voz y su rostro amable despertaba mis simpatías. Gran expectación, una mañana las autoridades en la escuela anunciaron el gran suceso: "Fidel se cartea con el presidente de los Estados Unidos". (10)

(10) Una prueba, fehaciente, de los incipientes delirios de grandeza.

En aquel colegio había más rigor académico y disciplina que en La Salle.

Mis vacaciones, mientras transité desde el primer grado de primaria hasta el último de bachillerato, fueron siempre en Birán, zona de llanos, mesetas y alturas de hasta casi 1 000 metros, bosques naturales, pinares, corrientes y pozas de agua; allí conocí de cerca la naturaleza (11).

(11) Tuvo poco tiempo para conocer la naturaleza: Siete días en Semana Santa, Quince días en Navidades y Sesenta días durante las vacaciones de verano cada año. Total, menos de tres meses por año. Cualquier otro niño, de su mismo nivel social hubiera tenido mucho más tiempo.

Del Colegio Dolores, yo mismo tomé la decisión de trasladarme al Colegio Belén, en la capital de Cuba. El responsable más directo de los alumnos internos —más de 100—, el Padre Llorente, no era una persona autoritaria. El Padre Llorente no hablaba de política, ni recuerdo haberlo escuchado nunca opinar sobre el tema. Ambos estuvimos planificando una cacería de cocodrilos en la Ciénaga de Zapata, donde había miles de ellos; y en 1945, durante las últimas vacaciones de verano, organizamos un plan para escalar el Turquino. La goleta que debía llevarnos por mar, desde Santiago de Cuba hasta Ocujal, no pudo arrancar en toda la noche y no había otro camino. Recuerdo que llevaba una de las escopetas automáticas calibre 12 que tomé de mi casa (12).

(12) Que diferencia de país. El adolescente podía andar libremente con una escopeta de cartuchos (calibre 12) automática. Tal vez sin permiso del padre. O lo que pudiera ser peor: Con el consentimiento del progenitor. El padre Llorente era bien arriesgado.

Al graduarme de bachiller en Letras, a los 18 años, era deportista, explorador, escalador de montañas, bastante aficionado a las armas —cuyo uso aprendí con las de mi padre—, y buen estudiante de las materias impartidas en el colegio donde estudiaba.

Me designaron el mejor atleta de la escuela el año que me gradué, y jefe de los exploradores con el más alto grado otorgado allí.

En el anuario de la escuela, correspondiente al curso en que me gradué, aparece una foto mía con las siguientes palabras:

Fidel Castro (1942-1945). Se distinguió en todas las asignaturas relacionadas con las letras. Excelencia y congregante, fue un verdadero atleta, defendiendo siempre con valor y orgullo la bandera del colegio. Ha sabido ganarse la admiración y el cariño de todos. Cursará la carrera de Derecho y no dudamos que llenará con páginas brillantes el libro de su vida. Fidel tiene madera y no faltará el artista. (13)

(13) Desde entonces le encantan los vaticinios. Ha llenado de páginas brillantes su libro y de, páginas de luto y miseria, los libros de más de 12 millones de cubanos. La madera era del árbol de la guayaba: dura, elástica, resistente e inservible para usos económicos que no sean el de la fruta madura, aunque algunos consideren que se puede utilizar en construcción pesada de exteriores y exteriores, ebanistería (gabinetes y pisos), estructuras para puentes y botes.

En realidad, debo decir que yo era mejor en Matemática que en Gramática. La encontraba más lógica, más exacta. Estudié Derecho porque discutía mucho, y todos afirmaban que yo iba a ser abogado. No tuve orientación vocacional (14).

(14) ¡Infeliz criatura!

Cuando me gradué de bachiller en Letras, no existía más que una universidad, la de La Habana. Salvo excepciones, casi todos los alumnos procedían de familias de la pequeña burguesía (15).

(15) Clase media. Su hermana Juanita dice, en su libro, que el padre realizó ingentes esfuerzos para que Fidel Castro estudiáse en los Estados Unidos, aun después de su matrimonio con Mirtha Díaz-Balart.

No asistí a la universidad desde el primer día, pues rechazaba las humillantes prácticas de las llamadas novatadas, consistentes en rapar a la fuerza a los recién llegados. Pedí que me pelaran bien bajito para identificarme como alumno nuevo (16).

(16) No lo dice claramente, pero se intuye: Ante el temor de las novatadas, eludió entrar en los primeros días. Luego se presentó con el corte de cabello "bien bajito", para "engañar" a los alumnos de años posteriores, haciéndose pasar por un novato que ya había sido "novateado". Esta ha sido una de sus características personales hasta nuestros días. El temor personal y el engaño.

Después de resolver el complejo problema del alojamiento, me fui al estadio universitario, buscando cómo incorporarme a los deportes. Había básquet, pelota, campo y pista, todo lo que me gustaba. Trabajo me costó liberarme del compromiso con el manager de básquet de Belén. Hacía tiempo había acordado proseguir como discípulo suyo en ese deporte, pero él era entrenador de un club aristocrático. Le expliqué que no podía ser estudiante de la universidad y jugar en otro equipo contra esta. No entendió y rompí con él (17). Comencé a entrenar en el equipo universitario de básquet. También la escuela reclamó que jugara pelota por mi facultad y le dije que sí.

(17) Otra de sus características, repetida sin fin.

Los líderes de la facultad de Derecho solicitaron que fuera candidato a delegado por una asignatura, y no tuve objeción.

Me veía obligado a realizar muchas cosas en un día, y residía en un reparto distante, donde Lidia, la hermana mayor por parte de padre, siempre atenta y afectuosa con nosotros, decidió vivir al trasladarse de Santiago de Cuba a La Habana cuando inicié mis estudios universitarios.


domingo, 8 de agosto de 2010

Autobiografía de Fidel


(versión corregida por Manchiviri)

Nací el 13 de agosto de 1926.

No nací político, aunque desde muy niño observé hechos que, grabados en mi mente, me ayudaron a comprender las realidades del mundo.

En mi Birán natal, solo había dos instalaciones que no pertenecían a mi familia: el telégrafo y la escuelita pública (1). Allí me sentaban en la primera fila. Forzosamente aprendí a leer y a escribir. En el año 1933, cuando no había cumplido todavía siete años, la maestra, pretextando mi hipotética inteligencia, me llevó para Santiago de Cuba (2), donde residía su familia, en una vivienda pobre y casi sin muebles, que se filtraba por todas partes cuando llovía. En aquella ciudad, no me enviaron siquiera a una escuela pública como la de Birán.


(1) Fidel Castro pertenecía a la clase media alta.

