domingo, 31 de enero de 2010

Tergiversando la verdad de Copenhage


A todos nos interesa el futuro.

Existen personas en este mundo que aspiran a esclavizar pueblos. Hoy esas mismas personas enarbolan las banderas del cambio climático y profetizan que la humanidad no sobrevivirá, a no ser que adopten las doctrinas del neofeudalismo.
Utilizan frases dramáticas y aceptan teorías de poco fundamento como verdades absolutas y se regocijan ante las actividades vandálicas, protagonizadas por turbas enajenadas (espacialmente algunos jóvenes ignorantes), en la cumbre de Copenhague, catalogándolas de “gran lección.

Necesitan a toda costa y a todo costo hacerle propaganda al vandalismo. Para esto se apoyan en los reportajes de cadenas televisivas en busca de mercado.
Valiéndose de estos medios masivos es que pretenden dar a entender, “al mundo”, que en la capital danesa lo que ocurrió fue un caos político. Dicen también que trataron de forma humillante a jefes de Estado y de gobierno, a ministros y a representantes de algunos “movimientos sociales” o “instituciones”, sin aclarar que muchas de estas últimas viajaron a Copenhague sin estar invitadas.

Dicen que las manifestaciones eran pacíficas, sin aclarar que intentaban forzar la entrada a las instalaciones de la cumbre y lamentan la represión ejercida contra los asaltantes.

Lo que verdaderamente les ha molestado es el hecho de que el 18 de diciembre del 2009 (último día de la cumbre), luego de vanos intentos por conciliar un acuerdo global, (debido a la intransigencia de gobiernos de países tercer mundistas, que solo aspiran a que el maná caiga del cielo), el gobierno danés suspendiera las actividades y decidiera reunir a 16 mandatarios para que expresaran sus argumentos.
Al decir de Fidel Castro, el presidente Obama pronunció un discurso engañoso y demagogo, lleno de ambigüedades, sin compromiso alguno y continuaba ignorando el convenio de Kyoto.

A Fidel Castro, no sin trabajo, le cuesta reconocer que en ese grupo de los 16, además de los dirigentes de los países más industrializados, se encontraban varios, de economías emergentes y algunos de los más pobres del planeta.

Entre los 16 se encontraba, el indígena presidente, Evo Morales, quién hizo uso y abuso de la palabra. Otro tanto realizó el aspirante a neofeudalista Hugo Chávez Frías. Ambos discursos pasarán al basurero de la historia como ejemplo de pronunciamientos inoportunos y vacíos de contenido. No les quedó otra alternativa que marcharse de la cumbre, como los perros, con el rabo entre las patas.

Dada la imposibilidad de negociar un acuerdo inteligente y serio con los líderes y representantes de los 170 países acreditados, el primer ministro dinamarqués y los representantes de los Estados Unidos de Yanquiland se reunieron con los líderes de los 27 países de la Unión Europea para presentar un proyecto de acuerdo.

Era una iniciativa. Una iniciativa catalogada por Fidel Castro, (el totalitario, el violador de los derechos humanos, el dictador) como anti-democrática y clandestina, porque “ignoraba” a los demás invitados a la cumbre con los que había sido imposible razonar un acuerdo.

No había nada que hacer, más que marcharse de Copenhague y así lo hicieron (los mandatarios), dejando en su lugar a sus representantes.

Dice Fidel Castro que el día 19 ocurrió algo insólito. Cuando no se le ocurre a él, todo es insólito: El primer ministro danés convocó a la clausura de la Cumbre.
Nuevamente se escucharon protestas de un reducido grupo de representantes de países tercermundistas (muchos de los cuales se habían negado a ratificar ninguno de los acuerdos discutidos con antelación). Ahora pretendían impugnar el acuerdo de los países desarrollados, que en definitiva tienen la responsabilidad y la posibilidad de evitar catástrofes ambientales (los otros solo bla, bla bla), como un consenso de la Cumbre.

La representante del aspirante a dictador totalitario de Venezuela, Claudia Salerno, dramáticamente, mostró su mano ensangrentada (se había cortado con el filo de una hoja de papel A4) y en un tono de voz, seguramente ensayado, volvió a utilizar palabras huecas y sin sentido económico alguno. Parecía como que la Cumbre de Copenhague tratase de reivindicaciones de las clases oprimidas y no de “salvar” al planeta del “calentamiento global”.

El representante de Fidel Castro no se quedó atrás, para decir palabras estrafalarias pretendiendo sabotear la reunión; que si el documento no existía, que si versiones circulaban de manera subrepticia, que si patatín, que si patatán, para terminar lamentándose de que la conferencia no hubiera estado conducida por un dirigente totalitario.
Advirtió que Fidel Castro considera “extremadamente” insuficiente e inadmisible el texto del proyecto y lo tilda de “apócrifo”, porque la meta de 2 grados centígrados es a su entender (ni el mismo entiende de que va el texto) inaceptable y nuevamente el Nostradamus Tropical vaticina consecuencias catastróficas e incalculables. Da por sentado que existe un criterio científico (refiriéndose al organismo de la ONU, que es más político que científico) universalmente reconocido (no se sabe por quién o por quienes). Considera urgente la reducción de las emisiones en un 45%, lo que convertiría al mundo desarrollado en una cochiquera inmunda y para el 2050 inferiores a 90%, sin importarle que, si los países industrializados cumplieran al pie de la letra tamaño disparate, los que más sufrirían las consecuencias serían precisamente los pueblos oprimidos por dictaduras totalitarias.

Por último, Fidel Castro se regocija por el éxito obtenido en el sabotaje de la Cumbre de Copenhague y demuestra una vez más que le importa un pito el calentamiento global y el cambio climático.

Nadie mejor que él, sabe que son puro cuento.

lunes, 25 de enero de 2010

Respondiendo a Santiago Carrillo


El “comunista” Carrillo se pregunta: ¿De quién es la guerra de Afganistán?

Son muchas las preguntas que se hace. ¿Qué sabrá Carrillo de guerra o de política? Como combatiente fue un desastre. Como político fue aun peor.


Es tan ridículo que una persona que pertenecía a un gobierno, que es su día recibiera el apoyo de una potencia extranjera, que luego se convirtió en emigrante. Que solo después de la muerte de Franco, regresara a su país, negociando (por un plato de lentejas) un puesto en la política española de la transición, se atreva a criticar a otro político en parecidas circunstancias. Lo diferente es que Karzai, al menos, es cabeza de ratón, mientras que Carrillo nunca ha pasado de ser cola de leon.


Si de corrupción se trata, tan o más corrupto es aquel que traiciona la memoria de los caídos en combate defendiendo la república. ¿Dónde está el patriotismo de carrillo? ¿De que vive Carrillo?
No es menos cierto que los E.U. crearon el monstruo talibán-Al Qaeda. También es cierto que una vez terminado el conflicto anti-Unión Soviética, se volvieron contra sus creadores. Por tanto si los gobernantes de Estados Unidos crearon el monstruo y ahora crean en anti-monstruo, dejémosle actuar y ver en que para todo.

