
Extractos de la carta enviada por una asociación de médicos en E.U. a BBC News, fechada 17 de septiembre 2007
Como médicos dedicados a la docencia, profesionales de la salud y especialistas que han viajado toda Cuba durante muchos años, y cuyo interés en Cuba no es político sino profesional, objetamos enérgicamente la información contenida en el reportaje de John Stossel.
Estamos obligados a aclarar las cosas.
No pretendemos promocionar el sistema de asistencia médica cubano como un "modelo" a seguir por los Estados Unidos, sin embargo, habla mucho en su favor el hecho de que esta pequeña nación de pocos recursos, brinde asistencia médica a todos sus ciudadanos, sin costo alguno.
No pretendemos promocionar el sistema de asistencia médica cubano como un "modelo" a seguir por los Estados Unidos, sin embargo, habla mucho en su favor el hecho de que esta pequeña nación de pocos recursos, brinde asistencia médica a todos sus ciudadanos, sin costo alguno.
Las estadísticas de Cuba sobre la salud no son "inventadas" por los funcionarios del gobierno para presentar una imagen falsa y encomiosa de la salud pública.
Descarta la validez de las estadísticas de las Naciones Unidas y de la Organización Mundial de la Salud porque provienen de los funcionarios de la salud cubanos, sin embargo, Stossel no menciona que ese es el modo en que las Naciones Unidas reúne las estadísticas de todos los países.
Descarta la validez de las estadísticas de las Naciones Unidas y de la Organización Mundial de la Salud porque provienen de los funcionarios de la salud cubanos, sin embargo, Stossel no menciona que ese es el modo en que las Naciones Unidas reúne las estadísticas de todos los países.
Otras fuentes como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), que mantiene oficinas permanentes en La Habana y envía de forma periódica equipos de evaluación a Cuba, ha hecho público informes con una visión positiva luego de realizar evaluaciones directas a partir de los viajes de sus funcionarios por las provincias del país.
Muchos de nosotros hemos sido testigos de cómo se recogen las estadísticas de la salud de Cuba, y tenemos conocimiento directo del Departamento de Estadísticas del Ministerio de Salud Pública y la Unidad de Análisis y Tendencias en Salud (UATS), que se asociaron con la OPS y con Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos durante una epidemia de neuropatía que azotó a Cuba hace unos años.
Los problemas económicos de Cuba durante los años noventa trajeron como consecuencia el deterioro físico de muchos de sus hospitales.
Cuando se trata de asistencia médica, Cuba se las arregla para hacer mucho con poco, y obtiene resultados, con una fracción del costo, que pueden compararse con muchos indicadores de salud de los Estados Unidos. Una encuesta llevada acabo por Gallup el pasado año reveló que el 96 por ciento de los ciudadanos cubanos declaraban que siempre tenían acceso a la asistencia médica, independientemente de quiénes fueran o de cuáles fueran sus ingresos. sus hospitales.
Peter G. Bourne, Doctor en Medicina, Master en Humanidades – Presidente, Junta Directiva de MEDICC – Especialista invitado en Green College, Universidad de Oxford.
Alfred W. Brann, hijo., Doctor en Medicina – Profesor de Pediatría, Facultad de Medicina de la Universidad de Emory.
Harry E. Douglas III, Doctor en Administración Pública (Jubilado) – ex vicepresidente ejecutivo y ex presidente interino, Universidad de Medicina y Ciencias Charles Drew; Presidente del Consejo rector, Universidad de California del Sur de Ciencias de la Salud
Dabney Evans, Master en Salud Pública, Especialista en Educación para la Salud –Departamento de Salud Mundial, Facultad de Salud Pública Rollins de la Universidad de Emory.
Jean Handy, Doctor en Filosofía – Director Adjunto de Microbiología e Inmunología, Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill.
C. William Keck, Doctor en Medicina, Master en Salud Pública, Miembro de la Universidad Norteamericana de Medicina Preventiva – Profesor y Decano Adjunto, Facultad de Medicina de las Universidades Noroccidentales de Ohio; Antiguo presidente, Asociación Americana de Salud Pública.
Albert S. Kuperman, Doctor en Filosofía – Decano Adjunto para Asuntos Educacionales, Facultad de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva, EE.UU.
F. Javier Nieto, Doctor en Medicina, Doctor en Filosofía – Profesor y Presidente, Departamento de las Ciencias de la Salud de la Población, Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin.
Gail A. Reed, Master en Ciencias – Director Internacional, MEDICC.
Patricia Rodney, Enfermera Diplomada, Master en Salud Pública, Doctora en Filosofía – Directora del Programa de Masters en Salud Pública y Profesora Adjunta, Programa de Master en Salud Pública de la Facultad de Medicina Morehouse.
Ronald K. St. John, Doctor en Medicina, Master en Salud Pública – Gerente General y Presidente, Global Health News Network Corporation.
Cuando se trata de asistencia médica, Cuba se las arregla para hacer mucho con poco, y obtiene resultados, con una fracción del costo, que pueden compararse con muchos indicadores de salud de los Estados Unidos. Una encuesta llevada acabo por Gallup el pasado año reveló que el 96 por ciento de los ciudadanos cubanos declaraban que siempre tenían acceso a la asistencia médica, independientemente de quiénes fueran o de cuáles fueran sus ingresos. sus hospitales.
Peter G. Bourne, Doctor en Medicina, Master en Humanidades – Presidente, Junta Directiva de MEDICC – Especialista invitado en Green College, Universidad de Oxford.
