miércoles, 22 de abril de 2009

Fidel Castro y el Ping Pong de Obama

La decisión del presidente Barack Obama de levantar las restricciones de los viajes y remesas a Cuba no supone entender nada en cuanto al levantamiento del bloquebargo. Se ha limitado solamente a dejar sin efecto unas restricciones impuestas por su antecesor en la Casa Blanca. Ni más, ni menos.

Esa decisión frenó de golpe, lo que algunos pretendían que fueran firmes exigencias por parte de las 34 naciones que se reunieron en Puerto España durante la V Cumbre de las Américas (sin la participación del régimen totalitario de los hermanos Castro Ruz).

Nos quieren hacer creer que es ahora que el régimen de los hermanos Castro debe dar muestras de cambio. Nada más absurdo, para un grupo de ancianos que decidieron seguir a Fidel Castro en una lucha estúpida contra el “monstruo imperialista”, sin importarles la suerte que irían a correr los ciudadanos del país tras el cual se escudaban.

La pelota está en zona muerta. Obama tiene dos opciones, continuar la política agresiva hacia el régimen de los hermanos Castro Ruz o ir levantando poco a poco las diversas sanciones a que ha sido sometido el régimen totalitario durante los últimos 50 años.

Es decir, Estados Unidos debe decidir si mantiene aislado al régimen totalitario de los hermanos gallegos Castro Ruz, o si por el contrario, en un gesto de magnanimidad, suspende todas las sanciones aberrantes e incompatibles con el sistema de mercado, para de esa forma acabar con el único lazo de unión entre el régimen totalitario y los ciudadanos de Cuba.