lunes, 28 de junio de 2010

El Armagedon del Golfo Pérsico o del Estrecho de Ormuz (según Fidel Castro)


Los vaticinios catastrofistas se aproximan “aceleradamente”. Algo me recuerda al cuento popular italiano de la “gallina picoreta”.

Dice Fidel Castro que hoy está más tranquilo que hace 26 días. Al parecer la caída del cielo no es tan inminente como profetizaba un mes atrás.

La palabra Armagedón deriva del monte Megido (Har Megido en hebreo), el sitio donde ocurrió la famosa batalla del siglo XV (antes de Cristo), conocida como el fin del mundo.

En esta ocasión, Fidel Castro vaticina que el la bestia imperialista se reunirá en el Golfo Pérsico para luchar contra el fundamentalismo islámico, pero será derrotado por los “Guardianes de la Revolución”, y la economía del mundo occidental se derrumbará como castillo de naipes junto con el “falso” premio Nobel de la Paz.

El pronóstico fidelista es tan agobiante que tan pronto como antes de finalizar el campeonato mundial de balompié, ocurrirán los gravísimos acontecimientos.



Fidel Castro cita a una agencia internacional de noticias, que según él es conocida por su minuciosidad en los detalles de las informaciones que elabora (agencia de noticias Merh de Irán) para decir que el General Ali Fadavi, Comandante de la Armada iraní, advirtió que si Estados Unidos y sus aliados inspeccionan a los barcos iraníes, en aguas internacionales, recibirán una respuesta en el Golfo Pérsico y en el Estrecho de Ormuz.

Cualquier parecido con “la madre de todas las batallas” es solamente una coincidencia.

Al más puro estilo de Saddam Hussein (scuds), Ali Fadavi añadió que Irán cuenta con centenares de embarcaciones dotadas con lanzadera de misiles.

Fidel Castro no alberga la menor duda de que tan pronto las naves de guerra occidentales (por llamarlas de algún modo) ocupen sus puestos e inspeccionen (Fidel Castro dice “que intenten) el primer buque “mercante” (las comillas son mías) de ese país, se desatará una lluvia de proyectiles en una y otra dirección, dando inicio al Armagedón.



A estas alturas, a Fidel Castro no le importa (en lo absoluto) que el 100 % de sus compatriotas lo consideren totalmente senil. Dice que ha conversado con sus más allegados (tal vez con Atilio Borrón), los cuales no impugnan (por ser nobles, abnegados y cumplidores) en lo más mínimo sus reflexiones. Todo lo contrario, tragan en seco y no contrarían al decrépito ancianito, pero no le hacen ni gota de caso.

A Fidel Castro se le olvida que, al permitir la basificación de las unidades de cohetes estratégicos de la URSS en Cuba, fue el causante de la Crisis de Octubre y no solamente el pueblo de Cuba estuvo al borde de un ataque nuclear en 1962.

Siempre haciendo el papel de víctima, que no de victimario, insiste una vez más en que las fuerzas cubanas de intervención en Angola estuvieron a punto de ser atacadas con artefactos nucleares por parte del gobierno del apartheid surafricano.

Confunde los hechos (en los cuales no estuvo presente físicamente) y dice que las fuerzas surafricanas fueron desalojadas de Cuito Cuanavale, cuando la verdad histórica ha demostrado que se retiraron organizadamente, cumpliendo los puntos de acuerdo surgidos en las conversaciones cuatripartitas.

Afirma (sin pruebas) que el Pentágono suministró a África del Sur (en aquella época) 14 armas nucleares a través de Israel.

La historia ha demostrado que el 22 de Septiembre de 1979 un satélite Vela detectó pruebas atómicas con artefactos de baja potencia cerca de la isla Príncipe Eduardo, perteneciente a África del Sur, en el Océano Indico y todos los analistas de los principales países del mundo responsabilizaron con las mismas a los gobiernos de África del Sur e Israel.

Después de 1979 los científicos surafricanos le entregaron el proyecto de armamento atómico a los ingenieros de la ARMSCOR que se dedicaron a miniaturizarla y prepararla para ser usada como armamento en aeroplano o en misiles. http://www.fas.org/nuke/guide/rsa/nuke/ocp27.htm

Pongo en duda que los surafricanos estuvieran decididos a utilizar el arma nuclear, a no ser que se viera implicada la soberanía del territorio propio. No por defender el territorio de Namibia que hacía mucho tiempo que por derecho no les pertenecía. En aquellas circunstancias no era político utilizar el arma atómica. Dudo también de la capacidad de África del Sur para transportar una ojiva nuclear tan siquiera. http://manchiviri.blogspot.com/2007/02/influencia-del-armamento-nuclear.html

Si Fidel Castro dice, que no es profeta, ni adivino: ¿Qué rayos es lo que pretende? ¿Dónde está la lógica de su razonamiento?