Obama no ha sido obligado a nada Sr. Carrillo. En todo caso ha heredado la guerra. Errada, tal vez, pero de lo que se trata es de salir de la misma con dignidad. ¿Qué Obama hace el esfuerzo por implicar a los países europeos? Efectivamente. Todo lo contrario de lo que hacía el Sr. Bush.
Los viejos “comunistas” se parecen hasta en las profecías catastrofistas. Si les salen bien, se anotan un tanto. Si no les salen, nadie se entera.

Sr. Carrillo, la acción y la reacción de los extremistas del islam ya es inmensa y es la causante de la crisis financiera del mundo occidental, gracias a la ayuda del incapaz del presidente Bush y la ceguera política y económica de los dirigentes (a todos los cargos y niveles) de los países desarrollados. Por no llamar las cosas por su nombre. Por no enfrentar los hechos directamente. La crisis del mundo desarrollado es tanto económica como política, Por temor al que dirán. Por lo políticamente incorrecto. Por aparentar ser de “centro” cuando hasta los que dicen ser de izquierdas son de derechas.

A Obama le importa un pito el apoyo de la izquierda americana, hasta que esa izquierda encuentre un candidato mejor para la Casa Blanca. El odio, de la derecha, hacia el primer presidente negro se mantendrá estancado gracias a las meteduras de pata del George W.
Los únicos que se pudieran haberse hecho ilusiones, serían los neofeudalistas disfrazados de comunistas y los propios extremistas islámicos que hayan pensado en un presidente flojito, que les permitiera salirse con las suyas.


Sr. Carrillo: Recuérdeme, por favor, en que momento Obama dijo “golpe de timón”. ¿Es acaso de su autoría?

¿Qué es, para usted, la “voluntad popular”?

¿Desde cuando se ha cumplido la voluntad popular?


Vamos, que si el tema no fuese tan serio, su comentario sería para desternillarse de la risa.
Sr. Carrillo, usted no es militar para estar profiriendo opiniones sobre estrategias de ningún tipo. ¿A que usted se refiere?

¿Cómo es que se conducen las guerras?

¿Cómo condujeron la guerra civil los rojos?


Insisto: Si a usted le están pagando para realizar comentarios como éste… Créanme: Alguien le quiere bien en los medios.

Por el bien de todos. Esperemos que la nueva estrategia salga bien, puesto que Europa está al borde del abismo musulmán, sea extremista o no.

domingo, 24 de enero de 2010

Lo conveniente de utilizar la teoría del “cambio climático” en la cumbre de Copenhage


La Cumbre de Copenhague no pudo ser más ridícula. Si los gastos en que incurrieron las 40 mil personas que participaron, se hubieran invertido en regalos de navidad, posiblemente cada uno de los pobres del mundo hubiera recibido algo. Y no exagero. Saquen cuentas.


Lo insoportablemente injusto, es que presidentes electos democráticamente hayan dedicado su tiempo a sabotear sin una sola propuesta, que no sea el neofeudalismo absurdo y ridículo.
Evo Morales, sin una pizca de vergüenza, dijo que si el texto no era de su agrado lo bloquearía. Se apoyó en la dudosa teoría del “cambio climático” para auto-proclamarse defensor los “derechos de la madre tierra”. Inventó un nuevo término: “Deuda climática” y culpó a los países ricos, que según sus palabras son los causantes de un espacio atmosférico “arrebatado” a los países pobres. Arrebatado, pero de la cabeza, está el indígena.
La cifra de 10 mil millones será ridícula para el Sr. Morales. Es más de lo que se merece una parte de los dirigentes del mundo subdesarrollado, que sueñan con regímenes neofeudales totalitarios, como forma de gobernar a sus pueblos.

El aprendiz de dictador totalitario, Sr. Hugo Chávez, fue opaco y aplaudido por aquellos que se benefician de sus regalos energéticos. El hijo político predilecto de Fidel Castro no quiere reconocer que existen unos países que son superiores (económicamente hablando) y no precisamente por ser poseedores de recursos energéticos dedicados a comprar aplausos. Usted Sr. Chávez, no engaña a nadie. Viendo como se desarrolla su régimen, podemos decir que estamos ante una de las peores dictaduras de la humanidad. El nuevo feudalismo autocrático, mal llamado “socialismo del siglo XXI”.

Nadie puede cambiar el clima. Eso es un disparate. ¿Cambiar el sistema? Eso sería un suicidio que conduciría a las generaciones futuras a otros veinte siglos de oscurantismo.
Ni los ricos están destruyendo el planeta ni se puede afirmar tan categóricamente que el problema ambiental es lo más devastador de éste siglo. Esos son profecías del Nostradamus tropical.

Nadie les está pidiendo a los países en vías de desarrollo una paridad con los desarrollados. Cuando se dice de porcentajes, es parejo para todo el mundo. Sr. Chávez, si usted no estudió matemática. ¿Por qué no se calla?


Voy a repetir por enésima vez: La cantidad de monóxido de carbono en la tierra constituye el 0.003% de la atmósfera. Toda la industria global emite el 3% de ese 0.003%. Es insostenible la afirmación de los ambientalistas de los que se hacen eco (los neofeudalistas), por conveniencia.
Mientras existan férreas dictaduras, ya sean de derecha o neofeudalistas, la brecha entre países ricos y pobres crecerá.

El armagedón llamará a nuestras puertas mientras viva el Nostradamus tropical.

lunes, 18 de enero de 2010

La fragua del Neofeudalismo


Las intervenciones de los aspirantes a neofeudalistas totalitarios, constituidos en la llamada Alianza Bolivariana para los pueblos de nuestra América (ALBA), reunidos en la cumbre borrascosa de La Habana, trataron de demostrar una fuerza que no tienen.

La ronda de los oradores comenzó por Winston Baldwin Spencer, primer ministro de unas islas pequeñitas llamadas Antigua y Barbudas. Como era de esperar calificó, de forma oportunista, lo importante que es, la referida reunión, para “combatir” la recesión económica global.
Señaló los beneficios recibidos, como cientos de becas que reducen el costo de los servicios públicos y los subsidios alimentarios para personas con algún grado de discapacidad.

Lo que ha dejado en claro el Sr. Baldwin es que los gastos en que debía incurrir su gobierno, lo está asumiendo un gobierno extranjero, al cual no le quedará más remedio que rendir pleitesía en venideros foros internacionales. Lo peor de todo es que ninguno de estos supuestos beneficios aumenta el producto interno bruto de su pequeñísimo y empobrecido pueblo. Además, de no tener nada que ver con la crisis financiera internacional.

