Fidelismo: Régimen político fundado en el predominio del totalitarismo de la miseria como elemento catalizador y aniquilador de riqueza.
Por Mario Armando Riva Morales
¿Qué pretende Fidel Castro, al decir que ni Obama, ni el presidente de Corea del Sur han podido explicar lo ocurrido al caza submarino Cheonan?
¿Por que acusa a los Estados Unidos de haber participado en el hundimiento? ¿Dónde están las pruebas Fidel Castro?
¿Que pretende Fidel Castro al mezclar los sucesos de Corea y los del medio oriente? ¿Por qué asevera (sin pruebas) que los Estados Unidos crearon el poder nuclear de Israel? ¿Acaso Fidel Castro es el único dueño de la verdad?
¿Qué pretende Fidel Castro defendiendo la según él “indoblegable” resistencia de Irán? ¿Será que, para Fidel Castro, el fundamentalismo islámico es una “tradición religiosa?
El Nostradamus tropical profetiza que Irán no se plegará.
No contento con su profecía, culpa al campeonato mundial del football, de ser el culpable de arrebatarle (a los habitantes del mundo) todas las horas libres de su tiempo.
Barrabasada tras otra, Fidel Castro se considera, a sí mismo, el único ser humano capaz de tener tiempo (no tiene otra cosa que hacer) para seguir las incidencias del mundial y a la vez conocer todas las noticias que la televisión, la radio y la prensa escrita divulgan. Las noticias de Internet no le interesan. Se encuentran (debido a su avanzada edad) más allá de sus posibilidades intelectuales.
Si nos dejamos guiar por Fidel Castro, llegaremos a la conclusión de que es el único “político” del mundo, que “no tiene” asesores que le hagan llegar las informaciones. A Fidel Castro le molesta la modernidad. Le incomodan los teléfonos celulares. Para Fidel Castro, son portadores de efectos nocivos a la salud humana. No obstante, es capaz de reconocer la malsana envidia, que siente, al no haber disfrutado de esos “equipitos” en sus años mozos.
Fidel Castro, cuando le conviene, tiene una memoria muy corta. Hasta hace muy poco tiempo se negó a firmar el tratado de no proliferación nuclear. Ahora que no tiene el respaldo de la extinta URSS y ha “desistido” de su termonuclear de Juragüa, acusa (digo nuevamente) sin pruebas, a Israel, de poseer el arma atómica.
Se refiere a “los pobrecitos iraníes” que solamente están enriqueciendo el uranio hasta el 20%. ¿Por qué los van a sancionar?
Pero es que el fundamentalismo islámico es tan malo, o peor que el fascismo. Ahora el gobierno islámico de Irán ha decidido apoyar, a los terroristas de Hamas, mediante la protección militar a las llamadas “flotillas de la libertad”.
Hay muchos cómplices. Entre ellos, el gobierno turco, que ha prestado su territorio para la salida de los barcos. También pudiera ser acusado el gobierno irlandés, de haber hecho otro tanto.
Y no quiero justificar, con esto, el bloqueo de la franja de Gaza, que considero tan salvaje (desde un punto de vista económico) como el bloquebargo al desgobierno de los hermanos Castro Ruz.
El asunto es que nadie quiere respetar las decisiones de las Naciones Unidas y el organismo internacional se muestra incapaz de sancionar y los gobiernos que hacen caso omiso de sus resoluciones.
Fidel Castro profetiza que Israel destruirá las instalaciones donde Irán enriquece el uranio que produce.
El gran culpable: El Imperio estadounidense y no los fundamentalistas que intentan dominar al mundo, a petróleo, sangre y fuego, con sus lunáticas creencias, que afectan hoy en día a gran parte de la humanidad.
El clima en Cuba no ha variado mucho en los últimos 50 años. Resulta verdaderamente imposible culpar al clima o a las carencias materiales del deterioro progresivo de la que otrora fuera el motor impulsor de nuestra economía.
Solo la ineficiencia de un desgobierno despilfarrador de los recursos nacionales puede ser culpada de tamaña alevosía. Los hermanos Castro Ruz han puesto punto y final a la única industria con que contaba nuestro país.
No es un problema de vicio, de hacer estimaciones productivas que contradigan las adversidades del clima.
Desde 1959, las zafras han tropezado con un desgobierno que pretendía “humanizar” una industria basada en el trabajo esclavo. De esa forma comenzaron a crear salarios “decentes” para los obreros agrícolas que participaban en dichas actividades. Por otra parte, crearon puestos de trabajo “ficticios” para el 25% de la población que sufría los estragos del “tiempo muerto” entre zafra y zafra.
Esto trajo como resultado, que al cabo de dos años, en Cuba no hubiera brazos para cortar la caña y de repente, obreros que jamás en su vida se habían dedicado a tan miserable trabajo, de la noche a la mañana se vieran convertidos en cortadores y alzadores de caña. La productividad disminuyó en un 75%.
Mientras tanto, la “reforma agraria”, se apropiaba de las mejores tierras del país, afectando a todos (sin excepción) los dueños de las tierras dedicadas al cultivo de la gramínea (capataces incluidos). Ya en 1965 eran pocos los que cuidaban los campos de caña. En 1970 se produjo el fracaso de la zafra de los “10 Millones”, precisamente porque no había materia prima para moler en los centrales azucareros.
Las carretas de bueyes que trasladaban la caña cortada al central fueron sustituidas por camiones con motor de gasolina V8, los cuales consumían un litro por cada 8 kilómetros.
La baja productividad de los cortadores-alzadores improvisados, unido al consumo desproporcionado de gasolina, hacían que el costo de producción de la libra de azúcar fuera superior al de su venta en el mercado.
Pero, el régimen tenía asegurada sus espaldas. La URSS compraba el azúcar a un precio estable. La improductividad de la industria no se hacía sentir.
No contentos con lo logrado anteriormente, se compraron alzadoras para sustituir a las carretas de bueyes y cortadoras mecánicas. Otro despilfarro que incrementó el costo de producción.
