lunes, 2 de agosto de 2010

Un hombre que nunca se ha servido de su Patria

PRIMERAS FISURAS.
Las Huelgas de África Sur Occidental (Namibia)
Las huelgas surgieron por la oposición de los Ovambos al sistema de control laboral del gobierno. Los obreros que se inscribían para trabajar en Windhoek o en las minas no podían decidir que trabajo iban a coger. Ellos simplemente eran asignados por los burócratas de una oficina empleadora. Un sistema muy similar empleado actualmente por la administración de los hermanos Castro Ruz. En Cuba los trabajadores que quieren emplearse en la industria turística del area dólar o en cualquier empresa extranjera establecida en el país, son asignados por los burócratas de una oficina empleadora del gobierno cubano para igual que el Partido Nacional Surafricano tener el completo control sobre las personas.
El gobierno de Africa del Sur respondió a las huelgas de la forma usual disparando contra los huelguistas y enviando de regreso a sus reservas mas de 4000. No se hizo esperar que las grandes compañías especialmente las minas comenzaran a presionar al gobierno por las perdidas que le estaba ocasionando la falta de empleados. Finalmente el gobierno tuvo que negociar y hacer concesiones. No fueron grandes pero fue la primera vez en 20 años que se sentara a negociar y hacer concesiones.

Después de los mineros se produjo la huelga de los empleados municipales de Durban. Igual que hicieron con los mineros, el gobierno reacciono violentamente y los cesanteo a todos. Durban es una localidad situada en un área calurosa y húmeda como la Florida. Otra vez en cuanto la basura comenzó a acumularse y la peste empezó a afectar a toda la ciudadanía el gobierno cedió a las demandas de los trabajadores. Los Africanos obtuvieron una experiencia importantísima. En lugar de dejar que sus lideres o voceros se enfrentaran a las autoridades pudiendo ser arrestados, aprendieron a actuar unidos.
Las huelgas alcanzaron a la industria privada. Los primeros afectados fue la industria de la Construcción. Las huelgas al igual que en Cuba eran ilegales. Pero arrestando y procesando a los huelguistas no dio resultado. Los edificios no podían ser construidos si los trabajadores estaban tras las rejas. Tampoco podían ser remplazados rápidamente los operadores de equipos. Entrenar nuevos, significaba meses de paro. El punto clave es que los trabajadores estaban empezando a tener éxito obteniendo sus demandas laborales, no muchas, pero era evidente que el régimen no podía imponer libremente su voluntad. A principios de los ochenta el gobierno se vio obligado a cambiar las leyes y permitir a la mayoría no-blanca (Afrikáans) formar sus propios sindicatos. No les quedaba otra alternativa que aceptar la realidad.

Los sindicatos blancos también comenzaron a darse cuenta de los vientos de cambio. Con la escasez de mano de obra calificada en muchos oficios, estaba claro que mas pronto que tarde, a los no-blancos tendría que permitírsele entrar a esos oficios( de todas formas en realidad ya el trabajo verdadero en la mayoría de los oficios era realizado por no-blancos mayormente supervisados por estos.) Los lideres sindicales comenzaron a argumentar que era mejor permitir la entrada de los no-blancos en los sindicatos a que ellos formaran sus propios gremios, De esa forma por lo menos mantenían algo del control.
La dominación blanca no era amenazada inmediatamente por estos cambios, sin embargo había un hecho cierto el gobierno comenzaba a perder su habilidad de controlar el futuro y como este estaba evolucionando.


LA UNIDAD DE LOS AFRIKANDERS SE FRACTURA.
Aunque siempre hubo pocos Afrikánder disidentes (un par de comunistas por una parte, un Beyers Naude por la otra, algunos escritores y artistas, etc.) los Afrikánder habían estado unidos de una forma destacada. Sin embargo con el estancamiento económico los Afrikánder urbanos comenzaron a ser mas afectados por los subsidios y el proteccionismo dado a los Afrikánder de la Agricultura. Esta situación condujo a un conflicto de intereses entre los dos pilares del Partido Nacional.
Otras divisiones comenzaron a ocurrir. Como resultado de los programas favoreciendo los negocios propiedad de los Afrikánder hizo que muchos otros se incorporaran abriendo nuevas empresas. Estos hombres de negocio encontraron las mismas ineficiencias y obstáculos al desarrollo creados por el apartheid y con la mentalidad pragmática de negociantes norteamericanos e ingleses comenzaron a pedir cambios. Es mas, los Afrikánder envueltos en negocios comenzaron a pedir con urgencia la modificación y hasta el desmantelamiento del apartheid.


