martes, 4 de octubre de 2011

Cuba era un país mejor que hoy


Hace más de medio siglo los testaferros (cada vez más reducidos) del régimen dictatorial, totalitario y neo feudal de los hermanos dictadores Fidel y Raúl Castro Ruz hablan del sistema impuesto (a sangre y fuego) como el “paraíso terrenal”.

La propaganda política contra aquellos que disienten del régimen presenta la década de los años 50 como un período de crímenes, torturas y robo, en un intento de “demostrar” los logros y “conquistas” del totalitarismo en Cuba.

Los autoproclamados líderes de la dictadura (algunos se autotitulan “presidentes”) son tan extremistas que llegan a elogiar la economía “socialista” de Europa del este, como contribución al desarrollo económico del país, cuando sabemos perfectamente que entre la referida “economía” y el despilfarro de los hermanos Castro, han dejado a Cuba en una miseria solo comparable con los años finales del siglo XIX.

Para los testaferros, lo deseable sería restablecer el totalitarismo en Rusia y el antiguo campo socialista, sin que fueran necesarios más cambios en la vida política, la economía y la sociedad.

Para argumentar las “conquistas”, estos testaferros comparan los indicadores de salud y educación diciendo que son superiores a los de otros países de Iberoamérica y el Caribe, excluyendo aquellos indicadores que demuestran lo contrario. Lo peor es que ni en la educación ni en la salud han obtenido éxito alguno, por mucho que los compinches* de la FAO y la OMS les avalen.

La estadística manipulada por el régimen totalitario (avalada por la OMS y la FAO)  les “permite” inferir que bajo el sistema neo feudal el pueblo de Cuba ha tenido un notable progreso. Esas organizaciones deberían servir para denunciar la dolorosa situación por la que atraviesa el pueblo de Cuba, en lugar de presentar al régimen de los hermanos Castro Ruz como el “non plus ultra” de los redentores de los pobres de la tierra.

Los indicadores manipulados por el régimen totalitario no son sinónimo de desarrollo, sino de dependencia económica (antes de la URSS, ahora de Venezuela).

En la década de los 80 el régimen de los hermanos dictadores se convirtió en uno de los principales apoyos del narcotráfico internacional hacia Estados Unidos, con la consiguiente inyección de considerables sumas de dinero lavado en Angola. ¡Un despilfarro más!

Bajo la conducción de Aldo Santamaría Cuadrado y Guillermo García Frías (por solo mencionar dos) se traficaban grandes cantidades de estupefacientes através de Cuba. Nada que ver con el juego y la prostitución de los gángsteres norteamericanos de la década de los 50. Por cierto, la ciudad de Las Vegas, Nevada, tuvo su auge mucho después que La Habana, en lo que se refiere a los casinos.

La paradoja es que si los beneficios del juego y la prostitución de los mafiosos estadounidenses en Cuba en la década de los 50 no eran disfrutados por la población cubana, los beneficios del tráfico de drogas de los años 80 solo sirvieron para enviar a una muerte extranjera a miles de cubanos.

En la década de los 50 se construyeron en La Habana cuatro o cinco hoteles de lujo. En la década de los 90 se construyeron en toda Cuba entre 30 y 40, solo para el disfrute de extranjeros provenientes de Canadá, España, México y algunas cantidades de europeos de diferentes denominaciones. Ninguno de estos hoteles mejoró la canasta básica del cubano de a pie, ni aumentó las medicinas en las farmacias, ni mejoró las condiciones higiénico sanitarias de los hospitales cubanos.
La malversación de los fondos públicos es una constante en el régimen de los hermanos Castro Ruz.

* Compinches, porque son funcionarios provenientes de países cuyos sistemas políticos son de las mismas características. En otros casos por tratarse de funcionarios de ideas totalitarias.