Junto con las imbecilidades económicas anteriormente señaladas, surgieron los puntos de acopio, que consumían una barbaridad de electricidad y se desmotaron cientos de kilómetros de vías férreas, encargadas de la transportación del azúcar a los diferentes puertos de embarque. Ahora la transportación desde la fábrica hasta el puerto se realizaba en camiones.
Hasta que llegó el desmerengamiento. Desde la desaparición del mercado soviético, la industria azucarera cubana se encuentra en quiebra permanente.
Debido a la ineficiencia azucarera, en el año 2002, Fidel Castro sin convocar al Consejo de Ministros o al Buró Político del Partido ordenó al General Ulises Rosales, Ministro de esa industria, desmantelar 95 de las 156 fábricas azucareras del país en dos etapas (2002 y 2004), y reducir la superficie cañera de 2 millones de hectáreas a 750 mil.
El dictador ordenó “masacrar” casi dos tercios de la industria que fuera la azucarera del mundo desde la revolución haitiana a fines del siglo XVIII, hasta 1993. Y declaró por la TV: “el azúcar es la ruina del país”, precisamente cuando el mercado se recuperaba.
Lo que era imposible de recuperar serían las fábricas deterioradas por falta de mantenimiento durante décadas. De nada ha servido el cierre forzoso de más del 50 % de las fábricas.
Nadie en Cuba está dispuesto a cortar y alzar caña por 500 pesos moneda nacional. Ni aun por mil. El que dude de lo que escribo, solo le invito a realizar dicha labor durante un mes. Luego que me cuente.
Hoy por hoy, los 1,2 millones de toneladas registrados por la Oficina Nacional de Estadísticas, para la zafra 2009-2010, representa una pérdida multi-millonaria para la economía. Eso lo saben los hermanos Castro Ruz. Haciendo zafra, en vez de ganar, pierden.
La carencia de caña, no es más que el resultado de la centralización agrícola del régimen. Los agricultores nada tienen que ver con los obreros agrícolas, a no ser durante la cosecha. Querer que un obrero agrícola haga las veces de agricultor solo se le puede ocurrir a un ignorante o a un mal-intencionado. Los hermanos Castro Ruz no son ignorantes.
De los 61 centrales que quedaron en activo, solo funcionan 44 y el azúcar cubano continúa dando pérdidas.
Los dinosaurios, en el poder, culpan del descalabro al clima y a “presiones políticas” (no se atreven a culpar al imperialismo). De forma solapada, culpan también a los obreros agrícolas diciendo que cortan las cepas de caña antes de tiempo. ¿No sería más razonable culpar a los funcionarios del régimen encargados de supervisar esas funciones?
Por otra parte, los pequeños agricultores cubanos, que son dueños de solamente el 25% de las tierras productivas del país y los que verdaderamente llevan bajo sus hombros el peso de la decadente agricultura son culpados de preferir el cultivo de arroz, boniato, malanga y crianza de cerdos, porque los funcionarios consideran (no sin razón) que son más lucrativos.
¿Qué pretenden los funcionarios de Fidel y Raúl Castro? ¿Qué los pequeños agricultores que hoy mantienen semi-abastecidos el libre mercado, cultiven caña de azúcar? Eso no se lo cree, ni el que asó la manteca.
Es tarde. De nada vale una revisión de la política de precios. Eso tardaría el tiempo que no tiene la dictadura. La revisión necesaria sería, en todo caso, volver a tener dueños de tierra y capataces y un “ejército” de un 25% de obreros agrícolas, lo suficientemente analfabetos para dedicarse a la siembra y cosecha manual de la caña de azúcar. Cortar y alzar a mano y transportar en carretas de bueyes hasta los centrales. Otra cosa sería la modernización de las fábricas, la reparación de las vías férreas (de vía estrecha) y las locomotoras.
Nada de esto tiene que ver con los hermanos dictadores.
Sin caña, los centrales no pueden producir azúcar. Sin caña, no es posible obtener bioelectricidad. Sin caña, no hay ron ni alcoholes derivados para la industria farmacéutica, de cosméticos o, para la producción de combustibles, alimentos para la ganadería y otros.
Al igual que un yacimiento de petróleo, la agroindustria necesita de inversiones. Solo que, en el caso del petróleo las inversiones son realizadas por empresas extranjeras, a riesgo.
Una de estas empresas, la Sherritt, conocida en los Estados Unidos como Viridian, se interesó por realizar un experimento y arrendar un Central Azucarero.
El estudio de mercado dio como resultado final que era necesario garantizar una cantidad de tierra cultivable de la cual obtener la materia prima para abastecer el Central y una mano de obra subordinada directamente a la empresa. Resultaron totalmente imposible, las tierras y la mano de obra. El régimen no estuvo dispuesto a entrar en éste tipo de negociación.
El descalabro de nuestra agroindustria no es culpa de nuestros técnicos. Prueba de ello son los resultados obtenidos en diferentes países.
Desenredar los nudos de la improductividad es totalmente imposible, en tanto el desgobierno de los hermanos Castro Ruz prevalezca.
Vale más un país mono-productor, que un país improductivo. Tanto Monta
Un poder inmenso y una dominación fundamentalista está en manos de los que controlan el petróleo.
La quiebra del banco de inversión Lehman Brothers afectó, por carácter transitivo, a la Unión Europea y la ha conducido posiblemente a la peor crisis desde la SGM.
Cuando estalló la burbuja financiera norteamericana, Jean – Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo aseguró a los 16 miembros de la eurozona que Europa estaba blindada ante la recesión norteamericana. Ahora dice que “los mercados financieros ya no funcionan”.
Los problemas económicos que atraviesan Grecia, Portugal, Irlanda, España e Italia, tienen mucho que ver con la ceguera económica de los dirigentes europeos. En el momento en que se decidió la incorporación al euro, de esos países, el precio del barril de petróleo oscilaba alrededor de los 7 dólares (1998).
Los acontecimientos políticos ocurridos en Grecia, posteriores a la SGM nada tienen que ver con la crisis financiera actual, que parte desde las entrañas del coloso norteamericano, administrado por uno de los peores presidentes de la historia de esa gran nación (George W. Bush). Todo lo demás, incluyendo la película “Z”, es pura propaganda política, con visos de verdad incuestionables.