(2) Existe una contradicción entre lo que escribe Fidel Castro sobre la maestra y lo que escribe su hermana Juanita.


Después de muchos meses sin recibir clases, ni hacer algo como no fuera escuchar en un viejo piano la práctica de solfeo de la hermana de la maestra, profesora de música sin empleo; aprendí a sumar, restar, multiplicar y dividir, gracias a las tablas impresas en el forro rojo de una libreta que me entregaron para practicar la caligrafía, y que nadie dictó ni revisó nunca (3).

(3) En este párrafo se auto-complace y recrea. En el libro "Tarzán de los Monos", del escritor inglés Edgar Rice Burroughs, el hijo huérfano de John Clayton (Lord Greystoke) aprende a leer en inglés sin otra ayuda que unos libros viejos y deteriorados por las lluvias tropicales durante al menos 20 años.

En la vieja casa donde inicialmente me albergaron, de una cantina que llevaban una vez al día, nos alimentábamos siete personas, entre ellas, la hermana y el padre de la maestra (4). Conocí el hambre creyendo que era apetito, con la punta de uno de los dientes del pequeño tenedor pescaba el último granito de arroz, y con hilo de coser arreglaba mis propios zapatos (5).

(4) No tengo la menor idea como serían las cantinas en Santiago de Cuba, pero en mi casa se comía de la misma forma y las raciones eran abundantes.

(5) Al parecer, no sabe que el pueblo de Cuba lleva más de 50 años pescando el último granito de arroz, e "inventando"* para andar calzado.


Al frente de la modesta casa de madera donde vivíamos, un Instituto de Bachillerato permanecía ocupado por el Ejército. Fue la institución infantil a donde me condujo aquella humilde maestra.

Mi familia había sido engañada, y yo ni siquiera podía percatarme de aquella situación. El engaño me hizo perder tiempo, pero me enseñó mucho sobre los factores que la determinaron. Cumplidos los ocho años, fui matriculado en enero de 1935 en el primer grado de una escuela de los Hermanos La Salle. Ingresé en aquella escuela como alumno externo. Residía en una nueva vivienda, muy próximo a la mencionada anteriormente, a donde se mudó la profesora de música, hermana de la maestra de Birán.

Estaba harto de aquella casa y me rebelé de manera consciente por primera vez en mi vida; rehusé comer algunos vegetales desabridos que a veces me imponían y rompí todas las normas de educación formal (6), sagradas en aquella casa de familia de exquisita cultura francesa, adquirida en la propia Santiago de Cuba. Tan insoportable se volvió mi rebelión que me enviaron de cabeza como interno a la escuela. Lo que para otros niños era duro, para mí significaba la libertad (7). ¡Nunca me llevaron ni siquiera a un cine!

(6) Majadero el mocoso de 8 añitos de edad. Si no le gustaba la comida armaba una perreta. Ya comenzaba a mostrar sus dotes de energúmeno. A eso él le llama "rebelión"

(7) El estar interno, en una escuela, lejos de su familia y bajo rigurosa disciplina, a Fidel Castro se le antoja llamarle "libertad". Esa es la "libertad que hace 50 años concibió para el pueblo de Cuba. Durante muchísimos años dejaron de existir las navidades (recomenzaron luego de la visita del Papa Juan Pablo II). La Semana Santa dejó de celebrarse y se prohibieron las procesiones. Hoy en día se autorizan esporádicamente y solo para aquellos templos que posean áreas alrededor. Constituye un acontecimiento ver procesiones por las calles de cualquier ciudad de Cuba.


Había llegado a Santiago con dos años de adelanto, y entré a la escuela de los Hermanos La Salle con unos de retraso. Cursé fácilmente el primero y segundo grados. Aquel centro era una maravilla. Como norma íbamos a Birán tres veces al año: Navidad, Semana Santa y vacaciones de verano.

Del tercer grado en la escuela La Salle pasé al quinto como premio por mis notas. Durante el primer trimestre todo iba bien. Entonces sucedió un percance con uno de los miembros de la congregación, inspector de los alumnos internos.

Un domingo tuve un pleito intrascendente con otro de los alumnos internos. Apenas llegamos a la escuela terminamos de zanjarlo; debido a ello, aquel autoritario hermano de la orden religiosa me golpeó en la cara con las manos abiertas y con toda la fuerza de sus brazos (8). Quedé aturdido, con los golpes zumbándome en los oídos. Transcurridas dos o tres semanas, me propinó un pequeño coscorrón en la cabeza por hablar en filas. Un pan con mantequilla que llevaba en la mano se lo lancé al rostro al inspector, y luego lo embestí con manos y pies de tal forma, delante de los alumnos internos y externos, que su autoridad y sus métodos abusivos quedaron muy desprestigiados. Yo tenía entonces 11 años.

(8) En aquella época en las escuelas católicas se propinaban ese tipo de castigos corporales. Unos años más tarde (1957-58) mis padres me sacaron del Colegio Champagnat, de los Hermanos Maristas de La Víbora, porque llegaba a casa con dolores de cabeza, resultado de "coctazos", consecuencia directa de mis insoportables majaderías. En 1965, estudiando en Londres, Inglaterra, presencié como castigaban a mis condiscípulos, azotándolos con una vara de fresno, en las palmas de las manos y en las posaderas. Y no era una escuela religiosa.

El incidente había ocurrido semanas antes de la Navidad, en que tendríamos dos semanas y media de vacaciones. Al venir nuestros padres a buscarnos, acusaron a mis dos hermanos y a mí de pésimo comportamiento. "Sus tres hijos, son los tres bandidos más grandes que pasaron por esta escuela", le dijeron a mi padre (9).

(9) Nunca mejor dicho.

continuará...

lunes, 2 de agosto de 2010

Un hombre que nunca se ha servido de su Patria (final)


DESARMANDO EL MUÑECO.
Era evidente que el régimen del apartheid estaba sentenciado por todos los intereses de la economía de mercado desde mediados de los 80. Pero, ¿cómo desmantelar este muñeco grotesco sin derramamientos de sangre, sin represalias de una parte o de otra, sin afectar los suministros de materiales estratégicos que podían repercutir muy negativamente en la economía y seguridad nacional de Estados Unidos?

De acuerdo a un escrito realizado por W.W. Malan, Vice-Presidente de la Cámara de Minas Surafricana, los Estados Unidos importaban anualmente mas de un billón de dólares en cromo, manganeso y platino para su economía industrial y defensa nacional. Ya en 1978 la Junta de Asesores de Materiales Nacionales de Estados Unidos (NMAB) había concluido que los Estados Unios eran estratégicamente más vulnerables a la interrupción del cromo que a un embargo de cualquier recurso natural incluyendo el petróleo.

