martes, 30 de diciembre de 2014

Preguntas y respuestas sobre los pronunciamientos del 17 de diciembre del año 2014

Preguntas y respuestas sobre los pronunciamientos del 17 de diciembre del año 2014
Por Mario Riva Morales

¿Quién gana con este anuncio hecho por Obama y Raúl Castro?
De momento no creo que gane ninguno de los dos. El único que podría salir ganado, en caso de que se implementara todo lo prometido, sería el pueblo cubano.



¿Cree que Fidel Castro habría llegado a este acuerdo con Obama?
Creo que no, aunque las circunstancias han cambiado mucho desde que está apartado del poder.

¿Fidel estará de acuerdo con este acuerdo alcanzado?
Fidel Castro, por un problema de principios, no podría estar de acuerdo en restablecer relaciones diplomáticas si haberse alcanzado el levantamiento del embargo económico.

Pero políticamente Fidel Castro aprovechó esa confrontación con Estados Unidos, ¿no?
Efectivamente, Fidel Castro la aprovechó, pero no fue él quien la inventó. Con la nacionalización de las propiedades norteamericanas retó al coloso del norte. El gobierno de los Estados Unidos jamás imaginó que se atreviese a pactar una alianza con la Unión Soviética. Sin embargo, la premura del embargo, establecido durante la administración del Presidente Eisenhower el 19 de octubre de 1960, concedió un margen prudencial a Fidel Castro para decidir su futuro. El desembarco por Bahía de Cochinos fue el momento culminante de un plan pre-concebido de alianza con la URSS.

Fidel Castro se encontraba aislado en su propio continente, arriesgó..., y el respaldo de la URSS fue determinante para su supervivencia.

En todo caso ahora Raúl actuó como un gobernante muy pragmático.
Se llama pragmatismo a una actitud y pensamiento que valora sobre todo la utilidad y el valor práctico de las cosas. Estas no son las formas de Raúl Castro. En mi opinión y de acuerdo a como se están comportando los acontecimientos, Raúl Castro, al saber que sus reformas no funcionan, aun y con la ayuda del petróleo venezolano, lo que busca es tiempo. Tal vez lo haya logrado. Tal vez el embargo demore en ser levantado. Tal vez las negociaciones se dilaten en el tiempo y sea otro el que cargue con la responsabilidad histórica de reformar el sistema.



¿Quién pierde con este acuerdo?
Definitivamente, el candidato a la presidencia por el partido demócrata. Obama es un "pato cojo" que será juzgado por la historia. Raúl Castro continuará siendo el dictador totalitario hasta que muera de viejo.

¿Por qué Raúl buscó este acuerdo en este momento?
La situación económica del régimen es insostenible. Raúl Castro puede tener innúmeros defectos, pero no es tonto. Sabe perfectamente que las medidas no han dado resultado. Busca una salida en la cual aparezca victorioso ante el "imperio" y no deja de recalcar que nunca cejará en cuestiones de unos principios que (con este paso) ya dejó atrás.



Acaso pactar relaciones diplomáticas con el "monstruo imperialista" forma parte de los "principios inclaudicables" del régimen?

Puede que la historia lo condene como traidor a su hermano, a la revolución, a la "pátria" y al socialismo.



Sus formas se asemejan a la de Gorbachov.



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sábado, 27 de diciembre de 2014

Las dos patas de la revolución cubana

La Revolución se desplomará, las dos patas de la mesa que la sostienen, por ley de la vida, pronto desaparecerán. Las democracias siempre ganan. ¿Quién puede dudar que Obama hizo lo correcto?


Por Tania Díaz Castro


http://www.cubanet.org/opiniones/las-dos-patas-de-la-revolucion-cubana/



Por Tania Díaz Castro

LA HABANA, Cuba -Por estos días en que vivimos ¨otro día histórico de la Revolución Cubana¨: el pasado 17 de diciembre, día de victorias diplomáticas con Estados Unidos, es bueno recordar que los partidos comunistas, cuando piensan que no están bien afincados en el poder, son expertos en eso de convertir los reveses en victorias.