Que los países europeos se enrolasen en la OTAN nada tiene que ver con la crisis financiera actual. De hecho, no podían hacer otra cosa que aliarse con aquel (los Estados Unidos) que los estaba sacando del lodazal de la SGM. Esos países que antes de la SGM tenían un sistema de gobierno feudo-burgués (las monarquías todavía mandaban), pasaron a tener una suerte de democracia, que si bien no es totalmente representativa (aun persisten las monarquías y las respectivas constituciones adolecen de aspectos básicos), al menos el sistema de mercado se muestra compatible y competitivo.
Fueron los especuladores de los precios del petróleo, la ambición de las empresas financieras y la incapacidad de los dirigentes políticos, los que provocaron el colapso financiero.
Poco a poco los países exportadores de petróleo se van apoderando de la economía mundial. Los Estados Unidos han perdido su hegemonía como país, mientras que un grupo de empresas, cuyos accionistas mayoritarios hablan y rezan en árabe, se apoderan del FMI, de los bancos norteamericanos, ingleses, alemanes y franceses.
El plan es revertir todo este proceso que comenzó en 1998. Es necesario recortar los gastos sociales drásticamente, aunque no los militares, por si acaso. Hasta ahora, la alianza de civilizaciones funciona, con la excepción de Iraq y Afganistán. Meteduras de pata de George W.
Lo expresado anteriormente ha provocado una reacción en la América Latina, que los totalitaristas neofeudales insisten en llamar “conciencia social”, que no es otra cosa que aprovecharse de la coyuntura para intentar imponer un sistema económico, probadamente fallido, enriquecedor de funcionarios vitaliciamente corruptos.
Solo en esos tiempos oscuros, que fueran conocidos como la Unión de los Consejos de las Repúblicas Socialistas (1917-1991), signada por la férrea omnipresencia de la ortodoxia “comunista”, el fanatismo estalinista y sus asesinatos colectivos, unido a una SGM, como resultado de la cual los países de la Europa oriental se vieran oprimidos, por la bota soviética, durante 46 años, se pudo imponer la idea de que el totalitarismo neofeudal (llamado socialismo) es intocable, eterno y la única doctrina capaz de emancipar a los trabajadores.
Sobre esta visión del mundo, “revolucionario” y represivo, intolerante e inhumano, se logró impregnar en las personas la sumisión a las leyes de los desgobernantes y su sistema de partido único. Hasta que, como consecuencia de su improductividad, se desmerengó de propia mano y nuevamente los pueblos del este europeo caminan por senderos democráticos, tan duramente combatidos por aquel sistema.
No fue la inteligencia de los hombres, ni del arte, ni de las ciencias o las “nuevas” ideas que se oponían a las conquistas de las revoluciones burguesas lo que dio al traste con aquella “ideología del igualitarismo”. Durante casi un siglo los neofudalistas totalitarios engendraron textos, inventaron instituciones y constituciones, experimentaron formas de gobiernos (considerados por ellos democráticos) y estados laicos. Unido a esto, conculcaron los derechos humanos (aun siendo signatarios de los mismos) y establecieron nuevas leyes y códigos. Fue, sin duda, un enorme paso hacia atrás. Un retroceso, de esa parte de la humanidad, hacia las tinieblas de la edad media. Nunca formaron parte del Siglo de las Luces, en tanto hacían caso omiso a los preceptos de la Revolución Francesa.
Esos mismos funcionarios, que en su día parecieran revolucionarios al proclamar y luchar (aparentemente) por alcanzar los anhelos progresistas de la clase obrera, mostraron sus verdaderas intenciones al alejarse (utilizando engaños y mentiras) de sus ideales primigenios o interpretándolos de manera lesiva para los pobres de la tierra.
Ante más de 8 décadas de anquilosamiento, les fue imposible mantenerse en el poder. Nada les valió proclamar como un triunfo del sistema totalitario, el proceso de descolonización de territorios que una vez fueran posesiones de regímenes feudales. Verdaderamente, el proceso de descolonización era una necesidad imperiosa del sistema democrático burgués.
De nada les sirvió propalar la idea retrógrada del imperialismo, donde unos países propugnan la dominación de un país sobre otro, al mejor estilo feudal. De hecho, mientras su propaganda imperialista le daba la vuelta al mundo, los neofeudalistas totalitarios imponían su sistema a sangre y fuego en los países de la Europa oriental.
Para sorpresa de cualquiera que lea este artículo, comprenderá que el neofeudalismo aun no ha terminado, sino que acaba de empezar. Hoy, en pleno Siglo XXI y tras la estela de un fracasado neofeudalismo tropical, se pretende engañar nuevamente a los proletarios del mundo con los viejos cuentos irracionales, de fanatismo ilimitado. Repartiendo a diestras y siniestras el patrimonio nacional de los países en que se han enquistado, pretenden convertirse en custodios de la perversa maquinaria de sometimiento, al más puro estilo de Josef Duglashvili.
En el fondo, hoy como ayer, se envuelve en frases populistas, y en preocupaciones morales (Evo Morales), que no pasan de ser sino intereses egoístas de los funcionarios en el poder. El eslabón más alto de la especie humana, “el revolucionario” y su supuesta invencibilidad, intenta ser, junto al “hombre nuevo” (copia de la doctrina fascista), el mecanismo que garantice el poder de “la clase obrera”. Mientras tanto, los funcionarios en el poder, despilfarran a sus anchas.
En consecuencia, es perfectamente lógico, desde ese punto de vista, que se rechace toda intención de interpretar los derechos humanos desde un punto de vista contrario a sus percepciones. Especialmente la Constitución, que debe ser revisada y cambiada para que se ajuste a su forma de desgobierno. Luego la reformularán para hacerla inamovible o dicho de otra forma, tan eterna como el sistema neofeudal que pretenden imponer.
Siempre que los demócratas intentan defender las leyes, aparecen los viejos lobos vestidos de “revolucionarios”, llamando a cerrar filas contra los burgueses imperialistas, mientras propagan la nefasta idea del igualitarismo.