Para aquellos que de una forma u otra, tuvimos la oportunidad de estudiar el arma atómica (en las academias soviéticas) sabíamos (y aun sabemos) de las dificultades que van aparejadas con la utilización del arma nuclear.
Muy poco se sabe de las consecuencias derivadas de una explosión nuclear y sus secuelas que pueden afectar no solo a los enemigos, sino también a los amigos.

Al final de su última profecía se dedica a enumerar los males que desencadenaría “su guerra nuclear anunciada” y se pregunta si Rusia y los Estados Unidos se abstendrían de utilizar el arma nuclear entre ambas naciones.

Fidel Castro culpa a la resolución de las Naciones Unidas como la causante de desatar el Armagedón.

No tengo dudas de que Fidel Castro está chocho, decrépito y padece una locura senil peligrosísima


domingo, 27 de junio de 2010

Frei Beto, el Arco del Triunfo y el Octavo Mandamiento


Lo que en nuestros días conocemos como socialismo, no es otra cosa que un totalitarismo neofeudal. De manera que decir, que estructuralmente, ese sistema, es más justo que el capitalismo, es un soberano disparate. Otra cosa sería decir que las ideas socialistas, teóricamente parezcan más justas.

El asunto es que durante casi un siglo, se realizó el intento de experimentar, en la práctica, esas ideas y la resultante nos ha llevado al convencimiento de que al desaparecer las libertades fundamentales, la economía de mercado (impulsora del desarrollo económico moderno) la producción involuciona.

Podemos culpar a Stalin de abandonar el “proyecto originario” de Lenin. No creo que León Bernstein lo hubiera hecho mejor. El meollo está en, como un sistema de partido único puede ser democrático. ¿Son acaso los proletarios los que detentan el poder en una dictadura llamada del proletariado? Mejor sería decir, Sr. Frei Beto, “la democracia de los funcionarios”. De esa forma no estaríamos incumpliendo el octavo mandamiento.

Menciona el proyecto originario, al que titula “de los soviets”. Sr, Beto: soviet, en ruso, quiere decir “consejo”. No se cual otra acepción le dará usted, sin mentir.

O sea, usted admite que al implantarse la “dictadura del proletariado”, lo que se instauró en la URSS, fue una continuación del régimen feudal zarista. En lo que no podemos coincidir es en el llamado “centralismo democrático”. En una dictadura esa condición no existe.

Los revisionistas chinos, desde principios de la década de los años 80 del pasado siglo, permitieron la entrada del capital de los antiguos opositores del régimen comunista. A lo mismo estaba abocado el régimen soviético. Cuando Gorbachov lo intentó, ya era demasiado tarde. La batalla económica se había perdido.

Los rusos, no conquistaron el espacio Sr. Beto. No falsee la historia. En todo caso salieron primeros, al espacio exterior terrestre, al costo de sumir en la miseria a las cuatro quintas partes de las 15 repúblicas “afiliadas” al sistema. Y digo afiliadas entre comillas, debido a que la mayoría de esas repúblicas fueron impuestas por la bota del ejército rojo. Ejército que había sido minado por el partido bolchevique. Todo lo demás, como el tan cacareado (por regímenes fascistas) “hombre nuevo” es puro cuento de caminos.


La tiranía de los hermanos Castro Ruz no es ninguna excepción. El pueblo de Cuba ha tenido la desgraciada suerte de verse (por la fuerza) sometido al único sistema totalitario neofeudal en la historia del mundo occidental. La diferencia entre lo ocurrido con las tiranías europeas, es precisamente, el aislamiento a que se ve sometida desde el punto de vista geográfico y a unos desgobernantes que prefieren dejar morir en la miseria al pueblo, para ellos morir “con las botas puestas”. Eso es lo que ha representado para el pueblo cubano la caída del muro de Berlín y el desmerengamiento de la Unión Soviética.

El régimen de los hermanos Castro Ruz ha demostrado en los últimos años lo “adelantado” que está en lo tocante a la justicia social. No se esfuerce en traer a colación las estadísticas de la ONU, que solo sirven para y por los intereses de un grupo de representantes de países neofeudalistas a nivel de la organización internacional.

Oficialmente nunca ha sido negada la libertad individual de los ciudadanos cubanos, ni aun cuando representase una amenaza a la seguridad del régimen impuesto o, a sus nefastas prácticas económicas, controladas todas por el desgobierno totalitario. Extra-oficialmente, todas han sido negadas, incluyendo las fases de sectarismo.


