viernes, 6 de julio de 2012

El Euro y el desastre


Comentarios sobre un artículo de Paul Krugman, premio Nobel de economía, aparecido en, Bitácora de Uruguay



Desde que Grecia cayó en picada hemos escuchado muchas cosas. Algunas ciertas. Otras no tanto.En la política económica griega, irlandesa, portuguesa, española e italiana existen fallos importantes, pero no son los que han causado la crisis que está desgarrando a Europa.

Los orígenes del desastre no se encuentra al norte, como dice Krugman, sino al sur, donde los países exportadores de petróleo especulan (a su antojo) con los precios.





No es que sea falso que los políticos europeos hayan creado un sistema monetario defectuoso. Así como que tampoco es totalmente cierto que se encuentre abocado a morir.

Las lecciones de moral, a la que se refiere Krugman, agravan el problema puesto que nada tienen que ver en el análisis. Lo que es definitivamente cierto es que la solución no se encuentra en las manos de políticos pusilánimes que dedican su tiempo a disminuir el nivel de vida de los pueblos europeos.

Es cierto que en los países, antes mencionados, abunda la corrupción y la evasión fiscal. Muchos de estos gobiernos han vivido (hasta ahora) por encima de sus posibilidades. Ahora bien, la productividad laboral de estos países puede ser baja de acuerdo con los niveles de otros países europeos. Y como bien dice Krugman, podemos hacer una comparación con un Estado de la Unión Yanqui, Mississipi, que es más o menos igual (al de los europeos en cuestión) en relación a otros de la misma unión norteamericana. ¡Y no pasa nada!

Los pueblos de los países europeos mencionados no son vagos; por el contrario, trabajan más horas que el resto. Eso sí, el nivel de vida no es que sea desenfrenado, sino que se encuentra muy por encima de las posibilidades reales de un mundo que paga el barril de petróleo por encima de los 80 dólares.

Esta, y no otra, es la respuesta a la pregunta del por que se han metido en tantos problemas.

Hace 15 años (1998) el precio del barril de petróleo se cotizaba en 7 dólares. No es que en aquellos años, los países mencionados fueran el paraíso, pero tampoco se encontraban en crisis. El desempleo se mantenía en márgenes aceptables, cubiertos por el fondo destinado a aquellos que no tenían trabajo y que les permitía vivir decentemente. Fue por esta época que muchos de ellos se incorporaron al euro.

Al mismo tiempo comenzó la escalada de los precios del petróleo.

Por supuesto, la gente hacía sus planes sin pensar lo que sucedería al aumentar desaforadamente los precios del petróleo, como sucedió. La gente invertía. Se concedían créditos por 10, 20 y hasta 30 años. De inicio, la economía se aceleró. En el año 2003 los precios del barril andaban por los 23 dólares y se comenzaba a notar la inflación. Los países mencionados despilfarraban mucho, a la vez que perdían competitividad.

En el año 2008 el barril de petróleo llegó a un precio prohibitivo: 148 dólares. ¡Podía estallar cualquier cosa! Y las deficiencias del sistema monetario del euro se hicieron evidentes.

Comparar el sistema de los Estados Unidos con el europeo no es válido. Principalmente porque es una verdadera unión de estados y no una amalgama gobiernos que demoran demasiado en ponerse de acuerdo hasta para lo más sencillo.

Desde el momento en que no es una verdadera unión, es que se da el caso de que el gobierno central fuerte (Alemania) se resiste a proporcionar rescates automáticos a los estados que se meten en problemas. Claro está, es que se tratan como países independientes y no como unión de estados.

Krugman pone una serie de ejemplos norteamericanos, que son válidos para los USA, pero imposibles para la UE.

No concuerdo con Krugman en que el problema consista principalmente en la arrogancia de las autoridades europeas. ¿A quienes se refiere? ¿A los que se reúnen en Bruselas o a los mandatarios de los países europeos?

En lo que estoy totalmente de acuerdo con Krugman es en que una moneda única no puede funcionar sin un gobierno único.

Como único se salva Europa sería si los pusilánimes gobernantes de hoy interiorizan que tienen que cambiar el objetivo. No es gravando a sus pueblos como solucionarán los problemas. No es gastando más, ni alcanzando una inflación más elevada.

Solo combatiendo los precios irracionales del barril de petróleo se salvará el EURO.

¡Basta ya de referirse a “los mercados”!

Los mercados tienen  nombre propio:

Países especuladores, exportadores de petróleo

http://manchiviri.blogspot.pt/2012/10/el-precio-del-petroleo-y-el-hambre.html









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