lunes, enero 19, 2009

Los que apoyan a Fidel Castro, creen que piensan, creen que luchan, creen que escriben.

Respuesta al Sr. Santiago Alba Rico, al parecer filósofo y ensayista, defensor del régimen totalitario de Fidel Castro

Inicio ésta rflexión sobre el 50 aniversario del la dictadura totalitaria de Fidel Castro, contestando a un artículo del filósofo y “comunista” (de bolsillos llenos) Santiago Alba Rico.

Todavía los hay que, aun teniendo título de filósofos y ensayistas, se asombran cuando les piden explicaciones del por qué apoyan a un dictador perpetuo.
En los países democráticos, donde actúa la ley de la oferta y la demanda enunciada por Carlos Marx y Federico Engels (en los sistemas totalitarios no la aplican), las empresas utilizan el desempleo como forma natural de equiparar los precios de la oferta con el valor de la demanda.

Los servicios públicos deben ser privados, porque los gobiernos democráticos son incapaces de administrarlos con eficiencia. Peor aún lo hacen los gobiernos totalitarios, que arruinan a sus pueblos. Las cadenas de televisión se sufragan con la publicidad. De lo contrario es imposible que exista la televisión, a no ser como en el caso de Cuba, donde los canales pertenecen por entero al desgobierno y aún así no dejan de emitir propaganda política del régimen de oprobio y todo tipo de violencias fuera del territorio nacional.

Cuba es un país donde hay decenas de miles de personas sin casa y a Fidel Castro lo único que se le ocurre es, culpar de esa horrible situación al imperialismo. A Cuba no se le cuestiona Sr. Santiago. Se denuncia, de tanta afrenta, al único culpable: Fidel Castro Ruz.
Al Sr. Alba, que vive en Túnez, se le ocurre comparar la cantidad de noticias que se publican en ese país sobre la dictadura de Fidel Castro. Túnez padece un régimen dictatorial de derechas, que nada tiene que ver con una dictadura totalitaria, que utiliza la palabra socialismo como subterfugio. El Sr, Alba se atreve a decir que en Cuba no existe represión brutal, ni manifestación opositora. Ensaye a informarse mejor, Sr. Filósofo. Parece mentira que una supuesta personalidad intelectual solo se le ocurra decir que al régimen de Fidel Castro lo bombardean constantemente con noticias llenas de mentiras o manipulaciones interesadas, mucho ruido y desinformación.

Escuche sr. filósofo (ya en minúsculas), para su categoría intelectual debía ser un poco más explícito. ¿O, es que no encuentra las palabras adecuadas?
El sr. Alba está tan desinformado o no se quiere dar por enterado de que el régimen de Fidel Castro es la trampa misma, donde a la doblez se le llama “doble moral” (aunque eso no exista, simplemente porque lo que no es moral es inmoral), donde la zancadilla está a la vuelta de la esquina (en cada cuadra un comité), pero que no aparecen en los medios de comunicación por falta exactamente de libertad de prensa, libertad de opinión y de criterios.

¿Sabe usted, sr. Alba lo que sucede en las escuelas (obligatorias) en el campo, con los adolecentes cubanos? O tal vez piensa que las dictaduras totalitarias son capaces de evitar el “bulling”, que de paso sea, es tan antiguo como los propios sistemas de enseñanza. El consumo de drogas (anfetaminas) y el sexo en grupo entre alumnos y entre profesores y alumnos, y crímenes, y violencia de género, que no aparecen en los medios controlados por el desgobierno.

Los funcionarios políticos del régimen de Fidel Castro se eternizan en sus puestos y todos sabemos (tal vez usted no lo sepa) que el poder corrompe.
Cuando se le ocurra hablar o escribir sobre democracia, no mencione al régimen de Fidel Castro y mucho menos trate de ejemplificar con las elecciones (http://lacomunidad.elpais.com/manchiviri/2007/9/17/elecciones-cuba)

En el 2001, todavía el que escribe se encontraba en Cuba; el desgobierno declaró al régimen totalitario de irrevocable (en Cuba no hay socialismo sr. Alba). Eso es lo más anti-democrático que haya existido como método electoral en el mundo. En un país donde todos los seres humanos son dependientes del régimen hasta para comer, bañarse y vestirse, las votaciones no son validas sin una comisión foránea que las avale.
El proyecto fidelista es inviable e improcedente. A aquellos que “piensan” que el desgobierno totalitario ha conquistado espacios de poder en Latinoamérica solo les puedo decir que no sean ilusos. Esto no es más que parte del juego político, a ver quién saca mejor tajada del nuevo pastel de la “Casa Blanca”. Raúl Castro asistió a la cumbre de Río, a sabiendas que iba de prostituta de burdel fino (le encanta el papel).

A los que vivimos, donde lo irrevocable es la democracia, de sobra sabemos que aun existen personajillos (de bolsillos llenos) que en busca de publicidad (para continuar llenando los bolsillos) se pronuncian a favor de las causas perdidas, al tal punto que están dispuestos a hacer el ridículo al decir (sin saber lo que dicen) que en mí país “el ser humano cuenta y cuenta de verdad”. Tal vez, en su fuero interno haya querido decir que en mí país, el ser humano cuenta sí, pero los días que aun tiene que vivir en afrentas y oprobios sumido.

Continúe apoyándose en el régimen totalitario de Fidel Castro sr. Alba y respete al sufrido pueblo cubano.