Oficialmente nunca fueron prohibidas las denominaciones religiosas, pero extra-oficialmente fueron perseguidas con saña. Los templos no fueron cerrados, pero los sacerdotes fueron expulsados convenientemente y los creyentes excluidos de los centros de enseñanza y de trabajo.

Ya en plena decadencia del régimen de los hermanos Castro Ruz, se efectuó la visita del Papa Juan Pablo II. Muchos principios, que en su momento fueran irrecusables, habían cambiado.

El régimen totalitario se muestra incapaz de conjugar libertad y neofeudalismo. Es una contradicción insuperable. En mi país no existe democracia. Los hermanos dictadores jamás permitirán la flexibilización del mono-partidismo, ni rotación en el poder mientras vivan. Las críticas al régimen continuarán siendo manifestaciones contrarrevolucionarias.

Mientras tanto, el modelo económico continuará explotando a la población, culpándola de todos los errores (cuando el régimen se vea incapaz de culpar al imperialismo) y los bienes serán, cada día, más escasos.
El nuevo feudalismo y la libertad, son antagónicos entre sí, de modo que el ser humano se ve privado de ese moderno derecho fundamental, restringido hasta para la casta de funcionarios.

El principio “a cada uno según sus necesidades, de cada uno según sus posibilidades”, es adulterado por Frei Beto.

El principio marxista reza de la siguiente forma:
En la fase socialista, “de cada cual según su capacidad y a cada cual según su trabajo”.

Al alcanzarse el comunismo: “de cada cual según su trabajo y a cada cual según sus necesidades”.

El primero de estos principios jamás se ha cumplido en Cuba, bajo la tiranía de los hermanos Castro Ruz.

De manera que, según lo que dice Frei Beto, el pueblo cubano no puede estar realizado y mucho menos feliz.

lunes, 21 de junio de 2010

Otra profecía de Fidel Castro y mucha mala intención


¿Qué pretende Fidel Castro, al decir que ni Obama, ni el presidente de Corea del Sur han podido explicar lo ocurrido al caza submarino Cheonan?

¿Por que acusa a los Estados Unidos de haber participado en el hundimiento? ¿Dónde están las pruebas Fidel Castro?

¿Que pretende Fidel Castro al mezclar los sucesos de Corea y los del medio oriente? ¿Por qué asevera (sin pruebas) que los Estados Unidos crearon el poder nuclear de Israel? ¿Acaso Fidel Castro es el único dueño de la verdad?

¿Qué pretende Fidel Castro defendiendo la según él “indoblegable” resistencia de Irán? ¿Será que, para Fidel Castro, el fundamentalismo islámico es una “tradición religiosa?

El Nostradamus tropical profetiza que Irán no se plegará.

No contento con su profecía, culpa al campeonato mundial del football, de ser el culpable de arrebatarle (a los habitantes del mundo) todas las horas libres de su tiempo.

Barrabasada tras otra, Fidel Castro se considera, a sí mismo, el único ser humano capaz de tener tiempo (no tiene otra cosa que hacer) para seguir las incidencias del mundial y a la vez conocer todas las noticias que la televisión, la radio y la prensa escrita divulgan. Las noticias de Internet no le interesan. Se encuentran (debido a su avanzada edad) más allá de sus posibilidades intelectuales.

Si nos dejamos guiar por Fidel Castro, llegaremos a la conclusión de que es el único “político” del mundo, que “no tiene” asesores que le hagan llegar las informaciones. A Fidel Castro le molesta la modernidad. Le incomodan los teléfonos celulares. Para Fidel Castro, son portadores de efectos nocivos a la salud humana. No obstante, es capaz de reconocer la malsana envidia, que siente, al no haber disfrutado de esos “equipitos” en sus años mozos.

Fidel Castro, cuando le conviene, tiene una memoria muy corta. Hasta hace muy poco tiempo se negó a firmar el tratado de no proliferación nuclear. Ahora que no tiene el respaldo de la extinta URSS y ha “desistido” de su termonuclear de Juragüa, acusa (digo nuevamente) sin pruebas, a Israel, de poseer el arma atómica.

Se refiere a “los pobrecitos iraníes” que solamente están enriqueciendo el uranio hasta el 20%. ¿Por qué los van a sancionar?

Pero es que el fundamentalismo islámico es tan malo, o peor que el fascismo. Ahora el gobierno islámico de Irán ha decidido apoyar, a los terroristas de Hamas, mediante la protección militar a las llamadas “flotillas de la libertad”.

