martes, 16 de diciembre de 2008

El final de la Dictadura de los hermanos (gallegos) Castro

La dictadura totalitaria de los hermanos (gallegos) Castro está próxima al medio siglo. El proyecto político ha dado todo lo que tenía que dar. El ¿proyecto social? Bueno, el proyecto social, a no ser algunas medidas efectistas y de mala calidad, como pueden ser la educación y la salud pública, podemos catalogarlo de rotundo fracaso, incapaz de sustentarse en un mundo globalizado. Con enemigos poderosos e insignificantes amigos del llamado Tercer Mundo, los hermanos Castro continúan su camino. Entretanto, pensadores de izquierdas (de bolsillos llenos) que viven en países desarrollados opinan sobre ellos.

Mario Riva Morales, disidente del régimen totalitario (de bolsillos vacios) que vive en un país del Segundo Mundo, también quiere dar su opinión y hurgar sobre los grandes retos a los que se enfrenta la dictadura mal llamada comunista.

¿Qué sintió Mario Riva como militar y persona cuando se derrumbó el campo socialista y la URSS?
A decir verdad, no me sorprendió en lo absoluto, aunque pensase en ese momento, que primero deberían haber caído los llamados satélites del sistema socialista, que eran a nuestro modo de ver las cosas, Mongolia, Viet Nam y Cuba, para luego caer los países del este europeo y por último la URSS.

De esa forma lo había valorado, al estudiar en la Academia Soviética “Yuri Gagarin”, el Proyecto de Santa Fe, de Ronald Reagan.
Había estado estudiando en la URSS, desde 1979 a 1983 y pude apreciar el deterioro paulatino, no solo de la sociedad de la Rusia soviética, sino de todos los países del campo socialista, pues en esa academia estudiaban alumnos de casi todos los países del Pacto de Varsovia y por tanto tuve contacto con todos ellos y pude hacerme una idea de lo que realmente sucedía en Polonia (Sindicato Solidaridad) o en Alemania.

En los convulsos años 60, el régimen de Fidel Castro trató de aparentar cierta autonomía económica aunque cometió el error de delegarla en los “viejos pericos”*, los cuales trataron de adaptar la economía cubana a la economía del campo socialista hasta que intentaron hacerse con el poder mediante lo que se llamó “la Micro Fracción”.

La llamada “Zafra de los 10 Millones”, dio al traste con las intenciones económicas autónomas y luego de la muerte del Che Guevara en Bolivia, nuevamente encauzó la economía cubana hacia el bloque comunista.

En lo económico, la caída del campo socialista y principalmente la Unión Soviética, fue catastrófico. Contrariamente a la suposición de unos cuantos, en lo político no constituyó un problema de fondo. Fidel Castro ya había calculado esa posibilidad y había adoptado una nueva doctrina: “La Guerra de Todo el Pueblo”.

Esta doctrina es una consecuencia directa de los problemas entre Polonia y la URSS. Esta última tenía que decidir si entregaba a Polonia al bando de los países occidentales o intervenía directamente y sacrificaba a Cuba. En aquel entonces Fidel Castro advirtió a la dirigencia soviética que hicieran lo que hicieran, la historia diría quienes eran los verdaderos amigos de su régimen (utilizó la palabra Cuba).

¿En algún momento usted pensó que aquí también se caería el socialismo?

La situación era incierta. Acabábamos de atravesar una de las mayores crisis del sistema fidelista con las causas 1 y 2 del 89 y el levantamiento del embargo norteamericano, en esos momentos, podría haber sido el golpe maestro de la administración Clinton. Fidel Castro estaba acorralado económicamente y la situación interna se desmoronaba provocando otro éxodo masivo, hasta que encontró la vía de escape con el derribo de los aviones de “Hermanos al Rescate”.

Esta operación fue planificada puntualmente y con años de antelación. Recuerdo una conversación, sostenida con Roque, en el apartamento de un amigo común a ambos (en el Vedado), donde aprecié a un Roque desconocido totalmente. Un personaje formado en la Academia Lenin, donde solo acudían probados defensores del sistema totalitario, devenido en disidente. Ya habíamos conversado en los pasillos de la DAAFAR y el lenguaje había sido diferente. Le comenté al amigo común mi extrañeza ante los diferentes tipos de discurso. Me respondió que su problema (el de Roque) era de índole familiar. La planificación llegó a esos extremos.

