lunes, 29 de agosto de 2011

La Batalla de Cangamba (primera parte)

Un análisis del trabajo realizado por Jorge Martín Blandino
Agosto de 1983

La Victoria electoral republicana en los EE.UU. había mejorado la situación para el gobierno surafricano. Washington y Pretoria habían acordado que no ondearía sobre Windhoek ninguna bandera roja.







A partir del mes de febrero de 1983, la UNITA comenzó a cercar la población de Cangamba, que se encontraba defendida por combatientes cubano - angolanos.


En aquellos siete días, comprendidos entre el 2 y el 9 de agosto de 1983, los combatientes de Cangamba se enfrentaron, en solitario, contra un enemigo varias veces superior en número y armamento. ¿Cómo no se previó esto con antelación?

Martín Blandino cita a un combatiente, llamado Fuentes. Según Fuentes: “Llegamos al extremo del pueblo, donde había entrado un grupo de kwachas…” Blandino, no se documenta y define la palabra Kwacha como diablo, cuando en el dialecto Umbundo su significado es “nuevo amanecer”, aunque los soldados de las FAPLA y los cubanos la utilizaran de forma peyorativa para designar a los combatientes de las FALA.

Cangamba es un pequeño poblado del sudeste angolano que constituye, dentro de la división político - administrativa de la RPA, un municipio de la provincia de Moxico, importante nudo de vías que unen a las poblaciones de Cuito Cuanavale, Cangombe, Muie, Sesse y Lumbala N'Guimbo con Luena, la capital provincial y el pueblo de Cassamba. Ver el mapa.



Situada en los 13 grados 43 minutos de latitud sur y los 19 grados 53 minutos de longitud este, Cangamba se encontraba a mas de 200 Km de las principales fuerzas FAPLA así como del más cercano contingente de tropas cubanas que defendían la línea, imaginaria, Mosamedes-Menongue (Serpa Pinto). Los aeródromos más cercanos eran al suroeste de Cangamba, Menongue, distante en 255 Km y Lubango 680 Km. Huambo a 455 Km, por el noroeste y Luena a 210 Km al norte.



sábado, 20 de agosto de 2011

Charles Wright Mills y Fidel Castro

En 1960, Charles Wright Mills (sociólogo norteamericano 1916-1962) publicó un libro titulado “Listen, Yankee”.

Pretendía ser una advertencia al gobierno de su país (los Estados Unidos de Yanquiland), considerando que la incomprensión (hacia la victoria popular de 1959 en Cuba), en que incurrían, sería un error histórico.

Mills, que murió a la temprana edad de 46 años, conversó en 1960 (durante tres días) con el auto-proclamado “Primer Ministro” Fidel Castro y varios días más con el entonces delegado del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA= gobierno de facto) en la provincia de Oriente, Rene Vallejo.



A Mr. Mills no le alcanzó el tiempo de vida para constatar la gran estafa en que se convertiría aquel personaje quijotesco llamado Fidel Castro.

Rene Vallejo
En 1962 se apoderaría del poder absoluto y cinco años más tarde, los cubanos seríamos totalmente dependientes de una de las más crueles dictaduras que hayan existido sobre la faz del planeta.

Por suerte, el sistema dictatorial de los hermanos Castro Ruz solo ha sido un accidente aislado del cual se han valido políticos y personajes de tendencias neo feudales para sacar provecho personal en Asia, África y sobretodo en Iberoamérica.

Mr. Mills formulaba la recomendación en ocho cartas, sobre lo que había apreciado a solo año y medio de la victoria popular de enero de 1959.
Una de las proclamas de las que se hacía eco Mr. Mills sería aquella de que (refiriéndose al “revolucionario cubano”) “nosotros somos parte de América Latina, no de Norte América”.
Dejando bien claro que aquella “revolución” (“tan verde como las palmas”), no quería tener nada que ver con el vecino del norte.

No sé si sería Mr. Mills o la contraparte. El caso es que si fueran verdad las argumentaciones recogidas, estuvieran tergiversando la historia.
La historia de Cuba es común a la historia de toda la América nuestra, incluyendo a los vecinos del norte (yanquilandia y Canadá).

Es totalmente falso que Iberoamérica creciera más rápido que los vecinos señalados. Peor aun, decir que para esa fecha (o para ninguna otra) estuvieran cansados de las corporaciones.
Tal vez quisieran decir, en todo caso, que imperaba la necesidad de cambiar un tanto la forma en que operaban dichas corporaciones y frenar (dentro de lo posible) el arbitraje que ejercían los sucesivos gobiernos yanquis sobre la política cubana y por extensión del resto de los países del hemisferio.

Mr. Mills escuchó (pacientemente) bravuconadas tales como: “el gobierno norteamericano apoyó a Batista hasta el último minuto de su régimen gangsteril”.
Mejor aun: “El Caribe no es ya un lago norteamericano”.
¡Pobre Mr. Mills!