Alfred W. Brann, hijo., Doctor en Medicina – Profesor de Pediatría, Facultad de Medicina de la Universidad de Emory.
Harry E. Douglas III, Doctor en Administración Pública (Jubilado) – ex vicepresidente ejecutivo y ex presidente interino, Universidad de Medicina y Ciencias Charles Drew; Presidente del Consejo rector, Universidad de California del Sur de Ciencias de la Salud
Dabney Evans, Master en Salud Pública, Especialista en Educación para la Salud –Departamento de Salud Mundial, Facultad de Salud Pública Rollins de la Universidad de Emory.
Jean Handy, Doctor en Filosofía – Director Adjunto de Microbiología e Inmunología, Facultad de Medicina de la Universidad de Carolina del Norte, Chapel Hill.
C. William Keck, Doctor en Medicina, Master en Salud Pública, Miembro de la Universidad Norteamericana de Medicina Preventiva – Profesor y Decano Adjunto, Facultad de Medicina de las Universidades Noroccidentales de Ohio; Antiguo presidente, Asociación Americana de Salud Pública.
Albert S. Kuperman, Doctor en Filosofía – Decano Adjunto para Asuntos Educacionales, Facultad de Medicina Albert Einstein de la Universidad de Yeshiva, EE.UU.
F. Javier Nieto, Doctor en Medicina, Doctor en Filosofía – Profesor y Presidente, Departamento de las Ciencias de la Salud de la Población, Facultad de Medicina y Salud Pública de la Universidad de Wisconsin.
Gail A. Reed, Master en Ciencias – Director Internacional, MEDICC.
Patricia Rodney, Enfermera Diplomada, Master en Salud Pública, Doctora en Filosofía – Directora del Programa de Masters en Salud Pública y Profesora Adjunta, Programa de Master en Salud Pública de la Facultad de Medicina Morehouse.
Ronald K. St. John, Doctor en Medicina, Master en Salud Pública – Gerente General y Presidente, Global Health News Network Corporation.
Notas de Manchiviri:
Tanta culpa tiene el que mata a la vaca, como el que le aguabta la pata, reza el provérbio español.
En éste caso, los médicos anteriormente señalados, se hacen cómplices del infra-sistema de salud del des-gobierno totalitario que impera en Cuba.
Efectivamente señores, de eso mismo es lo que se trata. Se trata (valga la redundancia) de señalar como las estadísticas de las Naciones Unidas y de sus engendros OMS y OPS, son parcializadas y solo utilizan los datos que aportan los gobiernos. De esa forma, debemos aceptar que un régimen corrupto nos inunde de datos falsos, que luego son “LAVADOS” por una organización internacional, y aparecen a la luz pública como verdaderos.
Efectivamente señores, de eso mismo es lo que se trata. Se trata (valga la redundancia) de señalar como las estadísticas de las Naciones Unidas y de sus engendros OMS y OPS, son parcializadas y solo utilizan los datos que aportan los gobiernos. De esa forma, debemos aceptar que un régimen corrupto nos inunde de datos falsos, que luego son “LAVADOS” por una organización internacional, y aparecen a la luz pública como verdaderos.
¡Verguenza debía darles!
Si verdaderamente han sido testigos (y no solamente visitantes) de como se recogen las estadísticas en Cuba, deben saber, que la epidemia de neuropatía que asoló al país a principios de los 90, fué consecuencia directa de una avitaminosis generalizada, resultado de una alimentación deficiente proporcionada por la tristemente célebre "Libreta de Abastecimientos de productos alimentarios".
Deben saber también que el deterioro físico de los hospitales viene de mucho antes del famoso “Período Especial” (segunda parte).
La primera parte del “Período Especial” fué a finales de los sesenta y principios de los setenta.
Si, no fuera por todo lo que se ha vivido y todo lo que se ha dejado de vivir, los cincuenta años de Castrismo se deberían llamar “Período Limbal” de la nación cubana.
Hasta el año 2003, puedo dar fé que todos los hospitales que existen en Cuba se encontraban llenos de cucarachas y ratones, incluyendo el CIMEQ, pero no de que a veces se vieran, no. Eran plagas.
Y no estoy exagerando. Los servicios sanitarios se encuentran llenos de sarro, imposibles de limpiar de tanta costra, una encima de la otra, que los mejores productos son incapaces de eliminar. Precisan de ser substituídos. Vamos, que lo mejor que se puede hacer es construir nuevos hospitales.
Efectivamente, todos los cubanos tienen acceso a consultas médicas, pero acabemos ya de una vez con la falsedad de la gratuidad.
En un sistema, que se basa en la nulidad de la propiedad privada (osea, que la propiedad es colectiva) no hay nada grátis. Si todos somos dueños de todo, entonces todo lo pagamos todos, querrámoslo o no.
De esa forma, cada cubano que nace bajo el régimen totalitario, trae debajo del brazo una deuda sanitaria a pagar de por vida, que si fuera solamente esa deuda (la sanitaria) hasta pudiera pasar.
En un sistema, que se basa en la nulidad de la propiedad privada (osea, que la propiedad es colectiva) no hay nada grátis. Si todos somos dueños de todo, entonces todo lo pagamos todos, querrámoslo o no.
De esa forma, cada cubano que nace bajo el régimen totalitario, trae debajo del brazo una deuda sanitaria a pagar de por vida, que si fuera solamente esa deuda (la sanitaria) hasta pudiera pasar.
Pero esa nueva vida trae, debajo del brazo, todas las deudas (llamadas gratuidades) del “gobierno revolucionario”.

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