La administración Clinton muy debilitada (luego de los asuntos de la Lewinsky), que pretendía desautorizar el proyecto “Helms-Burton” y dar pasos hacia el levantamiento del embargo, se vio en la obligación de, no solo aprobar la nefasta ley, sino de negociar unas 20 mil visas anuales, tratando de evitar lo inevitable, debido a otra ley más absurda como la de “Ajuste Cubano”.
Lo anteriormente dicho y las inversiones extranjeras hicieron posible el mantenimiento del régimen, a un precio (para el pueblo) de enormes proporciones, solamente aliviado por las remesas de dinero proveniente de familiares fuera de Cuba y que llegó a constituir un balón de oxígeno al sistema.

¿Qué significa para Mario Riva la reinvención del socialismo en Cuba?

En todo caso, querrá decir la reinvención del fidelismo y eso no es más que una estupidez. En Cuba, ya lo he dicho y no me cansaré de repetirlo, no hay socialismo. Hay totalitarismo, puro y duro.

Dicho esto, debemos agregar que la teoría de Marx y Engels podía y puede ser revisada y tratada de poner en práctica, no obstante que ya no sería la misma teoría. Muchos aspectos en los que se basaba la obra de estos grandes pensadores (que por cierto, no contemplaban al mundo subdesarrollado en sus planes) han dejado de tener validez con el transcurso de los años.
Tal y como lo conocemos hoy en día, el sistema socialista es económicamente inaceptable, sobre todo en los países emergentes. Tal vez, los Estados Unidos y algunos países de la mal llamada Unión Europea, estén más cerca del socialismo que el resto de los gobiernos que hoy en día levantan banderas rojas.

La economía centralizada, en manos de un gobierno totalitario es un freno al desarrollo del mercado. Las medidas de índole social, como las implantadas en algunos países europeos con el ánimo de proteger a los trabajadores, se vuelve contra el desarrollo, a no ser por la mano de obra de los inmigrantes, sean estos legales o ilegales. Conocemos, de primera mano, que en España y Portugal las personas tienden al paro para vivir a expensas de la seguridad social.
De lo que se trata, en países sub desarrollados, es de encauzar las riquezas de forma tal que redunden en beneficio de toda la sociedad y no solo para unos pocos.

El problema de Cuba estriba en que la cúpula dirigente ha sido incapaz, en 50 años, de “dirigir” la economía, ha sido inflexible pues de lo contrario sabe que pierde el poder político.
No puede existir un balance real donde formas no socializadas dejen de imponer normas de mercado a las socializadas, puesto que estas resultaría un freno al desarrollo. La única configuración que se conoce hoy en día, proveedora de eficiencia, es el libre comercio. Una concepción nueva, hoy por hoy, resulta una quimera. Aquel que lo logre, podrá llamarse “Salvador de la humanidad”.

¿Considera un fracaso al sistema fidelista?
Por supuesto que sí. El sistema fidelista no es un sistema económico. Es un propósito descabellado de luchar contra el Imperialismo donde quiera que esté y llámese como se llame, pero no se sustenta en bases económicas, sino en la crítica irreflexiva contra todo lo mal hecho, sin aportar absolutamente nada para remediarlo, que no sea acabar con el sistema capitalista, sin dar opciones viables de enmiendas.

La, también mal llamada Unión Soviética, no se puede tomar como modelo. Para el año 1932, la economía de la URSS atravesaba sus peores momentos. El papel con el cual se imprimía el “rublo” tenía más valor que la moneda en sí. La hambruna era galopante. Solo la Segunda Guerra Mundial logró salvar aquel sistema que tras una alianza estratégica con los Estados Unidos (dejemos fuera a Inglaterra que ya nada pintaba) recibió una inyección de capital de incalculables proporciones, que aumentó con el geo-reparto de los países del este europeo.

No obstante, en lugar de evolucionar, la economía soviética se estancó y luego involucionó hasta llegar a niveles insostenibles que dieron lugar al estrepitoso desmerengamiento de todo el sistema.

Que el capitalismo puede vivir sin democracia no es nada nuevo. Desde que el hombre es hombre existe el capitalismo, con fases que lo identifican como, esclavitud, feudalismo o democracia.
¿Que la democracia es muy cuestionable? Claro está, no es igual la democracia griega a la actual. En nuestros tiempos la democracia tiene de apellido “representativa” y hasta ahora ha sido la rectora de la economía mundial en los últimos 63 años.
¿Qué la democracia representa tan solo a los grandes centros de poder? También los regula y trata de hacerlos más potables.

