sábado, 15 de agosto de 2009

41 años de totalitarismo fidelista (estalinista) mal llamado socialismo


En su discurso de enero de 2009, en la conmemoración del quincuagésimo aniversario del triunfo de la Revolución Cubana, el presidente Raúl Castro, conocido popularmente como (“la china”), repitió el discurso, citado con frecuencia, de Fidel a los estudiantes de la Universidad de la Habana en 2005: “Esta nación puede autodestruirse… quienes no pueden destruirla son ellos (los imperialistas de EEUU); nosotros sí podemos destruirla, y sería culpa nuestra.”
Raúl recordó a los “líderes del mañana” que no deben olvidar que “ésta es la Revolución de los humildes, para los humildes y por los humildes” y que los dirigentes de la militancia “les impedirían destruir el partido”.

Poco tiempo después la mayoría de los “líderes del mañana” serían tildados de indignos por el propio Secretario General del Partido Comunista de Cuba. Los dirigentes de “línea dura” consideraron oportuno impedir, que esos líderes, formados a imagen y semejanza de Fidel y Raúl Castro, destruyeran el partido. Se impone una pregunta de orden: ¿Quienes son ahora los líderes del mañana? ¿Acaso existen?


¿Por qué tanta insistencia en que los futuros líderes no se ablanden ante el enemigo? ¿Será que están conscientes de su fracasado sistema y solo piensan en morir con las medias puestas?
Para la religión católica el diablo era el enemigo, para los totalitaristas el enemigo es el imperialismo. El diablo nunca dejará de ser lo que es, hasta traidor. No se olviden que el diablo, es su día fue un ángel.


No obstante, Raúl está supuestamente abierto al diálogo con el gobierno de Obama siempre y cuando se respete la soberanía del régimen y su hermano Fidel lo considere oportuno.
En una de las tantas maquiaveladas fidelista (solo a ese engendro se le puede haber ocurrido) ofreció un intercambio de prisioneros, del todo imposible entre el gobierno de los Estados Unidos y el desgobierno totalitario, como si nadie supiese que las leyes Fidel Castro se las pasa por salva sea la parte, mientras que en Yanquilandia están para cumplirse al pie de la letra.

La defensa de Obama de los 47 años de embargo “para presionar por reformas democráticas” es inaceptable no solamente para el desgobierno fidelista y para algunos de sus satélites de América Latina. Este embargo es una aberración del sistema capitalista y como tal debe cesar.
Obama no debe renunciar a los informes de la “Comisión por una Cuba Libre” de 2004 y 2006 que piden el derrocamiento del desgobierno fidelista.

Para los totalitaristas, las principales metas de su proceso de 41 años de aplicación de formas y prácticas de estalinismo, a principios del siglo XXI, incluyen las siguientes, que han sido proclamadas públicamente:
• Modernización de los ministerios, consecuente con asegurar “constitucionalmente” el totalitarismo y reducción de la excesiva e ineficaz burocracia heredada.
• “Superación” de las desigualdades económicas y sociales derivadas del auge de las diferencias de clases pandemia intrínseca del sistema importado del bloque soviético.
• “Eliminación” del doble sistema monetario introducido desde antes de la década de los años 80 (entrada de la comunidad cubana en el exterior) de un peso nacional a un vigésimo cuarto del valor de un peso convertible (que solo tiene valor dentro de Cuba), el consecuente mercado negro (creado y sostenido por una política de abastecimiento) que ha provocado la distorsión del sistema de precios y salarios.
• “Defensa” de la soberanía nacional contra los yanquis (único lazo existente entre las masas y el régimen), fortalecimiento de la unidad nacional (hace mucho que dejó de exisitir) y consolidación y expansión de las acciones cubanas de solidaridad internacional (propaganda totalitaria en forma de médicos).
Léase: El miedo al diablo imperialista, unido a mayor represión en todos los sentidos, así como incremento de la propaganda hacia el exterior.
• “Facilitar” las visitas familiares desde EEUU y los viajes al extranjero para los cubanos.
Léase: Ingreso a las arcas del la Reserva del Comandante en Jefe (RCJ) de más de un cuarto de millón de dólares.
• Reforma del PCC (Partido Comunista de Cuba) en su Sexto Congreso Nacional a finales de 2009, ya que no hay modelos preestablecidos de socialismo (los congresos Cuarto y Quinto del partido, en 1991 y 1997, también introdujeron reformas).

Esto último está por ver. Ya no hay.