miércoles, 26 de octubre de 2016

¿No saber perder, en democracia, conduce a barricadas?

¿No saber perder, en democracia, conduce a barricadas?







Respuesta a la “periodista” Elsa Claro http://www.cubadebate.cu/opinion/2016/10/25/chifladuras-contemporaneas/#.WBAUObkVAdU

Lo están intentando. A lo ocurrido en el PSOE, la tribu podemita le ha llamado “golpe de régimen” a una abstención que, luego de más de 300 días de gobierno en funciones, ha causado la destitución de Pedro Sánchez (el empecinado) y la posible investidura del líder del Partido Popular, Mariano Rajoy.


No se trata de una rendición del PSOE. De lo que se trata es que, un partido que se llama a sí mismo de socialdemócrata no puede, a la vez, llamarse socialista. Es aquí donde comienzan las contradicciones del llamado Partido Socialista Obrero Español.

La socialdemocracia es una ideología política que procura un Estado de bienestar universal y la negociación colectiva dentro del marco de una economía capitalista. A menudo se usa para referirse a los modelos sociales y políticas económicas predominantes en el oeste y norte de Europa durante la segunda mitad del siglo XX.

El socialismo es un sistema social y económico caracterizado por el control por parte de la sociedad, organizada con todos sus integrantes, tanto de los medios de producción como de las diferentes fuerzas de trabajo aplicadas en los mismos.

Es un sistema de organización social y económica basado en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y distribución de los bienes.

Dicho esto, debo aclararle a la Sra. Elsa Claro, que en el mes de diciembre del año 2015, el Partido Popular obtuvo un resultado de 123 escaños al Congreso de los Diputados, contra 90 escaños del PSOE. El líder del PP rechazó la investidura por no contar con los apoyos necesarios y Sánchez lo intentó.
 
 













El líder del PSOE consideraba que las alianzas que había construido con la agrupación podemita, en alcaldías y autonomías sería suficiente para que el líder de esa agrupación de facciones se abstuviera, al menos, para dejarlo gobernar junto con la formación llamada “Ciudadanos” con la cual había alcanzado un pacto de investidura de 150 puntos.

Fue entonces que Pablo Iglesias le montó el numerito de los ministerios y su participación en el gobierno como vicepresidente. Sánchez no aceptó. No porque no quisiera, sino porque el Comité Federal se lo prohibía con esas condiciones. Además le prohibía cualquier intento de pacto con fuerzas independentistas.

Es así como se llega a las elecciones de junio del año 2016.

El PP alcanza 137 diputados y el PSOE 85.

En estas condiciones del segundo peor resultado de la historia del PSOE, cualquier otro “líder” hubiese aceptado la derrota en las urnas y se hubiese abstenido, no para “apoyar”, sino para hacer una oposición férrea que obligase al PP (en minoría) a ceder ante las exigencias del PSOE.

No solo, no reconoció la derrota en las urnas, sino que provocó un desasosiego en la población al decir que no quería nuevas elecciones, ni ser candidato al gobierno, pero tampoco a la abstención que permitiera gobernar al PP. De ahí el cansino no, no, no.

Al no contar con la mayoría absoluta, el líder del PP pactó con “Ciudadanos” un pacto de investidura de 169 diputados, más uno de Canarias para presentarse a la investidura con 170 diputados de los 176 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta. No fue investido.

Sánchez comenzó, a partir de ese momento a dar tumbos erráticos, hasta que intentó (sin el consentimiento del Comité Federal del PSOE) pactar con la agrupación podemita y las formaciones independentistas.





















Esa y no otra, es la destitución de Pedro Sánchez. Pero ya era tarde para poder exigirle nada al PP

Otra aclaración Sra. Claro: El partido “Ciudadanos no se ha coaligado con el PP. Lo que ha conseguido es un “Pacto de Investidura” de 100 puntos (mucho de los cuales son idénticos al pactado con el PSOE de Sánchez)  y se ha negado rotundamente a participar en el gobierno del PP. No sea mentirosa.

Elsa Claro no puede escribir con más insidia. Comparar lo que sucede en España con lo que ha sucedió en Brasil o lo que sucede en Venezuela es totalmente inaceptable.

No existe golpe parlamentario alguno. Por lo menos no, en clave de gobierno. El presidente (en funciones) Mariano Rajoy no ha sido depuesto de su cargo, ni pretende convertirse en dictador totalitario. Lo sucedido en el PSOE es un asunto interno del partido. No cabe “sombrilla semántica” alguna: Usted Sra. Claro, miente descaradamente para intentar infructuosamente de crear confusión en sus lectores.