La URSS acusó a la CIA durante su relativa y larga existencia y dijo que si algún día se desplomaba definitivamente el Socialismo, la culpa recaería sobre el Imperialismo Norteamericano, a través de la CIA.


Y la URSS colapsó.


Pero como se supo que el desmerengamiento no fue ocasionado por la CIA, sino por sus propios errores, Fidel Castro no tuvo otra salida que adelantarse a los acontecimientos y decir que lo mismo podía ocurrir con la Revolución Cubana, refiriéndose a sus propios errores.


Las jugadas nada sorpresivas que hemos conocido, realizadas en el tablero político del ajedrez estadounidense -el New York Times casi las anunció-, entre Barack Obama y el presidente de las cinco estrellitas, al parecer, sólo el maestro cubano Capablanca, podría interpretarlas. Hasta nos aconsejaría el genial estratega del tablero que confiemos en la inteligencia yanqui, que pruebas muchas hemos tenido.


Está de más recomendar paciencia y fe en lo decidido por el actual presidente estadounidense. No creo que haya sido una decisión precipitada, sino consultada y analizada durante mucho tiempo por expertos analistas que siempre nos inspiraron confianza.


Pensar que en esta jugada política de Obama ganó el castrismo, es producto de mentes que aún no asimilan que a lo largo de la historia, son las democracias las que siempre ganan, mientras que las dictaduras de izquierda, en busca de posiciones de fuerza, sólo cuentan con una masa emotivamente heterogénea, la que conocemos como pueblo y que nos recuerda a los miles que irrumpieron en la Embajada del Perú de La Habana, mientras los carnets comunistas eran lanzados al aire.


El futuro está más claro que el agua. El andamiaje con que cuenta la Revolución Cubana se desplomará, aunque el Bloqueo desaparezca como ley, porque con Bloqueo o sin Bloqueo: ¨El mayor obstáculo que enfrenta nuestro plan de reformas es la barrera psicológica formada por la inercia, el inmovilismo, la doble moral o la indiferencia¨. Así lo aseguró Raúl en julio de 2011.


Se refería el general presidente al inmovilismo de los dirigentes, a la doble moral o indiferencia del pueblo, algo que no dejará de seguir ocurriendo, como la ausencia del vaso de leche para el desayuno cubano.


Cuba no será siempre una dictadura. Las dos patas de la mesa que la sostienen, por ley de la vida, más pronto que tarde desaparecerán. ¿A quiénes les interesará entonces una mesa vieja, deteriorada y sin patas? Veremos si será Miguel Díaz Canel, con su mirada triste y lánguida al estilo de Ava Gardner, como presagiando el fin, el Gorbachov que llame al líder político más confiable por teléfono, no importa si del exilio o de Cuba, como le ocurrió a Andrei Sájarov en Moscú.


La Revolución Cubana es un mito fracasado. Quien lo dude, que lea detenidamente las razones por lo que su economía no avanza, expresadas por los delegados de las comisiones parlamentarias de este mes de diciembre. Son las mismas razones que yo escuchaba por los años sesenta y setenta durante mis labores periodísticas: falta de calidad en su producción, funcionarios irresponsables, pésimo funcionamiento sanitario institucional, pésimas construcciones de viviendas, falta de planificación, violaciones de proyectos, inestabilidad del personal laboral, deficiente calidad de ejecución, falta de especialistas y cuadros preparados, déficit de educadores, etc., etc., etc.


Todo eso y más se puede leer en las reuniones parlamentarias del 18 de diciembre de este año, en la prensa oficial.


Los delegados allí reunidos llegaron a la conclusión de que ¨la mayor dificultad radica en que no se ha llegado al cambio de mentalidad¨. Y sobre todo se preguntan ¨…hasta qué punto el pueblo es, de verdad, protagonista de los cambios¨.


Entonces, señores, ¿Quién puede dudar de que Obama hiciera lo correcto, cuando sabe que al castrismo sólo le queda un ¨short time¨?