Hay muchos cómplices. Entre ellos, el gobierno turco, que ha prestado su territorio para la salida de los barcos. También pudiera ser acusado el gobierno irlandés, de haber hecho otro tanto.

Y no quiero justificar, con esto, el bloqueo de la franja de Gaza, que considero tan salvaje (desde un punto de vista económico) como el bloquebargo al desgobierno de los hermanos Castro Ruz.

El asunto es que nadie quiere respetar las decisiones de las Naciones Unidas y el organismo internacional se muestra incapaz de sancionar y los gobiernos que hacen caso omiso de sus resoluciones.

Fidel Castro profetiza que Israel destruirá las instalaciones donde Irán enriquece el uranio que produce.

El gran culpable: El Imperio estadounidense y no los fundamentalistas que intentan dominar al mundo, a petróleo, sangre y fuego, con sus lunáticas creencias, que afectan hoy en día a gran parte de la humanidad.


domingo, 20 de junio de 2010

¿Qué pasa con la zafra azucarera de Cuba?



El clima en Cuba no ha variado mucho en los últimos 50 años. Resulta verdaderamente imposible culpar al clima o a las carencias materiales del deterioro progresivo de la que otrora fuera el motor impulsor de nuestra economía.

Solo la ineficiencia de un desgobierno despilfarrador de los recursos nacionales puede ser culpada de tamaña alevosía. Los hermanos Castro Ruz han puesto punto y final a la única industria con que contaba nuestro país.

No es un problema de vicio, de hacer estimaciones productivas que contradigan las adversidades del clima.

Desde 1959, las zafras han tropezado con un desgobierno que pretendía “humanizar” una industria basada en el trabajo esclavo. De esa forma comenzaron a crear salarios “decentes” para los obreros agrícolas que participaban en dichas actividades. Por otra parte, crearon puestos de trabajo “ficticios” para el 25% de la población que sufría los estragos del “tiempo muerto” entre zafra y zafra.

Esto trajo como resultado, que al cabo de dos años, en Cuba no hubiera brazos para cortar la caña y de repente, obreros que jamás en su vida se habían dedicado a tan miserable trabajo, de la noche a la mañana se vieran convertidos en cortadores y alzadores de caña. La productividad disminuyó en un 75%.

Mientras tanto, la “reforma agraria”, se apropiaba de las mejores tierras del país, afectando a todos (sin excepción) los dueños de las tierras dedicadas al cultivo de la gramínea (capataces incluidos). Ya en 1965 eran pocos los que cuidaban los campos de caña. En 1970 se produjo el fracaso de la zafra de los “10 Millones”, precisamente porque no había materia prima para moler en los centrales azucareros.

Las carretas de bueyes que trasladaban la caña cortada al central fueron sustituidas por camiones con motor de gasolina V8, los cuales consumían un litro por cada 8 kilómetros.

La baja productividad de los cortadores-alzadores improvisados, unido al consumo desproporcionado de gasolina, hacían que el costo de producción de la libra de azúcar fuera superior al de su venta en el mercado.

Pero, el régimen tenía asegurada sus espaldas. La URSS compraba el azúcar a un precio estable. La improductividad de la industria no se hacía sentir.

No contentos con lo logrado anteriormente, se compraron alzadoras para sustituir a las carretas de bueyes y cortadoras mecánicas. Otro despilfarro que incrementó el costo de producción.

Junto con las imbecilidades económicas anteriormente señaladas, surgieron los puntos de acopio, que consumían una barbaridad de electricidad y se desmotaron cientos de kilómetros de vías férreas, encargadas de la transportación del azúcar a los diferentes puertos de embarque. Ahora la transportación desde la fábrica hasta el puerto se realizaba en camiones.

Hasta que llegó el desmerengamiento. Desde la desaparición del mercado soviético, la industria azucarera cubana se encuentra en quiebra permanente.

Debido a la ineficiencia azucarera, en el año 2002, Fidel Castro sin convocar al Consejo de Ministros o al Buró Político del Partido ordenó al General Ulises Rosales, Ministro de esa industria, desmantelar 95 de las 156 fábricas azucareras del país en dos etapas (2002 y 2004), y reducir la superficie cañera de 2 millones de hectáreas a 750 mil.

El dictador ordenó “masacrar” casi dos tercios de la industria que fuera la azucarera del mundo desde la revolución haitiana a fines del siglo XVIII, hasta 1993. Y declaró por la TV: “el azúcar es la ruina del país”, precisamente cuando el mercado se recuperaba.

