martes, 7 de octubre de 2008

Fidel Castro, las telarañas y las musarañas


Bajo el desgobierno de los hermanos Castro la electricidad llegaba esporádicamente al 98% de la población, antes del “período especial”, aunque no por eso pudiéramos llamarle, a la etapa anterior, “circunstancias normales”.


Es por esta y no por otra razón, que estoy convencido que, bajo una dictadura totalitaria, jamás se restablecerán las líneas de transmisión, en su totalidad, y nunca más volverá a ser lo que fue. Llegaremos al año 2015 y estaremos arrastrando los efectos de estos dos huracanes, sin descartar las consecuencias que nos acarrearan los próximos.


Sí que vale la pena meditar sobre el costo de la energía eléctrica, cuando, hasta hace muy poco, el barril de crudo llegó a valer 140 dólares. Ahora anda coqueteando entre los 80 y los 100 y no me cansaré de repetir una y otra vez, que todo ha sido una maniobra de los países exportadores de petróleo (en su mayoría de procedencia anti-occidental) para desestabilizar, no solo la economía del más poderoso de los países desarrollados (con un anormal de presidente al frente), sino a todos.


Son pocos los países desarrollados que no tienen que importar combustible fósil. Europa, por ejemplo, depende del gas natural procedente de Rusia, aunque posee caudalosos ríos, sistemas de energía solar (España a la cabeza), la energía eólica y continuarán buscando fuentes alternativas. Mientras tanto, continuarán dependientes y “sub-desarrollados” en ese sentido.


La energía eléctrica se puede acumular utilizando baterías de acumuladores, pero resulta una acumulación efímera, pues de no utilizarla, en cierto tiempo habrá desaparecido. Por otra parte, todavía está por ver el tamaño de semejantes acumuladores de energía a nivel nacional.


Cada ciudadano es capaz de ahorrar un poco de dinero de su factura mensual de electricidad (si solo consume lo necesario y no despilfarra). Lo que no puede hacer un ciudadano es ahorrar el combustible necesario para generar esa energía. Eso le corresponde al Estado y el desgobierno de mi país es el que dispone “quemar” menos combustible, para producir menos energía.


Es el desgobierno de 50 años el que nos ha acostumbrado a recibir y dejar de recibir cosas de forma aleatoria, sin tener conciencia del porqué algunas veces sí y en otras tantas no.


Eso es lo que les ocurre a los niños menores de 12 años y el porqué se rebelan los adolescentes, que no entienden el motivo de que sus padres les estén controlando sus actividades, al punto de no dejarles opciones de creatividad o reprimirlos (violentamente) en casos extremos. No son pocas las veces que hemos escuchado: “Gracias a tus padres, tienes todo lo que hay en esta casa”.


El Tiranosaurio en Jefe ha pretendido (y de hecho lo ha logrado) tratar al pueblo de Cuba como si fueran los hijos de una madre dominante, al punto de decir en una de sus últimas y catastróficas reflexiones: “…habernos acostumbrado (refiriéndose al pueblo) a recibir de la Revolución (léase Fidel Castro) muchas cosas por las cuales no hemos luchado…”, (refiriéndose al pueblo).


Señor Secretario General del Partido (único) fidelista de Cuba: Para que el país vuelva a tener los índices de consumo energético de 1988, tú sabes, perfectamente, que las termoeléctricas tienen que quemar entre 12 y 13 millones de toneladas de petróleo al año.


No nos vengas ahora con el cuento de nuestros únicos ingresos, para luego decir que en un “período relativamente breve” llegue, tu nefasto régimen, a exportar petróleo. Vamos, que si nos guiamos por tus predicciones de Nostradamus Tropical, definitivamente no. Nada de lo que nos has pronosticado, en cuanto a desarrollo económico del país ha tenido éxito.


Señor Secretario: Debe existir una pugna filial muy grande para que tu tengas (en tus reflexiones) que criticar a tus subordinados y conminarlos a reducir la “demanda desmedida” de combustible, utilizando palabras tan fuertes como “pensado”, o “soñado”, o “pajaritos volando”.


Al referirte a los pajaritos: ¿Estás haciendo alusión a tu hermano? Será que en algún momento has percibido, la posibilidad, de que “la gente” lo prefiera en lugar de a ti?


¿Acaso no cuentan los bienes materiales que tú has despilfarrado durante 50 años de desgobierno, de prioridades irracionales, de ordeno y mando de lo que debe y no debe hacerse?


Proceder deshonroso de los bienes materiales es a lo que tú te has dedicado, para ahora, al final de tú vida, pretender interferir en el proceso de sucesión.


El único responsable de las telarañas y las musarañas que existen en el Arca Nacional se llama Fidel Castro Ruz.