Por otra parte resultaba preocupante que producto del obstinamiento del régimen de Pretoria y la continua violencia en el sur de Africa se pudiera escalar aun mas el enfrentamiento de la guerra fría complicando el conflicto. A principios de 1987 el gobierno de Zimbabwe había entablado ya conversaciones con los soviéticos para una posible compra de aviones de combate MIG-29. Gran Bretaña se opuso enérgicamente y la nueva dirección del gobierno soviético encabezada por Mihail Gorbachov mostró la prudencia de congelar la negociación.

Para poder desmontar este muñeco, se requería un esfuerzo multilateral de todas las latitudes. Una ofensiva en todos los frentes: diplomático, académico, económico, científico y hasta religioso.

Los Estados Unidos pusieron a prueba una variante contemporánea de la zanahoria y el mazo. La Sección 311 del Acta Integral Anti-Apartheid de 1986 (Comprehensive Anti-Apartheid Act of 1986) del Congreso de Estados Unidos seria el mazo y la doctrina de Constructive Engagement enarbolada por el Ejecutivo seria la zanahoria.
Alrededor de estas dos direcciones estratégicas para el desmantelamiento del apartheid se crearon diferentes grupos de trabajo, desde “tanques pensantes” (think tanks) hasta centros de Investigación como el Investor Responsability Research Center en Washington encargados de monitorear y sacar a la luz publica todas las compañías norteamericanas que indirectamente estaban explotando a los trabajadores sobre la base de sus razas.

Los principios de Sullivan se tomaron como base para la ofensiva contra las transnacionales e inversionistas que se beneficiaran en países donde no se respetaban los derechos humanos, políticos y laborales.
Una brecha que era necesario eliminar y que indudablemente significaba un obstáculo para lograr los objetivos de desmantelar el muñeco racista eran los divergentes criterios de los liberales tradicionales que amenazaban a los empecinados blancos con el slogan de “Sufrirás el futuro”.

En este frente tuvo una importancia decisiva la “Free Market Foundation” del convincente profeta del libre mercado León Louw y el brillante conferencista Clem Sunter. A las mas de cien presentaciones de Clem Sunter llegaron a atender casi 30,000 personas y sus audiencias incluyan entusiastas desde el gabinete de ministros hasta activistas de los asentamientos urbanos creados para la raza negra durante el apartheid. Al igual que Sunter, León Louw resulto un convincente conferencista con sus horas de bombardeos de graficos, ejemplos y exortaciones.

Fueron tan convincentes estos ciclos de conferencia que el responsable del departamento de investigaciones del ANC Pallo Jordan no podía entender la recepción que tuvo esta ideología de libre mercado dentro de los Sur Africanos que se catalogaban de izquierda. “Lo más sorprendente, dijo, es que estas ideas asociadas con el Thacherismo-Reaganismo(Thacherite-Reaganite) encontraron recepción dentro del discurso radical y fueron consideradas como un pilar de la liberación” (Weekly Mail, julio 17, 1987, p.7.) Este apoyo se hizo más evidente cuando Winnie Mandela escribió un entusiasta prefacio dando su apoyo abierto al libro sobre privatización y desregulación escrito por Leon Louw y su esposa Kendall bajo el titulo: “La Solución”.

Las predicas de Louw demostraban que un Estado racista excluyente de las grandes mayorías, era tan ineficiente y dañino como un Estado Socialista de economía planificada e improductiva. Los intereses en un momento divergentes, de los sectores que clamaban el “Socialismo Étnico” y los que deseaban conservar un Estado súper burocratizado Afrikánder fueron comprendiendo con las predicas de estos que si “El gobierno fuera adecuadamente limitado, la vida se despolitizaría y se desactivaría la lucha por el poder”.

En Septiembre de 1985 durante el anuncio de las sanciones que Estados Unidos aplicaba al régimen de Pretoria el Presidente Ronald Reagan dijo: “Si, nosotros en América, por lo que somos y por lo que creemos, tenemos influencia para hacer el bien. Nosotros tenemos también un inmenso potencial de hacer las cosas peor. Antes de tomar pasos firmes, debemos pensar en la cuestión clave: ¿Estamos ayudando a cambiar el sistema? ¿O estamos castigando a la población negra que queremos ayudar? La política de Estados Unidos a traves de varias administraciones ha sido usar nuestra influencia y nuestra presión contra el apartheid, no contra personas inocentes que son las victimas del apartheid”. (“Washington Post, 10 September 1985. A2)

A finales de 1985 Pretoria se encontraba ya bajo una política insostenible. Meses después de las andanadas del Presidente Reagan, el Congreso norteamericano en la Sección 113 del Acta Integral Anti-Apartheid pone sobre la mesa las exigencias que los Estados Unidos requerían para la terminación de las acciones. Estas eran:
Liberación de todas las personas sancionadas por sus creencias políticas o detenidos arbitrariamente sin juicios; incluyendo en primer lugar a Nelson Mandela.
Terminar el estado de emergencia y liberar a todas las personas que hayan sido detenidas bajo ese estado.
Permitir a todos los Surafricanos de todas las razas el libre derecho a formar sus partidos políticos, expresar libremente sus opiniones y participar en todos los procesos políticos.
Derogar la Ley de Areas de Grupos y la Ley de Registro de Población y no establecer otra medida similar.
Consentir en entrar en negociaciones de buena fe con los verdaderos representantes de la mayoría negra sin precondiciones.

El régimen de Pretoria reacciona violentamente. El Presidente P.W. Botha declaro: “Nosotros no hemos cedido nunca a las demandas del exterior ni pensamos hacerlo. Los problemas de Sur Africa serán resueltos por los Sur Africanos y no por los extranjeros. A nosotros no nos van a detener de hacer lo que pensamos que es lo mejor para nuestro país ni nos van a forzar a hacer lo que no queremos hacer.”

Preguntado sobre los efectos que él estimaba traería la ley pasada por el Congreso de Estados Unidos contra el apartheid respondió: “Ustedes me están dando una elección. Si no hacemos lo que ustedes quieren, nosotros seremos más pobres, y si las hacemos perderemos el control. Nosotros hemos vivido pobres y podemos vivir pobres otra vez, pero no podemos perder el control.”