Lo que era imposible de recuperar serían las fábricas deterioradas por falta de mantenimiento durante décadas. De nada ha servido el cierre forzoso de más del 50 % de las fábricas.

Nadie en Cuba está dispuesto a cortar y alzar caña por 500 pesos moneda nacional. Ni aun por mil. El que dude de lo que escribo, solo le invito a realizar dicha labor durante un mes. Luego que me cuente.

Hoy por hoy, los 1,2 millones de toneladas registrados por la Oficina Nacional de Estadísticas, para la zafra 2009-2010, representa una pérdida multi-millonaria para la economía. Eso lo saben los hermanos Castro Ruz. Haciendo zafra, en vez de ganar, pierden.

La carencia de caña, no es más que el resultado de la centralización agrícola del régimen. Los agricultores nada tienen que ver con los obreros agrícolas, a no ser durante la cosecha. Querer que un obrero agrícola haga las veces de agricultor solo se le puede ocurrir a un ignorante o a un mal-intencionado. Los hermanos Castro Ruz no son ignorantes.

De los 61 centrales que quedaron en activo, solo funcionan 44 y el azúcar cubano continúa dando pérdidas.

Los dinosaurios, en el poder, culpan del descalabro al clima y a “presiones políticas” (no se atreven a culpar al imperialismo). De forma solapada, culpan también a los obreros agrícolas diciendo que cortan las cepas de caña antes de tiempo. ¿No sería más razonable culpar a los funcionarios del régimen encargados de supervisar esas funciones?

Por otra parte, los pequeños agricultores cubanos, que son dueños de solamente el 25% de las tierras productivas del país y los que verdaderamente llevan bajo sus hombros el peso de la decadente agricultura son culpados de preferir el cultivo de arroz, boniato, malanga y crianza de cerdos, porque los funcionarios consideran (no sin razón) que son más lucrativos.

¿Qué pretenden los funcionarios de Fidel y Raúl Castro? ¿Qué los pequeños agricultores que hoy mantienen semi-abastecidos el libre mercado, cultiven caña de azúcar? Eso no se lo cree, ni el que asó la manteca.

Es tarde. De nada vale una revisión de la política de precios. Eso tardaría el tiempo que no tiene la dictadura. La revisión necesaria sería, en todo caso, volver a tener dueños de tierra y capataces y un “ejército” de un 25% de obreros agrícolas, lo suficientemente analfabetos para dedicarse a la siembra y cosecha manual de la caña de azúcar. Cortar y alzar a mano y transportar en carretas de bueyes hasta los centrales. Otra cosa sería la modernización de las fábricas, la reparación de las vías férreas (de vía estrecha) y las locomotoras.

Nada de esto tiene que ver con los hermanos dictadores.

Sin caña, los centrales no pueden producir azúcar. Sin caña, no es posible obtener bioelectricidad. Sin caña, no hay ron ni alcoholes derivados para la industria farmacéutica, de cosméticos o, para la producción de combustibles, alimentos para la ganadería y otros.

Al igual que un yacimiento de petróleo, la agroindustria necesita de inversiones. Solo que, en el caso del petróleo las inversiones son realizadas por empresas extranjeras, a riesgo.

Una de estas empresas, la Sherritt, conocida en los Estados Unidos como Viridian, se interesó por realizar un experimento y arrendar un Central Azucarero.

El estudio de mercado dio como resultado final que era necesario garantizar una cantidad de tierra cultivable de la cual obtener la materia prima para abastecer el Central y una mano de obra subordinada directamente a la empresa. Resultaron totalmente imposible, las tierras y la mano de obra. El régimen no estuvo dispuesto a entrar en éste tipo de negociación.

El descalabro de nuestra agroindustria no es culpa de nuestros técnicos. Prueba de ello son los resultados obtenidos en diferentes países.

Desenredar los nudos de la improductividad es totalmente imposible, en tanto el desgobierno de los hermanos Castro Ruz prevalezca.

Vale más un país mono-productor, que un país improductivo.
Tanto Monta











domingo, 13 de junio de 2010

¿Quiénes se benefician con la crisis financiera?


Un poder inmenso y una dominación fundamentalista está en manos de los que controlan el petróleo.

La quiebra del banco de inversión Lehman Brothers afectó, por carácter transitivo, a la Unión Europea y la ha conducido posiblemente a la peor crisis desde la SGM.

Cuando estalló la burbuja financiera norteamericana, Jean – Claude Trichet, presidente del Banco Central Europeo aseguró a los 16 miembros de la eurozona que Europa estaba blindada ante la recesión norteamericana. Ahora dice que “los mercados financieros ya no funcionan”.

