sábado, 20 de marzo de 2010

Medio Siglo de Dictadura



Sobre el régimen de los hermanos Castro Ruz llueven las acusaciones. Los viejos diablos, desmoralizados, no son capaces de otra cosa que la de hacer comparaciones con el mundo exterior que los rodea, dándole la espalda a las atrocidades que cometen (a diario) en nuestro país.


Contra Fidel y Raúl Castro se alzan los medios informativos de todo el mundo, ante la muerte premeditada de un prisionero de conciencia, en huelga de hambre.
La verdad no sorprende a nadie, ni a ellos mismos. Ha sido tan burdo, esta vez (el asesinato) que se muestran incapaces de dar una explicación, aunque no sea convincente.
Se trata de una operación diseñada por los servicios secretos del desgobierno totalitario. Pero les salió el tiro por la culata. La opinión pública internacional no se dejó engañar, aunque los motivos para tamaño crimen no parezcan tener una justificación aparente.


La economía del régimen neofeudal, impuesto a mi país, va de mal en peor. No tienen como pagar las deudas contraídas con los empresarios españoles que realizan negocios de riesgo con el desgobierno de Fidel y Raúl Castro.

Las intenciones del Ministro de Relaciones Exteriores del gobierno español eran un intento de mejorar las relaciones diplomáticas de la Unión Europea con el desgobierno. Tratábase de abrir nuevos mercados (léase créditos) de países europeos hacia el régimen totalitario. Las segundas intenciones: Que el desgobierno cumpliera con las obligaciones de pago a los empresarios españoles.
Lo de Fidel y Raúl Castro no era un plan cualquiera. Lo concibieron y acordaron al más alto nivel y dieron las instrucciones precisas, a todos los funcionarios de las prisiones, para retirarle el agua al prisionero de conciencia Orlando Zapata Tamayo. Pretendían quebrar su voluntad. La segunda parte del plan consistía en dejarle morir, si no renunciaba a la huelga de hambre.
Un “show” (del desgobierno) como éste, no tiene consecuencias negativas inmediatas para el régimen.

A los octogenarios des-gobernantes no le interesan las relaciones comerciales con la Unión Europea. No se encuentra, entre sus planes, mejorar el nivel de vida de los cubanos. Su única pretensión es morir de viejos “con las botas puestas”. La “cuña bolivariana” los tiene bien calzados. El pueblo que aguante. Total, después de medio siglo: ¿Qué más da?
Una vez más se han salido con la suya. Se libraron de un hombre obstinado. Tal vez se libren de Fariñas. Los repudiados viejitos están cansados de que desde todas partes del mundo les pidan que liberen a los presos de conciencia (en primer lugar) y a todos los presos políticos (en segundo lugar).
La represión, en Cuba, ha ido creciendo a lo largo de medio siglo, solo que ahora, los maquiavélicos cerebros seniles ya no funcionan con la misma destreza y cometen errores garrafales. No saben que hacer ante una oposición pacífica.
En un intento de salvar la imagen, acuden a los intelectualoides izquierdistas, que aun guardan fidelidad a las ideas totalitarias. No nos sorprende que alguno de ellos haya cantinfleado de lo lindo, tratando de justificar el abominable crimen.

En fin, algo tienen que hacer para garantizar sus vacaciones gratis en los mejores hoteles (construidos, en su mayoría, por empresarios españoles) de los Jardines del Rey y de la Reina.