No obstante la reacción violenta de los dirigentes del régimen de Pretoria. La situación económica seguía deteriorándose a un paso más rápido. El sector privado, anticipándose a un posible congelamiento de las cuentas bancarias en Estados Unidos comenzó a sacar su dinero del país, primeramente hacia Suiza donde ya se manejaba la mayoría de las transacciones de Sur Africa en oro ( Journal of Comerse, 28 of July 1986, 3A)

EL OBSTÁCULO DE LA EXPANSION COMUNISTA

Aunque los Estados Unidos estaban decididos a terminar con el apartheid había un obstáculo que le indicaba prudencia. La presencia de las tropas cubanas en Angola y Etiopía, la recepción de enormes cantidades de armamento con las ultimas tecnologías de guerra, la presencia cada vez más creciente de miles de asesores soviéticos en la región y las declaraciones cada vez más hostiles de los países de la llamada Línea del Frente (Angola, Mozambique, Zimbabwe) hizo caer a los norteamericanos en una encrucijada.

El apartheid era totalmente retrogrado e inaceptable tanto por su daño al desarrollo del libre mercado como por las afectaciones que se podrían crear en la economía y seguridad nacional de Estados Unidos con las interrupciones en el suministro de materiales estratégicos. Pero por otro lado si la región completa seguía desestabilizándose y los comunistas lograban imponerse en Sudáfrica el problema seguiría indisoluble y hasta pudiera ser peor el remedio que la enfermedad.

Los norteamericanos veían la doctrina y los métodos del expansionismo soviético comparándolos con las infecciones oportunistas que se desarrollan en un cuerpo como resultado de las defensas debilitadas por una enfermedad crónica sistemática.

En el caso del cono sur africano, la agresión del gobierno de Pretoria contra los Estados circundantes(desestabilización), aunque explicada en el idioma de la lucha contra el comunismo, era la enfermedad crónica sistemática. Los corazones y las mentes destruidas de millones de africanos afectados por estas practicas de desestabilización significaban el cuerpo inmunologicamente debilitado y por ende altamente susceptibles a la infección oportunista del comunismo.

Por la correlación de fuerzas en el terreno los Estados Unidos sabían que las tropas cubanas no tenían posibilidades de derrotar militarmente al ejercito de Sudáfrica pero se estaba caminando por el filo de una navaja. Existía la posibilidad de que en algún momento que los Sudafricanos se sintieran realmente amenazados hicieran uso de su armamento nuclear y ya en ese punto del conflicto seria muy difícil ponerle freno a la catástrofe que provocaría.

En las conversaciones de distensión que sostenían los soviéticos con Estados Unidos desde principios de 1987 comenzaron a dar claras muestras de que estaban comprometidos a un relajamiento de tensiones internacionales.
El 8 de Febrero de 1988 la URSS anunciaba su compromiso de retirar sus tropas de Afganistán e inicio una clara política de desvinculación de sus compromisos con sus aliados a lo largo del mundo.
De forma graduada pero sin interrupciones, la URSS fue comunicando a sus aliados desde mediados de 1987 el fin de su apoyo militar y económico.

Fidel Castro y los Sandinistas nicaragüenses en América Latina; los regímenes de Angola, Mozambique y el general Mengistu en Etiopía; Vietnam en Asia..., todos recibieron la noticia de que la URSS iba a interrumpir su ayuda financiera, diplomática y militar.

Esta era la tan esperada luz verde que necesitaba Estados Unidos para intensificar la búsqueda de la paz en el sur de Africa. Misión que cumplió con esmerada diligencia el Secretario de Asuntos Africanos de Estados Unidos Chéster Croker.

Los conflictos armados en el sur de Africa y en especial la guerra fronteriza en Angola no terminaron con la victoria o derrota de ninguno de los contrincantes. La liberación de 30 millones de consumidores en el sur de Africa y los intereses económicos de Occidente fueron más decisivos que las armas nucleares de Pretoria o las decenas de miles de tropas cubanas.
La guerra la gano un ejercito que no tiene soldados. El Mercado.

BIBLIOGRAFÍA:
Anzovin Steven, ed. South Africa: Apartheid and Divestiture.
Crocker, Chester A. “South Africa’s Defense Posture: Coping with Vulnerability”
Plotkin Rhoda, “The United States and South Africa: The Strategeic Connection.”
Reagan Ronald “U.S. Economic Relation and South Africa: Apartheid, Some Solutions.” Vital Speeches of the Day, August 15, 1986, 1-5.
The African Fund (associated with the American Committee on Africa) “Questions and Answrs on South Africa Sanctions.” Perspectives, No 1/86 1-5
Wolpe, Howard “Seizing Southern African Opportunities” Foreign Policy. 1988, 60-71


Un hombre que nunca se ha servido de su Patria

PRIMERAS FISURAS.
Las Huelgas de África Sur Occidental (Namibia)
Las huelgas surgieron por la oposición de los Ovambos al sistema de control laboral del gobierno. Los obreros que se inscribían para trabajar en Windhoek o en las minas no podían decidir que trabajo iban a coger. Ellos simplemente eran asignados por los burócratas de una oficina empleadora. Un sistema muy similar empleado actualmente por la administración de los hermanos Castro Ruz. En Cuba los trabajadores que quieren emplearse en la industria turística del area dólar o en cualquier empresa extranjera establecida en el país, son asignados por los burócratas de una oficina empleadora del gobierno cubano para igual que el Partido Nacional Surafricano tener el completo control sobre las personas.
El gobierno de Africa del Sur respondió a las huelgas de la forma usual disparando contra los huelguistas y enviando de regreso a sus reservas mas de 4000. No se hizo esperar que las grandes compañías especialmente las minas comenzaran a presionar al gobierno por las perdidas que le estaba ocasionando la falta de empleados. Finalmente el gobierno tuvo que negociar y hacer concesiones. No fueron grandes pero fue la primera vez en 20 años que se sentara a negociar y hacer concesiones.

Después de los mineros se produjo la huelga de los empleados municipales de Durban. Igual que hicieron con los mineros, el gobierno reacciono violentamente y los cesanteo a todos. Durban es una localidad situada en un área calurosa y húmeda como la Florida. Otra vez en cuanto la basura comenzó a acumularse y la peste empezó a afectar a toda la ciudadanía el gobierno cedió a las demandas de los trabajadores. Los Africanos obtuvieron una experiencia importantísima. En lugar de dejar que sus lideres o voceros se enfrentaran a las autoridades pudiendo ser arrestados, aprendieron a actuar unidos.
Las huelgas alcanzaron a la industria privada. Los primeros afectados fue la industria de la Construcción. Las huelgas al igual que en Cuba eran ilegales. Pero arrestando y procesando a los huelguistas no dio resultado. Los edificios no podían ser construidos si los trabajadores estaban tras las rejas. Tampoco podían ser remplazados rápidamente los operadores de equipos. Entrenar nuevos, significaba meses de paro. El punto clave es que los trabajadores estaban empezando a tener éxito obteniendo sus demandas laborales, no muchas, pero era evidente que el régimen no podía imponer libremente su voluntad. A principios de los ochenta el gobierno se vio obligado a cambiar las leyes y permitir a la mayoría no-blanca (Afrikáans) formar sus propios sindicatos. No les quedaba otra alternativa que aceptar la realidad.

