domingo, 22 de agosto de 2010

El régimen de los hermanos Castro Ruz, crónica de un sistema en extinción

Aquellos que aun consideran que el actual régimen político imperante en Cuba es una revolución, están totalmente equivocados. La revolución cubana comenzó inmediatamente después del golpe de estado de Fulgencio Batista en el año 1952. Terminó el 16 de abril de 1961 cuando Fidel Castro, sin consultar al pueblo de Cuba, decidió que aquel engendro, que venía forjando hacía dos años, era “socialismo”.

Fidel Castro había prometido elecciones libres en dos años posteriores al primero de enero, luego que Fulgencio Batista hubiera abandonado el poder. En lugar de eso, comenzaba a imponerle (ahora sin la careta “tan verde como las palmas”) al pueblo, un sistema de gobierno al estilo estalinista. Un sistema que le venía muy bien a sus ansias de perpetuarse en el poder.

¿Qué nos puede enseñar un sistema fracasado?
¿Qué las tareas son lentísimas y dificilísimas?
¿Cuáles tareas?

Decir que es difícil: Construir un país de ciudadanos socialistas, después de cincuenta años, es una burla de dimensiones cósmicas (que no tiene nada de cómico).

¿Qué el régimen ha tenido éxitos notables?

Vamos a ver: En la salud, muchos médicos de conocimientos actualizados cuestionables, pero médicos al fin y al cabo. Hospitales con índices sanitarios deplorables y casi total carencia de medicinas (culpa del bloquebargo).
Paz, bueno, la paz de Fidel Castro. Al que no entre por el aro, paredón de fusilamiento, aplicándole la justicia de los juicios sumarísimos.

¿Cultura?

Si la chabacanería, las vulgaridades, las obscenidades y unas cuantas bandas de mala música (con excepción de los viejitos rescatados) llamada “timba cubana” es cultura…
Solidaridad internacional: Muchos países tercermundistas de iguales regímenes o con pretensiones de serlo.

Unidad: Esa palabra murió junto con la otra, la de “compañero”, a partir del comienzo de lo que los hermanos Castro denominaron “Período Especial” y que constituía un re-make de lo sucedido en Cuba a finales de la década de los años 60 del siglo pasado.

Referirse a la educación da vergüenza ajena. Primero concibieron un plan para desarraigar al adolescente del núcleo familiar, con aquello de las escuelas en el campo. No se debe confundir con “la escuela al campo”, que lo que pretendía, en sus inicios era contrarrestar la influencia (diversionismo ideológico) de la Semana Santa.

Recuerdo como en más de 30 reuniones del Partido (de ese partido de Fidel Castro, que de comunista solo tiene el nombre) los mismos militantes consideraban aquello como algo inviable, así como el método de exámenes con todos los alumnos con notas superiores al 99% en sus calificaciones. Una mentira a escala nacional. Pero la voluntad del máximo líder, se pasó (como tantas veces en 50 años) la opinión de las masas por el Arco del Triunfo.

En la actualidad, esas escuelas han demostrado no ser viables. Representan un gasto económico imposible de continuar siendo sostenido. Ahora se enfrentan con el problema de abandonar unos planteles en estado deplorable (por falta de mantenimiento) para meter a los alumnos en los antiguos inmuebles (aun más deteriorados por la desidia y el pasar de los años).

El otro problema (aun más grave) es la escasez de maestros. A ciencia cierta, el desgobierno no sabe que fue lo que pasó. Tuvieron que acudir a muchos estudiantes renegados, a marginales de la educación prometiéndoles villas y castillas y por supuesto, como siempre, incumpliendo las promesas. Ya quedan tan solo unos pocos. Resumiendo: La educación que reciben nuestros niños y jóvenes es: un excremento tropical.

El discurso de Raúl Castro en la Asamblea Nacional, ni es política, ni es franca y mucho menos valiente. Lo que es peor, es que no admite reflexión alguna. El régimen que ha heredado en usufructo, confronta problemas económicos insuperables a estas alturas. La crápula dirigente se encuentra tan desvinculada de los trabajadores que, al no querer reconocer que son un atajo de viejos fracasados, ahora les culpan (a los trabajadores) y hasta se atreven a decir que han sido mal educados, como si los culpables de la mala educación fueran ajenos al desgobierno.

