miércoles, octubre 01, 2008

Kangamba


No he visto el filme, ni me interesa verlo. Mis recuerdos son aun más dramáticos.


Recuerdo haber participado en la primera parte del filme “Caravana”, cuando estaba a punto de finalizar mi tercera “Misión Internacionalista”, cuando le pasé el batón a Rodolfo Durán, que es el piloto que conduce el helicóptero en éste último filme. Un descafeinado esfuerzo por representar la realidad en celuloide. Para los cubanos no es muy difícil representar a un angolano. Tal vez fuera diferente si se tratara de representar a rusos.


Lo ocurrido en Cangamba –su verdadero nombre- fue realmente conmovedor si tenemos en cuenta el estado de abandono en que se encontraban nuestras tropas mixturadas con las tropas de las Fuerzas Armadas para la Liberación de Angola (FAPLA). Su resistencia fue más instinto puro de conservación que heroicidad combativa.


El Ejército sur-africano, que había sido derrotado en 1976 y obligado a retroceder hasta Ruacaná, con la retirada cubana hacia el paralelo 13, debido a la incapacidad de mantener controlado el inmenso territorio angolano con solamente 42 mil combatientes, se había apoderado, poco a poco de la iniciativa, desde el paralelo 13 hasta la frontera con Namibia. Osea, desde una línea imaginaria que podría trazarse desde Lubango hasta Menongue y desde esa línea hacia el sur, los sur-africanos campeaban por sus respetos.


Después de finalizada la “Operación Carlota”, las FAR debía retirarse del territorio angolano. Fidel Castro decidió, que debido a la fragilidad política y militar del MPLA, los cubanos debían permanecer en Angola y apoyar al grupo de Agostino Neto en su lucha contra el mucho mejor preparado y organizado grupo de Jonas Savimbi. Es en ésta época y no anteriormente que la UNITA comete su error garrafal de aliarse al régimen del “apartheid”, provocando el rechazo de toda el Africa negra.


Lo sucedido en aquella localidad sirvió para que las partes involucradas se pronunciaran vencedoras, pero la realidad es que no existieron vencedores ni vencidos, por que de afirmar que la UNITA venció, seria adjudicarle una victoria "pírrica", debido al alto costo en armamentos y vidas. Negar la victoria cubano-angolana, aun con la retirada de las tropas de la plaza sitiada, vendría a ser la confirmación de los planteamientos del enemigo.

Durante muchos años la UNITA había presionado al gobierno angolano para tratar de establecer una especie de gobierno compartido. Para esto no se había limitado, atacando de forma indiscriminada, poblaciones aisladas. Con la operación "Cangamba" pretendía demostrar que estaba capacitada para acciones de mayor envergadura.

El combate ha sido erróneamente comparado con acciones similares ocurridas durante la guerra de liberación cubana. Se hicieron también muchas comparaciones con los días de Kinfangondo, Cabinda y Ebo, pero la situación era bien distinta. En ese entonces no había nada definido. Ni las Fuerzas Armadas cubanas tenían el potencial bélico de 1983, así como tampoco ocupaban las posiciones actuales , ni se contaba con los recursos materiales y humanos en extremo superiores. En aquellos combates los encuentros eran de tu por tu y el que mejor dominaba la táctica y mejor empleaba a los hombres y el armamento, salía victorioso.

La URSS no solo suministrava las armas, sino que entrenaba a las unidades militares de las FAPLA en las formas de combate convencional. Nosotros, los cubanos, nos mixturábamos con los angolanos en operaciones de “lucha contra bandidos”, casi siempre con tropas (angolanas) pertenecientes al Ministerio de Seguridad Nacional (MINSE), que no guardaba relación alguna con el Ministerio del Interior de la RPA. De ahí el “Ejercicio Táctico en Campaña” de 1978 y la “Operación Olivo”, a partir de 1979 y que duró hasta finales de 1987, cuando comienza la Ofensiva FAPLA “Saludando Octubre”.

A partir del mes de febrero de 1983, la UNITA comenzó a cercar la población de Cangamba, que se encontraba defendida por combatientes cubano - angolanos.
Cangamba es un pequeño poblado del sudeste angolano que constituye, dentro de la división político - administrativa de la RPA, un municipio de la provincia de Moxico, importante nudo de vías que unen a las poblaciones de Cuito Cuanavale, Cangombe, Muie, Sesse y Lumbala N'Guimbo con Luena, la capital provincial y el pueblo de Cassamba.

Cangamba se encontraba a mas de 200 Km de las principales fuerzas FAPLA así como del más cercano contingente de tropas cubanas que defendían la línea, imaginaria, Mosamedes-Menongue (Serpa Pinto). Los aeródromos más cercanos eran al suroeste de Cangamba, Menongue, distante en 255 Km y Lubango 680 Km. Huambo a 455 Km, por el noroeste y Luena a 210 Km al norte.