Si el gobierno de los Estados Unidos hubiera apoyado a Batista, jamás hubiera ocurrido la victoria popular de enero de 1959.
Lo peor es que el Mar Caribe continúa siendo el Mediterráneo americano, pero el de todos.

Lo único que se acabó en Cuba resultó ser la democracia y el mercado libre. De país de inmigrantes pasó a ser una suerte de colonia de la difunta Unión Soviética.
Cuba, emisora de emigrantes hacia todas partes del mundo.

Mr. Mills no estaba totalmente equivocado cuando en su introducción advierte: “La voz de Cuba hoy es la voz de la euforia revolucionaria…” “…son las razones de todo el mundo hambreado.”
¡Y llevaba razón!

El error no está en la euforia. No es mentira lo del “mundo hambreado”.
El error consiste en como utilizar la euforia para trabajar, de forma tal que ese “mundo” deje de estar hambreado y no se convierta en un mundo hiper-hambreado.

Mr. Mills no se equivocó cuando dice que los victoriosos de enero de 1959 afirmaban que no podía existir un verdadero entendimiento con el gobierno de los Estados Unidos mientras que las corporaciones yanquis fueran las dueñas de las riquezas del resto de las AMÉRICAS y se mantuvieran las políticas injerencistas.
Hasta aquí no era ideología.

El problema ideológico surge de la forma en que Fidel Castro intentó “resolver” el problema.
Los cubanos no éramos comunistas, pero estábamos dispuestos a defender la victoria popular de enero de 1959.

Dicho esto, debo aclarar que hace 51 años quedó bien definido que Fidel Castro no quería una verdadera democracia, aun cuando considerase que en los Estados Unidos no se aplicara el concepto.
Fidel Castro no quería una sociedad libre. Consideraba que ese sistema político no había funcionado en Cuba.

Esta afirmación: … “Nosotros probamos esa forma de sistema político en Cuba. Quizás funcione con ustedes, pero con nosotros, no”, deja a las claras un cambio de ideología.

No sé si los sucesivos gobiernos norteamericanos tomaron en cuenta las recomendaciones de Mr. Mills. No obstante, estoy convencido de que los hechos les hicieron ver la forma de actuar cada vez que han surgido conflictos en los países hambreados de todas partes del mundo.
No pretendo decir que les hayan dado solución.

Hoy Cuba forma parte de esos países hambreados y aunque no sea de los peores, el desgobierno se empeña (con sus políticas económicas descabelladas) en aproximarse más a los casos de Somalia y Haití.

Han transcurrido 51 años desde que Mr. Mills formuló tan preclaras recomendaciones.
Han pasado once inquilinos por la Casa Blanca.

En Cuba continúan dictando órdenes los hermanos Castro Ruz.

¡Valiente democracia!

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Totalitarismo en Cuba: la farsa continúa

“Rebelión contra las oligarquías y contra dogmas revolucionarios”.
De esta forma sintetizaba Ernesto Guevara de la Serna, lo ocurrido en Cuba el 26 de julio de 1953.


Definición de la palabra oligarquía según el diccionario de la Real Academia de la lengua española:

1. f. Gobierno de pocos.

2. f. Forma de gobierno en la cual el poder supremo es ejercido por un reducido grupo de personas que pertenecen a una misma clase social.

3. f. Conjunto de algunos poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios dependan de su arbitrio.
Se imponen unas preguntas:

¿Es, o no es cierto, que desde 1959 gobierna en Cuba un mismo reducido grupo de personas que ejercen el poder supremo?
¿Es, o no es cierto, que estas personas pertenecen a una misma clase social de funcionarios intelectualoides?
¿Es, o no es cierto, que a partir de principios de la década de los años 90 esta clase social de funcionarios intelectualoides se han transformado en poderosos negociantes que se aúnan para que todos los negocios del país dependan de su arbitrio?

Esta farsa es la que ha marcado el discurso de los principales funcionarios del régimen durante más de 50 años.
Es esta farsa la que guía los presuntos cambios que, en cámara lenta, se implementan como derivación de un VI Congreso perdido en el tiempo.
El carácter “socialista” y “anti-imperialista” no es otra cosa que un slogan pasado de moda.

Las críticas, por parte del grupúsculo gobernante, contra la indisciplina social (creada por ellos mismos), la deficiente contabilidad (creada por ellos mismos), el despilfarro de los recursos naturales (creado por ellos mismos) y las actitudes burocráticas generadoras de rutina (auspiciada por ellos mismos), creadores de indolencia, esquematismo, procedimientos abusivos (por absurdos), son la muestra fehaciente del fracaso político y económico del sistema.
 
Eso no lo digo yo. Lo ha dicho José Ramón Machado Ventura en su discurso, durante la conmemoración del 58 aniversario del fracasado asalto al cuartel Moncada.