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lunes, 22 de diciembre de 2014

Reflexiones después de un anuncio

Por Juan Martín Lorenzo
http://opencuba.blogspot.pt/


El 17 de Diciembre nos vuelve a desunir, y también a unir. Descubre el rostro sin maquillajes, surcado de arrugas, envejecido y descarnado del egotismo cubano. Nos hemos lanzado como lobos a comernos a la abuelita, sabiendo que está sola, desarmada, inerte, y un poco desalmada por los años.


Dejémoslo claro, llevamos años en este empeño.
Llevo días pensando qué escribir sobre ese 17 de Diciembre que, según la prensa, también es el cumpleaños del Papa Francisco, además de ser el día de ese santo tan venerado en Cuba, San Lázaro. Pero se hace tan difícil escribir, se oponen tantos principios fundamentales, y fundacionales, de mi pensamiento, contra la piedra angular de mi espíritu, el deseo de una Cuba libre.


Y entonces la pregunta de qué es Cuba resurge como un enigma.


¿Qué es Cuba?


El gobierno de ese nombre lleva 56 años haciéndonos creer que son los titulares de ese nombre. Y también un hombre, un personaje, un ser mítico de leyenda, escrita en una autobiografía impublicable. Y un partido, también creación del mismo mito, del mismo nombre, la misma hagiografía socialista.


Y para hacérnoslo creer han adjuntado viejos santos tutelares de nuestro patronato histórico. ¡Hasta Martí ha tenido su culpa de esa leyenda!


Y después está la ideología, que también suscribe ese nombre, y las consignas, y los credos políticos, las leyendas públicas y los misterios insolubles de una historia que no se nos cuenta toda, y que son como pozos profundos, en los que el balde no puede llegar al agua.


Y así Cuba se nos ha vuelto, y revuelto, este lugar incorpóreo, que pertenece sólo a un bando, empoderado en un trono, encastillado entre muros, desolado.


¿Y quiénes somos, entonces, los cubanos?


¿Los que reconocen sólo aquellos términos? ¿Los que afirman que una nación tiene sólo un costado, y duerme solitaria sólo en una cama?


No lo puedo creer. No es posible creerlo. Y entonces recuerdo a ese otro culpable espiritual, para los infieles, que una vez dijo tenía dos Patrias: Cuba y la noche.


¿Cuál noche? ¿Esta? ¿Será por eso que reclaman los infieles ese nombre?


Y entonces retorna esa fecha del 17 de Diciembre en imágenes. En el Versailles, estas fotos que encabezan estas líneas. Dos rostros del mismo nombre. Dos cubanos, grupos, atómica representación de ese desprendimiento geográfico de aquella isla a la que se le desdibuja la nominación oficial de su nombre.


Unos pocos rostros, ya viejos, descarnados, gritando improperios en el frente de la ciudad anticastrista por excelencia, Miami, y de su corazón, el Versailles. Y otro, muchos de ellos jóvenes, que disfrutan, ajenos al tablado político que se teatraliza en el frente, el entrenamiento de boxeo de su ídolo temporal, Rigondeaux.


No están ni en el promontorio de tierra cuya identidad reclama el nombre de Cuba. Y entonces la decisión de Madre Coraje de soltar el brazo indefenso del hijo para no herirlo me devuelve al pasado-presente de nuestro conflicto.


Embargo versus no-embargo. Madre Coraje frente a Antígona. Y la reacción de esos jóvenes del parqueo del Versailles se me asemeja la de Edipo rey, que se revienta los ojos para no ver, o para su auto castigo, o para cualquier otra cosa, mas siniestra, oportunista, flajelante.


Ignorar, olvidar, ofender.


En la isla rodeada del líquido mar, verde azul, poblada de playas donde acudirán presurosos los turistas americanos, como hoy acuden los canadienses, muchos, casi todos aplauden lo ocurrido ese 17 de Diciembre.


¿A quienes debemos obedecer? ¿A nuestro corazón o a los que aún permanecen como centro de nuestras vidas en el corazón nuestro?