Los “socialistas” catalanes han estado coqueteando con las agrupaciones independentistas en clara violación del Comité Federal del PSOE, aun teniendo los peores resultados del socialismo catalán en las urnas (solo 6 diputados) cuando normalmente el PSC alcanzaba 25.

Otra insidia suya Sra. Claro, la presidenta de la junta autonómica de Andalucía (que no es “jefa” ni “capitana”), no lidera ni lideró la destitución del Sr. Sánchez. Fue la dimisión de más de la mitad de los miembros del Comité Ejecutivo del PSOE lo que provocó su destitución.

El Comité Federal del PSOE se reunió, en días próximos pasados. Se discutió y se votó la decisión de abstenerse en bloque para permitir la formación de un gobierno. Ninguno de los allí presentes (líderes regionales) y que ahora plantean la no abstención en bloque, fueron incapaces de decir lo contrario. Esos “líderes” son en estos momentos unos “presuntos” indisciplinados.

Me alegra leer que usted Sra. Claro llama “potro cerril” al líder del Partido Socialista Catalán. No se me había ocurrido. De ahí a decir que en el PSOE existe un ala “derechizada”, es otra más de sus insidias. También se podría decir que en Cataluña el PSC está “podemizado” o es un “ala independentista” del PSOE.

Es totalmente falso que todos los llamados barones del PSOE mantengan el criterio de consultar a las bases en estos momentos. Lo que han dicho es que para el verano se pueda convocar a un Congreso y consultar a las bases. Usted miente Sra. Claro. No sé si ex profeso o por ignorancia.

La votación en el Comité Federal de hace tan solo unos días, la votación fue definitivamente clara, de 139 votos contra 90, a favor de votar en bloque la abstención.

Abstenerse no significa votar a favor de los conservadores. Es propiciar un gobierno al partido que alcanzó más votos de la población. Eso Sra. Claro, es DEMOCRACIA.

Otra más de sus insidias es decir que los representantes ignoran a sus representados.

¿Acaso, en democracia representativa, no son los representantes los que toman las decisiones de sus representados? ¿Acaso tras dos elecciones, el PSOE no ha perdido más de 30 diputados? ¿No será que los representantes de los votantes del PSOE se han dado cuenta de que no estaban de acuerdo con las locuras de Pedro Sánchez?

¿En que quedamos?

Le recuerdo que, en todo caso, el gobierno español es rehén de la Unión Europea, a la cual el Reino de España pertenece por voluntad propia (votada en referéndum) y auspiciada por el PSOE. De manera que si fuera, el Sr. Garzón (coordinador de los comunistas españoles) el presidente del gobierno, tendría que acatar los acuerdos programáticos para que nada cambie o, arriesgarse a una situación como la de la Grecia de Tsiripas.

Al Sr. Garzón sería bueno recordarle que el PSOE no traiciona a los comunistas. El PSOE dejó atrás al marxismo hace mucho tiempo.

El PSOE no hace concesiones al PP, pues al no salirle las cuentas (posibilidad de gobernar) solo permite la investidura del líder del PP para que después de 300 días sin gobierno, España salga adelante. La gobernabilidad dependerá de lo que logre ceder el PP.

Sra. Claro, llamarle progresista a Garzón es ridículo. Una persona que intenta aplicar medidas pasadas de moda no puede llamársele de esa forma.

Voy a citar parte de su artículo: “Cabe recordar que cuando surge en 1879, y durante todo un siglo, el PSOE se autodefinió como un “partido de clase obrera, socialista y marxista”. Esta última filiación pereció en el congreso de 1979, convocado entonces con carácter extraordinario.

Y yo agrego: Después de renunciar al marxismo, fue un error continuar llamándose “socialista” y autodefinirse como socialdemócrata.

Las movilizaciones que apoyan y dirigen, tanto “Podemos” como “Izquierda Unida” son totalmente anti-democráticas, pues rodear el Congreso de los Diputados es como rodear al pueblo español allí representado y avalado por las urnas.

De llevar sus amenazas a hechos supone un grave error que pagarán muy caro en las próximas elecciones.

Por último Sra. Claro, es falso que la socialdemocracia europea esté en crisis. En todo caso lo que está en desaparición es el socialismo. La mayoría de los gobiernos europeos lo hacen en coalición con los socialdemócratas. No hay un solo partido socialista o comunista en el poder. Lo más parecido es la “Izquierda Política en Grecia y es más social que socialista.

Cuando la enfermedad no se atiende a tiempo, hay enfermedades que duran más de medio siglo





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