Le sucedió en la tribuna Evo Morales (alias Machu Pichu), presidente de lo que ha querido llamar Estado Plurinacional de Bolivia.
Su discurso fue meramente político. Que si la defensa de la soberanía por aquí, que si la voracidad imperial por allá, que si una invasión por acullá. Hizo una advertencia: Así como Bolívar defendió otros pueblos, todos los países latinoamericanos defenderemos la dignidad de cualquiera de nuestras naciones. ¿Quién le dio potestad al Inca boliviano para hablar en nombre de todas las naciones latino americanas y caribeñas?
Tildó a los gobernantes norteamericanos de paternalistas y verticalistas en sus relaciones con los pueblos de la América Latina y, al parecer, embullado por su triunfo electoral volvió a plantear la convocación de un referendo de los pueblos de la región, sobre la presencia de las bases militares norteamericanas. Me imagino que se estuviera refiriendo a la Base Naval de Guantánamo.
Como gran adulador, dijo que el régimen de los hermanos Castro Ruz, es un semillero de revolucionarios, cuando en realidad se trata del estercolero del sistema del fracaso económico. En el sumun de la guataquería llamó a Fidel Castro “hermano mayor” y “hombre sabio”.
No dejó de incluir en el discurso una alusión al eje del mal, llamándolo “eje de la humanidad”. ¿Eje de que humanidad?

En nombre de la mancomunidad de Dominica, otra islita pequeñita, intervino Philbert Aaron, el mismo que ha sido designado coordinador nacional del ALBA en ese paisito caribeño. Saludó a los allí presentes en nombre de Roosvelt Skerrit y dijo que la “Alianza” representa una oportunidad para recuperar una unidad que jamás ha existido entre la América Latina y el Caribe.

Patricia Rodas Vaca (la uve es propositadamente) ex canciller de Honduras dijo llevar un abrazo del cobarde ex presidente. El del sombrero alón y cara de energúmeno. Se refirió a las prebendas obtenidas por su ex gobierno, de parte del presidente, cada vez más autócrata de Venezuela y a la crisis generada por el ex presidente en su intento de violar la constitución hondureña. Por supuesto, le echó la culpa, de la defenestración, al imperialismo y a la oligarquía hondureña, de la cual ella forma parte, al igual que el ex presidente.
Reconoció que las elecciones democráticas que pusieron fin al teatro orquestado en la embajada brasileña de Tegucigalpa ha sido un duro golpe contra el neofeudalismo. Se comprometió, ante el Comandante en Jefe, a enmendar ese descalabro.

Para el canciller ecuatoriano Fander Falconi (en representación de su presidente, no presente en la reunión como castigo a la restitución de las relaciones diplomáticas del Ecuador con su vecino colombiano), se refirió a un desarrollo sostenible, situando como ejemplo que Ecuador dejará de explotar un campo petrolero, a cambio de una compensación internacional, como una forma de proteger el parque nacional Yasuní. No dijo quién o quienes realizaran la compensación.

El primer ministro de San Vicente y las Granadinas (islitas enanas del arco de las antillas menores tocó un punto, que si yo no fuera tan mal pensado, diría que le fue asignado como tarea. La “deuda” de las potencias coloniales con las masas africanas compradas en dicho continente a los caciques o jefes tribales. No dijo que esas masas ya eran esclavas antes de ser compradas, aunque no es menos cierto que dichas potencias diezmaron la población autóctona (caribes), raza fiera a la cuál los propios Taínos (pobladores de las islas grandes del Caribe) y hasta los mismos colonizadores tenían pánico de enfrentar.
Aduló, como era de esperar al régimen de Fidel Castro, catalogándolo como víctima del aberrante embargo económico de 50 años, que mantiene el gobierno de los Estados Unidos contra su régimen de oprobio y, como aquel que no quiere la cosa se refirió de soslayo al encono “imperial contra otros países del ALBA.


Daniel Ortega Saavedra, de Nicaragua, se refirió a los intentos del gobierno de los Estados Unidos para destruir los procesos neofeudalistas representados por el ALBA. Para ello invocó las invasiones contra Granada (otro intento fallido de neofeudalismo) y Panamá (nido de lavadores de dinero proveniente de la droga y traficantes internacionales de estupefacientes). Se refirió a la guerra de los “contra-rios” a la implantación del totalitarismo en su país y al “genocidio” contra las poblaciones del Afganistán talibán y a la absurda guerra contra el totalitarismo iraquí.
Aduló también al régimen de los hermanos Castro Ruz haciéndose eco de la propaganda inmunda sobre el caso de los cinco falsificadores auspiciados por el desgobierno del sistema totalitario impuesto al pueblo de Cuba y presos en cárceles norteamericanas al ser descubiertos in-fraganti. Los comparó con terroristas de la calaña de Luis Posada Carriles. Aseveró que “el terrorismo está en el norte y no en el sur”.


Hugo Chávez Frías dijo estar convencido (al parecer no tanto cuando tiene que afirmarlo) que aunque los Estados Unidos desplieguen “mil” bases militares no podrá hacer retroceder el neofeudalismo en la América Latina. Planteó que debían continuar “consolidando el ALBA para lo cual era necesario un plan de acción que cubra los próximos cinco años. Lo más seguro es que se la haya ocurrido a última hora.
Llegó a decir que la victoria del neofeudalismo es el “futuro de la humanidad”.

Valiente disparate.

domingo, 17 de enero de 2010

Fidel Castro y el Estado Totalitario Neofeudalista

Luis XIV de Francia

Desde el punto de vista político, la palabra Estado significa: Conjunto de los órganos de gobierno de un país soberano.

Cuando llamamos “supra-estamento” al Estado, estamos queriendo decir que es el conjunto de órganos de gobierno, que se encuentran por encima de una sociedad, definida por un común estilo de vida.

El pragmatismo participativo de la naciente burguesía, llevó al monarca Luis XIV de Francia a proferir una frase que perdurará en la historia de la humanidad: “El Estado soy yo”.
El Estado burgués, resultante de la Revolución francesa de 1789, ha sido el modelo inicial de donde parten todos los sistemas democráticos actuales.


Lo sucedido en la atrasada (si la comparamos con los países desarrollados de la época) Rusia de principios del Siglo XX, solo ha significado un retroceso en el desarrollo de la humanidad.
Se trató, del intento (de unos intelectuales idealistas, surgidos del seno de la incipiente burguesía rusa), de aplicar en la práctica las teorías de un filósofo (que jamás en su vida trabajó como obrero), en un conjunto de países. Estos países fueron obligados por la fuerza de las armas rusas, a integrarse en una Unión que jamás existió.


Estos intelectuales, hijos de la incipiente burguesía rusa, proclamaron a los cuatro vientos que ellos eran el proletariado y, en nombre de una clase social prácticamente inexistente (proletariado) subyugaron a un campesinado de estamento feudal, para convertirlos (de la noche a la mañana) en obreros agrícolas.

