domingo, 8 de junio de 2014

La Bahía de La Habana

¿Saneamiento sin pausa?


Respuesta a un artículo publicado, por Orfilio Peláez en el órgano oficial del comité central del partido de los hermanos dictadores Fidel y Raúl Castro Ruz






La Bahía de la Habana tiene un área aproximada de 5,2 kilómetros cuadrados y nueve metros de profundidad media. En su canal de entrada la profundidad es de 22 metros, limitada por el tubo del túnel que descansa en su lecho.


Después de 16 años, de intenso bregar, todavía es alta la presencia de desechos sólidos y otros contaminantes en la rada habanera.


La Bahía de La Habana, hasta el presente, siempre ha sido la principal puerta de intercambio comercial del exterior con Cuba.


La desidia del régimen dictatorial, totalitario y neo feudal de los hermanos dictadores, permitió durante 39 años que el tránsito de barcos y el efecto combinado del progresivo aumento del número de núcleos poblacionales (sin la debida planificación)  y prácticamente las mismas fábricas e industrias heredadas del “sistema capitalista” asentadas en sus alrededores, unido al colapso del sistema de alcantarillado, condujeron al total descalabro de la rada capitalina.




Durante 39 años el sistema de alcantarillado de la ciudad (construido en 1915) jamás fue reparado. La indiferencia de las supuestas autoridades ante el lavado de las bodegas de la infinidad de barcos en la bahía fue el peor de los males. Llegó el momento que hasta las rocas del malecón habanero se encontraron cubiertas de petróleo. El mal llegó hasta las playas del este de La Habana.


Así, a finales de la década de los 80 del pasado siglo llegó a convertirse en una de las más contaminadas de la región del Caribe, al punto que casi desapareció todo vestigio de vida animal en sus turbias aguas.


El 15 de junio de 1998, ante la inminente llegada de cruceros turísticos de gran porte, el desgobierno creó un grupo de trabajo para el saneamiento, conservación y desarrollo de la Bahía de La Habana (GTE-BH). A partir del año 1993 habían comenzado a llegar cruceros turísticos, los cuales se quejaron del estado putrefacto de las aguas y varias de las compañías desistieron de visitar la ciudad.


Tras 16 años de trabajo (con varias interrupciones por falta de fondos de las ONG que acompañaban dichas tareas) aun la contaminación rebasa el 30%.


No se puede negar que ya se nota el regreso de la fauna marina y la reaparición de aves que por mucho tiempo se negaron a vivir en aquellas condiciones. Muchos murieron en el intento y otros no lograron reproducirse.


Todo lo hecho hasta el momento, se debía haber realizado mucho antes. Por favor no le echen la culpa al imperialismo. El saneamiento de los ríos Luyanó, Martín Pérez, y Arroyo Tadeo debía haberse realizado tan pronto como se detectó que aquellas vía fluviales solo conducían residuales sólidos y líquidos de origen industrial y doméstico.


Señores del grupo del, no es con trabajo voluntario que se resuelven los problemas de gran magnitud. El trabajo voluntario, probado está, que es una pérdida de tiempo y esfuerzo. De esa manera tardarán otros 18 años en completar el saneamiento de la bahía.


Si se hubiesen tomado las medidas pertinentes mucho antes, ahora no fuese preciso “notables inversiones” resolver de forma definitiva las principales causas.




Señores de la GTE-BH la principal causa es el desgobierno que mantiene en afrentas y oprobio sumido al pueblo de Cuba. Si hubieran gobernado, nada de esto hubiese ocurrido.


No es un sueño alcanzar la meta. El sueño es seguir arando en el mar con bueyes viejos.


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