El problema, que ellos llaman socialismo, no es más que neofeudalismo. Es retornar a los viejos tiempos medievales. La diferencia estriba en que ahora no son llamados “señores feudales”. Ahora se llaman “compañeros funcionarios”. Es increíble, que después del ejemplo de la Unión Soviética y el Campo Socialista y su fallido sistema económico, causante del atraso tecnológico-industrial de aquellos países (que fueran desarrollados), proyectos de dictadores vitalicios y funcionarios acólitos de paisitos tercermundistas (subdesarrollados) engañen a sus pueblos con la misma teoría del fracaso.
Donde se resume la teoría neofeudal es en sus preocupaciones y ocupaciones, con respecto a lo que llama “soberanía nacional”. Es aquí donde se evidencian los estrechos vínculos entre el feudalismo medieval con el pensamiento y la práctica política más neofeudalista del sistema que pretenden imponer:
“Nuestra soberanía está siendo colonizada por los consorcios internacionales (empresas de países extranjeros)…” “Nuestras fronteras peligran”. “Podemos ser atacados en cualquier momento”. “Nos preocupa nuestra seguridad nacional y los intentos de asesinato de nuestro máximo líder”.
Para “defenderse” de esos peligros, poco a poco van tomando una serie de medidas:
Nacionalización de empresas extranjeras y nacionalización de bancos extranjeros, siempre bajo el pretexto de consolidar la “independencia nacional”, a la vez que pertrechan las fuerzas armadas de sus respectivos países. No tanto para combatir las supuestas agresiones externas, como para estar preparados para reprimir a su propio pueblo.
Lucio Urtubia Jiménez (Cascante, Navarra, 18 de febrero de 1931) es un militante anarquista.
El anarquismo es una filosofía política y social que llama a la oposición y abolición del Estado entendido como gobierno, y por extensión, de toda autoridad, jerarquía o control social que se imponga al individuo, por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas.
Nació en Cascante en una familia muy pobre de 5 hermanos, dentro de la carlista Navarra. Su padre entró en la cárcel como carlista y salió convertido en comunista.
Reclutado para el servicio militar, descubriría muy pronto la facilidad para realizar contrabando en la frontera hispano-francesa. Con otros compañeros del servicio, desvalijó un almacén de la compañía a la que estaba adscrito. Al ser descubierto, desertó y huyó a Francia en 1954, ya que los delitos cometidos (durante la dictadura de Francisco Franco) podían llevar aparejada la pena de muerte.
Lucio, que jamás fue albañil, comenzó a realizar incursiones en territorio español; posteriormente emprendió una serie de robos y atracos por Europa, para conseguir fondos para la causa “revolucionaria”. Más tarde abandonaría estas actividades "por miedo a hacerles daño a los empleados de los bancos".
También se dedicó a la falsificación, de manera que no había guerrillero o exiliado político que no tuviera documentos falsos salidos de la mano de Lucio.
[El pasado domingo, 23 de mayo, el diario Gara –también Rebelión un día después- publicó una extensa entrevista a Lucio Urtubia, conocido como el “albañil anarquista”.
El entrevistador, Fermín Munárriz, preguntó: ¿Confía usted en alguna forma de gobierno?, y Lucio Urtubia contestó de esta manera: “No. Yo sólo confío en el poder de los hombres que son responsables. Hasta el día de hoy, desgraciadamente ningún poder en la historia ha sido respetable. Todos los gobiernos son criminales; es Maquiavelo quien lo dice: ‘no se puede gobernar sin crimen’. […] Vemos como ha caído la gente, sea Fidel Castro o sea Stalin mismo, que al principio asaltó bancos, incluso, para hacer cosas, era un idealista. Y sin embargo, fíjate dónde terminó. Eso es el poder. El poder son los cheguevaras –con toda la simpatía que podemos tenerle a nivel de rectitud pero no en otros aspectos-. Y si es Fidel, ya sabemos lo que ha ocurrido y lo que está ocurriendo en Cuba…”
Los puntos suspensivos que le siguen a la palabra Cuba son del propio entrevistado. Los puntos suspensivos, insinúan la posibilidad de una incesante descarga de ejemplos que certifican lo dicho, pero en realidad Urtubia es un hombre de acción. No es un político y, por no ser cubano, le faltan elementos. Pudiera haber ejemplificado, el estado de miseria a que tienen sometido al pueblo de Cuba.
El régimen impuesto al pueblo de Cuba es tan criminal como lo puede haber sido el propio Urtubia, aunque existan individuos como un tal Paco Azanza, que por estas declaraciones, pretendan catalogarlo como enemigo.
¿Qué conocerá Paco Azanza de la realidad del pueblo cubano?
Paco Azanza no es más que uno de los tantos indecentes, defensores del régimen totalitario de los hermanos Castro Ruz.
Paco Azanza se dedica a mentir y a tergiversar todo lo concerniente al calvario que sufre el pueblo cubano.
Paco Azanza es un descarado más.
Uturbia no acusa al pueblo cubano. En todo caso acusa a Fidel y a Raúl Castro, de lo que son. Unos criminales.
Azanza no. Para él, Fidel y Raúl Castro son los salvadores de la humanidad
Señor Azanza, la democracia es respetar la voluntad de los pueblos. La democracia no es sojuzgar a los pueblos y someterlos, como en el caso de Cuba, a 50 años de dictadura, mal llamada del proletariado.
Fidel Castro y su hermano, jamás han escuchado (porque no les interesa en lo más mínimo) al pueblo cubano. El sistema totalitario fue impuesto por la fuerza. Nunca se consultó al pueblo. Las bases militares de tropas soviéticas que durante más de 30 años permanecieron en territorio nacional jamás se le consultaron a pueblo.
Paco Azanza no sabe, o no quiere saber, que Ernesto Guevara de la Serna fue siempre considerado un peligro para el régimen soviético, puesto que se percató, en su momento, que aquello no era socialismo y mucho menos comunismo.
Paco Azanza, lame-botas de los hermanos Castro Ruz, jamás reconocerá que el Che, fue traicionado por el partido comunista boliviano en contubernio con Fidel Castro, a las órdenes de Moscú.
