martes, 6 de julio de 2010

Luchar por una Cuba mejor no es solo lo más lógico, sino la única alternativa para los cubanos


El régimen de oprobio se ha paralizado con la senectud de Fidel Castro. En Birán (la finca de los Castro Ruz) se vive al margen de blogs, foros de debate y facebook, aunque al twitter no lo han podido silenciar aun. Tal vez lo logren en un futuro cercano. Uno de los agentes, más pernicioso y oportunista, tergiversador de ideas y mentiroso consuetudinario, sin otras ideas que no sean las de sus representados y defendidos, es Enrique Ubieta: Pseudo-periodista, pseudo escritor y auto-titulado director de una revistucha llamada (con mucha falta de imaginación) “La Calle del Medio”. Con él conversó una tal Yamila Sánchez, sobre el papel que deben jugar los jóvenes cubanos ante tanta falta de dirección.


Enrique Ubieta miente descaradamente cuando dice que los jóvenes cubanos participan con fuerza cualitativa y cuantitativa en la blogosfera. Ubieta se refiere a solamente una minúscula parte de la juventud cubana. Se refiere a aquellos que responden a los ordeno y mando de los hermanos dictadores.


Son muy pocos los jóvenes cubanos (los que no responden a los ordeno y mando) que puedan o se atrevan a abrir un blog y publicar artículos que disientan del oficialismo doctrinario. Solo mal nacidos, como Ubieta, son autorizados a publicar artículos que se parezcan en forma y contenido a lo publicado por “Abuelita”, el órgano oficial del comité central del partido de los hermanos Castro Ruz. Así y todo, no lo logran. Es por eso que carecen de credibilidad. Fuerza no tienen ninguna.


Lo peor, es que no tienen idea de lo que es un blog. No importa que estén o no familiarizados con las nuevas tecnologías. Es que el sistema es tan cerrado, que no les permite ni utilizarlo como arma de combate. Es por eso que, al leer los artículos de Ubieta y comparsa, da la impresión de estar leyendo cualquiera de los tabloides que imprime el desgobierno. Profesionalidad no tienen ninguna.

Para Ubieta, tener un blog es imitar a su esquizofrénico ídolo y creer que reflexiona, cuando realmente lo que hace es coprografiar cuartillas. Ubieta no piensa antes de escribir. O sea, escribe sin pensar. Es por eso que sus escritos son carentes de sentimientos y totalmente despreocupados de la realidad que vive nuestra patria. Ubieta escribe, no para el gran público, sino para los funcionarios del régimen de oprobio. Eso le proporciona infinidad de “posibilidades” dentro de un sistema abierto solamente a la desinformación. Eso sí, todos los días tiene que escribir sandeces.


Por un error “imperdonable” de la Universidad de Ciencias Informáticas (UCI), el blog de Ubieta fue detectado como emisor de SPAMS. Ese y no otro fue el motivo por el cual fuera cerrado automáticamente. Luego de quedar limpio de SPAMS fue rehabilitado. No hay otra explicación.


Yamila Sánchez le pregunta: ¿Qué opinión le merece el papel de los intelectuales cubanos como reflejo de las inquietudes sociales?


Ubieta se va por las ramas. Miente cuando dice que nuestra población tiene una cultura general más alta que la que tenía antes del triunfo de la revolución cubana (que no es la revolución de Fidel Castro). La población cubana no es mucho más culta. En todo caso está mejor instruida, aunque con infinidad de lagunas. Lo que Ubieta llama cultura política no es otra cosa que doctrina totalitaria.


Ubieta no se considera a sí mismo como parte de la intelectualidad cubana. En eso le doy toda la razón. Ubieta ve a los intelectuales cubanos desde su barrera totalitaria. Para Ubieta, aquellos que expresan sus inquietudes sociales, son enemigos del régimen. Bajo la dictadura totalitaria y neofeudal de los hermanos Castro Ruz, no son permitidos emitir, criterios, opiniones, comentarios o reflexiones contrarios a la voluntad de los hermanos dictadores. Es por eso y no por otra cosa, que la intelectualidad cubana, nacida y crecida bajo la bota dictatorial, no puede ser hija de semejantes progenitores. Afirmar lo contrario, como hace Ubieta, es proclamar que nuestra intelectualidad es un aborto del infierno totalitario. Nada más falso.