Es posible que, como dijo Daína Chaviano en un excelente post en su blog, no exista justicia posible terrena, y humana, para los culpables de todos los destierros, las traiciones y las muertes. Pero entonces me viene a la memoria Horacio, ah, el viejo Horacio, que siempre creía en la diosa justicia aunque cojeara en su carrera contra los criminales.


Quizás no exista para los grandes culpables, y esa sea su justicia, nunca recibir el perdón, nunca cobrar su condena, morir infieles, condenados, directo sin alas en su viaje al infierno.


Menandro dijo, alguna vez, no recuerdo dónde, perdido en la memoria de libros y nombres, “el hombre justo no es aquel que no comete ninguna injusticia, si no el que pudiendo ser injusto no quiere serlo”.


¿Fue eso lo que llevó al acto de contrición de Obama ante Raúl Castro?


No lo sé. Yo sólo miro el resultado del acto, los presumibles resultados, porque no sabemos la extensión de la “felicidad cubana”. Y a mí me cuesta evaluar la extensión de los gestos políticos de los actores fundamentales en el tablado de las naciones, al menos del lado de la democracia, los actores de las dictaduras, y sus dictadores, son antológicas figuras del desprecio. Ante nosotros hay un pueblo que sufre, y no ha tenido justicia, no conoce incluso qué es esa justicia, cuál puede ser su particular justicia, y si existe o existirá, al menos.


Y en el otro lado, tenemos que vivir con lo ocurrido. Tenemos que superar el miedo. Tenemos que tener esperanzas. La felicidad no es una estación a la que se llega, es un viaje. Y se me antoja que el nuestro comienza.


Y hasta aquí quiero llegar hoy. No quiero avanzar más. No quiero agregar al agravio otras palabras de más agravio. Quiero detenerme, a voluntad propia, a dejar cursar el tiempo, esperar los eventos, reacomodar los impulsos. Yo y mi corazón, yo y mi conciencia, yo y mi destino.


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El caso Cuba: entre la justicia y la piedad

Por Daina Chaviano




http://blog.dainachaviano.com/2014/12/19/el-caso-cuba-entre-la-justicia-y-la-piedad/




No me gusta escribir sobre asuntos políticos. Tampoco acostumbro a hacer declaraciones de ese tipo en entrevistas, programas de TV o artículos de opinión. He hecho alguna excepción en mi cuenta de Twitter, donde agradecí al Presidente Obama por su cambio de política hacia Cuba –una opinión personal que fue luego repetida en medios de prensa–, pero ya se sabe que 140 caracteres apenas bastan para explicarse. Por eso quiero extenderme un poco ahora.


En los últimos días he leído y escuchado el arrebato internacional que ha provocado el discurso del Presidente Barack Obama. Las opiniones en contra han sido mucho más explícitas y extensas que las que se han expresado a favor. Supongo que dentro de estos dos bandos existen múltiples gradaciones. Las entiendo y respeto, incluso aquellas que no se acercan a las mías.


Quienes argumentan contra las medidas propuestas por el Presidente Obama han mencionado –y con toda razón– la carencia de derechos humanos en la isla, la represión contra los opositores, la falta de libertades civiles en Cuba. Como a cualquier ser humano que ama la libertad y la justicia, también me preocupa esta situación que no parece tener salida. Mientras el presidente norteamericano hablaba de aperturas, de entendimiento, de intercambios, de medidas encaminadas a mejorar el nivel de vida del cubano promedio, La Habana seguía exigiendo que eliminaran el “bloqueo” (como llaman al embargo allá), el único pretexto con que cuenta el gobierno cubano para justificar su desastrosa gestión económica. El discurso de La Habana no mencionó los cambios que ellos también tendrían que hacer para reciprocar las acciones del presidente norteamericano, pero no creo que debamos esperar por ellos.