El 16 de abril de 1961 se le impuso, el sistema totalitario neofeudal al pueblo de Cuba por la fuerza, no por un plebiscito democrático. Eso fue lo que se proclamó aquel día.
No, señor Azanza. Los hermanos Castro Ruz se apropiaron del poder para utilizarlo en beneficio propio.
¿A cual organización se refiere?
En mi país lo que impera es una desorganización a todos los niveles administrativos.
¿Es que existe en Cuba alguna entidad que funcione?
El 9 de mayo del presente año se conmemoró el 65 aniversario de la derrota del fascismo. La televisión cubana, dirigida por el régimen neofeudal de los hermanos Castro Ruz, tuvo la desagradable “idea” de emitir, por enésima vez, una película sobre la toma de Berlin por los soviéticos. No saciados con la tortura repusieron “La Balada del Soldado”, “Cuando Vuelan las Cigüeñas” y varias más, para satisfacción de…, vaya usted a saber quienes, porque a la crápula en el poder no le interesan y las generaciones más jóvenes se pasan, como en el dominó.
Es increíble que mi generación tuviera que empujarse aquellas películas soviéticas y que nuestros hijos, de forma inconsciente hicieran distinciones entre “muñequitos” y “dibujos animados”. Los primeros eran del “área capitalista”, los segundos (insufribles) del campo socialista.
Aquellas películas y aquellos dibujos animados nos hablaban del modelo cultural soviético y demás países socialistas. También, del modo de hacer la guerra. Todavía existen personas en Cuba que consideran que la SGM fue una lucha entre soviéticos y el resto del mundo.
Definitivamente, esas películas contribuyeron a la deformación política e ideológica de gran parte del pueblo cubano.
De igual forma contribuyó la literatura totalitaria estalinista. Magníficos escritores de temas distorsionados de la realidad en que vivían los pueblos bajo la “dictadura del proletariado”.
Literatura y cinematografía desaparecieron con el desmerengamiento de la Unión Soviética y demás países del campo socialista. En un momento llegué a pensar que desaparecerían de nuestro ámbito cultural.
Ahora, el régimen de los hermanos Castro Ruz pretende, que el desmerengamiento ha representado un fenómeno de mordaza, persecución, destierro y otras muchas cosas terribles. Intentan, en vano, hacernos creer que el sistema totalitario en que vivían los pueblos de la Europa oriental, era un paraíso. ¿Cómo el nuestro? Para Raúl y Fidel Castro (y sus colaboradores) jamás han existido, bajo su régimen, tales “fenómenos culturales”.
La cultura de la mordaza, de la persecución y del destierro solo se encuentra en nuestra imaginación y que además de ser unos desagradecidos, somos intolerantes de la cultura estalinista.
La conciencia, por desgracia para ellos, no se reparte por la libreta de abastecimientos, tampoco con slogans. Menos aun cuando se condicionan a las conveniencias del régimen, en cuyo caso solo suponen oportunismo y simulación.
¿Todo lo hecho durante más de 50 años de pesadilla totalitaria ha sido bueno?
¿Tendremos que negarlo todo? ¿Debe o no el artista, el narrador, estar comprometido con el régimen totalitario neofeudal?
¿Tiene que ser reflejo del régimen totalitario la obra de un artista, narrador o poeta? ¿Será falso que la inmensa mayoría de los escritores y artistas de los países ex-socialistas no reflejaron en sus obras la sociedad neofeudal en que vivieron?
La cultura es el conjunto de todas las formas, los modelos o los patrones, explícitos o implícitos, a través de los cuales una sociedad regula el comportamiento de las personas que la conforman.
Definitivamente, la cultura bajo un régimen neofeudal no puede regirse por lo mismos cánones de la cultura de un régimen democrático. La cultura bajo un régimen neofeudal agoniza lentamente junto al sistema económico.
El realismo neofeudal, que algunos llaman socialismo, involuciona junto con el sistema. Ese es el único y gran error que dio lugar al desaparecimiento del sistema en la Europa oriental.
¿Deben o no el arte y la literatura, bajo el régimen totalitario neofeudal reflejar la vida de la gente común, del pueblo, sus costumbres, tradiciones, preocupaciones, alegrías, su historia y no tergiversarlas?
Por desgracia, esa cultura no es popular, sino populista. No todos tenemos libre acceso a ella. El régimen de los hermanos Castro Ruz culpa de su fracaso al modelo democrático, por ellos llamado despectivamente “capitalismo”.
¿Cómo van a ser personaje protagónico de una novela, el albañil que se roba los materiales para poder dar de comer a su familia?
¿Cómo va a ser protagonista de un cuento un plomero que roba los materiales para dar de comer a su familia?
¿Cómo va a ser protagonista de una telenovela un obrero agrícola (no un agricultor) al cual solo le interesa cumplir con la jornada laboral?
¿Cómo va a ser protagonista un agricultor que se ve forzado a vender el fruto de su trabajo al precio que estipule el funcionario neofeudal?
¿Cómo pueden ser protagonistas de nada, si cada vez producen menos bienes materiales para la sociedad en que viven?
Durante las vacaciones por España (pagadas por el pueblo cubano), Rosa Miriam Elizalde, entrevistó, nada menos que al ya “famoso” Willy Toledo.
Lo primero que dice Rosa Miriam es que Willy ha sufrido la censura y la intolerancia. Al parecer, ni a Willy, ni a la fracasada seudo-periodista, le bastan los espacios noticiosos en los que, el primero, se ha hecho publicidad gratuita (en España) a costa del pueblo cubano.
Willy no sabe que decir de sus colegas que participan en la Plataforma por la Democratización de Cuba. Ya no se quiere mojar. Argumenta que son dirigidos por dos o tres “titiriteros”. De inicio no quiere mencionar nombres. Se muestra confundido. Los “títeres” y los “titiriteros”, a los cuales alude, hasta hace un año, dice él, defendían al régimen de los hermanos Castro Ruz. No sabe, o no quiere saber, por que han cambiado.