Yamila Sánchez insiste: ¿Considera que las nuevas generaciones están a la altura del desafío?

Nuevamente Ubieta se va por las de Villadiego. Una generación es el acto de producir descendencia. Una generación puede ser también una etapa o un grado en la sucesión natural de la descendencia. Una generación se puede referir a las etapas sucesivas de mejora en el desarrollo. En biología, es el proceso por el cual las poblaciones de organismos transmiten rasgos ventajosos de una generación a otra. En educación es el nombre dado a un conjunto de estudiantes que inician y finalizan sus estudios en una misma fecha. En literatura es el nombre aplicado a un grupo de escritores del mismo período.


Señor Ubieta: Una generación, no puede jamás ser el resultado de una obra determinada. Una generación puede marcar el proyecto de vida de una población. Lo que no puede hacer una generación, es imponer un proyecto por la fuerza.


¿Como puede alguien afirmar que la juventud cubana se encuentra identificada con el régimen totalitario? ¿Acaso Ubieta no tiene en cuenta que en los últimos diez años han salido de Cuba más de 200 mil jóvenes cubanos?

Yamila le pregunta: ¿Qué significa para Ubieta “salvarse o no de la utopía de hallar, de construir otros mundos posibles"?


Nuevamente Ubieta hace gala de su mimetismo totalitario.

Como ni Ubieta ni yo somos filósofos, dejémonos de filosofar al barato. Utopía significa: “lugar que no existe”. Ese es el meollo. Lo demás es cantinflismo puro y duro. No se puede llegar a un lugar que no existe y punto. Tampoco podemos caminar hacia el horizonte en busca de algo, sin saber qué.


El único mundo posible, hacia el que todos debemos caminar es, el mundo donde las condiciones de vida del ser humano sean (como mínimo) aceptables y no como en Cuba, donde las condiciones de vida han pasado a ser infrahumanas, si las comparamos con la Cuba robada hace más de 50 años por los hermanos Castro Ruz y convertida en su finca particular. Solo para los totalitaristas opresores del pueblo, puede tener validez semejante concepto.


Luchar por un mundo mejor no es oprimir al pueblo, sino liberarlo de la opresión. No es ético mantener en cadenas y oprobios sumidos al pueblo que nos vio nacer. Esa no es la única alternativa. No es ético ni humano afirmar que, el totalitarismo neofeudal sea la única alternativa. Es por eso que el sistema de los hermanos Castro Ruz es un fracaso permanente.

Cuando Yamila le pregunta: ¿Qué piensa usted de ese nuevo concepto de libertad que tiene ya una incidencia notable en los más jóvenes?


Ubieta solo consigue decir: “Es sano remover errores”. Remover no Sr. Ubieta: Corregir es la palabra. No se trata de, tratar de curar las heridas, sino sanarlas del todo. El peor de todos los errores de Fidel Castro fue el de, para mantenerse en el poder, aplicar en Cuba un sistema totalmente ajeno a las aspiraciones del pueblo cubano. Ese fue el principal problema de principio. Lo peor es que pretenden ignorarlo y aun se atreven a decir que no lo ignoran.


Es una verdadera suerte, para Ubieta, hacer lo que le gusta y le proporciona beneficios. Vive de la adularía inmunda y sin asomo de vergüenza dice que eso le proporciona felicidad.


Ubieta niega la posibilidad de disentir al pueblo cubano. Para Ubieta todo aquel que disiente del régimen totalitario no forma parte de la nación cubana, como si los que disienten no sintieran a Cuba como propia. Para Ubieta, aquellos que disienten del régimen totalitario no se sienten dueños de la vida. Como si la vida fuera el sistema putrefacto que tan míseramente defiende.


La revista dirigida por Ubieta no hace honor ni distinción a la opinión ni al debate. Solo aquellos que aceptan incondicionalmente la “doctrina fidelista” tienen cabida. El resto son totalmente ignorados y vetados de participación.


“La Calle del Medio” no es una revista cubana. Es una revista de la dictadura totalitaria.