sábado, 24 de septiembre de 2016

¿A cuales principios se refiere Raúl Castro?

¿A cuales principios se refiere Raúl Castro?

En reiteradas ocasiones he escuchado y leído al Dictador en Jefe Raúl Castro expresar su decisión de discutir el conflicto de su régimen de oprobio con el gobierno de los Estados Unidos, sin condiciones y sobre la base de respeto mutuo a la soberanía y autodeterminación de ambas naciones.
Hace solo unos días, el pasado 17 de septiembre, durante su intervención en la Cumbre del MPNOAL quiso dejar claro que su régimen dictatorial, totalitario y neo feudal seguiría reclamando el levantamiento del embargo y la devolución de la Base Naval de Guantánamo.
Y mientras más lo escucho y leo me pregunto:
¿Por qué decidió restablecer las relaciones diplomáticas con el “monstruo imperialista” sin que las primeras condiciones inherentes a los principios, que dice defender, no fueron precisamente el levantamiento del embargo y la devolución del territorio?
¿Cómo puede haber relaciones normales si aun se encuentran vigentes políticas lesivas en contra del régimen?
Algo anda más en la cabeza del anciano dictador. Ha cedido principios que de alguna forma traicionan al llamado “Socialismo del Siglo XXI” y a la trayectoria de su hermano Fidel.
Raúl Castro quiere presentarse, ante la opinión pública internacional como el dialogante y renovador de un país nuevo. Siendo el mismo perro con el mismo collar comunista, aunque muy viejo, es imposible que alguien lo tome en serio.
Es totalmente ridículo que un dictador, tras más de 50 años en el poder (pues Raúl y su hermano Fidel son tal para cual) decida restablecer relaciones diplomáticas intentando mantener el mismo patrón de ordeno y mando, sin plantearse seriamente un cambio en el sistema político y económico que ha causado tanto daño al pueblo de Cuba.
El anciano dictador no parece darse cuenta que ya no estamos a mediados del siglo XX. Las estructuras de su dictadura son idénticas. En Cuba nadie sabe quién manda, si el partido o el gobierno. Y al final, para saber lo que sucede, llegamos a la misma conclusión: Allí el que manda y ordena sigue siendo el dictador.
¿Para qué y con cual propósito acordó restablecer las relaciones diplomáticas (aunque sin embajador)  a sabiendas que Barack Obama aupa la USAID, que es una organización dedicada a evitar que se repita semejante dictadura en otro país?
Esto solamente puede suceder cuando un anciano decrépito se empeña en claudicar, pues es imposible desconocer que la referida institución capta jóvenes cubanos para «trabajarlos» en función de espurios intereses. ¿De quién es la culpa que esto suceda, sino del propio Raúl Castro?
¿Quién, en su sano juicio, puede entender a Raúl Castro?
Ha sido él mismo, el que le ha ofrecido la oportunidad al “monstruo imperialista” para meterse en su finca de Birán. ¿Y ahora se queja?