lunes, mayo 24, 2010

¿Que es el Sistema Totalitario Neofeudal?


Son muchos los que justifican el totalitarismo neofeudal. Muchos lo hacen de buena fe. Tal vez sean ignorantes. Tal vez mal intencionados. Lo cierto es que, como sistema político es retrógrado y su naturaleza despilfarradora, en aras del buen vivir de la crápula desgobernante. No se hace evidente hasta pasados los años. Otros lo defienden porque son sus grandes beneficiarios y, como en el caso del chileno Max Marambio (por ejemplo), amasan enormes fortunas devenidas de la injusticia y la explotación sin límites. Hay además otros (intelectualoides, periodistas, sociólogos, académicos y otros aspirantes a mamar de la teta de la vaca) que conocen bien los costos sociales que en términos de degradación humana impone el susodicho sistema. No se conforman con poco para continuar engañando a los pueblos con su labor proselitista. Saben muy bien lo que hacen. Son los “nuevos apóstoles” del “profeta” neofeudal llamado Fidel Castro.

Para contrarrestar la proliferación de versiones idílicas acerca del totalitarismo neofeudal y de su capacidad para destruir el bienestar general examine algunos datos del sistema impuesto al pueblo de Cuba por los hermanos Castro Ruz. Son datos sumamente didácticos, máxime en el contexto de la crisis permanente en que se encuentra sumido su desgobierno.

Los hermanos Castro Ruz, que jamás se han arrepentido de todos los errores cometidos durante 50 años, nos proponen resolver los problemas, por ellos creados, con más de lo mismo y nuevamente piden esfuerzo y participación a las masas, mientras que otros funcionarios consideran a ese mismo pueblo culpable de lo que ocurre en el país. Las instituciones no funcionan. Es el propio sistema centralizado el que obstruye el desarrollo. No existe esperanza de cambio. El discurso y los métodos son los mismos. Diseñados para ocultar las verdaderas intenciones. Quien tenga dudas, mire lo que están proponiendo para “solucionar” los problemas. ¡NADA! Lo mismo desde el año 1959.

A continuación, algunos datos simples.

Población estimada de la república de Cuba: 12 millones, de los cuales
- 3 millones viven estrictamente, de los subsidios de miseria del desgobierno.
- 11 millones no tienen acceso a las medicinas que el desgobierno vende en moneda libremente convertible.
- Carencia de medicinas esenciales en hospitales y diversos centros de salud.
- 6 millones carecen de acceso directo al agua potable.
- 10 millones carecen de techo o viven en casas precarias o confinadas en ciudadelas insalubres.
- 7 millones tienen electricidad esporádicamente. Cuando llueve, el casco histórico de la Habana permanece sin electricidad durante días, como consecuencia de un desastroso plan de soterrar los cables eléctricos.
- 8 millones carecen de drenajes o cloacas.
- 6 millones son analfabetos potenciales, cuando el desgobierno declara que la educación es “gratuita”.
- 1,500 muertes por año asociadas a neuritis periférica (alimentación deficiente).
- 11 millones de personas reciben un salario de miseria equivalente a menos de 10 euros mensuales.
- Entre 1989 y 2009 la población cubana se empobreció en casi un 90% en comparación a la década anterior, mientras que (comparativamente) los funcionarios del régimen continuaron su modo de vida de grandes lujos.
- El lujo en que viven los funcionarios del régimen no alcanza para dar solución a los problemas económicos del pueblo de Cuba.


Conclusión: Es preciso erradicar el sistema (imposible solucionar los problemas a partir del desgobierno) porque el sistema obedece a una lógica implacable: La centralización de la miseria, que concentra lo poco que produce el país, en manos de los funcionarios del régimen, aumentando la pobreza y la desigualdad económica y social.

Después de 50 años de existencia, esto es lo que el totalitarismo neofeudal nos ofrece. Decididamente, la humanidad tiene futuro, pero definitivamente, el futuro no será el nuevo feudalismo que pretenden imponernos. Con el sistema totalitario no hay futuro para el pueblo de Cuba ni para cualquier otro. Ninguna sociedad puede desarrollarse cuando carece de impulso vital y de motor impulsor. Desaparece la sociedad civil.

Gracias a Dios, en el mundo existen muchos más hombres y mujeres de buena voluntad, que el puñado de insensatos de ideas extravagantes.