Los problemas económicos que atraviesan Grecia, Portugal, Irlanda, España e Italia, tienen mucho que ver con la ceguera económica de los dirigentes europeos. En el momento en que se decidió la incorporación al euro, de esos países, el precio del barril de petróleo oscilaba alrededor de los 7 dólares (1998).

Los acontecimientos políticos ocurridos en Grecia, posteriores a la SGM nada tienen que ver con la crisis financiera actual, que parte desde las entrañas del coloso norteamericano, administrado por uno de los peores presidentes de la historia de esa gran nación (George W. Bush). Todo lo demás, incluyendo la película “Z”, es pura propaganda política, con visos de verdad incuestionables.

Que los países europeos se enrolasen en la OTAN nada tiene que ver con la crisis financiera actual. De hecho, no podían hacer otra cosa que aliarse con aquel (los Estados Unidos) que los estaba sacando del lodazal de la SGM. Esos países que antes de la SGM tenían un sistema de gobierno feudo-burgués (las monarquías todavía mandaban), pasaron a tener una suerte de democracia, que si bien no es totalmente representativa (aun persisten las monarquías y las respectivas constituciones adolecen de aspectos básicos), al menos el sistema de mercado se muestra compatible y competitivo.

Fueron los especuladores de los precios del petróleo, la ambición de las empresas financieras y la incapacidad de los dirigentes políticos, los que provocaron el colapso financiero.

Poco a poco los países exportadores de petróleo se van apoderando de la economía mundial. Los Estados Unidos han perdido su hegemonía como país, mientras que un grupo de empresas, cuyos accionistas mayoritarios hablan y rezan en árabe, se apoderan del FMI, de los bancos norteamericanos, ingleses, alemanes y franceses.

El plan es revertir todo este proceso que comenzó en 1998. Es necesario recortar los gastos sociales drásticamente, aunque no los militares, por si acaso. Hasta ahora, la alianza de civilizaciones funciona, con la excepción de Iraq y Afganistán. Meteduras de pata de George W.

Lo expresado anteriormente ha provocado una reacción en la América Latina, que los totalitaristas neofeudales insisten en llamar “conciencia social”, que no es otra cosa que aprovecharse de la coyuntura para intentar imponer un sistema económico, probadamente fallido, enriquecedor de funcionarios vitaliciamente corruptos.

http://manchiviri.blogspot.pt/2011/02/la-crisis-y-fidel-castro.html

lunes, 7 de junio de 2010

El Sistema Neofeudal Latino Americano

Solo en esos tiempos oscuros, que fueran conocidos como la Unión de los Consejos de las Repúblicas Socialistas (1917-1991), signada por la férrea omnipresencia de la ortodoxia “comunista”, el fanatismo estalinista y sus asesinatos colectivos, unido a una SGM, como resultado de la cual los países de la Europa oriental se vieran oprimidos, por la bota soviética, durante 46 años, se pudo imponer la idea de que el totalitarismo neofeudal (llamado socialismo) es intocable, eterno y la única doctrina capaz de emancipar a los trabajadores.
Sobre esta visión del mundo, “revolucionario” y represivo, intolerante e inhumano, se logró impregnar en las personas la sumisión a las leyes de los desgobernantes y su sistema de partido único. Hasta que, como consecuencia de su improductividad, se desmerengó de propia mano y nuevamente los pueblos del este europeo caminan por senderos democráticos, tan duramente combatidos por aquel sistema.

No fue la inteligencia de los hombres, ni del arte, ni de las ciencias o las “nuevas” ideas que se oponían a las conquistas de las revoluciones burguesas lo que dio al traste con aquella “ideología del igualitarismo”. Durante casi un siglo los neofudalistas totalitarios engendraron textos, inventaron instituciones y constituciones, experimentaron formas de gobiernos (considerados por ellos democráticos) y estados laicos. Unido a esto, conculcaron los derechos humanos (aun siendo signatarios de los mismos) y establecieron nuevas leyes y códigos. Fue, sin duda, un enorme paso hacia atrás. Un retroceso, de esa parte de la humanidad, hacia las tinieblas de la edad media. Nunca formaron parte del Siglo de las Luces, en tanto hacían caso omiso a los preceptos de la Revolución Francesa.

Esos mismos funcionarios, que en su día parecieran revolucionarios al proclamar y luchar (aparentemente) por alcanzar los anhelos progresistas de la clase obrera, mostraron sus verdaderas intenciones al alejarse (utilizando engaños y mentiras) de sus ideales primigenios o interpretándolos de manera lesiva para los pobres de la tierra.