Más se parece un siervo de un sistema feudal a un obrero agrícola socialista, que a un agricultor. El siervo trabajaba para el Señor Feudal, que muy "generosamente" le dejaba algunas migajas para vivir. El obrero agrícola socalista trabaja para una casta de funcionarios y recibe un salario mensual por ocho horas de trabajo diario que, muchas veces, no le alcanza para cubrir sus necesidades.
El agricultor trabaja para sí mismo. No tiene horario definido. Se parece más a un padre de família, pues de su esmero depende la cosecha. Desde escoger la semilla a utilizar, hasta conocer las plagas potenciales y el momento exácto de combatirlas. El agricultor puede contratar mano de obra (obreros agrícolas), pero estos jamás se preocuparan por la salud de la siembra. Solo buscarán el producto (dinero) de su trabajo.


Obreros, es lo que quieren pasarnos, en nuestros días, como sepultureros del Estado burgués. Nada más falso.
De lo que sucedió después; lo de la implantación de un Estado neofeudalista, de partido único, totalitario y sus consecuencias en la economía, solo nos dicen que: “No se puede descansar en el comodín de que la estatización de la economía supone tácitamente la victoria”.
¿Cuál victoria?
Está más que probado que la propiedad social es ineficiente ante el sistema de mercado.
No es incierto que la revolución cubana de finales de la década de los años cincuenta del pasado siglo, nada haya tenido que ver con la llamada “revolución socialista de octubre” y mucho menos con la implantación de regímenes totalitarios en la Europa oriental.

Pero, la implantación del régimen totalitario neofeudalista, en Cuba ha sido una copia fiel del original soviético y no una praxis autógena, como algunos quieren presentarlo.
El régimen de los hermanos Castro Ruz llegó al neofeudalismo totalitario por la fuerza. El Estado creado a imagen y semejanza del soviético ha sido el garante de la injusticia social, de que los tres poderes del estado sean uno solo y que el desorden se haya impuesto en la sociedad civil, enclaustrada en la desesperanza del porvenir. Un régimen que ha andado 50 años a rienda suelta, desgobernando y destruyendo un país, a costa de subsidios foráneos.
Es por eso que el desgobierno de los hermanos Castro Ruz están revisando el diseño socio económico, no en un intento de gobernabilidad o sustentación de la vida cotidiana, sino para prolongar en el tiempo un sistema ineficiente e improductivo.


Es sintomático que los actuales dirigentes (los mismos de hace 50 años) culpen al pueblo del caos en que ha sumido al país. Resulta que ahora, los desgobernantes se visten de benefactores y paternalistas, cuando son los mismos que han desprotegido y oprimido a las masas populares.
Por otra parte, se asombran de que en materia de deberes, disciplina y sentido de pertenencia, el pueblo se muestre incrédulo. Ese mismo pueblo, educado en el igualitarismo absurdo y ridículo. Algo así como: Si el Estado somos todos, entonces nada es de nadie y todo es de todos. ¡Es como para volverse locos!

Las supuestas autoridades pretenden fortalecer el papel de un régimen corroído por fenómenos perniciosos importados que se han incubado en la práctica socio-económica como un virus de la ineficiencia económica adquirido (VIEA), que aunque lo miren profundamente y con aparente inteligencia, no serán capaces de neutralizarlos por decretos. Nunca irán a la raíz, pues esas supuestas desviaciones y descontroles responden a la ineptitud de desgobernantes, que preferirán andarse por las ramas, antes de enfrentar los problemas por ellos creados.

El régimen totalitario jamás ha sido generoso y es el culpable de todo lo sucedido a partir del empeño de crear un sistema neofeudal. Imposible no es la palabra para definir los pasos de ciegos que supuestamente intenta el régimen de oprobio. Nunca van a descentralizar la economía. Las políticas fiscales que aplicarán tendrán que ver más con las de los regimenes feudales que con las de un sistema de mercado. El régimen no tiene voluntad de cambio, sino de permanencia en el poder. La iniciativa individual y cooperativa se verán sofocadas por las regulaciones totalitarias.


La “urgencia” de vincular la participación descentralizada de los ciudadanos, solo se verá en papel de periódico. No existe un socialismo renovado. En todo caso un neofeudalismo revisado que restrinja (veladamente) el protagonismo popular y un llamado “centralismo democrático” solo de arriba hacia abajo, con visos de horizontalidad restringida.


Un neofeudalismo que fomente, en cada ciudadano, la idea de que “la revolución son los hermanos Castro Ruz”.

martes, 12 de enero de 2010

Comentando "Mea Cuba" de Cabrera Infante


Capítulo 9
La Ciudad de San Cristóbal, más conocida como, de La Habana o, simplemente, Havana

Dice Cabrera Infante que la destrucción de la ciudad es fruto de la incompetencia. Sería mejor decir que es fruto de la emulación socialista, que se esfuerza por demostrar quién es el que destruye más en menos tiempo.

Fidel Castro, en su afán destructivo, se oponía (de inicio) a que los turistas tuvieran como primera opción la ciudad Capital.




Cayo Largo



Cabrera Infante cita al que fuera “Alcalde de La Habana”, cuyo título correcto es el de “Presidente del Poder Popular”, Sr. Oscar Fernández Mell, diciendo que el gobierno de Batista pretendía transformar a La Habana en un “Las Vegas” del Caribe.








Jardines del Rey









Oscar Fernández Mell y el Che Guevara




En los años treinta, cuarenta y cincuenta del siglo pasado, La Habana era conocida por sus casinos.

Después de la Revolución de 1959, tras la llegada de Fidel Castro al poder y confiscarse las casas de juego, su fulgente brillo se apagó.







Las Vegas, Nevada






Nací en La Habana y mis primeros cuatro años de vida transcurrieron en el barrio del Vedado.

Tarará era un reparto residencial incipiente ubicado en unas tierras inútiles, en las cuales la familia norteamericana Webster invirtió prácticamente hasta el último centavo.






Ubicación del Tarará Yacht Club








Fue en la Marina de Tarará donde papá me presentó a un viejo barbudo y mal encarado, que estaba sentado dentro de un yate negro. Olía fuerte el viejo. Una mezcla de sudor y alcohol.

Fue en esa misma cafetería donde pude grabar (en la memoria), la imagen de los verdaderos héroes de la lucha insurreccional contra Batista. Camilo Cienfuegos y el Che Guevara de uniforme verde olivo y pistolas al cinto, boina y sombrero alón.

La pura verdad es que Fidelito Castro Díaz-Balart nadaba bastante más que yo, pero el único que le podía hacer sombra (en caso de que tragase un buche de agua) era el hijo de Gloria, mi mamá.