Los sindicatos blancos también comenzaron a darse cuenta de los vientos de cambio. Con la escasez de mano de obra calificada en muchos oficios, estaba claro que mas pronto que tarde, a los no-blancos tendría que permitírsele entrar a esos oficios( de todas formas en realidad ya el trabajo verdadero en la mayoría de los oficios era realizado por no-blancos mayormente supervisados por estos.) Los lideres sindicales comenzaron a argumentar que era mejor permitir la entrada de los no-blancos en los sindicatos a que ellos formaran sus propios gremios, De esa forma por lo menos mantenían algo del control.
La dominación blanca no era amenazada inmediatamente por estos cambios, sin embargo había un hecho cierto el gobierno comenzaba a perder su habilidad de controlar el futuro y como este estaba evolucionando.


LA UNIDAD DE LOS AFRIKANDERS SE FRACTURA.
Aunque siempre hubo pocos Afrikánder disidentes (un par de comunistas por una parte, un Beyers Naude por la otra, algunos escritores y artistas, etc.) los Afrikánder habían estado unidos de una forma destacada. Sin embargo con el estancamiento económico los Afrikánder urbanos comenzaron a ser mas afectados por los subsidios y el proteccionismo dado a los Afrikánder de la Agricultura. Esta situación condujo a un conflicto de intereses entre los dos pilares del Partido Nacional.
Otras divisiones comenzaron a ocurrir. Como resultado de los programas favoreciendo los negocios propiedad de los Afrikánder hizo que muchos otros se incorporaran abriendo nuevas empresas. Estos hombres de negocio encontraron las mismas ineficiencias y obstáculos al desarrollo creados por el apartheid y con la mentalidad pragmática de negociantes norteamericanos e ingleses comenzaron a pedir cambios. Es mas, los Afrikánder envueltos en negocios comenzaron a pedir con urgencia la modificación y hasta el desmantelamiento del apartheid.


Ya a finales de los años 70, la creciente división comenzó a manifestarse dentro del partido nacional. Las dos tendencias dieron en llamarse los “Verligtes” (Los Iluminados) y los “Verkramptes” (Los Trancados). Los verkramptes querían mantener el apartheid tanto como fuera posible. Para muchas de estas personas, el apartheid nunca había sido sobre desarrollo separado, había sido una cuestión de dominación y baasskap. No obstante, el hecho de que el apartheid había sido siempre un sueño de probeta no importaba; la dominación seguía siendo el objetivo a mantener. Eventualmente, algunos de los lideres verkramptes, dirigidos por el Dr. Treurnicht, el hombre responsable de la política del idioma para los Afrikáans y que encendió los disturbios de SOWETO en 1976, rompió con el Partido Nacional y creo el Partido Conservador. Su apoyo se concentro fundamentalmente desde las áreas rurales.
INTERVENCIONES EN EL EXTRANJERO
A los crecientes problemas económicos se unía la política de crear y mantener una barrera a lo largo de sus fronteras contra posibles ataques del África independiente. Además de resistir la insurgencia en África Sur Occidental (Namibia) por muchos años, apoyaban al régimen de Ian Smith y al finalizar la dominación portuguesa en Mozambique y Angola, Africa del Sur comenzó a ayudar a los grupos guerrilleros que en ambos países se oponían a los marxistas que habían obtenido el poder.
Estos envolvimientos significaban un drenaje económico sustancial, especialmente en una economía que ya estaba confrontando serios problemas.

Ya en los años 80 los jóvenes Afrikánder comenzaron a resistirse al servicio militar obligatorio y sus padres a resistirse también a que los enviaran a combatir fuera de su país. Esta situación ya había provocado que la SADF desde finales de los años 70 permitiera la entrada de no-blancos en sus filas. Pero las contradicciones comenzaban a manifestarse: ¿Cómo podía esperarse que esos militares combatieran y murieran por un país donde ellos son ciudadanos de segunda categoría? Esta había sido una de las razones de porque habían sido excluidos pero las necesidades los habían forzado a cambiar.
PRESIONES EXTRANJERAS.
Las presiones extranjeras comenzaron a tener algún efecto. Fueron lanzadas campañas especialmente en Estados Unidos y Gran Bretaña contra las compañías que hacían negocios con Sudáfrica. Algunas de ellas comenzaron a vender y salir del país. El desinvertir incremento los efectos negativos sobre el rand y sobre la economía en general. No se puede afirmar que haya causado los crecientes problemas económicos pero en verdad ayudo a empeorar la situación existente.

Para complicar mas los problemas del régimen sudafricano, a las compañías transnacionales que continuaron haciendo negocios en Sudáfrica se les presiono fuertemente para que tuvieran que observar los códigos de conducta en sus operaciones de Sudáfrica es decir establecer igual pago para empleados no-blancos haciendo el mismo trabajo que los blancos así como establecer el empleo y las promociones basado en sus habilidades y no en su raza. Arriba de esto comenzaron a boicotearse los productos sudafricanos en Norteamérica (frutas y vinos.) Y para colofón cuando Sudáfrica necesitaba prestamos externos, las demandas de cambio de política se hicieron muy difíciles de resistir y las opciones se estaban agotando para el gobierno de Pretoria.
 
 
 
 
 
BIBLIOGRAFÍA:
Anzovin Steven, ed. South Africa: Apartheid and Divestiture.
Crocker, Chester A. “South Africa’s Defense Posture: Coping with Vulnerability”
Plotkin Rhoda, “The United States and South Africa: The Strategeic Connection.”
Reagan Ronald “U.S. Economic Relation and South Africa: Apartheid, Some Solutions.” Vital Speeches of the Day, August 15, 1986, 1-5.
The African Fund (associated with the American Committee on Africa) “Questions and Answrs on South Africa Sanctions.” Perspectives, No 1/86 1-5
Wolpe, Howard “Seizing Southern African Opportunities” Foreign Policy. 1988, 60-71

domingo, 1 de agosto de 2010

La liberación de presos de conciencia: una victoria del pueblo cubano


El miércoles 7 de julio, el Cardenal Jaime Ortega hizo pública la liberación de los presos de conciencia por parte de la dictadura neofeudal de los hermanos Castro Ruz. Se trató de una amañada concesión de principios por parte del régimen totalitario. No era una amnistía, ni tenía carácter de inmediatez. Tergiversando los hechos han tratado de pasarnos gato por liebre,.

