sábado, 28 de noviembre de 2009

Chávez y el totalitarismo fidelista


Conozco bien a Fidel Castro. Desde que tenía 8 años. Él no sería capaz de cometer un error tan grave como es el de amenazar. Todo lo contrario.

Durante los más de cincuenta años que lleva desgobernando mi país su mejor estrategia ha sido, “prepararse para la defensa”. Las agresiones, las mantiene en silencio, “porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas”.

La estúpida arenga de Chávez, al ejército venezolano, "prepararse para la guerra" contra la vecina Colombia, sí son tambores bélicos.

Ahora Fidel Castro trata de ejercer de abogado del diablo en las excreciones que publica en el portal “Cubadebate”, que por cierto, no permite rebatir las fagografías del ex-comandante en jefe.

A partir de la arenga chavista, el influyente órgano de prensa colombiano puede publicar lo que le apetezca. Se lo sirvieron en bandeja de plata. Los errores políticos se pagan caros; y eso Fidel Castro lo sabe mejor que nadie. También sabemos que ambas partes (Colombia y Venezuela) necesitan poco para inventar cualquier pretexto y formar la de San Quintín.

Y Chávez necesita, con urgencia, un enemigo. Lo está pidiendo a gritos. Pero el no tiene la culpa de no poseer luces (ni cortas, ni largas), no ve más allá de sus ¿narices?

Me imagino que Fidel Castro le haya dado un tremendísimo halón de orejas, para que el viernes pasado Chávez rectificara y en el lugar que había dicho ejército, ahora dijera “todos y todas, a prepararnos para la defensa.

Al igual que Fidel Castro invoca a José Martí, cuando le conviene, el proyecto de dictador totalitario invoca a Bolívar, para defender la Patria y dice algo extraño: “Venezuela hoy es libre”.

Los conceptos chavistas, sobre la extraterritorialidad del arsenal bélico norteamericano en Colombia, hasta ahora solo son conceptos. Por supuesto, convierte a Colombia en un bastión prácticamente inexpugnable, desde el punto de vista militar y amenaza de forma directa a las intentonas neofeudalistas de los caudillos (de moda) latinoamericanos.

Decir que Colombia, al aceptar las bases norteamericanas en su territorio, ha dejado de ser un país libre es:

Reconocer que Cuba dejó de ser un país independiente cuando Fidel Castro autorizó las bases nucleares soviéticas y las convencionales también. Estas bases existieron desde 1962 hasta principios de la década de los años 90 en territorio cubano. El régimen totalitarista tampoco ofrecía seguridad y respeto a nadie, ni siquiera a las cubanas y cubanos.

Un dirigente político que permite durante un período de 30 años, bases militares extranjeras en el territorio nacional, sin tan siquiera haber consultado al pueblo, es traidor a la patria y debería ser fusilado y luego condenado en un juicio post-sumarísimo.
Ese es el modelo de neofeudalismo que la doctrina de Fidel Castro quiere imponer del Bravo a la Patagonia.

Chávez es un oportunista, que viste piel de oveja “socialista”. ¿Pensador, dices? ¡Coño Fidel, apretaste! Sincero y valiente son adjetivos calificativos de dudosa aplicación a su figura.
No le funcionó el intento de Golpe de Estado (no fue una sublevación civil, sino militar). Sufrió prisión y, es verdad, no llegó al poder a través de las armas, aunque lo haya intentado.

Hasta ahora solo tiene el mérito de haber iniciado un proceso de perpetuación como jefe de gobierno, proponiendo cambios en la Constitución venezolana. Hasta ahora han sido aceptados, casi todos, por el pueblo.

Ahora bien, llamar a eso “Revolución social”, es como hablar con la boca llena; una falta de educación y respeto a la inteligencia del más común de los normales.
Chávez tiene el mérito de estar exterminando lenta, pero aplastantemente, la libertad de expresión en Venezuela. Trata, utilizando todos los medios a su alcance (mucho petróleo) de implantar el neofeudalismo en la patria de Bolívar y, por carácter transitivo en toda la Gran Colombia (pesadilla del Libertador).

En solo 11 años, la economía venezolana ha decrecido al mismo ritmo que avanzan los planes educacionales y sociales. A ese paso, al igual que sucede en Cuba, de nada les servirá ser cultos y tener una sociedad igualitarista. No van a tener la libertad de utilizar el espíritu creador, pues todo estará controlado por el “máximo líder”.