Cuando Rosa Miriam lo presiona, dice que los “titiriteros” son Rosa Montero y Mario Vargas Llosa, para inmediatamente irse por las ramas. Deja a un lado el tema de Cuba para espetarle que en España existe un déficit democrático y el muy imbécil propone formar una plataforma igual y contraria para España. Willy afirma que la dictadura totalitaria neofeudal de los hermanos Castro Ruz, es más justa y democrática “en muchísimos aspectos”. No dice cuales.
Los seudo-periodistas del régimen totalitario son verdaderamente eficientes a la hora de tergiversar. Rosa Miriam se refiere a José María Aznar, cuando éste plantea que los demócratas cubanos no tienen espacio en la Cumbre.
El intento de actor, que no es político, pero sabe muy bien de que va el asunto, se aferra al pie forzado y mete la pata. Aznar no pidió en ningún momento la participación de los demócratas cubanos. Se limitó a decir que no tenían espacio. Estaba denunciando que en una cumbre de mandatarios demócratas, se aceptaba la participación de representantes de la decana de las dictaduras del planeta.
Willy dijo que si el régimen de los hermanos Castro Ruz aceptaba la participación de los demócratas cubanos, sería el único país que se presentara con un gobierno y una oposición. ¡Que disparate! Lo que es verdaderamente inaceptable es, la participación de los representantes del sistema totalitario.
No acababa de soltar el disparate cuando puso de ejemplo el programa “59 Segundos”. Dijo que los responsables del programa televisivo se indignaron por la inasistencia del embajador cubano, para nuevamente confundir la gimnasia con la magnesia e inmiscuir al embajador de los Estados Unidos. Es de un infantilismo ridículo a sus años. Cada vez que se critica al régimen de los hermanos Castro Ruz, Willy Toledo, como un niño, se queja de que su amiguito también lo hace y nadie le dice nada.
Cierra el comentario diciendo que las cosas que le critican a los hermanos dictadores, se debe a que aquello es como una república bananera. El pobre Willy no sabe para lo que se utiliza el término.
Rosa Miriam le pregunta si Aznar tiene autoridad moral para demandar al régimen de los hermanos Castro Ruz.
Willy se despacha de lo lindo diciendo que Aznar vendió a los trabajadores, que le vendió las empresas públicas a sus amigos, que montó la guerra en Iraq, que es amigo de Rupert Murdoch, que sus intereses informativos coinciden con el periódico El Mundo, que alabó a Pinochet, que votó contra la Constitución española, que es heredero del franquismo y del fascismo (como si ambas no fueran la misma cosa) y termina diciendo que Aznar no tiene moral para pedirle respeto a nadie en el mundo. De España sí que “sabe” Willy Toledo.
Rosa Miriam se interesa por las consecuencias luego de su defensa del régimen totalitario imperante en Cuba.
Willy dijo que lo han insultado y agredido mediática y verbalmente. De forma grosera, dice que eso le ha pasado por “mojarse el culo” y que el era conciente de que cuando se defiende a un régimen totalitario se tienen que afrontar las consecuencias.
Al parecer el estaba conciente que la publicidad podía ser negativa, pero no tanta. Se muestra gratamente sorprendido de que su imagen apareciera en todos los telediarios. Por fin sería conocido en todo el país.
A Willy no lo censuraron. Lo criticaron, que es bien distinto. No le aplicaron el totalitarismo que excluye. El que te borra. El que te desaparece. El totalitarismo no permite decir ni las “algunas cositas” que dijo Willy sobre Orlando Zapata. Sencillamente no existe el margen.
Dice Willy que los medios españoles mienten. El es el dueño de la verdad. Jamás mintió sobre la muerte del “delincuente”.
Willy va de vacaciones (bien ganadas) a Cuba. Visitará a sus queridos camaradas neofeudales, en julio o agosto. No se ha quedado sin trabajo. Esos medios, a los cuales tanto critica le han proporcionado la oportunidad de participar en una serie de televisión. El régimen totalitario lo primero que hace es vetarle la televisión a los artistas que no comulguen con el sistema. Ejemplo: Pedro Luis ferrer.
Willy reconoce que la publicidad lo ha hecho más popular, sobre todo entre el público de ideas comunistas. En contraposición a los ataques mediáticos, ha recibido mensajes de solidaridad de muchísimos seguidores (el dice del mundo).
Se siente orgulloso de haber insultado la memoria de Orlando Zapata Tamayo.
Son muchos los que justifican el totalitarismo neofeudal. Muchos lo hacen de buena fe. Tal vez sean ignorantes. Tal vez mal intencionados. Lo cierto es que, como sistema político es retrógrado y su naturaleza despilfarradora, en aras del buen vivir de la crápula desgobernante. No se hace evidente hasta pasados los años. Otros lo defienden porque son sus grandes beneficiarios y, como en el caso del chileno Max Marambio (por ejemplo), amasan enormes fortunas devenidas de la injusticia y la explotación sin límites. Hay además otros (intelectualoides, periodistas, sociólogos, académicos y otros aspirantes a mamar de la teta de la vaca) que conocen bien los costos sociales que en términos de degradación humana impone el susodicho sistema. No se conforman con poco para continuar engañando a los pueblos con su labor proselitista. Saben muy bien lo que hacen. Son los “nuevos apóstoles” del “profeta” neofeudal llamado Fidel Castro.
Para contrarrestar la proliferación de versiones idílicas acerca del totalitarismo neofeudal y de su capacidad para destruir el bienestar general examine algunos datos del sistema impuesto al pueblo de Cuba por los hermanos Castro Ruz. Son datos sumamente didácticos, máxime en el contexto de la crisis permanente en que se encuentra sumido su desgobierno.
Los hermanos Castro Ruz, que jamás se han arrepentido de todos los errores cometidos durante 50 años, nos proponen resolver los problemas, por ellos creados, con más de lo mismo y nuevamente piden esfuerzo y participación a las masas, mientras que otros funcionarios consideran a ese mismo pueblo culpable de lo que ocurre en el país. Las instituciones no funcionan. Es el propio sistema centralizado el que obstruye el desarrollo. No existe esperanza de cambio. El discurso y los métodos son los mismos. Diseñados para ocultar las verdaderas intenciones. Quien tenga dudas, mire lo que están proponiendo para “solucionar” los problemas. ¡NADA! Lo mismo desde el año 1959.