No fue el Cardenal Jaime Ortega Alamino el que contactó al desgobierno. Todo lo contrario. Raúl Castro se encontraba y aun se encuentra presionado por la opinión pública internacional, debido a la muerte en prisión (como consecuencia de una huelga de hambre) de Orlando Zapata Tamayo, la huelga de hambre de más de cien días de Guillermo Fariñas y las manifestaciones públicas de las Damas de Blanco. Son solo tres de las muchas consecuencias que ha tenido el encarcelamiento (durante más de siete años) de 75 personas por el solo hecho de disentir de un desgobierno totalitario.

Desde la llegada al poder del Partido “Socialista” Obrero Español (PSOE), el Ministro de Exteriores de Su Majestad el Rey Don Juan Carlos ha insistido una y otra vez en la necesidad de convencer a los hermanos Castro Ruz de que solo con la liberación de los prisioneros de conciencia, se podría hacer algo para intentar suprimir la posición común de la Unión Europea en el caso del régimen totalitario.

Si fuese verdad que el sistema de prisiones del régimen totalitario concede licencia extrapenal a los sancionados que presentan problemas de salud, no estuviese muerto Zapata y Fariñas no hubiera tenido necesidad de pasar más de cien días en huelga de hambre.

Raúl Castro busca ansiosamente una moneda de cambio que le alivie las tensiones internas y afloje la tensión exterior. Moratinos necesita que el desgobierno cubano pague, la deuda contraída con los empresarios españoles en Cuba. Los empresarios españoles no reciben absolutamente nada desde hace siete años. De ahí, que a cuenta gotas, desde el año 2004 se hubiesen beneficiado de estas negociaciones, 21 prisioneros de conciencia.

Ver: http://manchiviri.blogspot.com/2010/03/el-regimen-de-fidel-castro-no-negocia.html

El desgobierno de los hermanos Castro Ruz carece de diálogo y las decisiones que toma se basan en sus conveniencias propias. Presiona y chantajea, cuando no le paga a sus socios españoles. Intentó imponer como condición previa a la excarcelación, el levantamiento de la Posición Común Europea. Todavía pretenden que se les respete.

Los presos de conciencia del régimen totalitario fueron juzgados en “juicios sumarísimos” y condenados por “tribunales” del desgobierno. El mismo régimen que mantiene bajo estricto control los tres poderes del Estado y por tanto tiene secuestradas, desde hace más de cincuenta años, las leyes del país. Otro tanto ha hecho con los medios de comunicación.

Los hermanos Castro Ruz jamás han dialogado y mucho menos respetuosamente. Recordemos los ejemplos históricos: ¿Quieren la devolución de los prisioneros de Bahía de Cochinos (Playa Girón)? Paguen el rescate: Prisioneros por compotas. Los acuerdos migratorios ocurrieron luego de más de 150 mil cubanos huyendo en barcos y balsas (pateras) hacia los Estados Unidos. Los contactos e intercambios con las diferentes denominaciones religiosas fue otra de las concesiones de sus “principios”, obligados por la fuerza de las circunstancias, en que el pueblo acudía a la fe ante la impasividad del desgobierno frente al descalabro económico.

El régimen se encuentra hoy muy debilitado. Ha tenido que acudir a la Iglesia Católica, aunque jamás hayan tenido una comunicación franca y mucho menos sistemática con las organizaciones religiosas del país. Muchos años transcurrieron antes de que creyentes y ateos tuvieran casi los mismos derechos. Eso es una prueba fehaciente de la injusticia social que ha mantenido el régimen de oprobio.

Estas conversaciones han sido iniciativa del desgobierno de los hermanos Castro Ruz, ante la presión ejercida por Zapata, Fariñas y las Damas de Blanco, respaldados por la comunidad internacional. Incluyendo una gran parte de los intelectuales izquierdistas.

La Unión Europea no mordió el anzuelo de levantar la Posición Común y los hermanos Castro Ruz no tuvieron otra alternativa que suplicar a la Iglesia Católica que intercediera en el asunto. De esa forma han pretendido engañar a la opinión pública internacional. La mentira se descubre cuando la Iglesia Católica pide la intervención del Ministro de Exteriores del Reino de España, puesto que no tiene como acoger a los prisioneros de conciencia. Más claro ni el agua.

De la misma forma, quieren que aceptemos que la salud de Guillermo Fariñas fue atendida por la magnanimidad del régimen. Ahora bien: Si no hubiera muerto Zapata, nadie sabe si Fariñas hubiera sido una más en morir. No fue solamente la actitud de Fariñas la que llevó al régimen a claudicar. Fueron una cadena de hechos.

Es triste que un hombre exponga su vida por una causa en la que cree. Es más triste aun que ese mismo hombre expusiera su vida cumpliendo misiones de combate en Angola por una causa en la que como muchos creímos. La mayoría de los que combatimos en Angola no nos percatábamos que nos manipulaban en aras de una megalomanía galopante.

Mucho más triste es, que muchos hombres hayan arriesgado la vida por el bienestar personal de una crápula dirigente de un sistema totalitario neofeudal. Que un hombre apueste a la muerte para hacer claudicar a un régimen que mantiene a su pueblo, en afrenta y oprobio sumido.

Ya hemos constatado que Raúl Castro Ruz es contrario al diálogo franco. Hace más de dos años le pidió al pueblo de Cuba que expresara sus sentimientos en tribunas abiertas. Ese mismo pueblo se mantiene en espera de reformas que ni por casualidad tiene pensado el régimen.

El desgobierno de los hermanos Castro Ruz, esta vez ha claudicado.

lunes, 26 de julio de 2010

Fidel Castro se “corrige”

Fidel Castro se corrige

El Nostradamus caribeño afirmó el 4 de julio, del presente año, que Estados Unidos no cedería, ni Irán tampoco. No acertó.

Decía también que en casi todas las guerras, una de las partes desea evitarla y a veces las dos. Vaticinaba Fidel Castro, que en este caso una de las partes no desea la guerra. Seguramente que el Gran Maestro adivinador debe suponer que sea Irán, aunque no lo diga por lo claro.

Dice Fidel Castro que, en relación al enriquecimiento del uranio, Irán defiende los intereses nacionales. ¡Por favor! Un país inmensamente rico en petróleo, defiende sus intereses nacionales enriqueciendo uranio. Por el contrario, Estados Unidos persigue (en este caso no defiende) propósitos bastardos (según Fidel Castro) y groseros intereses materiales.

Fidel Castro no dice en ningún momento que esos propósitos bastardos a los que tan groseramente se refiere, se tratan nada menos que de impedir la expansión del fundamentalismo extremista islámico sobre los países desarrollados y en vías de desarrollo. Los intereses materiales, sí, efectivamente, el petróleo que mueve la industria que hace posible el desarrollo de la especie humana.