Durante décadas el régimen cubano ha repetido las mismas excusas para tratar de explicar las penurias de su pueblo. Por experiencia personal sé que tales penurias no se deben a ningún enemigo exterior, ni embargo. “El azúcar no viene de Alaska”, dice por mí el personaje de una de mis novelas. Si el cubano no tiene a su alcance los alimentos que siempre se han dado bien en su tierra, la culpa no hay que buscarla en el extranjero.


La destrucción de la economía y de los recursos ecológicos de Cuba han sido causados por un grupúsculo que ha dirigido el país como si fuera una finca privada, siguiendo los caprichos de una sola persona que creía saberlo todo y terminó por destrozar el rostro geofísico y social de una nación. No tengo esperanzas de que esa teocracia cambie. El embargo que ya dura más de medio siglo no ha logrado conmover en lo más mínimo a los responsables de este caos. Todo lo contrario, el aislamiento les ha servido para multiplicar las justificaciones de ese fracaso.


Por otro lado, sería para reírse (si no fuera tan trágico) escuchar a los dirigentes de la isla decir “hemos ganado”, y luego ser secundados por quienes, viviendo fuera de ella, también repiten con furia “han ganado”. ¿De qué están hablando? ¿Qué país gana algo por que le devuelvan a tres sabandijas que conspiraron para matar a seres humanos? A veces pienso que algunas personas se comportan como adolescentes inflados de testosterona. Esto no es un juego. Aquí no hay ganadores ni perdedores. Y si insisten en hablar bajo esos términos, debo decirles que solo hay un gran perdedor, el único al que todos parecen olvidar: el pueblo cubano, que vive arrastrándose en la miseria año tras año, sin una ventana que le permita ver una porción del universo donde habita el resto de su especie.


Hablar de vencedores o perdedores en este contexto revela una inmadurez supina. Es muestra de un infantilismo mental y emocional que me deja atónita, y que resulta especialmente perturbador cuando lo escucho en boca de quienes se dicen enemigos acérrimos del régimen cubano. No se dan cuenta de que están repitiendo el mismo patrón marcado por su contrario.


Personalmente estoy agotada de tanta fraseología acerca de triunfos y derrotas, de amenazas y enemigos en los que el pueblo cubano dejó de creer hace mucho tiempo. Les aseguro que aunque haya un millón de personas saltando al compás de ese sonsonete en medio de una plaza, mientras chillan consignas infantiloides, la mayoría de esas personas no se lo cree. Pero ahora resulta que esos mismos lemas que me atormentaron a lo largo de las tres décadas que viví en la isla, también se escuchan en el exilio, imitando el estilo de quienes están del otro lado. Al parecer no se dan cuenta de que repiten conceptos que no conducen a nada.


Por eso, si me dan a escoger entre el orgullo de quienes quieren “ganar” a toda costa y la piedad hacia mi pueblo, incluso si me dan a elegir entre algo mucho más difícil: la justicia contra los criminales que han asesinado a inocentes o la piedad hacia once millones de prisioneros que intentan sobrevivir dentro de una isla en medio del fuego cruzado, yo voto (al menos en este instante) por la piedad hacia esos once millones que aún están vivos.


Tengo que cerrar los ojos y respirar muy hondo cuando pienso en los muertos y en los que padecen, tengo que armarme de paciencia y serenidad, pero me niego a seguir apoyando el sacrificio de todo un pueblo en aras de una justicia humana que no creo que llegue. Ojalá no fuera así. Ojalá no tuviera que escoger. Pero es hora de que alguien se atreva a decirlo: la justicia no siempre llega. Los culpables no siempre son castigados. Los buenos y los nobles no siempre terminan viviendo felices para siempre. Al parecer, quienes no se han ocupado por comprender los mecanismos de la fantasía y los cuentos de hadas han terminado por creer en ellos.


No podemos esperar que pasen otros cincuenta años para comenzar a enviar grandes cantidades de recursos materiales a ese pueblo, para permitir que compañías norteamericanas mejoren las comunicaciones de los cubanos encerrados y aislados, para que alguien pueda enseñarles a abrir y desarrollar nuevos negocios, para que existan nuevas vías de acceso a las medicinas y los alimentos que tanto necesitan… Once millones de personas no pueden seguir languideciendo por culpa de la tozudez de un régimen que, en definitiva, no ha cambiado en medio siglo y no lo hará nunca, a menos que las leyes biológicas u otras circunstancias les obliguen a ello.