Efectivamente, el régimen de los hermanos Castro Ruz es totalmente, lo opuesto a una democracia. Mal garantiza la alimentación de la población (dos semanas) mediante una libreta de abastecimiento desde el año 1962. Una libreta que ha ido mermando en la cantidad y calidad de los productos que abastece. La seguridad social es una burla al trabajador.

El trabajo para todos es una mentira colosal. De acuerdo con el propio análisis del régimen, existen en Cuba más de un millón de empleos correspondientes a plantillas infladas.

Es una mentira que en algún momento existieran servicios gratuitos, porque en un régimen totalitario todo se paga entre todos. Es por esto y no por fatalidad, que el déficit es incontrolable. Lo peor es que el régimen no está en condiciones, ni dispuesto a tomar las medidas necesarias. Ni siquiera está decidido a nada, que no sea estirar la liga. Tal vez hasta que reviente.

¿Cómo puede atreverse alguien, a decir que se debía haber negociado la deuda externa, cuando Fidel Castro dijo que era “incobrable e impagable”?

Dicen que la productividad y la eficiencia del trabajo son bajas, pero no se atreven a decir el porque. Por supuesto, si no se trabaja, las exportaciones tienen que ser débiles, prácticamente inexistentes. De esa forma no se pueden sustituir las importaciones.

Como no existe la propiedad privada ni la gestión económica de libre empresa, los gastos sociales son enormes y por supuesto toda la culpa va a parar al desgobierno. Los des-gobernantes han demostrado ser incapaces de llevar el bienestar al pueblo de Cuba.

¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son los máximos responsables de las políticas estrafalarias de los decenios anteriores?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son los responsables del excesivo número de funcionarios del sector estatal?
¿Existe algún otro sector?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son los responsables del tratamiento laboral y salarial paternalista que no incentiva a trabajar?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son responsables de que personas que no laboran tengan largos años garantizados un “sueldo”?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son los responsables del descalabro de la Industria Azucarera?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son los responsables de convertir a los agricultores cubanos en obreros agrícolas?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son responsables de que en Cuba existan personas que consideren que se puede vivir sin trabajar?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son responsables de la indisciplina laboral y social?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son responsables del robo de combustible, de los materiales de construcción y de alimentos en las empresas del desgobierno?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son responsables de la existencia del mercado negro?
¿Quiénes, sino los hermanos Castro Ruz, son los responsables de que, ante unos precios exorbitantes en las Tiendas de Recuperación de Divisas (TRD), todas pertenecientes al desgobierno, la población considere que se deben aumentar los salarios?

No, señores compañeros, no son errores. Después de 50 años no se puede dar un tratamiento tan blandengue a la ignominia. Es INCAPACIDAD. Sea dolosa o culposa. Da igual.
Quieren continuar engañándonos con el cuento de que el gasto eléctrico residencial crece sobre lo previsto.

¿Previsto por quién?

Por aquellos que en un gesto populista comenzaron a repartir efectos electrodomésticos. Lo que no se atreven a decir es que “para ahorrar” van a disminuir el petróleo destinado a las termoeléctricas que producen la energía.
No es necesario presionar y mucho menos conspirar, cuando de lo que se trata es: no de corregir (que bien pudiera significar excretar) sino poner punto y final al sistema de dictadura totalitaria neo feudal.

Ante la exigencia del pueblo de Cuba, los incapaces ancianos decrépitos, declaran irrevocable el sistema. Como si pudieran.

¿Cómo van a perfeccionar un modelo que ha resultado un fracaso?
¿Con cual pueblo?

Después de tanta irresponsabilidad, ahora, en el ocaso de sus vidas, pretenden ser responsables a ritmo de pasos, de ancianos vacilantes.

¿A cuales “revolucionarios” están apelando?
¿Unidos de qué?

Ya es tarde. Su tiempo ya pasó.

Todas las medidas que tomen, de ahora en lo adelante, serán el boomerang que les golpeará y los conducirá al matadero de la historia. Los hermanos Castro Ruz saben perfectamente que el trabajo por cuenta propia y el aparejado régimen de impuestos es contrario al neo-feudalismo.

El cambio estructural se aproxima y el sistema estalinista desparecerá inevitablemente. Quieran, o no, los hermanos Castro Ruz