Fidel Castro insiste por enésima vez que el objetivo de encausar al extremismo fundamentalista mediante presiones económicas no dará resultado y conducirán a la más terrible de todas las guerras. Dice que el presidente de los Estados Unidos es un mentiroso cuando se pronuncia por una humanidad libre de armas nucleares, pues intenta cambiarlas por otras aun más destructivas e idóneas para “aterrorizar” a los dictadores que como Fidel Castro torturan a sus pueblos con total impunidad.

Haciendo uso de su refinada demagogia, Fidel Castro se “auto-critica”. Había vaticinado el comienzo de la hecatombe para el día 27 de junio del presente año, pero “no se dio cuenta” (infeliz viejito) que había un paso previo.

La culpa de semejante descalabro no la tuvo Fidel Castro, sino un simple funcionario que “se durmió”. ¡Mal la debe estar pasando!

Fidel Castro culpa también a dos Estados poderosos, con autoridad y prestigio, que no ejercieron su derecho al veto (no los menciona por su nombre) y cataloga de pérfida la resolución de las Naciones Unidas. En fin, Fidel Castro contra el Mundo. Todos están equivocados. Hasta sus pretendidos “amigos” rusos y chinos. El único que tiene razón es el Megalomaníaco dictador caribeño.

Se divierte muchísimo, diciendo que ha logrado el vaticinio observando lo que sucedía, “como dirigente político que fui”, pero se olvida que aun hoy es el Primer Secretario de un Partido que a el se le antoja que sea comunista.

Fidel Castro prefiere alimentar su ego, antes que alimentar al pueblo de Cuba.

domingo, 25 de julio de 2010

El Poder y Fidel Castro


Dentro del sistema totalitario algunos se lamentan que el engranaje estructurado por los hermanos Castro Ruz, provoque una disfunción, entorpecedora del funcionamiento de la vida del pueblo cubano.

Algunos analistas apuntan que es, como si estuviéramos ante un guión teatral imperfecto y una lamentable puesta en escena.

Ha sido, y muchos así ya lo presumen, una elección malvada. Ya nadie duda de que hayamos sido un país sujeto a una tiranía despiadada. No somos la nación que queríamos, la democrática, la de justicia, la de libertad, sino la que tras la traición, nos impusieron. El acoso metódico de la población, agravado por distorsiones comunes al sistema estalinista dio lugar a una dictadura desconocida en el hemisferio occidental.

Razón tenía mi progenitor, cuando al final de sus días (refiriéndose a Fidel Castro) profirió unas palabras que me llegaron a lo más profundo. “Que lástima, nos equivocamos. Un muchacho con una ideas tan brillantes…” ¡Todavía creía! El mismo había dudado acerca de las bondades del sistema soviético, en los convulsos años 60, luego de una visita a la URSS,.

El ansia liberadora de los pueblos, en manos de los barbudos de la Sierra Maestra, de pronto se transfiguró en culto a la personalidad, burocratismo e inercia.

El neofeudalismo, como referente de la enajenación humana, ha tenido dos renacimientos. El primero, de la mano de Fidel Castro al traicionar la revolución de los cubanos contra la dictadura de Fulgencio Batista e imponerle al pueblo cubano una dictadura, mal llamada del proletariado. El segundo, después del desmerengamiento (como le gusta decir a Fidel Castro) de la URSS. No me estoy refiriendo a la asombrosa resistencia del régimen de los hermanos Castro Ruz, sino a la desmañada “revolución bolivariana” de la mano del proyecto de dictador totalitario llamado Hugo Chávez Frías.

La historia, al fin y al cabo les pasará la cuenta. A los hermanos Castro Ruz y su sistema copiado ya se le han acabado las mentiras con las que, durante décadas, han engañado al pueblo. La dependencia histórica les persigue, pero se niegan a ser satélites de Chávez aunque no les quede otro remedio.

Sería un soberano disparate pretender que a partir de unos ancianos terroristas se pudiera gestar otra resurrección totalitaria. ¿Otra más? ¿Una V Internacional?

Efectivamente, pueden intentar que renazca el instrumento avasallador de los pueblos. Lo que sería totalmente imprudente sería utilizar la traicionada idea de Ulianov que, entre otras cosas decía: “Sería ridículo presentar lo ocurrido en Rusia, como una especie de ideal para todos los países”.

Vladimir Ilich sabía que para alcanzar el poder era imprescindible minar las bases del sistema feudal zarista y que para ello le era imprescindible utilizar el embrión burgués. Lo que no sabía era que tras su muerte, se impondría un personaje, por demás asiático, que no tenía idea alguna del significado de la palabra democracia. Yosef Dugashvili dirigió a la Unión Soviética, mucho peor que lo que lo hubiera hecho el Zar Nicolás, partiendo de que nunca existió tal unión.

Vladimir Ilich estuvo equivocado desde el principio. En Rusia no existía capitalismo, ni sistema de mercado. Imperaba una monarquía feudal, con algunos atisbos burgueses. Lenin se robó la revolución burguesa rusa y la convirtió en una dictadura neofeudal.

Luego se fueron hinchando como pavos y fueron, son y serán el hazmerreír del mundo entero. Sus fanfarronadas hacen miserables a los pueblos que oprimen.


lunes, 19 de julio de 2010

Fidel Castro confunde cornetas con vuvuzelas


Las vuvuzelas rompían tímpanos. Fidel Castro insistía en tocar a degüello utilizándolas. Vaticinaba vientos de guerra.
Su tiempo pasado, ya pasó.

De repente, en medio de la deportación de los prisioneros de la Primavera Negra, re-apareció (como el negro Félix)*. Insiste, en un video (que jamás apareció en vivo), de los males que ocurren fuera de Cuba.
Una vez más demuestra que su pueblo le es totalmente ajeno.

Continúa vaticinando un conflicto bélico que a él se le antoja de dimensiones catastróficas. Intenta defender al Irán de los fundamentalistas ayatólicos y sus aliados. Vuelve a culpar al imperialismo y confunde la “guerra santa” del Islam, con la defensa de los valores democráticos. A estos últimos les llama “mentiras y calumnias”.



Una ves más son los yacimientos de recursos naturales no renovables (que se encuentran en Irán y el medio oriente) es el motivo esencial. Allí, donde el fundamentalismo islámico cobra cada día mayor fuerza, precisamente por causa del petróleo.

Se impone una pregunta: ¿Qué harían los países islámicos si el petróleo, que hoy extraen con tecnología occidental (por llamarle de alguna forma) dejara de ser consumido? ¿Para que rayos serviría entonces el “oro negro”? ¿A parte de los países industrializados, cuales otros consumen el petróleo para producir bienes materiales?