No se puede esperar ad infinitum por una justicia que obviamente no ocurrirá. Algunos clamarán que Dios no puede permitir eso. Para quienes son creyentes (y me cuento entre ellos) debo recordarles que Dios no es justo, sino simplemente sabio, y que cada ser humano tiene libre albedrío y construye su propio karma, incluso el post-mortem. Es muy posible que gran parte de lo que llamamos justicia divina se produzca después de la muerte, en un reino que no es de este mundo. Pero es preferible mantener este debate en la dimensión de lo terrenal. Sospecho que, en el caso de Cuba, lo más probable es que esa justicia solo quede en el colofón de la Historia que finalmente terminará condenando para toda la eternidad a quienes lo merecen.


Por esa razón no creo que debamos ser nosotros, los que vivimos fuera de la isla, quienes aboguemos por mantener a todo un pueblo arrastrando su agonía. Si podemos insuflarle un poco de oxígeno para que recupere fuerzas y logre ponerse de pie, si podemos enviar a los cubanos los recursos que les faltan para que puedan alcanzar con ellos lo que todos anhelamos, creo que habrá valido la pena tragarse un poco el orgullo y atesorar para el futuro el dolor que todos compartimos por nuestros muertos.


Este cambio de política hacia Cuba no significa el fin de la lucha por la democracia en la isla. Puede ser un nuevo comienzo y una mejor oportunidad para darles recursos a quienes luchan por ella. Como dijo cierto sabio: Dios escribe recto con renglones torcidos.


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jueves, 18 de diciembre de 2014

A los Corderos:

Traducción (a lo cubano) de la alocución del dictador totalitario Raúl Castro








Desde mi sucesión como dictador en jefe del régimen totalitario neo feudal, he reiterado en múltiples ocasiones, mi disposición a sostener con el gobierno de los E.U. un diálogo respetuoso, basado en la igualdad soberana, para tratar los más diversos temas en forma recíproca, sin menoscabo de la represión y el absoluto sometimiento de nuestro pueblo.

Esta es una posición que fue expresada al gobierno de los E.U. de forma pública y privada por el ex dictador en jefe en diferentes momentos de nuestra larga tiranía, con el planteamiento de discutir y resolver las diferencias mediante negociaciones, renunciando solamente a algunos de  nuestros principios.




El sometido pueblo cubano ha tenido que afrontar grandes peligros, represiones y asumidos inmensos sacrificios, a sabiendas que jamás nos será fiel en nuestros intentos de mantenernos en el poder por medio de la fuerza y la injusticia social. Estrechamente vigilados en estos 56 años de dictadura totalitaria, hemos sido totalmente desleales con muchos de los que cayeron creyendo defender principios justos, desde el inicio de nuestras guerras de independencia en 1868.
Ahora llevamos adelante, pese a nuestra ineficiencia, el vano intento de actualizar un modelo económico incapaz de construir el socialismo que tanto hemos prometido.


Resultado de un diálogo al más “alto nivel”, que incluyó una conversación telefónica con el Presidente Barack Obama, hemos podido alcanzar soluciones en algunos temas.
Como prometió el ex dictador en jefe, en junio del 2001, cuando dijo: ¡Volverán!, arribaron a Cuba nuestros espías.


La enorme alegría de sus familiares y de una parte de nuestros seguidores se hace extensible entre los cientos de comités y grupos izquierdistas de solidaridad totalitaria; los gobiernos, parlamentos, organizaciones, instituciones y personalidades que durante 16 años reclamaron e hicieron denodados esfuerzos propagandísticos. A todos ellos expresamos la más profunda gratitud y compromiso.
Esta decisión del Presidente Barack Obama, merece respeto y reconocimiento de nuestro régimen.