La toma de Cangamba representaba, para la UNITA, facilitar el movimiento de sus unidades hacia el nordeste del país y alcanzar objetivos propagandísticos en la esfera internacional.
Con la retirada de las tropas cubano - angolanas, de la localidad, la UNITA cumplió los
objetivos que se había planteado. No es menos cierto que el costo fue gigantesco, pero de eso no se enteró la esfera internacional. ¿Que hubiera ocurrido si nos aniquilan el destacamento? Cangamba resultó una batalla político-moral en lugar de un combate.

En aquellos siete días, comprendidos entre el 2 y el 9 de agosto de 1983, los combatientes de Cangamba se enfrentaron, en solitario, contra un enemigo varias veces superior en numero y armamento.
¿Cómo no se previó esto con antelación?

Desde el mes de febrero, como consecuencia del bloqueo impuesto por la UNITA, se conocía que los suministros, por caravana, no podían llegar hasta Cangamba. Era totalmente imposible llegar a Cangamba por vía terrestre. Los intentos que se hicieron, en los meses anteriores al asedio, quedaron frustrados al caer nuestras caravanas en diferentes emboscadas.
¿Pudiera haberse imaginado alguien que la UNITA no se atrevería a atacar Cangamba?

Tal vez pensando en una fácil victoria, como consecuencia de la distancia que separaba a aquella región de las fuerzas principales cubano-angolanas y a los frustrados intentos de ser abastecidas, la UNITA decidió cercar a nuestros combatientes y desatar violentos ataques a fin de exterminarlos.

Los hostigamientos habían comenzado en el mes de junio, fundamentalmente con el empleo de morteros. Los abastecimientos y la evacuación de los enfermos y heridos llegaron a ser sumamente difíciles. Con el objetivo de evacuar heridos y enfermos el día 30 de junio, ante la situación creada, fueron enviados dos helicópteros apoyados por una pareja de aviones MIG - 21.

El dos de agosto la jefatura de la MMCA ordenó mantener Cangamba a toda costa y decidió asestar golpes de la aviación de caza, desde Menongue así como el envío inmediato de dos regimientos de tanques desde Menongue y Huambo hacia la región de las acciones combativas. En ese momento la situación había tomado tal carácter que los defensores de Cangamba no conocían, con exactitud, las posiciones ocupadas por el enemigo y esto dificultaban las acciones de la aviación.

Con la misión de forzar el cerco y unirse a los sitiados al amanecer del día tres de agosto nuestros helicópteros efectuaron un desembarco de una compañía de destino especial (tropas especiales) en la carretera vieja de Tempue ( a solo 6-8 kilómetros de distancia de Cangamba). A partir de este momento los helicópteros comenzaron a basificarse en el aeródromo de Luena.

El día cuatro de agosto, los helicópteros realizaron un desembarco de municiones y otros medios, aterrizando dentro del mismo cerco, siendo recibidos con un intenso fuego enemigo. La cercanía de los contendientes aumentaba la dificultad para el empleo de la aviación y sé hacia evidente la necesidad de un apuntador, que se debía haber previsto con antelación. El fuego anti-aéreo era intenso; no obstante los helicópteros volvían una y otra vez para abastecer a los sitiados, utilizando el método de lanzamiento de las cargas, lo que trajo como consecuencia que parte de los pertrechos fueran a parar a manos de la UNITA..

El día seis de agosto la aviación surafricana apareció en la región de Mupeco, al norte del río Longa. África del Sur trataba de dificultar el apoyo aéreo cubano, pero debido a la distancia nada podía hacer, por lo menos en Cangamba.

Con el objetivo de flanquear a las fuerzas de la UNITA se realizaron nuevos desembarcos helitransportados al norte de Cangamba y en esta ocasión parte de nuestras fuerzas logró llegar hasta las posiciones de los sitiados, por lo que comenzó a deshacerse el cerco de nuestras tropas, viéndose el enemigo en la obligación de abandonar una a una sus posiciones.

Las unidades de helicópteros fueron utilizadas para desembarcar una compañía FAPLA en diferentes posiciones en la retaguardia de las tropas de la UNITA. El objetivo fundamental de esta compañía era minar las posibles vías de escape que pudiera utilizar el enemigo. Ese mismo día, en horas de la tarde, nuestros helicópteros volvieron a aterrizar en Cangamba.

Cuando se recibió la carta de Fidel, en la cual planteaba que se sacaran a las tropas de Cangamba, solo contábamos con cuatro helicópteros, algunos con 50 y 60 perforaciones de diferentes tipos de proyectiles. Las tropas, que habían salido de Menongue el día 2 de agosto, solo pudieron llegar a Tempue.. Las que habían salido de Huambo solo pudieron llegar a Cuito Bie. Cada vez que los helicópteros sobrevolaban Tempue y observaban a los tanques detenidos a la orilla del río, a los pilotos les daba un vuelco el corazón.

El hecho de que las tropas cubanas estuviesen a 200 Km de la frontera con Namibia permitió que Africa del Sur estableciera campamentos en todo el territorio y de esta forma abasteciera a la UNITA, además de garantizarle protección con aviación y artillería y utilizar a sus unidades regulares desde el territorio namibio, cuando lo considerasen necesario.

No habían hecho mas que retirarse los efectivos de la UNITA cuando nuestras tropas recibieron la orden de abandonar Cangamba.

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