Fidel Castro intenta vender la retorcida idea de que las situaciones que provocan los países islámicos, en el Medio Oriente son consecuencia de un enfrentamiento religioso entre musulmanes y judíos. Si los países musulmanes acataran las resoluciones emitidas por las Naciones Unidas, nada de esto ocurriría.

Fidel Castro: La llamada “Guerra Santa Moderna” es un engendro islámico, ataviado de un fundamentalismo religioso extremo, carente de lenguaje jurídico legal. No es otra cosa que una manipulación premeditada del Islam, que trata de utilizar, a sus fieles, en una cruzada absurda (por fanática) en contra de los países desarrollados.

En el marco de una crisis provocada por los especulativos precios del petróleo, a Fidel Castro lo único que se le ocurre es pronosticar una guerra nuclear: En 1989 el barril costaba menos de diez dólares. En 2008 llegó a vales 150 dólares.

La participación del octogenario terrorista, en actividades públicas, en el momento de excarcelar a los prisioneros de conciencia de la negrísima primavera del 2003 tiene carácter estratégico para el régimen totalitario. No es meramente simbólico.

¡Que no piensen los neofeudalistas, ni los proyectos de gobernantes totalitarios sur americanos, que nos han pasado gato por liebre!

Tanto los llamados “Guardianes de la Revolución Islámica”, como los “Guardianes del Sistema Totalitario Neofeudal de los hermanos Castro Ruz” serán absorbidos por el sistema de mercado sin guerra o con ella.

Los llamados “Ángeles de la Guarda” de los hermanos Castro Ruz, han sido pasados (hace ya muchos años) por el paredón de fusilamiento. Esos ángeles se convirtieron en la mentira cincuentenaria y en la traición a los ideales democráticos del pueblo cubano, por parte del ego centrista empedernido y del mojigato de su hermano.

El ex – comandante en jefe, el ex – dictador, el ex – enfermo, el ex – muerto en vida, ahora se dedica a utilizar sus dotes de vedette para intentar opacar el triunfo de la disidencia, alcanzado por las Damas de Blanco, por Orlando Zapata Tamayo y por Guillermo Fariñas.

* El negro Félix, es la variante caribeña del “Ave Fénix”.


domingo, 18 de julio de 2010

El amor, madre, a la Patria


A quienes unen y defienden, a quienes confían en aquellos que fuimos “educados” por el régimen totalitario. A aquellos que desde lo más profundo del corazón sienten el orgullo de ser cubanos sobre todas las cosas y que se han visto obligados a emigrar, dedico éste artículo.

Nuestra historia se encuentra saturada de frases, supuestamente históricas, sino fuera por la retórica fidelística (mentirosa y ultrajante), con la cual pretenden continuar engañando, no solamente al pueblo cubano.

Cada día me convenzo más que los hermanos dictadores se pasan por el arco del triunfo los principios que tan pomposamente han proclamado como inalterables.

Tampoco el caudillismo es ajeno a nuestra historia reciente, ni el tan cacareado igualitarismo (absurdo y ridículo) o la patriotería barata y la deuda “eterna” a los pueblos del África negra.

Nada de lo dicho en el párrafo anterior resolverá el cincuentenario deterioro del nivel de vida de nuestro pueblo, tal y como sería imposible dejar de ser un pueblo mestizo.

El régimen totalitario se encuentra en un momento de definiciones. Cada día que pasa la situación económica empeora y los ancianos dictadores no encuentran como morir con las botas puestas. Cuatro décadas de sangre y dolor del pueblo cubano ha sido el precio pagado para que ellos y sus acólitos vivan como señores feudales en la tierra que nos vio nacer (a ellos y a nosotros).

A estas alturas, les resulta imposible utilizar las llamadas “organizaciones de masas” (grupos de respuesta rápida o, mejor aún, esbirros al servicio de la dictadura), mascatuercas de prebendas y chupaceites malversadores del erario público, para movilizar a nadie en aras de la defensa de nadie. Los humildes hace mucho fueron abandonados por la satrapía.

No olvidemos jamás que muchos hijos de la patria, andamos desperdigados por el mundo, mientras nuestras familias, que quedaron en Cuba, sufren las miserias y rencores de una caterva de explotadores disfrazados de “socialistas”, que se dedican a exacerbar el odio, pretendiendo proteger el “futuro” común.

El amor, madre, a la patria
No es el amor ridículo a la tierra,tierra,
Ni a la yerba que pisan nuestras plantas;
Es el odio invencible a quien la oprime,
Es el rencor eterno a quien la ataca; -
Y tal amor despierta en nuestro pecho
El mundo de recuerdos que nos llama
A la vida otra vez, cuando la sangre
Herida brota con angustia el alma; -
La imagen del amor que nos consuela
Y las memorias plácidas que guarda

El derecho a la Patria es de todos y pasa por la esperanza de un futuro mejor, donde no exista el ego y las vanidades del caudillo, ni el egoísmo de funcionarios corruptos. Es la defensa de una nación que un grupo de energúmenos ha pretendido destruir durante cinco décadas


lunes, 12 de julio de 2010

Atilio Borón y la cotorra de Fidel Castro

Una cotorra argentina

“Politólogo”, “sociólogo”, “socialdemócrata”, “economista”, “periodista”, “argentino”, “profesor”. Estos son los títulos que presenta la cotorra de Fidel Castro.

Incondicional defensor del estado totalitario de los hermanos Castro Ruz, repite cual cotorra, las imbecilidades irreflexivas de Fidel Castro, catalogándolas de lúcidas.

Como ni el mismo Atilio se lo cree, no duda en llamarles “sombrías predicciones”, para luego decir que son “optimistas”.

Es increíble que alguien, en su sano juicio, considere aceptable que un esquizofrénico, como lo es el hombre fuerte de Irán, no solo pretenda, sino que construya un arsenal nuclear. No solo son inaceptables las pretensiones del adefesio que niega el holocausto judío. Es inaceptable la defensa de semejante proyecto, por parte de alguien con tantos títulos universitarios. Semejante defensa se basa en la no menos demencial postura israelí.

Para Atilio, todo se fundamenta en el predominio de un Irán (de inmensas reservas petrolíferas) sobre el Oriente Medio, capaz de poner en jaque las economías del mundo desarrollado, dependiente de dichos recursos energéticos.

Eso para Atilio no significa poner al mundo (países desarrollados) al borde del abismo. El pensamiento retrógrado de Atilio Borón, al igual que el de Fidel Castro, es conducir a los países industrializados a un nivel económico igual al de Haití. Para ambos energúmenos, sería así que se lograría el igualitarismo por ellos concebido.


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