Quiero reconocer y agradecer el apoyo del Vaticano, y especialmente, del Papa Francisco, al mejoramiento de las relaciones entre una dictadura totalitaria y el gobierno de los Estados Unidos. Igualmente, al gobierno de Canadá por las facilidades creadas para la realización del diálogo “de alto nivel” entre un país y un régimen.
A su vez, decidí excarcelar y enviar a Estados Unidos a un espía de origen cubano que estuvo al servicio de esa nación.


Por otra parte, basados en “razones humanitarias” hoy también fue devuelto a su país el ciudadano norteamericano Alan Gross.
De manera unilateral, como “acostumbramos” y en estricto apego al ordeno y mando ilegal de ambos dictadores, han recibido “beneficios” penales los reclusos correspondientes, incluida la excarcelación de personas sobre las que el Gobierno de los E.U. había mostrado interés.


Igualmente, hemos acordado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas.
Esto no quiere decir que hayamos renunciado a ningún principio. El embargo económico, comercial y financiero que provocamos, haciendo sufrir de esta forma a todo el pueblo cubano va a cesar.


Aunque las medidas del embargo han sido han sido sancionadas como Ley en los E.U., el Presidente de los E.U. puede modificar su aplicación en uso de sus facultades ejecutivas.
Proponemos al Gobierno de los E.U. adoptar medidas “mutuas” para mejorar el clima bilateral y avanzar hacia la normalización de los vínculos entre nuestra dictadura y el gobierno de los Estados Unidos de América, aunque no tengan basamento en los principios del Derecho Internacional y la Carta de las Naciones Unidas.


Nuestro régimen dictatorial, totalitario y neo feudal reitera su disposición a “sostener cooperación” en los organismos multilaterales, como la Organización de las Naciones Unidas.

Al reconocer que tenemos profundas diferencias, fundamentalmente en materia de soberanía, democracia, derechos humanos y política exterior, reafirmo nuestra “voluntad” de dialogar sobre todos esos temas.

Exhorto al Gobierno de los Estados Unidos a remover los obstáculos que impiden o restringen los vínculos entre una tiranía, las familias y los ciudadanos de ambos países, en particular los relativos a los viajes, el correo postal directo y las telecomunicaciones.

Los progresos alcanzados en los intercambios sostenidos demuestran que es posible encontrar solución a algunos problemas,

Como hemos repetido, debemos aprender el arte de convivir, de forma incivilizada, con “nuestras diferencias”.

Sobre estos importantes temas volveremos a hablar más adelante.
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martes, 16 de diciembre de 2014

El FRACKING


Es un método alternativo que acaba con los  abusivos precios impuestos por las petro-monarquías y las dictaduras totalitarias exportadoras del oro negro
Respuesta a un artículo de la Redacción Internacional del diario “Abuelita”, órgano oficial del régimen dictatorial, totalitario y neofeudal de los hermanos Raúl y Fidel Castro Ruz
http://www.granma.cu/mundo/2014-12-12/el-fracking-arma-para-crear-una-guerra-de-precios-petroleros
“La implementación de este sistema de perforación es utilizado co­mo arma del capitalismo para generar esta guerra de precios que se vive a nivel mundial”, apuntó Del Pino.

Eulogio del Pino, ingeniero geofísico, graduado en la Universidad Central de Venezuela (UCV) en el año 1979, con maestría en Exploración en la Universidad de Stanford (E.U.) en 1985
La perforación horizontal (junto con la perforación vertical tradicional) permite la inyección de fluidos de fracturación altamente presurizado en la zona de esquisto. Esto crea nuevos canales dentro de la roca de la que el gas natural se extrae a tasas más altas que las tradicionales. Este proceso de perforación puede tardar hasta un mes, mientras que los equipos de perforación ahondan más de un kilómetro y medio en la superficie de la Tierra. Después de lo cual, el pozo está entubado con cemento para asegurar la protección de las aguas subterráneas.
Que poco convincente son las palabras de éste personaje del totalitarismo








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