A continuación, algunos datos simples.
Población estimada de la república de Cuba: 12 millones, de los cuales
- 3 millones viven estrictamente, de los subsidios de miseria del desgobierno.
- 11 millones no tienen acceso a las medicinas que el desgobierno vende en moneda libremente convertible.
- Carencia de medicinas esenciales en hospitales y diversos centros de salud.
- 6 millones carecen de acceso directo al agua potable.
- 10 millones carecen de techo o viven en casas precarias o confinadas en ciudadelas insalubres.
- 7 millones tienen electricidad esporádicamente. Cuando llueve, el casco histórico de la Habana permanece sin electricidad durante días, como consecuencia de un desastroso plan de soterrar los cables eléctricos.
- 8 millones carecen de drenajes o cloacas.
- 6 millones son analfabetos potenciales, cuando el desgobierno declara que la educación es “gratuita”.
- 1,500 muertes por año asociadas a neuritis periférica (alimentación deficiente).
- 11 millones de personas reciben un salario de miseria equivalente a menos de 10 euros mensuales.
- Entre 1989 y 2009 la población cubana se empobreció en casi un 90% en comparación a la década anterior, mientras que (comparativamente) los funcionarios del régimen continuaron su modo de vida de grandes lujos.
- El lujo en que viven los funcionarios del régimen no alcanza para dar solución a los problemas económicos del pueblo de Cuba.
Conclusión: Es preciso erradicar el sistema (imposible solucionar los problemas a partir del desgobierno) porque el sistema obedece a una lógica implacable: La centralización de la miseria, que concentra lo poco que produce el país, en manos de los funcionarios del régimen, aumentando la pobreza y la desigualdad económica y social.
Después de 50 años de existencia, esto es lo que el totalitarismo neofeudal nos ofrece. Decididamente, la humanidad tiene futuro, pero definitivamente, el futuro no será el nuevo feudalismo que pretenden imponernos. Con el sistema totalitario no hay futuro para el pueblo de Cuba ni para cualquier otro. Ninguna sociedad puede desarrollarse cuando carece de impulso vital y de motor impulsor. Desaparece la sociedad civil.
Gracias a Dios, en el mundo existen muchos más hombres y mujeres de buena voluntad, que el puñado de insensatos de ideas extravagantes.
Todos se repiten; por radio, por televisión, mediante el cinematógrafo, hasta por Internet: los de pensamiento totalitario. Lo repiten los dinosaurios del sistema totalitario; los que cambian el uniforme militar por la guayabera o la camisa roja (mal cortada); los hay de izquierda, “socialistas”, los de centro izquierda, los bolivarianos, los indigenistas. Que todos los aspirantes a dictaduras neofeudales lo repitan. Que todos los intelectuales izquierdistas, que se revuelven en sus pasados tenebrosos, sus historias de “revolucionarios” y sus sinvergüencerías, los que aspiran a que Lenin y Stalin regresen y los hermanos Castro Ruz les tomen en cuenta, lo repiten.
Repiten que el sistema totalitario se mantiene firme. Si todos lo dicen, dudo que sea verdad. Imposible que semejantes fracasados logren mover el molino, sin agua. Los pueblos han sido, son y serán siendo engañados por ellos. Una imagen inverosímil y falsa del periódico Granma debe ser considerada como una verdad absoluta. Tan absoluta como el régimen al que representa.
Fidel Castro, en los primeros años, pidió que el pueblo leyera. Hoy, el pueblo lee solo lo que es de interés del sistema totalitario. Frente a ese “todos” de compañeros y compañeras repetidores de la propaganda neofeudal, el régimen de los hermanos Castro Ruz es el único autorizado a “pensar” por el pueblo de Cuba.
No en tanto, al igual que Fidel Castro, el sistema agoniza lentamente. Fidel Castro elogiaba a Francisco Franco. De Franco dijo: “era astuto: maniobró, evitó involucrarse y mantuvo un asombroso nivel de tenacidad en las relaciones con nuestro régimen” (…) “aguantó las presiones de los yanquis” (…) “tenía sentido nacional, sentido de dignidad y talento”.
¿Cómo puede decir Ubieta que el régimen de los hermanos Castro Ruz era anti-franquista, cuando comparaba su sangre gallega con la del dictador fascista?
Un sistema fracasado es incapaz de renovarse. En todo caso, debido a las circunstancias, puede eternizarse en el poder.
Las cotorras que cambian el uniforme militar por guayaberas, lucran con afanado interés personal y con total desprecio por el pueblo al que dicen pertenecer. De sobra conocen las consignas políticas que ya no mueven a nadie. En su concepción no existe derecha o izquierda. Solo totalitarismo a ultranza, la “democracia” del proletariado, por ellos llamada (sin vergüenza alguna) DICTADURA.
Donde no hay dictadura, hay capitalismo y viceversa. Imposible que existan elecciones donde alguien difiera de la línea trazada por el régimen. En Caracas desfilan juntos, sin complejos, los funcionarios del régimen de los hermanos Castro Ruz y los seguidores del intento de dictador totalitario de Hugo Chávez, mientras que los terroristas vascos campean por sus respetos y se vinculan con los narco-guerri-terroristas de las FARC. Todos vestidos de rojo, como en los macabros tiempos de la Unión Soviética. El sustento cambió. Ya no se nutren de “las miserias” del pueblo ruso. Ahora reciben la petro-“colaboración” del régimen “bolivariano”.
En la Isla de Cuba se juntan todos los lamebotas neofeudales, como Zelaya –con mucho talento como narcotraficante y ninguna cultura política-, con artistas de cine, no se sabe bien de que tendencias políticas, como Danny Glover, para terminar adulando a los hermanos dictadores. Se juntan los dictadores vitalicios con los intentos de dictadores a perpetuidad. Pretenden que el engendro que ha llevado al pueblo de Cuba, a la miseria, se perpetúe en la América toda, como si eso fuera en verdad la solución a los problemas de estos pueblos. La propia vida y no la historia, le ajustará las cuentas, a su debido tiempo.
