domingo, 2 de mayo de 2010

Nivel digno de vida. Consumo moderado. Impacto medioambiental tolerable.

Los amigos de Fidel Castro y su engendro totalitario (valga la redundancia, puesto que Fidel Castro y su engendro son una misma cosa) suelen decir que a Fidel Castro se le ataca porque constituye un referente moral incómodo al imperialismo y sus secuaces. Lo cual, además de no ser cierto, es intrascendente.

Porque si Fidel Castro fuese un referente moral, no necesitaría tanta defensa por parte de seudo intelectuales de “izquierda” procurando vivir del cuento. Lo que hace a Fidel Castro tan extremadamente repulsivo para la democracia es el engaño. Lo que no se le puede perdonar a Fidel Castro es el engaño con que ha sometido durante 50 años al pueblo cubano. Promesas (incumplidas) y la obstinada represión de los derechos humanos; utilizando el subterfugio del socialismo, cuando en realidad ha conducido a la nación hacia un feudalismo de nuevo tipo.

El aberrante embargo económico de medio siglo, impuesto al régimen totalitario, solo ha servido para reforzar el hostigamiento permanente al pueblo de Cuba por parte de un despiadado sistema absolutista. Fidel Castro no solo acabó con la industria azucarera, la ganadería y la agricultura, sino que ha puesto al pueblo cubano al nivel de los países más miserables del planeta, mientras que proclama (a bombo y platillos), logros en la “educación”, la “sanidad”, las “ciencias” y en las “artes”, tratando de dar la impresión de que el totalitarismo neofeudal funciona y que el nivel de vida del cubano es superior al de los países desarrollados o en vías de desarrollo.

Mientras, su hermano Raúl reconoce que en Cuba existen 1 millón de sub empleados recibiendo un salario promedio de 15 euros mensuales (exagerado), Fidel se llena la boca para criticar el desempleo y la pobreza en los Estados de la Unión Europea, donde los desempleados reciben un subsidio de desempleo diez o más veces superior al salario promedio del cubano. Peor aun, la inmoralidad de Fidel Castro llega al colmo, cuando se refiere a los logros materiales. ¿Cuáles?

Los intelectualoides, amigos de Fidel Castro, utilizan datos (sacados de contexto) de organismos internacionales, de donde (y sin vergüenza alguna) reconocen que el nivel de vida del pueblo norteamericano es inmensamente superior al resto del mundo. Inmediatamente agregan (con toda la mala intención que les caracteriza) que serían necesarios cinco planetas, como el nuestro, para que todos los seres humanos vivieran al mismo nivel de vida de los habitantes de los E.U. y la U.E.

No por constituir datos sacados de contexto dejan de ser datos absurdos. Los organismos internacionales (los amigos de Fidel Castro no son capaces de nombrarlos), basan sus estudios a partir de los recursos naturales de los que se dispone en el mundo hasta la fecha. Los profetas del castrastrofismo (catastrofismo) perciben nuestro mundo como si fuera un granito de arena rodeado de millones de personas. El Planeta Tierra es muchas veces mayor que eso. Y el potencial de sus recursos naturales es prácticamente desconocido. Se calcula que el ser humano, solamente conoce el uno por ciento de ese potencial. Ese uno por ciento se encuentra en la parte sólida del planeta. De la parte líquida solo se conoce, tal vez, el uno por mil. Quizá menos.

Una pregunta para los amigos de Fidel Castro: ¿Consideran ustedes que, mediante el totalitarismo neofeudal, países como Zambia o Etiopía alcanzarán los niveles de vida de los E.U. o la U.E.?

Otra pregunta: ¿Consideran ustedes que disminuyendo el nivel de vida de los países desarrollados, hasta el nivel de la pobreza, sería la forma de igualar el nivel de vida de los países subdesarrollados? Porque la distribución de la riqueza de los países desarrollados solo convertiría, al mundo que hoy conocemos, en pobres por igual.

Fidel Castro es tan inmoral que no se anda con chiquiticas para decir que los cubanos compatibilizan un nivel digno de vida, con un consumo moderado y un impacto medioambiental tolerable. Si, no fuera por lo dramático de la situación, era para desternillarse de la risa. ¿Es a ese nivel de vida, al que aspira la humanidad? ¡Ave María Purísima!

Todos los cubanos se alimentan por igual, al punto de que todos los cubanos saben lo que se cocina en casa del vecino pues, es lo mismo que hay en la casa de cada cubano. El cubano no tiene derecho a escoger. El desgobierno escoge lo que come o deja de comer el pueblo cubano. El desgobierno escoge lo que debe vestir cada cubano. Eso es lo que nos proponen los amigos de Fidel Castro.

En contraposición tenemos el sistema de mercado. No es un sistema “tan perfecto” como el totalitario, pero en la práctica es “socialista”. No se exige de cada cual según su capacidad. Se exige más. Tal vez algunos se quejen de no recibir de acuerdo a sus capacidades. Eso no deja de ser subjetivo. Los seres humanos sobre valoramos nuestras capacidades. Eso en lugar de ser malo, resulta ser todo lo contrario. El ser humano siempre aspira a más.

El espejo del sistema totalitario de Fidel Castro, es como aquel de la bruja de Blancanieves. “Dime, espejito mágico, ¿cual es el mejor sistema del mundo? Ya sabemos la respuesta. El totalitarismo tiene que acabar con Blancanieves. ¡Menos mal que somos, muchos más que siete enanitos! El camino del totalitarismo, no es el camino correcto.

Por eso, y por muchas cosas más, le digo a los amigos de Fidel Castro, que andan por un camino equivocado, que solo les conduce a más miseria. El sistema totalitario es un fracaso. Es volver a la edad media. Es regresar al feudalismo, o tal vez peor. Al esclavismo.