Decir que al capitalismo no le interesa crear una verdadera democracia es un absurdo. Lo correcto es decir: A la democracia le interesa que el capitalismo funcione para de esa forma aumentar los niveles de vida de la población. Con una población descontenta es imposible el capitalismo.

Al socialismo, que nosotros conocemos, jamás le interesó la democracia. Los gobiernos que hoy en día promueven ideas socialistas, al que han llegado por vías democráticas, tienen tendencias a perpetuarse en el poder. Eso los descalifica.

¿Cuáles son entonces los problemas del proyecto democrático cubano?
No existe tal proyecto. Fidel Castro ha armado un sistema totalitario, que utiliza el burocratismo precisamente para no dar participación en el gobierno ni a sus propios colaboradores y mucho menos al pueblo. El único que toma decisiones de todo orden es él.

Ese es el problema. Ha creado un sistema de poder popular donde la Asamblea Nacional, que aparentemente es muy democrático, donde los elegidos no tienen ningún poder para tomar decisiones y solo se reúne dos veces al año para aprobar asuntos que ya han sido puestos en vigor previamente. Los miembros de esta asamblea jamás discrepan y los debates se circunscriben a ponderar las medidas ya tomadas. Es una asamblea de votación unánime; y eso marca el camino del sistema totalitario.

¿Habría que refundar entonces la democracia cubana actual?
Partiendo de que el régimen aplica un concepto de democracia sui generis, la palabra refundar no tiene fundamento. Creo, muy sinceramente, que no hay que refundar ni transformar. Lo único viable es una transición hacia una democracia representativa.

Acabar con la estupidez de Partido Único, que termina por convertirse en una dualidad de poderes, pues los presidentes (a todos los niveles) del poder popular solo sirven para cargar con las culpas de lo mal hecho, mientras que el partido se anota los tantos positivos. En Cuba, el gobierno se supedita al partido. Un partido puede trazar pautas, pero no dictar pautas a los gobernantes.

¿Cree usted en la superación de una férrea mentalidad de plaza sitiada sin subestimar nunca la inteligencia del enemigo?
El estado de sitio no es totalmente real, pero no olvidemos que ha sido el propio régimen de Fidel Castro, con la ayuda de las diferentes administraciones de los Estados Unidos, los que se han inventado el juego del gato y el ratón.

El que cambió las reglas del juego, desde un inicio fue Fidel Castro, al intervenir las propiedades norteamericanas en Cuba. Y los que, de forma aberrante y prepotente, violaron el principio fundamental del capitalismo (que es negociar) fueron los gobernantes de los Estados Unidos.
Se impone pues, negociar. Es lo que ha estado haciendo E.U. en el caso de China y Viet Nam.

Sería un error mayúsculo que la nueva administración de los E.U. continuara la política de hostigamiento, no solo hacia el régimen de Fidel Castro, sino también hacia regímenes latinoamericanos que se aproximan a las ideas fidelistas.

El asunto venezolano no se resuelve con invasiones. Se resuelve en la mesa de negociaciones

¿Ha logrado el país insertarse en la dinámica global contemporánea a la vez que protege su modelo?

No le doy categoría de inserción. Le llamo “Período Especial II”.
Antes había ocurrido otro período especial cuando se distanció de la URSS y el campo socialista, luego de la micro-fracción. A todas luces era un distanciamiento como consecuencia de la caída del Che en Bolivia y la política soviética de la coexistencia pacífica. Eso ocurrió a finales de los sesenta y principios de los setenta. A eso le llamo: “Período Especial I”.

El Período Especial I se solvento al integrarse el régimen de los hermanos Castro en el Consejo de Ayuda Mutua Económica (CAME) correspondiente al campo socialista, que no dejó de ser una nueva dependencia. Cuba dejaba de ser independiente de los Estados Unidos y se hacía dependiente de la URSS.

El CAME resultó ser un fracaso más de la economía centralizada. Tomemos por ejemplo el caso de Angola. En 15 años de dominación del campo socialista, no se llevó a cabo una sola inversión exitosa. Por el contrario, todas las empresas capitalistas, en diversas ramas como el petróleo, los diamantes, el hierro, los ferrocarriles etc, tuvieron que ser protegidas de los incesantes ataques de las fuerzas de la UNITA. No existió una sola inversión socialista que tuviera que ser protegida. Sencillamente, no existían.