Se repiten hasta el aburrimiento. Son pocos los que dan crédito a las supercherías que promulgan. En términos políticos, la diferencia entre Enrique Ubieta y Lázaro Barredo no existe. Son como dos perros (con el perdón de los perros) sin bozal, a sabiendas de que ninguno de los dos muerde. Solo ladran y compiten entre sí a ver cual de los dos hace más ruido. Ambos coinciden en que no hay gentes de izquierda. Para ellos solo existen totalitarios y anti-totalitarios. Neofeudalistas y anti-neofeudalistas.
Si alguien considera que el sistema de mercado dirigido por una democracia representativa es, en estos momentos, el camino para el desarrollo económico de los países (valga la redundancia) en vías de desarrollo… Ese alguien es el enemigo.
Los hermanos Castro Ruz y comparsa (léase Ubieta y sus amiguitos) consideran que en España se transitó de la miseria franquista a país de economía desarrollada, por obra y gracia del Espíritu Santo. Para ellos poco tuvo que ver, en la transición, el pueblo español. Para ellos, la democracia chilena fue impuesta por Pinochet y sus secuaces. El pueblo chileno, bien gracias. Hoy por hoy es una de las economías más sólidas de América Latina.
Para los hermanos dictadores y sus acólitos, la tierra continúa a ser tan plana como en el siglo XIV, no importa que se mueva. Para ellos, los cambios son inadmisibles.
En momentos en que se realizan duras denuncias contra el régimen de los hermanos Castro Ruz, desde todos los rincones del planeta, el Partido Comunista de España ha querido reafirmar su compromiso con el régimen totalitario y para ello, una delegación de “dudoso” nivel, rindió pleitesía a la dictadura. El Secretario General de dicha organización, señor Luis Centella, fue recibido por el dictador de turno, Raúl Castro. Terminada la babosería fue entrevistado.
A continuación, lo que verdaderamente respondió Centella, a cada una de las preguntas formuladas:
¿Qué balance hace de su visita a Cuba?
Dijo que había sido muy positiva y muy productiva. Que habían intercambiado opiniones con la máxima dirección de la dictadura y que habían podido hablar (váyase a saber con quienes) con muchos ciudadanos. De “esas” conversaciones habían podido “conocer” la “realidad” del régimen, de primera mano. Lo que ha significado una serie de compromisos con los que trabajar en los próximos meses en España.
Desde España están viniendo las críticas mas duras hacia Cuba en materia de derechos humanos, ¿cual es la posición del PCE al respecto?
El señor Centella considera que las críticas de la comunidad internacional, hacia el régimen de los hermanos Castro Ruz son cínicas. Circunscribiéndose solamente a España, considera que existen “intereses ocultos”, a los cuales llama “intento de evitar que la Unión Europea abandone la Posición Común”. Expresó que los comunistas españoles no tienen ningún problema en hablar de derechos humanos y de participar en cualquier debate, siempre y cuando esos derechos no aludan al régimen totalitario. Prefiere que se traten de los derechos humanos en cualquier otra parte del mundo. Ya sea en Sevilla, Madrid o Nueva York. No quiere entrar en un debate sobre la realidad del sistema totalitario, al cual considera una “esperanza” para muchos en todo el mundo.
Dentro de la amplia agenda que ha tenido la delegación del PCE destaca el encuentro personal que tuvo con el presidente Raúl Castro, ¿como fue?
Considera que el encuentro fue amable. Dice que no podía ser de otra forma entre “camaradas”. Intercambiaron opiniones sobre la realidad de los sistemas políticos (sistema totalitario neofeudalista y el sistema democrático español). Pudo constatar como el desgobierno de los hermanos Castro Ruz se encuentra encaminado a conseguir la máxima eficacia en su política de parapeto a ultranza y la máxima represión al pueblo de Cuba.
Este semestre es la presidencia española de la Unión Europea, ¿considera que se debería cambiar la Posición Común?
Considera que la Posición Común de la Unión Europea contra el régimen de los hermanos Castro Ruz no se justifica, a pesar de mantener encarcelados a prisioneros de conciencia y se une al grupo de los cretinos que comparan la situación de Marruecos con la de la satrapía inmunda que oprime al pueblo de Cuba.
En lo único que coincide el señor Centella es que ambos regímenes (el de los hermanos Castro Ruz y el de Marruecos), son absolutistas.
Se atreve a decir que a la Unión Europea no le interesan los derechos humanos. Se contradice cuando admite que a la UE solo le interesan los negocios. ¿No es precisamente lo que le interesa al actual gobierno español?
No es a Cuba a quién se castiga, señor Centella. Es al régimen nauseabundo de los hermanos Castro Ruz. Cuba no es sumisa. Usted es un adulador de un régimen dictatorial.
Actualmente hay cinco cubanos presos en Estados Unidos por combatir acciones terroristas contra la población cubana, ¿cual debería ser la posición de la administración Obama al respecto?
Sr. Centella, no mezcle la gimnasia con la magnesia. La lucha contra el terrorismo (del cual los hermanos Castro Ruz son progenitores) nada tiene que ver con los cinco delincuentes presos en los Estados Unidos por falsificación reiterada de documentos. Usted podrá creer que es una vergüenza. La vergüenza, en todo caso, es hacerse eco de la propaganda del régimen tiránico que impera en mi país.
* José Luis Centella Gómez (Córdoba, 31 de julio de 1958) es un político español, actualmente Secretario General del Partido Comunista de España (PCE) y de su federación andaluza, el Partido Comunista de Andalucía (PCA). Fue elegido secretario general del PCE en el XVIII Congreso del partido, celebrado del 6 al 8 de noviembre de 2009, sustituyendo a Francisco Frutos.[1]
Fue elegido diputado al Congreso de los Diputados por Málaga en 1993, 1996 y 2000 por Izquierda Unida (IU), y en 2002 sustituyó a Felipe Alcaraz en la secretaría general del PCA, la mayor federación del Partido Comunista de España.
Es asimismo Secretario de Política Autonómica de IU en su Comisión Ejecutiva Federal.