Ante más de 8 décadas de anquilosamiento, les fue imposible mantenerse en el poder. Nada les valió proclamar como un triunfo del sistema totalitario, el proceso de descolonización de territorios que una vez fueran posesiones de regímenes feudales. Verdaderamente, el proceso de descolonización era una necesidad imperiosa del sistema democrático burgués.

De nada les sirvió propalar la idea retrógrada del imperialismo, donde unos países propugnan la dominación de un país sobre otro, al mejor estilo feudal. De hecho, mientras su propaganda imperialista le daba la vuelta al mundo, los neofeudalistas totalitarios imponían su sistema a sangre y fuego en los países de la Europa oriental.

Para sorpresa de cualquiera que lea este artículo, comprenderá que el neofeudalismo aun no ha terminado, sino que acaba de empezar. Hoy, en pleno Siglo XXI y tras la estela de un fracasado neofeudalismo tropical, se pretende engañar nuevamente a los proletarios del mundo con los viejos cuentos irracionales, de fanatismo ilimitado. Repartiendo a diestras y siniestras el patrimonio nacional de los países en que se han enquistado, pretenden convertirse en custodios de la perversa maquinaria de sometimiento, al más puro estilo de Josef Duglashvili.

En el fondo, hoy como ayer, se envuelve en frases populistas, y en preocupaciones morales (Evo Morales), que no pasan de ser sino intereses egoístas de los funcionarios en el poder. El eslabón más alto de la especie humana, “el revolucionario” y su supuesta invencibilidad, intenta ser, junto al “hombre nuevo” (copia de la doctrina fascista), el mecanismo que garantice el poder de “la clase obrera”. Mientras tanto, los funcionarios en el poder, despilfarran a sus anchas.

En consecuencia, es perfectamente lógico, desde ese punto de vista, que se rechace toda intención de interpretar los derechos humanos desde un punto de vista contrario a sus percepciones. Especialmente la Constitución, que debe ser revisada y cambiada para que se ajuste a su forma de desgobierno. Luego la reformularán para hacerla inamovible o dicho de otra forma, tan eterna como el sistema neofeudal que pretenden imponer.

Siempre que los demócratas intentan defender las leyes, aparecen los viejos lobos vestidos de “revolucionarios”, llamando a cerrar filas contra los burgueses imperialistas, mientras propagan la nefasta idea del igualitarismo.

El problema, que ellos llaman socialismo, no es más que neofeudalismo. Es retornar a los viejos tiempos medievales. La diferencia estriba en que ahora no son llamados “señores feudales”. Ahora se llaman “compañeros funcionarios”. Es increíble, que después del ejemplo de la Unión Soviética y el Campo Socialista y su fallido sistema económico, causante del atraso tecnológico-industrial de aquellos países (que fueran desarrollados), proyectos de dictadores vitalicios y funcionarios acólitos de paisitos tercermundistas (subdesarrollados) engañen a sus pueblos con la misma teoría del fracaso.

Donde se resume la teoría neofeudal es en sus preocupaciones y ocupaciones, con respecto a lo que llama “soberanía nacional”. Es aquí donde se evidencian los estrechos vínculos entre el feudalismo medieval con el pensamiento y la práctica política más neofeudalista del sistema que pretenden imponer:

“Nuestra soberanía está siendo colonizada por los consorcios internacionales (empresas de países extranjeros)…” “Nuestras fronteras peligran”. “Podemos ser atacados en cualquier momento”. “Nos preocupa nuestra seguridad nacional y los intentos de asesinato de nuestro máximo líder”.

Para “defenderse” de esos peligros, poco a poco van tomando una serie de medidas:

Nacionalización de empresas extranjeras y nacionalización de bancos extranjeros, siempre bajo el pretexto de consolidar la “independencia nacional”, a la vez que pertrechan las fuerzas armadas de sus respectivos países. No tanto para combatir las supuestas agresiones externas, como para estar preparados para reprimir a su propio pueblo.

domingo, 6 de junio de 2010

Acerca de Lucio Urtubia y Paco Azanza


Lucio Urtubia Jiménez (Cascante, Navarra, 18 de febrero de 1931) es un militante anarquista.

El anarquismo es una filosofía política y social que llama a la oposición y abolición del Estado entendido como gobierno, y por extensión, de toda autoridad, jerarquía o control social que se imponga al individuo, por considerarlas indeseables, innecesarias y nocivas.

Nació en Cascante en una familia muy pobre de 5 hermanos, dentro de la carlista Navarra. Su padre entró en la cárcel como carlista y salió convertido en comunista.