La economía es una sola. Llámesele, a los lucros, plusvalía o plusproducto. Solo una economía eficiente puede imponerse al resto de las economías. Lo demás es arar en el mar.

El régimen de Fidel Castro vivió momentos económicos provechosos, que utilizó, no para desarrollar el país, sino para sus megalomaníacas ideas supranacionales.

Comenzó a reestructurar la industria azucarera (según él para humanizarla) hasta convertirla en un desastre económico.

En la época actual, los hermanos Castro son dependientes del petróleo venezolano y no existe ninguna inserción.

¿Cómo ve Mario Riva el socialismo del siglo XXI que Chávez nos propone?
El gobierno de Hugo Chávez se ha caracterizado por sus medidas de índole populista, pero hasta ahora no ha hecho aportes al llamado socialismo y tiende más hacia una dictadura totalitaria. No creo que esté proponiendo nada nuevo.

Más que teorizar, Chávez se dedica a inventar alianzas regionales en contra de los Estados Unidos. El socialismo o el comunismo no se alcanza partiendo de la base de países sub desarrollados, que lo único que tienen para repartir entre la parte gente páupera son sus miserias. Las riquezas de los países sub desarrollados se encuentran en forma de materias primas que, hasta ahora, solo producen lucros a unos pocos, pero que al llevarlo a las grandes masas populares se convierten en nada.

Pretender o aparentar reinventar lo que ya está inventado es un juego sucio en contra de los verdaderos ideales de los pueblos. Estos gobiernos, elegidos democráticamente por sus pueblos, en vez de jugar a nacionalizar y estatizar la economía de sus países, deberían encauzar los esfuerzos en regular y fiscalizar las empresas que existen en el país, obligándolas, de ésta forma, a aportar a las economías nacionales las ganancias que hoy por hoy van a parar al extranjero y a los bolsillos de tan solo unos cuantos. Hecho esto, deben administrar con rigor y sin corrupción.

¿Hasta qué punto le hizo daño a nuestra economía copiar el modelo soviético y adoptar una excesiva centralización?
La copia del modelo soviético lo definió mi abuelo, durante una conversación con mi madre, en la cual le dijo que lo único que había conseguido Fidel Castro había sido “…pelearse con la señora de la casa para aliarse con la servidumbre…”.

Para ser honestos debemos reconocer que el modelo soviético era antagónico con el término economía. Fue en esa época, tratando de insertarnos que acabamos con los sistemas contables del país, para ahora decir que “…la economía debe ser confiable…”.

El ábaco es un instrumento de medición muy bueno, que se estuvo utilizando en el sistema económico soviético hasta los últimos años. Es como si los aviadores o los marinos modernos utilizaran astrolabios y sextantes en los cálculos de navegación actuales.

Este modelo le hizo y hace mucho daño al país. Permitió un relajamiento ficticio, al mejorar las condiciones de vida luego del primer período especial de los años setenta, pero jamás logramos una dinámica de desarrollo estable.

La crisis económica del régimen de los hermanos Castro comienza justo en el mismo momento que se tiene (obligado por las circunstancias) que implantar la libreta de abastecimiento y se recrudece luego de la llamada “Ofensiva Revolucionaria” de finales de los sesenta, cuando dejó de existir la pequeña empresa privada.

La caída del campo socialista dejó una deuda externa con aquellos países que aun hoy se desconoce el monto total. El régimen de Fidel Castro le debe dinero hasta a Masantín el torero.

A mediados de los 80 el régimen de los Castro se ve en la obligación de decirle a sus acreedores que no puede pagar y estos le piden una reducción del gasto público (que no despilfarre como hasta el momento había hecho) y una privatización que priorizara la eficiencia económica por encima de los gastos sociales. Era como pedirle peras al olmo.

Los convenios con los países socialistas se basaban en las “limosnas” que pudieran aportar y no con la realidad que se necesitaba. La moratoria de la deuda con los acreedores se elevó hasta un 90% en 1989.

¿Qué cambios estructurales más urgentes necesita la economía cubana para un despegue de sus fuerzas productivas?
En primer lugar debe acabar el sistema totalitario de partido único. En segundo lugar dar luz verde a la pequeña y mediana empresa nacional, sin permitir injerencias foráneas. En tercer lugar implementar una verdadera reforma agraria, donde los campesinos sean los verdaderos dueños de las tierras.