En 1961, Tarará se había convertido en un reparto fantasma y hasta mi familia había emigrado a La Habana.

...le caímos a tiros (escopetas de pelets) a la fotografía de Fulgencio Batista, situada a la entrada del Cuartel de la Guardia Rural. Mamá preocupadísima y Mirtha (la mamá de Fidelito), muy segura de si misma diciéndole: “No te preocupes Gloria, son cosas de muchachos”.

En los primeros años de la república, Cuba recibió a más de 500 mil inmigrantes españoles (de todas las tribus ibéricas, incluyendo la portuguesa) y casi una cifra igual entre jamaicanos y haitianos (no llevo el record de otras nacionalidades).

Es el caso del gallego Ángel, el padre de los hermanos Castro Ruz.

Soy testigo presencial de muchas obras, como la terminación del muro del malecón, desde el Palacio de los Deportes hasta el río Almendares.

Edificios y hoteles crecían en cámara rápida, bajo la “sangrienta” dictadura de Batista.

A partir del año 1959 una dictadura, aun más sangrienta, vendría a destruir, en cámara lenta una ciudad que desde el mar aun se percibe imponente, a los ojos de extraños.

Los cubanos siempre contamos con algún amigo, que conoce a otro, que te resuelve la situación; costumbre prácticamente inexistente en la Europa de hoy. ¡No sé en la de ayer!




Comentando "Mea Cuba" de Cabrera Infante

Capítulo 3

Cualquier persona que haya vivido en Cuba sabe que nosotros, los cubanos, no bebemos vino. Que como dice Cabrera Infante, no es por moderación, sino por el clima. Los pocos vinos que se pueden encontrar en Cuba son ingeridos por extranjeros, muchos de ellos aproximados al régimen por motivos “morales”. Que resultan en una militancia feroz, de explicaciones estadísticas, oportunismos y argumentos baratos, de intentos de “peritos en cubanología” luego de una o dos visitas como turistas a las playas cubanas donde se auto-bautizan como seguidores de las ideas del neo feudalismo fidelista.








José Saramago




De la noche a la mañana me vi. envuelto en un proceso extraño, por obra y gracia del General Martínez Puentes, que en esos momentos era el Jefe de La Defensa Anti Aérea de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (DAAFAR).






Gabriel García Márquez

Comentando "Mea Cuba" de Cabrera Infante


Capítulo 2

¿Por qué estoy fuera de Cuba?

He viajado por Asia, África y Europa y he visto el cielo tan azul como el nuestro y la luna tan brillante como aquella…, y los campos de caña de Angola o Motril en España, eran tan dulces como los nuestros y el olor a zafra exactamente igual.








Angola




Cabrera Infante señala la primera fase de los cambios donde las cosas perdían su nombre original y eran rebautizados con designaciones grotescas, para finalizar rebautizándolos nuevamente con nombres antiguos (que tal vez supongan olvidados). Solo un ejemplo: La cajetilla de cigarros Partagas, pasó a ser “Populares”. Para luego convertirse en “Popular” y por último en “Montecristo”. Una marca que existía antes del cataclismo.










Esteban Lazo


Estoy fuera de Cuba porque en un momento determinado, asqueado de tanta corrupción, decidí enfrentar a los dirigentes del Partido Comunista desde sus mismas entrañas. ¡Que iluso!









José Ramón Machado Ventura

Comentando “Mea Cuba”, de Cabrera Infante

Extractos de un libro en publicación.

Capítulo 1

Cuando logre Salir de Cuba, aun no tenía idea de escribir estos artículos. La posibilidad de entrar en INTERNET, sin miedo a la fiscalización y persecución del régimen de Fidel Castro, hizo posible valorar la cantidad de articulistas de tendencias socialistas (europeas occidentales) que aun veneran al régimen de los hermanos Castro. Como si la dictadura totalitaria (neo feudalista), impuesta al pueblo cubano, fuera el “non plus ultra” del socialismo.





Guillermo Cabrera Infante

A diferencia de Cabrera Infante, crecí con los mitos y las duras realidades de los años cincuenta. Sobre todo, de los años sesenta, y entre las contradicciones de una revolución, que en sus inicios fuera catalogada de “Agraria, Anti- Imperialista”.
















Batista y Cosme de la Torriente

...Traigo esto a colación, por que en el libro de Cabrera Infante, el escritor relata algo muy parecido, en fechas y “modus operandi” muy semejantes.










Mario Soares

...Mi verdad sobre lo ocurrido en Angola y la entrada masiva de cubanos en la contienda, afecta directamente a una buena cantidad de políticos vivos, de la calidad de Mario Soares o militares en retiro (con cartelito de revolucionarios) como pudiera ser Otelo Saraiva de Carvalho
Otelo Saraiva de Carvalho

lunes, 11 de enero de 2010

Esteban Lazo, vicepresidente del desgobierno de los hermanos Castro Ruz y la Cumbre Climática


Desde el inicio mismo de la intervención, expresa el apoyo incondicional a las palabras de Chávez y Morales. Lo que quiere decir que no tiene nada que agregar en relación al cambio climático, ni a sus causas y mucho menos, a sus posibles soluciones.


El segundo párrafo del discurso es un poco más de lo mismo. Quejas y preocupaciones. Soluciones: ninguna.


En el tercer párrafo cita palabras catastrofistas del “máximo líder” en una conferencia en 1992: “La especie humana se encuentra en riesgo de desaparecer”. Y culpa al mundo desarrollado de la “atroz” destrucción del medio ambiente. Talmente parece que lo que el desgobierno de los hermanos Castro y sus secuaces destruyen no viene al caso. Da por hecho que los países desarrollados impiden el desarrollo de los países del tercer mundo. Y plantea que la única forma que existe para salvar a la humanidad es distribuir mejor las riquezas y las tecnologías disponibles. No dice como llevarlo a efecto. Solo plantea que cese el lujo y el despilfarro, pero no aplica el planteamiento para su desgobierno.

Si el régimen totalitario de los hermanos Castro Ruz no se hubiese dedicado, durante 50 años, a despilfarrar las riquezas del pueblo cubano. Si la crápula dirigente, en lugar de gozar de lujos y privilegios, hubiera dedicado esos años a mejorar la economía cubana, hoy el pueblo cubano sería menos miserable.
Esa sigue siendo hoy la esencia de lo que ocurre en Cuba

.
El señor Lazo, como cotorra amaestrada, repite lo de la temperatura global, la disminución de los hielos. La elevación del nivel del mar (aun no comprobado), la frecuencia e intensidad de los huracanes (contradice las estadísticas del propio Instituto de Meteorología de Cuba), la alteración del régimen de lluvias (tampoco comprobado). Predice, haciéndose eco del Nostradamus tropical, el riesgo de desaparecer bajo las aguas, que corren algunos pequeños países. Da como irreversibles “algunos efectos”, pero no dice cuales.