Ya a finales de los años 70, la creciente división comenzó a manifestarse dentro del partido nacional. Las dos tendencias dieron en llamarse los “Verligtes” (Los Iluminados) y los “Verkramptes” (Los Trancados). Los verkramptes querían mantener el apartheid tanto como fuera posible. Para muchas de estas personas, el apartheid nunca había sido sobre desarrollo separado, había sido una cuestión de dominación y baasskap. No obstante, el hecho de que el apartheid había sido siempre un sueño de probeta no importaba; la dominación seguía siendo el objetivo a mantener. Eventualmente, algunos de los lideres verkramptes, dirigidos por el Dr. Treurnicht, el hombre responsable de la política del idioma para los Afrikáans y que encendió los disturbios de SOWETO en 1976, rompió con el Partido Nacional y creo el Partido Conservador. Su apoyo se concentro fundamentalmente desde las áreas rurales.
INTERVENCIONES EN EL EXTRANJERO
A los crecientes problemas económicos se unía la política de crear y mantener una barrera a lo largo de sus fronteras contra posibles ataques del África independiente. Además de resistir la insurgencia en África Sur Occidental (Namibia) por muchos años, apoyaban al régimen de Ian Smith y al finalizar la dominación portuguesa en Mozambique y Angola, Africa del Sur comenzó a ayudar a los grupos guerrilleros que en ambos países se oponían a los marxistas que habían obtenido el poder.
Estos envolvimientos significaban un drenaje económico sustancial, especialmente en una economía que ya estaba confrontando serios problemas.

Ya en los años 80 los jóvenes Afrikánder comenzaron a resistirse al servicio militar obligatorio y sus padres a resistirse también a que los enviaran a combatir fuera de su país. Esta situación ya había provocado que la SADF desde finales de los años 70 permitiera la entrada de no-blancos en sus filas. Pero las contradicciones comenzaban a manifestarse: ¿Cómo podía esperarse que esos militares combatieran y murieran por un país donde ellos son ciudadanos de segunda categoría? Esta había sido una de las razones de porque habían sido excluidos pero las necesidades los habían forzado a cambiar.
PRESIONES EXTRANJERAS.
Las presiones extranjeras comenzaron a tener algún efecto. Fueron lanzadas campañas especialmente en Estados Unidos y Gran Bretaña contra las compañías que hacían negocios con Sudáfrica. Algunas de ellas comenzaron a vender y salir del país. El desinvertir incremento los efectos negativos sobre el rand y sobre la economía en general. No se puede afirmar que haya causado los crecientes problemas económicos pero en verdad ayudo a empeorar la situación existente.

Para complicar mas los problemas del régimen sudafricano, a las compañías transnacionales que continuaron haciendo negocios en Sudáfrica se les presiono fuertemente para que tuvieran que observar los códigos de conducta en sus operaciones de Sudáfrica es decir establecer igual pago para empleados no-blancos haciendo el mismo trabajo que los blancos así como establecer el empleo y las promociones basado en sus habilidades y no en su raza. Arriba de esto comenzaron a boicotearse los productos sudafricanos en Norteamérica (frutas y vinos.) Y para colofón cuando Sudáfrica necesitaba prestamos externos, las demandas de cambio de política se hicieron muy difíciles de resistir y las opciones se estaban agotando para el gobierno de Pretoria.
 
 
 
 
 
BIBLIOGRAFÍA:
Anzovin Steven, ed. South Africa: Apartheid and Divestiture.
Crocker, Chester A. “South Africa’s Defense Posture: Coping with Vulnerability”
Plotkin Rhoda, “The United States and South Africa: The Strategeic Connection.”
Reagan Ronald “U.S. Economic Relation and South Africa: Apartheid, Some Solutions.” Vital Speeches of the Day, August 15, 1986, 1-5.
The African Fund (associated with the American Committee on Africa) “Questions and Answrs on South Africa Sanctions.” Perspectives, No 1/86 1-5
Wolpe, Howard “Seizing Southern African Opportunities” Foreign Policy. 1988, 60-71