¿Considera la negación del mercado como la negación del desarrollo?

Por supuesto que sí. El mercado existe desde que existe el hombre sobre la faz de la tierra. Sin mercado no hay desarrollo posible. Fue el mercado el que hizo el capital y no al contrario. No puede haber capital sin plusvalía. Y cuando el ser humano comenzó a mercadear, no existía la plusvalía. Esta comenzó a aparecer inmediatamente después de las primeras operaciones de compra y venta.

Las economías de mercado avanzan hasta que surgen crisis (en el 99% provocadas por el hombre) en la ley de la oferta y la demanda. Tomemos por ejemplo la crisis actual:
Las guerras de Afganistán y de Irak provocaron unos gastos inmensos, que unidos al desarrollo de países “emergentes”, dieron pie, para que especuladores muy cercanos a los grandes exportadores de petróleo, aumentaran los precios del barril de crudo, desde el año 2003 hasta el 2008, a más del 100%.

Por ende, aumentaron los precios de todos los productos. El sistema de transporte colapsó y surgieron las huelgas de transportistas en Europa.

El aumento de los precios, restringió las posibilidades de las personas naturales y jurídicas de cumplir con el pago de, no solo los intereses, sino del pago en sí de lo que se hubiera pactado.

Poco a poco los bancos, las inmobiliarias y las casas financieras fueron perdiendo liquidez, hasta que explotó. Fue en ese preciso instante en que los especuladores dejaron de hacerlo y poco a poco el barril ha vuelto a la normalidad.

Las inyecciones de papel moneda que están realizando los gobiernos, encuentran su basamento en los precios del petróleo. De mantenerse así (los precios del petróleo) la crisis se resuelve a mediados o finales de 2009.

Es imposible desconectar el mercado del capital. Solo una persona que no sepa nada de economía es capaz de tal pronunciamiento.

El término “socialismo de mercado” es solo eso, un término, que puede servir para definir que ese tipo de economía se encuentra regido por un gobierno totalitario.

La economía no se dirige, en todo caso se encauza. Pretender dirigir la economía es una medida injerencista que atenta contra la ley de la oferta y la demanda y contra los derechos elementales del ser humano, para decidir entre que vender y que comprar. La dominación del mercado solo es posible bajo dictaduras totalitarias.

El proyecto social es dependencia total de los gobiernos y estos deben ser encauzados por la política de impuestos. Una buena recaudación de impuestos es la clave fundamental para el avance del proyecto social. La lógica, en estos casos, es saber de economía y no pretender solamente saber. El interés social debe caminar a la par del desarrollo del mercado. No puede ir delante ni detrás. No puede existir corrupción.

Subordinar el interés social al mercado es acabar con el mercado. Eso es lo que hasta ahora han hecho las dictaduras totalitarias mal llamadas socialistas.

Desde que Raúl asumió la presidencia del país se habla de cambios, básicamente.

¿Cómo pudiéramos diferenciar la personalidad de Raúl con la de Fidel?

Raúl Castro siempre, desde niño, ha estado supeditado a su hermano Fidel. Ahí estriba la diferencia. Raúl, sin Fidel, no es nadie. Necesita el consentimiento del hermano mayor. Las veces que ha tratado de actuar por cuenta propia, ha terminado recibiendo monumentales broncas que le han provocado el exilio forzoso en el oriente del país. Raúl Castro es el reflejo de la personalidad de su hermano, pero sin brillo.

¿Cuán cerca o cuán lejos está el final del laberinto cubano tras la caída del Muro?
Tengo la impresión que el final del “castigo” cubano está tan lejos, como lejos pueda estar la muerte de Fidel Castro. A partir de ese momento, pienso que no demore más de cinco años, en dependencia de la línea que adopte Raúl Castro, sea la china (que ya no es comunista), sea la rusa (que son más capitalistas que los europeos). A esto le llamaría la línea dura. Y se vería enfrentado a dos imperialismos (antiguos aliados).
También podría suceder que Raúl muera primero. Entonces tendríamos que hacer otro análisis, en dependencia de quién se alce con la batuta en la mano.

*Viejos Pericos, era el mote con el que siempre se han conocido en Cuba, a los militantes del Partido Comunista anterior a 1959, o sea aquellos que dependían de las instrucciones de Moscú.