Insta, a los países en vías de desarrollo, a implementar (con urgencia) acciones que les permitan adaptarse al cambio climático, por supuesto, con la ayuda financiera de los países desarrollados.
De inicio, culpa a los países desarrollados, para luego pedirles ayuda. ¡Limosnas con escopetas!
O, sea, llama a los países desarrollados, egoístas e interesados, a los cuales solo les interesa preservar un orden económico injusto y desigual.


¿Alguien me puede decir como (después de leer lo anterior) se puede pedir ayuda financiera utilizando semejante vocabulario?


Efectivamente, las generaciones presentes (lo de las generaciones futuras está aun por ver) reclaman un orden económico nuevo, pues consideran que el actual es injusto. La pregunta que se impone es:

¿Cuál es el orden económico justo?

¿El del neofeudalismo totalitarista?


Dice el señor Lazo que el 76% de las emisiones acumuladas en la atmósfera (no dice cuales) son responsabilidad de los países desarrollados a los cuales tilda de derrochadores. No dice que, de hecho, el monóxido de carbono es el 0,03% de nuestra atmósfera y de ese por ciento, la humanidad (los países desarrollados) son los culpables de proveer el 3%. Exactamente, 3 por ciento de 0,03%. Saque cuentas y llegue usted a sus propias conclusiones.

En el octavo párrafo, arremete contra los Estados Unidos, culpándoles de ser los responsables de una cuarta parte de las emisiones humanas a la atmósfera y de mantener a la humanidad como rehén de su política doméstica.


Ya en el noveno párrafo la catástrofe es total. Según Lazo, no vale la pena insistir. Los países desarrollados, con los E.U. a la cabeza continuarán siendo el obstáculo. Son, una opción, política y ética, inaceptables.


Los neofeudalistas totalitarios aspiran a unos acuerdos donde los países desarrollados asuman el liderazgo y los países en vías de desarrollo sean los directores del programa. Vamos, una locura total.

No comparto la idea de que el actual orden económico sea el responsable de la pobreza de 2, 500 millones de seres humanos, o de los 1100 millones que se encuentran sin acceso a aguas potables, ni a los 2, 600 millones sin servicios de saneamiento, ni de los 800 millones de analfabetos, o los mil millones de hambrientos. Si nunca hubiera existido ese orden económico actual (con todas las desigualdades incluidas) serían mucho menos los miles de millones que cita el señor Lazo. Se hubieran muerto, hacía ya mucho tiempo y otros no hubieran llegado a nacer.

Un acuerdo, para combatir el supuesto cambio climático tiene que ser parejo para todo el mundo. No puede excluir a los países en vías de desarrollo. De esa forma no estaríamos resolviendo absolutamente nada.

De lo que debía tratarse es, de impedir, que los países desarrollados que realicen inversiones, en países tercermundistas, lo hagan siguiendo los patrones actuales, relativo a las emisiones.
Los recursos existen, mucho más allá de lo que se invierte en armamentos. Lo de las colosales sumas de dinero para salvar empresas y bancos son harina de otro costal, de lo que, el señor Lazo, no tiene ni la menor idea.

En realidad no tiene ninguna.


Por último, y como para dejar en claro que el discurso no es de su autoría, cita nuevamente a Fidel Castro: “Cesen los egoísmos, los hegemonismos, los engaños, la insensibilidad, la irresponsabilidad.

Aplíquense el cuento señores neofeudailstas totalitaristas. La historia ya les saldará las cuentas.

http://manchiviri.blogspot.pt/2010/01/tergiversando-la-verdad-de-copenhage.html

domingo, 10 de enero de 2010

Obama no está obligado a nada


Ni el capitalismo, ni el imperialismo tienen nada que ver con el cambio climático.


La consigna es la siguiente: “Debemos reducir los gases de efecto invernadero para salvar el planeta”, pero existe un acuse de recibo que nos conduce hacia un debate que ha sido revelado y que, aparentemente nos lleva a un argumento donde podemos apreciar un ciclo, muy natural, de cambio climático, que el planeta ha estado experimentando durante millones de años y que existe una causa aparentemente responsable, completamente diferente del MC, para las variaciones del clima global.


El monóxido de carbono es promovido al status del “chico malo” de los gases de efecto invernadero y a la humanidad como el “chico majadero” responsable de echar a perder nuestro planeta.


La ciencia moderna y los medios se han pasado, con la lluvia de acusaciones sobre el calentamiento global.

¿Pudiera parecer tan descabellado y poco probable que el más grande, el más caliente, el más volátil cuerpo de nuestra Galaxia pueda, de facto, estar influyendo más o menos en la temperatura del planeta en que vivimos?

Parece plausible. ¿No es cierto?


De hecho, el MC es el 0,03% de nuestra atmósfera y de ese porciento, la humanidad es culpable de proveer el 3%. Exactamente, 3 por ciento de 0,03%.

No quiere decir que la industria no tenga efectos catastróficos sobre el medio ambiente, por medio de contaminantes, PERO echarle la culpa sobre el efecto invernadero y por tanto a la humanidad por el calentamiento global, pudiera ser falso.

Los pocos que se benefician con estas tácticas de miedo están desviando recursos de los verdaderos problemas medioambientales y de las necesidades humanas como la pobreza, la reducción de contaminantes y el desarrollo de las poblaciones del tercer mundo.
Los otros que se benefician son los neofeudalistas (totalitaristas), que de todo, les echan las culpas a los países democráticos desarrollados.

Tal vez lo mío sea paranoia, pero cada vez escucho (últimamente leo) a Fidel Castro, pronunciarse sobre cualquier aspecto, me resulta todo lo contrario de lo que dice. Si apoyaba la elección de Obama, era porque quería que saliera su oponente. Si se pronuncia contra el embargo es porque precisa que éste se mantenga. Y así con todo. Si dice que el premio nobel a Obama fue positivo, resulta ser todo lo contrario.

No es que Fidel Castro no tenga vergüenza. Es que es un sinvergüenza, que no se oculta para decir que, en un papel de inquisidor (que nadie le ha otorgado), observa “cuidadosamente” al presidente negro. Dice que no lo prejuzga, mientras hace todo lo contrario.
Mientras señala que es obsesivo, en su trabajo, ahora lo tilda de mentiroso y lo compara con G. Bush.

Para nadie es secreto, que Bin Laden haya sido reclutado y entrenado por la CIA para combatir a las tropas soviéticas en Afganistán, o que sea Saudí de nacimiento y proveniente de una de las familias más ricas de Arabia Saudí.

Tampoco es errado proclamar que la guerra no es el camino para luchar contra un terrorismo exportado y sustentado por el petróleo.