Reclutado para el servicio militar, descubriría muy pronto la facilidad para realizar contrabando en la frontera hispano-francesa. Con otros compañeros del servicio, desvalijó un almacén de la compañía a la que estaba adscrito. Al ser descubierto, desertó y huyó a Francia en 1954, ya que los delitos cometidos (durante la dictadura de Francisco Franco) podían llevar aparejada la pena de muerte.

Lucio, que jamás fue albañil, comenzó a realizar incursiones en territorio español; posteriormente emprendió una serie de robos y atracos por Europa, para conseguir fondos para la causa “revolucionaria”. Más tarde abandonaría estas actividades "por miedo a hacerles daño a los empleados de los bancos".

También se dedicó a la falsificación, de manera que no había guerrillero o exiliado político que no tuviera documentos falsos salidos de la mano de Lucio.

[El pasado domingo, 23 de mayo, el diario Gara –también Rebelión un día después- publicó una extensa entrevista a Lucio Urtubia, conocido como el “albañil anarquista”.

El entrevistador, Fermín Munárriz, preguntó: ¿Confía usted en alguna forma de gobierno?, y Lucio Urtubia contestó de esta manera: “No. Yo sólo confío en el poder de los hombres que son responsables. Hasta el día de hoy, desgraciadamente ningún poder en la historia ha sido respetable. Todos los gobiernos son criminales; es Maquiavelo quien lo dice: ‘no se puede gobernar sin crimen’. […] Vemos como ha caído la gente, sea Fidel Castro o sea Stalin mismo, que al principio asaltó bancos, incluso, para hacer cosas, era un idealista. Y sin embargo, fíjate dónde terminó. Eso es el poder. El poder son los cheguevaras –con toda la simpatía que podemos tenerle a nivel de rectitud pero no en otros aspectos-. Y si es Fidel, ya sabemos lo que ha ocurrido y lo que está ocurriendo en Cuba…”

Los puntos suspensivos que le siguen a la palabra Cuba son del propio entrevistado. Los puntos suspensivos, insinúan la posibilidad de una incesante descarga de ejemplos que certifican lo dicho, pero en realidad Urtubia es un hombre de acción. No es un político y, por no ser cubano, le faltan elementos. Pudiera haber ejemplificado, el estado de miseria a que tienen sometido al pueblo de Cuba.

El régimen impuesto al pueblo de Cuba es tan criminal como lo puede haber sido el propio Urtubia, aunque existan individuos como un tal Paco Azanza, que por estas declaraciones, pretendan catalogarlo como enemigo.

¿Qué conocerá Paco Azanza de la realidad del pueblo cubano?

Paco Azanza no es más que uno de los tantos indecentes, defensores del régimen totalitario de los hermanos Castro Ruz.

Paco Azanza se dedica a mentir y a tergiversar todo lo concerniente al calvario que sufre el pueblo cubano.

Paco Azanza es un descarado más.

Uturbia no acusa al pueblo cubano. En todo caso acusa a Fidel y a Raúl Castro, de lo que son. Unos criminales.

Azanza no. Para él, Fidel y Raúl Castro son los salvadores de la humanidad

Señor Azanza, la democracia es respetar la voluntad de los pueblos. La democracia no es sojuzgar a los pueblos y someterlos, como en el caso de Cuba, a 50 años de dictadura, mal llamada del proletariado.

Fidel Castro y su hermano, jamás han escuchado (porque no les interesa en lo más mínimo) al pueblo cubano. El sistema totalitario fue impuesto por la fuerza. Nunca se consultó al pueblo. Las bases militares de tropas soviéticas que durante más de 30 años permanecieron en territorio nacional jamás se le consultaron a pueblo.

Paco Azanza no sabe, o no quiere saber, que Ernesto Guevara de la Serna fue siempre considerado un peligro para el régimen soviético, puesto que se percató, en su momento, que aquello no era socialismo y mucho menos comunismo.

Paco Azanza, lame-botas de los hermanos Castro Ruz, jamás reconocerá que el Che, fue traicionado por el partido comunista boliviano en contubernio con Fidel Castro, a las órdenes de Moscú.

El 16 de abril de 1961 se le impuso, el sistema totalitario neofeudal al pueblo de Cuba por la fuerza, no por un plebiscito democrático. Eso fue lo que se proclamó aquel día.

No, señor Azanza. Los hermanos Castro Ruz se apropiaron del poder para utilizarlo en beneficio propio.

¿A cual organización se refiere?

En mi país lo que impera es una desorganización a todos los niveles administrativos.

¿Es que existe en Cuba alguna entidad que funcione?