En lo único que “engarza” lo anteriormente señalado, con la Alianza Bolivariana es en sus intenciones de clonar un sistema fracasado, apoyados por lo más retrógrado de las ideas neo feudales del hemisferio.

Al pueblo jamás le han hablado claro machadito (alias “que bruto eres”)*. Si no están improvisando, ni poniendo parches, es porque ya el grano es tan grande que con eso no basta.

Basta ya de buscar soluciones, que en eso se han pasado 50 años.
Los viejos problemas, son tan viejos como años tienen entre pecho y espalda los que hasta el día de hoy se mantienen en el poder.
Hace mucho tiempo que los pies no los tienen puestos sobre la tierra cubana.
Quisiera poder decir lo mismo de los oídos, pero es que estos se dedican a escuchar detrás de cada puerta del cubano de a pie para intentar atajar cualquier iniciativa que intente despojarlos del poder absoluto que ejercen despiadadamente.
De rectificar nada. De mantenerse en el poder todo.
De eso se trata y punto. Y es en esa insensibilidad y oscurantismo donde se encuentra el arte macabro de realizar lo inimaginable: afianzarse al poder para mantener encadenados a los humildes.

Es por eso, y no por otra cosa, que la prensa extranjera no se hace eco de la frase de Fidel Castro citada por Machado Ventura. A decir verdad solo se habla de reformas y de críticas. No existe ningún compromiso para con el pueblo. La generación que atacó el Cuartel Moncada fenece totalmente fracasada. Los dogmas estalinistas son más fuertes que la voluntad de cambio, si en verdad la tuvieran.

La realidad que representa la casta de funcionarios del régimen dictatorial, totalitario y neo feudal de los hermanos Castro Ruz es solamente el desgano, la apatía, la prohibición velada, el desafecto y la inquina contra aquellos que consideran que ya es tiempo de cambio.

* Hace muchos años, Radio Bemba hizo circular esta descalificación (a José Ramón Machado Ventura) proveniente, nada menos, que de Fidel Castro.

Periodistas lacayos del Neo Feudalismo Totalitario

Un seudo-intelectual español llamado Pascual Serrano defiende (a capa y espada) la tiranía de los hermanos Castro Ruz.

Nos cuenta el Sr. Serrano que la aparición de algunos blogs, defensores de la cincuentenaria dictadura, supone una revolución dentro de la ibídem.
Pretende dar muchas razones.

Sr. Serrano, para Cuba solo existe una opción. ¡La libertad!

Los medios de comunicación del Estado Totalitario reprimen y amordazan. Los blogueros cubanos son la contraposición. Aquellos que defienden la dictadura no son otra cosa que, repetidoras del lenguaje oficialista de los des-gobernantes cuasi sempiternos.

Desde su cómoda posición de izquierdista de bolsillos llenos, el Sr. Serrano miente. Los blogueros defensores del sistema neo-feudal no necesitan “amigos” norteamericanos o europeos que le paguen sus portátiles y el alojamiento en Internet.
Utilizan los medios que pone el desgobierno a su disposición, en detrimento del bienestar del pueblo que sufre.
Desde cómodas oficinas se dedican a "emborronar cuartillas" sin temor a ser perseguidos y acosados por el sistema represivo de la dictadura.
Tienen garantizados los viajes al extranjero (como es el caso del tal Ubieta), con todos los gastos pagados por el des-gobierno y vacaciones garantizadas en los mejores hoteles.

Ya quisiéramos que los blogueros defensores del neo-feudalismo escribieran libremente y no al dictado del malicioso oficialismo dictatorial. Esos personajes intentan defender lo indefendible y no lo logran.
Más rápido se encuentra a un mentiroso que a un cojo.

Miente el Sr. Serrano cuando dice que los blogueros defensores del neo-feudalismo utilizan ordenadores anticuados.
Sr. Serrano, la Universidad de Ciencias Informáticas (nido de ratas totalitarias), de donde salen la mayor parte de sus defendidos, utilizan los medios más modernos.
Estos medios les son entregados “gratuitamente” por el Ministerio de Informática del régimen de oprobio y los paga el sufrido pueblo.

En Cuba, Sr. Serrano no hay nada gratuito. Le recuerdo que bajo la bota opresora de un sistema totalitario, es el pueblo el que paga los desmanes de la dictadura.
Es así (y no como usted pretende que le crean) que funcionan los blogueros defensores del neo-feudalismo.

Pascual Serrano, Enrique Ubieta y Harold Cárdenas son (por tan solo mencionar algunos) los mentirosos defensores de la mentira.
Los que prefieren ver al pueblo cubano en la miseria, antes que perder las prebendas que le otorga el sistema totalitario.

Mi más sentido pésame a todos los masca tuercas, chupa aceites y masca trapos, defensores del sistema involucionista neo-feudal de los hermanos dictadores.


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