Obama no originó la guerra con Afganistán y mucho menos la de Iraq, pero tiene y asume la herencia de los Bush. A su favor tiene, las intenciones de resolver el caos creado, no solo a los Estados Unidos, sino al resto del mundo desarrollado y que influye, sin lugar a dudas, en los países en vías de desarrollo.


Fidel Castro se pregunta:

¿Por qué Obama aceptó el Premio Nobel de la Paz cuando ya tenía decidido llevar la guerra en Afganistán hasta las últimas consecuencias?
¿Cuál sería la variante de Fidel Castro, para rechazar el premio?

¿Por qué Fidel Castro ofende sin ton ni son?


Otra vez, el Fidel Castro catastrofista, se atreve a decir lo que no se debe hacer, pero no dice cual es la forma correcta de hacerlo. El Nostradamus tropical predijo un discurso teatral en Oslo.

Ya quisieran Fidel Castro y sus acólitos que el mundo se les estuviera yendo de las manos a los países desarrollados. Eso es precisamente lo que a él le encantaría que sucediera y de esa forma sumir al mundo en el oscurantismo feudal totalitario.

Obama no es el fanático religioso, alcoholizado y cowboy trasnochado de Bush, aunque (Bush) no sea del todo responsable del rechazo a la firma del protocolo de Kyoto. Gore, por su parte, es un resentido del sistema que le robó las elecciones presidenciales y que sabe perfectamente que el peligro del cambio climático es tan relativo como lo fue su candidatura.


Es indiscutible que la lucha contra el calentamiento global solo la pueden asumir los países desarrollados, siempre vigilando y fiscalizando las inversiones en los países en vías de desarrollo.
Los países en desarrollo se nutren de las inversiones de los países desarrollados. Estas inversiones son llamadas por los neofeudalistas, explotación capitalista, “el peso de la carga sobre la especie humana”.

lunes, 4 de enero de 2010

¿Adiós a la libreta de Abastecimiento? ¿Sí? ¿No?


Corren las bolas. El fin de la Libreta se aproxima junto a la aparición de una moneda única. “Me lo dijo Adela”*. Dicen que la papa y los chícharos están por la libre. No dicen que hayan sido retirados de la libreta. Los precios, por la libre, son de anjá.

La libreta abastecía mensualmente media libra de granos por persona. El chícharo incluido. Media libra de chícharos costaba, por la libreta, 8 centavos de peso nacional. ¿En cuantas veces aumentó, de golpe y porrazo, el precio del chícharo? Por cierto, el chícharo que abastece el desgobierno es de pésima calidad. En Portugal, es el chícharo que se vende para alimentar a las palomas.

El desgobierno abastecía 4 libras de papa por persona a un costo de 1 peso con 20 centavos. Ahora, por la libre, 4 libras costarán cuatro pesos.


Dicen, las malas lenguas, que el próximo en ser excluido de la libreta será el arroz.

El desgobierno insiste en que el salario promedio del cubano de a pie, es de 500 pesos moneda nacional. La verdad es muy inferior. Las pensiones promedio de los jubilados son de 200 pesos moneda nacional.

Me pregunto:

¿Por qué el pueblo tiene que pagar por la incapacidad de aquellos que lo desgobiernan?


Hace más de 50 años el pueblo de Cuba era productor de alimentos. Hoy, el desgobierno tiene que comprar los alimentos allende los mares a un precio de 948 millones de dólares.


¿Será que la culpa de tanta incompetencia sea consecuencia del bloquebargo?


El invento macabro de la libreta de abastecimiento (racionamiento no) se ha vuelto contra el régimen y sus subsidios igualitaristas del sistema totalitario neofeudalista.
El desgobierno de los hermanos Castro está sumido en una crisis que se agrava peligrosamente (para ellos) con el deterioro de la economía venezolana. Pero lo más inquietante es la in-productividad del sistema agropecuario y la carencia cada vez mayor de moneda convertible.

El producto interno bruto alcanzará la cifra de 0,9% según los más pesimistas. Lo que nadie dice es, que estos por-cientos se basan en las estadísticas del peor año de lo que los des-gobernantes cubanos han querido llamar “Período Especial”. Si lo fuésemos a comparar con los mejores años, cuando la economía del régimen se encontraba subsidiada por la URSS, el PIB no alcanzaría el 0,1 %. Es mejor no hacer comparaciones con los años anteriores al cataclismo castrista.

El sistema de abastecimiento es al desgobierno, lo que el cáncer al organismo humano. Nunca cumplió lo que se pretendía de ella. Fue la autora material del mercado negro. Su creación, que de acuerdo a la interpretación del régimen, sería la distribución equitativa entre toda la población era, sin embargo, la solución que encontró Fidel Castro (en 1962) para paliar la inflación provocada por la distribución de trabajos in-productivos, aparejados a una Reforma Agraria totalitarista, neofeudalista.

Resumiendo: mal intencionada.

Desde siempre, el sistema de abastecimiento subsidió tanto a los que, tal vez lo necesitaban, como a los que no. Hubiera sido preferible subsidiar tan solo a los necesitados. Pero eso jamás hubiera solucionado la inflación y de nada hubieran servido la creación de tantos puestos de trabajo in-productivos, que elevaron el poder adquisitivo de un 25% de la población a niveles de clase media, comiéndose las riquezas del 5% de la población rica del país.

El efecto colateral del sistema de abastecimiento es, sin lugar a dudas, la pérdida de incentivo que aparejada, al mismo sistema, provocó la congelación de los salarios. Incluso, la obligación “moral” a la disminución salarial individual de un sin-número de personas.

Lo anteriormente expuesto trae aparejado la necesidad de cubrir las necesidades, a como de lugar. Y el cubano ha encontrado una forma de “ajustar el salario” igualitarista, acudiendo a métodos que en otro tipo de sistema social constituiría un crimen, pero que en el llamado “socialismo” no se ve de esa manera. Al final, como en esta sociedad, los obreros y los campesinos somos los dueños de todo…, lo que nos llevemos del trabajo es tan mío como tuyo. Eso no es robar.

La falta de incentivo es provocada desde el momento en que es el desgobierno el que decide entre lo que la persona va a comprar y en lo que puede o no puede vender.

Es necesario tener en cuenta que la libreta de abastecimientos “garantizaba” doce días de comida en el mes. Otros días de comida, en el mes, se garantizaban en los comedores obreros y las escuelas semi-internas.
Dada la bancarrota por la que atraviesa el desgobierno, lo más sano sería desaparecer la dichosa libreta, pero: la libreta de abastecimiento no tiene la culpa. No boten el sofá, que luego dormirán en el piso. No es menos cierto que con su eliminación aumentaría el fondo de subsidio asignado. Pero como el mal no radica en la libreta, no pasará mucho tiempo antes de que el desgobierno no sea capaz de subsidiar a las familias de menores ingresos.

Aunque soy de la opinión de que el fin de la libreta de abastecimiento sería el fin del sistema impuesto por los hermanos Castro Ruz al pueblo de Cuba (Fidel Castro coincide en este aspecto conmigo), creo que no es el momento político apropiado (para el desgobierno). La elevación de los precios de los productos liberados es contraproducente.

Lo pudieron haber realizado en los años 80, amparados por el subsidio soviético y lo intentaron (el equipo de tecnócratas de Raúl Castro (como los llamara en un discurso el “máximo líder”) y su JUCEPLAN. Hoy es demasiado tarde.

Hoy por hoy, a Fidel Castro solo le preocupa si imagen internacional. El ya está por encima de esas nimiedades. Su época pasó.

Por desgracia (para el régimen), el “nuevo modelo socialista” no pasa de ser un invento edulcorado para engañar a crédulos, ignorantes o, ambos. Tal vez funcione en Venezuela, en Bolivia, en Ecuador o en Nicaragua. En Cuba ya no funcionó y tenemos más de 50 años de experiencia en fracasos económicos de todo tipo. Comenzando por una zafra de 10 millones, pasando por unas vacas de 120 litros de leche, hasta los famosos plátanos micro-jet.
Resumiendo: Es necesario realizar cambios radicales.

domingo, 3 de enero de 2010

Los europeos que apoyan el neofeudalismo fidelista


Mi estancia en Europa y el conocer a personas de ideas socialistas me ha impresionado negativamente cuando he percibido que, sin conocerlo, profesan admiración por el régimen totalitario neofeudalista disfrazado de socialismo.

Debido a mis largos años de experiencia y del conocimiento del proceso anárquico del régimen fidelista. De las enormes vicisitudes por las que pasa el pueblo cubano debido a la aventura egocéntrica de imponer el neofeudalismo donde quiera que sea, en cuanto continente existe. Me deja perplejo ese compromiso y ese cariño que demuestran hacia ese régimen que, al contrario de lo que suponen, ha destruido una sociedad para convertirla en algo peor. Siempre invocando al imperialismo como el gran culpable de todos lo males. Nunca reconociendo las incapacidades e insuficiencias propias.

Y es esa posibilidad de que alcancen un mundo peor es la que me compulsa a desenmascarar las fechorías del totalitarismo fidelista ante los socialistas indígenas de Europa. A advertirles que esa no es su causa. Que defender el neofeudalismo es retroceder dos mil años en la historia. Que el totalitarismo es contrario al derecho de vivir y desarrollarse en paz.

No he venido a Europa por invitación de asociaciones de amistad con el régimen totalitario. He visitado seis países (Portugal, España, Francia, Bélgica, Holanda y Alemania) y en estos, a más de diez ciudades. No he participado en conferencias. Si en muchas discusiones a nivel de calle. No me he reunido con parlamentarios, ni funcionarios de gobiernos, ni dirigentes gremiales y si con muchos trabajadores. He dado pocas entrevistas a la prensa radial y escrita.

He encontrado que a pesar del frío hay mucho calor humano y mucha confusión. Me di el gusto de conocer las tribus ibéricas. A inmigrantes de todas partes y a compatriotas que les importa un pito como se pone Jorge*. He escuchado nuevamente lenguas afines a la mía y otras que no tanto. Todas suenan a cariño y confusión.

A pesar de que tengo que trabajar para poder vivir, no he dejado de lado mi interés de que se conozca la verdad sobre el sufrimiento del pueblo cubano. Todos, sin excepción, de derechas y de izquierdas, más reaccionarios o menos extremistas, quieren escuchar lo que les puedo aportar al interés común. De que me presten atención, estoy muy agradecido.

Jamás me han preguntado sobre cubanos que estén presos en cárceles norteamericanas. Ninguno sabe quienes son ni porque están presos. Ni les interesa.
Los interesados son aquellos que cursan invitaciones políticas de “solidaridad”. Que proporcionan giras a expensas del sudor de trabajadores engañados.

Este proselitismo es de vital importancia para el mantenimiento de un régimen, explotador de la clase obrera.

sábado, 2 de enero de 2010

Los hermanos Castro Ruz: ¿Líderes o dueños?


Nacieron como todos lo hacemos. Sin saber que la vida nos pertenece. A partir de ese momento el destino de ambos fue guiado de forma displicente, en ocasiones. Otras veces con desinterés. Siempre en el anonimato de progenitor.


Pasó el tiempo. Se desarrollaron, amaron. Uno de ellos estudió, el otro continuó amando. Nunca trabajaron. Fueron tomando conciencia que es lo que impele a la toma de decisiones. Tarea difícil, sobre todo cuando estas involucran los intereses de un grupo de personas.

Les fue difícil aprender a comportarse. Cuando no tumbaban para un lado, lo hacían para el otro. Nunca tuvieron rumbo definido, ni transparente. Si tuvieron la voluntad para llevar sus propias riendas. Voluntad inculcada en el ordeno y mando de un padre astuto, voluntarioso, oportunista y explotador. Con él aprendieron el difícil arte de mandar, de distribuir, de dosificar, de salvaguardar los bienes adquiridos, la mayor de las veces de forma ilícita. Aprendieron a utilizar a la sociedad y a los colectivos laborales en beneficio propio. Fueron forjados en la deslealtad, en la desigualdad, en el desenfreno y la irresponsabilidad.


Dirigir exige decoro. Esa potestad (invocando el supuesto interés de hacer lo que más beneficie a los pueblos) la ejercen para su propia conveniencia, con ánimo de lucro, sin importarles lo que aprietan. Sin importarles la merma de los recursos. Siempre han disparado al centro de la pretendida diana.


Desde sus posiciones de caudillos disponen de lo que no les pertenece en aras de satisfacer su ego y compran favores, silencian opiniones en su contra, aseguran el apoyo incondicional de sus seguidores e intentan cultivar la imagen de desprendidos bonachones que todo lo resuelven. No importan las arbitrariedades. Esas las mandan al basurero de la historia.

Estos personajes sobornan y pagan servicios. Se rodean de una claque carente de valor para enfrentarlos. Que los consienten. Que se aprovechan, mientras los dejen. Que los adulan. Que buscan interpretarles la mirada o esperan a que se pronuncien, para montarse en ese mismo discurso como máquinas repetidoras. No discrepan. No aportan ideas. No crean. Son redundantes servidores.

En los momentos que contaron con mayores recursos, sus actitudes creaban malestar. Hoy, cuando llaman al aprovechamiento de la jornada laboral, al empleo racional, duele mucho las diferencias (que han establecido a través de los años) a favor de unos pocos y en perjuicio de la mayoría. ¡Ocúpate, pero no te preocupes!, me dijeron una vez.

Nadie tiene derecho a erigirse en dueño de un país; pero si los hombres honestos y modestos hemos elegido el camino del silencio, sin proponérnoslo le hemos dado vía libre al escarnio y sus males aparejados.